domingo, 6 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Aries (III)

EL BAUTISMO DE JESÚS (HOCHMAH)

9 En aquellos días vino Jesús desde Nazaret, de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.
Marcos da comienzo a este punto queriendo dejar muy claro el escenario donde se desarrollarán los trabajos del bautismo y, para ello, nos dice: "En aquellos días"; es decir, en los días del Fuego; en la primera etapa del ciclo evolutivo dentro del proceso de adquisición de la Nueva Consciencia, la del Cristo, la del Amor. Es necesario que el autor nos aporte esa "pista" pues, como hemos dicho al comienzo de esta obra, el capitulo I narra los trabajos propios del Arquetipo Aries, donde se recogen, en forma de "presentación", la dinámica de los Diez Centros Sefiróticos. Siendo así, este pasaje nos indica que aun nos encontramos "en aquellos días", haciendo referencia al "día de Aries".
Marcos continua, en su propósito de situar las diferentes piezas de este "rompecabezas", describiendo su situación y procedencia. Es muy importante conocer las Fuerzas; tomar consciencia de cada uno de los diferentes estados y, es así como continua diciendo: "vino Jesús de Nazaret, de Galilea".
Se deduce de esta frase que, el estado anímico llamado Jesús, no se encontraba en la tierra habitada por Juan. Este matiz nos permite comprender una Ley Cósmica que deberíamos adoptar en nuestro comportamiento humano. Hemos dicho que Jesús representa un peldaño superior a Juan en el proceso evolutivo y, ahora vemos como, siendo Jesús superior, viene a Juan, la instancia inferior; y esto es así porque lo superior debe servir SIEMPRE a lo inferior. ¿Por qué? Porque, de este modo, la Luz de "arriba" permite elevar la condición inferior hacia ella. El amor siempre debe ser "derramado" con ese propósito de servicio.
Pero, analicemos el nombre de Jesús y del lugar de donde vino: Nazaret.
JESHUA=JESÚS=YOD-HE-SHIN-VAV-HE (10+5+300+6+5 = 326= 11= 2).
NAZARET=NOUN-TSADE-REISH-TAU (50+90+200+400 = 740= 11= 2).
Debemos prestar atención al nombre de Jesús traducido a terminología sagrada, al lenguaje hebreo: Yod, He, Shin, Vav, He, pues, en realidad, es el nombre sagrado de JEHOVÁ: Yod, He, Vav, He, con la incorporación de la letra Shin.
Expliquemos brevemente el significado de esta metamorfosis. Jehová es el rostro de la divinidad actuando en Binah. Su nombre ha dado lugar al ciclo-Ley que debe respetar o seguir cualquier acto creativo a nivel material; por lo tanto, Jehová es el responsable y autor de toda la creación mundana. Ahora bien, con Él no culmina el proceso evolutivo pues, como bien hemos podido ver en el Árbol Cabalístico, para alcanzar el estadio Kether, aun debemos conquistar Hochmah.
Para lograr este propósito, Kether-Padre manda al mundo de Jehova-material a su Hijo, Cristo, el más elevado Espíritu dentro de la Oleada de Vida Arcangelica-Querubin. Para hacer posible el Trabajo de Cristo debía haber en el Mundo Físico un alma lo suficientemente evolucionada como para lograr "soportar", sin destruirse, las altas vibraciones de Cristo. Ese ser fue Jesús Por lo tanto, ser Jesús significa haber alcanzado un nivel espiritual muy elevado, el cual ha de permitirnos pasar de la Columna del Rigor-Binah-Jehová, a la Columna del Amor-Hochmah-Cristo.
La clave para dar ese importantísimo paso lo encontramos en los "Trabajos" que se desprenden de la letra sagrada Shin, una de las letras del alfabeto hebreo que, conjuntamente al Aleph y al Mem, forman las conocidas letras Madres. El Shin, se sitúa en la tercera fila de letras del alfabeto hebreo; justamente en la tercera columna, la regida por Binah. Por lo tanto, podemos adelantar que, en el Shin, Binah se encuentra doblemente concentrado, por tratarse del tercer plano de manifestación -tercera fila-, la que ocupa el tercer lugar en dicha fila (ver tabla del alfabeto sagrado).
ALFABETO SAGRADO
Correspondencias numéricas y Astrocabalísticas
Kether
Hochmah
Binah
Hesed
Gueburah
Tiphereth
Netzah
Hod
Yesod
Aleph
^
1
Beith
b
2
Guimel
f
3
Daleth
fa
4
He
a
5
Vav
e
6
Zain
i
7
Heith
id
8
Teith
d
9
Yod
h
10
Khaf
z
20
Lamed
zg
30
Mem
g
40
Noum
_
50
Samekh
c
60
Ayn
c^
70
Phe

80
Tsade

90
Qof
100
Reish
200
Shin
300
Tav
400
Khaf final
500
Mem final
600
Noum final
700
Phe final
800
Tsade fina
900

Si sabemos que Binah se especializa en los Trabajos de Creación, diremos que, el Shin nos sitúa en la condición de expertos constructores. Podríamos decir que, cuando el alma alcanza estos Trabajos, lo ha experimentado todo convirtiéndose en "un Maestro" o, lo que es lo mismo, ha culminado el ciclo de aprendizaje en el plano material y esta preparada para liberarse de él.
Esa es precisamente la diferencia entre Juan y Jesús. El primero es, igualmente, un experto en el arte de construir, de vivir en el mundo de las formas. Si analizamos su nombre, observamos que su valor final nos sitúa en el 13, Letra Fuerza que corresponde al Mem, cuya regencia zodiacal es Capricornio, el Principio Constructor. JUAN= HEITH-VAV-ALEPH-NOUM FINAL= 8+6+1+700= 715= 13.

Es el conocedor de todas las leyes pero, aún se encuentra en la Columna de la Izquierda regida por Binah. Desde allí esta preparando el camino del Amor. No es casual que el nacimiento de Jesús tuviese lugar durante la regencia de Capricornio. Este signo simboliza el estadio donde la conciencia humana se encuentra más oscurecida y necesitada de Luz. Juan representa el trayecto del Alma hasta alcanzar ese estado de oscurecimiento y Jesús, representa la firme voluntad de liberarnos de él. 
JESHUA si nos lleva a la Columna del Amor. Vemos como su nombre suma 2 y, si profundizamos en el significado de cada una de sus letras, comprenderemos en qué consisten los Trabajos que debemos desarrollar para alcanzar ese peldaño de libertad.
Nos dice el cronista que Jesús vino desde Nazaret. Ya hemos visto, que las correspondencias numéricas del nombre, nos lleva a la morada del 2, es decir, a la Morada de Hochmah-Amor, si queremos analizarlo desde el punto de vista sefirótico. Por lo tanto, la procedencia de Jesús, está clara: Su origen es el Centro de Conciencia Unificador del Amor y su Trabajo Primordial no puede ser otro que derramar en el mundo esa Esencia, Jesús es igual a 2 y este número, como hemos visto es Amor.

Difícilmente podríamos comprender el mensaje de Marcos, si no tuviésemos a nuestra disposición el conocimiento cabalista. Si desglosamos el nombre, observamos que la primera letra que nos aparece es el Noun. Siguiendo la relación existente entre las letras hebreas y los signos zodiacales en su disposición por Elementos, obtenemos información muy valiosa. En el Noun se desarrollan los Trabajos del signo Tauro (ver alfabeto sagrado).

