sábado, 9 de junio de 2018

Rostros Planetarios y sus Programas Espirituales: Urano.

Programas Espirituales extraídos de la Relaciones Planetarias:

La posición de los planetas en la Carta Astral, nos está indicando los Trabajos-Programas que la conciencia debe asimilar en la presente encarnación.
Para la Astrología Esotérica, los planetas actúan desde nuestro interior, ya que el hombre aparece como un micro-cosmos conteniendo en sí todos los elementos del macro-cosmos.

Para la Astrología Cabalística las fuerzas planetarias están personalizadas por una Entidad con la que se puede dialogar.

La Tradición da a las Entidades encargadas de ese suministro de fuerzas el nombre de Genios. Los llamados Genios pertenecen a la oleada de vida de los Ángeles y son los ejecutores de un determinado programa divino, expresado a través de los Séfiras del Árbol Cabalístico que, como sabemos, son Centros de Vida en los que evolucionan, como en nuestra Tierra, miles de millones de seres de muy diversas categorías.

Cada uno de nosotros,  captará el “mensaje” planetario según su sensibilidad peculiar o, dicho de otro modo, según su nivel de evolución.
Esa Fuerza que mora en nosotros no nos impone jamás su programa, si no que nos lo ofrece en Servicio. Hemos sido nosotros quienes hemos preparado una morada para aquella Fuerza, quienes la hemos invitado a tomar posesión de ella. Nosotros hemos sentido apetencia por su programa y Él nos lo ha ofrecido en amoroso servicio.

Cada Centro de Vida –Séfira- dispone de equipos de Mensajeros que se encargan de transportar la Vida que se derrama del Séfira hasta las puertas de los demás Centros de Vida. En lo que se refiere a nuestro mundo, esa Vida es recibida en la periferia de los Mundos del Pensamiento, del Deseo, y Etérico por los 9 coros de Ángeles que nuestros estudiantes conocen bajo el nombre de Genios y los 9 coros de Arcángeles y demás jerarquías trabajando a niveles superiores, especializados en el trato de esa materia y que se encargan del acondicionamiento de las energías procedentes del Mundo del Pensamiento y de Deseos de cada Séfira en los Cuerpos Mental y de Deseos de los hombres de la Tierra.
Esa Vida viaja por diversos canales cósmicos que une los Séfiras entre sí, de manera que cuando un planeta se encuentra en la desembocadura de uno de esos canales, precipita por él la Calidad de Vida que debe ser transportada por dicho canal, que se conoce astrológicamente con el nombre de Aspecto, esto es, el ángulo de separación entre dos cuerpos celestes.

Siendo cada uno de nosotros un cosmos en miniatura, lo que ocurre en el universo sucede también en nuestro interior, donde se encuentran los planetas circulando por las esferas de nuestros átomos. De manera que cuando un Séfira exterioriza su Vida por un determinado canal, también en nuestro Yo intelectual, emotivo y físico, esa exteriorización tiene lugar, impulsándonos a realizar un acto de la naturaleza de la Fuerza exteriorizada. No es por lo tanto el planeta de fuera que nos impulsa a obrar, sino el planeta de dentro, en cuya materia hemos sido aprovisionados a su debido tiempo por las jerarquías que trabajan en nuestros distintos cuerpos.

Con el propósito de facilitar la comprensión de los distintos Programas con los que trabajan los diferentes planetas, presentamos un resumen que nos ayudará a tomar consciencia de ellos.
Comenzaremos este estudio con el planeta Urano y su relación con el resto de los planetas.
Detallaremos el aspecto positivo, entendiendo que dicha expresión se produce cuando el planeta se encuentra relacionado con el resto de planetas por las siguientes relaciones: Semisextil (30º); Sextil (60º) y Trígono (120º).
En cambio, hablamos de aspecto negativo, cuando la relación del planeta con el resto es la siguiente: Semicuadratura (45º); Cuadratura (90º) y Oposición (180º). El resto de Aspectos, como son la Conjunción (0º); la Sesquicuadratura (135º) y el Quincuncio (150º) son considerados aspectos menores y definir el efecto positivo o negativo de los mismos dependerá mucho de las cualidades de los planetas afectados por la relación.
Me gustaría aclarar que cuando decimos que un aspecto es positivo o negativo, no estamos refiriéndonos a la dualidad buena o mala. Todos los aspectos son beneficiosos desde el punto de vista espiritual. Lo que realmente debemos tener en cuenta en la clasificación ofrecida, es que un aspecto positivo nos está indicando que las fuerzas se trabajan armoniosamente, mientras que en un aspecto negativo, el exceso de energía nos lleva a utilizar las fuerzas de una manera inarmónica.

¿Qué uso dar a la siguiente información?

Tomemos nuestro Mapa Natal y observemos la posición del planeta Urano. Veamos si está relacionado con el resto de los planetas. Por ejemplo: nuestro Urano está en Trígono con Saturno. Vemos que al tratarse de un aspecto positivo, nos indica que utilizaremos armoniosamente las fuerzas de ambos planetas. Tomamos nota del Programa positivo: Gracia Divina. Ello nos está indicando que internamente, tenemos la fuerza para convertirnos en portador de esa virtud, es decir, seremos para los demás portadores de Gracia Divina. Dependiendo de la posición (Casa Terrestre donde se ubiquen los planetas), derramaremos esa cualidad en un sector u otro. Pero, independientemente de ello, siempre tendremos esa fuerza en nuestro interior, la cual nos puede llevar a salvarnos de situaciones embarazosas, pues el Amor de Urano se derrama sobre las Leyes Saturninas.

