miércoles, 13 de junio de 2018

Rostros Planetarios y sus Programas Espirituales: El Sol

Programas Espirituales extraídos de la Relaciones Planetarias:

La posición de los planetas en la Carta Astral, nos está indicando los Trabajos-Programas que la conciencia debe asimilar en la presente encarnación.
Para la Astrología Esotérica, los planetas actúan desde nuestro interior, ya que el hombre aparece como un micro-cosmos conteniendo en sí todos los elementos del macro-cosmos.

Para la Astrología Cabalística las fuerzas planetarias están personalizadas por una Entidad con la que se puede dialogar.

La Tradición da a las Entidades encargadas de ese suministro de fuerzas el nombre de Genios. Los llamados Genios pertenecen a la oleada de vida de los Ángeles y son los ejecutores de un determinado programa divino, expresado a través de los Séfiras del Árbol Cabalístico que, como sabemos, son Centros de Vida en los que evolucionan, como en nuestra Tierra, miles de millones de seres de muy diversas categorías.

Cada uno de nosotros,  captará el “mensaje” planetario según su sensibilidad peculiar o, dicho de otro modo, según su nivel de evolución.
Esa Fuerza que mora en nosotros no nos impone jamás su programa, si no que nos lo ofrece en Servicio. Hemos sido nosotros quienes hemos preparado una morada para aquella Fuerza, quienes la hemos invitado a tomar posesión de ella. Nosotros hemos sentido apetencia por su programa y Él nos lo ha ofrecido en amoroso servicio.

Cada Centro de Vida –Séfira- dispone de equipos de Mensajeros que se encargan de transportar la Vida que se derrama del Séfira hasta las puertas de los demás Centros de Vida. En lo que se refiere a nuestro mundo, esa Vida es recibida en la periferia de los Mundos del Pensamiento, del Deseo, y Etérico por los 9 coros de Ángeles que nuestros estudiantes conocen bajo el nombre de Genios y los 9 coros de Arcángeles y demás jerarquías trabajando a niveles superiores, especializados en el trato de esa materia y que se encargan del acondicionamiento de las energías procedentes del Mundo del Pensamiento y de Deseos de cada Séfira en los Cuerpos Mental y de Deseos de los hombres de la Tierra.
Esa Vida viaja por diversos canales cósmicos que une los Séfiras entre sí, de manera que cuando un planeta se encuentra en la desembocadura de uno de esos canales, precipita por él la Calidad de Vida que debe ser transportada por dicho canal, que se conoce astrológicamente con el nombre de Aspecto, esto es, el ángulo de separación entre dos cuerpos celestes.

Siendo cada uno de nosotros un cosmos en miniatura, lo que ocurre en el universo sucede también en nuestro interior, donde se encuentran los planetas circulando por las esferas de nuestros átomos. De manera que cuando un Séfira exterioriza su Vida por un determinado canal, también en nuestro Yo intelectual, emotivo y físico, esa exteriorización tiene lugar, impulsándonos a realizar un acto de la naturaleza de la Fuerza exteriorizada. No es por lo tanto el planeta de fuera que nos impulsa a obrar, sino el planeta de dentro, en cuya materia hemos sido aprovisionados a su debido tiempo por las jerarquías que trabajan en nuestros distintos cuerpos.

Con el propósito de facilitar la comprensión de los distintos Programas con los que trabajan los diferentes planetas, presentamos un resumen que nos ayudará a tomar consciencia de ellos.

En esta ocasión abordamos el estudio del gran Luminar, el Sol, y su relación con el resto de los planetas.

Detallaremos el aspecto positivo, entendiendo que dicha expresión se produce cuando el planeta se encuentra relacionado con el resto de planetas por las siguientes relaciones: Semisextil (30º); Sextil (60º) y Trígono (120º).
En cambio, hablamos de aspecto negativo, cuando la relación del planeta con el resto es la siguiente: Semicuadratura (45º); Cuadratura (90º) y Oposición (180º). El resto de Aspectos, como son la Conjunción (0º); la Sesquicuadratura (135º) y el Quincuncio (150º) son considerados aspectos menores y definir el efecto positivo o negativo de los mismos dependerá mucho de las cualidades de los planetas afectados por la relación.
Me gustaría aclarar que cuando decimos que un aspecto es positivo o negativo, no estamos refiriéndonos a la dualidad buena o mala. Todos los aspectos son beneficiosos desde el punto de vista espiritual. Lo que realmente debemos tener en cuenta en la clasificación ofrecida, es que un aspecto positivo nos está indicando que las fuerzas se trabajan armoniosamente, mientras que en un aspecto negativo, el exceso de energía nos lleva a utilizar las fuerzas de una manera inarmónica.

¿Qué uso dar a la siguiente información?


Tomemos nuestro Mapa Natal y observemos la posición del planeta Sol. Veamos si está relacionado con el resto de los planetas. Por ejemplo: nuestro Sol está en Cuadratura con el planeta Luna. Vemos que al tratarse de un aspecto negativo, nuestras emociones nos llevarán a utilizar erróneamente las fuerzas de ambos planetas. Tomamos nota del Programa negativo: Lujo. Esterilidad. Inconstancia. Celos. Discordia entre esposos. Ello nos está indicando que internamente, nuestra naturaleza de deseos (Cuadratura) congestionará nuestra manera de ver  las cosas, de tal modo que nos llevará a comportamientos donde se pondrá de manifiesto una errónea percepción de nuestra conciencia, haciéndonos fieles a falsos valores, como el orgullo, la soberbia, el exceso de poder y protagonismo (Sol mal aspectado), lo que nos inclinará a cristalizar esos falsos valores en nuestra capacidad creadora (Luna mal aspectado). Esta relación planetaria nos llevará a excesos que hacen imposible cualquier labor fecundadora o cualquier iniciativa de integración de las naturalezas masculina y femenina.

Si por el contrario, observamos que el Sol se encuentra relacionado con la Luna por un Trígono, lo que nos indica una relación positiva, se despertará en nosotros el deseo de actuar en nuestra vida como si de un Sol se tratase, es decir, nuestra conciencia desea iluminar. A nivel de relaciones de pareja, es una disposición de crear vida. A otros niveles, la buena relación entre los Luminares nos está indicando que ambas naturaleza, la masculina y la femenina se integran armoniosamente, dando lugar al feliz aliaje de los opuestos.


Sol-Urano:   
  • Regencia Angélica: Hahahel.
  • Positivo: Sacerdocio.
  • Negativo: Apóstatas. Renegados.

