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viernes, 20 de junio de 2014

El Tarot: "El Mundo - El Tau"

El Tau corresponde a la vigésimo segunda letra fuerza, y con ella terminaremos el estudio que nos ocupa, aunque aún en la tabla donde se recoge la relación de las letras del alfabeto hebreo aún restan cinco letras más, las que se refieren al Khaf, Mem, Noun, Phé y Tsade cuando aparecen al final de una palabra, pero estas letras no tienen relación con los 22 Arcanos del Tarot.

Con el Tau, nos situamos en la columna regida por el Daleth, que como vimos representaba el fruto de la acción divina sobre la materia humana inconsciente. Igualmente, participa de los trabajos que se realizan en la letra Mem, donde el hombre cuenta con los materiales necesarios para llevar a cabo una realidad material.

En esta relación, el Tau actúa como la fuerza Vav (Daleth = 2º He-Yod; Mem = He), es decir, como el canal por donde se exterioriza el trabajo realizado en las etapas precedentes, o lo que es lo mismo, si el Daleth era el Paraíso instituido por la divinidad para que el hombre dispusiera de las fuerzas necesarias para realizar su trabajo de toma de conciencia de sus facultades creadoras, ahora el Tau se convierte en ese Paraíso constituido como una conquista.

En el Daleth éramos "obligados" a respetar las leyes divinas. No podíamos comer del Árbol Prohibido o seríamos expulsados del Paraíso. En el Tau, nosotros establecemos las leyes que han de ser respetadas en ese paraíso.

Con la letra fuerza Tau se alcanza el final de un largo recorrido y se produce el retorno a la Unidad, el Aleph. Ahora lo estamos analizando en su condición de cuarta letra de la tercera fila, es decir, como un 2º He-Yod. Ahora la creación de nuestro Universo ha llegado a su etapa de madurez y aporta sus frutos, es decir, se instituye como una "tierra" donde tendrá lugar la continuidad de un nuevo proceso evolutivo.

El Dios de nuestro Sistema Solar, diferenció de Sí Mismo a la totalidad de Espíritus Vírgenes cuyo fin último es adquirir la facultad creadora de la cual son portadores. Esos Espíritus se encuentran actualmente en niveles de conciencia diferentes, pero lo que nos resulta interesante indicar, es que en el Plan Organizativo de Dios para llevar a cabo su Obra Creadora, fue en el Cuarto Día o fase, cuando la "Obra" se consolidó como un espacio material donde el Espíritu hecho hombre pudiera tomar contacto con el resultado de sus propias acciones.

Soy consciente de la complejidad que encierra este proceso, es más, su contenido forma parte de todo un amplio estudio sobre Cosmogénesis. Lo que quiero indicar, es la relación existente entre la fase de creación de nuestro universo, con el Trabajo Espiritual realizado por la Divinidad, de la cual somos parte manifestada.

En el Tarot, el Tau corresponde al Arcano número 22 y su nombre es el Mundo. En la lámina observamos la presencia de una mujer rodeada de una corona y custodiada por los cuatro representantes de los Elementos.

Sería difícil definir mejor el contenido de esta carta, pues lo que se está representando es la capacidad adquirida por el alma humana en su andadura espiritual, la de dominar los Elementos. Esa cualidad se adquiere al final de nuestro camino, por lo que diremos que alcanzamos un nivel de sabiduría y perfección para la que hemos sido llamados.

Cuando este Arcano aparece en nuestro tiraje, debemos estar dispuestos para abandonar toda iniciativa de tipo mundana, pues nos anuncia el final de un ciclo y el comienzo de una nueva realidad, en la que contamos con todos los medios necesarios.

jueves, 19 de junio de 2014

El Tarot: "El Loco - El Shim"


El Shim corresponde a la vigesimoprimera letra fuerza. Su situación debajo de la columna encabezada por el Vav primordial, el Guimel, y secundada más abajo por el Lamed, nos advierte que el papel que le toca ejecutar queda bajo la tutela del Séfira Binah-Inteligencia Activa. Cuando estudiamos el Guimel, veíamos que el hombre es utilizado como una marioneta inconsciente, moviendo los hilos la divinidad. En esa dinámica, nos movilizamos para llevar a cabo empresas e iniciativas, movidos por un impulso interno del que no somos consciente, pero que nos lleva a realizar acciones externamente.

Cuando pisamos tierra del Lamed, fuerza que actúa como 2º He-Yod del Guimel, descubríamos como la experiencia nos llevaba a poner en práctica lo que hasta ese momento ha formado parte de nuestro pensamiento.

Ahora, con el Shim, aparece la fase He, es decir, estamos en la tierra que ha de dar cobijo al hombre nuevo. El alma ha recorrido un largo camino, ha bregado en el mundo material y ha aprendido a actuar convirtiéndose en un ser creador potencial. En el Qof, esa conciencia nos llevaba a iniciar nuestra andadura creadora y nos manifestamos como lo hace el Sol, dando vida a un universo que surge de nuestro interior. En el Reish se produce la circunstancia propicia para que esa creación tenga lugar y para ello se desarrollaba todo un proceso de purificación. En el Shim, por un lado se manifiesta como la facultad de crear, o lo que es lo mismo, la etapa en la que lo humano y lo divino se dan la mano para realizar una misma obra, y por otro lado, es la tierra virgen donde ha de nacer el hombre-dios hecho realidad.

El hombre en su andadura espiritual recorre un largo camino desligado de su verdadera esencia. De este modo comprobamos que se produce un proceso de oscurecimiento de la conciencia, de identificación con el plano material, de donde ha de resurgir un nuevo estado de conciencia. Cuando esto se produce, podemos decir que nace el niño-dios.

La figura de Jesús, personifica perfectamente lo que digo. Según las Escrituras su nacimiento fue consecuencia de la Obra del Espíritu Santo. Binah es el Séfira que se corresponde con este Rostro Divino. El Shim expresa doblemente la influencia de este Séfira. Quizás si entendemos en profundidad las claves de este Centro comprendamos el Misterio de la Encarnación.

