jueves, 7 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Piscis (II)

LA VERDADERA PUREZA

14 Llamando de nuevo a la muchedumbre, les decía: Oídme todos y entended: 15 Nada hay fuera del hombre que entrando en el pueda contaminarle; lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre. 16 El que tenga oídos para oír, que oiga.

Todos en verdad, tenemos oídos, sin embargo, pocas veces los utilizamos para permitirles que realicen la función para la que han sido diseñados: Oír.

Oír, no es simplemente recibir una información; la capacidad auditiva nos permite tomar consciencia de las cosas. Parémonos un momento para reflexionar sobre lo que hemos dicho. Cuando alguien nos habla, ¿somos verdaderamente conscientes de lo que nos dice, o simplemente escuchamos? Si supiésemos oír, entonces comprenderíamos que la energía que acabamos de recibir por la palabra del emisor, es creadora, que cada pronunciación es una fuerza viva que nos transmite la calidad de luz que hay depositada en ella. Cada frase no es tan solo un mensaje, sino que también es una enseñanza; por ello, es muy importante el saber oír.

Muchas veces necesitamos que nos repitan una y otra vez las mismas cosas. Cuando esto nos ocurre, está revelándonos, que somos duros de oído; no queremos tomar consciencia de lo que tenemos que aprender.

Recuerdo en estos momentos, mis propias experiencias con relación al tema que estamos tratando. Cuando desperté al mundo espiritual, mi cuerpo emocional estaba agotado de tanto experimentar en las bajas regiones del Mundo del Deseo. Para mí, encontrar la Luz fue como tomar una bocanada de aire cuando estaba a punto de ahogarme. La transformación de mi consciencia me llevó a identificarme con todo aquello que indudablemente iba a ayudarme a encontrarme mejor y a evolucionar más aceleradamente. Una de las medidas más rigurosas que adopté ante mi propósito de purificación, fue abandonar la dieta carnívora por una vegetariana; así mismo, dejé de fumar y de beber alcohol. Aquello me hacía sentir mejor, pero no me percaté de que yo era el único que me sentía bien, pues mi familia, al no comprender aquel cambio, al no encontrarse a mi nivel de consciencia, no entendía mi modo de actuar, lo que nos llevó a problemas de comunicación y de entendimiento. Yo, que buscaba la paz, tan solo logré hallar la guerra; yo, que creía estar muy alto, pronto descubrí que estaba realizando el vuelo de Icaro, y que debía bajar por mi propia voluntad, no llevando a situaciones extremas mis ideales.

Así comprendí, pude oír, que las voces de los demás me hablaban de amor y no de traición, como yo las estaba interpretando. Hoy mi alimentación es vegetariana, pero ya mi comportamiento no genera rechazo, sino todo lo contrario.

17 Cuando se hubo retirado de la muchedumbre y entrado en casa, le preguntaron los discípulos por la parábola. 18 Él les contestó: ¿También estáis vosotros faltos de sentido? No comprendéis -añadió, declarando pues todos los alimentos- que todo lo que de fuera entra en el hombre no puede contaminarle, 19 porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y es expelido en las letrinas. 20 Decía pues: lo que del hombre sale, eso es lo que mancha al hombre, 21 porque de dentro del corazón del hombre, proceden los pensamientos malos, las fornicaciones, los hurtos, los homicidios; 22 los adulterios, las codicias, las maldades, el fraude, la impureza, la envidia, la blasfemia, la altivez, la insensatez. 23 Todas estas maldades, del hombre proceden y manchan al hombre.

Ya hemos comprobado, que no es fácil navegar en las Aguas de los Deseos sin correr el riesgo de naufragar en cualquier momento. No podemos olvidar que nos encontramos en la dinámica de Piscis, donde las emociones salen al exterior con una gran fuerza intentando conquistar el mundo material. Todo nos seduce en esta etapa y debemos hacer grandes esfuerzos para no dejarnos llevar por los instintos y pretender presentar como bueno aquello que esta "podrido".

En Piscis, no podemos asegurarnos de entender lo que oímos. Distinguir la Luz verdadera, en un mundo donde todos tratan de brillar, no resultará fácil. Jesús, tiene que explicar con más detalle lo que ha querido decir con su parábola. El amor está dispuesto a bajar el tono de su luz para conseguir penetrar en nuestro corazón y con ello despertar nuestra consciencia al nuevo latido espiritual.

Él nos revela que la impureza no está en lo que comemos, sino en el deseo que nos lleva a comerlo. Si en nosotros hay pasión y falta de amor por los seres vivos, entonces, no tendremos escrúpulos para matar a un animal y alimentarnos de él. Somos totalmente indiferentes a su dolor, a su evolución. Ahora bien, distinto es no desear matar, no tener necesidad de alimentarse de la carne de un hermano menor, y verse en la situación en la que, ineludiblemente, se tenga que hacer uso de ese alimento. La verdadera impureza se encuentra entonces en nuestro Cuerpo Emocional, en aquello que sale de él por la puerta falsa, con el único propósito de satisfacer las pasiones y el placer.

miércoles, 6 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Piscis (I)


LAS TRADICIONES RABINICAS

1 Se reunieron en torno de Él fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén, 2 los cuales vieron que algunos de los discípulos comían pan con las manos impuras, esto es, sin lavárselas, 3 pues los fariseos y todos los judíos, si no se lavan cuidadosamente, apegados a la tradición de los ancianos, no comen; 4 y de vueltas de la plaza, si no se asperjen, no comen y otras muchas cosas que guardan por tradición: el lavado de las copas, de las vasijas y de las bandejas.

Hagamos una pausa en este punto de las Escrituras, para adentrarnos en estos nuevos Trabajos que, de un modo tan simbólico, son presentados por Marcos.

Acabamos de dejar atrás uno de los tramos más difíciles de superar de todo el camino que nos lleva a la consumación del Trabajo Crístico, el de Escorpio. Una vez realizado la travesía de las emociones, lográbamos adquirir un aura especial, mágica, que nos llevará a curar todas las tendencias enfermas que se encuentran en nuestro mundo interno y por extensión, en el externo.

Ahora, abordamos un nuevo reto, el que nos viene dado por las energías de Piscis, tercer signo del Elemento Agua, donde la dinámica de Binah se manifiesta por su regencia sobre todos los signos Vav-dobles (Sagitario-Piscis-Géminis-Virgo).

La primera influencia de este Séfira, que descubrimos en este pasaje, la encontramos en los fariseos y los escribas, herederos de la tradición de la ley, una ley rígida y antigua, como la edad de los propios ancianos. Tenemos que entender que, en cada nuevo estadio donde penetra Jesús -la Nueva Consciencia-, nos saldrán al paso los representantes de la antigua consciencia, es decir, las creencias adquiridas en los Trabajos realizados cuando el proceso de aprendizaje se recibía a través de la vía del rigor, de la experiencia. Esas tendencias están protagonizadas por los "sabios de la ley", que ven con malos ojos que los discípulos de Jesús coman pan con las manos impuras. ¿Por qué? ¿Qué ley oculta se esconde en las extremadas medidas de pulcritud adoptada por los judíos?

Si observamos un cuerpo humano, podríamos aventurarnos a decir, que los brazos son la prolongación de la cabeza y de corazón, y con ello, estamos intentando de indicar que aquellas acciones que realizamos con nuestras extremidades superiores, están estrechamente relacionadas con nuestros pensamientos y sentimientos. Ellas moldean en graciosas u horrendas formas, lo que se encuentra formando parte de nuestra mente o deseos. Si nuestras ideas o emociones son impuras, entonces tendremos la imperiosa necesidad de lavarnos las manos antes de comer, es decir, antes de alimentar nuestra consciencia, debemos hacer que nuestras acciones-manos estén limpias, pues así, la luz penetrará en ella.

