jueves, 25 de mayo de 2017

¿Cómo educar a un niño Géminis?


La gran mayoría de los padres de esta época sufren un mismo síndrome en lo que respecta a la "salud educacional" que prestan a sus hijos:

"Mi hijo ante todo ha de ser inteligente y debe saber desenvolverse en la vida". 

A esa carga de prejuicios, han de hacer frente las inocentes criaturas que vienen día a día al mundo físico, sin que nadie se ponga a pensar, que tras ese indefenso ser existe una entidad espiritual que es el verdadero y único responsable de su nacimiento, así como de las características adquiridas a lo largo de las existencias y que habrán dado cuerpo a un temperamento definido.


Por todo ello, vemos cuan equivocados estamos los padres si pretendemos que nuestro hijo sea una eminencia en términos intelectuales, y tal vez debamos saber que su capacidad potencial lo ha dotado para ser un estupendo zapatero.

Pero ese no será el caso de los padres cuyo hogar haya sido bendecido con la llegada de un Géminis. Si, podríamos felicitarle si lo que espera de su hijo es precisamente dotes de inteligencia. A vivacidad y astucia será difícil ganarle. Tal vez os aburra con su verborrea, y aun siendo muy pequeños, ya encontrareis despierta en él, una tenaz curiosidad por conocer las respuestas de cuantas cuestiones les plantee la vida.

No os faltarán razones para sentiros orgullosos de él. Si pudiésemos convertir en una prueba de competición ese ansiado momento en el que esperamos que nuestro hijo de sus primeros pasos y balbucee sus primeras palabras, tened por seguro que conseguirán conquistar el puesto de honor. No habrá quien le tome la delantera. Tendréis la impresión de que es puro nervio. No parará de ir de un lado para otro, y en su alocada travesía procurad no dejar a su alcance los objetos que le tengáis aprecio, pues es tanto su afán de conocer, que no dejará nada por investigar con sus hábiles manos, y ya sabéis, se les puede caer y... Tened paciencia, tan solo está investigando.

Lo que en un principio os supondrá todo un alarde de virtudes, tened por seguro que no tardareis en lamentar su precocidad. A los pocos días de lograr mantenerse en equilibrio sobre sus extremidades inferiores, ya encontrareis dificultades para seguirle con la vista. Será veloz como el viento, pero también inestable y voluble como la huella que irá dejando a su paso. Si sus primeras palabras consiguieron ganar vuestra admiración, pronto os preguntareis: ¿habrá comido lengua este niño?

Un poco en broma, un poco en serio, la verdad es que debéis conocer cuanto antes que vuestro hijo tiene una importante misión que desempeñar en la vida: EXTERIORIZAR LA VERDAD. Pero tal vez penséis, ¿qué verdad? Y esa misma pregunta es la que se planteará vuestro hijo cuando esté creciendo. El solo sabe una cosa, un fuerte impulso le lleva a evacuar al exterior el contenido de su pensamiento. Su único propósito no es otro que expresar lo que sabe, y de seguro que todos cuantos hayáis conocido a un Géminis, os habréis preguntado: ¿habrá algo de lo que no sepa?

Es nuestra responsabilidad como padre, lograr que nuestro hijo alcance un alto concepto de la verdad y, lo que es lo más importante, que la verdad que exprese sea su propia verdad, no la de los demás. La gran dificultad que os encontrareis en su educación será su inestabilidad, y esta tendencia le inducirá a convertirse en esa figura del dicho popular, el "maestro liendres, que de todo sabe y de nada entiende".

Para ayudar a nuestro hijo a dominar ese impulso desenfrenado que le lleva a hablar por el solo placer de mantener la palabra y entusiasmar a la audiencia con su locuacidad y elocuencia, debemos hacerle comprender el poder creador que encierra la palabra. Utilizar sin límites esa energía le llevará tarde o temprano a hacer un mal uso de ella. Los estudios astrológicos realizados sobre el signo Géminis, nos permite conocer que es fácil encontrar dos tipos muy diferentes que responden a la naturaleza de este signo.
Por un lado está el niño que desde pequeño encuentra dificultades de adaptación en sus relaciones sociales, que presenta trastornos en la comunicación y a veces en la comprensión de los conceptos, lo que les lleva a cometer muchos errores. Suele ser un niño torpe, nervioso y con pereza para los estudios, donde su rendimiento es muy bajo. La razón de estas connotaciones, se encuentran en un desajuste afectivo que trata de ocultar muy profundamente, y que tiene mucho que ver con los lazos maternales.

El otro perfil del niño Géminis, lo hemos descrito en parte, y responde a una personalidad muy despierta, inquieta, enérgica y con grandes capacidades para la vida de relación social. Es comunicativo, amistoso y muy inteligente. Presentará una natural predisposición para el estudio de las letras, en especial las relacionadas con las Lenguas y la Literatura. Es la generación de los escritores, difusores, comentaristas, en general, de todos aquellos cuya vacación les lleva a trabajar con los medios de comunicación.

Velemos como padres, para que la verdad que nuestro hijo expresa sea una alta verdad, pues debemos tener por seguro, que sus ideas y opiniones tendrán peso sobre el mundo que le rodea, y muchos serán los que convencidos por sus palabras e ideas, sigan las huellas que él, tan efusivamente, les ha señalado.

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