sábado, 13 de julio de 2019

Cáncer y los trastornos de Estómago

Nos encontramos bajo las influencias del tránsito del Sol por el signo de Cáncer. Es por ello, que vamos a dedicar una serie de artículos a analizar, desde varios puntos de vista,  las enfermedades más comunes relacionadas con este signo.
Los textos astrológicos coinciden en asignar al signo Cáncer las siguientes zonas fisiológicas: el estómago, el esófago, el diafragma, las mamas, la leche, los lóbulos superiores del hígado, el conducto torácico, el páncreas, el suero de la sangre, el peristaltismo del estómago y la quimificación.
Para el desarrollo de este artículo, vamos a centrarnos en el estudio del estómago.



ESTOMAGO

Wikipedia

La palabra estómago deriva del latín stomachus, del griego stomachos (στόμαχος), stoma (στόμα), "boca". Los prefijos gastro y gástrico (relacionados con el estómago), ambos derivados de la palabra griega gaster (γαστήρ). El estómago es la primera porción del aparato digestivo en el abdomen, excluyendo la pequeña porción de esófago abdominal. Funcionalmente podría describirse como un reservorio temporal del bolo alimenticio, deglutido hasta que se procede a su tránsito intestinal, una vez bien mezclado en el estómago. Es un ensanchamiento del tubo digestivo de diámetro entre los 8 y 11 cm. situado a continuación del esófago. Sirve para que el bolo alimenticio se transforme en una papilla que de ahí en adelante será llamada quimo. En el estómago se encuentran en torno a 100 millones de neuronas, motivo por el cual se le suele llamar ″segundo cerebro.″

Su estructura y disposición hay que entenderlos teniendo en cuenta su desarrollo embrionario. El estómago en el segundo mes de vida embrionaria comienza como una simple dilatación del intestino anterior. A continuación sufre una rotación sobre un eje longitudinal de tal modo que la cara izquierda del estómago se hace anterior, y la parte derecha se hace posterior. Por esta razón el tronco vagal del lado izquierdo, que en el tórax desciende por el lado izquierdo del esófago, pasa a una localización anterior, mientras que el derecho se sitúa en el estómago en la parte posterior. El estómago tiene además otra rotación sobre un eje posterior, de tal modo que la parte inferior, por la que se continúa con el duodeno, asciende y se coloca a la derecha, bajo el hígado. Hay que tener presente que el estómago tiene en esta fase de la vida un meso en la parte posterior (mesogastrio dorsal) y otro en la parte anterior (mesogastrio ventral) que alcanza hasta la porción superior del duodeno.

Ambos mesos también sufren las rotaciones anteriores de tal modo que determinan una serie de pliegues en el peritoneo visceral que los recubre. El mesogastrio dorsal forma el omento mayor (tras fusionarse con el meso del colon transverso), lo que determina el cierre por la parte inferior de la bolsa omental. El mesogastrio ventral da origen al omento menor, que se extiende entre el borde derecho del estómago y la porción superior del duodeno hasta el hígado y la porta hepática.

El estómago está controlado por el sistema nervioso autónomo, siendo el nervio vago el principal componente del sistema nervioso parasimpático. La acidez del estómago está controlada por tres moléculas que son la acetilcolina, la histamina y la gastrina.

Enfermedades del estómago:
Gastritis: es la irritación de la mucosa gástrica que suele provocar su inflamación.
Úlcera péptica: es una herida originada por la destrucción de la mucosa gástrica que pasa la muscular de la mucosa.
Cáncer gástrico
Enfermedad de Menetrier



Enric Corbera (Bioneuroemoción

Estómago
1ª Etapa (Supervivencia) y 4ª Etapa (Relación).
El sentido biológico del aparato digestivo es la aceptación.
Conflicto: Conflicto de digerir pedazo. O falta de pedazo.
Resentir: “Quiero evitar algo que me imponen". "No puedo digerir el pedazo que me imponen".

Problemas de estómago: Incapacidad de digerir, asimilar lo nuevo en nuestra vida. Temor a lo nuevo. Falta aceptación.
Indigestión: miedo visceral, terror, angustia. Quejarse por todo.

La curva mayor: Tumoración - Supervivencia digestiva.
1ª Etapa (Supervivencia)
Conflicto: Conflicto alimentario en el marco familiar, problemas, irritaciones, miedo arcaico a morir por inanición. Conflicto de no poder digerir el pedazo. Contrariedad familiar. Ejemplo: no poder apropiarse definitivamente de una herencia que le corresponde, según testamente, o de las ganancias que le corresponden en una empresa de accionistas.
Resentir: “He cogido el trozo, el pedazo, me lo he tragado, pero no lo puedo digerir". "No tengo lo que quiero y tengo lo que no quiero". Buscar una guarrada en la historia de la persona. Frecuente en juicios, indeminizaciones o pensiones que le corresponden.

La Curva menor: Úlcera - Contrariedades indigestas.
4ª Etapa (Relación). Úlcera: Situación familiar verdaderamente indigesta. Se vive en Masculino. En femenino sería en la vagina.
Conflicto: Conflicto relativo a personas o situaciones con las que debemos codearnos por obligación. Contrariedad por el territorio (sin rencor si no afecta a la red biliar). Lucha por los límites del territorio con los "jefes del territorio aledaño". También afecta al contenido del territorio (ej. Pareja infiel "se va con otro/a" o con cambio de actitud).
Resentir: “El enemigo irrumpe en mi territorio y me desestabiliza" (Ejemplo: me siento obligado a soportar la familia de mi mujer.)

Gastritis
1ª Etapa (Supervivencia).
Conflicto: Conflicto de digerir la situación.
Resentir: “No puedo digerir la situación.
Por ejemplo: Una mujer tiene gastritis desde hace 15 días, y al preguntarle responde: “Mi mejor amigo y mi mejor amiga se han hecho pareja y aun no puedo digerirlo‖ (había muchos resentires todavía).


Acidez de estómago
1ª Etapa (Supervivencia)
Se trata de personas que cierran menos el cardias. Lugar donde el esófago pasa el diafragma y termina en el estómago. No se cierra y todos los ácidos suben y me queman.
¿Para qué dejo abierto el paso? Para dejar entrar más alimento (alimento emocional = amor). Conflicto: (Algo reciente). Un nudo en el estómago. Contrariedad familiar.
Resentir: "Estoy en un sentimiento de falta muy fuerte y dejo la puerta abierta para poder recibir más". “Quiero más amor, más alimentos buenos”. “Estoy en un callejón sin salida y quiero salir". "Quiero más amor". "No me siento reconocido y me abro al reconocimiento familiar".