Sol-Saturno:
  • Regencia Angélica: Mikael.
  • Positivo: Orden Político.
  • Negativo: Traidores. Seres malévolos. Propagadores de falsas noticias.

Sol-Júpiter:
  • Regencia Angélica: Veuliah.
  • Positivo: Prosperidad.
  • Negativo: Revoluciones. Espíritu de partido.

Sol-Marte:
  • Regencia Angélica: Ylahiah.
  • Positivo: Talento militar.
  • Negativo: Guerra. Actuaciones derivadas de las guerras.

Sol-Venus:
  • Regencia Angélica: Ariel.
  • Positivo: Rituales. Percepción reveladora.
  • Negativo: Tribulaciones de Espíritu. Lleva a los hombres a cometer las más graves inconsecuencias e influye sobre los espíritus débiles.

Sol-Mercurio:
  • Regencia Angélica: Asaliah.
  • Positivo: Contemplación.
  • Negativo: Acciones inmorales y escandalosas. Propagadores de sistemas peligrosos y quiméricos.

Sol-Luna:
  • Regencia Angélica: Mihael.
  • Positivo: Generación.
  • Negativo: Lujo. Esterilidad. Inconstancia. Celos. Discordia entre esposos.

martes, 12 de junio de 2018

Rostros Planetarios y sus Programas Espirituales: Marte

Programas Espirituales extraídos de la Relaciones Planetarias:

La posición de los planetas en la Carta Astral, nos está indicando los Trabajos-Programas que la conciencia debe asimilar en la presente encarnación.
Para la Astrología Esotérica, los planetas actúan desde nuestro interior, ya que el hombre aparece como un micro-cosmos conteniendo en sí todos los elementos del macro-cosmos.

Para la Astrología Cabalística las fuerzas planetarias están personalizadas por una Entidad con la que se puede dialogar.

La Tradición da a las Entidades encargadas de ese suministro de fuerzas el nombre de Genios. Los llamados Genios pertenecen a la oleada de vida de los Ángeles y son los ejecutores de un determinado programa divino, expresado a través de los Séfiras del Árbol Cabalístico que, como sabemos, son Centros de Vida en los que evolucionan, como en nuestra Tierra, miles de millones de seres de muy diversas categorías.

Cada uno de nosotros,  captará el “mensaje” planetario según su sensibilidad peculiar o, dicho de otro modo, según su nivel de evolución.
Esa Fuerza que mora en nosotros no nos impone jamás su programa, si no que nos lo ofrece en Servicio. Hemos sido nosotros quienes hemos preparado una morada para aquella Fuerza, quienes la hemos invitado a tomar posesión de ella. Nosotros hemos sentido apetencia por su programa y Él nos lo ha ofrecido en amoroso servicio.

Cada Centro de Vida –Séfira- dispone de equipos de Mensajeros que se encargan de transportar la Vida que se derrama del Séfira hasta las puertas de los demás Centros de Vida. En lo que se refiere a nuestro mundo, esa Vida es recibida en la periferia de los Mundos del Pensamiento, del Deseo, y Etérico por los 9 coros de Ángeles que nuestros estudiantes conocen bajo el nombre de Genios y los 9 coros de Arcángeles y demás jerarquías trabajando a niveles superiores, especializados en el trato de esa materia y que se encargan del acondicionamiento de las energías procedentes del Mundo del Pensamiento y de Deseos de cada Séfira en los Cuerpos Mental y de Deseos de los hombres de la Tierra.
Esa Vida viaja por diversos canales cósmicos que une los Séfiras entre sí, de manera que cuando un planeta se encuentra en la desembocadura de uno de esos canales, precipita por él la Calidad de Vida que debe ser transportada por dicho canal, que se conoce astrológicamente con el nombre de Aspecto, esto es, el ángulo de separación entre dos cuerpos celestes.

Siendo cada uno de nosotros un cosmos en miniatura, lo que ocurre en el universo sucede también en nuestro interior, donde se encuentran los planetas circulando por las esferas de nuestros átomos. De manera que cuando un Séfira exterioriza su Vida por un determinado canal, también en nuestro Yo intelectual, emotivo y físico, esa exteriorización tiene lugar, impulsándonos a realizar un acto de la naturaleza de la Fuerza exteriorizada. No es por lo tanto el planeta de fuera que nos impulsa a obrar, sino el planeta de dentro, en cuya materia hemos sido aprovisionados a su debido tiempo por las jerarquías que trabajan en nuestros distintos cuerpos.

Con el propósito de facilitar la comprensión de los distintos Programas con los que trabajan los diferentes planetas, presentamos un resumen que nos ayudará a tomar consciencia de ellos.

En esta ocasión abordamos el estudio del planeta Marte y su relación con el resto de los planetas.

Detallaremos el aspecto positivo, entendiendo que dicha expresión se produce cuando el planeta se encuentra relacionado con el resto de planetas por las siguientes relaciones: Semisextil (30º); Sextil (60º) y Trígono (120º).
En cambio, hablamos de aspecto negativo, cuando la relación del planeta con el resto es la siguiente: Semicuadratura (45º); Cuadratura (90º) y Oposición (180º). El resto de Aspectos, como son la Conjunción (0º); la Sesquicuadratura (135º) y el Quincuncio (150º) son considerados aspectos menores y definir el efecto positivo o negativo de los mismos dependerá mucho de las cualidades de los planetas afectados por la relación.
Me gustaría aclarar que cuando decimos que un aspecto es positivo o negativo, no estamos refiriéndonos a la dualidad buena o mala. Todos los aspectos son beneficiosos desde el punto de vista espiritual. Lo que realmente debemos tener en cuenta en la clasificación ofrecida, es que un aspecto positivo nos está indicando que las fuerzas se trabajan armoniosamente, mientras que en un aspecto negativo, el exceso de energía nos lleva a utilizar las fuerzas de una manera inarmónica.

¿Qué uso dar a la siguiente información?

Tomemos nuestro Mapa Natal y observemos la posición del planeta Marte. Veamos si está relacionado con el resto de los planetas. Por ejemplo: nuestro Marte está en Cuadratura con el planeta Venus. Vemos que al tratarse de un aspecto negativo, nuestras emociones nos llevarán a utilizar erróneamente las fuerzas de ambos planetas. Tomamos nota del Programa negativo: Error y la mentira. Persona sin principios y falta de religión. Ello nos está indicando que internamente, nuestra naturaleza de deseos (Cuadratura) congestionará nuestra manera de ver  las cosas, de tal modo que nos llevará a comportamientos donde se pondrá de manifiesto nuestra tendencias a cometer errores y a mentir (Marte mal aspectado), lo que nos inclinará a propiciar un comportamiento basado en lo superficial; en la falta de valores morales (Venus mal aspectado). Es el ejemplo de la persona que basa el ritual de las relaciones para la satisfacción de su naturaleza pasional. Esta posición favorece la tendencia al mal gusto.