El nombre de Jesús, cuando se traduce al hebreo obtenemos lo siguiente:
  • Joshua = Yod - He - Shim - Vav - He. Si lo comparamos con Jehová.
  • Jehovah = Yod - He - Vav - He.
La diferencia se encuentra en la incorporación de la letra fuerza Shim, indicándonos que el sello de la conciencia crística es una conquista lo que permitirá recibir el bautismo del Padre, en reconocimiento de nuestra esencia divina.

En el Tarot, el Shim se corresponde con el Arcano número 21 cuyo nombre es el Loco. Muchos autores han querido ver simbolizado en esta lámina la descripción de un estado mental caótico, sin embargo, el comportamiento del hombre cuando ya no responde a las leyes de los hombres, sino que se ajusta a las leyes divinas, puede ser causa de juicios de incomprensión.

Cuando el Loco aparece en el tiraje debemos esperar que nuestro comportamiento difiera de los cánones establecidos, pero podemos estar seguros de que nuestras acciones llevarán el sello de lo perdurable, pues su energía está basada en las leyes del cielo.

Ese hombre que camina con un hatillo sobre el hombre, y cuyos pies son mordidos por un perro sin que ello parezca preocuparle, nos dibuja la presencia de un hombre que ha conquistado el mundo material y los valores que de él ha atesorado son los que caben en un hatillo. No le teme a las pasiones del bajo mundo, ya no queda seducido por ellas, ni teme caer en el abismo, pues sus pasos son firmes y ligero al mismo tiempo. Es el hombre liberado, que actúa de acuerdo con las leyes cósmicas y al que debemos seguir si queremos encontrar la ruta de la liberación.


miércoles, 18 de junio de 2014

El Tarot: "El Juicio - El Reish"

El Reish corresponde a la vigésima letra fuerza. Ya hemos visto como con el Qof daba comienzo un nuevo ciclo, el tercero, cuya regencia queda bajo la tutela de Binah. Desde esta perspectiva, el Reish, situándose debajo de la columna de letras encabezada por el Beith, el He primordial, se convierte en el 2º He-Yod, es decir, en el resultado de la manifestación de las fuerzas concentradas en el Beith, que como vimos se revelaba como la fuerza del Amor a lo superior.

Con el Reish esa Fuerza Amor que en el Beith era tan solo un impulso del que éramos inconscientes pero que nos llevaba a ser fieles incondicionales de un valor, se traduce como un fruto con capacidad potencial de crear nuevas realidades. Ese fruto es el mismo amor que todo lo regenera. No se trata de un impulso espontáneo, de un principio que nos anima, se trata de un acto consciente.

Cuando las fuerzas del Reish se expresan lo hace de una forma regeneradora. Hemos visto que el Reish trabaja para Binah, pero igualmente lo hace para Hochmah, ya que ejecuta la función He en ese nuevo ciclo. De esa comunión de fuerza se desprende un trabajo de restitución, ya que en la etapa inicial de todo acto creador, Binah realizó una labor de renuncia con objeto de favorecer una zona donde fuese posible la creación. Ahora esa luz desprendida que fue absorbida por Hochmah provocando un exceso de vibración, es restituida a su dueño original. El Amor devuelve a la Inteligencia Creadora su capacidad íntegra de luz, lo que permitirá actuar a niveles concretos con pleno equilibrio.

Si el Qof es el Yod del tercer ciclo, esto es, la voluntad creadora de un universo, nuestro propio universo, el Reish será las circunstancias donde ha de producirse esa creación. Ese marco es nuestra consciencia, lo que dará lugar a un Amor Creador que permitirá regenerar todo nuestro entorno vital.

En el Tarot, el Reish está representado por la lámina número 20 cuyo nombre es el Juicio. En este Arcano vemos como un Ángel toca la trompeta y tres muertos salen de sus tumbas.

La idea de resurrección, de renacer, de rejuvenecimiento, de regeneración, de concienciación se recoge en la parte simbólica de esta carta.

Si el Juicio aparece en nuestro tiraje debemos esperar que recibamos la llamada de lo espiritual, tal vez nos suene la trompeta llamándonos al despertar de la conciencia, y cuando esto ocurra, debemos estar seguros de que todos nuestros valores mundanos desaparecerán. No se trata de un proceso obligado de desprendimiento de lo material, como ocurría en el Ayn. Ahora el proceso de abandono está protagonizado por la fuerza del Amor, por la identificación plena con la realidad espiritual que nos mueve.


martes, 17 de junio de 2014

El Tarot: "El Sol - El Qof"

El Qof corresponde a la decimonovena letra fuerza, lo que supone un nuevo retorno a la unidad primigenia (19 = 1 + 9 = 10 = 1). Sin embargo tenemos que tener presente que ese retorno a la unidad da lugar a un nuevo ciclo de letras fuerzas, en esta ocasión a la tercera, por lo que debemos combinar el sentido de unidad descrito, con el que aporta el regente de la fase tres, Binah. Podemos decir, que el impulso creador se expresa con un objetivo concreto, con un plan definido, ya no es una semilla orientada a cualquier posible, sino que se expresa con un propósito bien definido y estructurado.

Cuando la fuerza de la voluntad se concentra en un objetivo único el resultado que se obtiene está asegurado como un éxito. Por lo tanto, el Qof es una letra fuerza que anuncia que el individuo cuenta con las energías y cualidades necesarias para llevar a cabo una empresa cuyo final está garantizado positivamente.

El Qof es pues un Yod en fase Vav, y aunque se produce una restricción en la proyección de la voluntad, en esta fase del camino, ese trabajo se realiza con plena conciencia, es decir, somos capaces de analizar la situación y decidir qué elementos sacrificar sin que ello suponga una experiencia rigurosa.

