lunes, 19 de septiembre de 2016

Causa espiritual del estreñimiento

El proceso de digestión de los alimentos es esencial para incorporar al organismo los elementos necesarios para el buen funcionamiento del mismo. Un fallo es ese proceso dificultaría el normal y saludable equilibrio físico.

Dentro de este complejo proceso, vital para el crecimiento del cuerpo físico., vamos a dedicar una especial atención a la fase de eliminación de los desechos alimenticios que ya han desarrollado su papel en el proceso anteriormente mencionado.

¿Es verdaderamente importante el proceso de eliminación de desechos alimenticios?

Cualquiera que haya experimentado una crisis de estreñimiento, podrá confirmar que el organismo se congestiona, provocando un debilitamiento en el sistema inmunitario que favorece la presencia de enfermedades.

¿Qué significado trascendente desde el punto de vista espiritual nos enseña el estreñimiento?

Verdaderamente, el estreñimiento se produce cuando nuestra respuesta ante la vida es posesiva, llevándonos a una situación de "estancamiento". Siempre que nuestros deseos nos llevan al apego obsesivo y enfermizo hacia situaciones, personas, sentimientos, pensamientos o bienes materiales, la respuesta de nuestro organismo es enfrentarnos ante la dificultad para desprendernos de lo viejo.

La solución ante esta situación no pasa tan solo por visitar al medico o por adoptar una dieta rica en fibra, igualmente, tendremos que actuar ofreciendo a nuestra conciencia argumentos que le permita dar una nueva respuesta.

El desapego, el desprendimiento, el abandono de lo viejo, son los nuevos atributos que deberemos desarrollar para poner fin a esa situación de bloqueo que nos impide dejar nuestro organismo físico. y anímico dispuesto para que nuevas energías fluyan en él.

lunes, 15 de agosto de 2016

Cuento para Mumiah: "Sin miedo a la muerte"


Muchas experiencias de la vida son duras, pero ninguna lo es tanto como la pérdida de un ser querido, y sin embargo, esta opinión, que es muy popular, no parecía ser compartida por Yesod, la joven Yesod, que en aquellos momentos se despedía de su amado abuelo, el anciano Mumiah.
  • No debes estar triste pequeña, la tristeza no es buena para el corazón, y además envejecerás antes.
Eran las palabras de un moribundo que luchaba por no dejar una huella amarga en el recuerdo de la joven.
  • ¿Cómo puedo estar feliz cuando te estás muriendo? -contestó con desolación Yesod, al tiempo que hacia un desesperado intento para no llorar -.
  • Hija mía, he vivido 72 años y me siento orgulloso de ello. La vida es hermosa, pero tan solo es un reflejo de la belleza que me aguarda allí donde voy. Soy feliz porque he cumplido con mi trabajo y ahora como un fruto maduro debo dejar esta tierra para renacer en otra.
  • Pero abuelo, ¿cómo puedes estar tan seguro de lo que dices? -preguntó angustiada la Joven-.
  • Ja, ja, ja -sonrió dulcemente el anciano -, los años hija mía, los años nos hace sabios, ¿acaso la naturaleza entristece cuando uno de sus árboles da sus frutos maduros a la tierra? No, todo lo contrario, se enorgullece, pues ese fruto lleva una nueva semilla y será con su muerte que le permitirá renacer, brotar y crecer, convirtiéndose nuevamente en árbol. ¿Lo entiendes pequeña? Todo en la vida sigue esa ley de renacimiento y cambios.
La joven Yesod quedó pensativa. Aquellas palabras habían despertado su conciencia y ahora veía las cosas de distinta manera. Amaba a su abuelo, y sin embargo, ahora no se sentía infeliz por su marcha, estaba segura que allí donde renaciera todos estarían encantados de recibirle.

Los años pasaron y aquella joven creció siguiendo los consejos que tan sabiamente le había legado el anciano. Desde aquel día, Yesod se prometió que no desfallecería en su empeño de compartir con los demás la inmensa riqueza que había heredado de su abuelo.

Cierto día, y de manos de la desgracia, estalló una guerra. Durante siete sangrientos días, los pueblos se arrasaron y los campos quedaron devastados.

El sufrimiento, el dolor y la desolación eran la única atmósfera respirable y se hacían ya tan insoportables que muchos buscaron refugio en el suicidio.

Yesod también era víctima de aquella situación, pero su actitud era muy distinta. Sacó coraje de donde podía haber flaqueza y se entregó por entero al servicio de las necesidades.

Eran tantos, que apenas si le quedaban fuerzas para atenderles a todos, pero no desfallecía, el cansancio no conseguía abatirla, y gracias a sus infatigables esfuerzos, muchos enfermos encontraban alivio, y aquellos que cegados por la desesperación quisieron quitarse la vida, pronto cambiaron de opinión, pues las sabias palabras de Mumiah, el noble anciano, se habían renovado con más fuerza en el espíritu de Yesod, que se convertiría en una sublime luz que alumbraría sus vidas.

