sábado, 18 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 18

LECCIÓN 18

No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

1. La idea de hoy es un paso más en el proceso de aprender que los pensamientos que dan lugar a lo que ves nunca son neutros o irrelevantes. 2También hace hincapié en la idea, a la que posteriormente se le dará cada vez mayor importancia, de que las mentes están unidas.

2. La idea de hoy no se refiere tanto a lo que ves como a la manera en que lo ves. 2Por lo tanto, los ejercicios de hoy hacen hincapié en ese aspecto de tu percepción. 3Las tres o cuatro sesiones de práctica que se recomiendan deben hacerse de la siguiente manera:

3. Mira a tu alrededor, y a medida que selecciones los objetos para la aplicación de la idea de hoy tan al azar como sea posible, descansa tu mirada en cada uno de ellos el tiempo suficiente para poder decir:

2No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

3Concluye cada sesión de práctica repitiendo esta afirmación más general:

4No soy el único que experimenta los efectos de mi manera de ver.

5Un minuto, o incluso menos, es suficiente para cada sesión de práctica.


¿Qué me enseña esta lección?

Interesante cuestión que debemos tener en cuenta a la hora de relacionarnos con nuestros hermanos.

Aquello que observo con mi visión, mi pensamiento lo interpreta bajo su prisma y creencias; otra persona, observando la misma cosa, puede tener un punto de vista diferente. Si ambos puntos de vista son verdaderos, es decir, están basados en el Amor, confluirán en un punto en común y respetuoso. Es una apuesta por la libertad.

Ahora bien, si el pensamiento es falso, ocurrirá que darán pie  al enfrentamiento, a la oposición, como un rasgo externo y proyectado de su conciencia de separación. Es una apuesta por la represión, por el odio, por la guerra y la muerte.


La unificación de los pensamientos verdaderos dará lugar a la filiación pacífica y a la paz interna compartida. Hablaremos de respeto, de empatía, de comunión, de expiación, de milagro.

Si importante es saber que todos tenemos la capacidad individual de fabricar pensamientos que son la causa de aquello que percibimos, no menos importante, es tomar consciencia de que esa capacidad "creadora" es la que nos mantiene unidos a la misma Fuente de donde emana: Dios.

Si bien, el entender que somos capaces de tener pensamientos diferentes nos aporta argumentos que justifican nuestra errónea creencia en la separación, no somos siempre conscientes de que estamos olvidando que nuestro juicio está distorsionado por la información recibida desde el nivel de la percepción. Si en vez de dirigir nuestra mirada al mundo externo, la dirigiésemos al mundo interno, descubríamos que nuestras mentes están unidad en la Sagrada Voluntad del Padre, es decir, en el nivel del Espíritu, somos Uno formando parte de una única Filiación y en ese nivel, el único verdadero, no existe la separación.

Como bien determina esta Lección, tenemos que reflexionar no sobre lo que vemos, sino cómo lo vemos. Lo vemos desde la visión dividida que percibe un mundo dividido o lo vemos, desde la visión unificadora que nos lleva a la percepción correcta, y aunque no es el verdadero Conocimiento, sí es la visión más elevada que podemos lograr en el mundo de la ilusión y del sueño.

Ejemplo-Guía: "Mi cuerpo está enfermo"

Se trata de una experiencia muy común en todos nosotros. Nuestro cuerpo nos manda sensaciones de malestar, de desarmonía, con síntomas de alteraciones y en muchas ocasiones acompañado de dolor. Todo ese conjunto de síntomas nos lleva a un estado alterado que nos lleva a interpretar que es el cuerpo el que nos lleva a tener ciertos pensamientos. Por ejemplo, el dolor, pensamos que es provocado por el cuerpo, y establecemos la causa del mismo en las percepciones que recibimos del cuerpo.

Si tuviésemos la capacidad de disociarnos, y adoptar el papel de un observador que está viendo fuera de sí mismo las reacciones del cuerpo, describiríamos una escena en el que el cuerpo es el agente causante de todo lo que estamos sintiendo. Esa es nuestra creencia más arraigada. Esto que acabamos de decir, podría ser comparable, a la idea ancestral que nos ha enseñado que cuando fabricamos nuestro cuerpo (cuando Adán descubrió su desnudez) nos sentimos avergonzado (al sentir que habíamos perdido nuestra pureza e inocencia) y deseó ocultarlo a los ojos de su creador. Ese sentimiento de culpa original se encuentra inscrito en nuestro inconsciente colectivo y nos lleva a olvidar (permanece oculto) que nuestro verdadero Ser ya era antes de "ver", de "percibir" un vehículo físico y material. Ese olvido significa que donde debemos ver la "causa" hemos puesto lo que es el "efecto", es decir, nos hemos identificado con el cuerpo hasta tal punto que nos hemos olvidado de que la verdadera causa se encuentra en otro nivel, en el mental, el vehículo más elevado con el que cuenta nuestro Yo Superior, nuestro Ser Espiritual.

¿Esto dónde nos lleva? Sencillamente, retomemos el papel de observador y corrijamos nuestra visión. Dejemos al cuerpo con sus efectos y dirijamos nuestra mirada a nuestra mente. Busquemos en ella aquellos pensamientos que se expresan desde el dolor. Tal vez descubramos que nos sentimos dolido, muy dolido, por las palabras de alguien que significa mucho para nosotros: un padre, un hijo, un cónyuge, un jefe, un amigo..., o tal vez, y esto es importante conocerlo, ese dolor provenga de nosotros mismos, por un exceso de culpa. No importa de dónde provengan, pues en verdad siempre provienen de un sólo lugar, de nosotros mismos, pues en nuestras relaciones con lo externo, con los demás, lo que estamos haciendo es proyectar nuestros pensamientos internos. Por lo tanto, busquemos, sin carga emocional, es decir, sin juzgarnos condenatoriamente, dónde se encuentra, en nuestra mente, ese dolor.