Este arquetipo del Elemento Tierra en su condición de Fijo nos indica que, la procedencia de Jesús, parte del encuentro y conquista del mundo material. El Noun-Tauro es la tierra de la seducción de los sentidos; el esplendor de la materia nos mantiene prisionero de los goces, y se produce en la conciencia un sopor que hace peligrar la evolución: apego es la tentación.
A continuación del Noun aparece el Tsade, cuya función principal es trasladar al mundo material las energías de los demás centros de consciencia. Actúa como un "televisor" donde se proyecta los diferentes escenarios de la vida. La Fuerza Tsade nos revela la disponibilidad de derramar en el mundo la Luz de la que es portador.
La presencia del Reish en la fase ejecutiva del nombre, en la tercera, nos cambia su panorámica y desarrollo. El Reish es la puerta de la renovación, de la resurrección. Encontrándose en la tercera fila del alfabeto y bajo la columna número 2, su aportación nos indica que esa tierra de oscuridad sufre una renovadora aportación de luz, la cual le permite abandonar las tinieblas y dar lugar a una nueva tierra donde sus frutos estarán recogidos en los Trabajos de la ultima de las letras que forman el nombre, el Tau. Con esta Letra Fuerza se alcanza la meta final, donde se ha de restituir la pureza original perdida a lo largo de la andadura del alma humana a través del proceso evolutivo. Dicho proceso, cuenta con una ruta de ida y otra de retorno. En la ida, el alma humana debe conquistar su propia individualidad y debe tomar consciencia de su poder creador. En el retorno, desde su individualidad debe rencontrar la Unidad.
¿Qué nos indican todas estas referencias? Uniendo todas estas claves, Nazaret es la tierra regenerada, sublimada. Es el estadio que nuestra Consciencia Nueva, llamada Jesús, debe haber conquistado para lograr elevar nuestra naturaleza humana a divina. El numero 2, como representante de Hochmah, nos indica el Trabajo Unificador que hemos debido realizar a niveles internos. Cuando hemos sido capaces de vencer nuestra oscuridad, entonces, debemos dirigirnos hacia ese aspecto de nuestra personalidad que ha evolucionado tanto que desea dar un nuevo avance.
Cuando en nuestro comportamiento humano hemos logrado dominar una situación que hasta ese momento nos había mantenido prisioneros, debemos permitir que ese ideal de superación venga desde la tierra llamada Nazaret, pues, será el anuncio de que tenemos la capacidad interna para llevar a cabo los Nuevos Trabajos. Esa virtud es interna y ya no es necesario que aparezca en lo externo. La ley va por dentro y no precisaremos someternos a ella como una necesidad de aprendizaje.
"Y fue bautizado por Juan en el Jordán".
Sin duda alguna, este pasaje escenifica uno de los hechos más singulares que debe protagonizar el aspirante a la Consciencia Crística. Para alcanzar este estado espiritual hemos visto, hasta ahora, que era preciso que en nuestra naturaleza anímica creciesen dos tendencias paralelas, una llamada Juan el Bautista que, como hemos dicho, representa el peldaño más elevado de la Escuela del Rigor, y otra llamada Jesús, el cual representa la etapa de sublimación de la Escuela de Juan y la creación de un nuevo modelo de aprendizaje o, lo que podíamos llamar, la Escuela del Amor-Perdón.
Sin embargo, no debemos conformarnos con la presencia de esas dos naturalezas, en estado de separación, en nosotros. Debemos fundirlas de modo que la "superior" Jesús, reciba de manos de la "inferior" -Juan-, el testigo. Ese trasvase de consciencia debe darse en silencio, sin propaganda, sin folklore. Debe producirse con la naturalidad propia de las cosas hechas a su tiempo; con la madurez de un ciclo culminado. Llega ese día en el que el arrepentimiento es una realidad, no una necesidad. A partir de ese momento, ya nada puede manchar nuestras vestiduras pues, nos hemos convertido en almas puras, regeneradas, libres de culpa, libres de miedos, sin apegos, tan solo querremos recibir la voz de nuestro Padre que, haciéndose oír en nuestro cielo-consciencia, nos dirá: "Tu eres mi Hijo, el Amado, en quien tengo mis complacencias".
Marcos nos sitúa en ese escenario mítico, en las Aguas del Jordán Analicemos cabalísticamente el nombre de este río:
JORDÁN = YOD-REISH-DALETH-NOUN FINAL (10+200+4+700 = 914 = 14= 5).
La transformación de las Letras Fuerzas a su correspondencia numérica, nos permite comprender el significado oculto que encierra el nombre Jordán. El valor final nos presenta al 5. Si trasladamos esta información al Árbol Cabalístico, vemos que el séfira activo es Gueburah, el centro donde las emociones se condensa, dando lugar a un mundo interno oscuro y turbulento, pero igualmente, es en este centro de conciencia, donde se adquiere el poder regenerador de las emociones.

Gueburah está representado astrológicamente por el signo de Escorpio que está estrechamente unido a la idea de "río" puesto que, dentro del Elemento Agua, Cáncer rige la lluvia emanativa, Piscis al mar y Escorpio la turbulencia de los ríos.
De este estudio, la palabra Jordán se sintetiza en los Trabajos del número 5 que, como hemos dicho en otra ocasión, representa el Arquetipo del Amor a niveles humanos. ¿Cómo debemos entender el río Jordán partiendo de esta deducción? Sencillamente, el bautismo en el río del Jordán pone de manifiesto los Trabajos de Regeneración que debemos realizar para abordar la Consciencia Crística. Gueburah es un doble He, ya que se encuentra en el Segundo Plano del Árbol Cabalístico, en de las Emociones, donde protagoniza precisamente la función He.
Por lo tanto, podemos decir, que el Amor-He se encuentra muy concentrado, siendo el ideal a alcanzar.

El Jordán y el bautismo, debemos interpretarlos como el momento crucial de nuestras vidas en el que decidimos hacer la Voluntad del Padre, la cual no nos llevará, como hemos visto, al abandono de las tareas humanas una vez aprendido todo cuanto teníamos que aprender, sino todo lo contrario; a partir de ese momento, el mundo que nos rodea es donde debemos proyectar nuestra luz pues, comprenderemos que, mientras uno tan sólo de nuestros hermanos, se encuentre en la oscuridad, tendremos que bajar a su nivel para ayudarle a evolucionar, aunque ese "retorno" sea voluntario.
Vemos, en el pasaje redactado por Marcos, que existe un momento, un tiempo, en el que aparece el Espíritu en forma de "paloma"; ese instante es justo cuando salimos del agua. Con ello, el cronista nos muestra la condición indispensable: salir del agua, significa espiritualmente superar las emociones, esas aguas que quedan representadas por el río Jordán, la morada de Hochmah, la tierra de la unificación.
No olvidemos, que aún nos encontramos en el capitulo I de Marcos donde estamos estudiando la dinámica propia del signo Aries. Ya decíamos que habíamos encontrado una peculiaridad en este primer capitulo pues, en el, el autor nos narra en trazos de “presentación” los Trabajos que el Espíritu-Aries debe asimilar para alcanzar la consciencia de perfección creadora. Hasta este punto hemos descifrado los Trabajos de Kether, los cuales, por tratarse del primer Séfira, están estrechamente unidos con el signo de Aries. Debemos entender pues, de esta exposición, que todos los nacidos bajo el signo de Aries tienen, como principal misión, el poner de manifiesto los valores de Dios; y deben hacerlo como si se tratase de un sembrador, es decir, proyectando su voluntad con el único propósito de promover, iniciar una nueva andadura. En este caso, la nueva aventura nos lleva hacia la conquista de la consciencia Crística, y estamos describiendo, uno por uno, los impulsos que debemos desarrollar a lo largo de toda la travesía.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Aries (II)

LA MISION DE JUAN (KETHER)