En el Tarot, el Qof representa el Arcano número 19 cuyo nombre es el Sol. Cualquier reflexión sobre la influencia del astro rey sobre la humanidad nos llevará a comprender el trabajo que se ha de realizar con la lámina de estudio. En ella, encontramos la presencia de un sol que derrama su esencia en forma de gotas sobre la figura de dos niños. Esta representación significa como el dador de vida, es decir, esa capacidad conquistada en nuestra andadura humana, la de crear, se expresa con pleno dominio de nuestra naturaleza emocional, la cual se manifiesta en estado de pureza (niños).

Alcanzar este punto del camino, significa que hemos adquirido una importante facultad, la de crear. Convertirse en dador de vida, esto es, en Sol, conlleva haber realizado los trabajos de las etapas anteriores. Es toda una garantía de que estamos maduros para llevar a cabo los trabajos para los que hemos estado preparándonos. Se trata de llevar a cabo nuestra tarea esencial, la de ser semejantes a nuestro creador, y para ello debemos desprendernos de nuestro atributo primordial, de nuestro esperma creador.

A nivel interpretativo, cuando el Qof-Sol aparece en nuestro tiraje debemos conocer que somos poseedores de la capacidad de crear un mundo nuevo a nuestro alrededor. Esta carta es portadora de realizaciones cuyo resultado lleva la garantía del éxito.

lunes, 16 de junio de 2014

El Tarot: "La Luna - El Tzade"

El Tsade corresponde a la decimoctava letra fuerza. La clave hermética de esta letra debemos buscarla en su relación sefirótica, cuya vinculación le lleva a Yesod-Luna, el centro productor de imágenes.

Cuando estudiábamos el Teith, advertíamos que representaba el eterno femenino, la mujer. El Tsade seguirá esa misma idea, pero en esta ocasión, trabajando a nivel He (segunda línea de letras) representará la Madre, y por lo tanto las facultades de matrona que ésta, manifiesta. Podemos decir, que el Tsade al encontrarse en la última posesión de esta correspondencia de letras fuerzas, se comportará como la puerta de salida de todo aquello que hemos ido gestando en nuestro interior.

La función de matrona del Tsade debemos entenderlo como la facultad de parir, pero no podemos obviar lo que esto significa, ya que cuando una criatura viene al mundo, las circunstancias que nos rodean cambian por completo modificándolo todo.

Para poder construir nuestro universo, es decir, para poder hacer uso de las energías creadoras de las que hemos sido dotados, esto es, para actuar a imagen y semejanza de nuestro creador, debemos adquirir la facultad de "parir", y esa facultad es la que representa el Tsade.

A nivel de Tarot corresponde al Arcano nº 18, conocido por La Luna. En la parte simbólica que aparece en esta lámina aparece una Luna con dos perros ladrándoles, mientras que en un estanque encontramos un cangrejo lunar indicándonos que existe una vida subterránea.

En el terreno interpretativo, el Tsade, es considerada una carta negativa, y para entenderlo, debemos reflexionar sobre un factor a tener en cuenta, el nivel evolutivo de la humanidad, el estado de conciencia actual, nos indica que aún nos queda un largo camino por recorrer para alcanzar el estado de equilibrio interno.

Si en nuestra andadura hemos ido integrando valores falsos, el parto nos llevará a una situación negativa. Existen factores ocultos, que vendrán a cambiar la situación.

En este sentido, cuando el contenido del tiraje anuncia algo positivo, la aparición del Tsade nos revela que algo vendrá a cambiar el final, siendo éste todo lo contrario a lo presagiado. Si en cambio el contenido del tiraje nos anuncia un mal presagio, el Tsade nos indica que debemos contar con hechos inesperados que cambiarán el final de la experiencia.

domingo, 15 de junio de 2014

El Tarot: "La Estrella - La Phe"

El Phe corresponde a la decimoséptima letra fuerza. Alcanzado este punto del camino, debemos decir que hemos dejado a atrás las influencias de los signos del zodiaco. El hombre cuenta con las Energías necesarias para poder efectuar su labor creadora, es decir, debe expresar las virtudes que ha sido capaz de incorporar en su conciencia.

¿Qué virtud representa el Phe?. La clave nos la aporta su correspondencia sefirótica, la cual nos lleva a la esfera de Hod, cuya enseñanza nos lleva al uso del pensamiento.

Si observamos la posición del Phe en el esquema de las letras fuerzas, vemos que se sitúa debajo del Heith, que como vimos en su momento, representa la Inspiración que surge de la sublimación de los sentimientos con el propósito de expresarlo de un modo comprensible y razonable.

En el Heith, el Séfira Hod ejercía su función He, la que ocupa en el Árbol Cabalístico. Ahora podemos decir, que en el Phe, actúa como Vav, es decir, se trata de una fase exteriorizadora, lo que concuerda con la simbología jeroglífica que aporta esta letra fuerza, la Palabra.

Kabaleb, en su obra "Curso de Iniciación Cabalística a la Astrología y al Tarot", nos invita a la siguiente reflexión:

"Es curioso constatar que el signo de la palabra aparece ahí donde las fuerzas zodiacales han dejado de ejercer su prerrogativa creadora y ello nos induce a pensar que, en el anterior período de manifestación, cuando los señores del zodíaco fueron los creadores de un sistema solar, tal vez las entidades en evolución en aquel tiempo no utilizaran la palabra y que ésta sea una conquista del actual día de manifestación".

Estamos pues ante el Poder de la Palabra, es decir, ante el Verbo Creador. Aquí el hombre utiliza el poder del pensamiento en su fase de expresión y utiliza la palabra para organizar el universo que le rodea.

En el Tarot, el Phe se corresponde con el Arcano nº 17, conocido por la Estrella. La simbología que se recoge en esta lámina nos presenta a una mujer desnuda con la rodilla izquierda postrada en el suelo, derramando el contenido de dos jarras en el suelo. Por otro lado, encontramos la presencia de siete estrellas coronándola y en el centro de esa corona una estrella de mayor dimensión, como símbolo del Sol.

