martes, 31 de diciembre de 2013

2014: "La Integración de los Opuestos"

Decimocuarto año del tercer milenio. ¿Cómo debemos interpretar esta información desde el  punto de vista numerológico? Digo esto, pues este mensaje sugiere muchas versiones interpretativas. ¿Interpretamos el valor integral del año? ¿Interpretamos los dos últimos dígitos? ¿Interpretamos el último valor?

Son mayoría los que apuestan por interpretar el valor integral del año, el cual se extrae de la suma de todos sus dígitos. En este sentido, podemos decir que con el nuevo año 2014 entramos bajo la tutela del número 7, el cual, cabalísticamente, expresa la dinámica del Séfira Netzah, cuyo significado es “Victoria”.

Cuando anunciamos que nos encontramos en el tercer milenio, estamos reconociendo algo de suma importancia. Los 1.000 años que durará este periodo del tiempo material, nos está anunciando que representa una fase de continuidad a los procesos anteriores -los dos milenios previos- y si lo vinculamos con las fases que gobiernan todo proceso creador, diremos que la tercera fase es la exteriorizadora, es decir, en la que la semilla sembrada en la primera e interiorizada en la segunda, alcanza su expresión visible, y ya nada ni nadie tendrá duda de su identidad.

Esta es una de las razones por las que, si analizamos los movimientos sociales y en especial, el espiritual, diremos que en el tercer milenio, experimentaremos externamente un profundo y evidente cambio. A nadie se le escapa, que los protagonistas de este cambio han debido de gestarlo internamente, pues nadie puede dar lo que no tiene.

La fase tercera de todo proceso creador está regida por Binah, el Rostro de la Divinidad que se hace visible a través de las Leyes Universales. La especialidad de Binah es fortalecer nuestra Mente para que comprendamos la dinámica cósmica; para que conozcamos cuál es nuestra verdadera identidad y cuál es nuestro papel estelar en el proceso de la creación. Binah, nos enseña que somos Hijos de Dios y que hemos sido creados a “imagen y semejanza” de nuestro Creador, lo que significa que tenemos su misma mente creadora. Decir esto, en la actualidad, en el tercer milenio, nos ofrece la oportunidad de reflexionar sobre nuestra verdadera esencia. Hace unos cientos de años, me hubiese supuesto morir en las hogueras como un hereje. A esto me refiero cuando digo que durante este tercer milenio, experimentaremos la visión de lo que debe ser, y tendremos la oportunidad de reconocer el aspecto dual con el que nos hemos identificado.

Pues bien, en esta línea de pensamiento, todos y cada uno de los años que se vayan sumando al 2.000, aportará su propia pincelada, su color particular. Serán como “lecciones concentradas” que perseguirán un fin común, llevarnos a la comprensión de las Leyes Cósmicas, o lo que es lo mismo, a nuestra propia comprensión, pues ¿acaso no somos la expresión creadora de Dios? Si es así, tendremos que dar cumplimiento a su Ley Creadora.

Con el 2014, alcanzamos la esfera de Netzah, cuyo atributo principal, decíamos, es “Victoria”. El pasado año, al referirnos al 2013, tuvimos ocasión de estudiar los valores del número 6 y decíamos que su lección particular nos llevaría al equilibrio y a la armonía, tras llevar a cabo un trabajo de concienciación. Sin duda alguna, la influencia del Sol, regente del número 6, en esta dinámica, iba a favorecer que nuestros asuntos “salieran a la luz” con la intención de que tomásemos conciencia de nuestra propia creación. Esa circunstancia, a nivel particular, puede vivirse como una experiencia íntima en la que se produce un despertar de las fuerzas que anidaban latentes en nuestro interior y que ahora, nos impulsa hacia una nueva realidad. En ese encuentro, lo que realmente se ha producido es una importante toma de conciencia que nos permite tener la evidencia de cuál es nuestro “programa”, de lo que realmente debemos hacer. Ese hecho trascendental nos aportará equilibrio y armonía, nos aportará coherencia.

A nivel colectivo, la sociedad vivirá ese mismo “despertar”. La luz del Sol, cada amanecer, hace visible nuestras realidades. El 2013, en este sentido, ha experimentado esta dinámica y han sido muchos los asuntos “sucios” que han aflorado a la luz pública para que tomemos conciencia de lo que es correcto y de lo que no lo es. No se trata de juzgar condenatoriamente a los que nos representan socialmente. Estas circunstancias que despiertan nuestro repudio, tienen como fin, el hacer de “espejos” para que todos y cada uno de nosotros seamos capaces de “ver” el resultado de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos. Como dijo el Maestro: “el que esté libre de pecados que tire la primera piedra”.

