sábado, 28 de diciembre de 2019

¿Cómo educar a un niño Capricornio?


¡Duros como una piedra! En efecto, esta expresión define a la perfección la naturaleza temperamental de los nacidos bajo el denso rayo de Capricornio. Esta característica permitirá a estos nativos desarrollar una personalidad robusta, sólida, a prueba de bombas, que se consolidará en el futuro dando lugar a cotizadas expresiones del alma, como la honradez, la responsabilidad, la paciencia, el orden, etc.

Sin embargo, para el niño Capricornio estos logros que suponen el fin último de su existencia, su máxima meta, recorrer el sendero que ha de conducirlo hasta su consecución, se le presentan como una elevada montaña cuya cima ha de escalar. La vida parece no ser muy "justa" con él. Cuando a los demás niños nada se les exige, no se les impone normas, reglamentos, ordenes, el tendrá la impresión de que su familia -en un primer término- y la sociedad -más adelante- se confabulan contra sus iniciativas y deberá adaptarse a una fuerte disciplina que le vendrá de ellos. Esta experiencia será una constante en su vida. ¿Por qué?

No es difícil comprender esta exigencia, que en ningún momento es un capricho del destino. El Capricornio viene a trabajar en el más duro de los Elementos, la Tierra, y esto es debido a que mientras en el Fuego se trabaja a niveles de ideales, con el Agua en las emociones y sentimientos, y con el Aire se aborda los conceptos y las teorías, con la Tierra se aterriza en terreno firme, es decir, se concretiza, se materializa el proyecto que hemos fraguado. Es la hora en la que el árbol brota de la tierra y crece para florecer y dar frutos. Es obvio que si no cuidamos la trayectoria de ese tronco, podemos ver como se ladea, y una vez crecido, será difícil enderezarlo.

Si aplicamos esta ley al comportamiento humano, vemos que será más fácil cambiar el modo de sentir y pensar en el niño, que el modo de hacer las cosas. Es por ello, que vuestro hijo requiere una mano firme, rigurosa, que sepa administrar con "justicia" las necesidades que requiere para su crecimiento. Si vuestro hijo ha de desarrollar la virtud de la paciencia, sabed que aunque el viene dotado de esa cualidad en estado potencial, como una semilla, está en vuestras manos que esta crezca adecuadamente. Sed con el paciente. Ya notareis que lo que bien pudiera parecer una técnica a aplicar para todos los niños, independientemente del signo en el que nazca, con vuestro hijo se convertirá en una necesidad imperiosa, ya que, tendréis la impresión de que su cabeza es tan dura que no acaba de enterarse de lo que le demandáis. Debéis conocer de él, que tiene una misión en la vida basada en lo perceptivo. Los cinco sentidos están en él muy activos, y ello le llevará a adoptar una actitud materialista, práctica de las cosas.

Para ellos, el mundo de la ficción, de las emociones, incluso el de las teorías, parece no tener importancia, es -más, si crecen faltos de comprensión en estos otros aspectos, censurara y criticara duramente a los que dan muestras de un idealismo utópico, de un sentimentalismo desenfrenado, o de un intelecto académico. Tan solo valorara aquello que puede ver y tocar, lo demás será negado. Prestemos atención a esto que decimos, pues estamos describiendo los aspectos más peligrosos con los que los padres del niño Capricornio se encontrarán.

Una falta de fuerza renovadora, una falta de sensibilidad, así como una falta de adaptabilidad por su excesiva rigidez, os pondrá las cosas difíciles.

Para compensar estas deficiencias, debéis esforzaros en aportarles pequeñas dosis de cada elemento. Para estimular su falta de idealismo, es aconsejable potenciar su imaginación infantil con la lectura de relatos donde pueda identificarse con los héroes protagonistas.

Para aportarle seguridad emocional, es de vital importancia la presencia de la madre en los primeros años. Para ayudarle a ser más flexible, es eficaz que reciba una visión humanística y universal de la vida. Para ello, los padres deben tratarle respetándo su libertad y aportándole comprensión cuando en su comportamiento cometan errores.

Si estas medidas son adoptadas en la educación del niño Capricornio, tened por seguro que vuestro hijo se convertirá en un sólido pilar, en el que se podrá levantar toda una estructura social.

Os sorprenderéis de sus cualidades y capacidades. Su método, le llevará a dar muestras de una firme responsabilidad, y pocas veces tendréis que repetirle que recoja sus juguetes o que retire su plato de la mesa. Su propósito es ser útil y os lo demostrará.

viernes, 27 de diciembre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 361-365

LECCIONES FINALES

Introducción

1. En nuestras lecciones finales utilizaremos la mínima cantidad de palabras posible. 2Tan sólo las utilizaremos al principio de nuestras prácticas, y únicamente para que nos recuerden que lo que buscamos es ir más allá de ellas. 3Dirijámonos a Aquel que nos guía en nuestro camino y que imparte seguridad a nuestros pasos. 4En Sus manos dejamos estas lecciones, y de aquí en ade­lante le entregamos también nuestras vidas. 5Pues no queremos volver a creer en el pecado, que fue lo que hizo que el mundo pareciese un lugar feo e inseguro, hostil y destructor, peligroso desde cualquier punto de vista, y traicionero más allá de cual­quier esperanza de poder tener confianza o de escapar del dolor.

2. El suyo es el único camino para hallar la paz que Dios nos ha dado. 2Su camino es el que todo el mundo tiene que recorrer al final, pues éste es el final que Dios Mismo dispuso. 3En el sueño del tiempo este final parece ser algo muy remoto. 4Sin embargo, en verdad ya está aquí, como un amable guía que nos indica qué camino tomar. 5Marchemos juntos por el camino que la verdad nos señala. 6Y seamos los líderes de los muchos hermanos que andan en busca del camino, pero que no lo encuentran.

3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. 2La meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. 3Ésa es la función que Dios nos ha encomendado. 4Y lo que buscamos es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho final sea, sino como lo quiere Dios. 5Pues no podremos sino reconocer que todo aque­llo que perdonamos es parte de Dios Mismo. 6Y así, Su recuerdo se reinstaurará en nosotros completamente y en su totalidad.

4. Nuestra función es recordarlo a Él aquí en la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Propia compleción en la realidad. 2No nos olvidemos, por lo tanto, de que nuestro objetivo es uno que com­partimos, pues en ese recordar es donde radica el recuerdo de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él y hasta el Remanso de Su paz. 3¿Cómo no vamos a perdonar a nuestro her­mano, que es quien nos puede ofrecer esto? 4Él es el camino, la verdad y la vida que nos muestra el sendero. 5En él reside la sal­vación, que se nos ofrece a través del perdón que le concedemos.