Si por el contrario, observamos que Urano se encuentra relacionado con Saturno por una Cuadratura, lo que nos indica que tenemos un exceso de luz uraniana que no acertamos a canalizar positivamente sobre el marco humano dibujado por Saturno, lo que nos llevará a actuar con negligencia y a establecer leyes que promoverán el caos y la confusión.

Urano-Saturno:             
  • Regencia Angélica: Aladiah.
  • Positivo: Gracia Divina. 
  • Negativo: Negligencia.

Urano-Júpiter:
  • Regencia Angélica: Lauviah.
  • Positivo: Victoria.
  • Negativo: Orgullo, la ambición, los celos y la calumnia.

Urano-Marte:
  • Regencia Angélica: Hahaiah.
  • Positivo: Refugio contra los errores.
  • Negativo: Indiscreción y la mentira.

Urano-Sol:
  • Regencia Angélica: Iezalel.
  • Positivo: Fidelidad.
  • Negativo: Ignorancia, el error y la mentira.

Urano-Venus:
  • Regencia Angélica: Mebael.
  • Positivo: Verdad-Libertad-Justicia.
  • Negativo: Calumnia; falso testimonio.

Urano-Mercurio:
  • Regencia Angélica: Hariel.
  • Positivo: Purificación.
  • Negativo: Cismas; las guerras de religión; influencia a los impíos y los que propagan sectas peligrosas.

Urano-Luna:
  • Regencia Angélica: Hekamiah.
  • Positivo: Lealtad.
  • Negativo: Traición; sedición y rebeliones.

lunes, 23 de abril de 2018

Omael: "Multiplicación y Abundancia"

Todos, absolutamente todos, deseamos que la abundancia se manifieste en nuestras vidas, y cuando esto no ocurre, nos lamentamos y, en ocasiones, atentamos contra el mundo que nos rodea en un deseo desenfrenado de conseguir la deseada abundancia.

Ese deseo de abundancia, nos lleva a adueñarnos de aquello que se convierte en objeto de deseo; no reparamos si ese objeto tiene dueño; no nos importa lo más mínimo que ese fruto deseado no sea la consecuencia natural de lo que previamente hayamos sembrado. El fin último, es sentirnos abundantes consiguiendo lo que, intensamente, hemos deseado.
De este modo no reparamos en que con nuestras acciones violamos una ley básica de la naturaleza, para cosechar hay que sembrar. Esta respuesta, de no utilizar el potencial con el que contamos para llevar a cabo nuestras acciones creadoras, es la razón de que en nuestro mundo todo esté alterado, y en vez de sentirnos “abundantes”, nos sintamos “escasos”.

Confundimos, muy a menudo, lo que significa la “abundancia”. Pensamos, que somos abundantes cuando somos poseedores de los frutos obtenidos, cuando recibimos riquezas y todos los dones del universo. Sin embargo, olvidamos que para poder obtener frutos es preciso contar con la semilla apropiada y sembrarla. Si nos identificamos con la etapa de los frutos y pensamos que hemos alcanzado la meta, no tardaremos en apreciar que ese fruto debe dar origen a una nueva creación. Tendremos que desprendernos de él y utilizar la semilla que nos dispensa. Esta dinámica nos sitúa en condición de valorar que la verdadera abundancia se encuentra en contar con la semilla, es decir, contar con el Principio de la Voluntad, con la Luz necesaria que alumbrará nuestro camino llevándonos a realizar el Programa de nuestra existencia.

El Ángel Omael es especialista en la función primordial de “dar vida”. Su esencia no instruye en la tarea de la “multiplicación” y su programa vital se expande llevándonos a experimentar la vivencia de la “abundancia”. La elaboración de su Programa, viene determinado por la colaboración conjunta de Hesed-Júpiter y Netzah-Venus. Ambos Séfiras trabajan en la Columna de la Derecha del Árbol Cabalístico, donde se manifiesta la Fuerza del Amor. En dicha Columna, Hochmah-Cristo, ejerce funciones Yod-Semilla, es decir, despliega la Voluntad de Amar Incondicionalmente. En dicho Centro, la Voluntad del Padre se expresa con los ropajes del Amor-Unidad. Siguiendo las enseñanzas que se expresa a través de esa Columna, Hesed es el Séfira que actúa como He, esto es, se convierte en la “tierra” donde la semilla de Hochmah-Amor será sembrada. La Cábala nos revela que en el estado Hesed, el alma humana experimentó la etapa “paradisiaca”, indicándonos con ello, que gozábamos de la Gracia y la Abundancia Divina. Nuestro Padre, dispuso un espacio en que Todo estaba a nuestra disposición. Siendo esto así, vemos que la abundancia es un “Estado de Ser” que se manifiesta cuando nos sentimos unidos a nuestro creador, cuando tomamos conciencia de quienes somos realmente. Si actuamos con conciencia de ego, con conciencia de separación, ese estado de ser permanecerá dormido, olvidado y buscaremos externamente y con añoranza su reencuentro: nos manifestamos en nuestra escasez.
Netzah actúa como Vav dentro de esa Columna, es decir, expresa externamente ese Amor. Esta es la razón por la que de este Centro de Conciencia recibimos el impulso de compartir nuestros sentimientos más elevados con los demás. El fruto natural de esa relación es la Multiplicación. Esta multiplicación se manifiesta en todos los aspectos. Puede tratarse de una expansión abundante de nuestros negocios, aunque su expresión más elevada nos hace sensibles a la propagación de la especie.