Sin embargo, esta necesidad pertenece al antiguo orden, ya que su función es hacernos tomar consciencia a través de la repetición, de que debemos actuar con pureza, para no ensuciar nuestra consciencia. Jesús nos revela una vez más, que existe un modo diferente de aprender sin necesidad de vivir una y otra vez la misma lección. Esa vía es la del amor. Los discípulos son los Obreros del amor, los que levantan el templo donde se ubicará la Nueva Consciencia. Ellos no necesitan lavarse para comer, pues no se sienten sucios. En verdad acaban de realizar con éxito una travesía que les ha llevado a la purificación. Pero los fariseos y escribas no han realizado dicha travesía, ellos se encuentran estancados en su doctrina, en su rigidez.

5 Le preguntaron, pues, fariseos y escribas: ¿Por qué tus discípulos no siguen la tradición de los antiguos, sino que comen pan con manos impuras? 6 Él les dijo: Muy bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, según está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón esta lejos de mi, 7 pues me dan un culto vano, enseñando doctrinas que son preceptos humanos".

8 Dejando de lado el precepto de Dios, os aferráis a la tradición humana.

Recordemos una vez más que el signo de Piscis está regido por el Séfira Binah, el cristalizador. Decimos esto, puesto que su influencia nos llevará a establecer como ley el impulso motor de las emociones: lo que siento, lo que amo. Mis deseos son ley. Cuando nuestras emociones se identifican con un precepto, es fácil comprobar como legislamos rápidamente normas, leyes que nos permitan seguir gozando de ellas. Así protegemos y damos credibilidad a nuestros actos. Este modo de actuar lo vemos reflejado en la sociedad diariamente. No importa el gobierno que se encuentre en el poder en ese momento, pues en verdad es una ley natural que todos cumplimos.

Lo importante en esta cuestión, es valorar la calidad de nuestras emociones, pues de ello dependerá el fruto de nuestros actos.

Jesús conoce bien el estado de consciencia de los fariseos y escribas. Él comprende el nivel donde se encuentran, su grado de compromiso con la espiritualidad, por ello, no exige a sus Obreros que respeten sus costumbres, a Él no le importa comer pan sin lavar previamente sus manos pues, en verdad, la pureza que Él viene a protagonizar se encuentra en su naturaleza interna, en su corazón.

Debemos tomar buena nota de este cambio de comportamiento, pues es cierto que, consciente o inconscientemente, nuestras emociones, en su deseo de conquistar el mundo que anhelan, ocultan su verdadera intención, adoptando disfraces de lo más variado. Pero aquello que no es fruto de un logro, no tarda en desvanecerse, en mostrar su verdadero rostro, y cuando esto ocurre, seremos testigos de que, por muy reluciente que tengamos las manos, nuestros sentimientos están oscurecidos.

8 Dejando de lado el precepto de Dios, os aferráis a la tradición humana. 9 Y les decía: En verdad que donosamente abrogáis el precepto de Dios para guardar vuestra tradición 10 Porque Moisés ha dicho: Honra a tu Padre y a tu madre, y el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte. 11 Pero vosotros decís: Si un hombre dijere a su padre o a su madre: Corban, esto es, ofrenda, sea todo lo que de mi pudiera serle útil, 12 ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre, 13 anulando la palabra de Dios por vuestra tradición que se os ha transmitido, y hacéis otras muchas cosas por el estilo.

Podríamos reflexionar, durante horas, sobre la participación de las emociones humanas en la elaboración de los códigos de leyes actuales, y al final concluiremos, que su función no es otra que la de rectificar los desordenes de la propia naturaleza emocional. Parece difícil entender cómo podemos establecer leyes inspiradas por nuestros deseos -lo que sentimos que debe ser-, por nuestra naturaleza humana, para castigar aquellas acciones que violan dichas leyes y que nos han sido inspiradas por nuestras propias emociones. Cuando nuestros deseos se hacen ley, pensamos que lo que amamos es lo correcto y no somos capaces de renovar esa energía, cuando en nuestro camino se cruza un proyecto más elevado.

Todos llevamos en nuestra persona un código de leyes emocionales que nos singulariza con respecto a los demás. Si mis deseos me determinan a amar tan solo a la raza blanca, estoy estableciendo un precepto que será ley en mi vida, y cuando me encuentre con un hombre de color, haré un juicio en contra de su persona y mis leyes caerán sobre él para permitirle aprender nuestra verdad.

Con Jesús, los códigos de leyes dejan de tener sentido, pues su amor viene a sustituir el rigor. Con Cristo en nuestra naturaleza pisciana, dejaremos de actuar con hipocresía, y nuestras acciones hablarán de la pureza de nuestras emociones.

martes, 5 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Escorpio (VI)

JESÚS EN GENESARETH Y SUS CERCANIAS

53 Hecha la travesía, llegaron a tierra de Genesareth y atracaron. 54 En cuanto salieron de la barca, le conocieron, 55 y corrieron de toda aquella región, y comenzaron a traer en camillas a los enfermos donde oían que Él estaba. 56 Adondequiera que llegaba, en las aldeas, o en ciudades, o en las alquerías, colocaban a los enfermos en las plazas y le rogaban que les permitiera tocar siquiera la orla de su vestido; y cuantos le tocaban quedaban sanos.

La tradición popular utiliza los refranes para revelarnos la sabiduría extraída de las experiencias de la vida. Es una verdad que todos conocemos; es por ello que recuerdo, en estos momentos, un dicho que arroja mucha luz sobre este pasaje:

"Tras la tormenta, llega la calma"; o, "Siempre que llovió, escampó".

En el punto anterior, nos enfrentábamos a la "tormenta" que nos refiere el refrán. El mar de nuestras emociones se encontraba enfurecido, y a punto estuvimos de perecer ahogados. Fue el Amor, quien evitó que esto sucediese, pero para que esto ocurra no pensemos que basta con mostrar nuestra debilidad sin más, no se trata de despertar en Cristo, su compasión, lo importante es haberle seguido hasta ese punto del camino. Es humano perder el equilibrio pero, cuando se ha alcanzado un nivel de consciencia, si nuestra búsqueda ha sido sincera, entonces, Jesús-Amor no dudará en situarse en nuestra "barca" calmando la furia del viento, y con ello, calmar al embravecido mar.

En ese momento, el aspirante descubre que el amor es el verdadero poder con el cual logrará poner orden en su vida. El amor es la panacea que nos permitirá salir victorioso de ese difícil trance, como es el usar correctamente la fuerza del deseo para crear.

Cuando la consciencia de la humanidad, ha evolucionado por la senda de la experiencia, los latidos de Escorpio nos ha sensibilizado para que orientemos sus energías hacia la generación y perpetuación de la vida a niveles materiales, pues es necesario que el hombre aprenda a crear vida, pues así estará adquiriendo la sabiduría necesaria para, cuando alcance la condición divina, poder crear un nuevo universo. La procreación, a niveles humanos y materiales, ha llevado al hombre a utilizar la mitad de la energía creadora, la sexual, para dar vida, para adquirir experiencia en el mundo físico y así alcanzar la sabiduría.

En el proceso evolutivo, el hombre conquista un nivel en el que ya no requiere continuar con las labores de procreación. Cuando esto ocurre, diremos que se produce, en él, la integración de los sexos, la unificación del Fuego y del Agua. A partir de ese logro espiritual, la energía sexual se orienta hacia arriba, y la procreación se lleva a cabo con la palabra, con el pensamiento, dando vida a niveles espirituales, es decir, nuestras acciones serán generadoras de consciencia.