Fin


Diálogo con el Ángel Mumiah

  • Haz de saber, peregrino, que la vida tiene dos rostros, el del rigor y el de la tolerancia…
  • Tu papel estelar, te llevará a permitir la manifestación de uno u otro…, pero lo esencial, no radica en el solo hecho de hacer posible su manifestación, sino en tomar conciencia de los resultados que se hacen evidentes en sus manifestaciones.
  • Te he situado en ese punto del camino, no para que justifiques los efectos de aquellas actuaciones originadas en el maniobrar humano, sino para hacer consciente, al hombre, de su capacidad creadora…
  • En efecto, eres la Matrona Cósmica que permite a todo acto creador alcanzar su máximo esplendor, dar a luz su obra creadora.
  • Es el momento de identificar el resultado de nuestras acciones, de identificar el fruto de nuestra creación.
  • Hay que pagar un elevado precio para aprender por la vía de la experiencia…, pero una verdad más transcendente, debe extraerse de esa vivencia…, el Amor, ya que es capaz de iluminar nuestra conciencia, sin necesidad de experimentar.
  • ¡Ojala!, seas sensible a esa voz renovadora…, que te anuncia que es necesario, volver a iniciar un nuevo proceso creador…
  • Ten presente que ese trabajo, el evaluar nuestras acciones, ha de llevarnos a la situación de emprender una nueva andadura, con el único objetivo de emprender un ciclo de mejora continua.

Plegaria y Exhorto de Mumiah


PLEGARIA

MUMIAH: Fin de todas las cosas.
Retorna, mi alma, a tu serenidad, ya que el Señor te ha otorgado sus bondades.

MUMIAH: Sublime Señor del renacer y los cambios,

haz que en mi naturaleza banalizada
surja la divina quimera del oro;
haz que mi hambre de luz y de pureza
se condensen en mi estructura psíquica
y me conviertan en la madre fecunda
de una Verdad más alta que mi propio ser.
Haz que renazcan en mi todos los principios
que han llevado el mundo a su plenitud,
y que tu servidor humilde pueda ser para los demás
el portador de tu renacer,
en sus átomos, en sus células, en su simiente,
el portador de salud y longevidad,
el mensajero de tus misteriosas virtudes.

MUMIAH exhorta:

En tu pasado está, peregrino, la clave de tu futuro.
En tu ancestralidad encontrarás el camino que conduce al mañana.
Tus raíces parecen firmes, pero no lo son,
porque Yo he sido el encargado de removerlas.
Una nueva vida ha de surgir en tus viejas vestiduras físicas,
y de ti depende el que, de esa fermentación,
salga el buen vino o las escorias.
Yo he enterrado en ti el sueño de volar,
pero en tu naturaleza arcaica se encuentra también vivo el impulso
de revolcarte en las perversidades.
¿A cuál de esas fuerzas apoyará tu voluntad?
Entre lo sublime y lo corrupto deberás elegir,
porque te será imposible permanecer tal como eres.
Ojalá pueda, peregrino,
darte alas.
Ojalá puedas verme cara a cara
en esa otra esfera en que tengo mi sede.
Entonces ya no te será posible
zozobrar.


(Plegarias y Exhortos de los 72 Genios de la Cábala - KABALEB)

Mumiah: "Fin de todas las cosas".


Nombre: Mumiah, "Fin de todas las cosas".


Coro: Ángeles, Ángeles al servicio de Yesod-Fundamento.

Nombre del Ángel en letras: Mem-Vav-Mem-Yod-He

Nombre del Ángel en cifras: 13-6-13-10-5

Nombre del Ángel en Arcanos Mayores: Muerte-Enamorados-Muerte-Rueda de la Fortuna-Sumo Sacerdote.

Maestro del Sendero 9, el correspondiente a Yesod.

Días de regencia: 2 de Junio; 16 de Agosto; 29 de Octubre; 8 de Enero; 20 de Marzo. Del 17 al 21 de marzo.

Regencia zodiacal: 11º al 12º de Géminis; 23º al 24º de Leo; 5º al 6º de Escorpio; 17º al 18º de Capricornio; 29º al 30º de Piscis; 25º al 30º de Piscis.

Lo que otorga:
  • Hacer que toda experiencia llegue a sus últimas consecuencias.
  • Distinguirse en la medicina y conseguir curas maravillosas.
  • Desvela secretos de la naturaleza que harán la felicidad de los hombres en la tierra.
  • Vida larga y llena de realizaciones, prodigando cuidados y alivio a los pobres y enfermos.
  • Protege contra el desespero y las tendencias suicida.
Programa-Lección: Ser capaz de renovarse.


domingo, 14 de agosto de 2016

Cuento para Haiaiel: "La derrota del caballero negro"


La princesa Aura acababa de cumplir su mayoría de edad y aquellas 21 campanadas anunciaban, con armonioso compás, aquel acontecimiento.