5. No terminaremos este año sin el regalo que nuestro Padre le prometió a Su santo Hijo. 2Hemos sido perdonados. 3Y nos encon­tramos a salvo de toda la ira que le atribuíamos a Dios y que después descubrimos no era más que un sueño. 4Se nos ha resti­tuido la cordura, en la que comprendemos que la ira es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía pueril. 5Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que estábamos equivocados. 6Eso es todo. 7¿Y se encolerizaría un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la verdad?

6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos entendido, y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones a través de la Voz del Maestro que Él Mismo nos dio. 2¿E iba Dios acaso a hacerle daño a Su Hijo? 3¿O bien se apresuraría a contes­tar de inmediato, diciendo: "Este es Mi Hijo, y todo lo que tengo le pertenece"? 4Ten por seguro que así es como responderá, pues éstas son Sus Propias Palabras para ti. 5Y nadie podrá jamás tener más que esto, pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que jamás existirá por los siglos de los siglos, así como en la eternidad.


LECCIONES 361-365

Te entrego este instante santo.
Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz.

1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. 2Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. 3Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. 4Él está a cargo a petición mía. 5Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.

¿Qué me enseña esta lección?


Un broche hermoso para celebrar el trayecto final del camino. Ya sobran las palabras. Todas ellas, han sido dichas. Cada peregrino, ha ido tomando nota en su mente  y en su corazón del mensaje recibido. Es importante que cada sílaba haya penetrado hasta lo más profundo del Ser. Allí, se producirá el reencuentro. Allí, se vivirá ese instante santo en el que recordamos lo que Somos, y Somos tal como nuestro Padre nos creó.

Durante estos últimos cinco días, tan solo nos queda revivir, en cada uno ellos, la visión de la Unidad con el Universo y con todo lo creado. En cada uno de ellos, ofrecemos a nuestro Padre la ofrenda del instante santo. Ese es nuestro regalo. Lo compartimos con cada uno de nuestros hermanos y de este modo lo compartimos con Dios.

Este es mi instante santo del día. En el proclamo lo que Soy, un Ser Espiritual. Uno contigo hermano. Uno con mi Padre, con Cristo y con el Espíritu Santo. En este eterno presente, expando al mundo mi mente a través de la cual emana el rayo del Amor.

Manifiesto mi condición de inocencia, mi condición de impecabilidad. Tomo consciencia de los Atributos con los que mi Padre me ha dotado e invoco el Principio de la Voluntad, del Amor y de la Inteligencia, para que sean mis herramientas creadoras.

Hoy expreso mi fidelidad a la función que tengo encomendada y me entrego a la tarea de perdonar al mundo y trabajar para su salvación.

Seguiré tus pasos Padre y proclamaré tu Palabra.

Amén

Reflexión: La Salvación es imposible si no contempla a todos nuestros hermanos.

jueves, 26 de diciembre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 360

LECCIÓN 360

Que la paz sea conmigo, el santo Hijo de Dios. Que la paz sea con mi hermano, que es uno conmigo. Y que a través nuestro, el mundo sea bendecido con paz.

1. Padre, Tu paz es lo que quiero dar, al haberla recibido de Ti. 2Yo soy Tu Hijo, eternamente como Tú me creaste, pues los Grandes Rayos permanecen en mí por siempre serenos e imperturbables. 3Quiero llegar a ellos en silencio y con certeza, pues en ninguna otra parte se puede hallar certeza. 4Que la paz sea conmigo, así como con el mundo. 5En la santidad fuimos creados y en la santidad seguimos. 6En Tu Hijo, al igual que en Ti, no hay mancha alguna de pecado. 7Y con este pensa­miento decimos felizmente “Amén”.

¿Qué me enseña esta lección?


Hemos recorrido un largo camino, desde la primera lección, hasta alcanzar este punto del proceso de aprendizaje.

Nuestros primero pasos, titubeantes, expectantes, pero al mismo tiempo, firmes y seguros de que al final del trayecto nuestra conciencia experimentaría un gran cambio. Dejaríamos de idolatrar al ser y cederíamos la tutela de nuestra identidad en manos de nuestro verdadero Ser.

Comenzamos a caminar, creyendo ser lo que no éramos. A cada paso, hemos ido despojándonos de capas representativas de nuestros errores, apegos, miedos, hasta alcanzar el punto en el que nos encontramos. Somos un Ser transformado, con una visión renovada y con lo que es más importante, con plena consciencia de lo que Somos.

Nos encontramos en este mundo, pero ya no formamos parte de él. Tenemos un cuerpo físico, temporal, con el que nos encontrábamos identificados, pero al que le hemos dado otra función, la que realmente, tiene, permitirnos expresar y testimoniar los Atributos Divinos con los que hemos sido creados.

Nuestro mayor logro, debemos buscarlo en la nueva visión adquirida. Ahora somos conocedores de que siempre podemos ver las cosas de otra manera, y de que la mejor manera de verlas es desde la Unidad, pues somos conscientes de que no nos encontramos separados de nuestros hermanos, ni de nuestro Creador.

La visión de la Unidad, nos ha conducido a comprender que la función que ha de llevarnos a disfrutar de la Paz, de la Felicidad, de la Alegría, de la Dicha, de la Abundancia, de la Salud, de la Vida, es la de perdonar, la de Amar.

No importa lo que hagamos, lo que poseamos, la condición social que alberguemos, si no amamos, la felicidad será pasajera y transitoria. En cambio, cuando ponemos el Amor en todo lo que hacemos, entonces, recibiremos el fruto de lo que hemos dado. No podemos olvidar, que recibimos aquello que damos.

¡Hermano, qué la Paz sea contigo!

Ejemplo-Guía: " ............................................."

Esta Lección, tan solo te puedo ofrecer la invitación a que elijas por ti mismo el ejemplo-guía que deseas aportar. Alcanzado este punto, tan solo nos queda experimentar la percepción verdadera. ¿Cómo? Tú elijes cómo, pero estoy seguro, que lo harás desde tu Presencia de Ser, esto es, expandiendo la Esencia del Amor y compartiéndola con el universo.

¡Feliz camino!

Reflexión: ¡Qué la Paz sea con nosotros!

miércoles, 25 de diciembre de 2019

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 359

LECCIÓN 359

La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana; toda aflicción queda reemplazada por la dicha. Las puertas de la prisión se abren. Y se comprende que todo pecado no es más que un simple error.

1. Padre, hoy vamos a perdonar Tu mundo y a dejar que la creación sea Tuya. 2Hemos entendido todas las cosas erróneamente. 3Pero no hemos podido convertir a los santos Hijos de Dios en pecadores. 4Lo que Tú creaste libre de pecado ha de permanecer así por siempre jamás. 5Ésa es nuestra condición. 6Y nos regocijamos al darnos cuenta de que los erro­res que hemos cometido no tienen efectos reales sobre nosotros. 7El pecado es imposible, y en este hecho descansa el perdón sobre una base mucho más sólida que el mundo de sombras que vemos. 8Ayúdanos a perdonar, pues queremos ser redimidos. 9Ayúdanos a perdonar, pues que­remos estar en paz.