Jesús ha alcanzado ese nivel, y ello le permite dominar las fuerzas de la naturaleza. Una simple palabra suya actuará como una orden para las fuerzas de la naturaleza: los Elementales. La presencia del Maestro en nuestra barca está representando un verdadero triunfo espiritual pues, aún estando sumidos en la oscuridad de la noche, aún cayendo en la debilidad de no reconocerle, si hemos sido capaces de "atraerlo" hasta la "barca", lo cual nos indica que hemos dado un importante paso hacia la Luz. Podemos decir, que estamos preparados para alcanzar tierra firme, o lo que es lo mismo, estamos en condiciones de afrontar nuevas experiencias, pues hemos sido capaces de realizar la travesía, superar las emociones.

Esa tierra que nos aguarda no puede ser otra que la de Netzah, si lo aplicamos cabalísticamente.

Habíamos partido en este capitulo VI, de la Morada de Gueburah, donde hemos movilizado a los "obreros". Posteriormente, alcanzábamos el "otro lado", frente a Betsaida, donde el Amor-Jesús, nos enseña a caminar por las Aguas, sin hundirse, es decir, a superar las emociones sin quedar ahogados en ellas. Ese dominio esta representado por Tiphereth, y ahora alcanzamos la orilla, donde pisamos tierra, la tierra firme de Genesareth, donde Jesús curaba a cuantos se le acercaban, lo que nos está indicando, que hemos adquirido el control del Mundo Emocional, lo que nos lleva a poder sanar a los que tocan nuestra orla, nuestra aura de amor.

Si recurrimos una vez más al lenguaje hebreo para descifrar el nombre de Genesareth, llegamos a la conclusión de que sus letras: Guimel, Noun, Sameck, Reish y Teith, suman 25, que es igual a 7. El séptimo Séfira en el orden cabalístico pertenece a Netzah, la tierra del equilibrio, de la armonía, de la paz, de la curación, pues toda enfermedad, no es más que un desorden interior, una falta de armonía con las leyes cósmicas, un desajuste de la personalidad humana y la personalidad divina, un desacuerdo entre la luz y las tinieblas, entre el Fuego y el Agua. Por lo tanto, tomemos buena nota de los Trabajos que debemos desarrollar en la dinámica de Escorpio, pues en verdad, estamos acostumbrados a identificar a este signo con la muerte, con el dolor, con la enfermedad, cuando en verdad, en él se oculta la fuerza de la vida, del amor, de la curación.

lunes, 4 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Escorpio (V)


JESÚS CAMINANDO SOBRE EL MAR

45 En seguida obligó a sus discípulos a subir a la barca y precederle al otro lado, frente a Betsaida, mientras Él despedía a la muchedumbre. 46 Después de haberlos despedido se fue a un monte a orar.

Si tuviésemos que imaginar esta escena, difícilmente podríamos creer que el máximo representante del amor, actúe obligando a sus discípulos. Quizás esta acción corresponda más con una personalidad que pretende ejercer su autoridad con el propósito de adquirir beneficios propios, pero Jesús-Cristo, como ya hemos podido comprender, no se alimenta ya de la carne que se sirve en el Mundo Material, su alimento es el Amor, y si el autor utiliza este término, debemos entenderlo en el contexto de Escorpio, donde es necesario obligar a nuestros obreros internos a realizar un sobre-esfuerzo, pues es fácil caer en la tentación de ser seducidos nuevamente por la Serpiente -ardor conquistador- que tentó a Eva - la humanidad evolucionante- en el Cuarto Día de la creación en su recapitulación de los Trabajos del Agua -Segundo Día de la creación

Es necesario que tomemos buena nota de la observación que acabamos de hacer. Cuando nos encontramos en la faceta Escorpio, nuestra Nueva Consciencia, impregnada de amor universal, tendrá que ser enérgica con la naturaleza emocional, debe "obligarnos" a subir a la barca, ese receptáculo simbólico que nos permite permanecer seguros sobre el Elemento liquido, y estar dispuesto a cruzar al otro lado, frente a Betsaida.

¿Qué representa ese "otro lado"?, ¿qué representa Betsaida?

El otro lado, dentro de las tierras acuosas de Escorpio, está revelándonos el tercer decanato de dicho signo, donde se realizan los Trabajos de anticipación sobre la dinámica de Piscis. Veamos por qué esto es así. Si desmenuzamos en terminología hebrea el nombre de Betsaida y obtenemos su correspondencia numérica, obtenemos lo siguiente: Beith-Tzade-Daleth (2-18-4 = 24 = 6).

El resultado que extraemos del nombre, nos lleva al número 6, cuya regencia zodiacal corresponde al signo de Piscis, interpretando los Elementos-signos en su manifestación creadora, y cabalísticamente al Séfira Tiphereth. Por lo tanto, lo que Jesús está indicando a sus discípulos, es la ruta que deben seguir para sublimar las energías de Escorpio y aventurarse en las nuevas aguas de Piscis, donde nos aguarda la difícil tarea de dominar dicho Elemento.

Jesús, nos revela el cronista, tras despedir a la muchedumbre se fue a un monte a orar.

No puede pasarnos inadvertido la actuación del Maestro en unos momentos tan importantes como es el control de la energía emocional y la utilización de esta para expandir la Nueva Consciencia.

Es preciso profundizar un poco más en la dinámica que hemos de experimentar, cuando estemos conquistando el Arquetipo de Escorpio. El Agua surge en el proceso evolutivo continuando la Obra a partir del Fuego, el Elemento Primigenio que le precedió. Si el Fuego es Luz, y se encuentra interiorizado en el Agua dando vida al impulso y al deseo de amar, diremos que la Luz se encuentra prisionera del Agua.

La consciencia humana despierta con la actuación del Cuerpo de Deseo, el cual nos lleva a sentirnos dueños de la Luz, dueños de un poder que nos trasciende, pero del que no tenemos consciencia, pues no lo vemos externamente. Podemos decir, que navegamos por el mar de la vida sin referencia de ningún faro. Esa oscuridad exterior nos llevará, una y otra vez, a identificarnos con los objetos materiales, los amaremos, y querremos poseerlos. Y actuando así, caeremos en nuestra propia trampa, viviremos ajenos al espíritu, que permanecerá callado en nuestro interior, sin que su voz logre llegar a la consciencia del Yo Emocional.

Jesús, conocedor de este peligro, nos revela con su proceder el modo cómo hemos de actuar cuando sintamos que los instintos pueden asaltarnos. Debemos elevarnos hacia un monte para entregarnos a la oración, es decir, para hablar con nuestro Padre. Aunque el narrador nada nos dice sobre las palabras que Jesús dirigió en la oración, seguro que le pediría fuerzas para vencer las Aguas embravecidas del mar de Escorpio-Piscis.

A través de la oración, el hombre se comunica con Dios, pero no caigamos en creencias ya caducas que nos han situado a Dios en un cielo ajeno a nosotros. Dios está en nosotros; o lo que es lo mismo, nuestro verdadero ser es la chispa emanada de Dios en el Primer Día de la evolución, que ha ido adquiriendo sabiduría a lo largo de los Días y que cada vez adquiere dominio sobre los vehículos que han de enseñarle a ser Dios.

47 Llegado el anochecer, se hallaba la barca en medio del mar y Él solo en tierra. 48 Viéndolos fatigados de remar, porque el viento les era contrario, hacia la cuarta vigilia de la noche vino a ellos andando sobre el mar e hizo ademan de pasar de largo. 49 Pero ellos, así que le vieron andar sobre el mar, creyendo que era un fantasma, comenzaron a dar gritos, 50 porque todos le veían y estaban espantados. Pero Él les habló en seguida y les dijo: animo, soy yo, no temáis. 51 Subió con ellos a la barca, y el viento se calmó, y se quedaron en extremo estupefactos, 52 pues no se habían dado cuenta de lo de los panes: su corazón estaba embotado.

