sábado, 7 de abril de 2018

Astrología Cabalística: "las Casas Terrestres - Casa XI"

CASA XI

Si por la Casa VII hemos desplegado nuestra voluntad con el propósito de proyectar nuestra naturaleza más razonable y lograr establecer lazos de armonía con esa persona/s que hemos considerado como un ideal de conquista y complementación, si hemos superado con éxito ese reencuentro con nuestro Yo escindido, ahora, Hochmah ejerciendo su regencia en los dominios de Binah-Pensamiento, pondrá en nuestra vida una maravillosa recompensa, uno de los dones más apreciado por la divinidad, pues sin duda alguna, tan sólo se alcanza tras un largo recorrido y un supremo esfuerzo. Este don es el de la amistad. ¿Por qué es tan importante la amistad?

Fijémonos, que para llegar a esta parcela humana hemos dejado atrás un largo camino, que en ocasiones, como ocurría con el "Agua", se convertía en escabroso. En las "puertas" de la VII, no ha sido fácil llegar a un acuerdo con nuestro "otro-yo", pues en ocasiones lo habremos vivido como un verdadero reto a nuestros propósitos individuales. Hemos visto dibujado en ese "otro", el rostro del enemigo abierto y directo, lo cual, nos habrá invitado a tomar nuestro propio camino.

No obstante, cuando nuestra capacidad de comprensión nos lleva a bajar el tono de nuestra luz-propósitos y buscamos la armonía en las relaciones de la Casa VII, habremos conquistado la UNIDAD, y esto es lo mismo que decir, habremos vuelto al paraíso, donde estábamos en comunicación con el Padre y todas las criaturas espirituales.

Con la unidad integrada, nuestra mente se enriquece con la visión de la "igualdad"; comprende que todo en la creación, a pesar de su expresión múltiple, Todo es UNO. Ese logro interno, suscita externamente la aparición de personas que por vía de relación se identifican con nuestros pensamientos. Son almas gemelas que han recorrido un largo trayecto con nosotros y que ahora se produce una comunión, una comprensión, que se conoce como amistad.

Por todo ello, el amigo nos revela el estado interno de nuestros pensamientos. Las relaciones con él, nos hablará si la lógica impera en nuestra estructura mental, o por el contrario, hemos permitido interferencias de orden emocional que nos llevarían a vivir experiencias dramáticas.
Si a través de la VII hemos sembrado la semilla del error, ahora, esa semilla se encuentra en nuestro interior, suscitando la figura del amigo infiel, del que se aprovecha de nuestras posibilidades. Todo ello, nos hablará de la calidad de nuestros pensamientos.

Este sector, nos aportará igualmente, información sobre nuestros proyectos. Nos dirá qué es lo que está fraguando nuestro pensamiento. Los Elementos nos indicarán qué tipo de energía ocupa nuestra estructura mental, y la relación de los planetas entre sí -los aspectos-, nos revelarán la calidad y el enfoque que daremos a esos pensamientos.

Concretando el contenido de este punto, extraemos los siguientes significados:
  • Los amigos, compañeros y aquellos que nos quieren bien.
  • Esperanza y aspiraciones de naturaleza generalmente material.
  • Los hijastros.
  • Auto-expresión de otros, del grupo, de la sociedad.
  • Asociaciones; clubes; trabajo en grupo.
  • Los aduladores.
  • Nuevos ideales de relación humana y social.
  • Sueños y esfuerzos del reformador.
  • Seguridad social e intelectual. Relación con los que comparten las mismas ideas.
  • Manejo de grandes masas de personas.
  • Ganancias provenientes de la profesión.
  • Anatomía: piernas y articulaciones talocalcaneas.

viernes, 6 de abril de 2018

Astrología Cabalística: "Las Casas Terrestres - Casa VII"

CASAS DE AIRE: RELACION

En el horizonte humano anterior, el alma ha protagonizado los difíciles trabajos del Elemento de la división, el Agua. Veíamos en ese estudio, que la conciencia se encontraba sumergida en el "abismo", en la oscuridad, por lo que quedaba velada, dando lugar a la inconsciencia.

El deseo, las emociones, así como los sentimientos dominaban nuestros actos por los sectores, IV-VIII y XII. Todo el propósito podría ser resumido como el afán humano de imitar al creador, dando lugar a acciones generadoras de vida a nivel físico. Esa andadura exigía al hombre un proceso de introversión, una búsqueda de la pureza, que por lo general, le convertía en un ser egoísta, en el sentido que vive para ver satisfecha su naturaleza emocional, sin reparar en los intereses del otro.

La evolución continúa, y la disposición de los Elementos, nos enseña, que tras los Trabajos del Agua, Elohím ordenó la Existencia utilizando el Elemento Aire, el tercero en la manifestación Zodiacal. En esa nueva aventura y coincidiendo con los Trabajos del Tercer Día de la Creación, el Creador activa su Tercer Aspecto, conocido en la cábala con el nombre de Binah, y cuyo atributo espiritual -recordémoslo- es la Inteligencia Activa y la Ley.

Ese nuevo "ingrediente" se convertiría en el agente estructurador por excelencia, el que daría "forma" y consolidaría el propósito creador. Gracias a los Trabajos de Elohím-Binah, el mundo quedaría organizado bajo leyes que serían las encargadas de asegurar el futuro evolutivo de las diferentes Oleadas de Vida que iban apareciendo en las arenas de la Manifestación creadora de la divinidad. Como ya dijimos al estudiar los signos de Aire, Binah aporta objetividad, lógica y el conocimiento intelectual de la verdad. Aporta a la Obra y a todo lo creado, el poder de la razón y del discernimiento, de modo que podamos comprender y conocer todos los pormenores de la Vida.