Si por el contrario, observamos que Marte se encuentra relacionado con Venus por un Trígono, lo que nos indica una relación positiva, se despertará en nosotros el deseo de hacer de nuestra vida todo un ritual, donde cada detalle lleva implícito un principio, un valor de orden espiritual. Desde la elección de un color determinado para cada día de la semana, a la creación de hermosos guiones donde, a forma de obra de teatro, se describen elevados valores que servirán como  muestra para que otros perciban la verdad y el correcto proceder.

Marte-Urano:   
  • Regencia Angélica: Yehuiah.
  • Positivo: Subordinación.
  • Negativo: Insubordinación. Sedición. Rebelión.

Marte-Saturno:
  • Regencia Angélica: Lehahiah.
  • Positivo: Obediencia.
  • Negativo: Discordia. Guerras. Traiciones.

Marte-Júpiter:
  • Regencia Angélica: Chavakiah.
  • Positivo: Reconciliación.
  • Negativo: Procesos injustos y ruinosos. Discordia en los arreglos de familia.

Marte-Sol:
  • Regencia Angélica: Aniel.
  • Positivo: Romper los cercos. Liberación de las fuerzas que nos acosan.
  • Negativo: Espíritus perversos. Charlatanes. Embaucadores.

Marte-Venus:
  • Regencia Angélica: Haamiah.
  • Positivo: Rituales. Ceremonias. Culto religioso.
  • Negativo: Error y mentira. Carencia de principios y de religión.

Marte-Mercurio:
  • Regencia Angélica: Rehael.
  • Positivo: Sumisión filial.
  • Negativo: Infanticidio. Parricidio. Tierra muerta.

Marte-Luna:
  • Regencia Angélica: Ieiazel.
  • Positivo: Consuelo o Regocijo.
  • Negativo: Malas cualidades del cuerpo y del alma. Espíritu sombrío.

lunes, 11 de junio de 2018

Rostros Planetarios y sus Programas Espirituales: Júpiter.

Programas Espirituales extraídos de la Relaciones Planetarias:

La posición de los planetas en la Carta Astral, nos está indicando los Trabajos-Programas que la conciencia debe asimilar en la presente encarnación.
Para la Astrología Esotérica, los planetas actúan desde nuestro interior, ya que el hombre aparece como un micro-cosmos conteniendo en sí todos los elementos del macro-cosmos.

Para la Astrología Cabalística las fuerzas planetarias están personalizadas por una Entidad con la que se puede dialogar.

La Tradición da a las Entidades encargadas de ese suministro de fuerzas el nombre de Genios. Los llamados Genios pertenecen a la oleada de vida de los Ángeles y son los ejecutores de un determinado programa divino, expresado a través de los Séfiras del Árbol Cabalístico que, como sabemos, son Centros de Vida en los que evolucionan, como en nuestra Tierra, miles de millones de seres de muy diversas categorías.

Cada uno de nosotros,  captará el “mensaje” planetario según su sensibilidad peculiar o, dicho de otro modo, según su nivel de evolución.
Esa Fuerza que mora en nosotros no nos impone jamás su programa, si no que nos lo ofrece en Servicio. Hemos sido nosotros quienes hemos preparado una morada para aquella Fuerza, quienes la hemos invitado a tomar posesión de ella. Nosotros hemos sentido apetencia por su programa y Él nos lo ha ofrecido en amoroso servicio.

Cada Centro de Vida –Séfira- dispone de equipos de Mensajeros que se encargan de transportar la Vida que se derrama del Séfira hasta las puertas de los demás Centros de Vida. En lo que se refiere a nuestro mundo, esa Vida es recibida en la periferia de los Mundos del Pensamiento, del Deseo, y Etérico por los 9 coros de Ángeles que nuestros estudiantes conocen bajo el nombre de Genios y los 9 coros de Arcángeles y demás jerarquías trabajando a niveles superiores, especializados en el trato de esa materia y que se encargan del acondicionamiento de las energías procedentes del Mundo del Pensamiento y de Deseos de cada Séfira en los Cuerpos Mental y de Deseos de los hombres de la Tierra.
Esa Vida viaja por diversos canales cósmicos que une los Séfiras entre sí, de manera que cuando un planeta se encuentra en la desembocadura de uno de esos canales, precipita por él la Calidad de Vida que debe ser transportada por dicho canal, que se conoce astrológicamente con el nombre de Aspecto, esto es, el ángulo de separación entre dos cuerpos celestes.

Siendo cada uno de nosotros un cosmos en miniatura, lo que ocurre en el universo sucede también en nuestro interior, donde se encuentran los planetas circulando por las esferas de nuestros átomos. De manera que cuando un Séfira exterioriza su Vida por un determinado canal, también en nuestro Yo intelectual, emotivo y físico, esa exteriorización tiene lugar, impulsándonos a realizar un acto de la naturaleza de la Fuerza exteriorizada. No es por lo tanto el planeta de fuera que nos impulsa a obrar, sino el planeta de dentro, en cuya materia hemos sido aprovisionados a su debido tiempo por las jerarquías que trabajan en nuestros distintos cuerpos.

Con el propósito de facilitar la comprensión de los distintos Programas con los que trabajan los diferentes planetas, presentamos un resumen que nos ayudará a tomar consciencia de ellos.

En esta ocasión abordamos el estudio del planeta Júpiter y su relación con el resto de los planetas.

Detallaremos el aspecto positivo, entendiendo que dicha expresión se produce cuando el planeta se encuentra relacionado con el resto de planetas por las siguientes relaciones: Semisextil (30º); Sextil (60º) y Trígono (120º).
En cambio, hablamos de aspecto negativo, cuando la relación del planeta con el resto es la siguiente: Semicuadratura (45º); Cuadratura (90º) y Oposición (180º). El resto de Aspectos, como son la Conjunción (0º); la Sesquicuadratura (135º) y el Quincuncio (150º) son considerados aspectos menores y definir el efecto positivo o negativo de los mismos dependerá mucho de las cualidades de los planetas afectados por la relación.
Me gustaría aclarar que cuando decimos que un aspecto es positivo o negativo, no estamos refiriéndonos a la dualidad buena o mala. Todos los aspectos son beneficiosos desde el punto de vista espiritual. Lo que realmente debemos tener en cuenta en la clasificación ofrecida, es que un aspecto positivo nos está indicando que las fuerzas se trabajan armoniosamente, mientras que en un aspecto negativo, el exceso de energía nos lleva a utilizar las fuerzas de una manera inarmónica.

¿Qué uso dar a la siguiente información?

Tomemos nuestro Mapa Natal y observemos la posición del planeta Júpiter. Veamos si está relacionado con el resto de los planetas. Por ejemplo: nuestro Júpiter está en Cuadratura con el planeta Venus. Vemos que al tratarse de un aspecto negativo, nuestras emociones nos llevarán a utilizar erróneamente las fuerzas de ambos planetas. Tomamos nota del Programa negativo: Enemigo de la propagación de los seres. Ello nos está indicando que internamente, nuestra naturaleza de deseos (Cuadratura) congestionará nuestra manera de ver  las cosas, de tal modo que nos llevará a comportamientos donde se pondrá de manifiesto nuestra tendencias a no desear expandir la capacidad creadora (Júpiter), prefiriendo alimentar su deseo de satisfacer su naturaleza gozadora (Venus). Es el ejemplo de la persona que prefiere gozar de los placeres mundanos y se opone a la procreación. Estará creándose un karma para una próxima vida, en la que deseará dar vida y encontrará obstáculos para ello.

Si por el contrario, observamos que Júpiter se encuentra relacionado con Venus por un Trígono, lo que nos indica una relación positiva, se despertará en nosotros el deseo de expandirnos, llevándonos a multiplicar todo  cuanto toquemos. En el terreno generacional, tendrá una familia numerosa. Se caracterizará por ser el portador de la abundancia. Sus empresas llevarán ese sello.

Júpiter-Urano: 
  • Regencia Angélica: Nith-Haiah.
  • Positivo: Sabiduría.
  • Negativo: Magia negra.

Júpiter-Saturno:
  • Regencia Angélica: Haaiah.
  • Positivo: Ciencia política.
  • Negativo: Traición. Ambición. Conspiración.

Júpiter-Marte:
  • Regencia Angélica: Seheiah.
  • Positivo: Longevidad.
  • Negativo: Catástrofes. Accidentes. Apoplejías.

Júpiter-Sol:
  • Regencia Angélica: Reiyel.
  • Positivo: Liberación.
  • Negativo: Fanatismo. Hipocresía.

Júpiter-Venus:
  • Regencia Angélica: Omael.
  • Positivo: Multiplicación.
  • Negativo: Enemigo de la propagación de los seres.

Júpiter-Mercurio:
  • Regencia Angélica: Lecabel.
  • Positivo: Talento Resolutivo.
  • Negativo: Avaricia. Usura.

Júpiter-Luna:
  • Regencia Angélica: Vasariah.
  • Positivo: Clemencia.
  • Negativo: Malas cualidades del cuerpo y del alma.

domingo, 10 de junio de 2018

Rostros Planetarios y sus Programas Espirituales: Saturno.

Programas Espirituales extraídos de la Relaciones Planetarias:

La posición de los planetas en la Carta Astral, nos está indicando los Trabajos-Programas que la conciencia debe asimilar en la presente encarnación.
Para la Astrología Esotérica, los planetas actúan desde nuestro interior, ya que el hombre aparece como un micro-cosmos conteniendo en sí todos los elementos del macro-cosmos.

Para la Astrología Cabalística las fuerzas planetarias están personalizadas por una Entidad con la que se puede dialogar.

La Tradición da a las Entidades encargadas de ese suministro de fuerzas el nombre de Genios. Los llamados Genios pertenecen a la oleada de vida de los Ángeles y son los ejecutores de un determinado programa divino, expresado a través de los Séfiras del Árbol Cabalístico que, como sabemos, son Centros de Vida en los que evolucionan, como en nuestra Tierra, miles de millones de seres de muy diversas categorías.

Cada uno de nosotros,  captará el “mensaje” planetario según su sensibilidad peculiar o, dicho de otro modo, según su nivel de evolución.
Esa Fuerza que mora en nosotros no nos impone jamás su programa, si no que nos lo ofrece en Servicio. Hemos sido nosotros quienes hemos preparado una morada para aquella Fuerza, quienes la hemos invitado a tomar posesión de ella. Nosotros hemos sentido apetencia por su programa y Él nos lo ha ofrecido en amoroso servicio.

Cada Centro de Vida –Séfira- dispone de equipos de Mensajeros que se encargan de transportar la Vida que se derrama del Séfira hasta las puertas de los demás Centros de Vida. En lo que se refiere a nuestro mundo, esa Vida es recibida en la periferia de los Mundos del Pensamiento, del Deseo, y Etérico por los 9 coros de Ángeles que nuestros estudiantes conocen bajo el nombre de Genios y los 9 coros de Arcángeles y demás jerarquías trabajando a niveles superiores, especializados en el trato de esa materia y que se encargan del acondicionamiento de las energías procedentes del Mundo del Pensamiento y de Deseos de cada Séfira en los Cuerpos Mental y de Deseos de los hombres de la Tierra.
Esa Vida viaja por diversos canales cósmicos que une los Séfiras entre sí, de manera que cuando un planeta se encuentra en la desembocadura de uno de esos canales, precipita por él la Calidad de Vida que debe ser transportada por dicho canal, que se conoce astrológicamente con el nombre de Aspecto, esto es, el ángulo de separación entre dos cuerpos celestes.

Siendo cada uno de nosotros un cosmos en miniatura, lo que ocurre en el universo sucede también en nuestro interior, donde se encuentran los planetas circulando por las esferas de nuestros átomos. De manera que cuando un Séfira exterioriza su Vida por un determinado canal, también en nuestro Yo intelectual, emotivo y físico, esa exteriorización tiene lugar, impulsándonos a realizar un acto de la naturaleza de la Fuerza exteriorizada. No es por lo tanto el planeta de fuera que nos impulsa a obrar, sino el planeta de dentro, en cuya materia hemos sido aprovisionados a su debido tiempo por las jerarquías que trabajan en nuestros distintos cuerpos.

Con el propósito de facilitar la comprensión de los distintos Programas con los que trabajan los diferentes planetas, presentamos un resumen que nos ayudará a tomar consciencia de ellos.