Cuando las vibraciones de Omael se expresan armoniosamente, debemos saber que es el mejor momento para poder llevar a cabo tareas de expansión y multiplicación. Aquello que emprendamos estará bendecido por el Ángel de la Abundancia. Pero no podemos olvidar lo que advertíamos al principio de este escrito, debemos utilizar nuestras semillas y cosechar nuestros frutos; debemos tener claro esta dinámica y no desear la cosecha ajena. En ocasiones preferimos que otros hagan el trabajo y nosotros llevarnos los frutos de ese trabajo. Si actuamos así, estaremos potenciando la figura del Omael del Abismo, y entonces, en nuestras vidas, cuando pretendamos tener descendencia y ver que nuestros negocios prosperen, seremos testigos que no podemos tener hijos y nuestras empresas, no son productivas.
El actuar como propagadores de la vida nos indicará que tenemos el canal de la abundancia abierto y por él, se manifestará la Gracia Divina. Si queremos ser abundantes, debemos ser conscientes de que en nuestro interior poseemos el “poder de la abundancia”, pues todos somos portadores de la Esencia que hemos heredados de nuestro Creador, el Principio de la Voluntad. Si en nuestras vidas, nos encontramos “estancados”, si nos encontramos con el rostro de la escasez, lo único que tenemos que hacer, es movilizar nuestra Voluntad y “SEMBRAR”. Tened la certeza de que vuestra realidad cambiará y todo a vuestro alrededor se multiplicará, eso sí hay que tener paciencia y saber esperar los tiempos necesarios para que esa semilla, crezca.

sábado, 30 de diciembre de 2017

2018: ¿unidad o dualidad?

"El arquitecto, cuando diseña un proyecto, su primera labor es imaginarlo en la mente. Cuando alcanza la fase final, el de la construcción, tendrá la oportunidad de comprobar si su visión inicial tenía algún error. Si fuese así, es el momento de tomar nota para evitar dichos errores en los nuevos diseños. Podemos resumir, que la dinámica del 10, nos permite tomar conciencia de que somos co-creadores del mundo que nos rodea. La pregunta final es: ¿Cuál es tu realidad?"

De este modo, terminaba el artículo que publiqué el pasado 31 de diciembre de 2016 y al que titulé: 2017: ¿Cuál es tu realidad?

Qué mejor fecha, que un año después, para reflexionar sobre el contenido de dicho artículo. Podemos hacerlo a nivel individual y colectivo, lo que nos permitirá tomar consciencia de la sincronicidad existente entre lo que nos ocurre en lo personal y lo que ocurre en lo social.

Hace unos días, en una conversación con unos amigos, me sorprendía expresando una idea, para mí, muy contradictoria. En una apertura emocional, les confesaba que tenía muchas ganas de que el 2017 llegase a su fin. Esa declaración, verdaderamente, no procedía de mi cuerpo mental, sino del emocional, pues albergo la creencia de que las cosas que nos ocurren tiene siempre un sentido, un por qué y un para qué, que ha de llevarnos a ser conscientes de que somos co-creadores de nuestras vidas.

Estamos tan acostumbrados a expresarnos en términos de "tópicos" que, sin darnos cuenta, surgen de nosotros expresiones que "traicionan" las nuevas creencias. Pensar que un año, en este caso el 2017, tiene el poder exclusivo de hacer que las cosas te vayan bien o mal, es una apreciación que se aleja mucho de la visión expresada anteriormente. A pesar de ello, desde la profundidad de mi inconsciente, fluyó esa expresión que, a pesar de estar fundamentada por las experiencias vividas durante el año, en verdad lo que estaba expresando eran esas "heridas de guerras" propias de haber vivido momentos emocionales de fuerte desarraigo. 

Sí, el 2017, nos ha enfrentado a nuestra realidad, y si esa realidad con la que estamos plenamente identificados es ilusoria, me refiero a la creencia de que somos lo que percibimos, entonces, es lógico que, durante este año, que ahora termina, nos hayamos encontrado con nuestros miedos, cara a cara. Para mí ha tenido varios rostros, a cuál más desagradable. Su fealdad era proporcional al dolor que ha causado en mi mundo emocional. En verdad, a pesar de la diferencia de los rostros con los que se haya mostrado en nuestras vidas, podemos decir, que todos y cada uno de nosotros, habrá experimentado la misma experiencia: el miedo. Miedo a la pérdida, miedo al dolor, miedo a la soledad, miedo a la enfermedad, miedo a la pobreza, miedo...

Ya lo decíamos cuando desarrollamos el artículo del pasado año que nos llevó a hablar de las cualidades del 10, llevándonos al reencuentro con la fase de recogida de los frutos que hemos sembrado.

Como bien nos revela Un Curso de Milagros, podemos tomar consciencia de dos tipos de sentimientos. Uno es el Amor, el otro es el miedo. Distinguir uno del otro es fácil. El Amor une, el miedo separa. El amor es plenitud y felicidad, el miedo, es escasez y sufrimiento.

Con esas "pistas" sabremos cada uno de nosotros distinguir si el rostro mostrado por la vida durante el 2017 nos ha llevado a cosechar Amor o miedo.

Personalmente, debo decir, que la cosecha ha tenido de todo. He podido gozar de la plenitud de dar y recibir, al tiempo, que me he visto desorientado y, en ocasiones, perdido, ante vivencias que me han llevado a saborear el amargo sabor del miedo.