2 puntos:
a) Quiero más amor.
b) Desavenencias familiares recientes.

¿Qué tipo de contrariedad he tenido hace unas horas o ayer?



Louise L. Hay

Estómago
Causa probable: Contiene los alimentos. Digiere las ideas.
Nuevo modelo mental: Digiero la vida con facilidad.

• Problemas:
Causa probable: Miedo. Temor a lo nuevo. Incapacidad de asimilar lo nuevo.
Nuevo modelo mental: La vida me sienta bien. Asimilo los nuevos momentos que me ofrece cada día. Todo está bien.

• Indigestión:
Causa probable: Miedo visceral, terror y angustia. Quejas y gruñidos.
Nuevo modelo mental: Digiero todas las nuevas experiencias en paz y con alegría.

Gastritis
Causa probable: Incertidumbre prolongada. Sentimiento fatalista.
Nuevo modelo mental: Me amo y me apruebo. Estoy a salvo.


Acidez de estómago
Causa probable Miedo, miedo, miedo. Temor atenazante.
Nuevo modelo mental: Respiro profunda y libremente. Estoy a salvo. Confío en el proceso de la vida.


Jacques Martel

Estómago
El estómago recibe el alimento y lo digiere para colmar las diferentes necesidades de mi cuerpo en vitaminas, en proteínas, etc. Alimento mi cerebro del mismo modo por las situaciones y los acontecimientos de mi vida.
Cada estómago tiene su propio funcionamiento. Por más que la forma general sea la misma, la digestión puede ser diferente de una persona a la otra. Así, la forma de mi estómago está en relación con mi personalidad. Mi estómago refleja el modo en que absorbo e integro mi realidad y mi capacidad en digerir las nuevas ideas o las nuevas situaciones. Puede compararse a un barómetro indicando mi grado de apertura y mi modo de reaccionar en la vida. Los problemas de estómago aparecen cuando mi realidad cotidiana está en conflicto con mis deseos y mis necesidades. Estos conflictos se vuelven a encontrar habitualmente al nivel de mis relaciones familiares, amicales o al nivel de mis relaciones de trabajo.

Dolores de Estómago:
Conozco el trabajo efectuado por mi estómago y sé que representa mi modo de digerir, absorber e integrar los acontecimientos y las situaciones de mi vida. Los estirones en el estómago están vinculados con frecuencia a una necesidad de amor, de “alimento emocional” y de alimentos.
El alimento representa el afecto, la seguridad, el premio y la supervivencia. Si vivo un vacío cualquiera en mi vida, querré colmarlo con el alimento, en particular en los momentos de separación, muerte, pérdida o escasez de dinero. El alimento también puede ayudarme artificialmente a “liberarme” de las tensiones materiales o financieras. Siento como una carencia indispensable para mi supervivencia.

La fermentación, por su parte, procede del hecho que no quiero enfrentar ciertas emociones que vivo con relación a personas o situaciones. Pongo estas emociones de lado, pero éstas siempre son presentes, se acumulan, “fermentan”, bajo el efecto de mi actitud “ácida”. Rumio constantemente ciertas situaciones que viví y que “no digiero”. Por lo tanto tengo tendencia a “rumiar” situaciones pasadas y a vivir las mismas actitudes y las mismas emociones negativas. Éstas me quedan pues en el estómago.
Es muy difícil para mi estómago digerir emociones no vividas. Al estar mi realidad en conflicto con mis sueños y mis necesidades, esto me lleva a vivir diversas emociones. No expreso mis contrariedades, estoy irritado. La ira y la agresividad rugen en mí, pero las reprimo. Ya está. La úlcera y los ardores de estómago están aquí. Tengo grandes miedos, mi digestión se hace laboriosa porque mi estómago es nervioso y frágil. ¿Cuál es la situación de mi vida “que no digiero”? Vivo gran inquietud, sobre todo debido a mi débil confianza en mí, lo cual hace difícil la aceptación de mis emociones. Los dolores de estómago se producirán cuando vivo una contrariedad en el campo de mis finanzas personales o de mi vida profesional.
Ciertas situaciones son tan repugnantes y asquerosas que mi estómago rechaza digerirlas. Reacciono frente a mi realidad de un modo negativo y “ácido” y padezco indigestiones y nauseas. La digestión es muy lenta si el estómago está tenso y rígido, evitando que cambios se produzcan en mi vida. Tomo consciencia que debo revelar más apertura en la vida y acepto  que las situaciones y los acontecimientos están aquí para hacerme crecer. La aceptación permite transformarlos en experiencias y la presión o la tensión, desaparece.

Gastritis
La gastritis es una inflamación aguda o crónica de la mucosa del estómago, lugar donde empieza el proceso de digestión. Si hay inflamación, hay irritación e ira frente a algo o a alguien a quien no digiero: ciertas cosas no pasan como quisiera, o puede ser una o personas que no actúan como lo deseo.
Puedo tener el sentimiento de haber sido engañado y de estar cogido en una situación. Estoy irritado por algo que absorbió mi sistema de digestión y la realidad “digerida” me molesta en alto grado. Aprendo a aceptar las situaciones y a los demás tales como son, sabiendo que el único poder que tengo es el poder sobre mí mismo.

Acidez de estómago
Como lo indica su nombre, el ardor de estómago es señal de que algo, una situación, un suceso, una persona me quema, me acidifica, me enfurece.
La situación me parece irritante, injusta y vivo interiormente impotencia.
Cuando tal situación me sucede, puedo preguntarme: “¿qué es lo que me quema o me pone furioso? ¿Qué es lo que a mí no me gusta y que no consigo digerir? También es muy posible que me enganche a esta ira de un modo inconsciente, porque tengo miedo de afirmarme, de soltarme y expresar mis necesidades, mis deseos y mis intenciones al nivel del corazón. Soy único en todo y los demás son diferentes de mí en todo.
Debo pues quedarme abierto y atento a mis propias necesidades y aceptar la entera responsabilidad de mis actos, por más que la gente sea diferente de mí. El hecho de volver a reprimir, inhibir una emoción (ira, pena, rabia) aumenta la acidez de los gases gástricos y, al mismo tiempo, me impide tragar cualquier cosa (porque los ardores manifiestan un tipo de presión interna en el área del estómago).
Debo ver el nexo entre mis auténticos sentimientos y los ardores de estómago. Conservo la calma y observo mi modo de ser, mis reacciones frente a las situaciones que vivo así como mi actitud frente a los acontecimientos cotidianos. Centrando mi atención en mi convicción que la vida es buena y que mis necesidades todas se colman en el momento adecuado, mi estima personal aumenta y mis próximas cóleras serán menos intensas. Tomo el tiempo de apreciar cada momento de mi vida y mi estómago se lleva mejor.


Úlceras de Estómago
Pueden producirse si tengo una débil estima de mí. Quiero tanto complacer a los demás que estoy listo para tragar cualquier cosa. Actuando así, reprimo mis emociones y mis propios deseos; no me respeto y acabo por reprochar a los demás de no respetarme.
Me siento embaucado para mis adentros y llego hasta dramatizar cualquier suceso de mi vida. Además tengo dificultad en digerir todas estas contrariedades, estas inquietudes. Es como un exceso de irritantes que se transforma en úlcera. Este irritante puede ser una persona o una situación que quiero evitar ver o afrontar pero esto es imposible y “esto” me queda en el estómago. Quisiera “expulsar” este irritante de mi espacio vital, de mi “territorio”.
Tengo tendencia a criticarme severamente e incluso quiero llegar a auto-destruirme.
Mi cuerpo me indica que es tiempo de que descubra las cualidades que están en mí, que me aprecie a mi justo valor y que acepte mi necesidad de amor.


Cáncer de Estómago
Si tengo el cáncer del estómago, debo tomar consciencia del “trozo” o de la situación que no soy capaz de digerir. Esta situación “que no pasa”, la vivo de un modo muy intenso y muy fuerte. “Es abominable todo lo que me hicieron, todo lo que me hicieron sufrir. Además, no vi nada llegar” Esto puede expresar lo que vivo. Es importante que tome consciencia del porqué de esta situación y cuál lección he de sacar para “dejar pasar la tormenta” y que se resorbe el cáncer. Sólo puedo ganar si suelto mi ira y mi rencor y que los sustituyo por la aceptación y el perdón.



Lisa Bourbeau

Estómago
BLOQUEO FÍSICO: Los problemas estomacales más comunes son las úlceras, la gastritis, las hemorragias gástricas, los cánceres y los problemas de digestión tales como vómitos, indigestión, etc.

BLOQUEO EMOCIONAL: Todos los problemas del estómago se relacionan en forma directa con la dificultad para aceptar o digerir a una persona o a un acontecimiento. La persona que los padece manifiesta intolerancia y temor ante lo que no es de su agrado. Se resiste a las ideas nuevas, sobre todo a las que no proceden de ella. Tiene dificultad para adaptarse a alguien o a algo que va contra sus planes, sus hábitos y su manera de vivir. Tiene un crítico interior muy fuerte que le impide ceder y dejar hablar a su corazón, al cual no quiere aceptar incondicionalmente. Es posible que también se acuse a sí misma de falta de audacia.


BLOQUEO MENTAL: El mensaje que recibes de tu estómago es que dejes de querer controlarlo todo, resistiéndote a las ideas de otros. En lugar de creer que eres incapaz de cambiar a los demás o a una situación determinada, toma consciencia de tu propia capacidad para hacer tu vida. Confía más en los demás, de la misma forma que debes confiar en que tu estómago es capaz de digerir tus alimentos. No necesitas decirle a tu cuerpo cómo ser un cuerpo ni cómo digerir. Lo mismo sucede con tu entorno. Todos y cada uno tenemos una manera diferente de ver la vida. No es causalidad que el estómago esté ubicado en la región del corazón. Debemos aceptar a todos con amor, es decir, aceptar las particularidades de todos y cada uno. Los pensamientos que alimentas del tipo "es injusto", "no es correcto", "es idiota", etc., no te benefician: bloquean tu evolución, así como tu estómago bloquea la digestión. Si te vuelves más tolerante hacia los demás, tolerarás mejor los alimentos que ingieres.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 194

LECCIÓN 194

Pongo el futuro en Manos de Dios.

1. La idea de hoy es un paso más en el proceso de alcanzar cuanto antes la salvación, y ciertamente es un paso gigantesco. 2Es tan grande la distancia que abarca que te lleva justo antes del Cielo, con el objetivo a la vista y los obstáculos ya superados. 3Tus pies ya se han posado sobre las praderas que te dan la bienvenida a las puertas del Cielo: el tranquilo lugar de la paz en el que aguardas con certeza el paso final de Dios. 4¡Qué lejos nos encontramos ahora de la tierra! 5¡Y cuán cerca de nuestra meta! 6¡Cuán corto es el trecho que aún nos queda por recorrer!

2. Acepta la idea de hoy, y habrás dejado atrás toda ansiedad, los abismos del infierno, la negrura de la depresión, los pensamien­tos de pecado y toda la devastación que la culpabilidad acarrea. 2Acepta la idea de hoy, y habrás liberado al mundo de todo apri­sionamiento, al romper las pesadas cadenas que mantenían cerrada la puerta a la libertad. 3Te has salvado, y tu salvación se vuelve el regalo que le haces al mundo porque tú lo has recibido.

3. No hay un solo instante en que se pueda sentir depresión, expe­rimentar dolor o percibir pérdida alguna. 2No hay un solo instante en que se pueda instaurar el pesar en un trono y adorársele. 3No hay un solo instante en que uno pueda ni siquiera morir. 4Y así, cada instante que se le entrega a Dios, con el siguiente ya entre­gado a Él de antemano, es un tiempo en que te liberas de la tris­teza, del dolor y hasta de la misma muerte.

4. Tu futuro está en Manos de Dios, así como tu pasado y tu pre­sente. 2Para Él son lo mismo, y, por lo tanto, deberían ser lo mismo para ti también. 3Sin embargo, en este mundo la progresión tem­poral todavía parece ser algo real. 4No se te pide, por lo tanto, que entiendas que el tiempo no tiene realmente una secuencia lineal. 5Sólo se te pide que te desentiendas del futuro y lo pongas en Manos de Dios. 6Y mediante tu experiencia comprobarás que tam­bién has puesto en Sus Manos el pasado y el presente, porque el pasado ya no te castigará más y ya no tendrá sentido tener miedo del futuro.

5. Libera el futuro. 2Pues el pasado ya pasó, y el presente, libre de su legado de aflicción y sufrimiento, de dolor y de pérdida, se convierte en el instante en que el tiempo se escapa del cautiverio de las ilusiones, por las que ha venido recorriendo su despiadado e inevitable curso. 3Cada instante que antes era esclavo del tiempo se transforma ahora en un instante santo, cuando la luz que se mantenía oculta en el Hijo de Dios se libera para bendecir al mundo. 4Ahora el Hijo de Dios es libre, y toda su gloria resplan­dece sobre un mundo que se ha liberado junto con él para com­partir su santidad.

6. Si pudieses ver la lección de hoy como la liberación que real­mente representa, no vacilarías en dedicarle el máximo esfuerzo de que fueses capaz, para que pasase a formar parte de ti. 2Con­forme se vaya convirtiendo en un pensamiento que rige tu mente, en un hábito de tu repertorio para solventar problemas, en una manera de reaccionar de inmediato ante toda tentación, le trans­mitirás al mundo lo que has aprendido. 3Y en la medida en que aprendas a ver la salvación en todas las cosas, en esa misma medida el mundo percibirá que se ha salvado.

7. ¿Qué preocupación puede asolar al que pone su futuro en las amorosas Manos de Dios? 2¿Qué podría hacerle sufrir? 3¿Qué podría causarle dolor o la sensación de haber perdido algo? 4¿Qué podría temer? 5¿Y de qué otra manera podría contemplar todo sino con amor? 6Pues el que ha escapado de todo temor de futuros sufrimientos ha encontrado el camino de la paz en el pre­sente y la certeza de un cuidado que el mundo jamás podría ame­nazar. 7Está seguro de que aunque su percepción puede ser errónea, jamás le ha de faltar corrección. 8Es libre de volver a elegir cuando se ha dejado engañar; de cambiar de parecer cuando se ha equivocado.

8. Pon, por lo tanto, tu futuro en Manos de Dios. 2Pues de esta manera invocas Su recuerdo para que regrese y reemplace todos tus pensamientos de maldad y pecado por la verdad del amor. 3¿Crees acaso que el mundo no se beneficiaría con ello y que cada criatura viviente no respondería con una percepción corregida? 4El que se encomienda a Dios ha puesto también al mundo en las mismas Manos a las que él ha recurrido en busca de consuelo y seguridad. 5Ha dejado a un lado las enfermizas ilusiones del mundo junto con las suyas, y de este modo le ofrece paz al mundo, así como a sí mismo.

9. Ahora sí que nos hemos salvado. 2Pues descansamos despreo­cupados en Sus Manos, seguros de que sólo cosas buenas nos pue­den acontecer. 3Si nos olvidamos de ello, se nos recuerda dulce­mente. 4Si aceptamos un pensamiento que denota falta de perdón, éste queda prontamente reemplazado por el reflejo del amor. 5Y si nos sentimos tentados de atacar, apelamos a Aquel que vela nues­tro descanso para que tome por nosotros la decisión que nos aleja de la tentación. 6El mundo ha dejado de ser nuestro enemigo, pues hemos decidido ser su Amigo.


¿Qué me enseña esta lección?

Poner el futuro en manos de Dios, es la decisión más sabia que podemos realizar. Verdaderamente, tomando esa decisión, estamos eligiendo convertirnos en Sembradores del Amor.

¿Qué cosecha recogeremos cuando esa semilla de sus frutos?

Dios es Unidad, pues cosecharemos Armonía y Paz.
Dios es Amor, pues cosecharemos Felicidad y Dicha.
Dios es Ley, pues cosecharemos Justicia y Misericordia.
Dios es Perfección, pues cosecharemos Abundancia.
Dios es Eternidad, pues cosecharemos Paciencia.
Dios es Conocimiento, pues cosecharemos Verdad.
Dios es Salvación, pues cosecharemos Liberación.


Sí. Estoy dispuesto a poner en manos de Dios toda mi Eternidad.


Ejemplo-Guía: "El pasado nos atormenta y el futuro nos angustia..."



Y Jesús les dijo: Por vuestra incredulidad; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá: y se pasará: y nada os será imposible. (Mateo 17:20)


Elijo esta párrafo del evangelio de Mateo para hacer la introducción de esta reflexión. Me voy a tomar la libertad de parafrasearle: "si tuviésemos la certeza como un grano de mostaza..."

Tener certeza es fundamental, es esencial. Tener certeza nos revela que creemos firmemente en una idea. Si esa idea es verdadera, si esa idea es que somos el Hijo de Dios, yo me pregunto, ¿qué más podemos desear?

En este mundo de ilusión, pensamos que alcanzamos a creer en las cosas cuando las percibimos, cuando nuestros sentidos son capaces de experimentarlo. Pero, el efecto, la percepción, no puede dar lugar a la causa. Es precisamente al contrario. Todo efecto, toda percepción, responde a una causa, a un pensamiento. Las falsas creencias han tomado vida a raíz de que le hemos otorgado un significado al efecto. Nos hemos dicho, esto que estoy experimentando es verdad y desde este momento adopto la creencia de lo que es o no es verdad. Pero, cuando la causa de ese efecto, ya es un error, el efecto, lo extenderá. El mundo que hemos fabricado responde a esta dinámica. Un pensamiento de separación ha dado lugar a la creencia en la división. Los efectos todos los conocemos.

En este mundo de percepción en el cual tan solo damos significado a lo que nuestros sentidos han filtrado, difícilmente podremos dar credibilidad a lo espiritual. Lo que no se ve, no tiene significado, por lo que determinamos que no es real. Desde esta visión, tener certeza en que somos el Hijo de Dios, nos resulta difícil de aceptar y para defender este argumento de negación del Espíritu, el ego pondrá sobre la mesa su colección de necesidades, todas basadas en la escasez y en la muerte, para poner de manifiesto, que si existiese un Dios y nosotros fuésemos sus Hijos, ¿cómo ese Dios abandona a su creación al padecimiento y al dolor?

Pero elegir esa certeza, viene acompañado con la visión interna de que los argumentos del ego, lo único que pretenden es ocultar su debilidad. Si nuestra mente alcanzar a comprender que el miedo, el apego y la muerte son fruto de una falsa creencia y elige ver las cosas desde otra visión, en la cual, la felicidad, el amor, la alegría, la dicha no dependen de lo que seamos capaces de acumular en este mundo, donde todo es perecedero, sino que está en manos de nuestra decisión de fluir y de compartir, de Ser, entonces, esa certeza se convertirá en nuestra única realidad.

Imagínate que durante todo un día, te entregas, sin reservas, en manos de la Voluntad del Padre. La aceptación es el pensamiento que se convierte en la llave que nos abre todas las puertas que nos conducen a la Salvación. Aceptación, significa confianza en que aquello que vivimos es lo que debemos vivir. De nuestra parte, tan solo se nos pide que amemos y que perdonemos todo aquello que nos aleje del camino del amor. En ese caminar, siempre vamos acompañado de la Presencia de nuestro Padre. Nada nos amenazará, pues nada podrá hacerlo si no es por la Voluntad de nuestro Hacedor. Hemos hecho un pacto de amor con el mundo que nos rodea y aceptamos a ver en ellos a nuestros maestros y los bendecimos por ello.

¿Qué más podemos desear?

Diremos, pues yo deseo tener más de lo que tengo. Yo deseo tener más poder. Yo deseo tener una vida longeva. Yo deseo alcanzar la luna. Yo deseo disfrutar de los licores del amor y del placer.

¿Hasta cuándo? El deseo poza su credibilidad en el tiempo futuro. No nos conformamos con lo que tenemos en el presente. Buscamos perpetuarlo en el tiempo y cuando no tenemos la seguridad de poder hacerlo, le pedimos a Dios (que curiosamente no creemos en él) que nos lo permita.

Todo tiempo pasado nos atormenta, pues evoca en nosotros en recuerdo de lo que hemos hecho mal y el miedo a perder lo que hemos acumulado con tanto ahínco. El futuro nos angustia, pues el temor a que el pasado tenga continuidad, nos produce una inseguridad que nos priva de la paz y de la felicidad.

Paz y felicidad, no son logros que podamos comprar como cualquier otro objeto del mundo. Paz y felicidad son estados de nuestra condición espiritual. Cuando tenemos la certeza de lo que somos, la Paz y la Felicidad se nos revela de forma natural, pues es la evidencia constatada de que Somos el Hijo de Dios.

Reflexión: ¿Qué preocupación puede asolar al que pone su futuro en las amorosas Manos de Dios? ¿Qué podría hacerle sufrir?

viernes, 12 de julio de 2019

Aportaciones Astrológicas al Transgeneracional

Un curso de milagro dice: todo lo que está dentro de ti y todas las personas que te rodean forman parte de tu mundo. Por lo tanto cada una está haciendo el papel que le corresponde. Si queremos saber dónde estamos, qué es lo que estamos haciendo y qué es lo que estamos recibiendo es muy simple, observa tu exterior, quién está contigo, qué te refleja tu exterior. Sobre todo el juicio que haces fuera es el que te haces a ti mismo. Cuando tomamos consciencia de ello, todo es más fácil. No hace falta hacer un viaje al interior, si queremos saber cómo estamos nosotros dentro, solo hay que observar fuera. 

Está escrito, que aquello que des es lo que vas a recibir, pero si no sabes lo que estás dando, observa lo que estas recibiendo. 

El transgeneracional es esta misma idea llevada a una praxis: yo puedo saber de mí mismo conociendo mis ancestros. Y si no se de mis ancestros, me conozco, indago en mi mundo y sabré como eran mis ancestros. Así de simple. (Enric Corbera, “La influencia de los antepasados en nuestras vidas”). 

He querido comenzar este ensayo sobre la Astrología y el Transgeneracional, con unas frases pertenecientes a la conferencia dada por Enric Corbera sobre esta técnica sumamente interesante. La razón de ello, responde a una respuesta de sincronía con el “programa” que nos insufla en la jornada de hoy el Ángel Umabel, especialista en hacernos comprender la “Ciencia de las Analogías y de las Afinidades”. No ha sido sin duda casualidad, que a lo largo de esta jornada, haya tenido acceso a un reveladora intuición basada en la Ley de la Analogía. El desencadenante de dicha revelación, me ha venido dada mientras que leía a cerca del Transgeneracional y concretamente al conocer las diferentes vías que existen para determinar nuestra “afinidad” con nuestros ancestros.

Transcribo un resumen sobre este tema publicado por Romi Di Domenico:


“Ser un doble de un ancestro significa que la historia que vivió este ancestro te incumbe, si es una historia positiva llevas esos recursos incorporados y si es una historia dramática, llevas también esa carga porque el árbol tiene tendencia a buscar su propia reparación, así si hay algo que no ha sido resuelto en el árbol, se va a reproducir en los descendientes para darles la oportunidad de reparar ese conflicto y liberar así al árbol de ese drama.

La primera forma de encontrar de quien somos dobles es a través del nombre, si nuestro nombre coincide con el nombre de pila de uno de nuestros ancestros, cosa muy usual en las familias, eso nos convierte directamente en dobles de este ancestro. A veces no es tan directo y es interesante hacer un estudio de las fechas, y para esto os recomiendo hacer este sencillo esquema que representan los meses del año en columnas.

En la primera columna tenemos enero, abril, julio y octubre, en la segunda tenemos febrero, mayo, agosto y noviembre y en la tercera tenemos marzo, junio, septiembre y diciembre. Lo primero que hay que hacer es fijarse a que columna pertenece la persona consultante, por ejemplo imaginemos que la persona consultante nació un 10 de julio, es decir que pertenece a la primera columna.

Y esto es interesante porque las personas que han nacido en meses que pertenecen a la misma columna y con una diferencia de +/- 7 días están de algún modo relacionadas. Así por ejemplo si una persona nace el 10/7, estará relacionada con personas que hayan nacido el mismo día, pero también con alguien nacido el 10/4 o el 10/10 porque esto significa que su fecha de nacimiento coincide con la fecha de concepción de la otra persona o a la inversa, que su fecha de concepción coincide con la fecha de nacimiento de la otra persona…

Y luego tenemos la línea de vida, que sigue estando en nuestra columna, pero en este caso a 6 meses (+/-7 días) de distancia. En el ejemplo de un consultante nacido el 10/7 sería alguien que hubiera nacido entre el 3 y el 17 de enero. Las personas que están en nuestra línea de vida son personas con las que estamos relacionados, pero de otra manera, en este caso suelen ser maestros para nosotros, lo que esta persona vivió, nos sirve para nuestra vida, es un ejemplo de lo que hay que hacer o de todo lo contrario, de lo que no hay que hacer.
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Desde el punto de vista Astrológico, cada nº/mes está relacionado con un signo, y el esquema que se forma a la hora de establecer dicha relación, ha sido revelador, pues la afinidad se produce en la división Cuaternaria, la que da lugar a las Cuadriplicidades Astrológica dividiendo a los signos en Comunes, Fijos y Mutables. Cada una de estas subdivisiones establece una característica esencial para los Signos, pero de cara a la vinculación que pretendo establecer con el transgeneracional, lo más significativo es apreciar que la vinculación de los signos por la afinidad establecida relaciona Signos cuya relación es “disarmónica”. Siguiendo el ejemplo expuesto por Romi Di Domenico, si he nacido el 10/7, pertenezco al signo de Cáncer y si en mi árbol genealógico tengo a un ancestro que haya nacido el 10/4, éste es reconocido como mi doble por haber nacido en la fecha coincidente con la fecha de mi concepción. Siendo así, este ancestro respondía al signo de Aries. Bien, desde el punto de vista Astrológico, los signos Cáncer y Aries forman una relación de Cuadratura o lo que es lo mismo, la distancia que los separa es de 90º, aceptándose un orbe medio de 7º (en afinidad con el orbe permitido para las fechas). ¿Qué significado tiene este aspecto Astrológico? La Cuadratura está considerado el aspecto más disarmónico de cuantos existen. Cuando se produce esta relación, el individuo dispone de mucha energía, más que la normalmente necesaria para realizar un acto. Esto le lleva a cometer excesos, impulsando al individuo a actuar fuera de su norma y dándole la capacidad de realizar actos desmesurados. Resultará forzosamente perturbadora. Actúa sobre la naturaleza emocional, y ha de impulsar hacia una conducta emotiva desordenada. La respuesta negativa a este impulso es la inmoralidad: dispersión sexual, la traición, el robo, el crimen, el atropello, etc. La respuesta positiva, llevará a realizar algo fuera de lo ordinario, ser un héroe en un dominio determinado.

Es un dato interesante conocer esta relación, pues no ayuda a comprender uno de los sentidos que acompañan al transgeneracional, su aspecto “reparador”. Si conozco el significado de las “energías” que se relacionan por afinidad astrológica, en este ejemplo, los signos de Cáncer y Aries, podré tener “pistas”, información de cuál puede ser la energía a reparar.

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En cuanto a la relación que se establece en la Línea de Vida, esto es cada 6 meses, cuando lo aplicamos a los aspectos Astrológicos, observamos que hace referencia a signos que se encuentran a una distancia de 180º. Este aspecto se conoce con el nombre de Oposición y se trata de un aspecto que nos lleva al aprendizaje de la integración. Generalmente relaciona a signos cuyos Elementos son opuestos, por ejemplo, si hemos nacido el 10/7 y en nuestro árbol encontramos a un ancestro que haya nacido el 10/1, diremos que esa persona forma parte importante en nuestras vidas a establecerse en la Línea de Vida. Los signos que se encuentran en Oposición son Cáncer (Elemento Agua) y Capricornio (Elemento Tierra). Son signos de Elementos opuestos llamados a la integración, pues ambos se necesitan para su evolución. El Agua necesita la Tierra y viceversa.

Bien, alcanzado este punto, establecida esas afinidades dadas por las fechas de nacimiento y concepción, desde el punto de vista aportado por el conocimiento astrológico, existe otro aspecto que considero importante y significativo, el cual viene aportado por la hora y lugar de nuestro nacimiento y, que dicho sea de paso, nunca es casual. Ese momento estelar en el que el Espíritu penetra en el vehículo físico cuando se produce la primera inspiración, dando lugar a la primera experiencia de “separación” con su ente creador, marcar igualmente una relación con las Fuerzas Zodiacales, dando lugar a un signo al que se le conoce como Ascendente. Este sector astrológico nos informa de todo lo relacionado con nuestro Yo individual, con nuestra personalidad, con nuestro poder de acción (propósitos, iniciativas, perspectivas). Es un sector vital para cada uno de nosotros, por lo que debe ser tenido, igualmente, en cuenta a la hora de buscar las afinidades con nuestros ancestros. Si al igual que comparamos los signos, en virtud a las fechas de nacimiento y concepción, lo hacemos con los hallados en virtud a la hora y lugar de nacimiento, esto es, en consideración al Ascendente, tendremos una información ampliada en la relación con nuestros ancestro. Para poder averiguar dicha relación, necesitamos levantar la carta de dichos familiares, y establecer su signo Ascendente, el cual, compararemos con el nuestro. Si los signos hallados se encuentran en relación de Cuadratura, sin duda, tendremos una información que, potencialmente, nos indica que existen energías que deben ser reparadas. Si la relación entre dichos signos ubicados en el Ascendente es armónica (Sextil y Trígono), las energías del signo Ascendente de nuestro ancestro influenciarán positivamente en el desarrollo de nuestra personalidad.

Una información más ampliada sobre los aspectos Astrológicos, lo podréis encontrar en el siguiente enlace: http://nuevosarquetipos.blogspot.com.es/2012/04/astrologia-cabalistica-los-aspectos.HTML 

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 193

LECCIÓN 193

Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que yo aprenda.

1. El aprendizaje es algo que le es ajeno a Dios. 2Su Voluntad, no obstante, se extiende hasta lo que Él no entiende; en el sentido de que Él dispone que la felicidad que Su Hijo heredó de Él perma­nezca incólume, sea perpetua y por siempre en aumento, que se expanda eternamente en la dicha de la creación plena, que sea eternamente receptiva y absolutamente ilimitada en Él. 3Ésa es Su Voluntad. 4Por lo tanto, Su Voluntad provee los medios para garantizar que se cumpla.

2. Dios no ve contradicciones. 2Sin embargo, Su Hijo cree verlas. 3Por eso tiene necesidad de Alguien que pueda corregir su defec­tuosa manera de ver y ofrecerle una visión que lo conduzca de nuevo al lugar donde la percepción cesa. 4Dios no percibe en abso­luto. 5Él es, no obstante, Quien provee los medios para que la percepción se vuelva lo suficientemente hermosa y verdadera como para que la luz del Cielo pueda resplandecer sobre ella. 6Él es Quien responde a las contradicciones de Su Hijo y Quien man­tiene su inocencia a salvo para siempre.

3. Éstas son las lecciones que Dios quiere que aprendas. 2Su Voluntad se refleja en todas ellas, y ellas reflejan Su amorosa bondad para con el Hijo que Él ama. 3Cada lección encierra un pensamiento central, que se repite en todas ellas. 4Su forma es lo único que varía, según las circunstancias, los acontecimientos, los personajes o los temas, los cuales parecen ser reales, pero no lo son. 5Su contenido fundamental es el mismo 6y es éste:

7Perdona, y verás esto de otra forma.

4. Es cierto que no parece que todo pesar no sea más que una falta de perdón. 2No obstante, eso es lo que en cada caso se encuentra tras la forma. 3Esta uniformidad es lo que hace que el aprendizaje sea algo seguro, ya que la lección es tan simple que al final no se puede rechazar. 4Nadie se puede ocultar para siempre de una ver­dad tan obvia, que aunque se presenta en innumerables formas, se puede reconocer con la misma facilidad en todas ellas, sólo con desear ver la simple lección que allí se encierra.

5. Perdona, y verás esto de otra forma.

2Éstas son las palabras que el Espíritu Santo te dice en medio de todas tus tribulaciones, todo dolor y todo sufrimiento, sea cual sea la forma en que se manifiesten. 3Éstas son las palabras con las que a la tentación le llega su fin, y la culpabilidad, abandonada ahora, deja de ser objeto de reverencia. 4Éstas son las palabras que ponen fin al sueño de pecado y eliminan todo miedo de la mente. 5Éstas son las palabras mediante las cuales al mundo entero le llega la salvación.

6. ¿No deberíamos acaso aprender a decir estas palabras cada vez que nos sintamos tentados de creer que el dolor es real y la muerte se vuelva nuestra elección en lugar de la vida? 2¿No deberíamos acaso aprender a decirlas una vez que hayamos comprendido el poder que tienen para liberar a todas las mentes de la esclavitud? 3Éstas son palabras que te dan poder sobre todos los aconteci­mientos que parecen tener control sobre ti. 4Ves esos aconte­cimientos correctamente cuando mantienes estas palabras en tu conciencia, sin olvidarte de que son aplicables a todo lo que ves o a todo lo que cualquier hermano contemple erróneamente.

7. ¿Cómo puedes saber cuándo estás viendo equivocadamente o cuándo no está alguien percibiendo la lección que debería apren­der? 2¿Parece ser real el dolor en dicha percepción? 3Si lo parece, ten por seguro que no se ha aprendido la lección, 4y que en la mente que ve el dolor a través de los ojos que ella misma dirige permanece oculta una falta de perdón.

8. Dios no quiere que sigas sufriendo de esa manera. 2Él quiere ayudarte a que te perdones a ti mismo. 3Su Hijo no recuerda quién es, 4y Dios no quiere que se olvide de Su Amor ni de todos los dones que Su Amor trae consigo. 5¿Renunciarías ahora a tu propia salvación? 6¿Dejarías acaso de aprender las sencillas lecciones que el Maestro celestial pone ante ti para que todo dolor desaparezca y el Hijo pueda recordar a su Padre?

9. Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que aprendas. 2Él no deja ningún pensamiento rencoroso sin corregir, ni que ninguna espina o clavo lastime en modo alguno a Su santo Hijo. 3Él quiere asegurarse de que su santo descanso permanezca sereno e imperturbable, sin preocupaciones, en un hogar eterno que cuida de él. 4Él quiere que todas las lágrimas sean enjugadas y que no quede ni una sola más por derramar, ni ninguna que sólo esté esperando el momento señalado para brotar. 5Pues Dios ha dispuesto que la risa reemplace a cada una de ellas y que Su Hijo sea libre otra vez.

10. Hoy trataremos de superar en un solo día miles de aparentes obstáculos a la paz. 2Deja que la misericordia llegue a ti cuanto antes. 3No trates de posponer su llegada ni un sólo día, minuto o instante más. 4Para eso se hizo el tiempo. 5Úsalo hoy para lo que es. 6Dedica, mañana y noche, el tiempo que puedas a lo que éste tiene como propósito, y no permitas que el tiempo que dediques sea menos que el que sea necesario para satisfacer tu más impe­riosa necesidad.

11. Da todo lo que puedas, y luego da un poco más. 2Pues ahora nos levantaremos apresuradamente e iremos a casa de nuestro Padre. 3Hemos estado ausentes demasiado tiempo y ya no quere­mos seguir demorándonos más aquí. 4Según practicamos, pense­mos en todas las cosas con las que nos hemos quedado para resolverlas por nuestra cuenta y que hemos mantenido fuera del alcance de la curación. 5Entreguémoselas a Aquel que sabe cómo contemplarlas de manera que desaparezcan. 6La verdad es Su mensaje; la verdad es Su enseñanza. 7Suyas son las lecciones que Dios quiere que aprendamos.

12. Hoy, y en los días venideros, dedica un poco de tiempo cada hora a practicar la lección del perdón tal como se indique. 2Trata de aplicarla a lo acontecido en esa hora, de manera que la próxima esté libre de todo ello. 3De esta manera, las cadenas del tiempo se desatarán fácilmente. 4No dejes que ninguna hora arroje su som­bra sobre la siguiente, y cuando haya transcurrido, deja que todo lo acontecido se vaya con ella. 5De este modo, permanecerás libre y en paz eterna en el mundo del tiempo.

13. Ésta es la lección que Dios quiere que aprendas: Hay una manera de contemplarlo todo que te acerca más a Él y a la salva­ción del mundo. 2A todo lo que habla de terror, responde de esta manera:

3Perdonaré, y esto desaparecerá.

4Repite estas mismas palabras ante toda aprensión, preocupación o sufrimiento. 5Y entonces estarás en posesión de la llave que abre las puertas del Cielo y que hace que el Amor de Dios el Padre llegue por fin hasta la tierra para elevarla hasta el Cielo. 6Dios Mismo dará este paso final. 7No te niegues a dar los pequeños pasos que te pide para que puedas llegar hasta Él.


¿Qué me enseña esta lección?

En esencia, tan sólo existe un error, a pesar de que pueda adoptar muchísimas formas. A ese error, le hemos llamado “pecado” y como consecuencia de ello, hemos fabricado una realidad falsa e ilusoria que se soporta sobre los frágiles pilares de la culpabilidad y de la separación.

El uso incorrecto de los poderes creadores de los que somos portadores, nos ha llevado a proyectar un mundo de necesidad, cuando en verdad, Somos Seres potencialmente perfectos.

¿Qué necesidad tiene el Hijo de Dios cuando en realidad es perfecto?

La respuesta que contesta a esta pregunta, debemos buscarla en la capacidad de decidir libremente, en el libre albedrío, que poseemos por ser una condición heredada de nuestro Creador. Decidimos ver un mundo de necesidad con el cual nos identificamos, pues el nivel de aprendizaje, en el Viaje Evolutivo en el que el Hijo de Dios se encuentra inmerso, era de principiante en el manejo del uso correcto de la Voluntad Creadora y quedamos identificados con el mundo de la percepción procedente del mundo físico.

Esa desconexión con la Fuente Original, propició la creencia en el pecado y en la expulsión del Paraíso en el que evolucionábamos antes de la separación. Nuestro Creador pasó a ser una Criatura que causaba Temor y al que se le atribuyó las acciones vengativas que experimentamos en el mundo que proyectamos.

Estamos hablando de un doble error:
  • La creencia en el pecado.
  • La figura de un Dios vengativo
Ambos errores tienen un mismo origen: el miedo, el sustituto del Amor.

Al igual que hablamos de un solo error, podemos hablar de una sola lección, a pesar de que éstas adopten diferentes expresiones y rostros. La lección que debemos aprender es la de perdonar, la de amar, o lo que es lo mismo, sustituir la ilusión del miedo.

Al perdonarnos, establecemos de nuevo la verdadera conexión con lo que Somos, con la Fuente que nos alimenta, con el Amor que purifica y nos lleva a expresar nuestra inocencia.

El Plan de Salvación dispuesto por Dios para su Hijo se sustenta en un solo pilar. Este pilar es inquebrantable, inexpugnable, impecable. Ese pilar es el perdón.


Ejemplo-Guía: "Todos los caminos llevan a Roma..."

Se trata de una expresión que suele utilizarse en Europa, y más allá de su sentido convencional (en tiempo del Imperio Romano se construyeron más de 70.000 kms que conducían a la Capital del Imperio, la Ciudad de Roma), también tiene un sentido espiritual que aún día se conserva, máxime cuando en dicha ciudad se asienta la principal Casa de la Iglesia Católica, el Vaticano.

Si Roma, la interpretamos simbólicamente como el "corazón" de la espiritualidad, indicar que todos los caminos nos conducen a él, es como referir que todos los problemas tienen una sola solución: la espiritualidad.

Pero, no podemos divagar sobre el aspecto actual de este centro neurálgico de la iglesia católica y verla como la "fuente" de la verdadera espiritualidad, por mucho que se considere al Sumo Pontífice, el Papa, como heredero directo de la sangre del Cristo. No es difícil apreciar que nada más lejos de la realidad. 

Pero, he querido utilizar esta frase en el sentido de que nos permite comprender que todos nuestros problemas, se convierten en los muchos caminos que tomamos en la vida y que al final, todos conducen a un final común: "Todas las cosas son lecciones que Dios quiere que aprendamos".

¿Qué lección quiere Dios, el Padre, que aprendamos? La única y verdadera Lección que podemos aprender y con ello, ponemos fin a todos nuestros problemas, es el perdón.

Esto es así, porque en verdad tan solo hay un solo problema, el miedo o la ausencia de Amor. Ese miedo es consecuencia, como ya hemos tenido ocasión de ver, de la creencia en la separación. 

Tenemos pues una única causa, el miedo y tenemos una única solución, el perdón. 
  • Tengo 24 años. Me acabo de divorciar. No tengo trabajo. No puedo pagar la hipoteca de la casa y mi hija, tiene una enfermedad que el seguro no cubre. Pronto perderé mi casa y no tendré donde ir. Sin dinero, no podré ofrecer a mi hija la oportunidad de que los médicos la curen. Estoy desesperada y no se qué hacer.
¿Cómo podemos ayudarnos si somos los protagonista de una situación semejante?

¿Podemos ayudar a alguien en circunstancias semejantes?

¿Como aplicamos la Lección del perdón ante una experiencia como la descrita?

Vivir una experiencia como la que acabamos de describir desde la visión del ego, nos llevará a sentir dolor, miedo, tristeza, desolación, ira, rencor, y toda una gama de emociones que nos impedirán ver lo esencial: el pensamiento sigue a su fuente. Pensamientos de miedo, nos revelará que nos estamos identificando con el miedo y con la separación. Sin duda es una experiencia que exige una respuesta de liberación y ésta tan solo llegará si en vez de sentir miedo, odio, rencor, ira, dolor y tristeza, decidimos poner en manos del Espíritu Santo, la liberación del miedo, pues el error se encuentra en nuestra mente y no en los efectos que ella nos genera. 

Detrás de toda experiencia de dolor, existe un pensamiento de dolor, lo que significa que existe un pensamiento de miedo, amparado por la creencia en la separación. Si sustituimos esa visión errónea por la visión basada en la unidad, tal vez estemos cambiando nuestra percepción de la pareja y ello nos permita recuperar el tono de amor que se precisa para mantener una relación estable. Si dejamos de sentirnos víctimas de un sistema social injusto y vemos a los representantes de ese sistema como agentes al servicio de nuestra conciencia, tal vez, encontremos el modo de ver satisfecha nuestra voluntad de ser útiles a la sociedad en la que vivimos y en respuesta a esa entrega, conseguimos un trabajo que nos permite recibir una remuneración económica que ha de permitirnos pagar nuestras deudas y atender las necesidades médicas de nuestra hija.

Si lo deseas, lo verás y si lo ves, lo fabricarás y lo experimentarás.

Pero para alcanzar ese nivel de conciencia, es preciso estar dispuesto a llegar a "Roma", es decir, es preciso que estemos dispuesto a perdonarnos y a perdonar a los agentes que se convierten en los protagonista de suministrarnos la lección que debemos aprender.

¡Perdonaré y esto desaparecerá!

Reflexión: "Todo pesar no es más que una falta de perdón"