Esos “espejos” sociales, están ahí con una difícil e ingrata misión: servirnos de recordatorio de lo que no deberíamos seguir alimentando en nuestro interior. Las acciones están precedidas de pensamientos y de sentimientos. Cuando reflexiono sobre el papel de un asesino, yo me pregunto, ¿cómo he contribuido a su creación? y tal vez, descubra que verdaderamente he tenido un impulso descontrolado que bien, unido a otros impulsos similares, han encontrado a la mano ejecutora que le ha dado vida… Diremos, “pero no es igual, yo tan sólo, en un momento de acaloramiento, expresé o sentí un odio tan grande y justificado que…” Y olvidamos que la energía busca su afinidad. Por eso el año 2013 ha sido tan importante, pues nos ha llevado a tomar conciencia de muchas cosas. ¿Pero nos basta con tomar conciencia? ¿Es suficiente con que amanezca cada día?

Cada amanecer es una nueva oportunidad. Cada toma de conciencia, se convierte en un modo distinto de ver las cosas, y es ahí, donde aparece el 2014, ofreciéndonos una nueva “lección concentrada”, en esta ocasión, alcanzar la “Victoria”, o lo que es lo mismo, percibir de otra manera, lo que nos llevará a compartir con los demás nuestra propia visión. Si hemos conseguido despertar nuestra conciencia y ser capaces de ver que todos somos uno, entonces, hagamos realidad esa nueva percepción: compartamos esa unidad. A pesar de los diferentes disfraces con los que nos mostramos en el mundo material, detrás de cada uno de estos envoltorios temporales, encontramos al Ser Real. Esta visión nos llevará a reconocer la inocencia en el otro, pues habremos reconocido nuestra propia inocencia. La culpabilidad es patrimonio del ego, del ser dual y divisorio. La Victoria a la que se refiere Netzah, es una victoria sobre nosotros mismos. Al fin hemos recuperado nuestra verdadera identidad espiritual; al fin se ha producido nuestro despertar. Ahora estamos en condiciones de ver las cosas de otra manera; a cada nuevo instante podemos hacerlo. Recuperamos nuestra condición natural, el Amor, y ese elevado sentimiento nos acercará a los demás para contagiarlo con su esencia.

La verdadera “Victoria” es la integración de los opuestos; del pensamiento dual. Ver al otro como una Unidad. Esa es la lección para el nuevo año 2014. No se trata de cambiar al otro, si así lo hacemos estaremos dando continuidad al error de percibirlo como separado de nosotros. Se trata de cambiar nuestra visión al interpretar al otro. Este año tendremos la oportunidad de aprender a través de la experiencia de relación. A nivel particular, aquellas relaciones que no estén cimentadas firmemente en el amor, se tambalearán. El objetivo no es otro que buscar la integración.


A nivel social, serán los acuerdos, los pactos, los convenios, los que se verán más distanciados que nunca. Todo este panorama, nos invita a todos a reflexionar sobre cómo aceptamos a los demás en nuestras vidas.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Omael: "Multiplicación y Abundancia"

Todos, absolutamente todos, deseamos que la abundancia se manifieste en nuestras vidas, y cuando esto no ocurre, nos lamentamos y, en ocasiones, atentamos contra el mundo que nos rodea en un deseo desenfrenado de conseguir la deseada abundancia.

Ese deseo de abundancia, nos lleva a adueñarnos de aquello que se convierte en objeto de deseo; no reparamos si ese objeto tiene dueño; no nos importa lo más mínimo que ese fruto deseado no sea la consecuencia natural de lo que previamente hayamos sembrado. El fin último, es sentirnos abundantes consiguiendo lo que, intensamente, hemos deseado.
De este modo no reparamos en que con nuestras acciones violamos una ley básica de la naturaleza, para cosechar hay que sembrar. Esta respuesta, de no utilizar el potencial con el que contamos para llevar a cabo nuestras acciones creadoras, es la razón de que en nuestro mundo todo esté alterado, y en vez de sentirnos “abundantes”, nos sintamos “escasos”.

Confundimos, muy a menudo, lo que significa la “abundancia”. Pensamos, que somos abundantes cuando somos poseedores de los frutos obtenidos, cuando recibimos riquezas y todos los dones del universo. Sin embargo, olvidamos que para poder obtener frutos es preciso contar con la semilla apropiada y sembrarla. Si nos identificamos con la etapa de los frutos y pensamos que hemos alcanzado la meta, no tardaremos en apreciar que ese fruto debe dar origen a una nueva creación. Tendremos que desprendernos de él y utilizar la semilla que nos dispensa. Esta dinámica nos sitúa en condición de valorar que la verdadera abundancia se encuentra en contar con la semilla, es decir, contar con el Principio de la Voluntad, con la Luz necesaria que alumbrará nuestro camino llevándonos a realizar el Programa de nuestra existencia.