Pero no podemos olvidarnos de la cuestión principal de estas experiencias. Como decía, anteriormente, todo tiene un para qué. En efecto, la función del 2017, no es tan solo situarnos frente a frente a nuestras cosechas. Su verdadero objetivo, es ofrecernos la oportunidad de tomar consciencia de lo que realmente somos. ¿Cuál es tu realidad?

Si mi realidad fuese la que percibo con mis ojos físicos, tendría que afirmar que somos un cuerpo material y que su pérdida nos produce un profundo dolor. Ahora bien, si tras las experiencias vividas, llegamos a la conclusión de que la verdadera vida no encuentra su Causa en el cuerpo, sino en el Ser que lo anima, nuestro Espíritu, entonces, el final del cuerpo material será vivido como un proceso de transición hacia una Plenitud de la Consciencia. El dolor de la pérdida se transforma en Amor hacia lo que somos.

Si analizamos el aspecto colectivo, el social, en España, hemos sido testigos de manera evidente, de que todos llevamos una porción de "independentismo" en nuestros deseos, el cual ha tomado cuerpo a través del conflicto político de Cataluña. Me atrevería a utilizar un eslogan que ha tomado vida a través de las redes sociales: "Cataluña somos todos". Es así, todos hemos contribuidos en cierta medida a que un sector de nuestra nación se manifieste desde el deseo del independentismo. Cuando sanemos a nivel individual ese deseo, entonces, hablaremos de la calidad de un nuevo deseo, de una nueva visión, la cual debe tender hacia la unidad de los seres.

No voy a profundizar más en la idea, pero quiero invitarte a reflexionar sobre la idea expuesta. Si quieres cambiar el mundo que te rodea, cambia primero tu manera de ver las cosas. Si quieres paz, conviértete en paz.

Siguiendo con el propósito de analizar desde la visión de la Numerología, la cifra del nuevo año, 2018, extraeremos el sumatorio de los números que lo conforman: 2+0+1+8= 11 = 1+1= 2. Lo hemos simplificado y el 2018, nos lleva al 2 cuyo valor potencial es el Amor Universal.

Permitirme que comparta en este espacio, el contenido de un artículo que escribí con relación al significado espiritual del número 2:

El número 2 representa la dualidad primordial. Por un lado el principio de la división y por otro, el principio de la Complementación a través del Amor.
Con el número 2 abordamos de lleno un importante misterio, el de la dualidad. Si retomamos el origen de la creación del universo, el Génesis, vemos que, en el Segundo Día de este proceso, Elohim, El, los Dioses, el Ser de Seres, llevo a cabo un trabajo de separación en las Aguas, estableciendo las Aguas de Arriba y las de Abajo. A partir de ese magno momento, la expresión de Unidad-Luz-1 se proyecta de sí mismo dando lugar a otra unidad.
Es evidente que para sumar 2 se hace necesario la manifestación doble de la unidad. Sin embargo, a pesar de tratarse de rostros indivisibles -1-, ahora se expresan bajo un nuevo perfil, el 2, que ya si es divisible. Si el 1 - Kether - en términos cabalísticos es el rostro invisible del creador, la voluntad oculta que todo lo mueve -, el 2 - Hochmah -, se manifiesta como el primer rostro visible de Dios, el Amor que todo lo une.
No deja de ser significativo que el mismo principio que separa, sea a la vez la puerta que todo lo une. Si la energía creadora divina se hubiese quedado concentrada en el 1, el mundo no se hubiese multiplicado. A través de su proyección en el 2, nace el principio de la fecundidad. Lo masculino y lo femenino surgen con fuerza como rostros diferentes, cuando en verdad forman parte de un mismo principio creador. Si profundizamos en esto que decimos, tal vez comprendamos lo que quiere revelarnos el Génesis cuando hace referencia a que Eva fue creada de una costilla de Adán, representando Eva el arquetipo de lo femenino y Adán el masculino.
Siempre que se constituye una pareja o asociación, es decir, una relación entre nuestro Yo-1 y otros Yo-1 (los demás), en verdad lo que hacemos es proyectar nuestra voluntad de crear una realidad cuyo único propósito será elevar nuestra propia conciencia a través del aprendizaje.
Cuando actuamos con amor, estamos proyectando nuestra verdadera identidad divina de crear, estamos expresando nuestra naturaleza 2.

¿Qué podemos esperar del mensaje que nos aporta el significado del número 2?

El conflicto actual que vive la humanidad es el efecto de haber elegido la "separación" de
su Fuente Creadora. Esta decisión nos ha llevado a crear una identidad temporal que brinda pleitesía a la personalidad del ego y a sus leyes basada en lo temporal y en el sufrimiento como vía de aprendizaje.

En el 2018, recapitulamos ese "conflicto". Tendremos la oportunidad de elegir la unidad o la división. Si nos postulamos en nuestro "1" particular, nuestro encuentro con el "1" de los demás, nos ofrecerá la posibilidad de complementarnos dando forma a la figura del equilibrio, del entendimiento, de la fecundidad. Ahora bien, si elegimos que nuestro "1" prevalecerá sobre el "1" del otro, entonces, la división mostrará su rostro y lo hará destruyendo todo aquello que esté erigido en nuestras vidas bajo los pilares de la individualidad y el egoísmo.

Socialmente, seremos testigos de esa dinámica. Tendremos la oportunidad de dar un paso importante hacia las coaliciones, hacia los acuerdos comunitarios, en post de un crecimiento como Unidad de Naciones. Lo contrario, favorecería el protagonismo de los países con afanes individualistas que no dudarán en hacer uso de su potencial armamentístico, en un intento demente por demostrar su poder sobre los demás.

¡Feliz Año 2018 y Feliz aliaje del Fuego y del Agua!

miércoles, 1 de noviembre de 2017

¿Cómo vencer el egoísmo?


Todos mis compañeros se quejan de mí porque me consideran una persona egoísta. Yo no puedo estar de acuerdo con ellos, aunque considero que soy muy mía. ¿Qué puedo hacer para mejorar esta situación?

En este mes estamos tratando la dinámica del signo Escorpio, y no podíamos desaprovechar la ocasión para tratar de cerca uno de los principales aspectos de la personalidad de los nacidos bajo este signo, nos estamos refiriendo al "egoísmo".

Por lo general, suele resultar muy difícil el vencer esta tendencia de la personalidad, ya que cuando actuamos egoístamente, lo hacemos como si estuviésemos “cegados". Una venda nos impide ver con claridad, lo que para los demás es evidente. La razón de este comportamiento lo encontramos en las características psicológicas de los nacidos bajo la tutela del signo Escorpio. No podemos obviar que dicho signo, se especializa en la dura labor de amarse a sí mismo. Existe un sabio refrán que nos refiere que el amor bien entendido comienza por uno mismo.

Este dicho popular se lo aplica al pie de la letra el Escorpio, dando lugar a una mala interpretación del dicho, es decir, tanto se ama a sí mismo, que no ama a nadie más, con lo cual se considera el "ombligo" del mundo y los demás deben rendirse a sus encantos.

El egoísmo surge como una necesidad imperiosa de conquistarse emocionalmente. Bien es verdad, que difícilmente podríamos dar lo que no tenemos, por lo que, Escorpio trabaja en el logro de atesorar todo el amor que pueda. Si algo le gusta, con tan solo desearlo, despliega un fuerte impulso que la mayoría de las ocasiones desencadena una profunda ansiedad, ya que no siempre es posible conseguir lo que se desea.

Para vencer el egoísmo es necesario amarse "bien" a uno mismo, y con ello tratamos de decir, que cuando deseamos lo mejor para nosotros, difícilmente podremos desear lo malo para los demás. Si nos amamos, amaremos a los demás; si en cambio, nos odiamos, odiaremos a los demás.

Quizás se estén preguntando, ¿cómo podemos odiarnos? En verdad, estamos tan hambrientos de atenciones, de sentimientos, que en el momento en que no damos la talla, nuestros prejuicios nos lleva a maltratarnos, creyéndonos merecedores de castigo. El merecimiento del castigo tiene un arraigo ancestral que ejerce una fuerte influencia en nuestro inconsciente y en el Inconsciente Colectivo de la humanidad. La transgresión de Adán y Eva en el Paraíso Terrenal, la causa que, según las Escrituras, dio lugar al "Pecado Original", aún nos acompaña como un recuerdo que nos condiciona y nos vincula con la necesidad de "pulgar" nuestra culpa. Ello, nos lleva a creer, consciente e inconscientemente, en que somos hijos del pecado!, y aun caminamos con esa “pesada y errada loza” hasta tal punto que justificamos el castigo como vía de redención.

Sin duda alguna, cuando el hombre actúe con amor y se perdone a si mismo, ese tratamiento lo compartirá con los demás y entonces no tendrá lugar el egoísmo en su mundo.

sábado, 31 de diciembre de 2016

2017: ¿Cuál es tu realidad?

Al releer las notas utilizadas para escribir, el pasado año por estas fechas, sobre el significado del año 2016, desde un punto de vista de la numerología, no he podido evitar caer preso de una reflexión personal sobre el nivel de cumplimiento de lo que anunciaba en dicha previsión. El 2016, al que había llamado el “año del parto” está terminando y ello nos permite comprobar si en verdad, en nuestras vidas han ocurrido esas anécdotas que describíamos, con claros tintes de despertar nuestras conciencias.


Es una invitación individual, el llevar a cabo esa reflexión en nuestras vidas. No voy a entrar en los detalles, pero si tuviese que presentar una síntesis de lo que ha significado, para mí, el año que está culminando, diría que ha sido un año de abundante cosecha, pues he tenido la fortuna de experimentar vivencias que me han permitido tomar plena consciencia del profundo significado de la Unidad. No lo he hecho a nivel teórico, sino viviendo experiencias en las que he podido ser testigo, que el acto de dar, siempre viene acompañado del efecto de recibir.

Durante los últimos años, he estado sembrando semillas que han arraigado en buena tierra y que a lo largo de este año 2016, se han convertido en frondosos árboles, cuyos frutos están permitiendo deleitarme con el dulce sabor del Amor compartido y con la certeza de que formo parte de la Gran Familia de Dios, la Filiación.

Aprovecho para dar gracias a todos mis hermanos, los que habéis tenido presencia en mi vida y a los que ni tan siquiera he tenido oportunidad de conocer en su aspecto físico, aunque, con ellos también comparto, lo esencial, la unidad de la mente. Gracias a todos por permitirme experimentar mi realidad verdadera: ser Hijo de Dios.

A nivel colectivo, todos reconoceréis las señales del parto. La sociedad no oculta sus gritos de dolor. Muchos buscan la epidural para calmar ese momento de tránsito, causado por la hora del parto, pero parece ser que no hay epidural para tantas parturientas, y los medios de comunicación, nos hacen llegar las muestras de ese momento estelar en el que afrontamos el momento de recibir el fruto de nuestra cosecha.