Pero no podemos olvidar, que en Binah se produjo la disidencia, es decir, este Tercer Aspecto, recibió el germen de la división del 2º Día y en su papel exteriorizador, lo "constituyó" como una necesidad del proceso creativo. Era necesario que se produjera un "sacrificio" con el propósito de establecer una zona oscura, cuyas vibraciones permitieran la manifestación de la Vida. Sin embargo, ésto no se aceptó de buen grado, quedando candidata el karma como una vía de aprendizaje por la vía del rigor. Por todo ello, estamos en condiciones de evaluar los Trabajos de las Casas de Aire, las cuales nos hablarán del uso que hemos dado a nuestro "Aire" personal, es decir, por las Casas VII-XI y III, experimentaremos las mismas necesidades de los signos de Aire, y por ello, de Binah.

Nuestra lógica, nuestra verdad, nuestros pensamientos, así como nuestra necesidad de reintegración con la unidad perdida en el proceso Agua, será vivida a través de estos sectores.
Estas Casas son conocidas en astrología convencional, como Casas de Relación ó Casas Intelectuales. La razón de que ello sea así, tal vez ya lo haya intuido el estudiante, se debe a la búsqueda de ese otro-yo que formó parte de nosotros cuando aún éramos hermafroditas. La relación con los demás, lleva por lo tanto un mensaje oculto muy importante. "Los demás" aparecen siempre en nuestra conciencia como algo separado de nosotros mismos, y por lo tanto vivido como ajeno al yo, lo cual, nos lleva a proyectar en el exterior las críticas y juicios de su comportamiento, en un intento de hacer "justicia" y de encontrar la verdad.

Sin embargo, desde el punto de vista espiritual, ese "otro-yo", ya no aparece como algo separado de nosotros mismo, sino que, nos aporta en primer lugar una conciencia de que todos somos iguales en esencia. Todos partimos de un mismo punto y de un mismo origen. Todos somos hijos de un mismo Padre, aunque a lo largo de nuestra andadura humana, cada uno ha puesto un ritmo diferente de crucero. De tal modo, que en un momento de nuestra evolución, se produjo una división en todos y cada uno de nosotros, haciendo inevitable la conciencia integral del Todo, a no ser con la complementación de la parte escindida. A partir de ese momento, cada sexo asume la parte que al otro le falta y que forma parte de su yo inconsciente. Por lo tanto, cuando veamos fuera ese rostro desagradable dibujado en el cónyuge, en el socio, y en los demás en general, pensemos qué parte de nosotros está manifestándose como una necesidad de aprendizaje.

A través de las Casas de Aire, debemos expresarnos con lógica, con discernimiento, y con la "espada" de la razón justa. Gracias a esos Trabajos, derramaremos al mundo nuestra capacidad de entendimiento y nuestra capacidad organizativa. Haremos al mundo más inteligente y más justo.


CASA VII

Es la puerta por la que nos mostramos más activos en la búsqueda del "otro-yo", es decir, de ese rostro que ha de complementarnos y que ha de permitirnos alcanzar ese estado de unidad que ha de aportar a nuestra vida una experiencia de plenitud interna.

En este sentido, podremos decir, que la Casa VII nos informará de todo lo relacionado con la persona que ha de complementarnos. Es el sector del cónyuge, de los aliados y de aquellas personas que aparecen en nuestra vida bajo el rostro de la oposición, ya que, sus cualidades son opuestas a las nuestras, y sin embargo, son las que debemos integrar si realmente queremos realizar una labor creadora.

Igualmente, en esta Casa, y de un modo general, encontramos la respuesta que da la sociedad, los demás, a nuestras iniciativas de la Casa I, es decir, de nuestro propósito humano.
En definitiva, en este canal, debemos mirar con el propósito de descubrir cuáles son los aspectos que se deben buscar y asimilar para convertirnos en seres creadores. Estos Trabajos exigirán un sacrificio, al igual como Binah. Lo que debemos sacrificar es parte de nuestra Casa I, de nuestra propia iniciativa. Si damos protagonismo al "otro", estaremos acercándonos a la unidad que verdaderamente necesitamos.

Los malos aspectos a planetas situados en esta Casa, o al regente de la misma, nos indicarán las dificultades que vamos a protagonizar para alcanzar el propósito de unificación.

Un resumen, con el propósito de concretar los diferentes significados de este sector, es el siguiente:
  • Compañero de matrimonio.
  • El público en general.
  • Competidores. Litigios y los rivales.
  • Multas, pleitos, etc.
  • Asociaciones.
  • Conducta de los demás en relación con nosotros.
  • El modo en como inconscientemente contemplamos a los otros seres humanos.
  • Interacción con los demás. Aquello que proyectamos sobre los demás, sobre nuestro compañero y esperamos de él incondicionalmente.
  • Intercambio de ideas.
  • Acción en lo social e intelectual.
  • Consejeros; asesores; agentes y representantes personales.
  • Relaciones humanas.
  • Anatomía: las caderas y los riñones.

jueves, 5 de abril de 2018

Astrología Cabalística: "Las Casas Terrestres - Casa XII"


CASA XII

La gran mayoría de los astrólogos, se ponen de acuerdo para afirmar que el sector XII, es difícil de interpretar, y añaden que el individuo encuentra dificultades para conocer lo que está ocurriendo ó va a ocurrir en este terreno tan oculto y misterioso.

