En la práctica diaria,
solemos utilizar estos términos para referirnos a una misma situación, sin
embargo, si profundizamos en ellos, podremos adquirir una nueva visión que nos
permitirá comprender que en verdad, son conceptos distintos, aunque unidos por
un lazo en común, el amor.
Comencemos por analizar su
significado, tal y como nos lo describen las referencias oficiales académicas
de la lengua:
Real Academia de la Lengua
Española:
Compasión.
(Del lat. compassĭo,
-ōnis).
1. f. Sentimiento de conmiseración y lástima
que se tiene hacia quienes sufren penalidades o desgracias.
Misericordia.
(Del lat. misericordĭa).
1. f. Virtud que inclina el ánimo a
compadecerse de los trabajos y miserias ajenos.
2. f. Pieza en los asientos de
los coros de las iglesias para descansar disimuladamente, medio sentado sobre
ella, cuando se debe estar en pie.
3. f. Puñal con que solían ir
armados los caballeros de la Edad Media para dar el golpe de gracia al enemigo.
Wikipedia:

Contexto
cristiano.
Aunque se dice que Pablo de
Tarso (El Apóstol Pablo, en el cristianismo) afirmaba que la compasión es
"reír con los que ríen y llorar con los que lloran", enlazando el
valor de la compasión con la idea de compartir, este versículo enfatiza más bien
la virtud de la empatía. El sentimiento
de compasión se ha asociado a un sentimiento
pasivo de lástima o pena ante la desgracia que nos produce el dolor de otro.
Sin embargo, la solidaridad, como positiva actitud de generosidad y cuidado de
los demás resulta psicológicamente incomprensible sin el motivo de la
compasión.
Misericordia.
Misericordia es la
disposición a compadecerse de los trabajos y miserias ajenas. Se manifiesta en
amabilidad, asistencia al necesitado, especialmente de perdón y reconciliación.
Es más que un sentido de simpatía, es una práctica.
En el cristianismo, es uno de los principales atributos divinos.
Basándonos en el significado
que aporta la Real Academia Española, observamos aspectos, desde mi punto de
vista, significativos. La compasión es un “sentimiento”,
mientras que la misericordia es una “virtud”
y un “Atributo de Dios”.
En las definiciones
aportadas por Wikipedia, podemos observar, igualmente, esas mismas
connotaciones, que, a priori, establece una diferencia importante.
La compasión es presentada
como un valor, vinculado a un modo de sentir, que trasciende el amor propio y
se extiende, se expande, al amor a los demás.
La vinculación que hemos
planteado con la cualidad de sentir, nos indica, que estamos tratando un valor
de la naturaleza, propiamente, humana. A diferencia de la misericordia, que en
su aspecto de atributo divino, nos vincula a una Virtud de Orden Moral,
propiamente, de la naturaleza Divina.
Cuando nos acercamos al
conocimiento de la Astrología, con el propósito de extraer información sobre
las cuestiones que estamos analizando, descubrimos que el valor de la compasión
se encuentra vinculado a la dinámica del signo Piscis, el cual se expresa como
el canal por donde se expresa la naturaleza emocional en su fase de exteriorización.
Los signos Astrológicos se
clasifican en Cuatro Elementos: Fuego, Agua, Aire y Tierra. Dentro de cada uno
de estos Elementos, el Estado de la Energía se expresa de diferente manera: En
fase de Inicio, en fase de Interiorización y en fase de Exteriorización.
En la fase de inicio,
sembramos; en la fase de interiorización, gestamos y en la fase de
exteriorización, actuamos.
Si aplicamos estas dinámicas
al signo de Piscis y a la compasión, debemos entender, que para que la energía
de Agua-Sentimientos-Emociones, alcance la fase de exteriorización, ha debido
de ser sembrada –Cáncer- e interiorizada –Escorpio-.
¿Por qué esto es importante
saberlo? Sencillamente, nos ayudará a comprender la razón por la cual, unos
tenemos desarrollados el valor de la compasión y otros no. Para poder tener ese
valor adquirido, es necesario de que hayamos sembrado la semilla de los
sentimientos y, muy importante, que nos hayamos amado correctamente a nosotros
mismos –Escorpio-, pues, en definitiva, no podemos dar lo que no tenemos, y la
compasión, que es Amar a los demás…, hay que añadirle, “como a nosotros mismos”.
El ser compasivo, el que
siente en sus carnes el sufrimiento, el dolor, la pena ajena, lo que está
haciendo, es anticipándose a la dinámica del próximo signo en la Organización
Zodiacal, el signo de Libra, en el cual, el trabajo que debemos realizar, es el
de Unificación de los opuestos, es decir, de los demás.