La desnudez del cuerpo representa la pureza conquistada por el alma humana. Ahora, gracias al camino recorrido, el contenido integrado en su conciencia adquirido por vía emocional y mental se exterioriza en la tierra para fecundarla. ¿Acaso no es a través de la palabra que expresamos lo que sentimos y pensamos?. Pues así debe serlo.

Esas estrellas que rodean al Sol, nos lleva a pensar en las influencias estelares, es decir, en los representantes planetarios que acompañados por el Sol, se convierten en nuestros dadores de vida, o lo que es lo mismo, en nuestras capacidades integradas, las que hemos conquistado en nuestra andadura en las 16 fases anteriores.

Si la Estrella aparece en el tiraje, nos está indicando que seremos poseedores de una cualidad, quizás la que nos hace semejantes a Dios, el don de la Palabra. Seremos elocuentes y tendremos la capacidad de convencer a los demás con la fuerza de nuestra palabra.

sábado, 14 de junio de 2014

El Tarot: "La Torre - El Ayn"

El Ayn corresponde a la decimosexta letra fuerza, y al igual como ocurría con el Daleth, el Heith y el Lamed, con el Ayn abordamos la fase de transición entre Elementos, en esta ocasión entre el Elemento Tierra y el Elemento Fuego. Debemos decir, que con el Ayn protagonizamos una de las experiencias más dolorosas y difíciles con las que se encuentra el ser humano.

La razón de lo que decimos, debemos buscarla en la dinámica descrita, ya que si en el Samekh se nos anunciaba a la conciencia que el final del ciclo había llegado, ahora, ese "consejo" se hace imperativo, pues el espíritu debe continuar su andadura creadora y no puede heredar las energías materiales, pues su origen no es material.

Por lo tanto, el Ayn es la letra fuerza que nos conduce al final de todas las experiencias materiales, es el momento en el que fruto se desprende de la semilla que encierra para que ésta tome contacto una vez más con la tierra que ha de darle cobijo y garantía de que un nuevo proceso creador tendrá lugar.

El Ayn se sitúa debajo del Zain. Recordemos que esta letra fuerza aparecía como el canal por el cual se exteriorizaban los sentimientos y deseos. Pues bien, el Ayn realiza funciones 2º He con respecto al Zain, o lo que es lo mismo, es el fruto de estas expresión emotiva. Con ello debemos entender, que el resultado de toda proyección emocional debe conducirnos al desapego voluntario y consciente de todo lo material. El deseo debe servir para causas espirituales, debe ser expresión de amor unificador, de amor desinteresado. ¿Acaso conoces otra fuerza que no sea el Amor, que nos lleve al desapego?.

El Séfira que rige esta letra fuerza es Netzah, el centro de la Belleza, del Verdadero Arte de la Existencia. Toda idea de compartir subyace en la enseñanza de este Centro, por lo tanto, el Ayn debe convertirse en el canal por el cual adquirimos la virtud interna de Pacificar, de Unificar, está claro que para lograr este objetivo debemos estar libres de apegos y tendencias egoístas dictadas por nuestro cuerpo emotivo.

Zodiacalmente se traduce como la fase de transición entre Virgo y el signo que da comienzo al nuevo ciclo, Aries.
En el Tarot, se corresponde con el Arcano nº 16, conocido por la Torre Fulminada. La simbología que se expresa en esta lámina representa maravillosamente la idea transmitida.

Vemos una torre decapitada por un rayo, lo que provoca la precipitación al vacío de dos personajes que se encontraban en la cima. Se trata de los personajes que descubríamos en el Arcano anterior, atados a la piedra del destino. Cuando no realizamos el trabajo de desapego, es decir, cuando no aceptamos voluntariamente bajarnos de nuestras posesiones materiales, entonces, las exigencias del destino lo hará por nosotros, provocando una circunstancia kármica en nuestra vida que nos llevará a abandonar involuntariamente aquello que no estábamos dispuestos a abandonar.

Por lo tanto, si el Ayn aparece en el tiraje supondrá que una experiencia material ya no cuenta con energía suficiente para mantenerse, por lo que haremos bien poniéndole fin de un modo consciente. Debemos estar dispuestos a proyectar nuestras iniciativas al abandono de hábitos, sentimientos, ideas y actitudes que son añejas y deben ser renovadas.

viernes, 13 de junio de 2014

El Tarot: "El Diablo - El Samekh"