Es cierto, que el estudio de las Casas de Agua, es muy complejo, porque el propio Elemento en sí mismo, lo es. Las energías canalizadas en esos sectores vienen a indicarnos, qué tipo de experiencias escapará a nuestro control consciente, y sin embargo, serán las que motiven la gran mayoría de nuestras acciones. En analogía con esto que decimos, se encuentra el sistema nervioso involuntario, el cual ejerce su influencia sobre todos los órganos cuyo movimiento depende de nuestro control consciente. Así vemos, como el corazón y el aparato digestivo, por enumerar dos ejemplos, ejercen actividades de vital importancia. 

Las Casas de Agua se comportan como esos órganos vitales, estimulan nuestros movimientos, y si queremos conocer cuál es el estado de esos "motores", analicemos qué ocurre en dichos sectores. 

La Casa XII, queda bajo la dinámica del Vav-Binah, y de la comprensión de sus Trabajos, dependerá que el hecho de que conozcamos los matices oscuros y misteriosos de la Casa XII. Asuntos como el de los confinamientos; falta de libertad; enfermedades; traiciones; enemigos; karma, adquiere sentido profundo cuando son estudiados bajo la regencia de Binah.

Empecemos recordando, cuál fue el papel de Binah en la Obra Creadora. Binah es el tercer aspecto de la divinidad, el cual se conoce cabalísticamente con el nombre de Inteligencia Activa-Ley. En los Trabajos Divinos, Binah asumió la labor de establecer las pesas y medidas con las cuales poder crear el universo. Se convirtió pues, en el aspecto externo y cristalizador de la Obra, en el aspecto constructor, en el Supremo Arquitecto, en el Sabio Legislador. Sin embargo, también conocemos que en ese nivel, cuando se hizo necesario que Binah se oscureciese para así establecer una "zona" en la que pudiese nacer la creación, se produjo una disidencia. No todas las Entidades evolucionantes en ese Aspecto, aceptó reducir el tono de su vibración, de modo que para solucionar este conflicto, se estableció una zona llamada "abismo", donde fueron arrojados los disidentes. Desde ese momento, Binah se convirtió en el patrón del karma, es decir, estableció la ley de Causa y Efecto como vía de aprendizaje de la conciencia del Bien y del Mal. Si nuestras acciones están de acuerdo a las leyes cósmicas, es decir, si construimos con las mismas pesas y medidas con las que se ha edificado el "cielo", estaremos avanzando a buen ritmo en el proceso evolutivo. Ahora bien, si no respetamos esas leyes, tendremos que recibir los efectos de nuestras obras, tendremos que bajar al abismo y recibir por la vía del dolor, la enseñanza que no hemos querido asimilar por el camino de la libertad.

Desde este punto de vista, el rigor aparece con un rostro de justicia. La gran mayoría de nosotros no relacionamos la enfermedad con un estado de conciencia erróneo. Sin embargo, es así. La energía no surge de repente en forma de experiencia cristalizada, sino que previamente ha nacido a nivel emanativo, después, se ha impregnado de naturaleza emotiva; se ha razonado, y después, sólo después, toma forma. Por lo tanto, ¿dónde está la causa de la enfermedad, en el cuerpo físico ó en las fases previas? 

Siendo esto así, por la Casa XII recibiremos el pago de nuestros trabajos emocionales. No debemos ver tan sólo el aspecto negativo de las cosas cuando interpretamos este sector, pues dependerá de la calidad de nuestras Aguas internas, que recibiremos de retorno, la dramática silueta del dolor ó por el contrario, nos encontraremos con la auto-realización de nuestros deseos.

Diremos de un modo general, que a través de la Casa XII, exteriorizamos nuestros deseos con el único propósito de establecer nuestro propio universo particular. Pretendemos organizar la sociedad guiado por las motivaciones de nuestros deseos. Ahora bien, es lógico pensar que si estos sentimientos están alejados de los arquetipos cósmicos, la vida nos enfrentará a experiencias kármicas de rigor, las cuales se convierten en nuestros mejores maestros. Con esta actitud debemos acercarnos a los hechos y circunstancias que "juzgaremos" en nuestra vida como enemigos, tragedias, etc... 

En otro orden de cosas, y siguiendo con las ideas ya recogidas en las Casa precedentes, IV y VIII, en la Casa XII, encontraremos información sobre nuestra capacidad para comprender el mundo de oculto. Es una Casa de dominio de lo psíquico y muchas de las capacidades en este sentido se encuentran reflejadas en este sector. Binah se encarga de hacer evidente en imágenes, las percepciones recibidas del más allá. 

Para finalizar, hablaremos del último de los aspectos vinculados al inconsciente, el colectivo. Jung lo definió como un amplio archivo donde se guarda memoria de todas las experiencias vividas y que forman parte de la ancestralidad de la humanidad, pudiendo tener acceso el hombre, cuando recibe información de ella a través de los sueños y de los símbolos de la vida. En definitiva, vino a interpretarlo como arquetipos, esas formas originales que fluyen en el inconsciente de la humanidad y que se convierten en energías que tienen el poder de inspirarnos para realizar cualquier creación. 

De este inconsciente colectivo participamos todos, no tan sólo como agentes receptores, sino como agentes emisores. Podremos decir, que algún día, será de esa "zona creadora", de donde el hombre tomará su saber acumulado para afrontar la maravillosa experiencia de crear un universo.