En esta ocasión abordamos el estudio del planeta Saturno y su relación con el resto de los planetas.

Detallaremos el aspecto positivo, entendiendo que dicha expresión se produce cuando el planeta se encuentra relacionado con el resto de planetas por las siguientes relaciones: Semisextil (30º); Sextil (60º) y Trígono (120º).
En cambio, hablamos de aspecto negativo, cuando la relación del planeta con el resto es la siguiente: Semicuadratura (45º); Cuadratura (90º) y Oposición (180º). El resto de Aspectos, como son la Conjunción (0º); la Sesquicuadratura (135º) y el Quincuncio (150º) son considerados aspectos menores y definir el efecto positivo o negativo de los mismos dependerá mucho de las cualidades de los planetas afectados por la relación.
Me gustaría aclarar que cuando decimos que un aspecto es positivo o negativo, no estamos refiriéndonos a la dualidad buena o mala. Todos los aspectos son beneficiosos desde el punto de vista espiritual. Lo que realmente debemos tener en cuenta en la clasificación ofrecida, es que un aspecto positivo nos está indicando que las fuerzas se trabajan armoniosamente, mientras que en un aspecto negativo, el exceso de energía nos lleva a utilizar las fuerzas de una manera inarmónica.

¿Qué uso dar a la siguiente información?

Tomemos nuestro Mapa Natal y observemos la posición del planeta Saturno. Veamos si está relacionado con el resto de los planetas. Por ejemplo: nuestro Saturno está en Cuadratura con el Sol. Vemos que al tratarse de un aspecto negativo, nuestras emociones nos llevarán a utilizar erróneamente las fuerzas de ambos planetas. Tomamos nota del Programa negativo: Ignorancia, error y prejuicios. Ello nos está indicando que internamente, nuestra naturaleza de deseos (Cuadratura) congestionará nuestra manera de ver  las cosas, de tal modo que nos llevará a comportamientos donde se pondrá de manifiesto nuestra ignorancia, dando lugar a importantes errores que afectará a nuestro estado de conciencia (Sol). Dependiendo de la posición (Casa Terrestre donde se ubiquen los planetas), esos errores se manifestarán en un sector u otro. Se trata de una relación que exige atención, pues cuando nuestra conciencia (Sol) recibe el error (Saturno), fabricaremos un mundo cuyos pilares serán poco sólidos.

Si por el contrario, observamos que Saturno se encuentra relacionado con el Sol por un Sextil, lo que nos indica una relación positiva, se despertará en nosotros el afán por aprender. Nuestra conciencia se enriquecerá con el bagaje del conocimiento, lo que nos llevará a ser expertos en los temas regidos por el signo donde se encuentre Saturno.

Saturno-Urano:
  • Regencia Angélica: Lauviah.
  • Positivo: Revelación de los misterios del mundo.
  • Negativo: Ateísmo. Ataque a los principios de la religión.

Saturno-Júpiter:
  • Regencia Angélica: Leuviah.
  • Positivo: Inteligencia expansiva o fructificante. Abundancia.
  • Negativo: Penas, pérdidas y mortificaciones.
Saturno-Marte:
  • Regencia Angélica: Pahaliah.
  • Positivo: Redención (rectificar errores).
  • Negativo: Apóstatas, libertinos y renegados.

Saturno-Sol:
  • Regencia Angélica: Nelchael.
  • Positivo: Afán de aprender.
  • Negativo: Ignorancia, el error y prejuicios.

Saturno-Venus:
  • Regencia Angélica: Yeiaiel.
  • Positivo: Renombre.
  • Negativo: Usurpador (pirata).

Saturno-Mercurio:
  • Regencia Angélica: Melahel.
  • Positivo: Capacidad curadora.
  • Negativo: Polución.

Saturno-Luna:
  • Regencia Angélica: Haheuiah.
  • Positivo: Protección.
  • Negativo: Crímenes y actos delictivos.

sábado, 9 de junio de 2018

Rostros Planetarios y sus Programas Espirituales: Urano.

Programas Espirituales extraídos de la Relaciones Planetarias:

La posición de los planetas en la Carta Astral, nos está indicando los Trabajos-Programas que la conciencia debe asimilar en la presente encarnación.
Para la Astrología Esotérica, los planetas actúan desde nuestro interior, ya que el hombre aparece como un micro-cosmos conteniendo en sí todos los elementos del macro-cosmos.

Para la Astrología Cabalística las fuerzas planetarias están personalizadas por una Entidad con la que se puede dialogar.

La Tradición da a las Entidades encargadas de ese suministro de fuerzas el nombre de Genios. Los llamados Genios pertenecen a la oleada de vida de los Ángeles y son los ejecutores de un determinado programa divino, expresado a través de los Séfiras del Árbol Cabalístico que, como sabemos, son Centros de Vida en los que evolucionan, como en nuestra Tierra, miles de millones de seres de muy diversas categorías.

Cada uno de nosotros,  captará el “mensaje” planetario según su sensibilidad peculiar o, dicho de otro modo, según su nivel de evolución.
Esa Fuerza que mora en nosotros no nos impone jamás su programa, si no que nos lo ofrece en Servicio. Hemos sido nosotros quienes hemos preparado una morada para aquella Fuerza, quienes la hemos invitado a tomar posesión de ella. Nosotros hemos sentido apetencia por su programa y Él nos lo ha ofrecido en amoroso servicio.

Cada Centro de Vida –Séfira- dispone de equipos de Mensajeros que se encargan de transportar la Vida que se derrama del Séfira hasta las puertas de los demás Centros de Vida. En lo que se refiere a nuestro mundo, esa Vida es recibida en la periferia de los Mundos del Pensamiento, del Deseo, y Etérico por los 9 coros de Ángeles que nuestros estudiantes conocen bajo el nombre de Genios y los 9 coros de Arcángeles y demás jerarquías trabajando a niveles superiores, especializados en el trato de esa materia y que se encargan del acondicionamiento de las energías procedentes del Mundo del Pensamiento y de Deseos de cada Séfira en los Cuerpos Mental y de Deseos de los hombres de la Tierra.
Esa Vida viaja por diversos canales cósmicos que une los Séfiras entre sí, de manera que cuando un planeta se encuentra en la desembocadura de uno de esos canales, precipita por él la Calidad de Vida que debe ser transportada por dicho canal, que se conoce astrológicamente con el nombre de Aspecto, esto es, el ángulo de separación entre dos cuerpos celestes.