¿Qué me enseña esta lección?


Hemos caído en el olvido de lo que realmente Somos. La inexperta capacidad de crear del Hijo de Dios, le llevó a fabricar una realidad ilusoria con la cual se identificó. Pasó de Ser Eterno, a creerse temporalmente frágil y limitado. Su visión de la vida, se resume en un breve transitar entre el nacimiento y la muerte.

Los capítulos de su vida, le hace protagonista de un personaje que viaja en pos de la felicidad, una felicidad que siempre se le acaba escapando, como si quisiera indicarle, que no es el camino que está recorriendo el que ha de llevarle a ese puerto, pues en su alforja, lo que lleva no saciará su hambre, ni su sed. Ha quedado presa de su naturaleza instintiva y sensorial y ha depositado toda su confianza en un falso amigo, la percepción.

Dejó de caminar de la mano de la Vida, de la protección de su Padre y decidió unirse a un falso aliado, el ego, el cual basa sus valores en la creencia del amargo pecado, en la pesada culpa, en el doloroso castigo, en el triste sufrimiento, en el vano sacrificio, en la escasez de la necesidad, en la demente enfermedad… Pero, con tales compañeros, el camino no goza de paz. Es imposible disfrutar de la alegría y de la felicidad, cuando para encontrarla, decidimos atacar a cuantos nos rodean, a juzgar y a condenar. A dar muerte si fuese necesario. ¿Qué corazón puede encontrar paz en este estado de ignorancia?

Hoy, una parte de la Tierra festeja el nacimiento del Cristo, el símbolo del Amor y del Perdón. Hoy es el día más propicio para recordar lo que hemos olvidado y así recuperar nuestra verdadera identidad.

Hoy es el día, en el que ese Espíritu de Luz debe nacer en nosotros con el propósito de que lo alimentemos y le permitamos crecer. Sí, hoy es el día, en el que proclamo mi Voluntad de Perdonar. Hoy sé, con plena certeza, que aquello que hemos llamado pecado, tan sólo fue un error, y el error tiene corrección.

Ejemplo-Guía: "El nacimiento del Cristo"

Dejando a un lado los matices mercantilistas con los que la sociedad de consumo está adornando la navidad, hemos de reconocer, que el Espíritu de la Navidad se deja notar en todos y cada uno de los corazones de los hombres. Es como si existiese una conexión mágica, que no alcanzamos a comprender, que nos hace vibrar de una manera especial, cuando nos hacemos sensibles a espíritu navideño.

Reconozco, que no puedo ser imparcial a la hora de hablar de la navidad. Me encuentro entre sus "fans" y respeto a todo aquel que la profunda nostalgia de sus corazones, le lleva a renegar de celebraciones que considera vanas y programadas habilmente por la sociedad consumista. Es cierto, que el espíritu de la navidad, nos invita al recogimiento y a compartir con los demás, nuestros deseos más puros y elevados. Las añoranzas de nuestros seres queridos que ya no están en este mundo, o el recuerdo de relaciones que antaño gozaron de salud y ahora son tan solo recuerdos, dejan profundas heridas que en estos días se sienten de una manera especial.

Más allá de todo ello, más allá de las percepciones que enturbian nuestra visión verdadera, debemos festejar el recuerdo de ese Espíritu que renace, cada año, en la Tierra, con el único propósito de hacernos conscientes de nuestra verdadera Identidad.

Todos somos Cristo, pero lo hemos olvidado. Todos somos Amor, pero no somos conscientes de ello. Todos somos Uno con todo lo creado, pero elegimos, la individualidad y la soledad.

A lo largo de estas Lecciones hemos tenido ocasión de hablar de la Visión de Cristo, lo que nos ha permitido reflexionar sobre la importancia de la función que tenemos encomendada en este mundo, la de perdonar.

Que mejor día que hoy, para expandir y compartir esa experiencia con el mundo. Celebrar el renacer de la Fuerza del Amor, ha de llevarnos a hacer real la experiencia del perdón. Miremos al mundo que nos rodea y percibamos que no hay nada que perdonar. Pasemos por alto, todo error y el error, dejará de tener significado.

Reflexión: El pecado es imposible.