Sintetizando este punto, extraemos la siguiente relación de significados:
  • Carga de pecado que el viajero debe soportar por un tiempo, mientras sigue su jornada por el sendero.
  • Razón por la que encarnamos de nuevo.
  • Lo que fuimos como potencialidades en el pasado. Cómo consideramos la vida la vez anterior.
  • El karma y la fatalidad del renacimiento en una forma limitada de personalidad. Triunfo sobre el karma. Liberación.
  • Confinación en hospitales ó prisiones. Enemigos secretos y complots.
  • Ruina propia del nativo.
  • Inconsciente colectivo (estructura psíquica heredada).
  • Captación y contacto con el lenguaje simbólico de los arquetipos.
  • Aprendizaje en el nivel emocional y del alma.
  • Aprendizaje a través de la soledad, del sufrimiento profundo, del servicio desinteresado y a través de la devoción a un ideal superior.
  • Experiencias que están más allá de nuestro control.
  • Emociones recónditas y secretas.
  • Defectos del carácter que hacen necesario un renacimiento espiritual.
  • Caridad dada y recibida. La esclavitud. Auto-aniquilamiento.
  • Iniciación y comprensión última.
  • Anatomía: los pies.

miércoles, 4 de abril de 2018

Astrología Cabalística: "Las Casas Terrestres - Casa VIII"


CASA VIII


Advertíamos al estudiar el signo de Escorpio, que el elemento Agua -la energía emocional- alcazaba su nivel de interiorización, llevando al individuo a vivir en la "oscuridad" de su naturaleza interna, con el propósito de descubrir en sí mismo el poder creador del Elemento líquido. Esta disposición, es adoptada por la Casa VIII. La dinámica He-He (por tratarse de la 2ª Casa de Agua), nos pondrá en contacto con el caudal emocional que hemos acumulado a lo largo de nuestras vidas pasadas, así como la disposición actual para los trabajos de interiorización de la naturaleza emocional.

Recordemos una vez más, las circunstancias acontecidas en el 2º Día de la Creación, cuando el Trabajo Divino consistió en amoldar la energía Agua-Deseo. La división da lugar a diferentes niveles de emoción: las superiores y las inferiores.

Cuando analizábamos la Casa IV, hacíamos referencia a esto mismo con el propósito de conocer cuál era la "puerta" por donde el hombre se adentrará al mundo dividido. Si por el canal IV hemos abierto nuestro manantial de Aguas-sentimientos puros, entonces esas Aguas buscarán un cauce tranquilo y fecundador al paso por las "tierras" de la VIII, dando lugar a una naturaleza emotiva pletórica, exuberante y rica, la cual nos llevará a experimentar internamente un vivificante placer y una gratificante sensación de bienestar.

Cuando nuestros sentimientos y deseos se han desplegados por el canal IV con el propósito verdadero de "imitar" al creador, podemos esperar que ese amor manifestado, lo encontraremos ahora en "negativo", es decir, seremos beneficiario del amor divino, y nuestro trabajo espiritual nos permitirá estar en contacto con los seres superiores, los cuales nos protegerán y nos envolverán con su amor. De ésta se deduce, que una de las interpretaciones que debemos conocer de esta Casa, es la importante relación que se establece a niveles emocionales-astrales entre el individuo y las Jerarquías que evolucionan en estos planos. No olvidemos, que la dinámica de la Fuerza He, se manifiesta como "circunstancias providenciales" que se ponen al servicio para conseguir que el propósito emanado por nuestra voluntad en la fase Yod, se haga realidad. Por tanto es lógico pensar, que si por la Casa IV hemos amado al mundo sin pasiones, a través de la VIII, recibiremos esa calidad emocional como respuesta.

Ahora bien, no debemos olvidar que el Elemento Agua es el Elemento rebelde, y si ya en los niveles superiores, en los Trabajos Divinos, su dominio fue difícil, a niveles inferiores, es decir, en nuestro nivel humano, dominar las emociones se ha convertido en el caballo de batalla, en la vía de perdición, en la puerta del abismo.

Debemos tan sólo meditar sobre el comportamiento humano desde que existen referencias históricas, para comprender que no hemos sido "ángeles". Por lo tanto, no podemos descartar que las Aguas que riegan nuestras "tierras internas", sean Aguas sucias, contaminadas, no muy diferentes a las que encontramos hoy en nuestros ríos. Nuestro estancamiento en este Elemento, favorecerá la putrefacción de nuestras emociones, las cuales nos llevarán a querer vivir tan sólo del placer y del goce, sin haber realizado previamente esfuerzo alguno que haga merecerlo.

Si nuestros deseos han puesto en circulación energías emotivas de baja calidad por la puerta de la Casa IV, ahora suscitaremos el amor de los "demás" que nos invitarán muy sutilmente a que saciemos nuestra sed con esas Aguas corrompidas. Se tratará de amores egoístas, que nos buscarán sólo en lo superficial, en lo sexual, en lo que haya en nosotros de poderoso.

Igualmente podremos tratar de averiguar cuál será nuestra relación con los planos internos. Tal vez encontremos por ese canal, todos los clichés emanados en Casa IV, en espera de ser satisfechos y alimentados. Es por ello, que esta Casa se convierte en el sector de los placeres ocultos y secretos.

Otra de las expresiones que hemos estudiado en relación con el Elemento Agua, es la capacidad creadora. En este sentido, la Casa VIII en su calidad de doble He, aparece como la "tierra" fértil donde esos trabajos de creación se llevarán a cabo. En verdad, la raíz primordial del arquetipo creador está bajo la regencia del Séfira Hochmah y de la Fuerza He del ciclo creativo. Siendo esto así, si observamos el orden cósmico de los Elementos y extraemos los signos que quedan bajo su dinámica, veremos que el Principio del Propósito creador está en Leo, signo que podríamos decir, alberga el Designio Divino de Crear. Sin embargo, Leo, es un Yod por Elemento, por lo que hablábamos de él, como la semilla que ha de movilizar nuestra voluntad para desarrollar la tarea creadora. En cambio, Escorpio, es un doble He, donde Hochmah ejerce doble influencia, y donde el hombre siente que debe crear. Esta es la razón por la cual, en Escorpio, en la Casa VIII, encontraremos información de nuestra actitud hacia las tareas generadoras.