¿Ya lo hemos encontrado? Importante paso. Pues bien, ahora suéltalo. ¿Para que lo quieres? En verdad, el objetivo de esa búsqueda no era encontrarlo, sino, descubrir que no tiene ningún significado, tal solo el que tú le estás dando. Y si hay dolor, es porque estás teniendo pensamientos de dolor. ¿Por qué? Pues, porque te has condenado, en vez de ver tu inocencia y tu impecabilidad.

¿Os dais cuenta de la importante de lo que significa Re-nacer? ¿Os dais cuenta de la importancia que tiene Des-hacer? ¿Os dais cuenta de la importante, del inmenso poder que tiene el instante, el ahora, el presente?

Este es un Instante Santo. 

Amen.

Reflexión: ¿Por qué las creencias se convierten en fuente de división y separación?

viernes, 17 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 17

LECCIÓN 17

No veo cosas neutras.

1. Esta idea es otro paso en el proceso de identificar causa y efecto tal como realmente operan en el mundo. 2No ves cosas neutras porque no tienes pensamientos neutros. 3El pensamiento siempre tiene lugar primero, a pesar de la tentación de creer que es al contrario. 4El mundo no piensa de esa manera, pero tú tienes que aprender que así es como piensas tú. 5De lo contrario, la percepción carecería de causa, y sería ella misma la causa de la realidad. 6En vista de su naturaleza altamente variable, eso es de todo punto imposible.

2. Al aplicar la idea de hoy mantén los ojos abiertos mientras te dices a ti mismo:

2No veo cosas neutras porque no tengo pensamientos neutros.

3Luego mira a tu alrededor, dejando que tu mirada se pose sobre cada cosa que notes el tiempo suficiente para poder decir:

4No veo un/una _____ neutro/a porque mis pensamientos acerca de _____ no son neutros.

5Podrías decir, por ejemplo:

6No veo una pared neutra porque mis pensamientos acerca de las paredes no son neutros.
7No veo un cuerpo neutro porque mis pensamientos acerca de los cuerpos no son neutros.

3. Como de costumbre, es esencial no hacer distinciones entre lo que crees que es animado o inanimado, agradable o desagradable. 2Independientemente de lo que puedas creer, no ves nada que esté realmente vivo o que sea realmente gozoso. 3Eso se debe a que todavía no eres consciente de ningún pensamiento realmente verdadero  y, por lo tanto, realmente feliz.

4. Se recomiendan tres o cuatro sesiones de práctica concretas, e incluso si experimentas resistencia, son necesarias cuando menos tres para obtener el máximo beneficio. 2En tal caso, no obstante, puedes acortar la duración de la sesión a menos del minuto que de otra forma se recomienda.

¿Qué me enseña esta lección?

Todo efecto responde a una causa; toda manifestación material responde a un pensamiento. El pensamiento es la causa de los efectos que vivimos. 

Es el momento de escudriñar nuestras creencias y preguntarnos si pensamos que las cosas que nos ocurren son fruto de la casualidad. Si seguimos sintiéndonos víctimas de las circunstancias, si echamos la culpa de lo que nos ocurre a la mala o buena fortuna, entonces, la respuesta a esa pregunta esencial es que creemos que lo que pensamos no tiene relación alguna con lo que experimentamos y vivimos, es decir, creemos que nuestros pensamientos son fútiles.

El instinto natural del Ser le llevó a expresar su Voluntad, a hacer uso de sus poderes creadores, a imagen y semejanza de su Creador. La necesidad de individualidad motivada por la naturaleza emotiva dio lugar a la conciencia de separación y paralelamente al sentimiento del miedo.

El Amor Unificador quedó en el olvido y un pesado velo cayó sobre la conciencia, permaneciendo ésta dormida en espera de su despertar.

Imitamos a nuestro creador, fabricando con nuestros pensamientos el impulso que recibimos de nuestro mundo emocional. La emoción, es el elemento rebelde, el causante de la separación con la Unidad, con el Amor, y por lo tanto es la causa que origina que nuestros pensamientos den lugar a unas creencias determinadas. El pensamiento es dual y cuando se encuentra identificado con la conquista del mundo material, se recrea en la percepción de lo irreal y del error.

Cuando la naturaleza emocional se sublima, pone alas al pensamiento y este se eleva hasta la Verdad, recuperando la consciencia, la evidencia de la Unidad.

Si vemos luz, y extendemos esa visión en los demás, a través del perdón y del amor, viviremos en la luz. Si vemos oscuridad, si juzgamos condenatoriamente, viviremos la condena en nuestras vidas.

Ejemplo-Guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera"


Estamos utilizando este ejemplo específico, pero estoy seguro de que el lector sabrá aplicarlo a cualquier experiencia que suponga para él una vivencia interpretada como conflictiva.


La Lección de hoy viene a redundar sobre lo que hemos estado aprendiendo en los últimos días. En esta ocasión, se concentra en la idea de hacernos conscientes de que todo efecto responde a una causa, como todo fruto es el efecto, resultado, de haber sembrado una semilla, una causa. 