El Ángel Omael es especialista en la función primordial de “dar vida”. Su esencia no instruye en la tarea de la “multiplicación” y su programa vital se expande llevándonos a experimentar la vivencia de la “abundancia”. La elaboración de su Programa, viene determinado por la colaboración conjunta de Hesed-Júpiter y Netzah-Venus. Ambos Séfiras trabajan en la Columna de la Derecha del Árbol Cabalístico, donde se manifiesta la Fuerza del Amor. En dicha Columna, Hochmah-Cristo, ejerce funciones Yod-Semilla, es decir, despliega la Voluntad de Amar Incondicionalmente. En dicho Centro, la Voluntad del Padre se expresa con los ropajes del Amor-Unidad. Siguiendo las enseñanzas que se expresa a través de esa Columna, Hesed es el Séfira que actúa como He, esto es, se convierte en la “tierra” donde la semilla de Hochmah-Amor será sembrada. La Cábala nos revela que en el estado Hesed, el alma humana experimentó la etapa “paradisiaca”, indicándonos con ello, que gozábamos de la Gracia y la Abundancia Divina. Nuestro Padre, dispuso un espacio en que Todo estaba a nuestra disposición. Siendo esto así, vemos que la abundancia es un “Estado de Ser” que se manifiesta cuando nos sentimos unidos a nuestro creador, cuando tomamos conciencia de quienes somos realmente. Si actuamos con conciencia de ego, con conciencia de separación, ese estado de ser permanecerá dormido, olvidado y buscaremos externamente y con añoranza su reencuentro: nos manifestamos en nuestra escasez.
Netzah actúa como Vav dentro de esa Columna, es decir, expresa externamente ese Amor. Esta es la razón por la que de este Centro de Conciencia recibimos el impulso de compartir nuestros sentimientos más elevados con los demás. El fruto natural de esa relación es la Multiplicación. Esta multiplicación se manifiesta en todos los aspectos. Puede tratarse de una expansión abundante de nuestros negocios, aunque su expresión más elevada nos hace sensibles a la propagación de la especie.

Cuando las vibraciones de Omael se expresan armoniosamente, debemos saber que es el mejor momento para poder llevar a cabo tareas de expansión y multiplicación. Aquello que emprendamos estará bendecido por el Ángel de la Abundancia. Pero no podemos olvidar lo que advertíamos al principio de este escrito, debemos utilizar nuestras semillas y cosechar nuestros frutos; debemos tener claro esta dinámica y no desear la cosecha ajena. En ocasiones preferimos que otros hagan el trabajo y nosotros llevarnos los frutos de ese trabajo. Si actuamos así, estaremos potenciando la figura del Omael del Abismo, y entonces, en nuestras vidas, cuando pretendamos tener descendencia y ver que nuestros negocios prosperen, seremos testigos que no podemos tener hijos y nuestras empresas, no son productivas.
El actuar como propagadores de la vida nos indicará que tenemos el canal de la abundancia abierto y por él, se manifestará la Gracia Divina. Si queremos ser abundantes, debemos ser conscientes de que en nuestro interior poseemos el “poder de la abundancia”, pues todos somos portadores de la Esencia que hemos heredados de nuestro Creador, el Principio de la Voluntad. Si en nuestras vidas, nos encontramos “estancados”, si nos encontramos con el rostro de la escasez, lo único que tenemos que hacer, es movilizar nuestra Voluntad y “SEMBRAR”. Tened la certeza de que vuestra realidad cambiará y todo a vuestro alrededor se multiplicará, eso sí hay que tener paciencia y saber esperar los tiempos necesarios para que esa semilla, crezca.

jueves, 15 de agosto de 2013

Mumiah: "Nuestro proyector de imágenes..., nuestro inconsciente en acción"

Reflexionando sobre el “programa” que nos enseña el Ángel Mumiah, el último de los 72 Ángeles de la Cábala, me ha suscitado la siguiente pregunta: ¿qué ocurre en nuestras vidas cuando nuestro inconsciente se encuentra bloqueado?

Esta cuestión me lleva a buscar la respuesta en el análisis de las “fuerzas” que intervienen en la dinámica de dicha Entidad, en este caso Yesod-Luna. Nos revela las Enseñanzas Cabalísticas, que la función principal de Yesod es la de actuar de “antesala” a la vivencia última de la experimentación, es decir, es el negativo que dará lugar a la realidad. Actúa como si fuese un receptor de TV, que recibiendo las “señales” de los demás Centros-Planetas, la convierte en imagen (negativo) de lo que será nuestra realidad: Malkuth-Cuerpo Físico.

Yesod es, igualmente, la parcela del “inconsciente”, actuando como un almacén, donde vamos custodiando las diferentes energías-materiales, procedentes de los demás centros. Toda empresa, toda institución, todo hogar, alberga en sus espacios una zona donde “almacenar” el potencial que está disponible para ser utilizado.

Entonces, cuando Yesod se encuentra bloqueado, ¿qué ocurre en nuestras vidas?