Si hemos sembrado “separación”, a la hora de cosechar, ¿cómo vamos a recibir unidad?, o dicho de otro modo, si hemos sembrado discordia, odio, enfrentamiento, miedo, dolor, necesidad, ¿cómo vamos a gozar de paz, de amor, de armonía, de felicidad, de abundancia?

En España, la división se ha hecho palpable en nuestra sociedad. Casi nos cuesta unas terceras elecciones, para decidir, qué régimen ha de gobernarnos. No nos damos cuenta de que la “figura” social que ocupe ese escenario de poder, es el reflejo de nuestras creencias. No hay unidad social entre las fuerzas políticas, por la sencilla razón de que en nosotros no hay unidad, sino división. Nuestros líderes políticos, son el espejo de las tendencias que nos gobiernan internamente. Es importante que reflexionemos sobre este hecho, pues de este modo nos evitaremos mucho de los juicios condenatorios que proyectamos sobre ellos, pues en verdad, lo que hacemos, emitiendo dichos juicios, es revelar nuestras propias debilidades.

Hoy mismo, pocos minutos antes de escribir el contenido de este artículo, en las noticias se nos hacía partícipe de las crisis que se está viviendo en el seno de dos de los partidos políticos de la oposición, concretamente en el “PSOE” y en “Podemos”. Las rivalidades, las divisiones internas, están poniendo de relieve, las diferencias que están viviendo, paralelamente, sus líderes, así como sus simpatizantes. Todo ello, forma parte de la dinámica propia de un año 9, es decir, de dar a luz a la criatura que hemos gestado internamente.

Con el 2017, alcanzamos una etapa nueva en el proceso de “toma de conciencia” que se inicia, desde el punto de vista numerológico, con el 1 y que culmina con el 10, que si nos damos cuenta, es el primer retorno a la unidad. La naturaleza, ya sabemos que es un compendio de sabiduría, nos explica esta dinámica con el ejemplo del proceso, inscrito en la Palabra Sagrada, Jehová, traducido en el lenguaje hebreo como Yod-He-Vav-He. Cada una de esas Letras Sagradas, representa una etapa del proceso creador, el cual se encuentra inscrito, como decía, en las leyes de la naturaleza. La fase Yod, es la etapa de la siembra. La fase He, es la etapa de la interiorización en la tierra, donde se produce la enraización de la semilla. La fase Vav, se corresponde con la etapa en la que la semilla aflora a la superficie de la tierra y se convierte en una planta visible. Por último, la fase 2ª He, es la etapa de los frutos. Esta última etapa, lleva implícito un profundo misterio, gracias al cual, se nos revela que todo en el universo se renueva permanentemente, al igual, como el fruto se renueva gracias a la semilla que lleva en su interior.

Pues bien, cuando alcanzamos la cifra numérica del 10, por la suma de los números que componen el año 2017, a nivel personal y colectivo, experimentaremos la fase de la máxima maduración, esto es, la etapa de los frutos. Estamos en condiciones de afirmar, que la criatura que gestamos por primera vez en la fase 1, alcanza su máxima perfección en la fase 10, lo que significa, que se producirá en nuestras vidas el encuentro con nuestra realidad. En Cábala, este número se corresponde con el Centro Sefirótico llamado Malkuth, el cual representa la conciencia material.

Es evidente que lo que ocurre en la dinámica 10 reflejará el contenido de nuestras creencias. Hasta tal punto esto es así, que la humanidad se encuentra plenamente identificada con su aspecto material, llevándonos a la creencia de que somos el cuerpo que percibimos. Podríamos hablar mucho sobre esta consideración, pero no es el tema que quiero desarrollar en este momento y nos desviaría la atención del mismo.

Pero sí quiero invitaros a reflexionar sobre un aspecto importante. El hecho de que estemos identificados con nuestra realidad, la que percibimos de manera tangible, no quiere decir, que no estemos experimentando un error, una ilusión, una falsedad. La función del mundo físico nos hace consciente de la multiplicidad y al mismo tiempo, de la necesidad del reencuentro con la unicidad. Desde este punto de vista, el mundo físico se convierte en un laboratorio donde realizamos experimentos que poco a poco nos acerca más a la verdad. Finalmente, descubriremos, que la realidad de lo percibido encuentra su causa en la mente, lo que significa que nuestra verdadera realidad es Espiritual.

Mientras que este proceso se alcanza, nos encontramos enfrascados en mil batallas, internas y externas. El 2017, pone a nuestra disposición las fuerzas necesarias para que realicemos una doble labor:
  • Asumir la paternidad de nuestras acciones.
  • Elegir ver las cosas de una manera diferente, lo que nos llevará a crear una nueva realidad.
El arquitecto, cuando diseña un proyecto, su primera labor es imaginarlo en la mente. Cuando alcanza la fase final, el de la construcción, tendrá la oportunidad de comprobar si su visión inicial tenía algún error. Si fuese así, es el momento de tomar nota para evitar dichos errores en los nuevos diseños. Podemos resumir, que la dinámica del 10, nos permite tomar conciencia de que somos co-creadores del mundo que nos rodea.

La pregunta final es: ¿Cuál es tu realidad?

¡Feliz año 2017 y Feliz renovación!

viernes, 30 de diciembre de 2016

¿Es el mundo físico real?