Debía sentirse muy feliz, pues todas las doncellas soñaban con ese momento, sin embargo, aquella hermosa flor, tan cálida y suave, se sentía embargada por una profunda tristeza. El día más esperado de su vida se estaba convirtiendo también en el más amargo.

Tan solo podía haber una razón para que la joven Aura se sintiera tan apenada.
  • Hija mía, hoy cumples tu mayoría de edad y ha llegado el momento de buscarte un esposo -le dijo su padre, el rey de Lumer, la Tierra del Talento -.
  • Pero padre aún soy joven y lo que es más importante, no estoy enamorada -contestó la princesa ruborizándose -.
  • Tonterías, ya tienes edad, y en cuanto al amor no te preocupes, tendrás tiempo para ello - dijo tenazmente el rey -. Debes prepararte, pues en la próxima luna se celebrará un torneo y aquel que venza será el caballero que te desposará. No hay nada más que hablar.
La princesa se retiró a sus aposentos y lloró hasta quedar rendida.

Y el día del torneo llegó. La noticia que había proclamado el rey llegó hasta todos los lugares, y de los más remotos confines de la tierra, fueron llegando caballeros con el único deseo de ser esposo de tan delicada flor.

Durante siete días estuvieron compitiendo y ya tan sólo quedaban dos finalistas que se enfrentarían en un último duelo.

Aquellos dos caballeros eran sin duda los más diestros. Uno se distinguía por su habilidad en el manejo de la espada, el otro por un extraño poder malévolo.

Todos esperaban que la destreza ganase la partida a la crueldad, pero se equivocarían, pues el caballero negro no dio oportunidad para que su rival se defendiera.

Un grito surgió de las gargantas de todos cuantos estaban asistiendo al espectáculo. Aquel acto de cobardía había sido traicionero, pero nadie se atrevió a hacerle frente a aquel sanguinario guerrero.
  • He ganado mi derecho. Entregadme a la princesa -dijo el ganador del torneo -, mientras que amenazaba al rey con su espada.
Ante las miradas de asombro del pueblo, el caballero negro se llevó a la dulce Aura, sin que nadie le opusiera resistencia.

Pasaron los días y el rey cayó enfermo de desesperación. Se sentía culpable de lo que le había sucedido a su hija, y no sabía qué hacer.

Cierto día, llegó al palacio un humilde escudero quien decía poder salvar a la princesa. Muchos se rieron de él, sin embargo, fue recibido por el rey.
  • Decís que podréis salvar vos solo a la princesa -preguntó sin convicción el rey -.
  • Forjadme una armadura y una espada con este metal que os entrego y os lo demostraré -contestó seguro de sí el apuesto joven -.
  • ¿Cómo os llamáis muchacho? -preguntó intrigado el Soberano -.
  • Mi nombre es Haiaiel, señor, vuestro más humilde servidor.
A la mañana siguiente, el osado Haiayel recibió una armadura plateada y una espada que despedía una luz poderosa, y con ellas partió en busca del caballero negro.

Cuando le encontró, mantuvieron una terrible lucha. Las fuerzas del mal combatían con celo y astucia, pero esas armas no eran suficientes para vencer a las fuerzas del bien, quien superando aquella magia negra, consiguió la victoria definitiva sobre ella.

La princesa fue rescatada por aquel valeroso escudero, quien al llegar a palacio y por la gracia Divina encomendada al Soberano, fue nombrado caballero. Ya no marcharía de aquel reino, pues la princesa Aura no le permitiría hacerlo.

Fin

Diálogo con el Ángel Haiaiel


  • Posees un arma infalible para combatir, lo que consideras corrupto…
  • Tu inteligencia es ávida en verdades y tu palabra, goza del don de la elocuencia…
  • Dedicarás tu vida, a proclamar a los cuatro vientos, el contenido que alberga tu mente…
  • Tu hogar será aquel donde tus pensamientos te lleven…, tendrás la habilidad de entender las lenguas de los pueblos y tu capacidad de comunicación harán de ti, un vivaz mensajero.
  • Ahora bien…, muchos esperan de ti que tus teorías sean ciertas… ¿les engañarás?, por el simple placer de convencer.
  • ¡Ojala!, tus acciones den viva muestra de lo que tus palabras proclaman…
  • ¡Ojala!, tu comportamiento sea el ejemplo fiel de tu doctrina…
  • ¡Ojala!, tu vanidad intelectual no quite valor a lo esencial que proclamas…
  • Al final del trayecto, peregrino, el mundo, gracias a ti, habrá elevado su condición espiritual, pues poseen en sus manos el conocimiento de verdades que antes ignoraban…
  • Al final del trayecto, peregrino, el mundo, gracias a ti, entenderá que la fe mueve montañas y el pensamiento crea realidades…
  • Al final del trayecto, peregrino, el mundo, gracias a ti, estrechará sus lazos de unión y formará parte de un mismo grupo…, vivirán en confraternidad.