La posición de Yesod en el Árbol Cabalístico es relevante a este respecto. Para que Yesod se encuentre bloqueado, en términos cabalísticos, los Senderos que lo comunican con los Centros que se relaciona directamente, deben tener la siguiente orientación. Desde Tiphereth, Netzah y Hod (Conciencia, Sentidos y Juicio) deben orientarse hacia Yesod (senderos de Ida), y desde Malkuth (Mundo Físico y experimental) se orienta a Yesod (Sendero de Retorno). El hecho de que Tiphereth, Netzah y Hod se orienten hacia Yesod, nos está indicando que existe un propósito de “proyectar” hacia el mundo físico, los programas elaborados por dichos centros. Ahora bien, desde Malkuth (terreno donde se ha de materializar) nos llega información que nos indica que no existe interés por experimentar.

Nos encontramos ante la siguiente situación: la señal nos llega al receptor, hasta la TV, pero los componentes internos de ese receptor están en mal estado y no permite la emisión de la imagen-información a la pantalla. El inconsciente, el almacén, está “preñado” de proyectos, de información, pero no la utilizamos para comunicarnos con el ego y contribuir a su aprendizaje. La persona tiene una información que es incapaz de hacerla realidad, de llevarla a la práctica.

Esta dinámica se traducirá en una profunda frustración, pues por un lado, desea y tiene claro lo que debe hacer, pero, por otro, no consigue hacerlo realidad. La desvalorización está garantizada, pues el ego se alimenta de los logros que va adquiriendo a través de la experimentación. Su identidad depende de sus percepciones, de sus gustos y apetencias, y si no consigue hacerlas realidad, no tiene nada.

Conozco una experiencia que da vida a esta dinámica. Se trata de un varón, cuyo mapa astrológico nos indica que tiene a Yesod bloqueado. Otros datos de interés, nos lo aporta la posición de la Luna, como regente de Yesod. Este planeta se ubica en la Casa IV en el signo de Capricornio. Este sector astrológico nos habla de su ancestralidad, de sus experiencias familiares y de hogar, de sus antepasados, de la madre, etc. Esta posición, aislada, ya nos está indicando las condiciones que se va a encontrar en su hogar y que marcarán su infancia. La Luna en Capricornio Casa IV, nos indica que debe “construir un hogar” como programa evolutivo. El patrón de la Luna, representa el arquetipo femenino, la “matrona cósmica”, por lo que, el guion que debe protagonizar estando en el signo de Capricornio, es la escenificar la experiencia material de dar vida, crear una familia. Pero recordemos que Yesod está bloqueado y habrá una “avería” en el aparato receptor de TV para hacer realidad esa experiencia.

El varón de nuestro ejemplo, cuando alcanzó la edad para afrontar la vivencia de crear un hogar, se encontró con las circunstancias de que no podía hacerlo, pues su capacidad creadora estaba alterada y su esperma no acababa de fecundar el óvulo de su compañera. Esta experiencia se convierte, en origen, en la causa de lo que, pasado unos años, dio lugar a un Linfoma Hodgkin.

Técnicos en Biodescodificación, determinaron que la causa de su enfermedad se debía a una profunda desvalorización, y al analizar detenidamente su caso, le hablaron que esa desvalorización tenía su desencadenante en el hecho del sentimiento que le causaba la imposibilidad de tener descendencia.

Biológicamente no podía tener hijos por un proceso natural. Gracias a los avances de la ciencia, la aplicación de otros métodos, como la concepción in vitro, ofreció la oportunidad a nuestro protagonista de conseguir el objetivo que tanto añoraba, crear una familia, pero su inconsciente almacenaba la creencia de que él no “valía” para consumar ese proyecto. En su Carta Astral, los planetas ubicados en el signo de Virgo en magnífica relación con la Luna en Capricornio, favorecía la aportación de la ciencia para conseguir materializar su programa existencial.

La posición de la Luna en Capricornio en Casa IV, nos habla, como hemos dicho, de sus vivencias infantiles, de sus antepasados y de su “proyecto sentido”, y bucear en las emociones de su madre durante el periodo de su gestación, concretamente en lo concerniente a las experiencias de relación con su esposo, nos aportará una información muy interesante. Esta búsqueda queda orientada, astrológicamente, por la posición de un importante bloque de planetas en el signo de Libra (relación de pareja), los cuales, forman aspecto de Cuadratura (fricción) con la posición de la Luna en Capricornio. El ambiente de su gestación y, posteriormente, de su hogar infantil, estaba impregnado de un clima poco armonioso, hasta tal punto, de que habría que preguntarse si había sido un hijo deseado.

