miércoles, 21 de febrero de 2018

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 52

LECCIÓN 52

El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:

1. (6) Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.

2La realidad no es nunca atemorizante. 3Es imposible que pudiese disgustarme. 4La realidad sólo brinda perfecta paz. 5Cuando estoy disgustado es porque he reemplazado la realidad con ilusiones que yo mismo he fabricado. 6Las ilusiones me causan disgusto porque al haberles conferido realidad, veo la realidad como una ilusión. 7Nada en la creación de Dios se ve afectado en modo alguno por mi confusión. 8Siempre estoy disgustado por nada.

2. (7) Sólo veo el pasado.

2Cuando miro a mi alrededor, condeno el mundo que veo. 3A eso es a lo que yo llamo ver. 4Uso el pasado en contra de todo el mundo y de todas las cosas, convirtiéndolos así en mis enemigos. 5Cuando me haya perdonado a mí mismo y haya recordado Quién soy, bendeciré a todo el mundo y a todo cuanto vea. 6No habrá pasado, y, por lo tanto, tampoco enemigos. 7Y contemplaré con amor todo aquello que antes no podía ver.

3. (8) Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

2Veo únicamente mis propios pensamientos, y mi mente está absorbida con el pasado. 3¿Qué es lo que puedo ver, entonces, tal como es? 4Permítaseme recordar que me fijo en el pasado para prevenir que el presente alboree en mi mente. 5Permítaseme entender que estoy tratando de usar el tiempo en contra de Dios. 6Permítaseme aprender a dejar atrás el pasado, dándome cuenta de que al hacer eso no estoy renunciando a nada.

4. (9) No veo nada tal como es ahora.

2Si no veo nada tal como es ahora, ciertamente se puede decir que no veo nada. 3Solamente puedo ver lo que está aquí ahora. 4La elección no es entre si ver el pasado o el presente; la elección es sencillamente entre ver o no ver. 5Lo que he elegido ver me ha costado la visión. 6Ahora quiero elegir de nuevo, para poder ver.

5. (10) Mis pensamientos no significan nada.

2No tengo pensamientos privados. 3Sin embargo, es únicamente de mis pensamientos privados de los que soy consciente. 4¿Qué significado pueden tener dichos pensamientos? 5No existen, de modo que no significan nada. 6No obstante, mi mente es parte de la creación y parte de su Creador. 7¿No sería acaso preferible que me uniese al pensamiento del universo en vez de oscurecer todo aquello que realmente me pertenece con mis míseros e insignificantes pensamientos "privados"?

¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

Os dejo una batería de preguntas, a título de ejemplo, que nos pueden ayudar a reflexionar sobre cada uno de los apartados.

Estoy disgustado porque veo algo que no está ahí.
  • ¿Eres de los que persigues la felicidad en las cosas que ves fuera de ti? ¿Cuánto dura la satisfacción de tus logros? ¿Tienes la sensación de que la felicidad que persigues es ilusoria? ¿Has pensado alguna vez si lo que llamas felicidad no depende de lo que tienes, sino de lo que eres?
Sólo veo el pasado.
  • ¿Por qué necesitas el tiempo? ¿Lo necesitas, quizás, para juzgar lo que fuiste y lo que eres ahora? ¿Lo necesitas, quizás, para marcarte nuevas metas? ¿Lo necesitas, quizás, para perdonar y perdonarte? Lo necesitas, porque crees en él. Lo necesitas, porque crees ser solamente un cuerpo, y el cuerpo es perecedero, es irreal. Si ves con los ojos del tiempo, necesitarás tiempo. Si te liberas de esa percepción errónea, creerás en la eternidad.
Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.
  • Crees en el tiempo y tu mente ve con los ojos de lo temporal. Juzgas y tu juicio se convierte en una creencia ancestral que no te dejará despertar. ¿Acaso la realidad no se hace evidente en cada presente? Eso es Eternidad. Lo irreal e ilusorio necesita el tiempo para recordar su nacimiento y su muerte.
No veo nada tal como es ahora.
  • Si los ojos de tu mente se recrean en el pasado, realmente no estás viendo la realidad, pues lo real, es eterno y la eternidad es el eterno presente. ¿Eres consciente del tiempo en el que ves? ¿Tu visión te permite ser libre? ¿Tu visión te mantiene atado al recuerdo del pasado? Si te ves libre, verdaderamente ves. Si te siente atado, verdaderamente, careces de la verdadera visión.
Mis pensamientos no significan nada.
  • ¿A quién ves en tus pensamientos? ¿A tu cuerpo? ¿Tus posesiones? ¿Tus necesidades? ¿Tus esperanzas y sueños? ¿Tus apetencias y deseos? ¿Tu individualidad? ¿Tus miedos? ¿Tus sombras? ¿Ves un mundo separado? Todos esos pensamientos no significan nada, son irreales e ilusorios. 