martes, 24 de diciembre de 2019

Natividad de Jesús


1Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 2 Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria. 3 E iban todos para ser empadronados, cada uno a su ciudad. 4 Y José subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por cuanto era de la casa y familia de David; 5 para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta. 6 Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su alumbramiento. 7 Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Mucho se ha escrito, a lo largo de la historia, sobre el misterioso, controvertido y no menos maravilloso tema de la natividad de Jesús, a pesar de ello, me gustaría contribuir aportando mi visión, una visión enfocada desde el punto de vista cabalística y astrológica.
He tomado el pasaje de Lucas 2:1-7, para entresacar algunas referencias que nos ayudarán a comprender el significado místico de este acontecimiento.
“1Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado”.
Si leemos los textos sagrados al pie de la letra, podemos pensar que el contenido responde a hechos sin fundamento, carentes de rigor histórico o cuanto menos, fruto del mito y de las leyendas. Sin embargo, cuando nos aproximamos a dichos textos con la convicción de que nos narran verdades trascendentes, como si de una guía espiritual se tratase y conociésemos las claves para traducir y desvelar sus mensajes, entonces, todo su valor adquirirá un especial contenido.
¿Qué representa Augusto César en nuestras vidas? Es el emperador de Roma, donde se centra el poder del mundo. Dicha figura, nos está revelando, la tendencia que ejerce mayor hegemonía en nuestra naturaleza. Ese poder, se lo hemos otorgado nosotros, hasta el punto que gobierna y dirige el resto de nuestras energías. Todos llevamos un Augusto César en nuestro interior, al que rendimos pleitesía. Por lo general, esa tendencia que gobierna al resto, es la que da rostro a las tendencias más cristalizadas de nuestro yo.
Astrológicamente, el arquetipo que recoge ese protagonismo es el signo Capricornio, perteneciente al Elemento astrológico de Tierra. Cuando se afrontan los trabajos de dicho arquetipo, la energía que hemos puesto en circulación a través de los signos de Fuego (Aries, Leo y Sagitario), que hemos deseado a través de los signos de Agua (Cáncer, Escorpio y Piscis) y que hemos racionalizado a través de los signos de Aire (Libra, Acuario y Géminis), alcanzado este punto, se convierte en una realidad tangible, en una realidad, y cuando esto ocurre, nos decimos, esa realidad es la única verdad. Nos identificamos con ella y organizamos toda nuestra existencia alrededor de esa verdad.
Es lógico, que en esa etapa del camino, pensemos que esa verdad debe dirigir nuestra vida, nos aporta seguridad, pues es el resultado de un largo trayecto. Lo que un día fue una semilla, se ha convertido en árbol que con su fruto nos alimenta. Esa realidad, pensamos, es nuestra verdadera identidad. Esta secuencia forma parte de la dinámica del signo Capricornio.
Ahora bien, si el fruto que nos aporta ese árbol, no tuviese en su interior una nueva semilla, no podríamos presenciar, jamás, el milagro de la renovación de la vida, es decir, si no estamos dispuesto a volver a sembrar, la semilla obtenida de la experiencia vivida, no podremos renovar nuestra existencia y permaneceríamos anclados al pasado, un pasado que no puede perdurar eternamente.
Desde este punto de vista, Augusto César, necesita tener el poder…, debe perpetuar y asegurar su identidad, pues “sabe”, “conoce” que existe una profecía que habla de la llegada del “Mesías” que hará peligrar su trono. Por ello, a través del empadronamiento, trata de dar contenido a su verdadero poder, sabiendo quién está con él y quién no lo está.
Aparece en este pasaje, la figura de José. Para desvelar lo que representa simbólicamente este personaje, tendremos que valernos de las aportaciones que nos hacen de él, los narradores bíblicos. Haré referencia a su viudez y a su profesión como carpintero, que unido al hecho de que representa la figura del “padre” en el nacimiento de Jesús, nos revela claramente que está representando, una vez más, al arquetipo del signo Capricornio.
Los signos del Elemento Tierra, con relación a la edad, representa la etapa de la madurez, esa etapa que ha agotado su capacidad inseminadora y que se encuentra en analogía con el estado “viudez” al no contar con el “otro-yo” con la cual poder engendrar la totalidad del ser.
En cuanto a su profesión de carpintero, nos revela su condición de dominar el elemento tierra, la capacidad de construir con los materiales de la tierra. Es decir, José-Capricornio, es ese aspecto de nuestro Yo, que ha alcanzado la madurez para dar vida, a una nueva criatura, la cual, representa la esperanza de renovación y crecimiento anímico. José es ese fruto que, alcanzada la madurez, la viudez, está en condiciones, de dar al mundo una nueva existencia. Se trata de nuestro mundo interno.
Nuestro Capricornio interno, nuestro José, debe decidir donde empadronarse, debe decidir cuál será nuestra identidad y para ello se dirige hacia Judea, la ciudad de David, hacia Belén, y para ello, realiza un movimiento muy revelador, subió de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea…”. Ese acto de subir, nos indica una actitud primordial, pues significa un estado de consciencia que nos lleva a elevarnos por encima del estado actual…
Belén, ¿qué significa Belén? La traducción hebrea es Bet Léhem (לחם בית). El termino está compuesto por las letras hebreas Beith, Yod, Tau, Lamed, Heith y Mem Final. Si llevamos cada una de estas letras a su correspondencia numérica y la sumamos, al final obtendremos la cifra de 6. Este número, cabalísticamente se corresponde con el Séfira Tiphereth, el centro de la Conciencia y de la Unidad. Su posición en el Árbol Cabalístico (pleno centro) nos está indicando que actúa como lo hace el corazón en el organismo humano, es el centro motor por excelencia. Por lo tanto, Belén está representando el marco donde debe nacer el nuevo Espíritu Redentor, debe nacer en nuestra consciencia, para que desde ahí, pueda convertirse en el eje y motor de todas nuestras acciones.

Lenguaje Astrológico de un Belén - Final

Siguiendo con el análisis de los demás personajes protagonistas de esta mítica y reveladora historia, lo haremos partiendo de uno de los ejes representados y complementaremos la polaridad con el contrario. De este modo tomaremos por orden el punto ya obtenido de Tauro, del que hemos verificado el símbolo del Buey en sentido positivo y del poder religioso antiguo, en el negativo.
Observando su otro polo nos encontramos con el signo de Agua, Escorpio.
¿Qué personaje del Belén podría reflejar las características de dicho signo?
Hacemos que nuestra mirada se pose durante unos instantes en el portal de Belén y de pronto nos detenemos ante un puente. En efecto, sabemos a través de la Astrología que Escorpio es ese estadio de incertidumbre por el que el Alma transita cuando se encuentra en las tinieblas y se plantea la conquista de la Luz.
Observamos que esto es cierto, pues en nuestro portal, el puente se encuentra estratégicamente situado entre las Tierras de Herodes y la nueva Tierra donde nacería el Redentor.
Ese puente queda reflejado cabalísticamente por el sendero que une Gueburah y Tiphereth, sendero que Cristo-Jesús dejara activo con su huella.
Pero al igual que el puente, también podemos apreciar el valedero trabajo de los "forjadores", los cuales obsequian al nacido con sus obras fundidas al son de fuego y martillo, y es que en este apartado podemos ver dibujada la participación de Escorpio, pues es en sus cualidades que observamos esa importante labor de forjar los diferentes metales con los que dar vida al crisol de la conciencia.
En cambio, cuando nos acercamos a la parte oscura del signo de Escorpio, tenemos que disipar la luz y dar hegemonía y preferencia a las tinieblas, y en ese tema nos encontramos con otro juego de personajes, en esta ocasión los guardianes de Herodes, los que armados con lanza y espada salvaguardan los intereses del Rey tirano. En el estudio de estos representantes del orden antiguo, aún podemos hoy encontrar un parecido enorme con los policías actuales, los cuales se muestran defensores de un orden caduco y profano. Invito al análisis de esos engranajes sociales, donde figuran los guardianes que violentarían a lo largo de la vida de Jesús su existencia, hasta culminar con su muerte en el Calvario.
En otro aspecto del Escorpio mal canalizado, lo hemos interpretado en la confusión de Herodes ante la presencia de los Reyes Magos y del anunciamiento del que todos llamaban el Liberador. En efecto, la confusión y la incertidumbre es característico de Escorpio negativo, y en este pasaje hemos ilustrado a la perfección el estado del hombre que llega al poder material y se nombra rey de la tierra pero que en su interior se proclama una rebelión que le inspira renunciar a todos los valores, y en esa lucha interna se genera la confusión que, como nos narra las Sagradas Escrituras, acaba con el pronunciamiento de la tendencia reinante, de la matanza de los Santos Inocentes y la posterior muerte de Herodes.
En el otro eje de fuerza aparece identificado definidamente la figura de la mula por Virgo, y será su opuesto el que nos lleve a una nueva identificación.
De nuevo nos encontramos ante las figuras que alegremente componen el portal, y en esta ocasión nuestra mirada se posa sobre la multitud de pastorcillos que acompañados por manadas de nobles ovejas se dirigen al portal. Estos pastorcillos tienen una relación muy estrecha con las tendencias humildes que encontramos al estudiar el signo de Piscis.
De igual modo que el pastor cuida de que el lobo no les robe las ovejas, así Jesús sería pastor de hombres y todos cuantos se convirtiesen en humildes y nobles "'ovejas" serían custodiados por su Amor de las garras del lobo. Estamos ante un nuevo tema de estudio en el que vemos como la idea de servicio ofrecida por Virgo debe complementarse con la de dominio de los deseos, adquiriendo la mayor de las virtudes, la humildad.
Jesucristo en su ministerio nos reflejaría este trabajo al que hemos dado luz. Piscis-Virgo, o lo que es lo mismo, los Peces y el Pan de Vida, sería el alimento espiritual con el cual saciaría los apetitos internos de los hombres.
No vamos a profundizar en los detalles de cada signo, pero sería un interesante trabajo para aquellos que quieran arrojar más luz sobre el pasaje Crístico por la tierra de los hombres.
Aún no podemos dar por finalizado nuestro trabajo, pues de así hacerlo dejaríamos un gran vacío al olvidar uno de los más hermosos relatos de la historia de todos los tiempos, y que aún llena en nuestros días, los corazones de muchas criaturas. En efecto, nos estamos refiriendo a la trinidad de los Reyes Magos y a la resplandeciente Estrella anunciadora, que tanto misterio ha ofrecido a la hora de dar una explicación que satisfaga las múltiples incógnitas que nos plantea.
Veamos bajo el punto de vista astrológico, lo que representan los tres Reyes Magos, pero antes decir, que esta interpretación no pretende desmentir a las demás, sino que ha surgido del fruto de una ley a la que conocemos con el nombre de ley de Analogía, y que tal vez, pueda esclarecer todo el misterio que envuelve el nacimiento Crístico.