Siendo cada uno de nosotros un cosmos en miniatura, lo que ocurre en el universo sucede también en nuestro interior, donde se encuentran los planetas circulando por las esferas de nuestros átomos. De manera que cuando un Séfira exterioriza su Vida por un determinado canal, también en nuestro Yo intelectual, emotivo y físico, esa exteriorización tiene lugar, impulsándonos a realizar un acto de la naturaleza de la Fuerza exteriorizada. No es por lo tanto el planeta de fuera que nos impulsa a obrar, sino el planeta de dentro, en cuya materia hemos sido aprovisionados a su debido tiempo por las jerarquías que trabajan en nuestros distintos cuerpos.

Con el propósito de facilitar la comprensión de los distintos Programas con los que trabajan los diferentes planetas, presentamos un resumen que nos ayudará a tomar consciencia de ellos.
Comenzaremos este estudio con el planeta Urano y su relación con el resto de los planetas.
Detallaremos el aspecto positivo, entendiendo que dicha expresión se produce cuando el planeta se encuentra relacionado con el resto de planetas por las siguientes relaciones: Semisextil (30º); Sextil (60º) y Trígono (120º).
En cambio, hablamos de aspecto negativo, cuando la relación del planeta con el resto es la siguiente: Semicuadratura (45º); Cuadratura (90º) y Oposición (180º). El resto de Aspectos, como son la Conjunción (0º); la Sesquicuadratura (135º) y el Quincuncio (150º) son considerados aspectos menores y definir el efecto positivo o negativo de los mismos dependerá mucho de las cualidades de los planetas afectados por la relación.
Me gustaría aclarar que cuando decimos que un aspecto es positivo o negativo, no estamos refiriéndonos a la dualidad buena o mala. Todos los aspectos son beneficiosos desde el punto de vista espiritual. Lo que realmente debemos tener en cuenta en la clasificación ofrecida, es que un aspecto positivo nos está indicando que las fuerzas se trabajan armoniosamente, mientras que en un aspecto negativo, el exceso de energía nos lleva a utilizar las fuerzas de una manera inarmónica.

¿Qué uso dar a la siguiente información?

Tomemos nuestro Mapa Natal y observemos la posición del planeta Urano. Veamos si está relacionado con el resto de los planetas. Por ejemplo: nuestro Urano está en Trígono con Saturno. Vemos que al tratarse de un aspecto positivo, nos indica que utilizaremos armoniosamente las fuerzas de ambos planetas. Tomamos nota del Programa positivo: Gracia Divina. Ello nos está indicando que internamente, tenemos la fuerza para convertirnos en portador de esa virtud, es decir, seremos para los demás portadores de Gracia Divina. Dependiendo de la posición (Casa Terrestre donde se ubiquen los planetas), derramaremos esa cualidad en un sector u otro. Pero, independientemente de ello, siempre tendremos esa fuerza en nuestro interior, la cual nos puede llevar a salvarnos de situaciones embarazosas, pues el Amor de Urano se derrama sobre las Leyes Saturninas.

Si por el contrario, observamos que Urano se encuentra relacionado con Saturno por una Cuadratura, lo que nos indica que tenemos un exceso de luz uraniana que no acertamos a canalizar positivamente sobre el marco humano dibujado por Saturno, lo que nos llevará a actuar con negligencia y a establecer leyes que promoverán el caos y la confusión.

Urano-Saturno:             
  • Regencia Angélica: Aladiah.
  • Positivo: Gracia Divina. 
  • Negativo: Negligencia.

Urano-Júpiter:
  • Regencia Angélica: Lauviah.
  • Positivo: Victoria.
  • Negativo: Orgullo, la ambición, los celos y la calumnia.

Urano-Marte:
  • Regencia Angélica: Hahaiah.
  • Positivo: Refugio contra los errores.
  • Negativo: Indiscreción y la mentira.

Urano-Sol:
  • Regencia Angélica: Iezalel.
  • Positivo: Fidelidad.
  • Negativo: Ignorancia, el error y la mentira.

Urano-Venus:
  • Regencia Angélica: Mebael.
  • Positivo: Verdad-Libertad-Justicia.
  • Negativo: Calumnia; falso testimonio.

Urano-Mercurio:
  • Regencia Angélica: Hariel.
  • Positivo: Purificación.
  • Negativo: Cismas; las guerras de religión; influencia a los impíos y los que propagan sectas peligrosas.

Urano-Luna:
  • Regencia Angélica: Hekamiah.
  • Positivo: Lealtad.
  • Negativo: Traición; sedición y rebeliones.

lunes, 23 de abril de 2018

Omael: "Multiplicación y Abundancia"

Todos, absolutamente todos, deseamos que la abundancia se manifieste en nuestras vidas, y cuando esto no ocurre, nos lamentamos y, en ocasiones, atentamos contra el mundo que nos rodea en un deseo desenfrenado de conseguir la deseada abundancia.

Ese deseo de abundancia, nos lleva a adueñarnos de aquello que se convierte en objeto de deseo; no reparamos si ese objeto tiene dueño; no nos importa lo más mínimo que ese fruto deseado no sea la consecuencia natural de lo que previamente hayamos sembrado. El fin último, es sentirnos abundantes consiguiendo lo que, intensamente, hemos deseado.
De este modo no reparamos en que con nuestras acciones violamos una ley básica de la naturaleza, para cosechar hay que sembrar. Esta respuesta, de no utilizar el potencial con el que contamos para llevar a cabo nuestras acciones creadoras, es la razón de que en nuestro mundo todo esté alterado, y en vez de sentirnos “abundantes”, nos sintamos “escasos”.

Confundimos, muy a menudo, lo que significa la “abundancia”. Pensamos, que somos abundantes cuando somos poseedores de los frutos obtenidos, cuando recibimos riquezas y todos los dones del universo. Sin embargo, olvidamos que para poder obtener frutos es preciso contar con la semilla apropiada y sembrarla. Si nos identificamos con la etapa de los frutos y pensamos que hemos alcanzado la meta, no tardaremos en apreciar que ese fruto debe dar origen a una nueva creación. Tendremos que desprendernos de él y utilizar la semilla que nos dispensa. Esta dinámica nos sitúa en condición de valorar que la verdadera abundancia se encuentra en contar con la semilla, es decir, contar con el Principio de la Voluntad, con la Luz necesaria que alumbrará nuestro camino llevándonos a realizar el Programa de nuestra existencia.