martes, 20 de febrero de 2018

Astrología Cabalística: Segundo Día de la Creación


SEGUNDO DIA DE LA CREACION: EL AGUA

CANCER-ESCORPIO-PISCIS



En el capítulo dedicado al Elemento Fuego, hemos descrito los trabajos correspondientes a los signos de Aries, Leo y Sagitario, tal y como se manifestaron en el Primer Día de la Creación. Hemos hecho una exposición que nos permitirá comprender su sentido más trascendente, su origen, hasta alcanzar su expresión psicológica y mundana, gracias a la cual estaremos en condiciones de reconocer sus cualidades, bien en nosotros mismos como en los demás compañeros de ruta. 

Pero en ese punto del camino recorrido, aún nos encontramos muy lejos de la meta. La Obra con el Elemento Fuego tan sólo ha hecho empezar. A partir de ahora continuaremos la ruta, y lo haremos siguiendo fielmente el itinerario trazado por Elohim en su Gran Obra Creadora y que se recoge en el Génesis. 

Comencemos exponiendo el texto convencional, para más tarde analizarlo con las claves ocultas y la traducción de Fabre d´olivet. 

Dijo luego Dios: "hay firmamento en medio de las aguas, que separe unas de otras; y así fue. E hizo Dios el firmamento, separando aguas de aguas, las que estaban debajo del firmamento de las que estaban sobre el firmamento. Y vio Dios ser bueno. Llamó Dios al firmamento cielo, y hubo tarde y mañana, segundo día" 

He aquí la versión de Fabre d´olivet, tal y como se expone en el estudio del Génesis escrito por Kabaleb: 

"Declarando a continuación su voluntad, El-los Dioses: habrá una expansión etérea en el centro de las aguas; habrá una fuerza rarificante operando en el partazgo de sus facultades opuestas. Y El, el Ser de Seres, hizo esta Expansión etérea; excitó ese movimiento de separación entre las facultades inferiores de las aguas, y sus facultades superiores y así se hizo. Designando, El-los Dioses, esta expansión etérea con el nombre de cielos, las aguas exaltadas; y tal fue el Occidente y tal fue el Oriente; el objetivo y el medio; el término y el arranque de la segunda manifestación fenoménica". 

No resulta difícil comprender en qué consistió el trabajo que Elohim realizó en el Segundo Día de la Creación y su correspondencia con el segundo de los elementos en acción, el Agua. La separación de las Aguas, estableciéndose una clara demarcación entre las facultades superiores y las inferiores nos sugiere una labor de clarificación que determinó la calidad del Elemento en cuestión. 

Las Aguas del Segundo Día no son otras que las energías colaboradoras de los Zodiacales procedentes de los signos Cáncer, Escorpio y Piscis. 

Cuando el texto sagrado hace referencia al Elemento líquido, no debemos pensar que se trataba de las aguas tal y como hoy la conocemos, puesto que en ese punto del proceso evolutivo, la fase activa era la He, y como bien se expone en el capítulo dedicado a las Fuerzas Creadoras, el nombre sagrado de JEHOVA -Yod, He, Vav, 2º He-, nos define las diferentes etapas que se manifiestan en un proceso creador, siendo la fase 2º He, cuando se materializan las energías. Por lo tanto, ese elemento acuoso se está refiriendo a un estado de energía, concretamente la de los Deseos, gracias a la cual, el hombre podría adquirir la facultad de sentir y amar.

Lo que Elohim llevó a cabo en el Segundo Día fue organizar adecuadamente este territorio anímico donde el hombre se "jugaría" el ritmo de su propia evolución. Para ello, dividió y diferenció las emociones, en superiores y en inferiores. 

El porqué Elohim no fue capaz de llevar su luz a ese nuevo Plano de Manifestación iluminando con ella el Mundo de los Deseos en su totalidad, es todo un misterio difícil de desvelar a no ser que comprendamos que el Agua se convirtió en el Elemento rebelde. Si llevamos esta teoría al campo de la analogía, vemos como en efecto, el agua es "enemiga" del fuego, pues lo apaga o se consume, si se encuentra en una proporción adecuada. Ya veíamos que el Fuego era la Voz del Espíritu marcándonos el Camino, el Norte. Si decíamos que el Agua son los deseos, debemos entender, que su integración con el Fuego, es decir, la fusión de la Voluntad Divina en la naturaleza emocional produce una exaltación tan elevada en la personalidad, que una parte de ésta se proclama en rebeldía oponiéndose al posterior desarrollo evolutivo. 