Esa noche a la que hace referencia el pasaje, no es otra que la noche de Escorpio, donde la consciencia espiritual, permanece en la oscuridad más densa. En esta hora, el mundo de las Tinieblas prevalece sobre el mundo de la Luz. Los doce discípulos deben hacer frente a este tránsito y deben hacerlo solos, mientras que el Maestro se encuentra velando por ellos en tierra. Es necesario que en nuestro aprendizaje vayamos conquistando las metas sin necesidad de muletas, y con ello no queremos decir, que la ayuda no sea necesaria. Ahora bien, si privamos al aspirante de experimentar por si mismo, si se lo damos todo hecho, él no habrá integrado en su consciencia el modo de alcanzar los logros. En este caso se trata de autodominio.

Nos encontramos en plena noche; nuestra Nueva Consciencia está, pero no a nuestro lado en esos momentos. En ese mismo instante, se levanta un fuerte viento, que les es contrario a los propósitos que les mueven, a la dirección que se han trazado. Si nuestro rumbo es la conquista del amor, esos vientos son los prejuicios, los intereses que se opondrán a que lleguemos a nuestra meta. ¿Qué haremos cuando el mar se enfurezca, cuando nuestras emociones se sientan tentadas por la pasión? En ese momento de duda, Jesús se acercará hacia nosotros en la cuarta vigilia de la noche, es decir, en la fase de maduración de las tinieblas, cuando estas son más densas y estamos a punto de zozobrar. Entonces, el amor, dominando la pasión enfurecida de las emociones, camina sobre las aguas, y en un gesto de autoseguridad, de autoridad -pasaba de largo-, les revelaba que debían dar ese paso que les permitiría trascender y dominar el Agua-Deseos.

Ellos, nuestros obreros, nuestras emociones más elevadas, no están aún a la altura, no han madurado aún lo suficiente y creen ver un fantasma, lo que les llevó a dar gritos de miedo.

Esa situación es necesaria vivirla para comprenderla. Cuando la Nueva Consciencia penetra en nosotros por primera vez, llevándonos a despertar a algo maravilloso, estamos dispuestos a abandonar todo lo viejo y a ponernos a trabajar con entusiasmo en obras de amor. Ahora bien, aún en nuestra naturaleza emocional existe un substrato de deseos que necesitan seguir alimentándose. Los nuevos y viejos deseos se mezclarán, y mientras que los primeros nos llevan a perseguir objetivos nobles, los segundos nos tentarán con continuar la Obra donde la dejamos, con volver al pasado.

Cuando nos encontramos en esa hora de oscuridad, es fácil confundir a la Nueva Consciencia con un fantasma, a pesar de convivir con ella durante el día, es decir, a pesar de ser conscientes de la necesidad de amar. Ver a Jesús como un fantasma es dudar del poder transformador del amor. Para los discípulos, o lo que es lo mismo, para nuestros deseos-obreros, en esa hora difícil, el amor no real, fantasmal, no es tangible, no se convierte en obras.

Cuando nos encontramos en ese tránsito anímico, debemos estar dispuestos a oír la palabra del Maestro que nos dirá: ¡Animo, soy yo, no temáis!

En verdad, no puede ser ningún otro. Ese ha sido el principal problema con el que se ha identificado la humanidad, hasta agotar la saciedad. Hemos confundido la energía emocional, el amor, con un fantasma, y en ese momento nos hemos puesto a gritar, impidiendo así reconocer la verdadera naturaleza.

Es hora de que abramos los ojos, de que nos quitemos las vendas que nos hemos colocado y que nos llevan a negar la realidad: la energía del mundo del Deseo, es el Amor. Todo lo creado sirve al amor, no importa el camino que tomemos; al final tan solo existe una meta, amar.

Cristo siempre ha estado ahí, junto a nosotros, cuando trabajamos con las emociones. Somos nosotros los que no hemos sabido reconocerlo. Su voz es poderosa: ¡animo, soy Yo, no temáis!, sin embargo, hasta ahora, pocos han dejado que subiera a su barca para calmar la furia del viento; pocos son los que se han percatado de que, en su naturaleza emocional, poseen una semilla, tan poderosa, que es capaz de dar de comer a multitudes y no agotarse nunca. Esa semilla es el germen del amor que, una vez sembrado, crecerá, y crecerá y se multiplicará.

domingo, 3 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Escorpio (IV)


VUELTA DE LOS DISCÍPULOS Y PRIMERA MULTIPLICACION DE LOS PANES

30 Volvieron los apóstoles a reunirse con Jesús y le contaron cuanto habían hecho y enseñado. 31 Él les dijo: Venid, retirémonos a un lugar desierto para que descanséis un poco, pues eran muchos los que iban y venían y no tenían tiempo ni para comer. 32 Fueronse en la barca a un sitio desierto y apartado. 33 Pero les vieron ir, y muchos supieron donde iban, y a pie, de todas las ciudades concurrieron a aquel sitio y se les adelantaron. 34 Al desembarcar, vio una gran muchedumbre, y se compadeció de ellos, porque eran ovejas sin pastor, y se puso a enseñarles largamente.

Asistimos, en este pasaje, a un proceso al que no hemos hecho referencia hasta el momento: la dinámica de los decanatos. Expliquemos el significado de este concepto y comprenderemos lo que queremos decir.

Cada Elemento -Fuego, Agua, Aire y Tierra- expresa los tres atributos primordiales del Creador, lo que da lugar a la trinidad zodiacal, donde se definen los Trabajos Divinos en los diferentes estados de energía Así vemos, que hablamos de Aries, Leo y Sagitario, para describir al Fuego; de Cáncer, Escorpio y Piscis, para referirnos al Agua; a Libra, Acuario y Géminis, para conocer el Aire, y por ultimo, Capricornio, Tauro y Virgo, para testimoniar de la Tierra. En total se constituyen los Doce Trabajos Creativos que ha de conquistar el hombre para alcanzar la condición de que es portador, el poder divino.

Ahora bien, aplicando la ley cósmica que nos revela que "el Todo esta en la parte, y la parte en el Todo", diremos que cada signo contiene una participación de cada uno de los restantes signos de su Elemento. Si cada signo comprende treinta grados dentro de la Rueda Zodiacal, cada participación abarcará diez grados, y a esta parcela llamamos Decanato.

Si aplicamos estos conceptos al signo que estamos estudiando, Escorpio, obtendremos la clasificación interna del signo, donde el primer decanato -los diez primeros grados- están dando participación a los Trabajos de Cáncer El segundo decanato, correspondería a los Trabajos propios de Escorpio, y el tercero, correspondería a la dinámica de Piscis. Al encontrarnos en la parcela de Escorpio, el decanato de Cáncer, o lo que es lo mismo, los primeros Trabajos que debemos realizar en Escorpio, son recapitulatorios, ya que se refieren a la dinámica del estado anterior. Si nos fijamos en el comienzo de este capitulo VI, el pasaje evangélico trata sobre el hogar de Jesús. ¿Acaso no es Cáncer el Arquetipo del hogar, de la patria, de las raíces?