Hemos adelantado que, este primer capítulo, está en analogía con los Trabajos del Séfira -Centro de Consciencia- Kether. Para comprender la razón que nos ha llevado a realizar dicha afirmación, debemos conocer, sin duda, que Kether es el rostro del Padre, de Dios, en su manifestación Primigenia. Se trata del centro de donde el hombre recibe el impulso emanativo que le lleva a crear: la Voluntad. Kether es el Principio de todos los principios; el Origen de todo lo creado. Es Designio, es Misión.
Si los Evangelios tratan sobre la Vida de Jesús-Cristo, es decir, sobre ese estado de consciencia llamado Amor, diremos que, este primer apartado nos hablará sobre la condición anímica que debemos adquirir para dar lugar a la aparición del estado llamado Jesús. Esa condición previa, original, pura, aparece protagonizada por un personaje mítico: Juan, el Bautista, el Precursor.
Son suficientes las pistas que da el autor para que entendamos cuál debe ser la simiente, el potencial anímico, que se debe lograr para que pueda manifestarse en nosotros un estado anímico aún superior: Cristo.
Así comienza el Evangelio de Marcos:
1 Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. 2 Como está escrito en el profeta Isaías: "He aquí que envío delante de ti mi ángel, que preparará tu camino. 3 Voz de quien grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos".
El término Principio con el que da comienzo el evangelio de Marcos, lleva implícito un especial significado cabalístico. Nos muestra la "puerta" de entrada de las energías en su estado primigenio. Podríamos traducir el mensaje como: la condición primordial sin la cual el evangelio, es decir el Trabajo Crístico, no se podría dar. Es totalmente necesario entender ese mensaje profético de Isaías. Está escrito en nuestra célula humana, en nuestro genoma espiritual, que, para alcanzar la perfección a la que hemos sido llamados -somos Hijos de Dios-, tenemos que recorrer y conquistar esa instancia -la condición anímica llamada Jesús-Cristo, pero, para ello es imprescindible que preparemos el camino, que la voz de quien grita en el desierto enderece los senderos. ¿Cuál es esa voz que grita en el desierto?
Es la voz de Kether, del Padre, que se encarna en Juan, en una "tierra" que aún no se ha conquistado -el desierto-, indicándonos una situación anímica a la que aún no hemos logrado acceder: Kether. Tan sólo Cristo-Hochmah lo ha logrado.
En términos psicológicos, se trata de un estado de virginidad, de pureza, de unificación, que debe adquirir el alma humana. La Cábala nos revela que Kether no tiene rostro, tan sólo podemos oír su voz... Ese Verbo Creador se hace audible en el Tercer Centro Sefirótico, llamado Binah, el encargado de exteriorizar la Voluntad Divina. Binah, en términos cabalísticos, se interpreta como la Ley y el Rigor; representa al Espíritu Santo. Su fundamento es Inteligencia Activa. Por lo tanto, podemos decir que, ese estado tan importante que debemos adquirir con el propósito de que Cristo tome el timón de nuestras vidas, es la voz de la Ley; una Ley que nos invita a actuar con el Conocimiento de Dios; esto es, nos lleva a construir con las pesas y medidas con las que Dios construyó el Universo.
Respetemos la Ley. No nos extralimitemos en nuestras actuaciones. Seamos puros y renunciemos a aquello que vaya en contra de la Ley de Dios. Tal será el mensaje que la voz nos anunciará en nuestro desierto. Movilicemos permanentemente a Kether-Voluntad para no perder ni un solo instante la consciencia de nuestra verdadera identidad: SOMOS DIOSES EN FORMACIÓN.
4 Apareció en el desierto Juan el Bautista, predicando el bautismo de penitencia para remisión de los pecados.
Es importante comprender esta parte del mensaje. Hemos dicho que Juan se encarga de actuar como la voz del Padre. El representa a Binah-Ley; sin embargo, su misión es preparar los caminos del Señor; es decir, existe una condición anímica más elevada a la de él, la representada por Cristo-Amor. Ese estado, cabalísticamente hablando, es Hochmah. Así, vemos como, en el Árbol, este Centro Sefirótico se sitúa por encima de Binah.
¿Por qué será necesario pasar a este Centro Sefirótico -Hochmah-, si en Binah, ya existe un Dios-Ley, Jehová?
Como decía, es muy importante que el estudiante comprenda esta situación pues, en su maniobrar humano como aspirante a alcanzar la condición de la Perfección, se encontrará en multitud de ocasiones como perdido, en una encrucijada, ora identificado con el rigor, ora dando vida a la libertad y al perdón. Ocurre que, no sabemos con exactitud donde acaba el rigor y donde empieza el amor-perdón.
Cuando cometemos un error, por lo general nos autocastigamos rigurosamente, pues no deseamos obrar a espaldas de los preceptos de la Ley. Sin embargo, estamos buscando la luz con esa actitud; estamos tratando de situarnos en Hochmah, pues deseamos comportarnos en la luz. No obstante, la realidad nos indica que estamos instalados en Binah; necesitamos del rigor para aprender; hacemos necesaria la manifestación del dolor para lograr tomar consciencia. Esta experiencia es muy común en los aspirantes a la luz.
Marcos, al igual que los demás evangelistas, nos revela un estado anímico que nos lleva de igual modo a la luz sin necesidad de permanecer en la "tierra" del rigor. Cristo-Amor es el Nuevo Arquetipo que nos aguardará cuando hayamos sido capaces de abandonar las viejas reglas del Talión.
Pero, ¿cómo hacerlo?, ¿qué condición es necesaria para lograrlo? El propio evangelio nos enseña el camino que debemos seguir para ello. Marcos nos sitúa directamente en presencia de Juan el bautista y nos revela que, antes de recibir a Cristo como un bautismo, debemos pasar el transito de un Mundo a otro que está protagonizado por el Precursor. En efecto, Juan es el último peldaño de la Columna del Rigor; es el experto en normas y leyes, el que conoce el verdadero arte de construir siguiendo el Temor de la Ley. Este Juan representa anímicamente la voz de nuestra consciencia que nos dice: ¡arrepiéntete!, ¡haz penitencia! mientras que te encuentres en esa situación de necesidad.
He aquí la clave: mientras que haya necesidad de seguir satisfaciendo la naturaleza de los instintos, tendremos que estar muy alerta y en condición de arrepentimiento; lo cual no quiere decir autocastigo e inmolación.
Pero Juan cede su hegemonía a Jesús y, con ello, nos abre un camino totalmente distinto, ya el alma, experta y bregada en el uso de lo material, sabia y experimentada, se libera de la necesidad y de la escasez, viviendo desde ese momento con otros criterios: la expansión, el crecimiento.
El estudiante habrá experimentado en alguna faceta de su vida que, cuando ha superado cualquier hábito o apego que lo mantenía prisionero de él, siente una profunda liberación. Al dominar la situación está en condición de expandirse, de dar a otros lo que ha conseguido; es capaz de curar a cuantos se encuentren en su antigua situación; es capaz de comprender y perdonar el error personificado en los demás.
Cuando hayamos conseguido alcanzar el estado Juan, y nuestra consciencia tenga "hambre de luz", debemos saber que es preciso mantener una actitud siempre presente de arrepentimiento, pues, esta será la condición que acerque hasta nosotros el poder liberador del Cristo.
Fijémonos que, no estamos hablando de la ley estricta de "ojo por ojo y diente por diente"; el arrepentimiento debe llevar implícito una gran dosis de auto-perdón, pues, si estamos llamados a perdonar, ¿como podremos hacerlo si antes no nos perdonamos nosotros mismos?
Es importante que imitemos a Juan en su comportamiento. Debemos ir por la vida ligero de equipaje; que nuestros ropajes sean humildes, como la piel de camello que arropó el cuerpo del Precursor. El camello es un animal que inspira ese ideal de servicio para el que esta siendo utilizado. Con ello, nos quiere mostrar el autor que no prestemos tanta importancia a la apariencia con la que nos movemos en la vida; mucho más importante es saber ceñirse los lomos con un buen cinturón, pues, debemos evitar que las dos naturalezas, la inferior y la superior, se mezclen y nos lleven a confundir las funciones creadoras.
7 En su predicación les decía: Tras de mí viene uno más fuerte que yo, ante quien no soy digno de postrarme para desatar la correa de sus sandalias. 8 Yo os bautizo en agua, pero Él os bautizará en el Espíritu Santo.
Ya hacíamos referencia anteriormente a ese grado de superioridad existente entre Jesús y Juan. Estamos refiriéndonos a una superioridad de “estados de consciencia”. El itinerario que debe seguir el alma humana desde Malkuth -Mundo Material- hasta Kether -Mundo de Dios-, hace necesario que vaya surcando todos los Centros de aprendizaje. Como vemos, Jesús-Hochmah es la etapa última; la que nos lleva directamente al Padre. Cuando esta conquista se logre, el alma habrá alcanzado un estado de perfección que le permitirá poner de manifiesto la facultad creadora del Padre. Mientras que logramos esta meta nos identificamos, unas veces con la Columna de la Izquierda, otras con la Columna de la Derecha. El Arquetipo esta creado, depende de nuestra voluntad el que hagamos de cada presente una experiencia rigurosa o liberadora.
Juan nos bautiza con Agua; es decir, su papel llega hasta un límite: el que nos permitirá purificar nuestras emociones. En efecto, con ese fin han trabajado y trabajan las Leyes. Si no hubiésemos tenido que respetar unas normas, el hombre se habría destruido quedando rezagado en el proceso evolutivo. El rigor de la Ley ha logrado que se llevase a cabo un aprendizaje en el correcto uso del poder creador del Agua. En cambio, Jesús nos bautizará en el Espíritu Santo. En realidad, lo que nos está revelando este mensaje es que, cuando hayamos conquistado la etapa Jesús, adquiriremos el don de “entender todas las lenguas”, pues, la consciencia de unidad con todos los seres será una realidad.
El Espíritu Santo nos revela el rostro del Padre haciendo uso del Verbo Creador. Asimismo, cuando seamos Jesús, y amemos con sabiduría, habremos adquirido igualmente el poder creador de la Palabra. Se nos revelarán todos los misterios que hasta ese momento nos mantenían alejados de nuestra verdadera identidad; habremos conquistado la eternidad, y todo el conocimiento estará a nuestra disposición.
El propósito de estos escritos, de presentar la estrecha relación existente entre el evangelio de Marcos y los Trabajos astro-cabalísticos, nos lleva a sintetizar todo lo expuesto hasta aquí sobre la Misión de Juan, pues, en verdad, el cronista nos esta transmitiendo, recogiendo hechos míticos e históricos, las peculiaridades que debemos adoptar si queremos poner de testimonio las cualidades y virtudes del Arquetipo Aries-Kether, es decir: nuestro Yo Divino.
Siendo esto así, diremos, que la actitud anímica que hemos de manifestar en nuestro comportamiento es la transmitida por Juan el Bautista. Nuestro trabajo en Aries nos lleva a ser el "precursor" de lo Nuevo, de lo que está siempre más allá de nosotros mismos. "Tras de mi viene uno más fuerte que yo".
En la dinámica de Aries, el principio activo debe ser la Voluntad, pues, gracias a este impulso motor nos movilizamos para "enderezar los senderos". Fijémonos que, entre el rigor-Binah, y el perdón-Hochmah, se encuentra Kether-Aries: la Voluntad. La cuestión, como ya hemos adelantado, será, ¿qué camino tomará nuestra voluntad, esa semilla vitalizadora?
Actuemos como Juan, "prediquemos el bautismo de penitencia para remisión de los pecados", y veremos como acudirán hasta nosotros -nuestra naturaleza psíquica-, desde todas las regiones de "Judea"; es decir, los habitantes de nuestra ciudadela anímica se pondrán al servicio del Propósito que nos moviliza.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Aries (I)

INTRODUCCIÓN

Podría tratarse de una casualidad el hecho de que, en el primer capítulo del Evangelio de San Marcos, encontremos diez puntos para narrar las diferentes secuencias que fueron sucediéndose en el tiempo en relación a la vida de Jesús. Sin embargo, desde el punto de vista cabalístico, este aparente detalle adquiere un importante significado pues, el mismo diez, está revelando el misterio que encierran los Diez Centros Sefiróticos del Árbol Cabalístico, donde se ponen de manifiesto las Diez Esencias Divinas o, lo que es lo mismo, el Gran Cuerpo y Manifestación de Dios, de las Leyes Divina y Creadoras.
Pero, ¿por qué esta división-clasificación se recoge en el primer capitulo? Por la misma razón por la que en el primer capitulo del Génesis se recogen en estado germen, es decir, en su Principio, los diferentes Días de la Creación. Se trata, sin duda, de una presentación, de un anticipo, de una semilla que anuncia el potencial inseminador que debe crecer y desarrollarse.
¿Podríamos pensar entonces, que Marcos tenía conocimientos de la Cábala? Sin duda alguna. Los Cuatro Evangelios están narrando, en un lenguaje adaptado a la época histórica, lo que se han llamado los Cuatro Caminos Iniciáticos: Fuego, Agua, Aire y Tierra. Siendo así, los narradores emplearon sus conocimientos para expresar la Verdad con el colorido apropiado a su Iniciación.
San Marcos representa al Elemento Aire-Pensamiento y, conociendo las peculiaridades de este Elemento, podemos decir que, su Trabajo consistió en hacer comprensibles los Misterios del Trabajo Crístico. San Juan "Evangelista" se centró en transmitir el Evangelio de Fuego, el Revelador. San Lucas trabajó en el Elemento Agua, y su mensaje tiene como objetivo conquistar el corazón del hombre para sensibilizarlo con la Fuerza del Amor. San Mateo, mas preocupado por realizar su Trabajo en el campo material, comienza su narración aportando los mínimos detalles sobre la genealogía de Jesús. Trata de dejar claro su identidad humana.
Marcos es el intelectual y, como tal, dirige sus esfuerzos a traducir, hasta hacerlas comprensibles, las vivencias del Cristo y, para ello, recoge como fuente de información las experiencias de Pedro-piedra, el representante del Arquetipo de Tierra o, lo que es lo mismo, Capricornio. El Aire es la antesala de la Tierra; el pensamiento antecede a la acción.
La razón permitirá al hombre comprender el mensaje Crístico, y acomodar su comportamiento a El. Marcos trata de penetrar en nosotros conquistando la fortaleza de nuestra mente. Este es el motivo, y no otro, por lo que su primer capitulo, el que está en correspondencia directa con Aries - Principio - Origen - Semilla-, da comienzo poniendo de manifiesto los Diez Trabajos Esenciales que el alma humana ha de desarrollar para que la naturaleza Crística nazca, crezca, muera y resucite en su interior.
Cada uno de esos Diez apartados está en sintonía con los Trabajos de cada uno de los Diez Séfiras. El estudiante de Cábala no tendrá dificultades para ver la relación existente entre estos apartados y los Séfiras. Sin embargo, y dado que este trabajo va dirigido tanto a estudiantes avanzados como a iniciantes, entraremos a explicar con más detalles la singular relación. Veámoslo:
La Misión de Juan = Kether. Fuego. Yod.
El bautismo de Jesús. = Hochmah. Agua. He.
El retiro de Jesús. = Binah. Aire. Vav.
Su predicación = Hesed. Tierra. 2º He.
Vocación de los primeros discípulos = Gueburah.
En la sinagoga de Cafarnaúm = Tiphereth.
Curación de la suegra de Pedro = Netzah.
Curaciones en la tarde del Sábado = Hod.
Deja Cafarnaúm secretamente = Yesod.
Curación de un leproso = Malkuth.

jueves, 8 de octubre de 2015

¿Genera karma el divorcio?


Existen Escuelas Iniciáticas que consideran el divorcio como un grave error, pues según su teoría, la separación de nuestro cónyuge significa que nos hemos superado una prueba, y por lo tanto nos habremos generado un futuro karma que nos obligará a encontrarnos en una futura encarnación con esa misma persona. ¿Qué hay de cierto en todo ello?

Estás en lo cierto, cuando refieres que existen Escuelas donde se imparten enseñanzas espirituales en las que se indica a los estudiantes, que la separación de la pareja supone generar un karma, es decir, una lección pendiente con la persona con la que no hemos conseguido consolidar una experiencia de relación armoniosa.

Tendríamos que dedicar un espacio mayor que el que estamos tratando para explicar con más detalle los argumentos que defienden dicha teoría. A pesar de no contar con este espacio, sí procuraré sintetizar los puntos más importantes.

En primer lugar, debemos saber que el encuentro con la pareja no es casual, sino causal, es decir, no es fruto del azar, sino que más bien responde a una ley cósmica que determina que nos sentimos atraídos por aquello que nos complementa. Si el alma humana se expresa en el terreno físico manifestándose en la dualidad de los sexos, el hombre sentirá atracción por complementarse con su opuesto para así encontrar la unidad interior.

Ahora bien, cada uno de nosotros tiene una vibración determinada en virtud a sus logros particulares, esto es, a su evolución. De este modo, unos se sienten atraídos por un tipo de personas y otros por otras.

Cuando llevamos esta relación al terreno particular, la persona que ocupa nuestro opuesto y por la que nos hemos sentido atraído, llamados a compartir nuestras vidas con ella, será la que deba completar nuestra necesidad anímica de re-encontrarnos con la unidad perdida.

Si una vez encontrada esa persona, decidimos realizar el viaje alquímico del re-encuentro y en un momento de ese camino, decidimos poner fin a la relación, ocurrirá que quedaremos desorientados, al tiempo que hemos dejado una parte de nosotros mismos desprovista de lo necesario para llevar a cabo la integración de lo “opuesto” en nuestra conciencia.

Si el motivo de la separación resulta ser su carácter egoísta, sin duda alguna debemos reconocer que lo que estamos haciendo es rechazar nuestro propio egoísmo representado, proyectado, en nuestra pareja.

La vida de relación nos permite realizar esa gran labor que supone el tomar conciencia de lo que somos interiormente. Cuando, a veces, nos miramos en ese espejo y descubrimos un rostro deforme, lo primero que se nos ocurre es abandonarlo, pues no podemos aceptar de ninguna de las maneras que esa imagen corresponda a una parte de nuestro ser.

La gran prueba del matrimonio se encuentra en lo que hemos dicho, vencernos en la parte más oscura de nuestro yo, integrando aquellos aspectos que rechazamos y que proyectamos en nuestra pareja.

lunes, 16 de marzo de 2015

Causa Espiritual de las enfermedades de los pies.

El presente artículo, está dedicado al signo de Piscis y a su regencia sobre los pies. Todos los textos astrológicos consultados sobre este particular, coinciden en atribuir al signo de Piscis con la parte del cuerpo físico que nos permite la movilidad.

Cuando estudiamos las características de tercer signo del elemento Agua, observamos que su papel estelar le lleva a ser el exteriorizador de las emociones y deseos, es decir, Piscis, nos impulsa a conquistar lo que nuestras emociones nos dictan. Y cuando esto ocurre, nos sentiremos llamados a movilizarnos para conseguir lo que nuestros sentimientos nos inspiran.
Precisamente, cuando esta dinámica se activa, serán nuestros pies los que nos permitirán desplazarnos de un lado a otro, con el único objetivo de permitirnos satisfacer nuestros deseos. Por lo tanto, estamos estableciendo una relación que nos aportará mucha información sobre nuestra naturaleza emocional, ya que, en la medida en que nuestros pies encuentran dificultades para realizar su cometido, tendremos que preguntarnos, ¿qué ocurre con nuestras emociones para que esto sea así? 
Las enfermedades y trastornos físicos que padezcan nuestros pies, nos estará informando de la calidad de nuestro cuerpo emocional; nos indicará en qué medida, nuestros sentimientos están sirviendo al amor o a la pasión y el egoísmo.

Bien, sirvan estas líneas de introducción. Ahora, entraremos a analizar este apasionante tema desde diferentes puntos de vista. Vamos a adentrarnos en el texto sagrado de la Biblia para analizar dos pasajes que, considero muy interesantes, y en los que se pone de manifiesto dos acciones relacionadas con los pies: sacudirse los pies y el lavado de pies.
Veremos, igualmente, el significado emocional de las enfermedades relacionadas con los pies y recogeremos las recomendaciones que nos ayudarán a cambiar nuestras pautas emocionales para encontrar el estado saludable.


Textos Sagrados:

“Cuando no se os reciba ni se escuchen vuestras palabras, salid de la casa o de la ciudad y sacudid el polvo de los pies para que no quede en vosotros recuerdo en ella. En verdad os digo que el día del juicio, el país de Sodoma y Gomorra será tratado con menos rigor que esa ciudad”, prosigue Jesús (Mateo X, 14 15) (Marcos VI, 11) (Lucas IX, 5 y X, 10 12)

Los pies tienen una relación directa con el alma humana. Los pies están regidos por el signo de Piscis, que es la sede zodiacal asignada a la oleada de vida humana. Más tarde, Cristo lavaría los pies a sus apóstoles para simbolizar la purificación del alma. Cuando les recomienda pues que sacudan el polvo de sus pies si la casa (o morada psíquica del interlocutor) no los recibe, quiere decir que el discípulo no debe guardar en su alma el recuerdo de aquellos que no han querido acogerlo. Si no se sacude el polvo de los pies, el que rechaza las palabras del discípulo dejará huellas en el alma, es decir, establecerá un vínculo que lo obligará a volver a encontrarlo en una próxima existencia.

Es importante pues que el discípulo aprenda a sacudirse el polvo de los pies cuando se encuentra ante alguien que es opaco a sus enseñanzas. No dejemos que en nuestras almas haya incrustaciones de otras almas que más tarde nos obligarían a descender a sus abismos. Podemos descender por voluntad propia, pero no obligados por necesidades kármicas. No abriguemos pues hacia los que no nos escuchan ni rencor, ni deseos de demostrarles la verdad, ni resentimiento alguno por habernos tratado con desconsideración.

Esto es especialmente aplicable a la pareja y a los familiares más cercanos. En efecto, ocurre con frecuencia que las personas que poseen algunos conocimientos esotéricos o que empiezan a acceder a la nueva consciencia sientan cierto resquemor o bien desarrollen un sordo resentimiento hacia sus seres queridos cuando éstos no comparten sus inquietudes espirituales. El Maestro nos sugiere la pauta a seguir en este caso: respetar el camino que el otro ha escogido sin pretender obligarle a seguir el de uno. Ningún camino es más válido que otro, lo que cuenta es el proceso.

Luego, derramó  agua en un recipiente  y se puso a lavar los pies de sus discípulos,  secándolos con el paño con que se había ceñido. Comenzó por Simón Pedro, y éste le dijo: “¡Tú Señor, tú me lavas los pies!” Jesús le respondió: “Lo que yo hago ahora no lo comprendes pero lo comprenderás muy pronto.” Pedro dijo: “No, jamás me lavarás  los  pies”, y Jesús  le respondió: «Si no te lavo, no tendrás tu parte en mi Reino.” Simón Pedro le dijo: “Señor, no solamente  los pies,  sino aun las manos  y la cabeza”. Jesús  le dijo: “El que  es lavado  sólo  necesita  lavar  sus pies  para  quedar enteramente purificado, y vosotros lo sois, pero no todos.»  (Juan XIII, 5-9).