Eso mismo sucede cuando vemos en una carta astral, que existen malos aspectos entre signos de Fuego y Agua. Entonces, la naturaleza humana se endiosa y se siente superior, cayendo en las más viles acciones, inspiradas tan sólo por un impulso egoísta y destructor. 

Elohim tuvo dificultades para integrar el Elemento Fuego en su totalidad, en ese otro plano donde el Agua se pronunció como protagonista. Sería gracias al segundo aspecto de la divinidad conocida en Cábala como Hochmah, el Principio del Amor, que convirtiéndose en Agua, pudo conseguir una conciliación con el Fuego. De esto, extraemos una importante lección. El Amor es el único recurso que tiene el hombre para alcanzar y canalizar adecuadamente sus energías superiores de un modo constructivo. De lo contrario el acto de rebeldía -como veremos más adelante-, se convertirá en una senda de dolor que tarde o temprano nos llevará a ese punto del camino. 

El trabajo de Hochmah, según nos lega la tradición, no pudo elevar toda la "elementización" de los Deseos, pero sí logró establecer diferentes regiones donde sí podría diferenciar la Luz de las Tinieblas. Desde ese momento, el Segundo Día de la Creación se convertiría en el de la división. Elohim, no lo olvidemos, trabajó con Energías que le venían desde "arriba" por los Zodiacales, y ese Elemento "contrario" y al mismo tiempo creador, debe ser conquistado y sublimado para poder continuar el camino ascendente. 

Sería un Espíritu evolucionante del Centro de Hochmah, quien encarnado en un hombre llamado Jesús, retomaría el testigo para continuar la labor que la humanidad no había conseguido hasta ahora. Ese Espíritu es el de Cristo, y su acto de amor sacrificándose por la humanidad, le valdrá a éste, un paso gigantesco en el proceso de la evolución.

Hiran Abiff y Salomón fracasaron en su empeño de armonizar ambos Elementos. Estos personajes míticos, representan nuestra naturaleza dual. Sería Jesús-Cristo quien culminaría el verdadero trabajo, y para lograrlo, el Maestro nos dejó una sola huella, la del sacrificio amoroso.

Quizás obtengamos una clave importante para desvelar este enigma en la descripción que da Moisés al término Agua, y que bien recoge Kabaleb en su obra sobre el Génesis: "imagen de la universal pasividad de las cosas".

En efecto, estamos ante el He Primordial, ese estado de interiorización que nos lleva a "oponernos" al impulso activo motor. Son fuerzas contrarias y tenemos que tener muy presentes esa expresión característica del Elemento Agua, que en su trabajo profundo permite al hombre descubrirse internamente, y verse portador de un elevado potencial. No olvidemos que con el Fuego éramos instrumentos inconscientes al servicio de la divinidad. Ahora ese grito primigenio del ser que nace sin propia identificación, adquiere una referencia y se cree poseedor de unos valores que le diferencia de los demás. Ese sentimiento le lleva a la división, al egoísmo, y por lo tanto al sufrimiento.

Pero igualmente, será por esa "puerta", que ha de elevarse a lo superior y será con plena conciencia de la unidad, que lo logrará.

Si en el Primer Día de la Creación, emergió la Oleada de Vida Humana, y se recibió el germen del Cuerpo Físico junto al Espíritu Divino (Ego-Kether), en el Segundo Día aparece una nueva Oleada, la Animal, al tiempo que recibimos en estado germen un nuevo cuerpo, el de Deseos, y la capacidad de expresar el Espíritu de Vida (Ego-Hochmah).

Gracias a estos vehículos, el hombre adquiere una nueva capacidad, la de sentir y amar, la de elevarse y sublimarse hasta conectar por vía emotiva con el estado más elevado, la Divinidad.

Los trabajos del Elemento Agua, lo veremos expresados a nivel psicológico con el estudio de los signos: Cáncer, Escorpio y Piscis.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 51

PRIMER REPASO

Introducción

1. Hoy comenzaremos una serie de sesiones de repaso. 2Cada una de ellas abarcará cinco de las ideas ya presentadas; comenzando con la primera y terminando con la quincuagésima. 3A cada idea le sigue un breve comentario que debes tener en cuenta al hacer tu repaso. 4Durante las sesiones de práctica, los ejercicios deben llevarse a cabo de la siguiente manera:

2. Comienza el día leyendo las cinco ideas, incluyendo los comentarios. 2De ahí en adelante no es necesario seguir un orden determinado al repasarlas, aunque se debe practicar con cada una de ellas por lo menos una vez. 3Dedica dos minutos o más a cada sesión de práctica, pensando en la idea y en los comentarios que le siguen después que los hayas leído. 4Haz esto tan a menudo como te sea posible durante el día. 5Si una de las cinco ideas te atrae más que las otras, concéntrate en ella. 6Sin embargo, asegúrate de repasarlas todas una vez más al final del día.

