jueves, 28 de julio de 2016

¿Cómo educar a un niño Leo?


Si en alguna ocasión has contemplado los movimientos majestuosos de un león, ese aire de grandilocuencia que lo caracteriza exaltándole como el "rey de la creación", entonces sabrás reconocer esos mismos rasgos en el niño Leo.

Desde su tierna infancia nos sorprenderá con un sentimiento de alta estima que le hará "rugir con fiereza" cuando se vea desvalorizado o ridiculizado.

No cometamos el error de menospreciarle, pues si así lo hacemos desencadenaremos su furia y seremos víctimas de su terrible cólera. Pero no os preocupéis, pues su generoso corazón es como un horno crematorio donde se purifica cualquier rencor.

Es bien conocido por todos, que los niños son consumados imitadores de los mayores, pero si añadimos a ello que esos niños han nacido bajo el rayo de Leo, entonces tendremos que descubrirnos y quizás aplaudir al ser espectadores de primera fila de sus continuas y espontáneas representaciones de teatro.

¡Cuanto dramatismo y cuanta pasión! ¡Cuanto orgullo y cuanta expresividad!

Es un magnifico actor. Démosle el papel de protagonista, nunca un papel secundario, y si hay que establecer las reglas del juego, dejémosle la parte directiva y sabrá hacerlo con la grandeza y magnanimidad de un Dios.

El niño Leo no sabrá hacer las cosas a medias, no podrá pasar desapercibido, y cuando emprende una acción por insignificante que esta sea, pondrá todo su corazón en ella.

Su mayor virtud, la nobleza. Su mayor defecto, la soberbia.

El niño Leo, en su infancia es como ese árbol, aún joven, que podemos enderezar, pero si nos despreocupamos de sus inclinaciones, crecerá y se fortalecerá como un enérgico árbol que una vez torcido ya nadie podrá enderezar.

Fiel, fiel hasta la muerte, y mientras tanto se entregará como ejemplo para que otros puedan seguir sus pasos.

Su adolescencia será precoz y le descubriremos románticamente enamorado viviendo intensamente sus experiencias emotivas. La voz de su corazón se dejara oír con más fuerza que la de su mente, y tendremos que comprender esto para poder perdonar sus alocadas acciones.

Tened siempre presente que se tomará las cosas muy a pecho, y si no le ayudamos a afrontar la vida con más calma, no será extraño que su fatigado corazón le pase factura por ser tan apasionado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario