sábado, 5 de octubre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 278

 LECCIÓN 278

Si estoy aprisionado, mi Padre no es libre.

1. Si acepto que estoy aprisionado dentro de un cuerpo, en un mundo en el que todo lo que aparentemente vive parece morir, entonces mi Padre está aprisionado al igual que yo. 2Y esto es lo que creo cuando afirmo que tengo que obedecer las leyes que el mundo obedece, y que las flaquezas y los pecados que percibo son reales e ineludibles. 3Si de algún modo estoy aprisionado, ello sig­nifica que no conozco ni a mi Padre ni a mi Ser. 4significa asi­mismo que no formo parte de la realidad en absoluto, 5pues la verdad es libre, y lo que está aprisionado no forma parte de la verdad.

2. Padre, lo único que pido es la verdad. 2He tenido muchos pensamien­tos descabellados acerca de mí mismo y de mi creación, y he introducido en mi mente un sueño de miedo. 3Hoy no quiero soñar. 4Elijo el camino que conduce a Ti en lugar de la locura y el miedo. 5Pues la verdad está a salvo, y sólo el amor es seguro.


¿Qué me enseña esta lección?

Te entrego mi mano Padre, tómala y camina junto a mí. De este modo, gozando de Tu Presencia, dejaré de sentir miedo, dejaré de vivir en la ilusión, dejaré de sentirme prisionero de las ataduras a un mundo que no es real.

Soy tu Hijo y tomo consciencia de tu Eterna Presencia. Por unos instantes, elegí aprender por propia iniciativa y esa decisión, me llevó a fabricar una nueva identidad fundamentada en la percepción. En este mundo, al que otorgué realidad, es necesario trabajar para ganarse el sustento que ha de alimentar el cuerpo con el que me identifico. Ese cuerpo necesita ser protegido, pues teme ser atacado por otros cuerpos. El ataque se convierte en la mejor defensa, en un mundo donde nos sentimos separados del resto.

Hoy despierto al sueño que ha dado lugar a tantas pesadillas. Hoy, elijo volver a mi verdadero Hogar. Hoy elijo oír la voz de mi Padre. Hoy elijo la Verdad, la que me revela, lo que en realidad soy: Un Ser Espiritual dotado de los Atributos de su Creador.

Siento el calor que desprende Tus manos. Mis manos, con seguridad, se aferran a Ellas. Me siento fundir en ese intercambio. Mi identidad pasa a formar parte de Tu identidad.

He vuelto Padre. Mi Mente es Tu Mente. Vivo en Tu Unidad.

¡Qué se haga Tu Voluntad!


Ejemplo-Guía: "¿Quién es el prisionero y quién es el carcelero?

Si aún pensamos que el prisionero y el carcelero son protagonistas distintos del guion, es la señal inequívoca de que aún creemos en la separación, en que aún estamos sujetos a las leyes de causa-efecto, en que aún no gozamos de la verdadera libertad.

¿Podría existir el papel de carcelero si no existiese el papel de reo? El guion del carcelero es custodiar al prisionero, asegurándose de que cumple su condena. Es la condena, lo que nos convierte en reos y es la condición de reo, la que hace necesaria la presencia del guardián que vele para que el prisionero cumpla su condena y expíe su delito.

Ya hemos visto a lo largo de las enseñanzas que estamos estudiando de Un Curso de Milagros, que nadie puede condenarnos desde el exterior, sino que es la proyección de nuestra propia condena, la que hace que recibamos el reflejo de nuestro mundo interno.
Cuando nos sentimos culpables internamente, ese es el mecanismo que utilizamos de una manera inconsciente. Proyectamos nuestra propia condenación, nuestra propia culpa y exigimos la corrección de nuestro "delito", de nuestro "pecado" de manera interna, pues no soportamos esa turbia visión, de tal modo que proyectamos la figura del carcelero, el cual velará para garantizar que cumplamos nuestra condena. Sinceramente, todo un montaje demencial, como el que da lugar al sistema de pensamiento en el que vivimos.

Es importante reconocer esta dinámica mental. Se trata de un mecanismo inconsciente de autodefensa, para no ver el rostro oscuro de nuestros dementes pensamientos. Ese reconocimiento no persigue el objetivo del autocastigo. Todo lo contrario, persigue el de la liberación, al comprender que todas esas fabricaciones elaboradas por nuestra mente son falsas. Como bien nos aconseja el Curso: "No tengas miedo al mirar el miedo pues no puede ser visto.

Si nos quejamos de la privación de libertad, preguntémonos a quién hemos nombrado nuestro carcelero y descubramos al reo condenado, es decir, descubramos qué estamos condenando de nosotros mismo y que mecanismo de autocastigo nos estamos infringiendo. De este modo tendremos la oportunidad de elegir aplicarnos el autoperdón y aunque dejemos en el paro al colectivo de carceleros, es mejor buscarles otro cometido que sentirnos privados de libertad.

Reflexión: La verdad es libre, y lo que está aprisionado no forma parte de la verdad.

viernes, 4 de octubre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 277

  LECCIÓN 277

No dejes que aprisione a Tu Hijo con leyes que yo mismo inventé.

1. Tu Hijo es libre, Padre mío. 2No dejes que me imagine que lo he apri­sionado con las leyes que yo mismo inventé para que gobernasen el cuerpo. 3Él no está sujeto a ninguna de las leyes que promulgué para ofrecerle más seguridad al cuerpo. 4Lo que cambia no puede alterarlo a él en absoluto. 5Él no es esclavo de ninguna de las leyes del tiempo. 6Él es tal como Tú lo creaste porque no conoce otra ley que la del amor.

2. No adoremos ídolos ni creamos en ninguna ley que la idolatría quiera maquinar para ocultar la libertad de que goza el Hijo de Dios. 2El Hijo de Dios no está encadenado por nada excepto por sus propias creencias. 3Mas lo que él es, está mucho más allá de su fe en la esclavitud o en la libertad. 4Es libre por razón de Quién es su Padre. 5Y nada puede aprisionarlo a menos que la verdad de Dios pueda mentir y Dios pueda disponer engañarse a Sí Mismo.


¿Qué me enseña esta lección?

La dimensión material, está sujeta a las leyes de Jehová (Yod-He-Vav-He). Jehová representa las cuatro fases de todo proceso creativo, en el mundo físico, donde el Yod, es el Inicio, la semilla, la Voluntad; el He, es la fase de interiorización, el arraigo de la semilla en la tierra, el Deseo; el Vav, es la fase de exteriorización, el brote de la planta al exterior de la tierra; el Pensamiento y el 2º He, es la fase de Materialización; el fruto, el cuerpo material.

Jehová rige sobre las leyes imperantes en la dimensión terrenal y nos revela que toda semilla aporta su fruto y que cada fruto engendra una nueva semilla. Jehová representa el aprendizaje a través de la experiencia,

El Hijo de Dios, atendiendo a la llamada de esa dimensión, dejó su comunión con Dios, donde el Conocimiento era por vía directa, y se identificó con el cuerpo físico y con las leyes que en él imperan. Este proceso le hemos llamado sueño, pues en verdad, la consciencia se encuentra identificada con un mundo ilusorio, sujeto a la temporalidad, y por lo tanto no real.

El estado de conciencia característico de esta dimensión, nos revela las leyes del tiempo, donde la existencia queda sujeta al intervalo comprendido entre el nacimiento y la muerte.

Con las leyes de Jehová, cosechamos lo que sembramos y pagamos por lo que hemos hecho mal. La idea ancestral del pecado, a nivel del inconsciente colectivo de la humanidad, se ha grabado a fuego en nuestra genética, del tal modo, que fabricamos un sistema para pagar nuestras deudas pendientes. Este sistema es la reencarnación.

Hoy, proclamo mi firme voluntad de abandonar esa vía de aprendizaje; no necesito volver a encarnar en un nuevo cuerpo con el propósito de redimir la ilusión del pecado.

Soy libre para perdonar y libre para salvar el mundo, pues no soy un cuerpo, sino un Ser Espiritual, inocente e impecable.

El Amor, sustituye la idea del miedo, de la culpa y del castigo.


Ejemplo-Guía: ¿Qué leyes rigen tus creencias?

Todas ellas, tienen un punto en común, un origen, una causa que la motiva, una creencia que la sostiene y la fortalece ante nuestros ojos: la culpa.

La culpa es el pensamiento que se origina cuando la mente sirve al error que ha llamado pecado.

No existiría esa visión, esa creencia si nuestra mente no hubiese interpretado que la relación causa-efecto es un proceso real, gracias al cual, la culpa es el fruto de haber prestado atención a un pensamiento pecador que viola la Libertad con la que nuestro Creador nos ha creado. 

Al igual que el fruto, lleva en su interior una nueva semilla, la culpa, como fruto del pecado, engendra nuevos pensamientos pecaminosos, los cuales se convierten en la semilla de nuevos frutos, como el dolor, el sufrimiento, la ira, la enfermedad, la muerte...

Por lo tanto, el origen de todas las leyes que rigen el mundo que hacemos real, el mundo físico, se encuentra en un falso pensamiento.

El tema elegido para el ejemplo-guía de esta Lección, es una invitación a reflexionar sobre nuestro código de creencias, pues en ese código, encontraremos todo un sólido sistema contruido en base a la percepción del mundo físico, donde la ley imperante, queda supeditada bajo la regencia de Jehová, es decir, bajo la ley de causa y efecto (la hago y la pago).

La sociedad, que hemos construido entre todos, también custodia celosamente todo un código de leyes para salvaguardar la seguridad de los ciudadanos. Ese manual legislativo, lo conocemos vagamente, salvo que hayamos elegido el Derecho como vocación, pero, lo padecemos continuamente en nuestro devenir. Hay leyes hasta para respirar. Lo más llamativo de esto, es que si profundizamos en el terreno legal, da la impresión de que alguien se ha olvidado de la verdadera esencia de la vida: el perdón y el amor.

Bueno, es cierto que hemos evolucionado en el sentido de que hemos superado la ley del talión (ojo por ojo y diente por diente), aunque creo que me he precipitado al hacer esta apreciación, pues aún esta ley está vigente en algunos países, lo que nos indica (de manera oculta) que aún se encuentra formando parte de la mente del ser humano. ¿Quién no ha deseado la muerte de un asesino, cuando la víctima es cercana o no tan cercana? Son manifestaciones de nuestro rigor personal, expresados a través del canal de la palabra, el canal que utilizamos para hacer público lo que llevamos en nuestro corazón.

Si dirigimos nuestra mirada al terreno de la ciencia, descubriremos que todos sus postulados se sostienen bajo los pilares de las leyes. Sin embargo, un acercamiento a esa disciplina nos permitirá comprobar, rápidamente, que sus postulados, los mismos que han sido cánones, en un pasado, ahora son demolidos por nuevos principios que renuevan las ideas, o lo que es lo mismo, establecen nuevas leyes. Entre las leyes de Newton y las de Einstein  se reparten las verdades científicas de los últimos tiempos, aunque será por poco tiempo, pues la Física Cuántica viene poniendo en duda muchas de las "verdades" que hasta ayer parecían inamovibles.

Si os sentís interesados en profundizar sobre la visión de los nuevos "paradigmas" desde un punto científico, pero muy cercano al campo espiritual, os recomiendo la lectura de la obra "Las mariposas vuelan libres" de Stephen Davis. Lo encontraréis, gratis, en la red.

¿Qué leyes te gobiernan? ¿Qué creencias te limitan? ¿Qué deseo te convierte prisionero de tus hábitos? 

¿Nos atrevemos a dar una respuesta honesta a estas cuestiones? Pues, ponte cómodo y manos a la obra.

Reflexión: Nuestro verdadero Ser es Eterno e Invulnerable.

jueves, 3 de octubre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 276

LECCIÓN 276

Se me ha dado la Palabra de Dios para que la comparta.

1. ¿Qué dice la Palabra de Dios? 2"Mi Hijo es tan puro y santo como Yo Mismo." 3Así fue como Dios se convirtió en el Padre del Hijo que Él ama, pues así fue como lo creó. 4Ésta es la Palabra que el Hijo no creó con el Padre, pues nació como resultado de ella. 5Aceptemos Su Paternidad, y todo se nos dará. 6Mas si negamos que fuimos creados en Su Amor, estaremos negando nuestro Ser, y así, no tendremos certeza acerca de quiénes somos, Quién es nuestro Padre y cuál es nuestro propósito aquí. 7No obstante, sólo con que reconozcamos a Aquel que nos dio Su Palabra en nuestra creación, Su recuerdo aflorará de nuevo en nuestras mentes y así podremos recordar a nuestro Ser.

2. Padre, he hecho mía Tu Palabra. ?Y es ésta la que les quiero compartir a todos mis hermanos, quienes me fueron confiados para que los amara como si fuesen míos, tal como yo soy amado, bendecido y salvado por Ti.


¿Qué me enseña esta lección?

Soy muy afortunado.

Hoy puedo compartir con todos vosotros el motivo de mi alegría.
Hoy puedo afirmar que he recordado mi identidad verdadera.
Hoy puedo afirmar que conozco mi procedencia. Conozco Quién es mi Padre.
Hoy puedo afirmar que soy consciente de cuál es mi Propósito en este mundo.

Soy muy afortunado, y  mi fortuna no es perecedera y temporal, pues no atesora bienes de este mundo. Mi abundancia, mi riqueza, procede de mi Voluntad de Amar por encima de todas las cosas, la cual es mi única y verdadera Esencia.

Soy muy afortunado, pues me siento un Ser Libre. Ningún temor atenaza mis miembros; ningún miedo me priva del goce que experimento al sentirme Uno con los demás

Soy muy afortunado, pues ninguna culpa atormenta mi alma. No hago necesario el castigo para recuperar mi inocencia, tan sólo tomo consciencia de los errores y los entrego al Espíritu Santo para que Su Visión Plena los corrija de acuerdo a la Voluntad del Padre.

Soy muy afortunado, pues ya no me siento solo. La Palabra de mi Padre me inspira aquello que debo decir, aquello que debo hacer. Él me toma de la mano, y su Presencia, me llena de gozo, de seguridad, de Amor.

Ejemplo-Guía: "¿Qué "palabra" compartimos con el mundo?

El uso de la palabra procede de la necesidad de identificar y reconocer las cosas. A través de la palabra estamos dando nombre y estamos otorgando entendimiento a lo que proyectamos desde nuestra mente. Nadie le dijo al hombre, esto que ves aquí se llamará piedra y esto otro, se llamará agua.

Nos cuentan los textos sagrados, que hubo un tiempo en el que los hombre hablaban una misma lengua, pero esto fue así hasta el episodio de la construcción de la "torre de Babel":
De acuerdo con la Biblia (principal fuente de los relatos), Dios para evitar el éxito de la edificación, hizo que los constructores comenzasen a hablar diferentes idiomas (dando lugar al origen de los diferentes idiomas), y se dispersaran por toda la Tierra.

Toda la Tierra tenía una misma lengua y usaba las mismas palabras. Los hombres en su emigración hacia oriente hallaron una llanura en la región de Sena-ar y se establecieron allí. Y se dijeron unos a otros: «Hagamos ladrillos y cozámoslos al fuego». Se sirvieron de los ladrillos en lugar de piedras y de betún en lugar de argamasa. Luego dijeron: «Edifiquemos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta el cielo. Hagámonos así famosos y no estemos más dispersos sobre la faz de la Tierra».


Mas Yahveh descendió para ver la ciudad y la torre que los hombres estaban levantando y dijo: «He aquí que todos forman un solo pueblo y todos hablan una misma lengua, siendo este el principio de sus empresas. Nada les impedirá que lleven a cabo todo lo que se propongan. Pues bien, descendamos y allí mismo confundamos su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros». Así, Yahveh los dispersó de allí sobre toda la faz de la Tierra y cesaron en la construcción de la ciudad. Por ello se la llamó Babel,(balbuceo) porque allí confundió Yahveh la lengua de todos los habitantes de la Tierra y los dispersó por toda la superficie.

Génesis 11:1-9
Toda esta simbología recogida en los textos sagrados, nos enseña el hecho de cómo los deseos del ego de "imitar" a Dios, le lleva a perder la condición de Unidad y da lugar a la división.

La palabra se convierte en el canal a través expresamos nuestro pensamiento. Si ese canal lo utilizamos para expresar la Palabra de Dios, es decir, somos Uno, Puros y Santos, tal y como Él nos ha creado, estaremos propiciando la unificación de los múltiples idiomas que personifican nuestra actual estado de separación.

Si utilizamos la palabra para dar identidad a nuestra propia división interna, cada vez seremos más raciales y crearemos líneas fronterizas para salvaguardar y proteger nuestros miedos y nuestros temores. Sobre este tema podríamos escribir largo y tendido, pero creo que no merece la pena hacerlo real, cuando tenemos la oportunidad de sembrar la verdadera Palabra de Dios: viendo la Unidad.

Reflexión: "Dar la Palabra de Dios, es compartir la Verdad de lo que realmente somos"

miércoles, 2 de octubre de 2019

¿Cómo educar a un niño Libra?


Cuando la Astrología deje de ser incomprendida por los cánones oficiales y criticada de hechicería, brujería u otras endemoniadas artes, y por el contrario, sea aceptada e integrada al sistema social, entonces, la medicina, y muy en especial la Ginecología, tomando conciencia de lo importante que es crear de acuerdo a las Leyes Divinas, aconsejarán, gratuitamente, a los futuros padres, que "encarguen" a sus descendientes, de modo que al cumplirse los nueve meses de embarazo, sea el signo de Libra el que esté "bautizando" cósmicamente al recién nacido.


¡No!, no vayan a pensar que los demás signos son peores. Sería llevarles a un error, si así lo afirmáramos. Ocurre que cada signo tiene su "gracia" particular, y se puede decir que son expertos en algo, que los demás no lo son.


Esta aclaración nos lleva a plantearnos entonces, ¿por qué los ginecólogos aconsejarán la programación para Libra?. Muy sencillo, y es algo que deben saber los afortunados padres que reciben en su hogar la llegada de una criatura Libra. Este "divino" ser viene dotado con una codiciada virtud, la de sembrar la paz y la armonía donde se encuentre.


Quizás ahora comprendan las razones de esos especialistas en la programación de la especie humana. ¿Acaso, el mundo no tiene hambre y sed de paz?


Fíjense bien, padres y educadores, la responsabilidad que acabáis de asumir os lleva a conocer que vuestro hijo tiene en su destino una importante misión que cumplir, ser un portador de la UNIDAD. Por lo tanto, debe encontrar esa "materia prima" a su alrededor, en primer lugar en su familia más directa y más tarde en la sociedad.


El niño Libra desde que nace ya expresa su belleza interna. Sus rasgos físicos son armoniosos y denotan una delicada hermosura. Ese refinamiento externo, es una necesidad psicológica en él, por lo que, las maneras bruscas y ásperas que reciban en su educación, vendrán a oscurecer su conciencia, y le será más difícil encontrar argumentos lógicos para realizar su misión. Si crece en un ambiente de disputas, luchas y violencias, vuestro hijo sufrirá enormemente, ya que, los impulsos naturales que le animan, le llevará a "meterse por medio" cuando sea testigos de escenas de desarmonía. Si no cuidáis esos detalles, cuando sea mayor, buscará la armonía del único modo que lo ha aprendido, no creerá en ella, y si aún le quedan estímulos para seguir buscando la manera de llevar la paz, no le importará quien caiga en la lucha, si al final, la derrota del otro, le permite alcanzar su objetivo.


También puede ocurrir, y de hecho es muy común en los niños Libra, que la violencia y la agresividad externa, le lleve a inhibir sus energías, que ha de inducirle a "mediar" en defensa de lo que es justo. Ese complejo de su personalidad, le hará ceder, por miedo a que el otro le retire su amistad y confianza. Ese rasgo del niño Libra, le llevará a tener dificultad en aquellas ocasiones en las que debe decir "no". Nunca encuentra el momento de contrariar la voluntad de los demás Él sabe que está mal, que es un abuso lo que le propone el otro, pero no le dirá "no".


Tener a todos contentos, sin que la lucha, el problema, el conflicto aparezca. Ese será su mayor preocupación. Pero sabed, que cuando el niño Libra, que es súper sociable, reciba un ejemplo constructivo en su infancia en la que las diferencias de opiniones entres sus familiares se solucionen por la vía del dialogo, entonces, tener por seguro, que cuando sea mayor no se inhibirá y sabrá decir "no" cuando aquello a lo que se enfrenta sea "injusto".


Por lo tanto, no debéis esperar muchas dificultades en la educación del niño Libra. Os complacerá desde muy pequeños, pues compartirá sus pertenencias, se relacionará con facilidad con los demás, será amable, cariñoso, simpático y educado. Cae bien a todos, pues va reflejando el comportamiento que querrían para ellos.


Una cosa debéis saber, pues es importante. Hasta que adquiera el Cuerpo Mental, aproximadamente a los 21 años, vuestro hijo puede dar muestras de inestabilidad en su carácter. Hoy está eufórico, mañana está triste. Entre la alegría y la melancolía irá creciendo. Potenciadle siempre con estímulos positivos. Aconsejadle la actitud del optimismo. Que no preste atención a lo que representa en su vida el pasado. Aún siente nostalgia de la etapa vivida cuando fue "Agua-Sentimientos".


El equilibrio es fundamental en su vida, y el sentimiento de unidad, es vital. En el futuro será un gran diplomático, un conciliador nato, un restablecedor del orden alterado, o tal vez, un inspirado artista.


Como ya hemos visto, su virtud es crear armonía, pero también la armonía tiene niveles de evolución, y si queréis que vuestro hijo alcance la mayor expresión de ese arte, trabajad para que la paz reine en vuestro hogar. Pues qué mejor melodía o qué mejor lienzo o escultura puede ofrecernos, que el ser un PORTADOR DE PAZ.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 275

LECCIÓN 275

La sanadora Voz de Dios protege hoy todas las cosas.

1. Escuchemos hoy a la Voz que habla por Dios, la cual nos habla de una lección ancestral que es tan cierta hoy como siempre lo fue. 2Sin embargo, este día ha sido seleccionado como aquel en el que hemos de buscar y oír, aprender y entender. 3Escuchemos juntos, 4pues lo que nos dice la Voz que habla por Dios no lo podemos entender por nuestra cuenta, ni aprenderlo estando separados. 5En esto reside la protección de todas las cosas. 6Y en esto se encuentra la curación que brinda la Voz que habla por Dios.

2. Tu sanadora Voz protege hoy todas las cosas, por lo tanto, dejo todo en Tus Manos. 2No tengo que estar ansioso por nada. 3Pues Tu Voz me indicará lo que tengo que hacer y adónde debo ir, con quién debo hablar y qué debo decirle, qué pensamientos debo albergar y qué palabras transmitirIe al mundo. 4La seguridad que ofrezco me es dada a mí. 5Padre, Tu Voz protege todas las cosas a través de mí.


¿Qué me enseña esta lección?

¿Por qué nos angustiamos? ¿Por qué nos identificamos con el conflicto? ¿Por qué experimentamos el miedo, la preocupación, la necesidad, el ataque, la ansiedad? ¿Por qué no mantenemos la confianza, la certeza, en que somos protegidos por nuestro Padre?

¿Acaso puedes demostrar que Dios te ha fallado?

Es fácil confundir los deseos del ego, con el Plan que Dios nos tiene encomendado.
El ego, busca el placer. El Espíritu se regocija en el Amor.
El ego, se juzga como pecador. El Espíritu, se regocija en la Inocencia.
El ego, se culpa y reclama la redención en el castigo. El Espíritu, se regocija en el perdón.
El ego, se identifica con el cuerpo. El Espíritu se regocija en la Semejanza a Dios.
El ego, cree en la separación. El Espíritu, se regocija en la Unidad con el Creador y con Todo lo Creado.

Haz consciente este instante. Hazlo un Instante Santo. Aquieta tu mente. Libérala de toda ansiedad y temor. Disponte a oír la Voz Sanadora de Dios. Siente la Paz que te protege. Todo cuanto Es Dios, está a tu disposición. Tan sólo tienes que Amar, pues este es el código que te permite el acceso a Él.

¿Qué te falta? ¿Albergas algún temor?

No.

Ejemplo-Guía: "¿Qué voz es la que te guía?

El sincronismo mente-cerebro (cuerpo) es tan rápida, que a veces pensamos que es el cuerpo el que toma las decisiones. Pero no es así. El cuerpo no tiene esa capacidad de elección. Es nuestra mente la que toma todas las decisiones, y entre éstas, se encuentran la que somos conscientes y la que son automáticas, esto es, inconscientes. 
El latido del corazón, por ejemplo, actúa de una manera automática. No le tenemos que mandar la orden de que haga su trabajo. Aunque, ya existen referencias sobre el dominio consciente que ejercen sobre el corazón almas que han entrenado la mente.

Si es la mente, la causa de todos nuestros actos, de todos los efectos que experimentamos, es el momento de reflexionar sobre la dirección a la que nos conducen sus decisiones. Esa dirección está condicionada a la voz a la que sirve nuestra mente.

El Hijo de Dios, desde el instante de su creación, ha estado en conexión directa con Su Creador. Ya hemos visto a lo largo de estas enseñanzas, que esa conexión directa quedó velada a raíz de prestar atención a un falso pensamiento, el cual dio la opción de elegir ver las cosas de otra manera. Esa otra visión, es lo que se conoce en los texto sagrados como "`pecado" y ha dado lugar a una falsa creencia en la separación. Por lo tanto, nos encontramos sumidos en una realidad ilusoria, en la que pensamos que podemos tomar decisiones contrarias a las Leyes de Dios. Creemos que la voz del ego es la que nos ofrece la verdadera identidad de lo que somos, y el resultado de seguir la dirección ofrecida por el sistema de pensamiento del ego, es el mundo demente y sin sentido en el que creemos estar viviendo.

¿Por qué creemos que no podemos oír la Voz de Dios?

Un Curso de Milagros no dice al respecto:

"Si no puedes oír la Voz de Dios, es porque estás eligiendo no escucharla. Pero que sí escuchas a la voz de tu ego lo demuestran tus actitudes, tus sentimientos y tu comportamiento. No obstante, eso es lo que quieres. Eso es por lo que luchas y lo que procuras proteger manteniéndote alerta. Tu mente está repleta de estratagemas para hacer quedar bien al ego, pero no buscas la faz de Cristo".
Si tuviésemos que utilizar un término para definir el estado de la mente que sirve al ego, recurriríamos al término "enfermo", es decir, diríamos que la mente que sigue las directrices de la voz del ego, es una mente enferma. Con ello, lo que debemos entender, es que la mente del ego, es una mente errada que necesita corrección, que necesita ser reparada.



El Capítulo 5 del Curso, titulado Curación y Plenitud, nos ofrece en el punto II, un apartado dedicado a la "Voz que habla por Dios". Antes de adentrarnos en los detalles de su exposición, recordar que Espíritu Santo se encuentra en la mente recta, desde donde realiza su función como la Voz al servicio de Dios.
La Voz que habla por Dios 

1. Curar no es crear; es reparar. 2El Espíritu Santo fomenta la curación mirando más allá de ella hacia lo que los Hijos de Dios eran antes de que la curación fuese necesaria, y hacia lo que serán una vez que hayan sanado. 3Esta alteración de la secuencia tem­poral debería resultarte familiar, ya que es muy similar al cambio que el milagro produce en la percepción que se tiene del tiempo. 4El Espíritu Santo es la motivación para alcanzar la mentalidad milagrosa; la decisión de subsanar la separación renunciando a ella. 5Tu voluntad se encuentra todavía en ti porque Dios la ubicó en tu mente, y aunque puedes mantenerla dormida, no puedes destruirla. 6Dios Mismo mantiene tu voluntad viva al transmi­tirla desde Su Mente a la tuya mientras perdure el tiempo. 7El milagro mismo es un reflejo de esta unión de voluntades entre Padre e Hijo.

2. El Espíritu Santo es el espíritu del júbilo. 2Es la Llamada a retor­nar con la que Dios bendijo las mentes de Sus Hijos separados. 3Ésa es la vocación de la mente. 4Antes de la separación la mente no tenía ninguna vocación, ya que antes de eso simplemente era, y no habría podido entender la llamada al recto pensar. 5El Espíritu Santo es la Respuesta de Dios a la separación; el medio a través del cual la Expiación cura hasta que la mente en su totalidad se reincorpore al proceso de creación.

3. Tanto la separación como el principio que gobierna la Expia­ción dieron comienzo simultáneamente. 2Cuando el ego fue engendrado, Dios puso en la mente la llamada al júbilo. 3Esta llamada es tan poderosa que el ego siempre se desvanece ante su sonido. 4Por eso es por lo que tienes que elegir escuchar una de las dos voces que hay dentro de ti. 5Una la inventaste tú, y no forma parte de Dios. 6La otra te la dio Dios, Quien sólo te pide que la escuches. 7El Espíritu Santo se encuentra en ti en un sentido muy literal. 8Suya es la Voz que te llama a retornar a donde estabas antes y a donde estarás de nuevo. 9Aun en este mundo es posible oír sólo esa Voz y ninguna otra. 10Ello requiere esfuerzo, así como un gran deseo de aprender. 11Ésa es la última lección que yo aprendí, y los Hijos de Dios gozan de la misma igualdad como alumnos que como Hijos.

4. Tú eres el Reino de los Cielos, pero permitiste que la creencia en la oscuridad se infiltrase en tu mente, por lo que ahora necesitas una nueva luz. 2El Espíritu Santo es el resplandor al que debes permitir que desvanezca la idea de la oscuridad. 3Suya es la gloria ante la cual la disociación desaparece y el Reino de los Cielos pasa a ocupar el lugar que le corresponde: 4Antes de la separación no tenías necesidad de dirección, 5pues disponías de conocimiento, tal como dispondrás de él de nuevo, pero como no dispones de él ahora. 

5. Dios no guía porque la único que puede hacer es compartir Su perfecto conocimiento. 2Guiar entraña evaluación, ya que implica que hay una manera correcta de proceder y otra incorrecta, una que se debe escoger y otra que se debe evitar. 3Al escoger una, renuncias a la otra. 4Elegir al Espíritu Santo es elegir a Dios. 5Dios no está dentro ti en un sentido literal, más bien, tú formas parte de Él. 6Cuando elegiste abandonarlo te dio una Voz para que hablase por Él, pues ya no podía compartir Su conocimiento contigo libre­mente. 7La comunicación directa se interrumpió al tú inventar otra voz. 

6. El Espíritu Santo te insta tanto a recordar como a olvidar. 2Has elegido estar en un estado de oposición en el que los opuestos son posibles. 3Como resultado de ello, hay ciertas decisiones que tienes que tomar. 4En el estado de santidad la voluntad es libre, de modo que su poder creativo es ilimitado y elegir no tiene sentido. 5El poder de elegir es el mismo poder que el de crear, pero su aplicación es diferente. 6Elegir implica que la mente está divi­dida. 7El Espíritu Santo es una de las alternativas que puedes elegir. 8Dios no dejó a Sus Hijos desconsolados a pesar de que ellos decidieron abandonarlo. 9La voz que ellos pusieron en sus mentes no era la Voz de Su Voluntad, en favor de la cual habla el Espíritu Santo. 

7. La Voz del Espíritu Santo no da órdenes porque es incapaz de ser arrogante. 2No exige nada porque su deseo no es controlar. 3No vence porque no ataca. 4Su Voz es simplemente un recorda­torio. 5Es apremiante únicamente por razón de lo que te recuerda. 6Le ofrece a tu mente el otro camino, permaneciendo serena aun en medio de cualquier confusión a que puedas dar lugar. 7La Voz que habla por Dios es siempre serena porque habla de paz. 8La paz es más poderosa que la guerra porque sana. 9La guerra es división, no expansión. 10Nadie gana en la batalla. 11¿Qué saca un hombre con ganar el mundo entero si con ello pierde su propia alma? 12Si le prestas oídos a la voz que no debes, pierdes de vista a tu alma. 13En realidad no puedes perderla, pero puedes no cono­cerla. 14Por lo tanto, te parecerá que la has "perdido" hasta que elijas correctamente.  
8. El Espíritu Santo es tu Guía a la hora de elegir. 2Reside en la parte de tu mente que siempre habla en favor de la elección correcta porque habla por Dios. 3Él es el último nexo de comuni­cación que te queda con Dios, comunicación que puedes inte­rrumpir, pero no destruir. 4El Espíritu Santo es el vehículo mediante el cual la Voluntad de Dios se cumple así en la tierra como en el Cielo. 5Tanto el Cielo como la tierra están en ti porque la llamada de ambos está en tu mente. 6La Voz de Dios procede de los altares que le has erigido a Él. 7Estos altares no son objetos, son devociones. 8Sin embargo, ahora tienes otras devociones. 9Tu devoción dividida te ha dado dos voces, y ahora tienes que elegir en cuál de los dos altares quieres servir. 10La llamada que contestas ahora es una evaluación porque se trata de una decisión. 11La decisión es muy simple. 12Se toma sobre la base de qué llamada es más importante para ti. 
9. Mi mente será siempre como la tuya porque fuimos creados iguales. 2Fue sólo la decisión que tomé lo que me dio plena potes­tad tanto en el Cielo como en la tierra. 3El único regalo que te puedo hacer es ayudarte a tomar la misma decisión. 4Inherente a esta decisión es la decisión de compartirla, pues la decisión en sí es la decisión de compartir. 5Se toma mediante el acto de dar, y es por lo tanto, la. única alternativa que se asemeja a la verdadera creación. 6Yo soy tu modelo a la hora de tomar decisiones. 7Al decidirme por Dios te mostré que es posible tomar esta decisión y que tú la puedes tomar. 
10. Te he asegurado que la Mente que decidió por mí se encuentra también en ti, y que puedes permitirle que te transforme, tal como me transformó a mí. 2Esta Mente es inequívoca porque sólo oye una Voz y contesta de una sola manera. 3Tú eres la luz del mundo junto conmigo. 4El descanso no se deriva de dormir sino de despertar. 5El Espíritu Santo es la llamada a despertar y a regocijarse. 6El mundo está muy cansado porque es la idea del cansancio. 7Nuestra jubilosa tarea es la de despertarlo a la Llamada a Dios. 8Todos responderán a la Llamada del Espíritu Santo, ya que, de lo contrario, la Filiación no sería una. 9¿Qué mejor vocación puede haber para cualquier parte del Reino que la de restituirlo a la per­fecta integración que le devuelve la plenitud? 10Escucha sólo esto a través del Espíritu Santo en ti, y enseña a tus hermanos a escu­char tal como yo te estoy enseñando a ti. 
11. Cuando te sientas tentado por la voz falsa, recurre a mí para que te recuerde cómo sanar compartiendo mi decisión, haciéndola así aún más firme. 2Al compartir este objetivo, aumentaremos su poder para atraer a toda la Filiación y para restituirla nuevamente a la unicidad* en la que fue creada. 3Recuerda que "yugo" quiere decir “unión”, y “carga” significa “mensaje”. 4Reformulemos la frase "Mi yugo es llevadero y mi carga ligera" de esta forma: "Unámonos, pues mi mensaje es la Luz". 
12. Te he pedido encarecidamente que te comportes tal como yo me comporté, pero para eso tenemos que responder a la misma Mente. 2Esa Mente es el Espíritu Santo, Cuya Voluntad dispone siempre en favor de Dios. 3El Espíritu Santo, te enseña cómo tenerme a mí de modelo para tu pensamiento, y, consecuente­mente, a comportarte como yo. 4El poder de nuestra motivación conjunta está más allá de lo que se puede creer, pero no más allá de lo que se puede lograr. 5Lo que juntos podemos lograr es ilimi­tado porque la Llamada a Dios es la llamada a lo ilimitado. 6Hijo de Dios, mi mensaje es para ti, para que lo oigas y se lo trans­mitas a otros a medida que respondes al Espíritu Santo en ti.
¿Qué podemos añadir a tan maravillosa exposición? No he querido prescindir de ninguna de las palabras recogidas en el Texto. Tan solo nos queda elegir y poner nuestra mente al servicio de la Voz que ya se encuentra en nuestro interior, es espera de ser oída: la Voz del Espíritu Santo.


Reflexión: ¿Qué Voz decides oír?

martes, 1 de octubre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 274

LECCIÓN 274

Este día le pertenece al Amor. Hoy no tendré miedo de nada.

1. Padre, hoy quiero dejar que todas las cosas sean como Tú las creaste y ofrecerle a Tu Hijo el honor que se merece por su impecabilidad; el amor de un hermano hacia su hermano y Amigo. 2De ese modo soy redimido. 3Y del mismo modo, la verdad pasará a ocupar el lugar que antes ocupaban las ilusiones, la luz reemplazará toda oscuridad y Tu Hijo sabrá que él es tal como Tú lo creaste.

2. Hoy nos llega una bendición especial de Aquel que es nuestro Padre. 2Dedícale a Él este día, y no tendrás miedo de nada hoy, pues el día habrá sido consagrado al Amor.


¿Qué me enseña esta lección?

Elegir el Amor al miedo, esa es la voluntad a  la que dedico esta jornada, y me hago el firme propósito, de extenderlo para cada instante de mi existencia.

Elegir el Amor, me lleva a no ver la separación en las relaciones con los demás.

Elegir el Amor, me lleva a no ver el ataque y a no responder, al mismo, con el ataque.

Elegir el Amor, me lleva a no juzgar condenatoriamente a los demás.

Elegir el Amor, me lleva a no ver el pecado y, por lo tanto, a no sentirme culpable y justificar el castigo como la única vía de liberación.

Elegir el Amor, me lleva a perdonarme y a perdonar.

Elegir el Amor, me hace bendecir el cuerpo como un canal de comunicación, a través del cual, doy testimonio de la Verdad.

Elegir el Amor, me lleva a ver la inocencia en los demás y a ver el Rostro de Dios en cada uno de mis hermanos.

Elegir el Amor, me lleva a cumplir con mi función en el mundo, a ejecutar fielmente, el Plan de Salvación establecido por Dios.

Hoy elijo el Amor.

Ejemplo-Guía: "¿Cómo vas a festejar el día del Amor?

Hoy celebramos un día festivo, en el que nuestra voluntad se pone al servicio de la verdad, del Amor. Este día, no podemos confundirlo con el que el ego conmemora su deseo de posesión, a través de las relaciones especiales. Me refiero al día de San Valentín.

La respuesta a la cuestión que hemos planteado es personal e individual, pero, a diferencia de cómo enfoquemos nuestra mente, nos daremos cuenta de que tu respuesta y la mía, pueden ser muy distintas o prácticamente, semejantes. Todo dependerá si lo hacemos con nuestra mente egoica o con nuestra mente Crística. 

Si lo hacemos desde la mente Crística, el patrón común será el perdón, la más elevada expresión del verdadero Amor en el mundo del sueño.

Si lo hacemos desde la mente egoica, no existirá un patrón común, sino el contenido de una serie de gestos y cultos simbólicos a ídolos que esta sociedad venera celosamente.

Este es mi homenaje a este día que entrego al Amor.
  • Agradezco a Dios que forme parte de Su Mente, lo que me hace consciente de lo que Soy.
  • Entrego mi voluntad, en manos de la Voluntad de Dios.
  • Cada instante, del nuevo día, lo vivo desde el presente. Cada instante es una oportunidad de ver las cosas de otra manera.
  • Hago consciente en mí, el poder de elegir.
  • Mis ojos no darán valor a lo corporal, sino que verá detrás de ese envoltorio, la inocencia y la impecabilidad del Espíritu.
  • Veo en mi hermano la proyección de mi mismo, por lo que no dejaré que mi juicio emita condena, ni desaprobación alguna.
  • Perdonaré todos y cada uno de los pensamientos, sentimientos y acciones que puedan privarme de la Paz de Dios.
  • Daré y recibiré.
  • No dejaré que el miedo, altere la quietud que me dispensa el ser consciente de lo que verdaderamente Soy.
  • Dejaré marchar todos los apegos y caminaré libre, para compartir con mis hermanos la esencia del Amor.
Reflexión: ¿Cómo brindaría este día al Amor?

lunes, 30 de septiembre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 273

LECCIÓN 273

Mía es la quietud de la paz de Dios.

1. Tal vez estemos ahora listos para pasar un día en perfecta calma. 2Sl esto no fuese posible todavía, nos contentaremos y nos sentiremos más que satisfechos, con poder aprender cómo es posible pasar un día así. 3Si permitimos que algo nos perturbe, aprendamos a descartarlo y a recobrar la paz. 4Sólo necesitamos decirles a nuestras mentes con absoluta certeza: "Mía es la quie­tud de la paz de Dios", y nada podrá venir a perturbar la paz que Dios Mismo le dio a Su Hijo.

2. Padre, Tu paz me pertenece. 2¿Qué necesidad tengo de temer que algo pueda robarme lo que Tú has dispuesto sea mío para siempre? 3No puedo perder los dones que Tú me has dado. 4Por lo tanto, la paz con la que Tú agraciaste a Tu Hijo sigue conmigo, en la quietud y en el eterno amor que Te profeso.


¿Qué me enseña esta lección?


La creencia en el pecado originó el temor a Dios y, con ello, la pérdida de la Paz de la que gozaba su Hijo.

Me pregunto, ¿qué hubiese pasado, si el Hijo de Dios, no hubiese interpretado su acción de ver el mundo de otra manera, como un acto pecaminoso?

En la etapa conocida como “Paraíso”, el Hijo de Dios seguía las enseñanzas de Su Padre, vía directa, gracias a la conexión mental existente entre Creador y lo Creado.

El acto de “independencia”, o lo que es lo mismo, elegir aprender por vía propia, llevó al Hijo de Dios, a buscar externamente un canal de aprendizaje, con lo cual, abrió sus ojos al mundo exterior y descubrió que tenía un cuerpo que respondía a los mandatos de su mente.

La vía de la percepción se convirtió en el canal de aprendizaje por el cual iba adquiriendo conocimiento de sí mismo. La identificación con el cuerpo, le llevó a olvidar su verdadero origen y a adquirir la falsa creencia de que su realidad dependía de ese envoltorio material.

La idea de que el pecado era posible, le llevó a despertar un profundo temor a Dios. Su naturaleza divina, quedó relegada al olvido, y su única verdad procedía del mundo externo. Ese temor, puso fin, igualmente, al Estado de Unidad, Coherencia y Paz del que gozaba.

Recuperar ese Estado Espiritual, nos invita a rectificar el error con el que nos encontramos identificados. Debemos dejar de servir al ego, al cuerpo y a la conquista del mundo material, para reconocer nuestra verdadera identidad, nuestro verdadero Ser y expresar nuestra voluntad de ver la Unidad que impera en la Oleada de Vida Humana.

Esa visión de Unidad se traducirá en experimentar el Estado de Paz, que es nuestra condición Espiritual: Mía es la quietud de la paz de Dios.

Ejemplo-Guía: "¿Qué elegirías entre la Paz y el conflicto?

Yo lo tengo claro: la Paz. Pero, no es tan fácil como parece, el mundo no favorece ese estado de quietud.

La primera parte de lo expuesto, pienso que todos coincidiríamos al elegirla. Pero la aportación posterior, ¡cuidado!, tiene trampa. Si creemos que nuestra paz, nuestra quietud, está en manos del mundo exterior, en manos de los demás, entonces, seguiremos proyectando fuera, sin darnos cuenta, que todo lo externo es el reflejo de lo que se encuentra en nuestro interior.

En este sentido, si nos decimos, que el mundo exterior no favorece nuestro estado de quietud, lo que estamos diciendo, realmente, es que en nuestro interior no gozamos de esa paz, pues si así fuese, la veríamos en el mundo que nos rodea.

Ese proceso, forma parte de nuestro despertar. Este proceso, sitúa nuestra mente en el instante en el que reconocemos que somos los soñadores del sueño, en el instante en que reconocemos que nada externos a nosotros puede dañarnos, salvo que le otorguemos ese poder, en el instante en el que reconocemos que somos los únicos responsables de todas nuestras "causas" y por lo tanto, de todos nuestros "efectos".

Si continuamos identificados con el máximo representante del ego, el cuerpo, tan sólo podremos dar un paso importante hacia el estado, que hemos llamado quietud, si le otorgamos la función que realmente tiene en el sueño: ser un comunicador. Desde esta perspectiva, el cuerpo en si mismo no tiene capacidad para ofrecernos paz o conflicto. El cuerpo, actúa según los dictados de la mente. Por lo tanto, el no tiene la capacidad para atacar si la mente no le da esa orden; ni tiene la capacidad de hacernos gozar de un instante de paz, si la mente no le ofrece ese estado interno. Luego, dejado claro ese punto, dediquémonos a la "fuente", a la mente. Es en ella, donde debemos llevar a cabo la corrección. Si nuestra mente alcanza la visión de lo que somos; si despierta a lo que es real y lo que es ilusorio, nos permitirá gozar de la quietud que ofrece la Paz de Dios.

Es muy simple. Si te ves como Dios te ha creado, te recordarás como el Hijo de Dios: Inocente, Impecable, Pleno, Abundante, Amoroso y Uno con todo lo creado. ¿Qué puede turbar tu paz ante gloriosa visión?

Reflexión: ¿Qué nos priva de sentir la quietud de la paz de Dios?

domingo, 29 de septiembre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 272

LECCIÓN 272

¿Cómo iban a poder satisfacer las ilusiones al Hijo de Dios?

1. Padre, la verdad me pertenece. 2Mi hogar se estableció en el Cielo mediante tu voluntad y la mía. 3¿Podrían contentarme los sueños? 4¿Podrían brindarme felicidad las ilusiones? 5¿Qué otra cosa sino Tu recuerdo podría satisfacer a Tu Hijo? 6No me contentaré con menos de lo que Tú me has dado. 7Tu Amor, por siempre dulce y sereno, me rodea y me mantiene a salvo eternamente. 8El Hijo de Dios no puede sino ser tal como Tú lo creaste.

2. Hoy dejamos atrás las ilusiones. 2Y si oímos a la tentación lla­marnos e invitarnos a que nos entretengamos con un sueño, nos haremos a un lado y nos preguntaremos si nosotros, los Hijos de Dios, podríamos contentarnos con sueños cuando podemos ele­gir el Cielo con la misma facilidad que el infierno. aY el amor reemplazará gustosamente todo temor.


¿Qué me enseña esta lección?


Elegimos, soltarnos de la mano protectora de nuestro Padre, cuando formábamos una Unidad con Él, para ir a experimentar por nuestra propia iniciativa y descubrir una nueva realidad, que no lo era, tan sólo era una ilusión.

Sí, el Hijo de Dios, gozaba de esa libertad y la empleó. Dotado potencialmente de los Atributos de su Padre, utilizó su Voluntad para iniciar una nueva andadura. Aprender por sí mismo, le llevó a enfocar su mente en un mundo que, por ser temporal, no era real. El mundo material, le ofrecía a través de la vía sensorial, un canal de aprendizaje basado en la percepción. Sus ojos descubrieron un mundo nuevo, que favoreció la creencia en la separación, pues la percepción de cuerpos diferentes, unos de otros, le llevó a identificarse con él y determinar su identidad.

El Hijo de Dios, desde ese momento, descubrió su soledad.

Pero ¿qué padre no ofrece a su hijo su mano, para ayudarle a reencontrar el camino correcto? Ese padre, ha permanecido expectante, en espera, que su hijo reclamase su herencia.

Del mismo modo, nuestro Padre, permanece pacientemente en espera de que le tendamos de nuevo nuestras manos, para que nos haga sentir de nuevo que nos encontramos en nuestro verdadero Hogar.

Ese re-encuentro se producirá en el instante en que decidamos abandonar el mundo de la ilusión, para vivir tan sólo en el mundo de la Realidad, en el mundo de la Unidad.

Ejemplo-Guía: "¿Qué elegirías entre lo real y lo falso?

Yo lo tengo claro: lo real. Pero, la respuesta no es tan diáfana cuando no tenemos claro lo que es real. Es más, lo tenemos mucho más complicado, cuando nuestra mente percibe lo ilusorio, como real y lo, verdaderamente real, lo percibe como falso.

Nuestra percepción actual, guiada por las razones que le aportan los sentidos, está plenamente identificada con aquello que puede ver y tocar, oír o sentir, en definitiva, percibir en alguna de sus formas. En cambio, aquello que no es capaz de ver, medir, analizar, para la mente no existe. En este sentido, el mundo espiritual, no es real.

Sin embargo, la verdad no se puede ocultar. La vida, en el nivel del sueño en el que la percibimos, nos está mostrando que lo que venimos llamando real, el mundo material, no nos aporta los valores lógicos que debería aportarnos el mundo de la verdad. Es decir, sujetas a las leyes físicas de la temporalidad, todo lo material se convierte en una fuente de sufrimiento, de dolor, cuando nuestros deseos intentan gozar de ella permanentemente. 

La propia fuente del deseo de donde emanan nuestros anhelos, es efímera y cambiante; inestable y caprichosa, lo que nos lleva a estados anímicos depresivos y caóticos.

¿Qué elegirías entre lo eterno y lo efímero?

Yo lo tengo aún más claro: lo eterno. Quizás ahora, te resulte más fácil elegir. Lo eterno favorece la condición del desapego. Si sabes que permanecerá por siempre, para qué desear apegarse a ello. El apego es fruto del miedo a perder. Ese miedo, es consecuencia del olvido de conocer que somos el Hijo de Dios. Ese miedo, ha sustituido al Amor. No es su opuesto, pues el Amor no tiene opuestos. El miedo es una fabricación ilusoria que surge como consecuencia de una falsa creencia en el pecado, en haber desobedecido a nuestro Creador.

Recordar que somos Hijo de Dios, que somos tal y como Él nos ha creado, nos llevará a elegir lo eterno, pues ese reconocimiento nos permite vernos como verdaderamente somos, y somos eternos.

Reflexión: ¿Te contentarás con sueños cuando puedes elegir el Cielo?