La compasión, se despierta,
habitualmente, por la puerta “falsa” de Piscis, es decir, necesitamos ver
escenificado el desorden causado por nuestros sentimientos y emociones para
tomar consciencia del recto proceder. A través de Piscis, organizamos el mundo
de acuerdo a la calidad de nuestros deseos. Si nuestros sentimientos son
elevados, estaremos dando forma a un mundo donde imperará la felicidad, la
alegría, el amor. Cuando los sentimientos son de baja calidad, estaremos dando
forma a un mundo donde imperará la tristeza, la desolación, el pesimismo, la
pena, el miedo y el dolor.
La compasión nos hace
sensibles y comprensivos con las manifestaciones de sufrimiento de los demás.
En verdad, lo que está despertando en nosotros es el mecanismo de perdón de
nuestros errores, los mismos, que dieron lugar al efecto externo con el único
propósito de despertar nuestra consciencia. La compasión estará activa en
nosotros si hemos sido capaces de sustituir el miedo y el pecado, causa
original de todos los despropósitos de la vida, por el Amor y el Perdón. Cuando
el valor de la compasión forme parte de nuestra consciencia, corregiremos el
error de la “separación” y daremos la bienvenida a la Visión de la Unidad. Al
sentir el dolor ajeno, nos hacemos uno con él.

Vamos a profundizar en la
información que nos aporta la Astrología, pues, nos está dando unas claves muy
importantes para ayudarnos a comprender el verdadero significado de la
misericordia.
Hemos dicho, que la
misericordia se gesta en el signo de Leo, donde encontramos la vinculación
directa con el Rostro Divino de la Segunda Persona de la Trinidad, El Hijo
(Cristo). La figura de Cristo representa el Amor Incondicional. El fundamento
de su Enseñanza se basa en el Perdón y vino a sustituir, el antiguo orden en el
cual imperaba la Ley del Talión. Con Cristo, nuestro Cuerpo de Deseos, adquiere
una vibración más elevada que lo conecta con la capacidad de superar nuestros
errores a través del Perdón.
Pero aún existe una
Enseñanza más elevada, la que se corresponde con el Padre, y que queda
representada por el signo de Aries. En este Arquetipo, la Energía se manifiesta
en el Estado de Unidad. Todo es Uno. En este nivel de consciencia, el Perdón,
no es necesario, pues no se ve el error; no existe el pecado. Todo es Paz. Ese es el verdadero significado de la
Misericordia, el de reconocer el Estado Eterno de la Inocencia del Hijo de
Dios.
Como bien recoge el
inspirado cabalista, Kabaleb, en su obra “Los Dioses Internos”, si somos ricos en misericordia, seremos
incapaces de sentir rencor hacia nuestros enemigos. La actitud misericordiosa
va más allá que el simple perdón, porque el perdón se refiere siempre a un
hecho concreto que hemos considerado y hemos decidido perdonar. En cambio, la
misericordia es un impulso primordial que está ahí y que perdona, por así
decirlo, incluso antes de que la ofensa se haya producido. Es el perdón como
sistema, como principio, sin tener demasiado en cuenta la ofensa en sí. Pero no
hay que entender que misericordia sea cerrar los ojos ante una realidad
desagradable dando patente de corso al otro para que siga equivocándose. Esta
virtud lleva propiedades activísimas que transforman a su beneficiario,
inculcándole esa misma actitud ante la vida. Por ello la misericordia es la vía del progreso rápido, porque suprime
el tiempo que se tardaría en vivir el karma que la injuria ha generado y el
tiempo que supondría el vengar la afrenta y el que el otro emplearía en
vengarse a su vez de la que le hemos inflingido.

“Dios
ofrece únicamente misericordia. Tus palabras deben reflejar sólo misericordia
porque eso es lo que has recibido y eso es lo que deberías dar. La justicia es
un expediente temporal, o un intento de enseñarte el significado de la
misericordia. Es juzgadora únicamente porque tú eres capaz de cometer
injusticias”.
“El
Hijo de Dios fue creado del amor, y mora en el amor. La bondad y la misericordia
le han acompañado siempre, pues él
jamás ha dejado de extender el Amor de
su Padre”.
“Y Dios
Se alegra cuando Su Hijo recibe lo que la amorosa justicia sabe que le
corresponde. Pues el amor y la justicia no son diferentes. Precisamente porque son lo mismo la misericordia se encuentra a la derecha de Dios, y le da al Hijo de
Dios el poder de perdonarse a sí mismo sus pecados”.