Debemos poner un broche feliz a este análisis, pues a la fecha de hoy, nuestro protagonista se encuentra en una fase de superación de su enfermedad. Ha realizado un magnífico trabajo interno y está desbloqueando la dinámica de Yesod, con la única arma posible, abrir el Sendero que lo une a Malkuth, esto es, vivir la experiencia de dar vida, inspirado por el Amor y no por temor. Como Mumiah diría, esto es Renacer a una nueva realidad.

jueves, 8 de agosto de 2013

Damabiah... "La sangre de la nueva identidad"


Tejido Sanguíneo. La Sangre:
Empezaremos por lo más central del tejido conjuntivo, la sangre. Es la desvalorización más profunda, es lo que está en el centro de nosotros mismos. No es el esqueleto lo que está en lo más profundo de nosotros, porque dentro del esqueleto está la médula roja y la médula roja fabrica la sangre.
Cuando nos sentimos desvalorizados en lo más profundo de nosotros mismos, esto toca a la sangre. Con la sangre estamos en los lazos de sangre, entonces se trata de desvalorización en el seno de la propia familia.
En la sangre hay tres tipos de células: Los glóbulos rojos. Los glóbulos blancos. Las plaquetas

En la familia hay tres grandes necesidades:

1. Vivir, para vivir bien, recibir la vida en cada instante. Nuestros padres nos han transmitido la vida, la transmitimos a nuestros hijos. En la familia es donde pasa la vida.

2. En la familia necesitamos sentirnos protegidos. Es importante no sentirse un extranjero, sino sentirse en seguridad.

3. En la familia necesitamos una unidad, como una adhesión, una adherencia.

Porque si no hay cohesión familiar, no hay familia. Si no hay vida que circule, no hay familia, y si me siento en peligro en el seno de mi propia familia, me voy o muero.
Entonces hay tres grandes familias de conflictos, a nivel de la sangre:

·         Peligro de muerte en la familia (glóbulos rojos)
·         Falta de seguridad, peligro, en el seno de la familia (glóbulos blancos)
·         Falta de cohesión en la familia (las plaquetas).

(Tratado de Biodescodificación de Enric Corbera)

He querido compartir esta introducción sobre la sangre y la familia, pues está estrechamente relacionada con el programa que nos insufla, en el día de hoy, el Ángel Damabiah. Su Esencia es “Fuente de Sabiduría” y ejerce su hegemonía sobre el Elemento Agua, cuyo significado metafísico son los Sentimientos. Se trata de la fuente de donde emanan los sentimientos más elevados y esa fuente no puede ser otra que la del Amor Incondicional. El nombre sagrado de Damabiah, traducido al hebreo, nos informa que la raíz “DM” significa sangre; representa la idea de un colectivo que puede interpretarse como el hombre. Esa misma raíz la encontramos en el nombre de Adán, lo que indica que cuando el texto sagrado hace referencia al “hombre primogénito”, realmente se está refiriendo al colectivo de la humanidad.
Se establece una relación entre “humanidad-hombre”; la “sangre” y los “sentimientos-Amor”. Como bien nos indica Enric Corbera en su obra “Tratado de Biodescodificación”, los problemas de la sangre ponen de manifiesto un profundo conflicto de desvalorización.
La familia aparece como la principal “célula” donde el hombre adquiere una identidad. El nacimiento de la individualidad necesita el apoyo y la referencia del clan para sentirse seguro y protegido ante otras individualidades. Este aspecto de la naturaleza humana dio lugar al nacimiento del ego y a todos los conflictos derivados de él: separación; culpa; miedo; sufrimiento; enfermedad, etc.

Damabiah, nos ayuda a recuperar la senda que ha de conducirnos a la conciencia de unidad con nuestro Creador y para ello, activa nuestra naturaleza emotiva, llevándonos a elevarnos por encima de lo mundano. Las vibraciones de Damabiah purificará nuestro cuerpo emocional y como consecuencia de ello, el Tejido Sanguíneo se verá, igualmente purificado. Si conseguimos conectar con su “programa”, se producirá en nosotros un profundo cambio de conciencia y desde ese momento, nuestra familia, ya no será, exclusivamente, nuestros padres, hermanos, abuelos, tío…, sino que será la Humanidad.

domingo, 4 de agosto de 2013

Aportaciones Astrológicas al Transgeneracional

Un curso de milagro dice: todo lo que está dentro de ti y todas las personas que te rodean forman parte de tu mundo. Por lo tanto cada una está haciendo el papel que le corresponde. Si queremos saber dónde estamos, que es lo que estamos haciendo y que es lo que estamos recibiendo es muy simple, observa tu exterior, quien está contigo, que te refleja tu exterior. Sobre  todo  el  juicio  que  haces  fuera  es  el  que  te  haces  a  ti  mismo.  Cuando  tomamos consciencia de ello, todo es más fácil. No hace falta hacer un viaje al interior, si queremos saber cómo estamos nosotros dentro, solo hay que observar fuera.
 
 
Está escrito que aquello que des es lo que vas a recibir, pero si no sabes lo que estás dando, observa lo que estas recibiendo.
 
 
El transgeneracional es esta misma idea llevada a una praxis, yo puedo saber de mí mismo conociendo mis ancestros. Y si no se de mis ancestros, me conozco, indago en mi mundo y sab como eran mis ancestros. Así de simple. (Enric Corbera, “La influencia de los antepasados en nuestras vidas”).
 
 
 He querido comenzar este ensayo sobre la Astrología y el Transgeneracional, con unas frases pertenecientes a la conferencia dada por Enric Corbera sobre esta técnica sumamente interesante. La razón de ello, responde a una respuesta de sincronía con el “programa” que nos insufla en la jornada de hoy el Ángel Umabel, especialista en hacernos comprender la “Ciencia de las Analogías y de las Afinidades”. No ha sido sin duda casualidad, que a lo largo de esta jornada, haya tenido acceso a un reveladora intuición basada en la Ley de la Analogía. El desencadenante de dicha revelación, me ha venido dada mientras que leía a cerca del Transgeneracional y concretamente al conocer las diferentes vías que existen para determinar nuestra “afinidad” con nuestros ancestros.
Transcribo un resumen sobre este tema publicado por Romi Di Domenico:
Ser un doble de un ancestro significa que la historia que vivió este ancestro te incumbe, si es una historia positiva llevas esos recursos incorporados y si es una historia dramática, llevas también esa carga porque el árbol tiene tendencia a buscar su propia reparación, así si hay algo que no ha sido resuelto en el árbol, se va a reproducir en los descendientes para darles la oportunidad de reparar ese conflicto y liberar así al árbol de ese drama.
 La primera forma de encontrar de quien somos dobles es a través del nombre, si nuestro nombre coincide con el nombre de pila de uno de nuestros ancestros, cosa muy usual en las familias, eso nos convierte directamente en dobles de este ancestro. A veces no es tan directo y es interesante hacer un estudio de las fechas, y para esto os recomiendo hacer este sencillo esquema que representan los meses del año en columnas.
 En la primera columna tenemos enero, abril, julio y octubre, en la segunda tenemos febrero, mayo, agosto y noviembre y en la tercera tenemos marzo, junio, septiembre y diciembre. Lo primero que hay que hacer es fijarse a que columna pertenece la persona consultante, por ejemplo imaginemos que la persona consultante nació un 10 de julio, es decir que pertenece a la primera columna.
Y esto es interesante porque las personas que han nacido en meses que pertenecen a la misma columna y con una diferencia de +/- 7 días están de algún modo relacionadas. Así por ejemplo si una persona nace el 10/7, estará relacionada con personas que hayan nacido el mismo día, pero también con alguien nacido el 10/4 o el 10/10 porque esto significa que su fecha de nacimiento coincide con la fecha de concepción de la otra persona o a la inversa, que su fecha de concepción coincide con la fecha de nacimiento de la otra persona…
Y luego tenemos la línea de vida, que sigue estando en nuestra columna, pero en este caso a 6 meses (+/-7 días) de distancia. En el ejemplo de un consultante nacido el 10/7 sería alguien que hubiera nacido entre el 3 y el 17 de enero. Las personas que están en nuestra línea de vida son personas con las que estamos relacionados, pero de otra manera, en este caso suelen ser maestros para nosotros, lo que esta persona vivió, nos sirve para nuestra vida, es un ejemplo de lo que hay que hacer o de todo lo contrario, de lo que no hay que hacer.
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 Desde el punto de vista Astrológico, cada nº/mes está relacionado con un signo, y el esquema que se forma a la hora de establecer dicha relación, ha sido revelador, pues la afinidad se produce en la división Cuaternaria, la que da lugar a las Cuadriplicidades Astrológica dividiendo a los signos en Comunes, Fijos y Mutables. Cada una de estas subdivisiones establece una característica esencial para los Signos, pero de cara a la vinculación que pretendo establecer con el transgeneracional, lo más significativo es apreciar que la vinculación de los signos por la afinidad establecida relaciona Signos cuya relación es “disarmónica”. Siguiendo el ejemplo expuesto por Romi Di Domenico, si he nacido el 10/7, pertenezco al signo de Cáncer y si en mi árbol genealógico tengo a un ancestro que haya nacido el 10/4, éste es reconocido como mi doble por haber nacido en la fecha coincidente con la fecha de mi concepción. Siendo así, este ancestro respondía al signo de Aries. Bien, desde el punto de vista Astrológico, los signos Cáncer y Aries forman una relación de Cuadratura o lo que es lo mismo, la distancia que los separa es de 90º, aceptándose un orbe medio de 7º (en afinidad con el orbe permitido para las fechas). ¿Qué significado tiene este aspecto Astrológico?  