Nos dice el relato Bíblico que los Reyes procedían de Oriente, es decir, de ese cuadrante astrológico que cubre el sector Este del zodíaco representado por el signo cardinal de Aries; y nos sigue narrando que tras su viaje, llegaron a una Tierra de Luz, esa Tierra de miel y leche que los cabalistas interpretan bajo la regencia del Beith. Esa Tierra es la Morada de Leo, donde el Principio Creador se interioriza para prestar la fidelidad que precisa para su gestación. Esa Morada de Belén, es pues, el signo de Leo, y vemos que en su significado encontramos la ley moral que ha de inscribirse en la conciencia de cada uno de nosotros.
Belén nos acercaría igualmente a esa misma idea y en el portal nacería el encargado de invitar a las conciencias de los hombres a ir más allá de su realidad material.
Finalmente nos queda el signo de Sagitario, y sabemos que es el signo que regenta a los extranjeros y que produce la transformación en el estado anímico del hombre, llevándolo a la búsqueda de un nuevo horizonte.
Esos mensajeros, eran los Magos de Oriente, que se concretan en el signo Vav de Fuego Sagitario, y que no casualmente vemos que entre ellos hay uno de tez morena, alumbrándonos la presencia de Binah en Sagitario.
Pero aún nos queda hablar de sus ofrendas: Oro, Incienso y Mirra. El Oro, queda representado por Aries, pues vemos que la Voluntad Creadora se manifiesta a través del Propósito Espiritual de Aries, esa Voluntad que supone el valor inalterable del Oro. El Incienso. Es Leo, es decir, la representación de los perfumes que se ofrecen a la hora de las plegarias y oraciones; y vemos como el Incienso en sus partículas aromáticas lleva el poder de canalizar las vibraciones que emitimos a niveles astrales. Es una esencia que precisa buen uso, pues su poder de transmisión puede ser utilizado por las entidades negativas y sentir el molesto apego de sus vibraciones.

Nos queda la Mirra, de la cual se dice que es un extracto de una planta aromática de sabor amargo -Binah-, y que tenía poder regenerador. Si lo identificamos con Sagitario, podemos añadir a tales cualidades, las que acompañan a las del signo y de este modo tendremos mayor conocimiento del valor de dicha esencia. Sagitario posee el poder de transformar, de igual modo la Mirra representaría ese poder que Jesús llevaba inscrito en su pecho de inspirar a los demás ese cambio interno que los llevase más allá de su estado actual.
Hemos llegado al final de nuestro recorrido y para dejar un hermoso contraste del estudio que hemos trazado, trataremos de tocar un tema delicado, pero que guarda un gran misterio. Los Reyes Magos representados por los tres signos de Fuego, fueron guiados por una reluciente Estrella que brillaba intensamente en el cielo. Mucho se ha hablado y divagado sobre la veracidad de ese precioso acontecimiento. Muchos dicen que no todos pudieron verla, y en verdad tienen razón, pues esa Estrella reluciente, se manifestaría en su Luz Etérica, lo que explica el motivo de la videncia.
Los Reyes estaban preparados internamente para ello, pues su presencia representaba el triángulo de fuerzas que el cabalista conoce con los nombres de Kether, Hochmah y Binah, es decir, los poderes creadores primordiales con los que Jesucristo realizaría su Obra.
El Mundo Etérico, cabalísticamente, está representado por los signos de Aire: Libra, Acuario y Géminis. Y no quedamos menos sorprendidos, cuando observamos que son esos los signos que se complementan con los de Fuego, es decir, son las metas o guías, de los de Fuego. Y siguiendo esta idea, diremos que esa Estrella bien puede estar representada por los signos de Aire, y si analizamos tal teoría, no estaremos expresando nada que no pueda ser cierto, pues cuando el hombre adquiera el poder sobre su Cuerpo de Pensamiento y logre alcanzar ese estado espiritual que ha de cubrirlo con el “vestido de boda·, entonces y sólo entonces, habrá alcanzado ese punto del Sendero en que puede ofrecer a Jesús, las ofrendas de su Voluntad, su Sabiduría y Amor y su Ley-Conocimiento.
Si nos tomamos un poco de tiempo y sumamos los valores de los signos de Aire, curiosamente llegaremos a la cifra de 21. Libra supone el séptimo signo, y diremos 7; Acuario es el 11 y Géminis el 3, por lo que suman 21. Para los que hayan estudiado un poco de Tarot Cabalístico sabrán que la cifra 21 pertenece al Arcano del Shim, el cual representa al hombre y a Dios trabajando al unísono.
Si decidimos prestar un poco de interés a este juego de jeroglífico, de misteriosos engranajes, y hacemos con todos los signos lo que hemos hecho con los de Aire, tendremos que la suma de los signos de Fuego, arroja una cantidad de 15=6; los de Agua, será 24=6; los de Aire, como sabemos, suman 21=3, y por último los de Tierra que suman 18=9. Ahora bien, si sumamos los totales, tendremos que alcanzamos la cifra de 24.
Curioso ¿verdad? ¿Qué relación tendrá ese 24, con la fecha de la mágica noche en la que nació el Liberador?
Estas y otras muchas incógnitas, son el verdadero motivo que han inspirado este trabajo.
¡Feliz Nacimiento Crístico…, en nuestro Belén interno, en nuestra Consciencia…! ¡Feliz Navidad!