Una manera práctica y evidente de comprobar esa relación es llevando a cabo la labor que realiza habitualmente un agricultor. Hagamos de sembrador y si cuidamos nuestra siembra, llegado el momento, cosecharemos nuestra siembra. Fijaros bien, que he empleado un término muy importante a tener en cuenta en todo proceso de creación. "Llegado el momento". En la dimensión en la que nos encontramos, la tridimensional, el espacio y el tiempo adquieren realidad para nuestra mente, pues así la percibe. Pero, en otra dimensión, en otro nivel, como por ejemplo el mental, dicha percepción adquiere otros matices. 


Un ejemplo nos ayudará a comprender esta cuestión. Imaginemos que somos escritores y que de nuestra mente emana un guión, una historia. En ese "espacio" tenemos la capacidad de evidenciar toda la trama del guión de nuestra obra. Tenemos consciencia de ella desde su inicio hasta su final y todo ese contenido cabe en un pensamiento. Es como si fuese una semilla que potencialmente encierra todo el poder de la planta, incluido la capacidad de producir frutos.


La obra que ha sido capaz de crear nuestra mente se encuentra en estadio potencial y cuando la plasmamos en un papel, adquiere externamente una imagen que nos permite identificar que en verdad es nuestra obra, tal y como la hemos pensado. Pero cuando la queremos representar o simplemente leer, necesitamos tiempo y espacio, pues esa son las leyes del mundo material, es decir, del mundo de los efectos. ¿Cómo cambiar los efectos si éstos no son de nuestro agrado? Tendríamos que crear desde nuestra mente un guion diferente. La dificultad está en que como no creemos que los pensamientos no son neutros, que los pensamientos son la causa de lo que experimentamos, pues no somos conscientes de ellos y en ese intérvalo de "llegado el momento" olvidamos que somos los único responsables de que lo que vivimos responde a lo que nuestra mente ha fabricado.


Si aplicamos esto que decimos al ejemplo de la relación padre-hijo, entenderemos que dicha experiencia es el fruto de nuestra siembra. Si el resultado no es feliz, nos está indicando que nuestros pensamientos se han inclinado hacia el miedo o falta de amor, elegimos ver desde la separación. Si la relación resultase armónica, es la muestra fehaciente de que nuestros pensamientos se han identificado con el amor, o lo que es lo mismo, hemos elegido ver desde la Unidad.

Reflexión: Si el pensamiento es la causa de todo acto, ¿cuál es la causa del pensamiento?

jueves, 16 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 16

LECCIÓN 16

No tengo pensamientos neutros.

1. La idea de hoy es uno de los pasos iniciales en el proceso de desvanecer la creencia de que tus pensamientos no tienen ningún efecto. 2Todo lo que ves es el resultado de tus pensamientos. 3En esto no hay excepciones. 4Los pensamientos no son ni grandes ni pequeños, ni poderosos ni débiles. 5Son simplemente verdaderos o falsos. 6Aquellos que son verdaderos crean a su semejanza. 7Aquellos que son falsos fabrican a la suya.

2. No hay concepto más auto-contradictorio que el de "pensa­mientos fútiles" 2Difícilmente se puede calificar de fútil a lo que da origen a la percepción de todo un mundo. 3Cada pensamiento que tienes contribuye a la verdad o a la ilusión: o bien extiende la verdad o bien multiplica las ilusiones. 4Ciertamente puedes multiplicar lo que no es nada, pero no por ello lo estarás extendiendo.

3. Además de reconocer que los pensamientos no son nunca fútiles, la salvación requiere que también reconozcas que cada pensamiento que tienes acarrea paz o guerra, amor o miedo. 2Un resultado neutral es imposible porque es imposible que haya pensamientos neutros. 3Hay tal tentación de descartar los pensamientos atemorizantes por considerárseles irrelevantes, triviales e inmerecedores de que uno se ocupe de ellos, que es esencial que los reconozcas a todos como igualmente destructivos, aunque también como igualmente irreales. 4Practicaremos con esta idea de muchas formas antes de que realmente la llegues a entender.

4. Al aplicar la idea de hoy, escudriña tu mente con los ojos cerrados durante un minuto más o menos, esforzándote al máximo por no pasar por alto ningún pensamiento "insignificante" que tienda a eludir tu búsqueda. 2Esto te resultará bastante difícil hasta que te acostumbres a ello. 3Descubrirás que todavía te resulta difícil no hacer distinciones artificiales. 4Cualquier pensamiento que se te ocurra, independientemente de las cualidades que le asignes, es un sujeto adecuado para aplicarle la idea de hoy.

5. Durante las sesiones de práctica, repite primero la idea para tus adentros, y luego, a medida que cada pensamiento cruce tu mente, manténlo en tu conciencia mientras te dices a ti mismo:

2Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro.
3Ese pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro.

4Como de costumbre, usa la idea de hoy cada vez que notes algún pensamiento en particular que te produzca desasosiego. 5Sugeri­mos a este fin la siguiente variación de la idea:

6Este pensamiento acerca de _____ no es un pensamiento neutro porque no tengo pensamientos neutros.

Se recomiendan cuatro o cinco sesiones de práctica en caso de que te resulten relativamente fáciles. De experimentar tensión, tres serán suficientes. 3La duración del ejercicio debe reducirse asimismo si experimentas cualquier sensación de incomodidad.

¿Qué me enseña esta lección?

En efecto, no hay pensamientos neutros. Existen pensamientos verdaderos, es decir aquellos que están alimentados por el Amor, por la Unidad, y pensamientos falsos, que son aquellos que están basados en la separación, el miedo y el sentimiento de culpa.

Cuando el pensamiento está orientado hacia el mundo material y basa su nivel de creencias en el fruto de su percepción, entonces es un pensamiento falso, que tiene la capacidad de fabricar y proyectar imágenes ilusorias que dan lugar a un mundo irreal y perecedero.