El Apóstol Juan, representa el signo de Piscis. La función  de este signo es la de exteriorizar  los  sentimientos, sacarlos  fuera a fin de que no perturben  al hombre  en la búsqueda  de la Verdad.  Los pies están regidos  por Piscis, de modo  que ese lavado de pies está relacionado con las funciones  del signo.
Si en Piscis nos desprendemos de nuestros  deseos,  sentimientos, emociones, es preciso  que lo hagamos  limpiamente, porque  si esos deseos-sentimientos-emociones son sucios, contaminaremos con ellos la tierra en la cual los arrojemos y sólo habremos  conseguido que nuestra  suciedad interior  pase al exterior.

Son muchos  los  Pedros  que se resisten  a ser lavados  por Cristo;  muchos  los que no quieren “humillar” su espiritualidad interna y ponerla a servir en tareas que consideran inferiores. Muchos  son los  que llevan con  orgullo  sus conquistas espirituales y se dicen: “De aquí no me bajo.” Pero si la espiritualidad no se baja para purificar  lo que, por su naturaleza,  está debajo  de ella, lo inferior  no  podrá  entrar  en  el Reino  de  Cristo  y la fuerza  crística  no tendrá  más remedio  que acceder  a lo inferior  a través  del sacrificio, el suyo propio  primero y provocando con ello el suicidio  de Judas, o sea la desaparición del Mal, cuando  la voluntad  del “muerto”  ha penetrado en él autodestruyéndolo.

Todos  los personajes de la pasión  están  en nuestra  naturaleza interna,  que los  va generando y gestando a lo  largo  de nuestras existencias. Si hemos  alcanzado este punto en que actúan en nosotros  Marta-María-Lázaro, Juan, Pedro,  Judas  y Cristo,  es que nos encontramos en las puertas  del Reino y podemos acudir a ese banquete,  sucios  o limpios, y ello  determinará  el que penetremos en ese Reino deslizándonos suavemente  o mediante  drama y violencia.

La iglesia católica  ha convertido el lavatorio de pies en un rito  y, para poder  cumplirlo, moviliza  todos  los años a los pobres, constriñéndolos a colaborar. De la forma  en que se lleva a cabo,  es muy difícil que los fieles puedan ver en ese gesto  la necesidad  de que lo superior  purifique  a lo inferior  en cada hombre.  En la vida familiar, sobre todo  en el campo  donde  existían menos  comodidades, podía contemplarse a menudo  la escena de la mujer lavando  los pies a su marido,  evidenciando así el impulso  interno  que busca esa purificación  espiritual.  Sepamos  ver  en los  pies  el termómetro físico  de nuestra  temperatura emocional.  En ellos  se  refleja  el  estado  de nuestras  emociones. Si los pies se hinchan,  se agrietan,  se “duermen” o son dolorosos, es señal de que nuestras  emociones bajan sucias, y, del mismo  modo que un baño de pies alivia su dolor, la purificación de los sentimientos aliviará nuestra vida de la carga que hacemos  pesar  sobre  ella. Es muy  frecuente encontrar  gente  con los  pies  cansados  y ello indica  que están  viviendo  por  encima  de sus posibilidades morales, intelectuales o emocionales. Y, una de dos,  o bien  deben  lavarse  los  pies  y  estar  a la altura  de lo  que pretenden  ser, o renunciar  a su ambición  y aligerar  así el peso  de su edificio  humano.

Después de haberles lavado los pies y de haberse puesto  el vestido  volvió  a la mesa y les dijo: ¿Comprendéis lo que os he hecho? Me llamáis Maestro  y Señor,  y decís bien, pues lo soy. Si os he lavado los pies, siendo el Señor y el Maestro, debéis también  lavaros  los  pies los  unos  a los  otros, ya que os he dado  un ejemplo, a fin  de  que  hagáis  como  yo  he hecho.  En verdad,  en verdad  os digo que el servidor  no es más grande que su Señor, ni el apóstol  más  grande  que quien  lo ha enviado.  Si sabéis  estas cosas, felices  sois, siempre  que las practiquéis. (Juan XII, 12-17)

Dice Jesús en este punto algo sumamente importante: nuestro  comportamiento debe  seguir la pauta del discurrir del cosmos. Debemos  ser primavera  con la primavera; verano con el verano, etc. y realizar en nosotros los procesos inscritos en los libros  sagrados.  En los gestos  de Jesús se encuentra  el modelo  de comportamiento que debemos   seguir para pasar del mundo  de las realidades  materiales  al de la vida del espíritu.  Cuando los caminos  de acceso  son diversos, también  nos lo indica con hechos  o con parábolas.
La única dificultad  reside en entenderlo y saber que cuando  habla de lavarse los pies, se refiere a la purificación de los sentimientos. En todo cuanto dice o hace hay una enseñanza oculta, pero esa enseñanza va siendo inspirada  a los hombres a medida  que la buscan y no se conforman con el sentido  literal de las palabras, que es suficientemente absurdo  como para impulsar al que busca de veras la verdad  a ir más allá de lo aparente.

En efecto,  si interpretamos este pasaje del lavatorio  de pies en su sentido  literal, tendremos que para entrar en ese paraíso  que deja entrever  la enseñanza  de Cristo,  sería preciso  que Jesús  lavara  los  pies  a sus  discípulos  y  después  que  lo hicieran entre  ellos.  Hasta un niño  puede  entender  que los  pies  limpios  o sucios  no han de ser obstáculo  para que un hombre  vaya al cielo.

Esa observación induce a pensar que algo se oculta en esa historia de pies.
El paso  siguiente  hace  pensar  al hombre  profano  que  lo  que Jesús pretende  decir es que es preciso  ser humildes,  sobre todo en la relación ricos-pobres o poderosos-humildes, pero la humildad  ya es proclamada  como  una virtud  al principio de la enseñanza, como para que deba  ser ilustrada  con  ese ejemplo.  No es todavía  eso, pero  las reflexiones  sobre  la humildad  pueden  ya llevar  el alma a consideraciones  interesantes sobre qué es la humildad, que consiste en bajar  a lo  inferior,  apareciendo  la idea  de  que lo  noble,  lo elevado,  lo digno,  debe descender  de su pedestal,  desnudo,  despojado  de todos  sus oropeles.  La cabeza  -del que lava- debe estar a la altura de los pies del lavado.  En ese camino  de reflexión irán apareciendo  los valores  que darán más profundo significado  a ese gesto.  Su exacta  dimensión  surgirá cuando  lo encasillemos en el zodiaco,  la madre, la matriz  de nuestro  universo  solar y cuando le apliquemos  las medidas  del Árbol Cabalístico. Entonces  veremos:

Como ya hemos  dicho,  los  pies  siendo  regidos  por  Piscis  y siendo  las funciones  de este signo las de desprender  los sentimientos, la purificación  de lo uno  corresponderá a la purificación de lo  otro.
Esto  sucede  cuando  el Sol está  en  Aries,  o sea cuando  el Cielo entra  en la Tierra.
La cabeza a la altura de los pies  significará que Kether está en Tiphereth,  puesto que Kether es la cabeza y Tiphereth  la puerta por la que salen las emociones del mundo de creaciones,  en el esquema  del Árbol.

Todo  ello nos inspirará  la dinámica  que debemos  poner  en marcha  y  al decirnos  que  debemos   lavarnos  los  pies  los unos a los otros,  porque  no somos  más que nuestro  Señor, y si él lo  ha hecho,  también  debemos  hacerlo  nosotros,  entenderemos que  nuestra  cabeza,  nuestra  voluntad   creadora,  debe  bajar  a la puerta por la que salen las emociones en nuestros  hermanos,  nuestros  compañeros de vida, para purificarlos.