La Cuadratura está considerado el aspecto más disarmónico de cuantos existen. Cuando se produce esta relación, el individuo dispone de mucha energía, más que la normalmente necesaria para realizar un acto. Esto le lleva a cometer excesos, impulsando al individuo a actuar fuera de su norma y dándole la capacidad de realizar actos desmesurados. Resultará forzosamente perturbadora. Actúa sobre la naturaleza emocional, y ha de impulsar hacia una conducta emotiva desordenada. La respuesta negativa a este impulso es la inmoralidad: dispersión sexual, la traición, el robo, el crimen, el atropello, etc. La respuesta positiva, llevará a realizar algo fuera de lo ordinario, ser un héroe en un dominio determinado.
Es un dato interesante conocer esta relación, pues no ayuda a comprender uno de los sentidos que acompañan al transgeneracional, su aspecto “reparador”. Si conozco el significado de las “energías” que se relacionan por afinidad astrológica, en este ejemplo, los signos de Cáncer y Aries, podré tener “pistas”, información de cuál puede ser la energía a reparar.
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En cuanto a la relación que se establece en la Línea de Vida, esto es cada 6 meses, cuando lo aplicamos a los aspectos Astrológicos, observamos que hace referencia a signos que se encuentran a una distancia de 180º. Este aspecto se conoce con el nombre de Oposición y se trata de un aspecto que nos lleva al aprendizaje de la integración. Generalmente relaciona a signos cuyos Elementos son opuestos, por ejemplo, si hemos nacido el 10/7 y en nuestro árbol encontramos a un ancestro que haya nacido el 10/1, diremos que esa persona forma parte importante en nuestras vidas a establecerse en la Línea de Vida. Los signos que se encuentran en Oposición son Cáncer (Elemento Agua) y Capricornio (Elemento Tierra). Son signos de Elementos opuestos llamados a la integración, pues ambos se necesitan para su evolución. El Agua necesita la Tierra y viceversa.
Bien, alcanzado este punto, establecida esas afinidades dadas por las fechas de nacimiento y concepción, desde el punto de vista aportado por el conocimiento astrológico, existe otro aspecto que considero importante y significativo, el cual viene aportado por la hora y lugar de nuestro nacimiento y, que dicho sea de paso, nunca es casual. Ese momento estelar en el que el Espíritu penetra en el vehículo físico cuando se produce la primera inspiración, dando lugar a la primera experiencia de “separación” con su ente creador, marcar igualmente una relación con las Fuerzas Zodiacales, dando lugar a un signo al que se le conoce como Ascendente. Este sector astrológico nos informa de todo lo relacionado con nuestro Yo individual, con nuestra personalidad, con nuestro poder de acción (propósitos, iniciativas, perspectivas). Es un sector vital para cada uno de nosotros, por lo que debe ser tenido, igualmente, en cuenta a la hora de buscar las  afinidades con nuestros ancestros. Si al igual que comparamos los signos, en virtud a las fechas de nacimiento y concepción, lo hacemos con los hallados en virtud a la hora y lugar de nacimiento, esto es, en consideración al Ascendente, tendremos una información ampliada en la relación con nuestros ancestro. Para poder averiguar dicha relación, necesitamos levantar la carta de dichos familiares, y establecer su signo Ascendente, el cual, compararemos con el nuestro. Si los signos hallados se encuentran en relación de Cuadratura, sin duda, tendremos una información que, potencialmente, nos indica que existen energías que deben ser reparadas. Si la relación entre dichos signos ubicados en el Ascendente es armónica (Sextil y Trígono), las energías del signo Ascendente de nuestro ancestro influenciarán positivamente en el desarrollo de nuestra personalidad.
Una información más ampliada sobre los aspectos Astrológicos, lo podréis encontrar en el siguiente enlace: http://nuevosarquetipos.blogspot.com.es/2012/04/astrologia-cabalistica-los-aspectos.HTML
 