3. No es necesario abarcar, ni literal ni concienzudamente, los comentarios que siguen a cada idea en las sesiones de práctica. 2Trata, más bien, de poner de relieve el punto central y de pensar en dicho comentario como parte de tu repaso de la idea en cues­tión. 3Después de leer la idea y sus comentarios, los ejercicios deben hacerse, a ser posible, con los ojos cerrados y cuando estés solo en un lugar tranquilo.

4. Hacemos hincapié en este procedimiento para las sesiones de práctica debido a la etapa de aprendizaje en la que te encuentras. 2Es necesario, sin embargo, que aprendas que no necesitas ningún ambiente especial donde aplicar lo que has aprendido. 3Tendrás más necesidad de tu aprendizaje en aquellas situaciones que parecen desagradables que en las que aparentan ser apacibles y serenas. 4El propósito de tu aprendizaje es capacitarte para que la quietud te acompañe donde quiera que vayas, y para que cures toda aflicción e inquietud. 5Esto no se consigue evadiendo tales situaciones y buscando un refugio donde poder aislarte.

5. Ya aprenderás que la paz forma parte de ti y que sólo requiere que estés presente para que ella envuelva cualquier situación en la que te encuentres. 2Y finalmente aprenderás que no hay límite con respecto a dónde tú estás, de modo que tu paz está en todas partes, al igual que tú.

6. Notarás que, para los efectos de este repaso, algunas de las ideas no se presentan en su forma original. 2Úsalas tal como se presentan aquí. 3No es necesario volver a las lecciones originales, ni aplicar las ideas tal como se sugirió entonces. 4En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en la relación que existe entre las primeras cincuenta ideas que hemos presentado hasta el momento y en la cohesión del sistema de pensamiento hacia el cual te están conduciendo.


LECCIÓN 51

El repaso de hoy abarca las siguientes ideas:

1. Nada de lo que veo significa nada.

2La razón de que esto sea así es que veo lo que no es nada y lo que no es nada no tiene significado. 3Es necesario que reconozca esto, para poder aprender a ver. 4Lo que ahora creo ver ocupa el lugar de la visión. 5Tengo que desprenderme de ello dándome cuenta de que no significa nada, para que de este modo la visión pueda ocupar el lugar que le corresponde.

2. Le he dado a todo lo que veo todo el significado que tiene para mí.

2He juzgado todo lo que veo, y eso, y sólo eso, es lo que veo. 3Eso no es visión. 4Es meramente una ilusión de realidad porque he juzgado sin tomar en cuenta la realidad. 5Estoy dispuesto a reconocer la falta de validez de mis juicios porque quiero ver. 6Mis juicios me han hecho daño, y no quiero ver basándome en ellos.

3. No entiendo nada de lo que veo.

2¿Cómo puedo entender lo que veo si lo he juzgado errónea­mente? 3Lo que veo es la proyección de mis propios errores de pensamiento. 4No entiendo lo que veo porque no es comprensible. 5No tiene sentido tratar de entenderlo. 6Pero sí tiene sentido que me desprenda de ello y dé cabida a lo que se puede ver, entender y amar. 7Puedo intercambiar lo que ahora veo por ésto, sólo con estar dispuesto a ello. 8¿No es ésta una mejor elección que la que hice antes?

4. Estos pensamientos no significan nada.

2Los pensamientos de los que soy consciente no significan nada porque estoy tratando de pensar sin Dios. 3 Lo que yo llamo "mis" pensamientos no son mis pensamientos reales en absoluto. 4Mis pensamientos reales son los pensamientos que pienso con Dios. 5No soy consciente de ellos porque he inventado mis pensamientos para que ocupasen su lugar. 6Estoy dispuesto a reconocer que mis pensamientos no significan nada y a abandonarlos. 7 Elijo reemplazarlos por los que ellos tuvieron como propósito reemplazar. 8Mis pensamientos no significan nada, sin embargo, toda la creación descansa en los pensamientos que pienso con Dios.