Con el Samekh, la decimoquinta letra fuerza, alcanzamos la etapa final del ciclo de los elementos. La energía que surgió como una chispa emanada en la etapa Aries-Aleph, culmina su proceso, tras un largo recorrido, en la fase Samekh-Virgo.
Ya veíamos en la etapa anterior, Noun, el peligro que acecha al alma humana. La experiencia de perpetuar la felicidad material no es el objetivo de la vida, sino la de adquirir y acumular experiencias que nos acerquen cada vez más a la perfección.
Cuando abordamos los dominios del Samekh, la luz que se encontraba profundamente enterrada en la materia, se exterioriza y se produce una potenciación de la imaginación. El hombre escrutará e intentará comprender desde un punto racional el porqué de las cosas, convirtiéndose en un incansable investigador de la verdad que se esconde en el mundo de las formas. Podemos decir, que la materia se convertirá en una fuente de inagotable conocimiento.
En el ciclo zodiacal, el Samekh está bajo la regencia del signo Virgo y siguiendo la dinámica del signo Vav del elemento Tierra, podemos esperar que el individuo sienta la necesidad de abandonar cualquier apego que lo mantenga prisionero del mundo de los goces materiales.
Por otro lado, a nivel sefirótico, el Samekh queda bajo la regencia de Tiphereth, el centro dador de la conciencia. De esta relación debemos concluir, que nos encontramos ante una vivencia que enriquecerá nuestra conciencia a través de la vía de la experiencia. La persona sabrá dilucidar la verdad con una excelente lucidez.
La lámina del tarot que representa esta etapa es el Arcano Mayor nº 15 que lleva el nombre de el Diablo. La simbología del Arcano no presenta a un diablo que se yergue sobre una piedra cónica, con dos figuras humanas desnudas atadas a esa piedra con una cuerda anudada alrededor de sus cuellos. Ese encadenamiento nos sugiere la situación descrita anteriormente, en la que referíamos como el hombre, la voluntad, se encuentra prisionera de las realidades materiales y a las fuerzas superiores.
Cuando este Arcano aparece en el tiraje, debemos decidir poner fin a un ciclo que termina y disponernos para afrontar nuevas fuerzas que deben abrirse paso entre las viejas tendencias que nos ha mantenido en una situación de seguridad. Se producirán circunstancias de las que sabremos extraer importantes verdades que enriquecerán nuestras vidas. Podemos entregarnos a un proceso de selección, de investigación, de análisis, tras los cuales sacaremos conclusiones muy valiosas para nuestro crecimiento espiritual.
El final de todo ciclo, es el momento propicio para sacar conclusiones de las acciones acometidas. El Samekh pondrá ante nuestras vidas, el libro contable de nuestros "debes y haberes". Si nuestras acciones han propiciado la unidad y la estabilidad, ahora, nuestra mente se iluminará con la evidencia de la Unidad Cósmica y nuestra conciencia se abrirá a planos hasta ahora desconocidos. Ahora bien, si de nuestras acciones han dado pie a la semilla de la desarmonía y la división, esa misma energía adquirirá rostro y tendremos que darle cabida en nuestra vida, al objeto de restituir nuestros errores. Diremos pues, que el Samekh no permitirá liquidar nuestras deudas kármicas.

jueves, 12 de junio de 2014

El Tarot: "La Templanza - El Noum"


El Noun corresponde a la decimocuarta letra fuerza, y en esta fase del camino debemos anunciar un sutil peligro. Ya hemos dicho que con el Mem, el hombre se disponía a construir los pilares de nuestra sociedad estructurando para ello las edificaciones que sean necesarias.
Bien, en el momento que afrontamos con el Noun, esa voluntad se interioriza, es decir, se personaliza, y aquello que era una construcción sin nombre y apellidos, ahora pasa a ser una edificación con plena identificación y personalidad. En ese proceso, la consciencia que ya se encontraba identificada con el mundo de lo material, se densifica aún más, llevándonos a olvidar por completo nuestra procedencia espiritual, y si se trata de una experiencia, la misma se convertirá en un obstáculo que debemos saber sortear para no quedar prisionero de ella.
A la vista de una proyección mundana, el Noun será portador de resultados muy satisfactorios, ya que representa la materia en plena fase de maduración y perfeccionamiento. Pero al igual como es lícito saborear las mieles del fruto cuando éste llega a su apogeo, igualmente es comprensible que pretendamos gozar de lo construido. Pero tan sólo una advertencia, actuemos al igual que lo hace el fruto, es decir, debemos convertirnos en nuevas semillas para dar continuidad a la creación, de lo contrario, quedaremos estáticos y nos convertiremos en rezagados.
Zodiacalmente, el Noun está representado por el signo de Tauro, y sefiróticamente, es Gueburah quien ejerce su influencia. De este Séfira recibe el impulso que lleva a esta Fuerza a proceder con individualismo y espíritu separador. Pero igualmente, será de este Séfira que deberá sacar el coraje necesario para romper los apegos.
En el Tarot, el Noun se corresponde con la lámina nº 14, llamada La Templanza. Representa la figura de un Ángel quien sostiene en sus manos dos jarras, depositando el contenido de una de ellas en la otra. Se trata de los fluidos acuosos del He-Agua-Emoción. El Noun actúa como canal-receptáculo de las energías del He, es decir, se convierte en la parcela donde las emociones, los deseos se hacen más firmes, identificándose con una causa que le aporta satisfacción, de ahí que resulte tan difícil el desapego de los placeres mundanos. El control de los deseos nos permite adquirir la virtud de la Templanza, es decir, nos dota de la capacidad de controlar el potencial de nuestras emociones de modo que estas al expresarse en el mundo no sean portadoras de desorden y caos.
En el terreno adivinatorio, cuando esta lámina aparece en el tiraje debemos tener presente que de tratarse de asuntos de orden material, el resultado será totalmente satisfactorio. Si por el contrario nuestra pregunta está encaminada a asuntos de orden espiritual, debemos saber que nos anuncia que existe una gran distancia en los objetivos que perseguimos y la situación que nos rodea. 

miércoles, 11 de junio de 2014

El Tarot: "La Muerte - El Mem"

El Mem corresponde a la duodécima tercera letra fuerza, y al igual como ocurre con el Aleph, el He y el Teith, la fuerza predominante es el Yod, ya que su protagonismo nos lleva a iniciar los trabajos del Elemento Tierra, es decir, el Mem (letra madre) nos lleva a ser los sembradores de las experiencias de orden práctica.

Ya hemos dejado atrás la fase en la que nos acercábamos a la realidad a través de los sentimientos o del pensamiento. Ahora, nuestra voluntad nos impulsará a ser los brazos ejecutores de la realidad a nivel concreto. Por lo tanto, estamos ante un papel estelar, es más, es el momento de utilizar toda nuestra capacidad y aprendizaje para llevar a cabo la tarea esencial para la que hemos encarnado en este mundo, crear en la tierra a imagen y semejanza de las leyes del cielo. ¿Cuáles son esas leyes?, sencillamente las que se encuentren integradas en nuestra conciencia. El concepto bueno o malo, deja de tener sentido. Será el resultado de nuestras acciones quien nos advierta sí estamos en el camino correcto para nuestra evolución.

Existen claves que nos indicarán si las fuerzas con las que estamos construyendo son las apropiadas. Si construimos y nuestra obra se derrumba, debemos pensar en las causas que origina esa situación. Ese es nuestro papel estelar. Aprender.