Es de suma importancia entender las enseñanzas de esta Lección, puesto que nos confirma el inmenso poder que tiene nuestra mente. Digamos que esta Lección justifica en gran medida el hecho de que UCDM dedique uno de sus textos a la práctica de ejercicios para favorecer el entrenamiento de la mente, me estoy refiriendo al Libro de Ejercicios que estamos desarrollando en estas entregas.


Todo pensamiento es una manifestación de energía, la cual se puede expresar, extendiéndose y creando, caso de los pensamientos basados en el amor, o bien, puede expresarse, proyectándose, multiplicándose y fabricando, caso de los pensamientos basados en el miedo. ¿Te estás preguntando cómo reconocer cuándo nuestros pensamientos responden a uno u otro?


"Por sus obras los conoceréis", nos enseñó el Maestro Jesús, es decir, si somos incapaces de reconocer la causa de esa esencia internamente, lo podemos hacer desde los efectos, a través de la experimentación. Cuando nuestros pensamientos son de amor, siempre tienen resultados unificadores y entramos en un estado de paz y felicidad. Cuando nuestros pensamientos son de miedo, siempre tienen resultados divisorios y entramos en un estado de defensa y de ataque.

Ningún pensamiento es neutro. Nacen como una semilla, que en muchas ocasiones nos pasa inadvertida, y cuando es regado por nuestro potencial emocional, por nuestros sentimientos, adquiere una tonalidad (amor o miedo) que se convierte en una imagen que nuestra mente es capaz de identificar. Alcanzado ese nivel, estamos a tan solo un paso de materializar lo que nuestra imaginación nos proyecta, es cuando hacemos realidad el pensamiento. 

Ejemplo-Guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera"

Lo más inmediato, reconocer que estamos vivificando una experiencia juzgada como conflictiva, por lo tanto, con claros tintes divisorios. Cada uno de los implicados en la relación está dando muestras con su comportamiento y modo de interpretar la experiencia, que su mente y pensamientos son falsos.

Debemos proponernos como práctica habitual, observar la dirección de nuestros pensamientos. En este caso, ya lo hemos hecho y ello nos permite elegir entre seguir proyectándolos al exterior y dando lugar a la experiencia de la separación y del miedo o por el contrario, elegimos, ver al otro como una unidad y extendemos nuestro amor hacia él, viéndolo libre de toda culpa.

Podemos pensar, que lo que acabamos de decir es muy difícil de aplicar y que ciertas experiencias alcanzan un nivel y un grado de dolor que no favorece esa visión, es más, este argumento nos sirve para justificar que hay que tomar una decisión drástica y dejar claro quién tiene la razón. ¿Os resuena?

Un Curso de Milagros nos enseña que no hay grado de dificultad en los milagros, al igual que no hay grados de complejidad en nuestros pensamientos. Es una Lección tan sencilla que por su sencillez tenemos dificultades para aplicarla. Permitirme una licencia: "Amar o no amar, esa es la cuestión" o lo que es lo mismo: "Ser o no ser". Si amamos no existe el miedo y nuestros ojos ven inocencia. Si no amamos, tenemos miedo y nuestros ojos ven ataque y miedo.

¡Nos toca elegir! No importa errar. Se corrige y lo intentamos de nuevo. Cada presente es una nueva oportunidad para hacerlo y somos Eternos.  

Reflexión: ¿Cuál crees que es la diferencia entre "multiplicar" y "extender"?

miércoles, 15 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 15

LECCIÓN 15

Mis pensamientos son imágenes que yo mismo he fabricado.

1. No reconoces que los pensamientos que piensas que piensas no son nada debido a que aparecen como imágenes. 2Piensas que los piensas, y por eso piensas que los ves. 3Así es como se forjó tu "manera de ver". 4Ésta es la función que le has atribuido a los ojos del cuerpo. 5Eso no es ver. 6Eso es fabricar imágenes, 7lo cual ocupa el lugar de la visión, y la reemplaza con ilusiones.

2. Esta idea introductoria al proceso de fabricar imágenes que tú llamas ver, seguramente no tendrá mucho significado para ti al principio. 2Comenzarás a entenderla cuando hayas visto pequeños bordes de luz alrededor de los mismos objetos que ahora te resultan familiares. 3Ése es el comienzo de la verdadera visión. 4Puedes estar seguro de que ésta no tardará en llegar una vez que eso haya ocurrido.

3. A medida que avancemos, tal vez experimentes muchos "episodios de luz". 2Éstos pueden manifestarse de muchas maneras distintas, algunas de ellas bastante inesperadas. 3No tengas miedo de ellos. 4Son la señal de que por fin estás abriendo los ojos. 5No seguirán ocurriendo, pues simbolizan meramente la percepción verdadera y no guardan relación alguna con el conocimiento. 6Estos ejercicios no han de revelarte el conocimiento, 7pero allanarán el camino que conduce a él.

4. Al practicar con la idea de hoy, repítela primero para tus adentros, y luego aplícala a cualquier cosa que veas a tu alrededor, usando el nombre del objeto en cuestión y dejando descansar tu mirada sobre él mientras dices:

2Esta(e) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado.
3Ese(a) _____ es una imagen que yo mismo he fabricado.

4No es necesario incluir un gran número de objetos específicos al aplicar la idea de hoy. 5Pero sí es necesario que continúes mirando cada objeto mientras repites la idea para tus adentros. 6La idea debe repetirse muy lentamente en cada caso.

