jueves, 23 de febrero de 2017

¿Cómo educar a un niño Piscis?


Todo los niños al nacer y recibir su primer aliento, rompen en llanto. Un hábitat que les es desconocido, les atemoriza, sin embargo, cuando son acogidos con calor y amor, su pena cesa rápidamente, aceptando con resignación y agrado su nuevo hogar.

Pero esto que le ocurre a la mayoría de los recién nacidos, no es totalmente valido para el niño que nace bajo la tutela del signo Piscis, ya que este, no calmará su llanto con tanta facilidad. Pero, ¿por qué?

Ningún niño es tan influenciable y sensible a la atmósfera exterior como el Piscis. Su psiquismo está aún conectado muy estrechamente con el mundo emocional. Él, se encuentra en la etapa de exteriorización del elemento Agua-Deseo, y será del exterior que recibirá una fuerte seducción que despertará en él, humanos sentimientos de abnegación y compasión, o por lo contrario, se sentirá intimidado y atacado, por lo que su respuesta será la evasión y la huida.

Piscis es un signo que expresa una doble naturaleza. Su trabajo principal es adaptar, acomodar sus propias exigencias emocionales, a la de los demás. Su mayor preocupación es comprender el subjetivo mundo de los sentimientos. Su psicología es muy receptiva, y muy a menudo sentirá en su propia piel, los problemas emotivos de los demás.

Esa preocupación por el dolor ajeno, lo hace frágil en las relaciones, y en muchas ocasiones los padres se quejarán de que su hijo no tiene voluntad de decisión y que todos se aprovechan de él. Es un error pensar así, ya que él se complace en servir a los demás emocionalmente. Si hay alguien enfermo, él se ofrecerá para cuidarle; si alguien sufre una experiencia dolorosa, él le consolará. Estos son aspectos positivos que deben ser potenciados por los padres, y deben hacerlo, reconociendo su capacidad de entrega, no como una debilidad, sino como un rasgo natural de su personalidad.

Ahora bien, podéis caer en la tentación de querer fortalecer su carácter, exigiéndole determinación, protagonismo, individualidad, con ello, lo único que conseguiréis es inhibir su expresión, y entonces, interpretará que no es amado, que es rechazado. Se sentirá atacado, violentado, y en respuesta a ello, escogerá un camino muy habitual en él, la marginación. Querrá liberarse de esa presión exterior. No comprenderá esa falta de amor, de aceptación, y para conseguirlo, buscará mecanismos de escape, de evasión, y lo que en la infancia puede aparecer como una maniobra de defensa, como la timidez, la pereza, el engaño, el disimulo, el sentimentalismo, etc., cuando alcanza la adolescencia, esas mismas energías le llevará a abandonarse en manos de hábitos como la bebida, las drogas, la mediumnidad, y todo tipo de desordenes emotivos.

El Piscis se enamora con suma facilidad, ya que la belleza le seducirá de un modo muy especial. Su hipersensibilidad, junto a su versatilidad, le hará muy inestable en sus relaciones afectivas. La dinámica de su signo, puede llevarle a vivir experiencias dramáticas, ya que le costará ser fiel, durante mucho tiempo, a sus sentimientos.

Para evitar muchos sufrimientos en este sentido, los padres debéis educar las emociones de vuestro hijo, indicándole que es necesario sublimar los sentimientos, de modo, que estos no permanezcan estancados permanentemente, ni en los seres, ni en las cosas.

Por ultimo, indicar que en vuestro hijo existe una atracción innata por indagar en lo oculto, en lo metafísico. No os extrañéis que cuando pequeños sean sonámbulos, o tal vez os diga que habla con las plantas, o que ve imágenes. Ocurre que su hipersensibilidad es tan aguda, que lo hace médium natural, es decir, tiene una especial facilidad para conectar con el mundo invisible. Si este fuese vuestro caso, no os asustéis, ni le llevéis a psicólogos o psiquiatras, lo mejor que podéis hacer por él, es conocer por vosotros mismos el mundo de lo esotérico, y descubriréis que lo supersticioso, lo enigmático, lo oculto, se revela como lo más natural del mundo.

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