5. Nunca estoy disgustado por la razón que creo.

2Nunca estoy disgustado por la razón que creo porque estoy tratando constantemente de justificar mis pensamientos. 3Estoy tratando constantemente de hacer que sean verdad. 4 Hago de todas las cosas mi enemigo de modo que mi ira esté justificada y mis ataques sean merecidos. 5No me he dado cuenta del mal uso que he hecho de todo lo que veo asignándole ese papel. 6 He hecho esto para defender un sistema de pensamiento que me ha hecho daño y que ya no deseo. 7Estoy dispuesto a abandonarlo.

¿Qué me enseñan estas afirmaciones?

Os dejo una batería de preguntas, a título de ejemplo, que nos pueden ayudar a reflexionar sobre cada uno de los apartados.

Nada de lo que veo significa nada.
  • Cuando te miras al espejo, ¿a quién ves? ¿te reconoces en esa imagen? ¿eres un ser real o ilusorio? Si, lo que ves no significa nada, ¿qué significado tiene lo que ves? ¿es real lo que ves?
Le he dado a todo lo que veo todo el significado que tiene para mí.
  • ¿Estás seguro de que la imagen que ves de ti es lo que realmente eres? ¿quién eres, realmente? Cuando ves reflejado tu rostro, ¿qué opinión tienes de ti? ¿Te amas? ¿Te juzgas? ¿Te percibes como un ser diferente a los demás?
No entiendo nada de lo que veo.
  • ¿Conoces tu procedencia? ¿Conoces tu linaje? ¿Por qué estás, donde crees estar? ¿Comprendes lo que ven tus ojos? ¿Conoces lo que has de hacer?
Estos pensamientos no significan nada.
  • ¿Qué estás pensando, cuando ves tu rostro reflejado? ¿Cuál es el origen de tu pensamiento? ¿A quién sirve tus pensamientos? ¿Eres consciente de que aquello que estás pensando sobre ti, no es tu verdadera realidad? ¿Acaso crees ser aquello que ves?
Nunca estoy disgustado por la razón que creo.
  • ¿Eres feliz con lo que crees ser? ¿Te crees diferente a los demás? ¿Piensas que puedes ser atacado? ¿Te ves reflejado en los demás? ¿Quién son los otros? ¿Te crees separado del mundo que te rodea? ¿Te percibes separado del resto de los hombres? ¿Por qué juzgas? ¿A quién juzgas? 

lunes, 19 de febrero de 2018

Astrología Cabalística: "Sagitario - El Centauro Arquero"


"Todo lo manifestado y lo inmanifestado, está sujeto a un Orden en su expresión exterior, ese Orden, es la Suprema Ley de Dios"

Decíamos al analizar el signo Leo, que de la fusión del "esperma" inseminador de Aries con la fértil "tierra matriz" de Leo, nace una tercera fuerza, que en analogía con la criatura naciente del proceso generativo humano, posee la cualidad de transformar, de crecer, de exteriorizar, en definitiva de concretizar las energías que hasta ese momento se encontraban en un proceso de desarrollo interno. Esta capacidad se recoge en estado potencial en el signo de Sagitario. Si Aries es el signo Yod del Elemento Fuego, y Leo el He, Sagitario completando la triada, es el signo Vav, cuya función característica es exteriorizadora.

En Aries veíamos como el designio espiritual o programa de nuestro Ego, era sembrado en nosotros impulsándonos a emprender la conquista de nuevas fronteras; en Leo, ese Propósito alcanzaba nuestro interior despertando el principal motor, la conciencia-corazón para que le fuésemos fieles y asegurásemos así que llegue a buen puerto. Con Sagitario, nos movilizamos realmente, y para llevar a cabo ese impulso nuevo, nos convertimos en ardientes viajeros, cuyo único afán es alcanzar las metas que su idealismo le inspira.

La vinculación de este signo con el extranjero y con el viaje al más allá de la fantasía, encuentra su causa en esta necesidad interna de exteriorizar su conciencia hacia planos aún no conquistados.
La imagen simbólica que recoge el signo, el Centauro Arquero, nos sugiere esa misma idea de desplegar la mente hacia las mismas puertas de lo imposible, de la utopía.

Nuestro país, España, cuya constitución fue aprobada bajo el signo de Sagitario, responde tradicionalmente a esta dinámica. Así vemos su gran protagonismo colonizador, preocupada siempre por descubrir nuevos horizontes.

Sagitario, cabalísticamente está bajo la regencia directa del Séfira Binah, cuyo atributo es Ley, Inteligencia Activa. Binah es el gran organizador del cosmos, el que fija los límites y las leyes por las que se ha de regir cualquier Obra. Siendo así, el signo de Sagitario, llevará implícito en su trabajo el de aplicar las leyes al mundo, pero dado que estamos en el plano Emanativo, donde el Fuego se expresa como valores morales, las leyes que exterioriza este signo serán precisamente de ese orden, es decir, principios morales.