Seguidamente al primer decanato, nos adentramos en el segundo, donde la dinámica es la propia del signo, la de Escorpio, y no es casual que los siguientes puntos nos hablen de los Trabajos de los Apóstoles y del Juicio de Herodes. Finalmente, y aún estando en la morada de Escorpio, nos adentramos en un decanato anticipatorio, pues nos acerca a un estado de energía que aún no ha sido conquistado, la de Piscis. Es esta la razón por la que Jesús, tras reunirse de nuevo con sus obreros, les sugiere el retirarse a un lugar desierto para descansar. Ya hemos dicho en otra parte de esta enseñanza, que el desierto es esa "tierra" aún no conquistada. Esa tierra a la que Jesús guía a sus mandatarios no es otra que la tierra de Piscis.

Los Trabajos internos que debemos llevar a cabo en Escorpio han sido descritos detalladamente en los puntos anteriores. La divinidad, inteligentemente, dispone los procesos de aprendizaje de modo que podamos anticipar las etapas pues, de este modo, las almas inquietas pueden desarrollar un amplio campo de experiencias. En la practica diaria, vemos como algunos estudiantes se sienten con ánimo y preparación como para realizar dos cursos en un mismo año. Muchos de estos lo consiguen y su capacidad para aprender le permitirá avanzar en su proceso evolutivo.

La dinámica de Piscis se resume, a niveles humanos, en el despertar del amor por los demás, en el espíritu compasivo. Ese mismo espíritu fue el que suscitó la muchedumbre en Jesús, esa multitud de seguidores que tienen sed de conquista, acaban de descubrir la Luz que recorre su mundo, el emocional.

Ellos son como ovejas sin pastor, dice Jesús En efecto, se trata de impulsos emocionales que no tienen dueño, pues no han sido aún conquistados. No olvidemos, que nos encontramos en Escorpio, donde la dinámica nos lleva a amarnos a nosotros mismos. Si Jesús nos alienta a retirarnos a ese desierto-Piscis, después de habernos conquistado en nuestra naturaleza herodiana, nos está motivando a que nos movilicemos con una intención: despertar la compasión por los que se encuentran "descarriados".

Nuestra tarea humana debe llevarnos a ese encuentro, pues conquistarnos interiormente, lograr destronar al rey que ha dirigido nuestra vida, es agotador y requiere centrar toda nuestra capacidad regeneradora -los doce discípulos- en nosotros mismos. No podemos permanecer en ese estado permanentemente, pues de nuevo nos convertiremos en seres egoístas. Debemos retornar a la Luz y "contarle" a la consciencia los logros obtenidos. A partir de ese momento debemos descansar, debemos dirigirnos hacia el desierto, y allí fundirnos con aquellos que estén buscando la Luz, con el propósito de alimentarles.

35 Siendo ya hora avanzada, se le acercaron los discípulos. y le dijeron: El sitio es desierto y avanzada la hora; 36 despídelos para que vayan a las alquerías y aldeas del contorno y se compren algo de comer. 37 El respondiendo, les dijo: Dadles vosotros de comer. Y le dijeron: ¿Vamos nosotros a comprar doscientos denarios de pan para darles de comer? 38 Él les contestó: ¿Cuántos panes tenéis? Id a ver. Habiéndose informado, le dijeron: cinco y dos peces. 39 Les mandó que les hicieran recostarse por grupos de ciento y de cincuenta. 41 El, tomando los cinco panes y los dos peces, alzando los ojos al cielo, bendijo y partió los panes y se los entregó a los discípulos. para que se los sirvieran, y los dos peces los repartió entre todos. 42 Comieron todos y se hartaron, 43 y recogieron doce canastos llenos de las sobras de los panes y de los peces. 44 Eran los que comieron de los panes cinco mil hombres.

Muchos detractores del evangelio han querido ver, en este pasaje, a un Jesús prestidigitador sacando de su sombrero tantos conejos como le viene en gana. Sin embargo, el estudio y la comprensión de la Obra Crística, nos revela que no era el propósito del Hijo de Dios mostrarnos la Voluntad del Padre, su propia condición divina, realizando milagros pues, El conocía la debilidad del corazón del hombre y no quería llamar su atención de un modo pasajero y espontáneo, sino despertar verdaderamente su consciencia.

¿Qué nos esta refiriendo entonces este pasaje?

El estudiante tiene las claves para descubrir las respuestas a esta cuestión Las hemos dado anteriormente, cuando hablábamos de la dinámica de Escorpio y la activación del tercer decanato, el correspondiente a Piscis, los Peces.

El cronista nos sitúa claramente en el tramo final de la hora de Escorpio: "Siendo ya hora avanzada"... En esa hora de anticipación, los discípulos que hasta ahora han alcanzado el nivel de Escorpio, no están capacitados para comprender lo que estaba sucediendo. ¿Cómo podían dar de comer a esa multitud, si ellos no habían tenido tiempo para hacerlo?, o lo que es lo mismo, ¿cómo puedo amar a los demás, cuando yo aún no he logrado amarme? Si no he conquistado la Luz en mis emociones, ¿cómo puedo alumbrar a otros?

Nuestra respuesta, será: "despídeles para que vayan a comprar comida". Esa es la respuesta que damos al mundo cuando nos encontramos trabajando para elevar nuestra consciencia emotiva a niveles internos. El autoconocimiento es necesario para reconocernos en los demás.

Jesús tiene necesidad de enseñarnos a conducir nuestras energías y por ello, nos dice: "Dadles vosotros de comer".

Es preciso trascender nuestro amor propio, y elevar nuestro corazón al cielo, para que la energía con las que contemos pueda llegar hasta los demás Sabemos que para poder amar a los demás, para poder alimentarles, tendremos que gastar doscientos denarios, es decir, tendremos que hacer que el amor-número 2-Hochmah, se manifieste en su tercera fase, la exteriorizadora, convirtiéndose en obra. Ese amor exteriorizado es precisamente el Trabajo de Piscis. Es el precio que debemos estar dispuestos a pagar si en verdad queremos saciar el apetito de las tendencias que están dispuestas a seguir y apoyar a la Nueva Consciencia.

Esa capacidad amorosa -doscientos denarios- es la que ha de permitirnos comprar el pan, ese alimento espiritual que ha de convertirse en el "Cuerpo de Cristo", es decir, en la Obra de Amor. Es con actos, y no emociones, con los que debemos alimentar a la humanidad, y esos actos deben estar motivados por la necesidad de amar.

Pero en este punto del camino, tan solo hemos llegado a Escorpio en su tercer decanato, y el fruto obtenido por haber realizado ese trayecto, se resume en cinco panes, Trabajo de Gueburah -la regeneración-, y dos peces, la facultad anticipada de amar a los demás -Piscis-. Esa consciencia es suficiente para los Trabajos que debemos realizar en Escorpio. Lo único que debemos hacer es utilizar la energía que disponemos y distribuirla adecuadamente. Jesús mandó que la multitud se recostara en grupos de cien y de cincuenta, así todos podrían comer. Con esto, el autor nos está aportando claves cabalísticas que nos permitirán comprender el uso que debemos dar a nuestras capacidades creadoras, a la Luz interiorizada en nuestro Cuerpo Emocional.

El 100, corresponde numéricamente a la Letra hebrea, Qof, cuyo atributo espiritual es Energía Vital Creadora; Voluntad Creadora; Impulso renovador. Mientras que el 50, corresponde a la letra Noun, cuyo atributo espiritual es Belleza Cósmica; Armonía Fecundadora. Por lo tanto, cuando logramos que los deseos humanos se eleven a las Fuentes del Amor Universal -Jesucristo- y nos convertimos en verdaderos Obreros de Dios poniendo orden en nuestro Mundo Material, entonces, estamos capacitados para fecundar la Tierra con el esperma de la Luz, de la Unidad, de la Vida Eterna.