5. Si bien es obvio que no podrás aplicar la idea a un gran número de objetos durante el minuto más o menos de práctica que se recomienda, trata de seleccionarlos tan al azar como sea posible. 2Si te empiezas a sentir incómodo, menos de un minuto será suficiente. 3No lleves a cabo más de tres sesiones de práctica con la idea de hoy a no ser que te sientas completamente a gusto con ella, pero no hagas más de cuatro. 4Puedes, no obstante, aplicar la idea durante el transcurso del día según lo dicte la necesidad.

¿Qué me enseña esta lección?

El pensamiento del ego tiene capacidad para fabricar, pero no para crear. 
El estudio de la Cábala, nos revela que el Plano de Formación (Pensamiento Humano), actúa como un espejo del Plano Superior, el de Emanación, donde reina la Unidad y la Luz.

El tránsito de esa Luz a través de las emociones nos lleva a desear la individualidad y a imitar a nuestro creador. De este modo la Mente Superior da lugar a la mente inferior y el recuerdo del Amor da lugar a los sentidos y al amor humano.

El hombre al fabricar un mundo haciendo uso de su capacidad “creativa”, lo que hace es imitar, proyectar, dando lugar a un mundo de ilusiones y de pensamientos fabricantes de imágenes. Es preciso comprender el mundo que le rodea y que ha fabricado a base de imágenes. Ese mundo es perecedero como las propias imágenes que lo han fabricado.

Al ego la temporalidad le produce miedo. Se identifica con lo irreal y trata de protegerla a través del análisis y la investigación. Sin embargo su empeño es vano pues, salvo que conecte con la verdadera realidad, su Ser Divino, empleará muchos esfuerzos para dar nombre a lo innombrable, o lo que es lo mismo, dar significado a lo que no lo tiene.

Cuando hacemos uso de nuestra visión material, observamos e interpretamos que aquello que vemos es tan sólo un objeto material. Nuestras relaciones están basadas en la percepción de la imagen que compartimos y esa imagen la interpretamos como agradable o desagradable, como algo dual. Nuestra percepción errónea se gratifica con esa interpretación y la alimenta con el fin de encontrar el goce y el placer que, sin embargo, cuando es consumido nunca le aporta la felicidad que realmente añora. Y entonces experimenta con otros placeres.

Cuando miramos al otro, no debemos quedarnos con la visión de sus ropajes materiales, debemos ver en él, la extensión divina del Padre y entonces nos reconoceremos en él, pues formamos una verdadera unidad, una sola filiación.


Cuando nuestros pensamientos dejan de fabricar ilusiones, entonces nuestros ojos comenzarán a percibir la región etérica donde se encuentran el éter luminoso y el éter reflector, y veremos el aura de las cosas. Esa visión  tan solo supone un anticipo de la verdadera visión que se obtendrá cuando abandonemos todo apego con el mundo del ego.

Ejemplo-Guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera"

Esta Lección nos revela el gran poder de nuestra mente, capaz de dirigir el Atributo de la Voluntad hacia el Campo de las Infinitas Posibilidades donde se encuentra en estado germen todo el potencial de información. Ese impulso motor, goza del principio del Libre Albedrío y cuando lo unimos al Atributo del Amor, tiene lugar la mágica experiencia de la creación.
Pero, cuando esa voluntad no se une al Amor, sino que responde al deseo individual, tiene lugar el acto de fabricar. Como consecuencia de ello, la mente proyecta el potencial informativo que capta del Campo de las Infinitas Posibilidades y colapsa dicha energía, lo que se traduce en imágenes que llegan a adoptar una forma tridimensional, dando lugar a la realidad ilusoria de la materia.

Esta introducción nos ayudará a afrontar el ejemplo-guía con otra perspectiva, pues cuando nos encontramos ante la experiencia de conflicto en la relación con nuestro hijo, ya no pensaremos que dicha vivencia es fruto del azar, de la mala suerte, de  un castigo divino o de una mala praxis de comportamientos. 

Ahora estamos en condiciones de afrontar la experiencia con una nueva visión. Aquello que estamos percibiendo lo ha fabricado nuestra mente, la cual, ya lo hemos visto en las Lecciones anteriores, elige dar un significado, que para ella tiene un gran valor y que condiciona nuestra respuesta ante la experiencia, pero que en verdad, lo que nuestra mente nos muestra no significa nada, pues está basando su juicio en lo que percibe, y lo que percibe es una elección voluntaria, que se encuentra condicionada por el pasado y totalmente separada del amor.

Si respondemos al conflicto que nos produce la actitud de nuestro hijo, nuestro pensamiento nos está mostrando imágenes del pasado que nos impiden ver su realidad presente. Esta respuesta impedirá que se despierte en nosotros la única fuerza que puede poner fin a esa experiencia. Esa fuerza es el perdón.

Con la visión espiritual, el pasado no influirá en nuestros sentimientos, es decir, carecerá de significado. En su lugar, nos concentraremos en la oportunidad que nos ofrece el presente, donde nuestra mirada descubrirá la inocencia, la impecabilidad y la perfección de nuestro hijo, al cual, reconoceremos como nuestro hermano. Al no ver culpa, ni condena en él, en realidad estamos reconociendo que tampoco la vemos en nosotros mismos.

Reflexión: ¿Cómo crees que puedes dejar de pensar que piensas?

martes, 14 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 14

LECCIÓN 14

Dios no creó un mundo sin significado.

1. La idea de hoy es obviamente la razón de que sea imposible que haya un mundo que no tenga significado. 2Lo que Dios no creó no existe. 3Y todo lo que existe, existe tal como Él lo creó. 4El mundo que ves no tiene nada que ver con la realidad. 5Es tu propia obra, y no existe.