El Sagitario será el que vele para que el bien prevalezca sobre el mal, y para lograrlo, inspirará, creará normas, reglamentos, leyes que el gobierno del país deberá respetar.
El gran trabajo que el hombre debe realizar en esta esfera, es el de ser consciente de que es un instrumento al servicio de la divinidad interna. Esto implica el haber alcanzado un despertar de conciencia importante en el proceso evolutivo, que le lleva a someter su personalidad mortal y pasajera a la personalidad espiritual.
Cuando esto ocurre, aparece el valor más sublime del signo Sagitario, la Maestría.

La comunicación y la conciencia con los Mundos Espirituales no se pierden y el hombre se convierte en un "profeta", en un mensajero de lo que está por-venir, pero no esperemos que esa capacidad se adultere o profane buscando el vano alardeo o el enriquecimiento personal. El Sagitario en este estado se convierte en la Voz del Bautista que clamando en el desierto nos anuncia el Camino de la Liberación. Ese Camino es el "arrepentimiento", el auto-perdón, y es precisamente Sagitario, el signo que nos impulsa a obrar hacia el perdón, hacia lo que es justo, a la reconsideración de nuestros errores. Ese es el papel de la justicia, aunque socialmente, los pilares donde se asienta esta lección aún no han alcanzado a comprender que el hombre en sí mismo cuenta con los mecanismos internos para alcanzar la liberación.

Pasemos a interpretar los rasgos psicológicos que suele caracterizar a estos nativos.
Un dato muy significativo que suele apreciarse en la vida del Sagitario, es su extroversión. Su mente vuela tan rápido, que su cuerpo no puede evitar seguir su pensamiento. Son inquietos y difícilmente podremos descubrirlos en una posición estática o de quietud. Su relampagueante intelecto le dota de una gran capacidad para todos los deportes donde la velocidad sea la protagonista. Si a esto unimos uno de los atributos característicos del Elemento Fuego, el valor, podemos decir, que el nativo Sagitario, posee un instinto natural que le lleva a afrontar empresas donde el riesgo, el peligro suele llegar a veces a alcanzar un grado de locura.

Otro de los aspectos característicos de este signo, suele ser su inocencia, su inconsciencia, que le lleva a dar testimonio de una falta de tacto, al tiempo que dan la impresión de ser personas de una descarada insolencia o de "metepatas" incansables. Sin embargo, ese comportamiento ingenuo le pasa desapercibido, pues él tendrá la completa seguridad de que es un gran diplomático, un gran educador, maestro y bienhechor.

A pesar de sus espontaneidades a veces bruscas y agresivas, es difícil enfadarse con él. Su gran vitalismo, jovialidad, alegría y optimismo es contagioso, y si a esto unimos su alto ingenio y elevados principios, no tendremos por menos que reconocer que estamos ante un ser de otro plano.

La sinceridad se encuentra entre sus mejores atributos, y cuando descubre un engaño o una injusticia. Ya sea a sí mismo o los demás, suele combatirla con ardor, poniéndose siempre al servicio del más débil. Si en alguna ocasión descubre que ha hecho daño a alguien inconscientemente, no puede evitar el sentir un profundo arrepentimiento.

La estrecha conexión con los planos espirituales -como ya hemos dicho- hace a estos individuos portadores y transmisores de una ardiente fe religiosa. Cuando esta fuerza se expresa en un nivel más práctico -debido a influencias de otros Elementos en la Carta Natal-, esta vocación religiosa que le lleva a hacer el bien, se expresa en un nivel social, y entonces lo vemos promoviendo acciones benéficas o promoviendo festejos o juegos. Siempre lo encontraremos allí donde haya que aportar un aliento positivo, un hálito de esperanza y alegría. Se dice que un Sagitario difícilmente se toma la vida en serio u esta actitud les hacer formar fila entre los más bromistas del zodíaco.

Resultará muy difícil confinar a un nativo de este signo; entre sus hobbies se encuentra el viajar y sobre todo hacerlo a lugares desconocidos y arriesgados.
En asuntos afectivos, suele demostrar una ardiente pasión, sin embargo, su espíritu indomable y aventurero lo hace un "partido" difícil de "atrapar" para mantener una sólida relación. Antes de comprometerse, Sagitario suele dar un largo rodeo.