Doce canastos se recogieron de las sobras de los panes y los peces, y cada uno de esos canastos hace referencia a las Casas Terrestres astrológicas, donde el hombre expresa las energías divinas y aprende a comportarse como un Dios creador.

En verdad, la multitud que hemos alimentado, no es otra, que el potencial global emocional que se encuentra en nuestro Mundo del Deseo, donde se cuentan en cinco mil las capacidades, es decir, el potencial de Gueburah, el potencial generador.

sábado, 2 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Escorpio (III)


JUICIO DE HERODES SOBRE JESÚS

14 Llegó esto a oídos del rey Herodes, porque se había divulgado mucho su nombre, y decía: Este es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por esto obra en Él el poder de hacer milagros; 15 pero otros decían: Es Elías; y otros decían que era un profeta, como uno de tantos profetas. 16 Pero Herodes, oyendo esto, decía: Es Juan, a quien yo degollé, que ha resucitado. 17 Porque, en efecto, Herodes había enviado a prender a Juan y le había encadenado en la prisión a causa de Herodias, la mujer de su hermano Filipo, con la que se había casado. 18 Pues decía Juan a Herodes: No te es lícito tener la mujer de tu hermano. 19 Y Herodias estaba enojada contra él y quería matarle, pero no podía, 20 porque Herodes sentía respeto por Juan, pues sabía que era hombre justo y santo, y le amparaba, y cuando le oía estaba muy perplejo, pero le escuchaba con gusto.

Si tuviésemos que buscar argumentos dentro de los evangelios para corroborar la Ley de Renacimiento, el presente pasaje nos aclararía al menos, que dicha ley era conocida y aceptada por los habitantes de aquella época, pues de lo contrario, ¿cómo se explicaría, que confundiesen a Jesús con Elías, u otro profeta?

Pero no vamos a detenernos en este detalle. Nuestro interés se centra en aplicar la dinámica del signo Escorpio en este pasaje. Para comprender la vinculación que existe entre ambos, debemos recordar algo esencial: los Trabajos de complementación de los Elementos nos llevan a unir el Fuego con el Aire, es decir, Espíritu y Razón, así como el Agua con la Tierra, esto es, Deseo con Acción.

Centrémonos en el eje Agua-Tierra, ya que nos encontramos estudiando el Mundo del Deseo. Diremos que, mientras el Fuego -Principio Inteligible- se hace testimonio, a través del uso del Pensamiento, del Verbo-Aire, el Agua -Principio Generador- se hace testimonio, a través de las Realizaciones Materiales-Tierra.

De esto deducimos, que los Trabajos del Elemento Agua nos llevan a sentir una especial atracción hacia la conquista del Mundo Material. Unos y otros -sentimientos y sentidos- Trabajan para hacernos conscientes de la Verdad una vez que se manifieste en el mundo formal.

Si aplicamos estas referencias al estudio de Escorpio, y una vez que hemos visto como en este estadio nuestras Fuerzas-Obreros internos se ponen en movimiento, debemos decir que, el nombre de Jesús, es decir, del Amor, se ha divulgado mucho y ha llegado hasta lo mas alejado que puede llegar, hasta el Plano de Acción, donde Malkuth es nuestro rey, donde Herodes toma conocimiento de que en nuestro Mundo Emocional se esta produciendo un profundo cambio.

En efecto, la Obra Crística a partir del punto donde se encuentra, comienza a expandirse, y se hace notar precisamente por el rey que gobierna sobre nuestros actos. En la medida en que dejamos de sentir las viejas apetencias, que abandonamos hábitos que alimentaban nuestros deseos inferiores, nuestra personalidad material -Herodes- se pone alerta, sabe que algo esta sucediendo, pues la realidad esta cambiando a su alrededor, y entonces se apodera de él un especial temor. Tiene miedo a perder su corona, a perder su hegemonía, su poder y posesiones, la personalidad arcaica se tambalea.

¿Quién será ese ser que realiza los milagros?

Herodes no le conoce, pues la materia, el Mundo Físico no ha conocido jamás su elevada vibración. Este mundo esta construido con otras pesas y otras medidas: las viejas leyes de la Columna de la Izquierda. El piensa que se trata de Juan el Bautista, y la razón de ello debemos buscarla en la vinculación que une a Herodes y a Juan; ambos representan a la misma vía de aprendizaje, y mientras Herodes se encuentra en los niveles más bajos, el otro, Juan, representa la máxima altura a la que podemos acceder por esa senda estrecha.

Marcos nos introduce, en la dinámica de Escorpio, este pasaje para revelarnos los efectos que encontraremos cuando la nueva naturaleza emocional, el nuevo impulso amoroso, se manifieste en nuestro comportamiento.

Nuestra vieja consciencia-Herodes pensará que se trata de Juan el Bautista, pues sabe perfectamente que éste representa el camino que debemos andar para alcanzar la gracia divina, para Trabajar correctamente con las Leyes Cósmicas.

Herodes sabe que Juan es un hombre justo, y por lo tanto le respeta. De igual modo, nuestra personalidad humana reconoce que hay que respetar las leyes naturales, sin embargo, como dice el refrán: "la carne es débil ..." Esa carne, hace referencia a nuestro apetito para gozar de los placeres materiales hasta quedar prisioneros de ellos.

21 Llegado un día oportuno, cuando Herodes en su cumpleaños ofrecía un banquete a sus magnates, y a los tribunos, y a los principales de Galilea, 22 entro la hija de Herodias, y danzando gusto a Herodes y a los comensales. El rey dijo a la muchacha: Pídeme lo que quieras y te lo daré. 23 Y le juro: Cualquier cosa que me pidas te lo daré, aunque sea la mitad de mi reino. 24 Saliendo ella, dijo a su madre: ¿Qué quieres que pida? Ella le contesto: La cabeza de Juan el Bautista. 25 El rey, entristecido por su juramento y por sus convidados, no quiso desairarla. 26 Al instante envió el rey un verdugo, ordenándole traer la cabeza de Juan. Aquel se fue y le degolló en la cárcel, 28 trayendo su cabeza en una bandeja, y se la entrego a la muchacha, y la muchacha se la dio a su madre. 29 Sus discípulos, que lo supieron, vinieron y tomaron el cadáver y lo pusieron en un monumento.

Antes de pasar a analizar esta parte del pasaje, detengámonos unos momentos para acercarnos a la figura de Herodias, la mujer de Filipo, hermano de Herodes.

Decía Juan a Herodes: "No te es licito tener la mujer de tu hermano". Esta opinión fue la causa que llevó a Herodias a desear la muerte de Juan, la voz de la Ley. ¿Por qué?

Apliquemos los conocimientos astrológicos, y tal vez comprendamos las razones de Juan. Hemos adelantado que Herodes, el rey, representa cabalísticamente a Malkuth, el Reino de la Materia, o lo que es lo mismo el signo de Capricornio si lo hacemos corresponder con los signos, y el Ascendente -personalidad material-, si lo que pretendemos es analizarlo con relación a los acontecimientos humanos.

Si tomamos un Mándala astrológico donde situamos al signo de Capricornio en el cuadrante oriental, en el Ascendente, tendremos planteado el estudio de Herodes y de nuestro Yo profano. Dibujemos en dicho Mándala, el resto de los signos y las correspondientes Casas Mundanas. Así, observamos que Filipo, el hermano de Herodes, se corresponde con el signo de Agua-Piscis, ya que se encuentra ocupando la Casa III, la de los hermanos. Partiendo de este punto, la esposa de Filipo, debemos buscarla en la Casa VII, partiendo desde la Casa III. Si así lo hacemos, nos encontraremos que se correspondería con la Casa IX (desde el ascendente), donde se sitúa el signo de Virgo. ¿Qué significado extraemos de estas posiciones?