2. Los ejercicios de hoy deben practicarse con los ojos cerrados todo el tiempo. 2El período de búsqueda mental debe ser corto, a lo sumo un minuto. 3No lleves a cabo más de tres sesiones de práctica con la idea de hoy a menos que te sientas a gusto haciéndolas  4De ser así, es porque realmente entiendes su propósito.

3. La idea de hoy es un paso más en el proceso de aprender a abandonar los pensamientos que le has adscrito al mundo, y a ver en su lugar la Palabra de Dios. 2Los pasos iniciales de este intercambio, al que verdaderamente se le puede llamar salvación, pueden ser bastante difíciles e incluso dolorosos. 3Algunos de ellos te conducirán directamente al miedo. 4Mas no se te dejará ahí. 5Irás mucho más allá de él, 6pues es hacia la paz y seguridad perfectas adonde nos encaminamos.

4. Piensa, mientras mantienes los ojos cerrados, en todos los horrores del mundo que te vengan a la mente. 2Nombra cada uno de ellos a medida que se te ocurra, e inmediatamente niega su realidad. 3Dios no lo creó, y, por lo tanto, no es real. 4Di, por ejemplo:

5Dios no creó esa guerra, por lo tanto, no es real.
6Dios no creó ese accidente de aviación, por lo tanto, no es real.
7Dios no creó [especifica el desastre], por lo tanto, no es real.

5. Entre los temas adecuados para la aplicación de la idea de hoy se puede incluir, asimismo, todo aquello que temas te pueda ocurrir a ti, o a cualquier persona por la que estés preocupado. 2Nom­bra en cada caso el "desastre" en cuestión muy concretamente. 3No uses términos abstractos. 4Por ejemplo, no digas: "Dios no creó las enfermedades”, sino "Dios no creó el cáncer'; o los ataques cardíacos, o lo que sea que te cause temor.

6. Eso que estás contemplando es tu repertorio personal de horrores. 2Esas cosas son parte del mundo que ves. 3Algunas de ellas son ilusiones que compartes con los demás, y otras son parte de tu infierno personal. 4Eso no importa. 5Lo que Dios no creó sólo puede estar en tu propia mente, separada de la Suya. 6Por lo tanto, no tiene significado. 7En reconocimiento de este hecho, concluye las sesiones de práctica repitiendo la idea de hoy:

8Dios no creó un mundo sin significado.

7. Por supuesto, la idea de hoy puede aplicarse, aparte de las sesiones de práctica, a cualquier cosa que te perturbe a lo largo del día. 2Sé muy específico al aplicarla. 3Di:

4Dios no creó un mundo sin significado.
5No creó [especifica la situación que te esté perturbando], por lo tanto, no es real.

¿Qué me enseña esta lección?

Ante las experiencias que percibimos, inevitablemente, emitimos un juicio acompañado de una emoción. Ante un accidente, nuestra mente “separada”, nos lleva a disociarnos de lo vivido, interpretando que no va con nosotros, si lo ocurrido es a otro. Ahora bien, si el accidente nos afecta directamente, entonces el juicio de valor que hacemos y la emoción despertada nos llevará al sufrimiento. Ambas experiencias son las mismas y sin embargo, dependiendo de donde tengamos nuestro “tesoro”, nuestro corazón,  así lo viviremos de un modo u otro.

Si nuestra consciencia es sensible al sentimiento de compasión, entonces, ese accidente que sufre el otro, puede despertar emociones solidarias y hacemos el sufrimiento nuestro. Pensamos que ese tipo de emoción nos acerca al amor.

Sin embargo, ambas respuestas están fundamentadas en una percepción errónea de nuestra verdadera identidad. Esa percepción basada en la creencia del ego, de separación, de que todo lo que nos ocurre es fruto de la casualidad y de que no existe una relación causa y efecto, se convierte en una negación de nuestra verdadera esencia divina.

Dios es perfecto y no cree en el sufrimiento. Nosotros somos sus Hijos en quien tiene su complacencia y también somos perfectos. Dios no ha creado el mundo que el ego percibe, por lo que todo lo que el ego percibe no tiene significado para Dios, luego, tampoco debe tenerlo para nosotros.

El ego cree en todo cuanto le ocurre porque lo ha fabricado él. Pero el ego no es una creación de Dios, es temporal y por lo tanto es irreal.

No necesitamos las guerras, el hambre, la enfermedad, el dolor y el sufrimiento. Todos estos hechos son fruto de la mente errada y de la percepción errónea basada en la separación del Ser. Si creemos en la guerra estaremos permitiendo su manifestación. Si creemos en la enfermedad estaremos adorando al dios de la enfermedad. Son vías de sufrimiento para el ego y, sin embargo, adora a los ídolos que la mantienen en su mente.

Ejemplo-Guía: ¿Por qué Dios no evita mis desgracias?

Me pregunto si sería casualidad que ayer mismo tuviese la oportunidad de ver la película titulada "Como Dios", protagonizada por Jim Carrey y Morgan Freeman. La cito, porque su guión nos lleva a pensar sobre la enseñanza recogida en esta Lección. Si no la habéis visto, os la recomiendo. ¡Ah!, es evidente que no fue por casualidad, sino por causalidad.

¿Quién no ha pensado en alguna ocasión que Dios es el único culpable de lo que nos pasa? Si lo que experimentamos es dramático, siempre existe ese pensamiento condenatorio, que trata de convencernos de que lo que nos ha ocurrido es como consecuencia de nuestras malas acciones. El poder que ejerce la culpa sobre nuestro inconsciente es tan fuerte que nos lleva a pensar en ideas demenciales. 