Hay personas que tienen efectos purificadores sobre otras,   es decir, personas  en las que esta dinámica se expresa  de una forma natural, sin forcejeos; del mismo  modo  que otras personas  son conductoras de pasiones  y de bajos instintos. En el primer caso podemos decir  que la relación  cabeza-pies  hace que éstos  suban, y en el segundo  caso que la cabeza se queda atrapada en los pies. Es decir, al purificarse  los unos a los otros  siempre existe el peligro de que sea el purificador  quien se vea contaminado. Por ello, Jesús se ciñó la cintura al iniciar el lavatorio  de pies.

En la dinámica  cósmica,  vemos  en la estructura  del Árbol cómo Kether, el Padre, hizo descender  a Tiphereth,  el Hijo, a la más baja región del mundo de creaciones, donde, permanentemente, lava los pies  a los  sentimientos. Cada uno  de nosotros lleva  sobre  sí ese Árbol  de  la Vida,  cuyos  centros   van  entrando  paulatinamente  en fase activa.  Más tarde o más temprano ha de llegar el momento en que el Hijo descienda  de su trono  llamado  Hochmah,  a la derecha del Padre, y se encarne en Jesús-el Hombre, en nuestra Conciencia­ Tiphereth para purificar toda la suciedad acumulada en los sentimientos.

Afortunados  si  comprendemos  esas  cosas,   dice  Jesús, siempre  que las practiquemos.
En esto,  como  en todo,  la purificación empieza  por  nosotros mismos.  Si no lavamos  nuestras  propias  pasiones,  mal podremos purificar  a los demás.  El lavatorio  de pies tendrá  que manifestarse de acuerdo  con la Ley del Yod-He-Vav-He, y en una primera  etapa estallará en nuestra naturaleza interna una inmensa  voluntad  purificadora; en una segunda etapa nuestras pasiones serán arrojadas de nuestra tierra humana, quemadas en ese fuego purificador, y en una tercera  etapa podremos exportar  pureza y lavar los pies a nuestros hermanos.


Biodescodificación

EL PIE                                                                                                    

El pie, en general, son los conflictos relacionados con la madre.   También puede referirse a la Madre simbólica que protege:
·         La Seguridad Social
·         Ayudas estatales

Madre = Protección
Padre = Permiso

PIE PLANO
Búsqueda del afecto de la madre. Cuando soy niño, no quiero separarme de mi madre “Me impide despegarme y me clava al suelo”. “Estoy aplastado por mi madre” Son planos hasta los 4-7 años.

PIE HUECO O CAVO
Búsqueda de autonomía en relación a la madre “Me resisto al agobio de mi madre” “Quiero separarme de mi madre”.

Los dedos del pie:
·         Dedo gordo: El dedo gordo representa… “La obligación a la madre”.
·         Dedo II. Representa “a los colaterales” (hermanos, cuñados, esposo, compañeros de trabajo).
·         Dedo III: “Problemas de comunicación”, de circulación de la comunicación.
·         Dedo IV: Problemas de vesícula biliar, “Cólera reprimida, rencor e injusticia, en relación a la madre”
·         Dedo V: Territorio

Hallux valgus (“juanete”), callos:
El dedo gordo representa la obligación a la madre. Un problema con el dedo gordo se corresponde con el resentir “mi madre me obliga a”. La gente con problemas en el dedo gordo está bajo el dominio de la madre.
En el caso de los callos añadimos “Protección” con la descodificación del dedo en cuestión.

Obligación con los colaterales:
·         El dedo encima: “debo actuar porque soy el mayor”
·         El dedo debajo: “debo hacerlo en lugar de los mayores”
·         Los dos dedos: “Dificultades para encontrar su camino”.

Espolones calcáneos:
La planta del pie es la madre, pero a nivel simbólico es la casa donde se encuentra la madre, la casa familiar. “No tengo derecho a marcharme de casa”, a poner el pie en el suelo para marcharme. Me culpabilizo de pensar que quería marcharme.

Esguinces:
Hay varios tipos de esguince en función del dolor sobre un tendón en particular:
  • Ligamento lateral externo, se produce en un movimiento de inversión. Si hay dolor anterior está relacionado con vesícula biliar, cólera, rencor, injusticia. Si hay dolor posterior está relacionado con la vejiga, territorio.
  • Ligamento lateral interno, se produce en movimiento de eversión. Se relaciona con el bazo, con la “Preocupación por los hijos”.
Resentir: “Tengo miedo a estar desvalorizado en un proyecto futuro”

Huesos Sesamoideos:
Situados en la articulación metatarsofalángica del dedo gordo. Su función es “actuar como palanca” para el dedo gordo. Potencian la fuerza para mantenerlo presionado contra el suelo.
  • Conflicto de obligación hacia la madre, “no he tenido suficiente fuerza para luchar” porque los sesamoideos ayudan al dedo gordo a mantener el equilibrio.
  
Louise L. Hay

Causa probable: Representan nuestra comprensión de nosotros mismos, de la vida y de los demás. Temor al futuro y miedo de no avanzar en la vida.
Nuevo modelo mental: Mi entendimiento es claro y estoy dispuesto a cambiar con los tiempos. Estoy a salvo. Con facilidad y alegría avanzo en la vida.

PIES
Tienen que ver con nuestro entendimiento, con la forma en que nos entendemos y en que entendemos la vida, tanto el pasado como el presente y el futuro. A muchos ancianos les cuesta caminar. Su entendimiento se ha vuelto parcial y retorcido, y con frecuencia sienten que no tienen adonde ir. Los niños pequeños se mueven con pies alegres, danzarines. Los ancianos suelen arrastrarlos como si se negaran a moverse.

PIES (Significado)
Conflicto en la dirección que vamos. Falta de estabilidad y seguridad. Problema con la totalidad de nuestro Ser.
SOLUCIÓN POSIBLE: Reflexionar y discernir. Autoestima y confianza. Alineamiento integral.

LISA BOURBEAU

BLOQUEO FÍSICO: Los problemas en los pies son muy numerosos.

BLOQUEO EMOCIONAL: Como los pies son el medio por el cual las piernas pueden avanzar, representan el medio utilizado para ir hacia adelante en la vida. Tener problemas en ellos significa que la persona no encuentra los medios necesarios para avanzar, ya sea que sienta demasiados miedos, que se deje detener por los demás o que sienta que la detienen. No está segura con respecto a la dirección a seguir. Este problema también puede indicar que la persona tiene la impresión de estar parada siempre en el mismo lugar, de no avanzar. Además, puede ser una persona a la que le gustaría huir y no está suficientemente arraigada en la Tierra o en el mundo físico. Se aísla de la realidad material a causa de sus temores. También puede producirse dolor en el pie en una persona que tiene miedo de que la pongan "de patitas en la calle", es decir, que la cesen en sus funciones. Si los pies duelen más durante el reposo que en la actividad, indica que la persona no se permite detenerse a descansar. Quiere ir demasiado rápido o hacer demasiado para lograr sus metas. Se valora mucho por sus acciones.

BLOQUEO MENTAL: Tus pies son muy importantes para tu cuerpo físico. Existen para sostener todo tu organismo y para ayudarte a avanzar en la vida. Te dicen que debes hacerlo alegremente, con entusiasmo y de manera relajada. Los pies son la parte de tu cuerpo que está en contacto directo con la Tierra, y simbólicamente, esta representa a nuestra madre. Todo problema en los pies te dice que te mantengas bien arraigado a la realidad del "aquí y ahora", teniendo más confianza en el Universo y en tu intuición. Corre, vuela, no dudes en tomar los medios que consideres necesarios para avanzar. No te dejes "pisar" por nadie. Esto te dará la ocasión de vivir experiencias diferentes y de descubrir tus talentos ocultos. Siéntete sostenido y la vida te sostendrá.