El Ángel Omael es especialista en la función primordial de “dar vida”. Su esencia no instruye en la tarea de la “multiplicación” y su programa vital se expande llevándonos a experimentar la vivencia de la “abundancia”. La elaboración de su Programa, viene determinado por la colaboración conjunta de Hesed-Júpiter y Netzah-Venus. Ambos Séfiras trabajan en la Columna de la Derecha del Árbol Cabalístico, donde se manifiesta la Fuerza del Amor. En dicha Columna, Hochmah-Cristo, ejerce funciones Yod-Semilla, es decir, despliega la Voluntad de Amar Incondicionalmente. En dicho Centro, la Voluntad del Padre se expresa con los ropajes del Amor-Unidad. Siguiendo las enseñanzas que se expresa a través de esa Columna, Hesed es el Séfira que actúa como He, esto es, se convierte en la “tierra” donde la semilla de Hochmah-Amor será sembrada. La Cábala nos revela que en el estado Hesed, el alma humana experimentó la etapa “paradisiaca”, indicándonos con ello, que gozábamos de la Gracia y la Abundancia Divina. Nuestro Padre, dispuso un espacio en que Todo estaba a nuestra disposición. Siendo esto así, vemos que la abundancia es un “Estado de Ser” que se manifiesta cuando nos sentimos unidos a nuestro creador, cuando tomamos conciencia de quienes somos realmente. Si actuamos con conciencia de ego, con conciencia de separación, ese estado de ser permanecerá dormido, olvidado y buscaremos externamente y con añoranza su reencuentro: nos manifestamos en nuestra escasez.
Netzah actúa como Vav dentro de esa Columna, es decir, expresa externamente ese Amor. Esta es la razón por la que de este Centro de Conciencia recibimos el impulso de compartir nuestros sentimientos más elevados con los demás. El fruto natural de esa relación es la Multiplicación. Esta multiplicación se manifiesta en todos los aspectos. Puede tratarse de una expansión abundante de nuestros negocios, aunque su expresión más elevada nos hace sensibles a la propagación de la especie.

Cuando las vibraciones de Omael se expresan armoniosamente, debemos saber que es el mejor momento para poder llevar a cabo tareas de expansión y multiplicación. Aquello que emprendamos estará bendecido por el Ángel de la Abundancia. Pero no podemos olvidar lo que advertíamos al principio de este escrito, debemos utilizar nuestras semillas y cosechar nuestros frutos; debemos tener claro esta dinámica y no desear la cosecha ajena. En ocasiones preferimos que otros hagan el trabajo y nosotros llevarnos los frutos de ese trabajo. Si actuamos así, estaremos potenciando la figura del Omael del Abismo, y entonces, en nuestras vidas, cuando pretendamos tener descendencia y ver que nuestros negocios prosperen, seremos testigos que no podemos tener hijos y nuestras empresas, no son productivas.
El actuar como propagadores de la vida nos indicará que tenemos el canal de la abundancia abierto y por él, se manifestará la Gracia Divina. Si queremos ser abundantes, debemos ser conscientes de que en nuestro interior poseemos el “poder de la abundancia”, pues todos somos portadores de la Esencia que hemos heredados de nuestro Creador, el Principio de la Voluntad. Si en nuestras vidas, nos encontramos “estancados”, si nos encontramos con el rostro de la escasez, lo único que tenemos que hacer, es movilizar nuestra Voluntad y “SEMBRAR”. Tened la certeza de que vuestra realidad cambiará y todo a vuestro alrededor se multiplicará, eso sí hay que tener paciencia y saber esperar los tiempos necesarios para que esa semilla, crezca.

sábado, 30 de diciembre de 2017

2018: ¿unidad o dualidad?

"El arquitecto, cuando diseña un proyecto, su primera labor es imaginarlo en la mente. Cuando alcanza la fase final, el de la construcción, tendrá la oportunidad de comprobar si su visión inicial tenía algún error. Si fuese así, es el momento de tomar nota para evitar dichos errores en los nuevos diseños. Podemos resumir, que la dinámica del 10, nos permite tomar conciencia de que somos co-creadores del mundo que nos rodea. La pregunta final es: ¿Cuál es tu realidad?"

De este modo, terminaba el artículo que publiqué el pasado 31 de diciembre de 2016 y al que titulé: 2017: ¿Cuál es tu realidad?

Qué mejor fecha, que un año después, para reflexionar sobre el contenido de dicho artículo. Podemos hacerlo a nivel individual y colectivo, lo que nos permitirá tomar consciencia de la sincronicidad existente entre lo que nos ocurre en lo personal y lo que ocurre en lo social.

Hace unos días, en una conversación con unos amigos, me sorprendía expresando una idea, para mí, muy contradictoria. En una apertura emocional, les confesaba que tenía muchas ganas de que el 2017 llegase a su fin. Esa declaración, verdaderamente, no procedía de mi cuerpo mental, sino del emocional, pues albergo la creencia de que las cosas que nos ocurren tiene siempre un sentido, un por qué y un para qué, que ha de llevarnos a ser conscientes de que somos co-creadores de nuestras vidas.

Estamos tan acostumbrados a expresarnos en términos de "tópicos" que, sin darnos cuenta, surgen de nosotros expresiones que "traicionan" las nuevas creencias. Pensar que un año, en este caso el 2017, tiene el poder exclusivo de hacer que las cosas te vayan bien o mal, es una apreciación que se aleja mucho de la visión expresada anteriormente. A pesar de ello, desde la profundidad de mi inconsciente, fluyó esa expresión que, a pesar de estar fundamentada por las experiencias vividas durante el año, en verdad lo que estaba expresando eran esas "heridas de guerras" propias de haber vivido momentos emocionales de fuerte desarraigo. 

Sí, el 2017, nos ha enfrentado a nuestra realidad, y si esa realidad con la que estamos plenamente identificados es ilusoria, me refiero a la creencia de que somos lo que percibimos, entonces, es lógico que, durante este año, que ahora termina, nos hayamos encontrado con nuestros miedos, cara a cara. Para mí ha tenido varios rostros, a cuál más desagradable. Su fealdad era proporcional al dolor que ha causado en mi mundo emocional. En verdad, a pesar de la diferencia de los rostros con los que se haya mostrado en nuestras vidas, podemos decir, que todos y cada uno de nosotros, habrá experimentado la misma experiencia: el miedo. Miedo a la pérdida, miedo al dolor, miedo a la soledad, miedo a la enfermedad, miedo a la pobreza, miedo...

Ya lo decíamos cuando desarrollamos el artículo del pasado año que nos llevó a hablar de las cualidades del 10, llevándonos al reencuentro con la fase de recogida de los frutos que hemos sembrado.