Como hemos ido viendo a lo largo de este punto, los trabajos del sector VIII, dependen mucho de los trabajos de la Casa IV. En efecto, si por este sector hemos sido sensibles al amor y este sentimiento nos ha llevado a desear dar vida, a proteger al mundo, como una madre protege a su hijo, cuando pasemos a la Casa VIII, recibiremos como "recompensa" una tierra fértil -seminal u ovular- que nos permitirá engendrar la creación en nuestro interior.

¿Hay experiencia más gratificante, más hermosa, más elevada?

Cuando miramos al mundo y vemos que existe, cada vez con más frecuencia, un rechazo por generar vida, no podemos evitar el reconocer, que nuestras Aguas no son todo lo pura que quisiéramos.

Estamos llamados a ser Dioses Creadores, y sin la experiencia de Escorpio y Casa VIII, difícilmente podremos adquirir los conocimientos necesarios para llegar a serlo.

Como respuesta a nuestro rechazo por engendrar vida, en la Casa VIII, podremos encontrar las dificultades que viviremos para tener descendencia.

Otra de las respuestas que recibiremos de la Casa en estudio, está relacionada con el afán de pureza y regeneración manifestada a través de la IV. En un sentimiento de elevación, desearemos liberarnos de los apegos a lo terrenal. En su última consecuencia, este deseo transmutador, genera una circunstancia "liberadora", la muerte. En este sentido, debemos conocer, que la Casa VIII, nos habla de la transformación en su sentido más amplio, y de la muerte, como experiencia liberadora del Cuerpo Físico. Conociendo esta información, debemos buscar en el sector VIII, la cultura de la muerte que posee el individuo, así como todo lo relacionado con los detalles que se darán en el momento del tránsito a los planos más sutiles.

Por último, debemos analizar otro de los significados más tratados en relación a la Casa VIII, el del inconsciente, y muy especialmente el inconsciente individual. No podría ser de otra forma, si entendemos, que el Agua es la fuente del abismo, de la oscuridad, de lo interno, de lo profundo, de lo que está por debajo de la conciencia-luz, es decir, el Agua, es el inconsciente, donde se acumula un gran poder oculto, el del espíritu.

Podríamos decir, que en la Casa VIII, existe una viva vida interior. Ocurren cosas, tenemos sentimientos que fluyen desde lo más profundo y tratarán de gobernar nuestras vidas. En este canal encontraremos el rumbo elegido por nuestros deseos, pero como una voz interior, seductora, que nos invita a seguir satisfaciéndolos. Pueden ser complejos, motivados por las inhibiciones y los prejuicios, los que afloren por ese sector, y será viviendo internamente en él, que descubriremos las Causas que nos han llevado a tales estados psíquicos.

En definitiva, este sector aparece como una "tierra" de regeneración y transformación.

Concretizando los valores expuestos en este punto, este sector adquiere los siguientes significados:
  • Ansiedad; temor; miedo producido por la experiencia de la muerte.
  • Regeneración de imágenes de deseos que son la memoria oculta de reacciones a experiencias de relación en la encarnación pasada.
  • Expresión de nuestros deseos; conservación y mantenimiento propio.
  • Obsesiones de toda clase.
  • Poder sobre materiales y personas.
  • Satisfacción sexual y posesividad mutua de dos personas entre sí.
  • Propiedad y prestigio ante el mundo: fama y renombre.
  • Los sueños como medio regenerador.
  • Los legados. Financias del compañero, de los demás.
  • Habilidades ocultas ó facultades latentes listas para su manifestación.
  • Inconsciente personal. Elementos que han sido reprimidos, olvidados ó percibidos subliminalmente.
  • Formación de complejos. Psicoanálisis.
  • Ánimus/anima. Sombra del contenido personal.
  • Transformación y regeneración a través de la ampliación del punto de vista.
  • Necesidad de hallar seguridad emocional y anímica.
  • Anhelo de estado de paz emocional.
  • Anatomía: sistema urinario y generativo.

martes, 3 de abril de 2018

Astrología Cabalística: "Las Casas Terrestres - Casa IV"


CASAS DE AGUAS: PSIQUICAS-EMOCIONALES


En el Segundo Día de la Creación, el Elemento activo fue el Agua, y con él la Obra recibe el Elemento rebelde, lo que llevó a la necesidad de "separar", "dividir" lo que en el Fuego se encontraba en estado de Unidad. Así se estableció las Aguas de "arriba" y las Aguas de "abajo".

Los Trabajos de este Elemento-Día están bajo la regencia de Hochmah, el Amor Primordial. Ya veíamos que esa esencia - el amor- adopta los ropajes del Agua para establecer la ruta por la que rencontraremos la unidad perdida.

Las Casas de Agua en analogía con estos Trabajos Divinos, llevarán implícito ese mismo mensaje, pues si con Cáncer-Escorpio-Piscis, hablábamos de las Aguas Divinas, con las Casas IV-VIII-XII hablaremos de las Aguas humanas, esto es, de la calidad de nuestras emociones, que como es obvio no tendrán la misma calidad que las divinas.