En el Mem se dan cita los cuatro Séfiras primordiales. Hemos dicho que es el Yod del Elemento Tierra, por lo tanto se encuentra bajo la influencia de Kether. Al situarse debajo del Daleth (2º He-Yod) actuará como su He inmediato, es decir, si Hesed era la Tierra Paradisíaca que Dios pone al servicio del hombre, el Mem será esa Tierra en estado de perfeccionamiento. Ya sabemos lo que le sucedió a la humanidad en el Paraíso. Ahora con el Mem tendrá la oportunidad de restituir esa condición perdida de pureza original, y debe hacerlo construyendo en la Tierra con las pesas y medidas con las que se rige el Universo.

Por otro lado encontramos la influencia de Binah, ya que la correspondencia del Mem a nivel zodiacal es Capricornio, signo regido por Binah. De este signo y este Séfira, el Mem adquiere su especial virtud de construir.

Por último, al vincularse con el Elemento Tierra, queda bajo la regencia de Hesed, Séfira que gobierna sobre dicho Elemento. Por todo ello, podemos decir, que el Mem une todas las potencialidades que la Divinidad dispone en el Hombre, para hacer que cada acto se convierta en una acción creadora.

En el Tarot, el Mem está representando al Arcano 13, llamado La Muerte. Debemos decir, que el concepto muerte de esta lámina se ha tomado muy literalmente a la hora de emitir juicios interpretativos. Desde el punto de vista cabalístico obtenemos otro enfoque más interesante.

La muerte a la que se refiere este Arcano hace referencia al alejamiento que se produce desde que el Propósito comenzara su andadura en el Elemento Fuego, hasta alcanzar la fase de madurez y cristalización en la fase de Tierra. Ocurre al igual que al recién nacido. El espíritu deja el Mundo Espiritual para proyectar su consciencia en el nuevo ser, es decir, en el mundo material. Podemos decir, que ha muerto para lo espiritual, pero sin embargo supone un nacimiento para lo material.

Esa muerte es de tipo espiritual, y por lo tanto cuando esta lámina aparece en nuestro tiraje, debemos interpretarla como una etapa donde nuestra conciencia se identificará con el mundo de las formas, de lo práctico, dejando de lado otros valores más elevados y éticos.

Desde el punto de vista de un proyecto material, la aparición de este Arcano nos garantiza que contaremos con los materiales necesarios para poder llevar a cabo el propósito que nos mueve.

La lámina nos muestra la figura de un esqueleto que recolecta del suelo partes del propio cuerpo, con la intención de dar forma a una nueva estructura. Esa imagen nos aporta las claves para comprender que se trata de una voluntad orientada a reunir todos y cada uno de los materiales precisos para realizar la obra.

martes, 10 de junio de 2014

El tarot: "El Colgado - El Lamed"


El Lamed es la duodécima letra fuerza y al igual como vimos en el Daleth y en el Heith, representa la fase de transición entre elementos, en esta ocasión, entre el Aire y la Tierra, es decir, entre lo teórico y lo práctico.

El Lamed, trabaja en la segunda fila de letras del alfabeto, realizando funciones Vav, lo que lo sitúa bajo la influencia de Binah-Ley. Pero igualmente, le vemos debajo del Guimel, letra que realiza funciones Vav en la primera fila de letras, expresando las cualidades de la esencia divina. Por lo tanto, el Lamed se convierte en el 2º He del Guimel, esto es, en el resultado de la manifestación divina.

¿Cuál es entonces el trabajo del Lamed?. Sencillamente se convierte, por un lado, en el punto del camino en el que el alma decide llevar a la práctica sus ideas y teorías, y lo hace, no por capricho, sino porque es la voluntad de nuestra divinidad, el expresar en la tierra las leyes del cielo. Por lo tanto, con el Lamed se desarrollarán importantes trabajos que podríamos encuadrar en el marco del "laboratorio", es decir, experimentamos, para comprobar que lo que pensamos se puede llevar a la práctica.

En el Orden Sefirótico está bajo la tutela de Binah-Ley-Sacrificio. Esta fuerza hará que tengamos que sacrificar parte de nuestras ideas para que alguno de nuestros proyectos pueda llegar a buen fin. En la etapa anterior, la fuerza de nuestro pensamiento nos ha llevado de un lado para otro, y hemos establecidos muchos compromisos. Ahora tendremos que atender la demanda que nos llegue de esos lazos que hemos dejado en el camino, y quizás muchos de los proyectos compartidos puedan verse abortado.

En el orden zodiacal, se expresa la transición entre Géminis y Capricornio.

En el Tarot, representa el Arcano nº 12, conocido por el Colgado o el Ahorcado. Su simbología describe a un hombre colgado en un árbol por una pierna, encontrándose boca abajo. Muchos han querido ver en esta lámina la idea de castigo, de pago de culpa, pero si seguimos la idea que nos aporta las influencias sefiróticas, debemos ver otro matiz interpretativo, ya que el hecho de que esté boca abajo, es decir, proyectando el contenido de su cabeza hacia la tierra nos indica que es el pensamiento el que debe convertirse en acciones concretas.

Por lo tanto, cuando este Arcano aparece en el tiraje, debemos prepararnos para abandonar muchas iniciativas de tipo mental y para entregarnos en el terreno práctico, pero debemos hacerlo con cautela, ya que podemos caer en la tentación de pensar que lo sabemos todo, y encontrarnos que las cosas son muy diferentes a como habíamos pensado.

Existe en la simbología expresada por el Arcano detalles que confirman el trabajo descrito en esta lámina. Por un lado, una de las piernas cruza formando una cruz sobre la otra. La cruz es el símbolo del cuaternario, del mundo material.