INTRODUCCIÓN


1. Éste es un curso de milagros. 2Es un curso obligatorio. 3Sólo el momento en que decides tomarlo es voluntario. 4Tener libre albedrío no quiere decir que tú mismo puedas establecer el plan de estudios. 5Significa únicamente que puedes elegir lo que quieres aprender en cualquier momento dado. 6Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. 7Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. 8Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.

2. Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:      


2Nada real puede ser amenazado. 
3Nada irreal existe.
4En esto radica la paz de Dios.


Hago este instante, un “instante santo”, en el que tomo la firme y voluntaria decisión de compartir con mis hermanos el estudio de un curso de milagros. Me pongo en manos del Espíritu Santo, para que guie e inspire el contenido del mismo.
El primer mensaje, para mí el más importante, nos ayuda a diferenciar el ser que creemos ser, del que verdaderamente somos, al describir que nuestra herencia natural, nuestra condición real y verdadera es el amor y no el miedo.
Cuando vibramos al unísono con el amor estamos extendiendo nuestro Espíritu. Cuando damos testimonio del miedo, estamos proclamando nuestra identificación errónea con el ego.

Tan solo en el mundo ilusorio fabricado por el ego, cabe la visión dual: amor-odio. En el mundo eterno, de donde procedemos y tenemos nuestro Hogar, tan sólo cabe la Unidad: el amor.


La introducción nos indica que el curso puede resumirse en la idea de que la paz de Dios, radica en la verdad de que nada real puede ser amenazado, puesto que nada irreal existe.

Debo reconocer, que el contenido de esta idea exige una profunda reflexión. Así lo he visto manifestado por más de un estudiante, llegando a convertirse en un tema de debate a raíz de los diferentes puntos de vistas, que dicha afirmación despierta.

Sentí la necesidad de profundizar en el significado de los términos “real”, “existencia”, “amenaza”, con la intención de conocer el uso que habitualmente hacemos de ellos. El resultado de dicha investigación fue la siguiente:

Tan sólo por esta vez, recurriré al diccionario de la Real Academia Española, para extraer los significados acuñados oficialmente para definir algunos términos.

Comenzaré con el término “real”:


Real (Del lat. res, rei).
1. adj. Que tiene existencia verdadera y efectiva.


Realidad.
1. f. Existencia real y efectiva de algo.
2. f. Verdad, lo que ocurre verdaderamente.
3. f. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.


Bien, ya tenemos por dónde empezar. Ambos términos, “real y realidad” nos abre un campo de posibilidades bastante limitado, pues para que algo sea real, debe tener una existencia verdadera y efectiva. Se completa su significado cuando se añade que la realidad, aparte de ser efectiva, debe tener un valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.


Se me hace inevitable seguir profundizando, pues me pregunto ¿qué es tener existencia verdadera?


Existencia (Del lat. tardío exsistentĭa).

1. f. Acto de existir.
2. f. Vida del hombre.
3. f. Fil. Por oposición a esencia, realidad concreta de un ente cualquiera. En el léxico del existencialismo, por antonom., existencia humana.
4. f. pl. Mercancías destinadas a la venta, guardadas en un almacén o tienda.

Existir (Del lat. exsistĕre).
1. intr. Dicho de una cosa: Ser real y verdadera.
2. intr. Tener vida.
3. intr. Haber, estar, hallarse.


Existencia es el acto de existir. Vida del hombre. Pues no acabo de verlo claro. No es que sea caprichoso, pero el concepto “vida del hombre”, me imagino que se refiere a todos los apartados de la vida, de los que somos conscientes y de los que somos inconscientes; al estado de vigilia (que no significa ser conscientes) y al estado de sueño. Me surge una duda, cuando sueño, ¿existo?, lo digo, porque lo que experimento, para muchos es una ilusión y no una realidad concreta de un ente, expresión que define a la existencia, es decir, cuando sueño, no soy real y si no soy real, ¿quién es el que sueña? No puede ser alguien diferente a mí, pues el recuerdo del sueño condiciona o puede condicionar mi existencia concreta.


Creo que seguiré buscando. No acabo de estar satisfecho. Tal vez, haya dejado pasar una importante pista que puede ayudarnos a aclarar el significado de lo “real”.

Una de las interpretaciones que nos ofrece la RAE sobre el término “realidad”, nos dice: “Verdad, lo que ocurre verdaderamente”. ¿Qué es la Verdad?


Verdad (Del lat. verĭtas, -ātis).
1. f. Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente.
2. f. Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
3. f. Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna.
4. f. Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente.
5. f. Cualidad de veraz. Hombre de verdad
6. f. Expresión clara, sin rebozo ni lisonja, con que a alguien se le corrige o reprende.

7. f. realidad (‖ existencia real de algo).


Bueno, parece que al fin las cosas se van aclarando. Muy significativo la primera de las interpretaciones. Verdad es tener conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente. Desde este punto de vista, mi verdad puede ser, y sin duda lo es, diferente a tu verdad o a otras verdades. Vaya, siempre he pensado que la “verdad” debe ser una. Sin duda estaría en un error. Aunque, si seguimos profundizando en los significados del concepto “verdad”, llegamos a una conclusión bastante aclaratoria: Verdad, es la propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma, sin mutación alguna. ¿Quiere esto decir, que lo real es aquello que no cambia, que no sufre mutaciones?



Si la respuesta es Sí, entonces, la siguiente cuestión se hace inevitable: ¿El ego, (la personalidad identificada con el aspecto material), es real o irreal? Si está en permanente cambio, es irreal. Entonces, ¿quiénes somos “realmente”?