Por otro lado, siempre buscamos la alianza con Dios, en un intento de ganar su Gracia, y así recibir su ayuda providencial para que logremos todos nuestros deseos. Podríamos decir, que le pedimos un "tráfico de influencia" para hacer realidad nuestros propósitos. Cuando las circunstancias vividas no nos lleva a gozar de esa "prestación", nos limitamos  a emitir juicios, como los que realiza el protagonista de la película referida, que nos lleva a negar la existencia del Creador.

Dios no puede evitar nuestras desgracias, por una sencilla razón, Él no ve nuestras desgracias, pues no cree en el juicio que nos lleva a considerar lo que nosotros llamamos desgracias. Dios no ha creado el mundo que nosotros sí vemos, y lo vemos, porque es nuestra fabricación y creemos en él. Dios es perfecto y sus creaciones lo son también.

Tú y yo, somos sus Hijos y gozamos de esa perfección cuando nuestra mente es Una con Él. Todas las creaciones realizadas por el Hijo de Dios separadas de la Fuente del Padre, no son creaciones, sino proyecciones y dan lugar a un mundo ilusorio e irreal, donde ya no imperan las Leyes de Dios, ni su Poder Creador, el Amor, sino que impera las leyes del ego, y el poder del miedo.

Te propongo una cuestión: ¿Qué crees que es más real una piedra, a la cual puedes tocar y percibir, o un pensamiento?

Te propongo un ejercicio, que tal vez nos pueda ayudar a encontrar la respuesta a esa cuestión.

Tienes a tu disposición una caja llena de fichas, semejantes a las fichas de los legos, con la cual puedes diseñar cualquier forma que te propongas. Para hacerlo fácil el ejercicio, te propongo que hagas una figura cuadrada.
Bien, cuando la tengas hecha, habrás terminado el ejercicio y podrás percibir el resultado de tu trabajo. Estás satisfecho con él, pues es la réplica exacta de lo que tu mente te ha enseñado que es un cuadrado. Llegado este punto, dirías que es tu realidad más tangible.

Pero ¿qué pasaría, si esa figura se destruye? De hecho, puede ocurrir, la piedra más resistente, también es posible destruirla. Para poder construirla de nuevo, necesitarías recurrir nuevamente a tu mente, pues en ese nivel, aún permanece. Por lo tanto, podríamos concluir, que el pensamiento es más real que la estructura edificada y que cualquier piedra por muy dura que esta sea.

Si Dios, que es Perfecto, hubiese creado un mundo imperfecto, dejaría de ser perfecto. Por otro lado, si Dios, que es Perfecto, hubiese creado un mundo erróneo, lo único que tendría que hacer es corregirlo. Pero esto no pasa, debido a la razón ya expuesta, no es su creación y además, ¿cómo corregir algo que no es real, que no existe en la mente del que lo ha creado?

La mejor petición que podemos elevar a Dios es que nos ilumine para poder recordar la verdad, de la cual nos hemos olvidado. Es necesario de que esa petición emane de nuestra voluntad, pues Él no puede influir en nuestro libre albedrío. En verdad, lo único que Dios aguarda es que pongamos nuestra voluntad a su servicio. Su Infinita Gracia está aguardando ese instante en el que nos entregamos a Su Voluntad. En nuestro olvido, hemos dejado de creer en que somos seres de luz, libres de toda limitación, sanos, perfectos y abundantes.

Reflexión: ¿Cuál crees que es el significado de la creación de Dios?

lunes, 13 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 13

LECCIÓN 13

Un mundo sin significado engendra temor.

1. La idea de hoy es realmente una variación de la anterior, excepto que es más específica en cuanto a la emoción suscitada. 2De hecho, un mundo sin significado es imposible. 3Lo que no tiene significado no existe. 4Sin embargo, de eso no se deduce que tú no puedas pensar que percibes algo que no tiene significado. 5Por el contrario, eres especialmente propenso a pensar que sí lo percibes.

2. El reconocimiento de esa falta de significado produce una aguda ansiedad en todos los que se perciben como separados. 2Representa una situación en la que Dios y el ego se "desafían" entre sí con respecto a qué significado ha de escribirse en el espacio vacío provisto por dicha falta. 3El ego se abalanza frenéticamente para establecer allí sus propias ideas, temeroso de que, de otro modo, el vacío pueda ser utilizado para demostrar su propia impotencia e irrealidad. 4Y solamente en esto está en lo cierto.

3. Es esencial, por lo tanto, que aprendas a reconocer lo que no tiene significado y a aceptarlo sin temor. 2Si tienes miedo, no podrás por menos que dotar al mundo con atributos que no posee, y abarrotarlo con imágenes que no existen. 3Para el ego, las ilusiones son dispositivos de seguridad, como deben serlo también para ti que te equiparas con él.

4. Los ejercicios de hoy, que deben hacerse unas tres o cuatro veces, sin que excedan un minuto cada vez, han de practicarse de manera ligeramente distinta de los anteriores. 2Repite la idea de hoy para tus adentros con los ojos cerrados. 3Luego abre los ojos y mira lentamente a tu alrededor mientras dices:

4Estoy contemplando un mundo que no tiene significado.

5Repite esta afirmación para tus adentros mientras miras a tu alrededor. 6Luego cierra los ojos y concluye con:

7Un mundo que no tiene significado engendra temor porque creo que estoy compitiendo con Dios.

5. Tal vez te resulte difícil evitar resistirte, en una forma u otra, a esta última afirmación. 2Sea cual fuere la forma en que se manifieste dicha resistencia, recuérdate a ti mismo que en realidad tienes miedo de esa clase de pensamiento debido a la "venganza" del "enemigo”. 3No se espera que a estas alturas creas esta afirmación  y probablemente la descartarás por considerarla absurda. 4Observa cuidadosamente, no obstante, cualquier señal de temor patente o encubierto que dicha afirmación pueda suscitar.