“En este
mundo el perdón es el equivalente de lo que en el Cielo es la justicia. El
perdón transforma el mundo del pecado en un mundo simple, en el que se puede
ver el reflejo de la justicia que emana desde más allá de la puerta tras la
cual reside lo que carece de todo límite. No hay nada en el amor ilimitado que
pudiese necesitar perdón. Y lo que en el mundo es caridad, más allá de la
puerta del Cielo pasa a ser simple justicia. Nadie perdona a menos que haya
creído en el pecado y aún crea que hay mucho por lo que él mismo necesita ser
perdonado. El perdón se vuelve de esta manera el medio por el que aprende que
no ha hecho nada que necesite perdón. El perdón siempre descansa en el que lo
concede, hasta que reconoce que ya no lo necesita más. De este modo, se le
reinstaura a su verdadera función de crear, que su perdón le ofrece nuevamente”.
Comenzaba este artículo
diciendo que en el mundo que vivimos es difícil distinguir entre compasión y
misericordia. La razón de ello, se debe a que estamos respondiendo al aspecto
de la misericordia que trabaja para las leyes de Jehová, es decir, hablamos de
misericordia desde el punto de vista en su aplicación a la justicia y a la
liberación de nuestros pecados. En estos términos, cuando la figura del juez,
emite su sentencia, decimos que es compasivo o que ha tenido misericordia con
el condenado, estableciendo una clara relación entre la culpa (herramienta del
ego) y el perdón.
Hemos tenido ocasión de
conocer, que la misericordia (atributo divino), a diferencia de la compasión
(valor humano), va más allá de la aplicación de un acto de justicia, dicho de
otro modo, la misericordia que trabaja en la Esfera de Consciencia Crística y
que nos conduce a la Patria del Padre, es la Esencia de la Justicia Divina, y
Dios al no ver el pecado, ni la culpa, tan sólo se manifiesta en Su Condición
de Amor.
Mientras que en nuestra
consciencia nos identifiquemos con las leyes que imperan para el ego, para la
creencia en que estamos separados, el pecado y la culpa, nos llevará a implorar
misericordia que alivie nuestra necesidad de castigo y, como consecuencia de
esa falsa creencia, despertaremos el noble sentimiento de la compasión, en una
expresión inconsciente, de reconocer nuestro pecado, escenificado en un
contexto de dolor y sufrimiento.
Ese sentimiento compasivo debe
ser trascendido, puesto que se corre el peligro de que nos identifiquemos con
el mundo del pecado, estableciendo una relación causa-efecto, entre la culpa y
el castigo. Esta visión nos llevará a sentir “lástima” y a compadecernos de los
demás, actitud, que por lo general, nos lleva a sentirnos víctimas de aquello
que nos ocurre. Pero esto es un error más que deberíamos corregir tomando
consciencia de la verdadera realidad, somos “inocentes”, somos “impecables”,
Somos Hijos de Dios, en un proceso de formación que nos permitirá adquirir
plena consciencia de los Atributos con los que la Divinidad, nuestro Padre, nos
ha creado.
Os invito a ver las cosas de
otra manera; os invito a no ver con los ojos del cuerpo, si no con los ojos de
Cristo. Os invito a ser misericordiosos con vosotros mismos, pues es la única
manera de ser misericordiosos con los demás.
Muchas Gracias por este maravilloso aporte
ResponderEliminarGracias, por tu motivadora valoración. Un fraternal abrazo.
ResponderEliminarno sirvio de nada
EliminarVer como ve Dios, sentir al otro como a uno mismo, yo soy Tu
ResponderEliminarMuchas gracias por tu artículo, maravilloso!!!
La astrología es considerada una pseudociencia. Es mucho más certero el Dalai Lama con sus explicaciones.
ResponderEliminardajimenezperez@maristastoledo.com
ResponderEliminar¡Que decepción! Empieza bien explicando la misericordia y la compasión y hasta hace referencia a San Pablo, es solamente para ocultar que NO ES CATOLICO NI CRISTIANO al hacer referencia a la astrología, que es condenada en numerosas Citas de La Biblia.
ResponderEliminarPor favor, ¡muéstrese tal como es y no se tape con La Biblia" 😠😠😠😠😠😠😠😠😠😠😠😠😠😠😠
Gracias Juan Jose Mejias Peral, amplio y porfundo sostener el sendero largo que desgranas con todas las sutilezas, muy interesante esta vision eclectica que confluye toda en un mismo camino mistico de ser todo amor en accion hacia dentro y afuera en el aqui y el ahora, gracias Juanjo me quedo interesada, saludos y respetos de Clara
ResponderEliminarNo puedo por menos que pedirte que hagas un analisis entre modestia, mansedumbre y humildad en este dia de la pascua florida, de Pentecostes cua do el Espiritu Santo derrama sus dones y sus frutos, estoy en una busqueda de comorender todas esss sutilezas se que la mansedumbre tiene que ver con la ira o el rencor, que la modestia yiene que ver con el orgullo.. Y siempte me he preguntado que es la autentica humildad, aqui ya has hablado ampliamente de como la misericordia se imbrinca con el perdon y has ampliado mucho mucho, enfin solo puedo decir gracias, mirare el blog... Clara
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