miércoles, 1 de mayo de 2013

Entre verdades...


Estoy delante de una silla. Mis ojos, aporta una información inconfundible a mi mente. No tengo la menor duda de que es una silla. La reconozco en mi mente. Tengo una imagen, un recuerdo claro que me permite reconocerla, darle nombre e incluso conocer su uso.
La observo, es de madera. Su respaldar está formado por tablas anchas, dispuestas horizontalmente. Su asiento es, igualmente, de madera, y su base está formada por cuatro patas redondas que le permite afianzarse al suelo. Sin duda es una silla. Desde muy pequeño, me enseñaron que ese objeto se llama silla y me enseñaron, igualmente, cuál debe ser su uso.

Si alguien me preguntase, ¿estás seguro de que ese objeto que se encuentra delante de ti es una silla? ¿Podrías decirme, si es verdad o falso, si te confirmo que ese objeto es una silla?
Es verdad… desde pequeño te enseñaron que ese objeto se llama silla y si te preguntara por su uso, estoy seguro que sabrías describírmelo. Por lo tanto, si ambos coincidimos en que ese objeto que está delante de ti es una silla, entonces, ambos tendremos razón y podemos decir que somos dueños de esa verdad.
Pero, quisiera hacerte una pregunta más…, y si te dijera que ese objeto, no es tan sólo una silla ¿qué pensarías? ¿Estarías de acuerdo? Y si admites, que no es tan sólo una silla, entonces, ¿pondríamos en duda la verdad compartida de que ese objeto es una silla?

He preguntado a otros…, les he mostrado ese objeto…, lo he colocado delante de cada uno de ellos y les he preguntado… ¿qué es ese objeto?
  • Es el resultado de una idea, de un diseño que he creado en mi mente…
  • Es el resultado de la semilla que un día alguien sembró, dando lugar a una planta que con el tiempo creció hasta convertirse en un grandioso árbol, cuya madera ahora toma vida en ese objeto…
  • Es un magnífico material que podrá utilizar para calentarme en tiempo de frío…
  • Es un recuerdo, de aquel maravilloso día en el que te compartí…
  • Es una oportunidad para divertirnos jugando a su alrededor…
  • Es una buena herramienta para elevarme cuando no logro alcanzar una zona elevada…
  • No es nada, simplemente un objeto…
¿A quién debo creer? Mis ojos no me engañan, estoy viendo una silla. Sin embargo, esa realidad adquiere otros matices, otro sentido, si le aportamos un valor, es decir, si le aportamos un juicio. Cuando así lo hacemos, la “verdad” que con tanta certeza ocupaba nuestra mente, adquiere un significado añadido que, verdaderamente, viene a confundirnos impidiéndonos alcanzar la verdad.

Esto mismo ocurre, cuando en nuestra vida decidimos mirar de frente nuestra propia existencia, nuestra propia identidad. Desde pequeño, nos han enseñado a darle un valor especial al “juicio”. “Esto es bueno”, “Esto otro es malo”. Si no actuamos según las reglas, entonces, probaremos el correctivo del castigo…, y para conseguir agradar a los demás, es preciso comportarse de una manera determinada… Todos hemos crecido con la disciplina de la culpa, el miedo y el juicio condenatorio.  Todos estos valores, nos han alejado de la visión real de quienes somos. Hemos crecido con la percepción errónea de que nos encontramos separados unos de otros. Hemos olvidado el origen de nuestra creación como Hijos de Dios y no nos sentimos herederos legítimos de sus Poderes Creadores, a pesar de que ha sido escrito, de que hemos sido creados a su imagen y semejanza.
Cuando nos miramos, no vemos quienes realmente somos, sino que nos identificamos con los ropajes pasajeros  en los que nos encontramos, transitoriamente, encarnados… Pero ese ropaje no es nuestra verdadera identidad… Nuestra verdadera identidad no es diferente a la de los demás… Todos formamos parte de una misma Oleada de Vida, la Humana. Cuando ponemos en uso el poder creador heredado de Dios, somos capaces de crearnos una personalidad separada, y nuestros sentimientos se identifican con la conquista de la individualidad.

Tenemos un ejemplo claro en el desarrollo de una vida que nace de la acción generadora de unos padres. Esa criatura, al nacer y durante los primeros años de su existencia no tiene una conciencia propia e individualizada y se alimenta de la conciencia que le aportan sus padres. Tan sólo cuando alcanza la edad de la adolescencia, cuando adquiere el Cuerpo de Deseos, se produce en él, el despertar de las emociones, que le induce a conquistar su propia individualidad. Esa es la razón por la que el adolescente da muestra de su rebeldía y se siente “separado” de sus padres.

Si trasladamos esta dinámica al razonamiento que planteábamos a la hora de encontrar el verdadero sentido de nuestra identidad, debemos decir, que nos encontramos identificados con la fase de la adolescencia, en la cual damos muestras de nuestra “rebeldía”, alejándonos cada vez más de nuestro origen.

Tan sólo cuando ese adolescente alcanza la madurez necesaria y afronta los trabajos de ser padres, se alcanza la plena comprensión de las virtudes y poderes de la que es portador. De igual modo, la humanidad, en la medida que vayamos tomando conciencia de las cualidades heredadas por nuestro “Padre”, el poder Creador de nuestro Pensamiento, aprenderá a utilizar las energías para hacer un uso creativo basado en el Amor.
Mientras que no consigamos ese estado de Conciencia de Unidad, seguiremos mirando al frente y percibiendo la separación con nuestros “compañeros de ruta”. Proyectaremos sobre ellos, nuestros propios valores internos, tanto los positivos, como los negativos. Trasladaremos nuestro propios juicios internos hacia los demás y nos descubriremos en ellos, pues ellos, actuarán como un espejo donde nos veremos plenamente reflejados.
  • ¿Quién eres?
  • Yo soy Hijo de Dios.