Con el Agua, se adquiere el afán-deseo de crear, por lo que su manifestación nos lleva a afrontar esa experiencia esencial. De este modo, las Casas de Agua estarán impregnadas de esa misma necesidad, por lo que nos revelará nuestra actitud a aceptar los trabajos creadores, entendiéndolo siempre como el deseo humano de actuar-imitar a los Trabajos Divinos.

Por último, y en relación con la división propia del Elemento, en las Casas de Agua, encontraremos los trazos de esa "separación" y podremos interpretar, que mientras el Fuego-Luz, es la conciencia moral, el Agua-oscuridad, es esa misma conciencia pero en negativo, es decir, su reflejo, esto es, el inconsciente.

Pasemos a analizar las Casas de Agua, individualmente. 



CASA IV

 Al tratarse de una Casa Yod, existe una amplia actividad emprendedora, en este caso relacionada con el mundo interno, con el mundo oscuro de las emociones y sentimientos. En este sector, el hombre trata de integrar su "Fuego" particular, es decir, su propósito humano en su naturaleza emotiva, de tal modo que sus deseos, motivan, estimulan al individuo hacia la consecución del propósito.

Existirá en esta Casa un afán de pureza que nos llevará a emanar sentimientos con el propósito de "blanquear", "limpiar", "regenerar", nuestra naturaleza y la de los demás. A través de la Casa IV, ponemos en marcha nuestro Hochmah particular, adoptando los ropajes de los sublimes anhelos, los cuales nos llevarán a desarrollar una hermosa labor curativa.

Otra de las interpretaciones más comunes que se recogen en la tradición astrológica, nos indica la relación de este sector con el pasado, con las raíces, con nuestro origen, nuestra infancia, nuestra patria y antepasados, con nuestra madre como expresión del marco que nos ha dado la vida.

Todas estas ideas encuentran su expresión en los Trabajos del Elemento Agua, pues como veíamos en su estudio, el Agua lleva impregnado en sí mismo al Elemento primordial, el Fuego, el cual nos refiere nuestra verdadera esencia, nuestra divinidad, el principio más elevado y puro que hay en nosotros. El Agua queriendo reflejar, imitar, interiorizar esa pureza, al manifestarse en el terreno humano, se representa como la búsqueda de ese pasado, de esa etapa anterior que nos revelará nuestra trascendencia, que nos hace sentirnos Dioses, que nos hará retornar a la Unidad. 

Siendo esto así, debemos tomar conciencia de la importancia que tiene este sector, pues la medida en que lo potenciemos cuando los planetas -en especial el Sol- transite por él, estaremos recuperando nuestra pureza primigenia.

Si en el Agua, nace la conciencia humana de división con respecto a su creador -conciencia espiritual-, en la Casa IV, se produce el re-nacimiento de la conciencia unitaria. En un grado más concreto de estas energías, este sector nos hablará igualmente de las circunstancias que rodea nuestro nacimiento físico. 

Ya hemos aludido anteriormente a los dos niveles establecidos dentro del Elemento Agua: las Aguas de arriba-superiores-cielo, y las Aguas de abajo-inferiores-abismo. En analogía con esta idea, la Casa IV, es la puerta de entrada donde se pone de manifiesto esta dualidad. Así pues, dependiendo de la orientación de la conciencia del individuo -que viene dada por la situación de los senderos del Árbol Cabalístico- podremos conocer la dirección que tomará nuestras emociones, bien identificadas con lo Superior, lo cual dará lugar a un estado de pureza, bien identificado con lo Inferior, lo cual degenerará en sentimentalismos y pasiones.

El Elemento Agua se manifiesta como arquetipo de lo interno, del plano astral, ese vasto y misterioso mundo donde se desarrolla una actividad aún más amplia que la que habitualmente vivimos en el mundo físico. En él evolucionan un gran número de jerarquías espirituales, así como las almas desencarnadas que tras el abandono del plano físico, pasan a ese plano. Conociendo esto, a través de la Casa IV, estaremos en contacto con las entidades evolucionantes en el plano astral, y se produce una comunicación que bien puede ser consciente o inconsciente. Esa relación no se establece con los seres espirituales, sino también -y esto es muy importante-, con los clichés emocionales, esas imágenes engendradas por nuestros deseos y que van adquiriendo poder sobre nuestra naturaleza. Los hábitos emocionales encuentran un difícil obstáculo a vencer en estas creaciones astrales.

Las experiencias vividas durante el sueño, están igualmente en estrecha relación con las creaciones que hacemos en el Mundo del Deseo, promovidas por nuestra imaginación y sentimientos.

Por último señalar, que cuando nuestra conciencia no nos lleva a realizar los trabajos de purificación propios del sector IV, serán las anécdotas externas las que con su manifestación, nos indiquen qué trabajos debemos hacer. Así no es extraño que cuando esta Casa se active por el tránsito de planetas, la vida nos lleve a contactar con alguno de los significados que hemos ido describiendo en este punto: la infancia; los recuerdos; el pasado; la madre; el hogar; los sueños; la patria; el agua, etc... 

Concretizando este punto, diremos que la Casa IV, recoge la siguiente gama de significados convencionales y psicológicos, siempre en analogía con los trabajos propios del signo Cáncer.

