jueves, 14 de mayo de 2026

Capítulo 26. V. El pequeño obstáculo (9ª parte).

V. El pequeño obstáculo (9ª parte).

9. Olvídate de ese momento de terror que ya hace tanto tiempo que se corrigió y se des-hizo. 2¿Podría acaso el pecado resistir la Voluntad de Dios? 3¿Podría estar en tus manos poder ver el pasado y ubicarlo en el presente? 4No puedes volver a él. 5todo lo que señala hacia él no hace sino embarcarte en una misión cuya consecución sólo podría ser irreal. 6Tal es la justicia que tu Amoroso Padre se aseguró de que se hiciese contigo. 7Y te ha protegido de tu propia injusticia contra ti mismo. 8No puedes extraviarte porque no hay otro camino que el Suyo y no puedes ir a ninguna parte excepto hacia Él.

Este párrafo corta la raíz del miedo: no puedes regresar al error, aunque lo intentes.

Puedes pensar en él, imaginarlo, revivirlo en tu mente… pero no puedes hacerlo real otra vez.

¿Por qué? Porque la corrección ya ocurrió y la Voluntad de Dios no puede ser revertida.

Mensaje central del punto:

  • El pasado ya fue corregido y deshecho.
  • El pecado no puede oponerse a la Voluntad de Dios.
  • No puedes traer el pasado al presente.
  • Intentar hacerlo es una misión irreal.
  • La justicia divina te protege incluso de ti mismo.
  • No puedes perderte ni desviarte realmente.
  • Solo hay un camino: hacia Dios.

Claves de comprensión:

  • El error no tiene poder de permanencia.
  • La mente puede imaginar, pero no revertir la verdad.
  • La corrección es irreversible.
  • El miedo es intento de recrear lo inexistente.
  • La protección divina es constante.
  • No existe un camino alternativo real.
  • La dirección hacia la verdad es inevitable.

Aplicación práctica en la vida cotidiana:

  • Cuando sientas culpa, miedo o arrepentimiento profundo, prueba este cambio: ¿y si no puedo volver a eso… aunque lo intente?
  • Observa si estás intentando “arreglar” algo del pasado como si aún existiera.
  • Luego permite esta idea:  “Esto ya fue corregido… aunque no lo vea todavía.”
  • Y también:  “No necesito salvarme del pasado.”
  • Eso relaja algo muy profundo.

Preguntas para la reflexión personal:

  • ¿Creo que el pasado aún tiene poder sobre mí?
  • ¿Intento reparar algo que ya no existe?
  • ¿Confío en que la corrección ya ocurrió?
  • ¿Puedo aceptar que no puedo desviarme realmente?
  • ¿Estoy dispuesto a dejar de luchar contra lo que ya terminó?

Conclusión

No puedes volver atrás. No puedes reabrir lo que ya fue cerrado. No puedes hacer real lo que fue deshecho.

Y eso… no es una limitación. Es protección.

Una protección absoluta que asegura que, aunque la mente imagine caminos, aunque dude, aunque se confunda… nunca puede salir de la verdad.

Nunca puede perderse. Porque no hay otro lugar al que ir.

Frase inspiradora: “No puedo volver al error: ya fue deshecho, y solo queda el camino hacia la verdad.”

No hay comentarios:

Publicar un comentario