Como bien nos revela Un Curso de Milagros, podemos tomar consciencia de dos tipos de sentimientos. Uno es el Amor, el otro es el miedo. Distinguir uno del otro es fácil. El Amor une, el miedo separa. El amor es plenitud y felicidad, el miedo, es escasez y sufrimiento.

Con esas "pistas" sabremos cada uno de nosotros distinguir si el rostro mostrado por la vida durante el 2017 nos ha llevado a cosechar Amor o miedo.

Personalmente, debo decir, que la cosecha ha tenido de todo. He podido gozar de la plenitud de dar y recibir, al tiempo, que me he visto desorientado y, en ocasiones, perdido, ante vivencias que me han llevado a saborear el amargo sabor del miedo.

Pero no podemos olvidarnos de la cuestión principal de estas experiencias. Como decía, anteriormente, todo tiene un para qué. En efecto, la función del 2017, no es tan solo situarnos frente a frente a nuestras cosechas. Su verdadero objetivo, es ofrecernos la oportunidad de tomar consciencia de lo que realmente somos. ¿Cuál es tu realidad?

Si mi realidad fuese la que percibo con mis ojos físicos, tendría que afirmar que somos un cuerpo material y que su pérdida nos produce un profundo dolor. Ahora bien, si tras las experiencias vividas, llegamos a la conclusión de que la verdadera vida no encuentra su Causa en el cuerpo, sino en el Ser que lo anima, nuestro Espíritu, entonces, el final del cuerpo material será vivido como un proceso de transición hacia una Plenitud de la Consciencia. El dolor de la pérdida se transforma en Amor hacia lo que somos.

Si analizamos el aspecto colectivo, el social, en España, hemos sido testigos de manera evidente, de que todos llevamos una porción de "independentismo" en nuestros deseos, el cual ha tomado cuerpo a través del conflicto político de Cataluña. Me atrevería a utilizar un eslogan que ha tomado vida a través de las redes sociales: "Cataluña somos todos". Es así, todos hemos contribuidos en cierta medida a que un sector de nuestra nación se manifieste desde el deseo del independentismo. Cuando sanemos a nivel individual ese deseo, entonces, hablaremos de la calidad de un nuevo deseo, de una nueva visión, la cual debe tender hacia la unidad de los seres.

No voy a profundizar más en la idea, pero quiero invitarte a reflexionar sobre la idea expuesta. Si quieres cambiar el mundo que te rodea, cambia primero tu manera de ver las cosas. Si quieres paz, conviértete en paz.

Siguiendo con el propósito de analizar desde la visión de la Numerología, la cifra del nuevo año, 2018, extraeremos el sumatorio de los números que lo conforman: 2+0+1+8= 11 = 1+1= 2. Lo hemos simplificado y el 2018, nos lleva al 2 cuyo valor potencial es el Amor Universal.

Permitirme que comparta en este espacio, el contenido de un artículo que escribí con relación al significado espiritual del número 2:

El número 2 representa la dualidad primordial. Por un lado el principio de la división y por otro, el principio de la Complementación a través del Amor.
Con el número 2 abordamos de lleno un importante misterio, el de la dualidad. Si retomamos el origen de la creación del universo, el Génesis, vemos que, en el Segundo Día de este proceso, Elohim, El, los Dioses, el Ser de Seres, llevo a cabo un trabajo de separación en las Aguas, estableciendo las Aguas de Arriba y las de Abajo. A partir de ese magno momento, la expresión de Unidad-Luz-1 se proyecta de sí mismo dando lugar a otra unidad.
Es evidente que para sumar 2 se hace necesario la manifestación doble de la unidad. Sin embargo, a pesar de tratarse de rostros indivisibles -1-, ahora se expresan bajo un nuevo perfil, el 2, que ya si es divisible. Si el 1 - Kether - en términos cabalísticos es el rostro invisible del creador, la voluntad oculta que todo lo mueve -, el 2 - Hochmah -, se manifiesta como el primer rostro visible de Dios, el Amor que todo lo une.
No deja de ser significativo que el mismo principio que separa, sea a la vez la puerta que todo lo une. Si la energía creadora divina se hubiese quedado concentrada en el 1, el mundo no se hubiese multiplicado. A través de su proyección en el 2, nace el principio de la fecundidad. Lo masculino y lo femenino surgen con fuerza como rostros diferentes, cuando en verdad forman parte de un mismo principio creador. Si profundizamos en esto que decimos, tal vez comprendamos lo que quiere revelarnos el Génesis cuando hace referencia a que Eva fue creada de una costilla de Adán, representando Eva el arquetipo de lo femenino y Adán el masculino.
Siempre que se constituye una pareja o asociación, es decir, una relación entre nuestro Yo-1 y otros Yo-1 (los demás), en verdad lo que hacemos es proyectar nuestra voluntad de crear una realidad cuyo único propósito será elevar nuestra propia conciencia a través del aprendizaje.
Cuando actuamos con amor, estamos proyectando nuestra verdadera identidad divina de crear, estamos expresando nuestra naturaleza 2.

¿Qué podemos esperar del mensaje que nos aporta el significado del número 2?

El conflicto actual que vive la humanidad es el efecto de haber elegido la "separación" de
su Fuente Creadora. Esta decisión nos ha llevado a crear una identidad temporal que brinda pleitesía a la personalidad del ego y a sus leyes basada en lo temporal y en el sufrimiento como vía de aprendizaje.

En el 2018, recapitulamos ese "conflicto". Tendremos la oportunidad de elegir la unidad o la división. Si nos postulamos en nuestro "1" particular, nuestro encuentro con el "1" de los demás, nos ofrecerá la posibilidad de complementarnos dando forma a la figura del equilibrio, del entendimiento, de la fecundidad. Ahora bien, si elegimos que nuestro "1" prevalecerá sobre el "1" del otro, entonces, la división mostrará su rostro y lo hará destruyendo todo aquello que esté erigido en nuestras vidas bajo los pilares de la individualidad y el egoísmo.

Socialmente, seremos testigos de esa dinámica. Tendremos la oportunidad de dar un paso importante hacia las coaliciones, hacia los acuerdos comunitarios, en post de un crecimiento como Unidad de Naciones. Lo contrario, favorecería el protagonismo de los países con afanes individualistas que no dudarán en hacer uso de su potencial armamentístico, en un intento demente por demostrar su poder sobre los demás.

¡Feliz Año 2018 y Feliz aliaje del Fuego y del Agua!