JACQUES MARTEL

PIES (en general)
Los pies representan mi contacto con la tierra de energía alimenticia.
Están relacionados con las relaciones que vivo con mi madre así como los conflictos frente a ésta, los cuales pueden remontar tan lejos como mi concepción. Mis pies me dan estabilidad en mis desplazamientos hacía un objetivo, un deseo o una dirección. Me ayudan a sentirme en seguridad en mi relación con el universo. Representan la posición que tomo frente a las situaciones que se me presentan. El hecho de tener un pie izquierdo más fuerte que el pie derecho (o viceversa) puede informarme en las diferentes tendencias que debo privilegiar en mis desplazamientos o contactos con el suelo, tanto físico como mental o espiritual.

Además si ando con los pies girados hacía el exterior, puedo vivir confusión frente a la dirección tomada o tener una dispersión de mis energías en diferentes proyectos, mientras que si mis pies están girados hacía el interior, vivo un cierre o una resistencia frente a las direcciones por tomar en mi vida.

PIES (dolencias de…)
Gracias a mis pies, me desplazo en el camino de la vida. Mi cerebro es la central de mando de mis pies. La ciencia de la reflexología nos informa que todo nuestro cuerpo está repartido en la superficie de nuestros pies. Por lo tanto, todos los problemas que puedo vincular a mis pies me permiten saber cuál lugar de mi cuerpo me está hablando.
Un problema vinculado con mis pies me indica un conflicto entre la dirección y el movimiento que tomo, y manifiesta mi necesidad de más estabilidad y seguridad en mi vida. El futuro y todos sus imprevistos me dan miedo. Cuando me duelen los pies, debo ralentizar el paso. ¿Se debe al aburrimiento o al desánimo frente a todas las responsabilidades y frente a todas las cosas que debo hacer y que me parecen imposibles de realizar? O al contrario, puede que vaya a 300 kilómetros por hora y mi cuerpo me dice de ir más despacio antes de “tener un accidente?

Una rampa en el pie izquierdo o en el pie derecho me indica a qué nivel se sitúa la duda o el rechazo de adelantar o bien cuál es la dirección que me asusta coger. ¿El bloqueo está dentro o fuera de mí? Debo tomar posición en una situación dada y puedo tener miedo de “perder pie” y “ya no sé en cuál pie he de bailar”.
Un pie llano me indica una columna vertebral muy recta, muy rígida, y por lo tanto, tengo una estructura menos flexible. Ya que no hay ningún espacio entre todo mi pie y la tierra en la cual ando, esto demuestra que mis fronteras personales están mal dibujadas. Me siento pues vulnerable y, para protegerme, “sobrevolaré” la superficie de las cosas en vez de crear un contacto más profundo y “coger raíz” adecuadamente, tanto en una relación afectiva, como en un trabajo, o en cualquier otro campo. Esto también tiene por consecuencia que mi trabajo estará entremezclado con mi vida privada, ambas solapándose, poco importa lo que suceda y en detrimento del resto de mis relaciones.
Al contrario, si tengo el puente del pie alto, esto me revela que tengo un desplazamiento más pesado y una columna vertebral muy cargada. Esto revela también que claramente separé mi vida pública de mi vida privada. Esto me lleva a estar apartado y silencioso, teniendo dificultad en iniciar una comunicación y anticiparme a los demás.
Un freno a mis emociones frente a la dirección que he de tomar en mi vida se traducirá por unos pies hinchados y el exceso de estas emociones que se liberan se traducirá por transpiración.
Los pies fríos me llevan a cuestionarme sobre mis relaciones con mi madre y ver lo que puede llevarme a tener los pies fríos, incluso helados. Muy sencillamente puede tratarse de mis relaciones con ella que encuentro distantes y “fríos”.

Por lo tanto debo amar mis pies porque son ellos que llevan todo mi ser en el camino de la vida. Cuanto más los amo y los acepto más fácil será el trabajo que cumplan.

viernes, 9 de enero de 2015

Causa espiritual de las enfermedades oseas...

Si pretendiésemos construir un edificio, no podríamos hacerlo tan sólo contando con el proyecto arquitectónicos del mismo. Únicamente podremos dar cuerpo a ese proyecto si contamos con los materiales físicos necesarios para ello, es decir, necesitaremos ladrillos, arena, cemento, agua, y de este modo una larga relación de medios.

Podríamos aplicar lo anteriormente descrito, para conocer cuál es el principal papel que desempeñan los huesos en ese gran organismo, que es el cuerpo humano.

El cuerpo, gracias al sistema óseo logra mantenerse erguido, al tiempo que le permite realizar todas las acciones que requieren del movimiento, la destreza, en definitiva, de la realización.

Cuando la parte más sólida del cuerpo sufre un trastorno, nos está indicando que lo más sólido que habita en nuestro interior, está sirviendo a una causa errónea.

Recuerdo una anécdota que bien enriquece este punto en concreto. Se trata de las dolencias manifestadas por un compañero que se quejaba de constantes molestias en las rodillas. El, me contaba que tenía muchas dificultades para ponerse de rodillas. Cuando analizamos la situación descubrimos que durante mucho tiempo, él, se había entregado a la defensa de unos principios que defendió celosamente. Al pasar el tiempo descubrió que todos aquellos años había servido a una causa equivocada.

Pues bien, durante el tiempo que estuvo "postrándose" ante unos principios erróneos, las dolencias no le abandonaron. Sin embargo, todo cambió a raíz que experimentó el cambio de conciencia. Desde ese momento, empezó a mejorar, el abandono de sus rigideces aportó flexibilidad a sus rodillas.

Cuando son los huesos los que nos fallan, debemos plantearnos si en verdad existe solidez en nuestros principios.

domingo, 4 de enero de 2015

Problemas para expresar los sentimientos...


Actualmente estoy enfrentándome a un problema de relación de pareja debido a que tengo muchas dificultades para expresar mis sentimientos. Por mucho que lo intento no puedo cambiar... yo quiero a mi pareja, pero según ella no se lo demuestro como ella quiere (Anónimo).

Lo que manifiestas con tu mensaje es la eterna lucha entre los Elementos contrarios pero llamados a la complementación.

Para los estudiantes de astrología no es desconocida la discrepancia que se da entre los signos que, en la rueda zodiacal, se encuentran en oposición. Este es el caso de Aries-Libra, para expresar la dicotomía que se da entre el Fuego y el Aire, es decir, entre lo abstracto y lo concreto.

De igual modo ocurre con el resto de los signos, así vemos que Capricornio y Cáncer forman un eje de Fuerzas que encontrándose en oposición,  deben desarrollar un trabajo de integración.

Si analizamos las características de tu signo, Capricornio, descubriremos las razones por las cuales te comportas como nos describes en tu nota. Los signos del elemento Tierra no son signos emotivos, como es el caso de los del Elemento opuesto, el Agua. Los nacidos bajo la tutela de la Tierra expresan su energía de un modo muy diferente a como lo hace, otros signos. La Tierra se esfuerza por demostrar sus afectos, procurando que a sus seres queridos no les falte ningún detalle en el mundo material. Se preocupan por la alimentación, por la educación, por la situación económica y social, pero difícilmente lo descubriremos con respuestas sensibleras.

Son luchadores en el mundo de las formas; saben de la dificultad de conseguir los objetivos. Para ellos, todo se consigue a base de esfuerzos y sacrificios, por lo que no vale la pena llorar las lamentaciones.

Si verdaderamente tienes voluntad de reconciliarte con tu pareja, dejando atrás tu tozudez, debes intentar de hacerle ver con sinceridad el modo en cómo sabes expresar tu afecto hacia ella. Entre los dos debéis llevar a cabo una experiencia de enriquecimiento mutuo, ya que lo que a ella le falta para ser "completa" interiormente, se lo puedes aportar tú, y viceversa.