Lenguaje Astrológico de un Belén - 1ª parte



He querido aprovechar el exaltado ardor que cubre la tierra en estos días de frío invierno, para unirme a la felicidad y alegría que se apodera de los hombres, cuando las campanas de las iglesias anuncian con su repique, en la media noche del 24, el nacimiento del que para todos ha de ser el Redentor esperado.


Quizás haya nevado y nuestras calles estén cubiertas de espesa nieve; tal vez sea tan sólo el intenso frío el que nos invita a recogernos y acurrucarnos con el calor de nuestras familias, y es que en esta noche larga y oscura, de la que se dice no es noche para dormir, un sensible sentimiento se apodera de las Almas inquietas. Lo describiría como una sensación de nostalgia, de un lejano recuerdo o quizás de una deseada añoranza, pues en el fondo de nuestros corazones yace esa Chispa Divina que un día arderá en la cima de la montaña sagrada y nos revelará el verdadero sentido de la Ley.


Hasta que ese "añorado" día llegue, seguiremos celebrando con ardor y compartiendo fraternalmente el verdadero mensaje de la Navidad, y cubriremos nuestros hogares con hermosos árboles navideños a cuyos pies acumularemos nuestros obsequios, para que con dicha ofrenda, aquellos que son receptores de nuestras bondades reciban un humilde reflejo de lo que recibimos nosotros internamente, cuando cada año, el rayo espiritual de Cristo, penetra en la Tierra, y junto a esos árboles, levantaremos el Mítico Belén, embelleciéndolos con los múltiples personajes que hicieron y hacen de aquella mágica noche, la más hermosa entre todas.



Ha sido inspirándome en las bellas imágenes de esos Belenes y tal vez motivado al mismo tiempo por la necesidad de compartir cada minuto de mi tiempo con la alegría popular, que he realizado un estudio astrológico, simbólico y filosófico de este interesante tema.

Los resultados quiero compartirlos, y mi mayor deseo es que estos trabajos realizados con amor, sirvan de cauces de meditación, ya que es tanto y profundo el trasfondo descubierto en su simbología, que llevaría toda una vida, traducir lo que en aquella noche fría y oscura de Diciembre, ocurrió.

¿Por qué nació Jesús en la noche fría y oscura del 24 Diciembre?

Entre tantas y posibles razones, podemos observar aquellas que todos alcanzamos a comprender. Decimos que es la noche más oscura, pues las tinieblas alcanzan su punto álgido; unas tinieblas que han ido forjándose por el transitar anual del Sol, y que al entrar en el solsticio invernal en el signo cardinal de Capricornio, cubre a la tierra con la fría capa saturnina, y es precisamente en la noche del 24, cuando el Sol alcanza como decíamos anteriormente, la cumbre, comenzando de nuevo a bajar.



Es en Capricornio donde el Espíritu debe traspasar la dura costra del plano físico y construir la realidad interna que lo penetra. Ese trabajo es realmente difícil, pues se trata de bajar al polo más alejado de su "Patria". Conlleva multitud de dificultades, pues fácilmente podemos prestar atención al canto de las sirenas que seducen nuestra atención en las orillas de ese mar, representante de los instintos, y embriagados por sus cánticos no sepamos vencer sus seductoras invitaciones a beber de la copa del placer, como se le ofreció a Ulises y a Orfeo, los cuales sí supieron alejarse a tiempo de la tentación.
Si nuestros oídos quedan sordos, si nuestra armonía interna es incapaz de ahogar ese vocerío, aquello que en nuestro empeño constructivo pretendamos realizar, estará llamado al derrumbamiento, pues será extraño a los propósitos del Yo Espiritual.

Es por ello, para no olvidar nuestra estirpe Divina, que Jesús nace en esa noche-buena iluminando los corazones de los hombres, susurrando en sus duros oídos canciones de Paz y Alegría, pues de este modo la Tierra, conseguirá salir de su estancamiento y propiciará su continua evolución fluyendo vida. Desaparecerá la fría nieve de los contornos terrenales y el fluir de sus aguas hará que la primavera resurja floreciente.

Encontramos otra razón cuando nos detenemos a observar que el nacimiento está presidido por Binah -tercer rostro Divino -, invitándonos a interpretar que es el fruto de la Tierra, el conocimiento de las leyes, el reconocimiento de la verdad a través de la experiencia, la que ofrece los pilares sólidos donde el Amor ha de cubrir con su manto de Sabiduría a los que habitan sobre sus formas. En efecto, el reino de Binah es base precursora del nuevo impulso redentor llamado a nacer para hacernos libres del duro peso del rigor. Ese mundo de Binah, representado astrológicamente por Capricornio, debe dejar paso a las futuras fuerzas que han de permitir al hombre tomar contacto con el Principio Creador, el Padre, y será Jesús-Cristo el elegido para esa mágica labor.

Diremos pues, que es Capricornio el signo que nos revela el Propósito interno de Jesús, es decir, su mensaje sería ajustar el comportamiento del hombre a las leyes del universo, y por ello diría: "Yo no vengo a abolir la Ley, sino a cumplirla", para que el hombre a través de la tarea de edificar un mundo físico, adquiriese la facultad creadora de "soñar" un Universo.

Pero fue también Jesús-Cristo quien dijera que la Ley del Rigor debería dejar paso a la Ley del Amor, y siguiendo esa idea vemos como curaba en sábado escandalizando a los fariseos, y para ello proclamó a los cuatro vientos que aquel que bebiese de sus Aguas no tendría jamás sed, queriendo dejar grabado en nuestras conciencias, que es a través de ese otro polo del eje capricorniano, que realizaría su Obra Magna, y todos sabemos que Cáncer es Amor en estado emanativo, es decir, Puro y Regenerador.

Tenemos pues un eje de fuerzas creadoras donde se proyecta uno de los Propósitos Divinos, el cual aconteció en aquel misterioso día, la fría noche del 24 de Diciembre.

Capricornio será el manantial que permita al hombre construir la morada donde encontrar y alcanzar la libertad, de sus facultades creadoras, y será Cáncer el que ofrezca ese envoltorio de Amor que da cohesión a todo lo manifestado, pues, ¿acaso podemos imaginar un modo de mezclar los distintos materiales de la obra, cal, arena, cemento, si falta el elemento agua?.