  • Los padres que ejercen menor influencia en la vida de la persona. El hogar.
  • Edificios; tierras y minas. Todo lo que pertenece a la tierra y propiedades.
  • El inconsciente revelándose en los sentimientos.
  • Reacciones que surgen de la profundidad interior.
  • El final de la vida. Vejez.
  • Nuestra necesidad de intimidad, de ambiente cómodo donde poder recogernos y distendernos, reflexionar.
  • Sede de la naturaleza de deseo, de las emociones y pasiones.
  • Facultad imaginativa; receptividad anímica.
  • Atesoramiento de recuerdos.
  • Cosas ocultas; asuntos privados, íntimos.
  • Aporta una introspección de la naturaleza de la niñez del nativo.
  • El pueblo, la nación, la patria.
  • El proceso de purificación.
  • Tendencias transmitidas (masa hereditaria).
  • Anatomía: pecho y estómago.

lunes, 2 de abril de 2018

Astrología Cabalística: "Las Casas Terrestres - Casa IX"

CASA IX

Asistíamos a una hermosa historia de amor en la etapa Leo-Casa V, en la cual, la Divinidad amaba a su creación al tiempo que le dotaba de un elevado principio, la libertad. El hombre, desde su propia Casa V, ha tratado de dibujar esos mismos trazos, desplegando su capacidad de amar a sus hijos. La enseñanza es una proyección del trascendente propósito de amar. Nuestra capacidad para ser "maestros" depende de la luz que hayamos sido capaces de captar de nuestra Divinidad interna, es decir, de nuestra actitud de fidelidad al Designio Divino. En la medida en que estamos integrando en nuestra conciencia la voluntad de nuestro Ego, la riqueza así manifestada nos hace hijos portadores de luz.

Pues bien, esta dinámica que acontece en la Casa V, se manifiesta externamente en la Casa IX, por lo que podemos adelantar, que será por dicho canal que derramaremos al mundo que nos rodea nuestra riqueza de luz.

Ya veíamos al estudiar los signos de Fuego y lo ocurrido en el primer Día de la Creación, que el término "fuego" en hebreo -Aur-, significa lo mismo que el término Luz. Y decíamos que su interpretación lo definía como el "principio inteligible". Desarrollando esta idea, encontraremos que la Casa IX, es el canal por el que derramaremos al mundo nuestra capacidad "inteligible", y lo hacemos con el propósito trascendente, de llevar a los demás ese principio que le permitirá encontrar el sentido profundo de la existencia. Existe en este sector un afán por transformar, por ordenar, por establecer leyes y normas que permitan al mundo acompasarse con la dinámica cósmica.

La calidad de nuestra luz, dependerá de nuestra capacidad para captar la voz del Yo Superior.

Serán los aspectos los que nos revelarán si seremos portadores de orden o de caos.

La astrología convencional interpreta esta Casa como el canal por el cual exteriorizamos nuestros principios de vida, nuestros valores morales, nuestra filosofía, nuestras creencias, es la Casa que nos habla de nuestra comprensión de los conceptos abstractos de la existencia, la comprensión de las leyes divinas, de los múltiples rostros de Dios. Igualmente, a través de este sector expresamos nuestra proyección política, nuestra ideología social. No en vano, expresa la dinámica del signo Sagitario.

Todas estas expresiones encuentran su sentido profundo en la regencia que aporta el Séfira Binah a la dinámica de la Casa. Los estudios realizados hasta estos momentos, nos permite reconocer que la huella de Binah se manifiesta fundamentalmente con el propósito de estructurar, organizar, la energía en sí misma. Gracias a dicho Séfira, toda obra adquiere un rostro visible, pero para conseguirlo es necesario que se produzca una toma de conciencia previa, la que nos lleva a sacrificar parte de nuestros propósitos para que pueda nacer el nuevo impulso. Binah nos enseña que todo debe respetar un orden, un orden no impositivo, sino una necesidad vital en el proceso creativo.

El límite, la ley, la norma, aparece como un patrón que la conciencia ha de adquirir para contribuir en el proceso creativo. Por la Casa IX, exteriorizamos nuestro entendimiento de este concepto; expresamos nuestra conciencia del orden, y enunciamos cómo creemos que deben dirigirse los comportamientos humanos, en cierta medida, podemos decir que moralizamos.

Es importante conocer qué grado de moralidad-luz hay en nuestra conciencia, pues si hemos interiorizado falsos valores, sin duda, derramaremos en la sociedad nuestros propios errores. Binah con su aspecto cristalizador hace que en nuestro interior se evidencie de un modo concreto las imágenes de conceptos que se encuentran en el bagaje de nuestra naturaleza anímica. De este modo y ante tal evidencia, estamos convencidos de que lo que "vemos" es lo mejor para los demás. Es la raíz de todos los impulsos que nos llevan a convertirnos en "guías", "maestros", misioneros, profetas, etc...

Otro de los significados que tradicionalmente se interpretan en esta Casa, es la de los viajes de largo trayecto, y el extranjero. La razón que ha de permitirnos comprender estos significados, debemos buscarla nuevamente en la influencia que ejerce Binah sobre esta Casa. Como hemos visto, este Séfira nos lleva a exteriorizar la energía para hacerla tangible en el mundo concreto. En la Casa IX, la energía se traduce en valores morales, en valores de conciencia. Si en nuestra andadura humana ponemos freno al impulso creador de nuestro Ego que nos lleva a cristalizar en la Tierra un "trozo de cielo", sentiremos en cambio la necesidad de explorar nuevas tierras, nuevos estados, nuevos países, que por lo general están más allá de nuestro propio lugar de nacimiento. El viaje se manifiesta pues, como una anécdota externa que trata de revelarnos el cambio anímico que debemos realizar, es decir, nuestro destino, y las propias peripecias del viaje en sí, nos ayudarán a despertar a un estado de conciencia que sin esas circunstancias no adquiriríamos. En la medida que nuestra conciencia se moviliza con el propósito de adecuar la voluntad de nuestro Yo Superior a nuestro comportamiento humano, no viviremos la necesidad de realizar viajes externos.