6. Ésta es la primera vez que intentamos exponer una relación explícita de causa y efecto de una clase que aún eres muy inexperto en reconocer. 2No te enfrasques en esa última afirmación, y no trates ni siquiera de pensar en ella, excepto durante las sesiones de práctica. 3Eso es suficiente por ahora.

¿Qué me enseña esta lección?

El ego cree en el mundo que ha fabricado. Ello significa que aquello que considero real es en lo que creo. Sin embargo, el ego elige a través de su pensamiento qué cosa tiene o no tiene significado. Cuando decide que el mundo espiritual carece de significado por el solo hecho de no percibirlo, está apostando por el error. Está proyectando el mayor de sus temores, pues piensa que está compitiendo con Dios, cuando realmente está negando su existencia.

Cuando decido ver que aquello que estoy percibiendo carece de significado, estoy decidiendo que es irreal, por ser temporal. 

Aquello que es real es eterno. Estoy reconociendo que lo único real es mi propio Ser.


Mientras que dure la percepción del ego, se creerá en la separación y en la negación del verdadero Ser.

Cuando percibimos que el mundo que percibimos no es real, nos produce temor, pues no sabemos cómo interpretar la información que recibimos por la vía de los sentidos. El ego, siente un profundo pavor al pensar que el mundo que ha fabricado es contrario a la Voluntad de Dios y opta por competir con el Creador, dando significado a sus proyecciones. Ese significado ilusorio es lo que sustenta su identidad.

Carecer del significado de los valores, nos produce temor, pues pensamos que aquello que nos rodea nos hará daño. Juzgando lo malo podemos alejarnos de ello. Juzgando lo bueno nos sentimos protegidos y felices. Sin embargo, olvidamos que al dar vida a lo bueno, estamos potenciando su opuesto, lo malo, el aspecto rechazado.


Es por ello que debemos ver el mundo sin significado, sin juicio. El único juicio es el juicio final, la expiación, es decir, des-hacer el error del juicio dual, para asentarnos en la visión de la Unidad.

Ejemplo-Guía: Mi cuerpo está enfermo.

El ego nunca va admitir que el cuerpo con el que se encuentra identificado, carece de significado, pues si lo hiciese, estaría aceptando que no es real, que es una ilusión y su existencia no tendría razón de ser. Es más, defenderá con todas sus estrategias la creencia de que el cuerpo y su vía de aprendizaje a través de la percepción, son la única identidad verdadera, pues se puede palpar y experimentar.

Desde su punto de vista, no le falta razón, pues su verdad está cimentada en el Pensamiento Original que ha dado lugar al error, al que hemos llamado "pecado", al creernos separados de Dios, mejor dicho, al creernos expulsados de la Morada de Dios. El ego cree en el cuerpo pues de él depende su existencia. Por lo tanto, encontrará argumentos para justificar que el cuerpo puede enfermar y defenderá que será el estado del que goce el cuerpo, el que afectará nuestro estado mental.

Aplicando la enseñanza de esta Lección, obtenemos una nueva visión.

La enfermedad, desde el puno de vista de UCDM, carece de significado, pues está fundamentada en la valoración de unos efectos procedentes de la percepción. Si no es real, si carece de significado, podemos preguntarnos desde la perspectiva del ego, ¿por qué siento dolor? ¿por qué sufro? Detrás de ese pensamiento, hallaremos el miedo, el temor, de reconocer que en verdad esa creencia en el sufrimiento del cuerpo no tenga significado, pues de ser así, si todo fuese una proyección, una ilusión basada en la mente que cree en la separación, entonces el ego se desvanecería.

Si el ego defiende su creencia en el mundo que proyecta, sin duda está proclamando que sus creencias se oponen a la Verdad de Dios. Esto hay que entenderlo como una necesidad de ir adquiriendo una visión diferente. Podemos sentir el dolor del cuerpo, pero no atribuirle la culpa de lo que estamos percibiendo, sino ver, que el cuerpo está manifestando una instrucción de la mente. Ello nos permitirá, en un primer término, establecer dónde se encuentra la verdadera causa de todo efecto.

Posteriormente, daremos un paso más y nos centraremos en observar a nuestra mente, al objeto de determinar a quién está sirviendo, a la lección del miedo o a la lección del amor. En ese encuentro con nuestra mente, descubriremos que el dolor emana desde el pensamiento, el cual, lo hacemos visible en el cuerpo. Por ejemplo, hemos tenido un conflicto con nuestro jefe y sus palabras nos han causado un profundo dolor. Al cabo de un tiempo, nuestro estómago se reciente mostrándonos síntomas de dolor. Podemos ir al médico y nos recetará algún medicamento que puede aliviar esos síntomas, pero si verdaderamente queremos restablecer su estado de armonía, es en nuestra mente dónde debemos descubrir la razón por la que nos hemos sentido dolidos. Al final de esa búsqueda, siempre nos encontraremos con una emoción, el miedo, la cual adoptará múltiples rostros.

Cuando hayamos adquirido práctica en el uso de esa visión, estaremos preparados para dar un nuevo paso y aplicar, en su totalidad, la enseñanza que nos aporta esta Lección. Desde esa visión, cualquier efecto procedente del mundo físico, cualquier experiencia que percibamos, no le daremos significado desde la mente del ego, sino que le daremos el único significado que podemos darle en este nivel, una vivencia de amor.

Reflexión: ¿Te has planteado alguna vez, que el significado que das a las cosas está condicionado por la fuerza de tus deseos?