Jesús nació en Capricornio, es decir, en la Tierra, y nunca mejor dicho, pudiéndose añadir que su procedencia era de ese celeste cielo que representa Cáncer, es decir, el Mundo del Deseo, donde impregnará con su Luz, dejando de este modo la inalterable huella que todos deberemos algún día seguir.

En otro perfil del estudio que elaboramos del signo de Capricornio, definiremos el encuentro con una figura de especial interés y relevancia en lo que concierne al linaje espiritual de Jesús. Estamos refiriéndonos a la presencia tan discutida de la imagen de José, el carpintero, padre físico de Jesús.

Muchos teólogos debaten los misterios de castidad y pureza de los padres de Jesús. Intentan comprender la virginidad de María y la viudez de José. Este último, al estar representado por la figura relevante del Padre, del instructor, nos acerca mucho a la idea de Capricornio y es que además los Libros Sagrados nos presentan a tal personaje relacionado con un oficio de especial significado. Sin duda alguna se trata de una pista de gran valor simbólico, pues al ser carpintero, es decir, tenía el arte de perfilar y construir con los materiales que le ofrecía el fruto de la naturaleza. ¿No es esa la tarea primordial de Capricornio?

También podemos testimoniar que la palabra utilizada para determinar la vocación de José, no es precisamente carpintero, sino arquitecto, archi-tactum, y no es necesario un grado elevado de conocimiento astrológico, para encontrar la estrecha relación de José y el signo terrenal de Capricornio.

Para los estudiantes de Astrología, no ignoran que a través de Capricornio, se expresa la necesidad de dar forma concreta y sólida estructuración a la Idea-Propósito emanada por el Ego, con el fin de tomar conciencia de su fruto, adquiriendo así la facultad creadora que ello supone. Largo ha sido el camino hasta llegar a ese estado -Fuego, Agua y Aire - y por ello, dicho signo está representado por la figura de un anciano. No ignoramos pues, que Capricornio es sinónimo de vejez, de viudez, pues ya se ha desposado -la voluntad, José -, con los distintos rostros del Alma humana. Pero no nos estamos refiriendo a hechos físicos, sino al terreno oculto, y por ello, la viudez hace saber que se trata de un estado anímico y que por ser lenguaje espiritual, vemos como esa voluntad-José, se desposa con María, es decir, con ese último proceso anímico del Alma, donde la virginidad se ha alcanzado, pues se haya en el último estadio generativo. La unidad se cristaliza con la unión José y María y esa unidad la representa Jesús.

Hasta aquí, no hemos hecho más que puntualizar la estrecha relación y concordancia entre José y Capricornio, pudiendo dejar definido su válida correspondencia. Habría que hacer valer la ley de analogía y aplicarla como método de meditación en este hermoso tema, y sabiendo los múltiples matices con los que estudiamos interpretativamente el signo de Capricornio, añadírselo a las múltiples incógnitas que José nos plantea al haberse heredado tan poca referencia por los historiadores. Pero ese trabajo es la invitación que ofrecemos a todos los que sus inquietudes les presten a ello.

Debemos de dar crédito a una gran verdad que envuelve a la vida. Al igual que la Luz comparte sus días con las sombras, el signo de Capricornio nos muestra su bipolaridad intrínseca, y es en esa otra cara donde nos encontramos con una figura de gran importancia y que podemos valorarla como tal, puesto que en nuestros días aún no ha perdido ni una onza de su valor, es más, podemos incluso compararla con el oro, pues sin ganar en calidad, si ofrece un mayor incremento de precio. No nos hemos olvidado del Poder reinante, ni de su máximo representante, el Rey Herodes. Su hegemonía se extendía magnánimamente, hasta que el anuncio del nacimiento de un "libertador" en sus mismas tierras, hizo perturbar su ficticia quietud.

En efecto, Herodes representa los valores convencionales, sociales, políticos, de origen profano y materiales abogados en pos de destruir al débil, endosados a veces con la túnica de la Ley. El Rey Herodes, el poder material y profano constituido, es el matiz más oscuro y maléfico de Capricornio, y cuando estemos ante una Carta donde dicho signo nos revele malos aspectos, debemos comunicar al interesado, que haría bien en dejar que nazca en su "tierra", ese valor inalterable que brillaría entre las tinieblas más densas y que vendría a liberar al pueblo de la opresión de los deseos caducos. Habría que advertirle que su reino, ese prestigioso reino que ha elaborado está llamado a sucumbir si se empeña en poseerlo eternamente, y que tomase cuanto tuviese y se lo ofreciese a ese "Ser" que en sus noches oscuras, justamente a las 00 horas de cada día, visita las moradas de aquellos que se hacen llamar Constructores.

Hemos hablado de José y nos hemos acercado un poco al propósito que nos ofrece Capricornio. Ahora lo haremos en el sentido opuesto, y descubrimos al signo de Cáncer y con él, el perfil psicológico y espiritual de María.

La madre de Jesús y esposa de José, representa el Alma humana cuando ha alcanzado el estado de pureza, y que está dispuesta en pleno acto de Amor, a dar vida al que está llamado a ser el "redentor". Es la Tierra de la regeneración para aquellos que buscan el retorno a Dios.

Tenemos pues esa polaridad José -Capricornio- y María -Cáncer- definiéndonos los poderes heredados por Jesús y con los cuales debería ilustrar las páginas de ese gran libro que reprodujera la historia de su vida.

Pero no podemos desviarnos de nuestro objetivo de dejar definido la bipolaridad de cada signo, y por ello debemos aludir al aspecto oscuro y tal canalizado de las fuerzas de Cáncer.

Como naciendo de esa idea, se nos antoja la imagen del sector religioso de la época donde los representantes del clero compartían los alimentos profanos del mismo plato que el poder social precedido por Herodes. La religión, estaría sujeta a los altibajos y cambios de los deseos reinantes y serviría para dar una cohesión ficticia e ilusoria de lo que más tarde Jesucristo nos enseñaría.

Invitamos nuevamente al lector a profundizar en el eje de fuerzas representado por Capricornio-Cáncer, y enfocar nuestra meditación en los engranajes socio-religioso que aún en nuestros días permanecen dominantes en las conciencias de los representantes.

En cambio podemos apreciar como Jesús-Cristo dejaría bajo la custodia de Pedro-Capricornio la construcción de la Iglesia, donde los seguidores del verdadero cristianismo pudieran unir sus plegarias y bendecir a Dios, es decir, la Iglesia representada por Cáncer.