Filipo-Piscis, nos está revelando el final de un ciclo en el terreno emocional, donde los deseos, una vez dominados, conquistados, mueren para dar lugar a un nuevo ciclo de experiencias, donde el propósito será la conquista de los opuestos, la unificación de los contrarios, el patrón de Libra. Esos deseos Piscianos agotan su búsqueda de experiencias materiales y se orientan hacia Trabajos de armonización.

Herodias-Virgo, nos revela el estado del alma humana que ha formado parte de la naturaleza emocional. Ella simboliza los Trabajos de desprendimiento, de desapego, de servicio, de liberación del ciclo material. Es por ello que, una vez desaparecido la voluntad-esposo que ha dado vida al mundo de los deseos o, lo que es lo mismo, una vez que Filipo ha agotado el ciclo de la conquista emocional, el mundo edificado bajo la guía de las emociones debe dejar de dar frutos, debe quedar estéril.

Herodes-Capricornio representa la personalidad humana, que tiene todo un proceso creativo por delante. El sí tiene una esposa, la que queda recogida en su Casa VII bajo los ropajes de Cáncer, que no es Herodias. Capricornio debe desposarse con Cáncer, pues en verdad, lo que debe construir es la morada del amor, un amor puro y elevado, capaz de envolver al conjunto de la humanidad.

Sin embargo, Herodias se une a Herodes, y con ello viola el proceso de la ley pues, si el ciclo de experiencias materiales había culminado con Virgo, desposándose de nuevo con Capricornio asegura la perpetuación de lo material.

Cuando nuestros deseos nos llevan a violar las leyes, se produce un proceso muy interesante que vamos a detallar, y que ha quedado bien recogido en la crónica de este pasaje. Si nuestra consciencia no nos lleva a actuar de acuerdo con la ley, entonces la ley debe esperar "el día oportuno". Ese día coincide con el cumpleaños de Herodes, es decir, con el nacimiento de Malkuth; o lo que es lo mismo, ese día, es el 2º He, la fase de materialización, donde la ley se hace carne y nos lleva a aprender por la vía más rigurosa, la experiencia. Esa ley, que no penetra en nosotros de un modo voluntario, lo hará formando parte de nuestra existencia física, es por ello que Herodes hace prisionero a Juan.

Diremos, que teniendo la ley en nuestra cárcel personal, la alimentamos y nos aseguramos de que forme parte de nosotros. No tardará en desarrollarse el final de la historia, pues es preciso que esa fuerza que hemos hecho prisionera se libere de su situación.

Nos cuenta la crónica que, la hija de Herodias, supo ganarse las simpatías del rey a quien sedujo para que le obsequiara con el más caro de los regalos. Esa hija, esta representada en el Mándala astrológico por la Casa V, partiendo desde la Casa IX-Virgo-Herodias. Dicha Casa V coincide con el Ascendente-Capricornio-Herodes. Con ello deducimos, que el fruto de Herodias no es otro que el propio Herodes, es decir, el Mundo Material.

Herodes se veía reflejado en los encantos de aquella danzarina seductora, pues personificaba todos sus valores. El precio que tuvo que pagar Herodes por disfrutar de los encantos y favores de su propia naturaleza, no le satisfacía, pues le llevaba a poner fin a la cabeza de la ley, del orden divino.

Toda esta trama, escenifica una fiel realidad vivida a cada instante por nuestra personalidad humana. Podemos pensar que el final de esta historia es trágico, y que nos revela el triunfo de la materia sobre la personalidad espiritual, pero no es así. Recordemos como comienza Marcos su crónica evangélica, en el capitulo I. Su primer punto trata sobre la Misión de Juan, y en esos Trabajos veíamos dibujado los trazos del nacimiento de una Nueva Consciencia, la que vendría representada por Jesús.

Juan, como ya dijimos entonces, nos lleva hasta el final de un ciclo, donde nuestra personalidad material ha alcanzado su punto álgido, en el sentido de que se ha convertido en un experto conocedor de las leyes, del arte de vivir. La decapitación de Juan, debemos entenderla como la oportunidad de sustituir su cabeza por la de Jesús, y esto no es una suposición, ya que la Obra de Juan continuó en Jesús, y a partir de ese punto, Herodes -la personalidad material- debe estar dispuesto a recibir noticias de la Nueva Consciencia, una consciencia que no habla de dolor y rigor, sino de arrepentimiento y perdón; no habla de odio y venganza, sino de amor y bondad. Este arrepentimiento debe ser conquistado en la etapa Escorpio. Nuestro Herodes particular debe estar dispuesto a desposarse con Cáncer, la tierra del amor, y edificar un mundo donde el amor sea la moneda en curso.

viernes, 1 de enero de 2016

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Escorpio (II)


LA MISION DE LOS APOSTOLES

Recorría las aldeas del contorno enseñando. 7 Llamando a si a los doce, comenzó a enviarles de dos en dos, dándoles poder sobre los espíritus impuros, 8 y les encargó que no tomasen para el camino nada más que un bastón, ni pan, ni alforja, ni dinero en el cinturón, 9 y se calzasen con sandalias y no llevasen dos túnicas.

Cuando analizábamos el punto 5º del capitulo I de Marcos, el correspondiente a los Trabajos del Séfira Gueburah, advertíamos la vocación de los primeros discípulos. que se incorporarían a la Obra. Estos obreros aparecieron en número de dos, y decíamos entonces que, con ello, el narrador nos revela la manifestación de la energía en estado de dualidad, pero formando una unidad, pues tanto Simón y Andrés, así como Santiago y Juan, eran hermanos. La dualidad que iba integrando Jesús a su Obra era el símbolo del Amor unificador. ¿Acaso el 2 no esta regido por Hochmah, la Morada de Cristo?

Ahora, en el capitulo VI, en el que estudiamos los Trabajos de Escorpio-Gueburah, de nuevo aparecen como protagonistas los obreros que han de Trabajar la nueva tierra. Jesús ha penetrado en la Esfera de Escorpio, y en esta Morada, donde se encuentra el combustible para hacer funcionar los mecanismos de la nueva consciencia, esto es, el motor de las emociones, comprende que es necesario movilizar a sus discípulos, pues estos han sido llamados para actuar como ese combustible que ha de permitir a los seres contar con una nueva energía que les ha de elevar su condición humana.

Escorpio, a nivel astrológico, esta regido por Marte, el planeta del Trabajo. Dicho planeta rige a niveles fisiológico el sistema muscular y sobre la materia roja de la sangre. En estas correspondencias vemos cristalizado el verdadero Trabajo que se realiza en la dinámica de Escorpio. Los discípulos actúan análogamente a como lo hacen los músculos respecto al cuerpo, que le permite movilizar toda su estructura de un lado para otro. Mientras tanto, la sangre realiza funciones similares, pues la falta de hierro produce un estado de anemia que impide al organismo tener vitalidad para manifestarse.

Por lo tanto, cuando Jesús transita por nuestra naturaleza Escorpio, ha llegado la hora de ponernos en marcha, de movilizarnos para que todas las demás tendencias reciban, de manos de los "obreros" del amor, la noticia de la nueva consciencia que hemos de conquistar.

Jesús nos indica cómo debemos afrontar esa movilización. Nos revela los mecanismos que debemos activar para que nuestra misión alcance el éxito. En primer lugar, debían ir de dos en dos, puesto que este número lleva en si el mensaje del amor. El Maestro sabía perfectamente que el llevar la Luz-Amor a la tierra del Mundo del Deseo, donde imperaba la oscuridad, no era tarea fácil de conseguir, pues ya hemos visto repetidamente, como la vieja personalidad siempre se muestra bajo los ropajes de la enfermedad y la posesión. Es por ello, que sus obreros debían adquirir la virtud de dominar el Elemento Agua; es decir, de controlar la energía emocional; debían recibir el poder de expulsar a los espíritus impuros, y esto solo se consigue purificando su naturaleza emotiva.