Responder a esta importante y transcendente cuestión, nos invita a valorar el único y verdadero sentido de la existencia, de la vida, el espiritual.


Si tuviésemos que dar respuesta a cuestiones físicas de nuestra naturaleza material, nos ayudaríamos consultando textos explícitos en materia de anatomía y medicina. Sin embargo, nuestro propósito es buscar un sentido a nuestra personalidad sagrada, y entonces, las respuestas debemos buscarlas y encontrarlas en textos sagrados.


Un curso de milagros, es uno de estos textos, quizás, me atrevería a decir, de los más avanzados y completos. Todos estamos invitados a profundizar en su contenido. Tengo la certeza de que encontraremos la respuesta que ya sabemos, pero que muchos hemos olvidado.

Cuando nos reencontremos, nos reconoceremos como lo que realmente somos: Hijos de Dios; Seres de Luz y Amor.

Somos lo “Real” y “Verdadero”, somos “Perfectos” como nuestro Padre es “Perfecto”, pero lo hemos olvidado.

Nada real puede ser amenazado. Cuando recordemos esa certeza, el miedo, dejará de gobernar nuestra mente, y sin duda, en su lugar emergerá el Amor Incondicional.


Amenazar (De amenaza).

1. tr. Dar a entender con actos o palabras que se quiere hacer algún mal a alguien.
2. tr. Dar indicios de estar inminente algo malo o desagradable.


Nada real puede ser amenazado. Ningún acto o palabra será dirigida por nosotros con la intención de hacer algún mal a alguien, pues cuando nos hayamos liberado del miedo y, en su lugar, demos vida al Amor, la percepción errónea de “estar separado” desaparecerá y la consciencia de Unidad retornará a nuestra mente. ¿Cómo podremos amenazar o amenazarnos?


Un punto de vista científico
Me satisface poder aportar el testimonio que nos aporta los avances científicos, en concreto la Física Cuántica, sobre el sentido real o irreal (holográfico) de lo que llamamos existencia material.
La lista de estos eminentes científicos e investigadores es muy extensa, pero para el fin que persigo, me voy a referir a las aportaciones realizadas por Stephen Davis, el cual ya realizó un magnífico trabajo sobre Física Cuántica en el que recogió los puntos de vistas de ese elenco de científicos. Su obra se titula “Las mariposas son libres de volar”. Os lo recomiendo, conjuntamente con una colección de cinco vídeos donde recoge, gráficamente,  el contenido de su obra.

Os describo lo que Stephen Davis llamó el “Modelo de la Consciencia”: 
“Tu Yo Infinito elige una experiencia para ti en forma de frecuencias de onda entre un número infinito de posibilidades en El Campo y las descarga en tu cerebro. Tu cerebro recibe esas frecuencias de onda, las traduce en la “realidad” física, y las envía “ahí fuera” para que las perciban tus sentidos. Tú le concedes poder al universo holográfico que percibes para hacerlo “real,” lo mismo que a las personas, lugares y cosas que ves.
Pero esto indica que no hay nada que tú puedas ver, oír, saborear, sentir, oler o experimentar en cualquier forma, que tu Yo Infinito no haya escogido para que tú lo experimentes y que después haya enviado para que tu cerebro lo procese como “realidad”. Cada momento de cada experiencia que ahora tienes (o que has tenido, o que tendrás jamás) ha sido cuidadosamente elegido para ti por tu Yo Infinito, exactamente en la forma que es y en la forma exacta que tu Yo Infinito quiere que sea, hasta el más mínimo detalle. Recuerda: ¡NO HAY UN “AHÍ FUERA” AHÍ FUERA!"


Os dejo un enlace para acceder a la página web de Stephen Davis: http://butterfliesfree.com/

lunes, 19 de septiembre de 2016

Causa espiritual del estreñimiento

El proceso de digestión de los alimentos es esencial para incorporar al organismo los elementos necesarios para el buen funcionamiento del mismo. Un fallo es ese proceso dificultaría el normal y saludable equilibrio físico.

Dentro de este complejo proceso, vital para el crecimiento del cuerpo físico., vamos a dedicar una especial atención a la fase de eliminación de los desechos alimenticios que ya han desarrollado su papel en el proceso anteriormente mencionado.

¿Es verdaderamente importante el proceso de eliminación de desechos alimenticios?

Cualquiera que haya experimentado una crisis de estreñimiento, podrá confirmar que el organismo se congestiona, provocando un debilitamiento en el sistema inmunitario que favorece la presencia de enfermedades.

¿Qué significado trascendente desde el punto de vista espiritual nos enseña el estreñimiento?

Verdaderamente, el estreñimiento se produce cuando nuestra respuesta ante la vida es posesiva, llevándonos a una situación de "estancamiento". Siempre que nuestros deseos nos llevan al apego obsesivo y enfermizo hacia situaciones, personas, sentimientos, pensamientos o bienes materiales, la respuesta de nuestro organismo es enfrentarnos ante la dificultad para desprendernos de lo viejo.

La solución ante esta situación no pasa tan solo por visitar al medico o por adoptar una dieta rica en fibra, igualmente, tendremos que actuar ofreciendo a nuestra conciencia argumentos que le permita dar una nueva respuesta.

El desapego, el desprendimiento, el abandono de lo viejo, son los nuevos atributos que deberemos desarrollar para poner fin a esa situación de bloqueo que nos impide dejar nuestro organismo físico. y anímico dispuesto para que nuevas energías fluyan en él.