Cuando Sagitario vuela bajo, se pone de manifiesto la parte animal del signo, representado en el Centauro (mitad inferior caballo, mitad superior hombre). Este aspecto de su naturaleza hará que exprese bajas cualidades morales; estaremos ante el defensor de normas y leyes que permiten la corrupción; es el defensor que trata de sacar beneficio propio a su labor. Aparece la "gula" social, el que apoyándose en su poder ejecutivo trata de abarcar y someter otros terrenos de los que no es dueño. Se trata del cáncer social.

El temperamento de Sagitario con estas características responderá a una persona con mal carácter, brusca y agresiva. La lucidez de su intelecto es utilizada en hirientes sarcasmos para alardear de facultades, de su ingenio; se convierte en un ser vanidoso y pendenciero, en un parásito social. Llega en ocasiones a excentricidades que le hacen parecer estar fuera de la realidad. Su conexión con el más allá, le convierte en un mensajero de la fatalidad.

Una gran responsabilidad recae sobre estos nativos, en la medida de que son portadores de un elevado mensaje. Si nuestra conciencia vuela baja, en este tramo del camino, toda la obra recibirá un influjo negativo y el fruto que obtendremos al final nos sabrá amargo y doloroso.

Ya hemos visto la relación de Sagitario con el Pensamiento Superior gracias a la regencia de Binah, el Séfira del Pensamiento Primordial. Esta vinculación permite que este signo se ocupe preferentemente por desvelar los porqués abstractos de la existencia. Con su pensamiento intuitivo, Sagitario se lanza a filosofar, a la búsqueda de las verdades trascendentes. Un aspecto negativo de esta expresión hará que el nativo se convierta en un ser fanático religioso. Tratará de llevar a los demás su fe, enseñar su nueva doctrina, y no será raro verle embarcado como misionero en una empresa evangelizadora. Recordemos la vinculación de España con Sagitario y extraigamos de una de las páginas más trágicas de la historia, las cruzadas contra los judíos en defensa de una fe patriótica.

El Sagitario puede caer en la tentación de volar tan alto, que se desconecte excesivamente de las realidades del mundo práctico. Esto hará que aparezca socialmente como un visionario al que nadie cree, aunque a veces su aparente locura sea más cuerda de lo que muchos piensan.

Entre las analogías que podemos nombrar para este signo, se encuentran entre otras muchas:
El extranjero, la religión, la política, la profecía, la maestría, la adivinación, la medicina natural, la jurisprudencia, los descubrimientos, las misiones, la colonización, los viajes largos, la letra Guimel, la letra C, el número 3, la mirra, Baltasar, la Ley, el poder ejecutivo, la velocidad, el caballo, las fiestas sociales, los príncipes, las utopías, la alegría, el humor, lo abstracto, los muslos, la gula, etc.

En cuanto a las palabras claves que han de permitirnos tener una idea concreta de la imagen arquetípica del signo, enumeramos las siguientes cualidades positivas y negativas:
Ortodoxos, conservadores, idealistas, caritativos, benévolos, simpáticos, tiernos, altruistas, justicieros, elocuentes, autoconfiados, filósofos, universalistas, futurólogo, profetas, maestros, viajantes, extranjeros, curanderos, doctores, alegres, optimistas, ingeniosos, inteligentes, impulsivos, valientes, intrépidos, sinceros, directos, fervorosos, religiosos, políticos, infantiles, inocentes, bravos, deportistas, vitalistas, ardientes, brutos, hirientes, inquietos, miedo a los animales, imprudentes, charlatanes, rebeldes, viciosos, excéntricos, sarcásticos, golosos, vanidosos, soberbios, fanáticos, entrometidos, competitivos, inmorales, etc.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 50

LECCIÓN 50

El Amor de Dios es mi sustento.

1. He aquí la respuesta a cualquier problema que se te presente, hoy, mañana o a lo largo del tiempo. 2Crees que lo que te sustenta en este mundo es todo menos Dios. 3Has depositado tu fe en los símbolos más triviales y absurdos: en píldoras, dinero, ropa "protectora", influencia, prestigio, caer bien, estar "bien" relacionado y en una lista interminable de cosas huecas y sin fundamento a las que dotas de poderes mágicos.

2. Todas esas cosas son tus sustitutos del Amor de Dios. 2Todas esas cosas se atesoran para asegurar la identificación con el cuerpo. 3Son himnos de alabanza al ego. 4No deposites tu fe en lo que no tiene valor. 5No te sustentará.

3. Sólo el Amor de Dios te protegerá en toda circunstancia. 2Te rescatará de toda tribulación y te elevará por encima de todos los peligros que percibes en este mundo a un ambiente de paz y seguridad perfectas. 3Te llevará a un estado mental que no puede verse amenazado ni perturbado por nada, y en el que nada puede interrumpir la eterna calma del Hijo de Dios.