Muchas veces podemos pensar que los poderes espirituales se adquieren tras realizar una serie de ejercicios que propician su adquisición, al menos así nos lo cuentan, sin embargo, la consecución de poderes ocultos, no es un fin, ni un objetivo, sino el resultado de un proceso interno. Para poder echar a los malos espíritus, o poder curar a los enfermos, no nos basta con aprender unas palabras mágicas o realizar ciertos cursillos. Para poder expulsar ese tipo de espíritus, es preciso que previamente hayamos dominado la naturaleza emocional y, tal vez, después de haber realizado este control logremos dominarlos.

Cuando el evangelista nos indica que Jesús les dio poder sobre los espíritus impuros, en verdad lo que nos esta diciendo, es que tenemos que ser discípulos de Él, es decir, entregarnos como obreros de la divinidad.

En el camino, tan solo debemos tomar un bastón No nos preocupemos por el pan, ni por el dinero, ni por alforja ...

¿Qué quiere decirnos el Maestro con estas exigencias?

Para conquistar el Mundo del Deseo, no podemos pensar en comer, ni en poseer, ni en guardar, tan solo utilizar el bastón, el cayado que ya acompaño a Moisés y a Aaron en el desierto para guiar al Pueblo Elegido hasta la tierra prometida. Ese bastón es el símbolo del Fuego, el poder de la Voluntad Divina, que le servirá de guía en ese mundo de oscuridad. En el Tarot, en los Arcanos Menores están representados los Cuatro Elementos Creadores en los cuatro palos de la baraja. Así vemos, que el Oro es la Tierra; las Espadas, son el Aire; las Copas, el Agua; y los Bastos, el Fuego.

Con esto, podemos determinar que la única posesión en la que debe apoyarse el obrero es en el poder de su divinidad, en que es Hijo de Dios.

En sus pies debían calzar sandalias. Esos pies, que astrologicamente representan al signo de Piscis, deben estar libres de peso, sin ataduras; con ello, les estaba indicando que sus pasos debían llevarles hacia la libertad, hacia la liberación de los deseos, hacia el desapego de las emociones.

Y por ultimo, Jesús les indicó que no llevasen dos túnicas. En el Mundo de los Deseos, es fácil poseer dos túnicas y, en algunos casos, muchas más, para adquirir un rostro en cada ocasión. En verdad, ellos eran, a partir de ese momento, los representantes de la Unidad del Padre; su mensaje debía centrarse en la Palabra Unificadora, y por ello debían prescindir de una doble personalidad que les llevase a actuar de un modo diferente al mensaje que trasmitían con sus Palabras.

10 Les decía: dondequiera que entréis en una casa, quedaos en ella hasta que salgáis de aquel lugar, 11 y si un lugar no os recibe ni os escucha, al salir sacudid el polvo de vuestros pies en testimonio contra ellos.

Continua Marcos describiéndonos cómo debemos afrontar los Trabajos cuando haya llegado el momento de movilizarnos para dar a conocer la Obra Crística, la Nueva Consciencia.

Nos indica Jesús que, cuando entremos en una casa, nos quedemos en ella hasta que salgamos de aquel lugar. Este modo de actuar, llevado a la práctica en nuestros días seria inimaginable, dado el sentimiento de posesión tan arraigado que todos tenemos. Unos nos juzgarían de locos, otros de aprovechados, y los más generosos, de atrevidos. En verdad, para poder crear una situación social que acepte este intercambio de excedentes, primero debemos aplicar este proceder en nuestra naturaleza interna, y donde leemos "casa" debemos entender "morada de nuestros deseos". Entonces, comprenderemos que, lo que nos enseña Jesús con este trato, no es más que ser fiel a la Luz y al nuevo impulso amoroso. Si a nuestra puerta llama uno de los obreros de Cristo, del Amor, y nos pide cobijo para alumbrar nuestra casa, no dejemos que nos abandone, retengámoslo hasta que nos haya transmitido todo su mensaje, hasta que nos haya convencido y, terminada su misión, deba salir de ese plano emocional.

Si, por el contrario, no le dejamos permanecer en nuestra casa el tiempo suficiente, difícilmente lograremos adquirir su Luz, y despertar así la Nueva Consciencia.

En la actualidad, muchos grupos religiosos, siguiendo esta máxima enseñada por Jesús, mandan a sus fieles a proclamar la palabra de Dios agrupándolos en pareja. De casa en casa, estos servidores de su fe, van depositando su semilla. No vamos a valorar en estas lineas la transcendencia de sus doctrinas, tan solo queremos reseñar la respuesta de la sociedad al respecto. Unos responden con desprecio, otros con burlas, los hay que se sienten violentos, acosados, mientras que otros simplemente son indiferentes. Podríamos seguir enumerando actitudes, sin embargo, lo que más nos interesa conocer, es que todas estas respuestas se encuentran formando parte de nuestra naturaleza emocional. Si la Luz resplandece y alumbra la Morada donde habitan tendencias que nos llevan a obrar mal, no la rechacemos, dejemos que penetre en nuestro interior. Esa Luz nos hablará de perdón, de misericordia, de amor, esos ingredientes de los que, sin duda, estamos escasos.
Cuando la respuesta de estos impulsos emocionales es la indiferencia, no la tengamos en cuenta, no nos sintamos dolidos con ello, pues si dejamos que nuestras emociones se alimenten con la ira, la rabia o la venganza, estaremos permitiendo que el polvo se adhiera a nuestros pies, y entonces ensuciará nuestra alma, nos ligaremos kármicamente a ellos.

12 Partidos, predicaron que se arrepintieran, 13 y echaban muchos demonios, y ungiendo con óleo a muchos enfermos, los curaban.

Es necesario que nuestros obreros internos, los que han seguido el proceso evolutivo correctamente y han sido capaces de adaptarse a los Trabajos de la Nueva Consciencia deben dividirse la tarea, pues el Mundo del Deseo está compuesto por muchos estados, y es preciso hacer llegar la Luz a todos y cada uno de ellos.

El mensaje de Escorpio debe hablar de arrepentimiento, y no de autocastigo. Es fácil olvidarnos de que, cuando nos odiamos por nuestros actos, por nuestros sentimientos o por nuestros pensamientos, estamos imposibilitando el poder actuar, sentir o pensar positivamente con respecto a los demás. En cambio, el arrepentimiento sincero, manda una información directa a nuestra consciencia: "Si verdaderamente amo, todo me será perdonado".

Ya hemos visto que el amor es el rostro visible de Kether-Padre. Si Él, como nuestro creador, nos ama y perdona todo cuando hagamos, nosotros los hombres, como hijos de Él que somos, y por lo tanto, portadores de amor, ¿qué nos impide perdonarnos? La respuesta a esta sencilla cuestión la encontraremos en la creencia de separación que albergamos con respecto a Dios. No nos vemos como parte de Él, como una extensión de Sí Mismo, sino que nos identificamos como criaturas ajenas a Él, como merecedores de una terrible deuda que nos hace sentirnos culpables de dicha separación

Sin embargo, esa separación es una ilusión, puesto que nuestro verdadero ser, es carne de su propia carne. Y ¿qué padre abandona a su propia creación?

El arrepentimiento, es el renacer de la consciencia, y cuando lo practicamos, vivimos en nosotros el eterno milagro.