Por otro lado, los brazos del hombre forman un triángulo invertido. Esta figura queda bajo la tutela de Binah-Vav-Pensamiento. al encontrarse orientando su punta hacia la tierra, nos revela igualmente la teoría descrita anteriormente.

lunes, 9 de junio de 2014

El Tarot; "La Fuerza - El Khaf"

El Khaf es la undécima letra fuerza y su manifestación debemos describirla como la continuación de los trabajos emprendidos en su fase de inicio por el Teith (semilla del pensamiento), continuados por el Yod (interiorización del pensamiento) y ahora culminado por el Khaf, es decir, exteriorización del pensamiento.

El Khaf, en la tabla alfabética, se sitúa debajo del Beith, letra fuerza que, como ya vimos, representa la primera interiorización de la esencia divina, es decir, actúa como fuerza He.
Hemos dicho que el Khaf representa la fase de exteriorización del pensamiento, por lo cual, realiza funciones Vav dentro del Elemento Aire. Podemos decir, igualmente, que el Khaf es la puerta de salida de las fuerzas contenidas en el Beith, es decir, es el Vav de dicha Fuerza.

Si esto es así podemos determinar, que la fuerza moral interiorizada en el Beith se expresa de un modo consciente a través del Khaf, o lo que es lo mismo, la fuerza de la palabra se convierte en canal de expresión de nuestra consciencia. Quizás ahora podamos comprender el dicho, "no envenena lo que entra en el cuerpo, sino lo que sale".

El Khaf sefiróticamente está expresando las cualidades de Hochmah, dentro del segundo ciclo de letras, regido éste igualmente por Hochmah. Por lo tanto, la doble influencia de este Séfira, llevará al Khaf a manifestar a través de la expresión del pensamiento el potencial del amor.

Zodiacalmente representa al signo de Géminis. En el Tarot, el Khaf está representado por la lámina nº 11, la Fuerza. En la simbología que se describe en este Arcano, observamos una mujer abriendo sin esfuerzo las fauces de un león. Ese animal representativo del signo de Leo, ha llevado a muchos estudiosos a confundir la correspondencia zodiacal de esta lámina. Desde el punto de vista cabalístico, ya hemos visto como el Khaf se encarga de dar salida de un modo "controlado", razonable y comprensiblemente las energías que se encierra en el Beith-Leo. De ahí la representación de la lámina.
La idea de "fuerza" que se expresa en este Arcano debemos entenderlo como el poder que se atribuye a la expresión del pensamiento para movilizar la fuerza interna de nuestra conciencia. Si nos ponemos a pensar por unos instantes sobre el inmenso poder que tiene la expresión del pensamiento, sea hablado o escrito, comprenderemos que ninguna otra fuerza es comparable. Cuando al hablar o al escribir, damos salida a nuestra fuerza interna, es decir, cuando hablamos de las verdades que tenemos integrada en nuestra conciencia, somos capaces de mover a las masas, de convencer.

Cuando aparece esta lámina en el tiraje debemos esperar un especial protagonismo en el sentido de querer expresar en la sociedad nuestros pensamientos. Tan sólo nos moverá el propósito de expresar nuestras ideas, así que nos meteremos en muchas empresas e iniciativas. Como es evidente, dependerá de nuestra conciencia, para determinar si nuestro pensamiento defenderá los altos valores, o por el contrario, se pondrá al servicio de causas injustas.

domingo, 8 de junio de 2014

El Tarot: "La Rueda de la Fortuna - El Yod"

El Yod, corresponde a la décima letra fuerza y desde mi visión particular, representa uno de los mayores misterios que podemos encontrar con relación al Tarot.

En el Yod confluyen una variopinta gama de fuerzas. En primer lugar estamos obligados a decir, que representa un retorno a la unidad. Si sumamos los dos número que lo forman, comprobaremos que obtenemos la unidad. Si nos fijamos bien, es el primer número de dos cifras, y si le añadimos que supone un retorno al inicio, obtendremos que su principal trabajo se centrará en la tarea propia de Iniciar, aunque en esta ocasión ese impulso no es inconsciente como ocurría en el Aleph, sino que tiene una finalidad, la de ser ejecutores activos de la obra creadora.

No podemos obviar, que el nombre Sagrado de Jehová, está compuesto por el Yod como letra fuerza inicial, indicándonos que todo trabajo de creación, requiere la voluntad interiorizada, es decir consciente, de crear.

Jeroglíficamente, el Yod está representado por el dedo índice en actitud de mando. No se trata de un imperativo caprichoso, sino una disposición activa a ejecutar el trabajo de creación.

Ese trabajo de interiorización se produce a nivel mental. Ya vimos que en la etapa anterior un nuevo elemento cósmico adquiría protagonismo, el pensamiento. Con el Teith se iniciativa el trabajo de equilibrio, de unificación propio tras haber superado la etapa de los sentimientos. Ahora en el Yod, esa semilla mental se interioriza llevándonos a comprender las leyes que rigen la dinámica cósmica, a conocer el porque de las cosas, lo que nos llevará a actuar en sintonía con esa comprensión.

Si hacemos un alto en el camino, y nos paramos a analizar las diferentes rutas que nos llevan al Yod-10, obtendremos, sin duda alguna, una información muy particular de los trabajos que debemos realizar para ser co-protagonista consciente de la creación.

Hemos dicho que con el Yod tiene lugar la experiencia de iniciar en fase He, esto es, en fase interiorizadora. Si el He es el Principio Primordial del Amor, podemos traducir entonces el trabajo del Yod, como una voluntad proyectada hacia la implantación del Amor. Zodiacalmente, esta letra está regida por el signo Acuario, cuya expresión se puede resumir como la comprensión del Amor Divino llevándonos a proclamar el Amor Universal en nuestras relaciones.

Para alcanzar la cifra 10, podemos hacerlo de 9 maneras diferentes:

1 + 9; 2 + 8; 3 + 7; 4 + 6; 5 + 5; 6 + 4; 7 + 3; 8 + 2; 9 + 1.