Siguiendo nuestra ruta, nos encontramos en esa noche del 24 toda una multitud de personajes que caminaron y protagonizaron lo que a lo largo de los años nos ha legado la historia cuando trata de reproducir aquellos misteriosos momentos, donde un niño que de ser igual a todos, fue ofrendado por la bondad de un Pueblo y por la dicha de tres Reyes Magos, los cuales, aun enfrentándose a los peligros de la tierra hostil, supieron llegar ilesos a su buen fin.

Pero analicemos esos personajes a los ojos de los Astros.

La tradición popular nos habla de la participación de cuantos le rodeaban en aquellas horas. Nos refieren los viajantes, historiadores y difusores a lo largo de los tiempos, que el niño Jesús recibía el calor protector de un significativo Buey y de una humilde Mula.

Cualquier reflexión sobre el tema argumentaría que esos animales por ser domésticos tenían preferencia a tales usos, y si la noche era fría, lógico es pensar que el vaho de estos animales ofreciese calor al recién nacido. Pero para el esoterista, que no ignora la profundidad de los símbolos, este encuentro lo lleva más allá de un significado tan lógico y veraz.

Si tomamos un zodíaco y trazamos el eje perpendicular que une Capricornio y Cáncer, observamos las representaciones de José y María, y será partiendo de esos dos personajes que intentaremos dar cauce a los demás protagonistas. Es significativo que si formamos un trígono con Tauro, desde Capricornio y otro de igual modo con Virgo, uniéndolos por la base con un nuevo trígono desde Tauro-Virgo, podemos acercarnos mucho a la explicación de estos personajes. Sabemos que el signo de Tauro está representado por un animal con cuernos que se nos ofrece con la idea de un toro, un buey, y es que el símbolo trata de enseñarnos, que al igual que el signo de Tauro es ese periodo donde el hombre goza de su creación, traduciéndose en placer físico, el buey también debe ofrecer ese programa, es decir, expresar con su pacifico comportamiento la capacidad de amamantar la Tierra, al igual que la naturaleza -Tauro-, alimenta las necesidades del hombre.

Traduciremos pues, que el buey simbolizaba un "apoyo" para Jesús, es decir, que la riqueza de la naturaleza le sería ofrecida para la realización de su obra y que sería esa Tierra fértil donde penetraría con su Ley y de este modo enseñaría a los hombres las bellezas del universo.

Si ahora prestamos atención al otro punto que lleva nuestro interés, analizaremos el símbolo de la Mula, que con su presencia en el portal ofrece protección al niño Dios. La mula es ese animal incapacitado para la generación y sin embargo, su matiz es femenino. Si estudiamos esa característica tendremos que decir, que se trata de una especie animal que ha dejado trazos nuevos en otros perfiles genéticos. Si tratamos de dar un cauce astrológico a esta reflexión, no podemos negar que existe una estrecha relación entre lo que acabamos de definir y el signo de Virgo, pues no ignoramos que es a través del signo Vav (común) de Tierra, que el Propósito emanado en un principio como una chispa de Luz, tras ser elaborado en los signos de Agua y transformado en los de Aire, culmina como un fruto maduro en los signos de Tierra. Es por ello que Virgo se traduce como un signo estéril y en verdad si alcanzamos a entender la idea que hemos expuesto, comprenderemos que los signos de Tierra representan la vejez madura y en este periodo, la naturaleza generadora se vuelve estéril queriendo expresar con ello, que todo proceso al final del logro buscado tiene que abandonar el mundo de la forma cristalizada para que con la experiencia adquirida dar paso a un nuevo programa. 

Diremos pues que la mula nos acerca a esa idea, y más tarde seriamos testigos en la enseñanza Crística de ese mensaje, pues nos revelaría la invitación humilde de abandonar todo cuanto de valor físico nos atara a la materia.

La mula al estar en el interior del portal, es la expresión simbólica de los poderes internos nacientes y en ella encuentra calor, paz y seguridad, envuelto todo en el cálido aroma del Amor, en el servicio desinteresado y en la abnegación.

Hemos alcanzado hasta ahora el perfil de un triángulo de fuerzas que marcaría junto a los dos ejes de una misma realidad espiritual -anterior a Jesús-, representados por José y María, el programa interno que Jesús vendría a figurar.

Antes de adentrarnos en el análisis de los de los personajes que ilustran los pasajes navideños, hemos de detallar aquellas fuerzas que siguiendo las leyes de dualidad evolutiva, se oponen a las fuerzas primordiales positivas, y en esa bipolaridad encontramos las figuras de curiosos símbolos, como los sabios convencionales y la religión antigua que aún adoraban y veneraban al "Toro".

La figura del sabio convencional al servicio del poder reinante Herodiano, se nos revela en los pasajes Bíblicos como un saber caduco, incapacitado para dar una respuesta certera a la inquieta demanda de esa otra tendencia "rey" que intuye como su hegemonía peligra.

Estos sabios, basan sus conocimientos en una ciencia materialista, sin que sus investigaciones estuviesen inspiradas por la llamada del Amor, y por ello, no estaban a la altura que precisaban para testimoniar sobre el lugar en el cual se produciría el anunciado nacimiento. Ellos no habían abierto los ojos al espíritu para ser guiados por la mágica estrella de cinco puntas, anunciadora y guía del Libertador. Sin duda alguna, estos acontecimientos suceden diariamente en nuestros días. Nuestros televisores lo anuncian cuando nos relatan hechos heroicos de científicos que han descubierto un nuevo misil teledirigido, capaz de hacer sucumbir, con gran precisión, a toda una nación; o tal vez nos documenten con los cotizados viajes espaciales...

En definitiva, es el mundo de la sabiduría oscura del Virgo, que investigando descubre los componentes de un nuevo átomo molecular, pero se olvidan de su verdadero principio. Es un conocimiento frío que poco puede decir de los valores del Amor y que está llamado a derrumbarse por su propio peso cuando comprueben que es imposible seguir avanzando.

De igual modo hablamos de la religión del "Toro", basada en la posesión. Ese becerro de oro al cual idolatraron los israelitas y que aún se sigue idolatrando, pero con la excepción particular de que se encuentra envuelto por un disfraz ficticio e irrisorio. Es la religión basada en el egoísmo, y es que el hombre olvida que aquello que posee debe compartirlo con sus semejantes, y no se trata de dar una limosna los domingos al salir de la Iglesia, sino de una entrega diaria, constante, intentando embellecer la vida de los demás con las hermosas rosas que florecen en nuestros corazones. 

Tauro negativo, bien puede representar esa ostentación egoísta de los poderes religiosos, y en multitud de ocasiones a lo largo de la historia hemos sido videntes de atrocidades, de desencadenamientos de luchas sociales-religiosas inspiradas en el poder y en la obtención de riquezas.

continuará...