Un resumen de los significados de esta Casa, sería el siguiente:
  • La religión; experiencias y aspiraciones espirituales.
  • Visiones; profecías.
  • Viajes largos. El extranjero.
  • Las leyes, la jurisprudencia.
  • Proceso de evaluar nuestras acciones. Toma de conciencia.
  • Mente abstracta. La inspiración.
  • Filosofía de vida. Aprendizaje de lo que uno es.
  • Búsqueda de la identidad verdadera. ¿Quién soy Yo?
  • Actividades que amplían los horizontes de auto-conocimiento.

domingo, 1 de abril de 2018

Astrología Cabalística: "Las Casas Terrestres - Casa V)



CASA V


A través de este canal, el hombre imita a su creador poniendo de manifiesto su capacidad creadora. Si Dios a través del signo de Leo, nos alumbra, permitiéndonos no ir por la vida a oscuras, si nos arropa y cobija con su calor, si nos dota de libertad para que actuemos y creemos, así mismo actuaremos desde este sector. Nos convertiremos en luces para los demás, de tal modo que seremos los hombres "enseñanzas" aportando los excedentes de nuestra sabiduría al exterior. A través de esta Casa proyectamos nuestra capacidad para crear vida, estaremos concienciados de cómo contribuir en esa importante tarea. 

Cuando estudiábamos a Leo, veíamos que este signo respondía a nivel cabalístico a la dinámica de Hochmah, el Séfira del Amor Superior. Este mensaje se resume igualmente en esta Casa, por lo que nuestro comportamiento en ella nos llevará a ser hombres-luz, hombres-amor. 

La astrología convencional recoge una amplia gama de significados para interpretar este sector astrológico, así vemos que se refiere a ella, como la Casa de la "suerte", ya sea en negocios, azar, trabajo, etc. La Cábala nos revela que la suerte no existe. Aquello que cosechamos es el "efecto" de la "causa" promovida anteriormente. Por lo tanto, cuando la suerte aparece por la Casa V, nos está indicando que nos hemos movilizado correctamente desde el sector I, de tal modo que nuestro trabajo humano ha hecho posible el que ahora recibamos la recompensa de nuestras buenas acciones. La luz de Leo se convierte en esta Casa, en oro, el cual podremos utilizar en la continuación de "buenas acciones". 

Desde este punto de vista, la Casa V es un sector benéfico que nos permite recibir ayuda para llevar a cabo nuestro trabajo humano (Casa I). Circunstancias afortunadas que nos sitúan en el lugar adecuado y en el momento adecuado para poder lograr nuestro propósito.

Al tratarse de una Casa He, nos hablará igualmente de nuestra actitud interna, es decir, de nuestro estado de conciencia, ese estado de conciencia adquirido y acumulado de vidas anteriores. Esta disposición es importante, ya que será como un foco que en las "oscuras noches" nos guiará, tanto a nosotros mismos como a los demás. 

Otro de los significados más frecuente de esta Casa, es el de los hijos, así como el que nos revela nuestra capacidad para engendrarlos. Podremos entender esta vinculación, cuando recordemos los trabajos de Leo-Hochmah. En este Arquetipo se encuentra el afán creador, el deseo de dar vida. Este impulso fue empleado por Elohím para engendrar su Obra Creadora.

Cuando existen malos aspectos a este sector, podremos conocer los obstáculos que impiden llevar a cabo con éxito la obra creadora humana. Conoceremos porqué no podemos tener descendencia. Pero esta Casa no tan sólo nos habla de los hijos materiales, sino de todos los frutos que hayamos podido generar con nuestro afán creador. Así pues, podremos hablar de hijos del "Fuego", obras morales; hijos del "Agua", obras emocionales; hijos del "Aire", obras intelectuales, y de hijos de la "Tierra", obras terrenales.


La libertad es una expresión que igualmente se recoge en los significados de esta Casa. Urano se encarga de transmitir por "genética" espiritual, la búsqueda de la libertad, pues ese atributo es dado por el Padre al hijo, para que ejerza su labor creadora sin opresiones. Es por ello, que a través de la Casa V, nos manifestaremos siempre de acuerdo a nuestra conciencia.

Si a través de Leo, Dios suscita nuestro amor hacia todo lo que es noble y elevado, a través de la V, nosotros suscitamos el amor de los demás, pero se trata de un amor puro, capaz de dar sin pedir nada a cambio. 

En definitiva, los trabajos de la Casa V, han de llevarnos a potenciar nuestro estado de concienciación, y será desde este sector que daremos testimonios de nuestra luz acumulada.

Si queremos profundizar en los trabajos de este canal, debemos meditar sobre las siguientes cuestiones:
  • ¿Cómo nos sentimos en las actividades creadoras?.
  • ¿Cómo nos inspiramos?.
  • ¿Cómo se enriquece nuestra conciencia?.
  • ¿Cuál es mi actitud ante la actividad creadora?.

Dado que cuando estudiamos este sector, se nos abre un amplio abanico de interpretaciones, haremos un resumen de ellas:

  • Auto-realización a través de actividades creadoras y procreadoras.
  • Seguridad de la identidad.
  • Experiencias afectivas de orden romántica: amor suscitado en los demás por la manifestación de nuestra personalidad, de nuestros valores.
  • La libertad; el tiempo libre, el recreo y el azar, diversiones, el placer.
  • Los hijos.
  • La enseñanza, la educación.
  • La conciencia. Impulso hacia la auto-comprensión.
  • Afán de significación y notoriedad, de poder.
  • Los cortejos y la vida licenciosa. Relaciones emocionales antes del matrimonio.