Si tomamos las claves ya descritas para los número básicos comprendido del 1 al 9 y lo aplicamos en la relación anterior, podemos extraer una importante información, pero la más significativa nos lleva a la conclusión que el 10 se presenta como una meta vital en nuestra evolución. No es casualidad que los Séfiras que conforman el Árbol Cabalístico sean diez, y que el que corresponde con ese número sea precisamente Malkuth, representación del Mundo Material.

El hombre-mundo material-10, está estrechamente relacionado con el trabajo del Yod. Ese trabajo consciente de crear, pero crear simboliza actuar de acuerdo a las Leyes Divinas. Por lo tanto, tomemos el camino de cualquiera de las combinaciones antes expresadas para alcanzar el nivel 10, siempre, la meta final será tomar consciencia de nuestras fuerzas creadoras y hacer uso de ellas para que de este modo nuestra consciencia se enriquezca con el fruto de la obra realizada.

En el tarot, el Yod representa a la Rueda de la Fortuna. En esta lámina observamos como se produce una dinámica de importantes cambios. Así vemos como una figura es precipitada en la rueda de la vida, mientras que otra se eleva hacia la cúspide. Se trata del verdadero cambio que se produce cuando conseguimos superar el oscuro mundo de las emociones, que nos mantienen prisionero del individualismo, y damos paso en nuestra vida a otros valores mucho más sólidos, los que se fundamentan con la fuerza del pensamiento.

Podemos decir, que cuando el Yod aparece en nuestro tiraje, se producirá una situación que anuncia importantes cambios, pero seamos conscientes de que estos cambios han sido producidos por nuestro trabajo interno. Ya han dejado de interesarnos ciertas cosas a las que antes dábamos valor, para orientar nuestros pasos hacia metas donde se abrirán nuevas oportunidades e iniciativas.

sábado, 7 de junio de 2014

El Tarot: "La Justicia - El Teith"


El Teith, novena letra fuerza, representa jeroglíficamente una coraza, el techo que se levanta para protegerse, y en un terreno más particular, la mujer primordial, compañera del hombre.
Con el Heith, etapa anterior, se anunciaba la transición del Elemento Agua a un nuevo Elemento, el Aire. Ahora, con el Teith, ese acercamiento se hace realidad, por lo que diremos que representa la puerta de entrada que nos conducirá a trabajar directamente con el pensamiento y las ideas.
¿Por qué la idea simbólica de coraza, de protección?. Sencillamente esto es así, porque el pensamiento, la razón, nos protege del desequilibrio que habitualmente se genera cuando hacemos uso de las emociones. No olvidemos que el agente principal que da origen al karma, ley de causa-efecto, son las emociones.
Por lo tanto, el pensamiento, el Teith o voluntad de armonizar y de establecer orden y equilibrio, aparece como la coraza, la protección que se deriva de esta idea simbólica.
En cuanto a la idea de mujer primordial, debemos adelantar que cuando integramos en nuestro interior los opuestos, hombre-mujer, masculino-femenino, se produce ese estado de equilibrio, y este trabajo tan sólo se realiza, cuando somos capaces de abandonar el elemento Agua, sentimientos individuales, para protagonizar la andadura del Aire, complementación.
Podemos sacar muchas aplicaciones a esta idea que nos ayudaría a comprender lo que ocurre actualmente en nuestra sociedad. Cuando nos acercamos a ese pilar que es la familia y observamos que cada vez con más frecuencia se producen separaciones, divorcios, etc, podemos pensar, que debemos estar viviendo muy identificado con el mundo de nuestras emociones y que sin duda, en nuestra vida no encontraremos la presencia del Teith, es decir, del equilibrio, del orden, de la justicia y de la paz. Es necesario reflexionar detenidamente sobre las causas que nos lleva a ser protagonistas de las experiencias referidas, y el Teith, nos indica que la ruta que debemos andar para superar esas situaciones de caos, tan sólo es una, utilizar la razón, la comprensión, la empatía, el respeto, atributos todos que se derivan del correcto uso del pensamiento.
Zodiacalmente, el Teith representa al signo de Libra, y para aquellos que conozcan las claves astrológicas sabrán relacionar lo anteriormente dicho, con las cualidades de este arquetipo. En Libra se produce la unión de los contrarios, de ahí que a nivel mundano se vincule a la idea de complementación, matrimonio, unión, etc.
En el orden cabalístico se corresponde con el Séfira Yesod, el responsable de todas las cristalizaciones a nivel concreto. La influencia de Yesod, permite que el hombre descubra en su mundo imaginario la idea de unificación, de relación con los demás, de aplicación de la ley en el maniobrar humano.
En el Tarot el Teith está representado por el Arcano nº 9, conocido por el Ermitaño. En él se recoge la figura de un anciano (etapa de sabiduría, la alcanzada sobre el elemento Agua), que envuelto en una capa (protección sobre el elemento emocional) oculta un farolillo con el que alumbra su camino. Ese farol, es la luz que representa el pensamiento y la razón. Podría tratarse de un foco de luz más amplio, sin embargo los Iniciados han querido recoger el simbolismo que se encierra en el Elemento Aire, y me estoy refiriendo al rigor, y a los límite que interpone Binah-Inteligencia Activa-Espíritu Santo como regente del Elemento Aire.
De los cuatro Séfiras Primordiales, Kether-Padre rige sobre el Fuego, Hochmah-Hijo, lo hace sobre el Agua, Binah-Espíritu Santo lo hace sobre el Aire, y por último, Hesed-Hombre, lo hace sobre la Tierra.
Binah es restrictivo, idea limitadora y necesaria para llevar a cabo un proceso creativo. La luz del pensamiento cuando se manifiesta en forma de ideas y leyes, también se muestran restrictivamente, al igual como lo hace ese farol que alumbra nuestro trabajo concreto. Existe pues una definición, una idea de organización, una estructura lógica que se convertirá en una coraza, en un techo que nos protege del desorden y del caos.