2Lo que ahora veo no son sino signos de enfermedad, desastre y muerte. 3Esto no puede ser lo que Dios creó para Su Hijo bien amado. 4El hecho en sí de que vea tales cosas demuestra que no entiendo a Dios. 5Por lo tanto, tampoco entiendo a Su Hijo. 6Lo que veo me muestra que no sé quién soy. 7Estoy decidido a ver los testigos de la verdad en mí, en vez de aquellos que me muestran una ilusión de mí mismo.
2El mundo que veo no es en modo alguno la representación de pensamientos amorosos. 3Es un cuadro en el que todo se ve atacado por todo. 4Es cualquier cosa menos un reflejo del Amor de Dios y del amor de Su Hijo. 5Son mis propios pensamientos de ataque los que dan lugar a este cuadro. 6Mis pensamientos amorosos me librarán de esta percepción del mundo y me brindarán la paz que Dios dispuso que yo tuviese.Estoy decidido a ver las cosas de otra manera.
Si la Lección 54 devolvía el poder de elegir, la Lección 55 muestra por qué esa elección no puede hacerse desde la mente habitual.
Aquí el Curso dice claramente: “Tu manera de ver no es neutral, no es inocente y no es fiable… pero tampoco es irreversible.”
Propósito y sentido del repaso:
El propósito de este repaso es romper la confianza ciega en la percepción personal.
El ego se defiende diciendo:
- “Yo sé lo que me conviene”
- “Esto es obvio”.
- “No puede tener otro significado”
El Curso responde: No sabes. Y eso es una buena noticia.
Porque sólo una mente que no sabe puede aprender.
Análisis de las ideas repasadas:
Estoy decidido a ver las cosas de otra manera (Lección 21).
Psicológicamente:
- Introduce flexibilidad cognitiva profunda.
- Rompe la identificación con el punto de vista propio.
Espiritualmente:
- La decisión abre la puerta al Espíritu Santo.
- No crea una visión nueva: cede la antigua.
Clave: La visión cambia cuando dejo de defender mi interpretación.
Lo que veo es una forma de venganza (Lección 22).
Psicológicamente:
- Revela la función oculta del juicio.
- El dolor no expresado se proyecta como percepción.
Espiritualmente:
- El ataque nunca es externo.
- Ver con venganza es negar la inocencia compartida.
Clave: Todo juicio es un intento de castigo.
Puedo escaparme del mundo que veo renunciando a los pensamientos de ataque (Lección 23).
Psicológicamente:
- El ataque mantiene la identidad del ego.
- Renunciar a él parece una pérdida… pero es una liberación.
Espiritualmente:
- El mundo se sostiene por el ataque.
- Sin ataque, el mundo se disuelve.
Clave: No tengo que huir del mundo, sino del ataque.
No percibo lo que más me conviene (Lección 24).
Psicológicamente:
- El deseo está contaminado por el miedo.
- Elegir sin guía reproduce el conflicto.
Espiritualmente:
- Sólo la Mente recta conoce el beneficio real.
- La paz es el único criterio verdadero.
Clave: Lo que me conviene siempre me da paz.
No sé cuál es el propósito de nada (Lección 25).
Psicológicamente:
- El ego necesita control a través del significado.
- No saber desactiva la ansiedad defensiva.
Espiritualmente:
- El propósito real siempre viene dado.
- El Espíritu Santo reasigna el uso de todo.
Clave: No saber es el inicio de la verdadera función.
Sentido psicológico global del repaso:
Este repaso:
- Desmonta la falsa seguridad del juicio.
- Revela la agresión oculta en la percepción.
- Devuelve a la mente una humildad operativa.
No humilla: alivia.
Sentido espiritual global del repaso
Espiritualmente, la Lección 55 enseña: La paz no se alcanza mejorando la percepción, sino renunciando a dirigirla.
Cuando dejo de decidir qué significa todo, el significado verdadero puede llegar.
Instrucciones prácticas:
Durante el día:
- Observar cuándo interpretas automáticamente.
- Notar el impulso de juzgar.
- Recordar que no sabes y no pasa nada.
Especialmente útil cuando surjan pensamientos como:
- “Esto es injusto”
- “Esto me conviene / no me conviene”
- “Ya sé por qué pasa esto”
- No usar estas ideas para anularte o desconfiar patológicamente.
- No convertir el “no sé” en apatía.
- Usarlas para soltar el juicio.
- Usarlas para pedir otra interpretación.
- Lección 54 → Ver es elegir
- Lección 55 → No puedo elegir bien sin guía.
Aquí el Curso introduce claramente la necesidad del Espíritu Santo como Intérprete.
Conclusión final:
La Lección 55 enseña una verdad profundamente desarmante: No sé lo que veo, no sé para qué sirve, y precisamente por eso puedo ser enseñado.
Cuando dejo de usar la percepción como arma, la visión deja de atacar y empieza a sanar.
Frase inspiradora: “Cuando renuncio a saber qué significa todo, le doy al Amor el espacio para enseñármelo.”


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