4. No deposites tu fe en ilusiones. 2Te fallarán. 3Deposita toda tu fe en el Amor de Dios en ti: eterno, inmutable y por siempre indefectible. 4Ésta es la respuesta a todo problema que se te presente hoy. 5Por medio del Amor de Dios en ti puedes resolver toda aparente dificultad sin esfuerzo alguno y con absoluta confianza. 6Dite esto a ti mismo con frecuencia hoy. 7Es una declaración de que te has liberado de la creencia en ídolos. 8Es tu reconocimiento de la verdad acerca de ti.

5. Durante diez minutos dos veces al día, una por la mañana y otra por la noche, deja que la idea de hoy se adentre muy hondo en tu conciencia. 2Repítela, reflexiona sobre ella, deja que pensamientos afines vengan a ayudarte a reconocer su verdad, y per­mite que la paz se extienda sobre ti como un manto de protección y seguridad. 3No permitas que ningún pensamiento vano o necio venga a perturbar la santa mente del Hijo de Dios. 4Tal es el Reino de los Cielos. 5Tal es el lugar de descanso donde tu Padre te ubicó eternamente.

¿Qué me enseña esta lección?

Preguntémonos, ¿sentimos amor o temor por Dios?

Tal vez, si nos surge la duda, la siguiente reflexión nos ayude a encontrar una respuestas: “cuán grande tiene que ser el Amor de Dios por nosotros, para que Él nos haya dado una parte de Sí Mismo a fin de evitarnos dolor y brindarnos dicha”.

Debemos saber, que “El temor a Dios es el resultado ineludible de la lección que afirma que Su Hijo es culpable, de la misma manera en que el Amor de Dios no puede sino recordarse cuando el Hijo reconoce su inocencia”.

“Dios no juzga a Su inocente Hijo. Habiéndose dado a Sí Mismo a él, ¿cómo iba a poder juzgarlo?”

¿Qué podría haber que fuese más grande que el Amor de Dios?

Tomar consciencia de esta realidad nos llevará a sentir una profunda paz interior. Ese reconocimiento, nos indica que hemos alcanzado un punto importante de comprensión de lo que somos en verdad.

Significa tener la certeza de que somos Hijos de Dios y que, como tal, somos merecedores de su heredad. La Eternidad y su Abundancia Plena, nos colmará de la máxima satisfacción a la que podemos aspirar.

El Amor de Dios, aunque a un nivel superior, inspira el amor que sentimos por nuestros hijos a nivel microcósmico. Sabemos que cuando tengamos miedo, Él, a través de su Voz, nos socorrerá, nos calmará, alejando de nuestro sueño las trágicas pesadillas; cuando estemos identificados con los malos momentos, con la tribulación, Él nos cobijará y aportará consuelo. 

Si conseguimos albergar en nuestro corazón el sentimiento de Amor hacia nuestro Padre, nuestra vida será una experiencia enriquecedora.

Os invito a participar en un acto de honestidad individual. Preguntémonos, ¿realmente encontramos la paz que añoramos en las cosas que nos ofrece el mundo material? Difícilmente podremos encontrar la paz en lo efímero, en la ilusión. Tal vez, como yo, puedas traer a tu presente, el recuerdo de alguna vivencia que temporalmente te haya podido aportar paz. Si te tomas unos minutos y recreas fielmente lo ocurrido en ese instante, tal vez puedas captar que la experiencia externa no es realmente la que te permite sentirte en paz. Eres tú, el que le da ese "poder" a tu mente, es decir, te permites juzgar que lo que estás viviendo es motivo para sentirte en paz.

Ya lo hemos dicho, en alguna otra ocasión, no es en el nivel de los efectos donde debemos corregir, sino en el nivel de las causas, o lo que es lo mismo, no es en lo percibido, sino en el pensamiento que nos lleva a percibirlo. Si en tu código mental encuentras la creencia de que para gozar de paz, debes experimentar unas vivencias determinadas, entonces estarás poniendo en manos de lo externo, las condiciones para que puedas sentir o no esa paz.

Pero si en nuestra mente, albergamos la creencia de que tan solo Dios es nuestro sustento y nuestra única realidad, entonces estamos reclamando que la paz es nuestra elección, independientemente de lo que experimentemos externamente.

Así lo expresa UCDM:


Un Hijo de Dios es feliz únicamente cuando sabe que está, con Dios. Ése es el único medio ambiente en el que no sufre tensión porque ahí es donde le corresponde estar. Es también el único medio ambiente que es digno de él porque su valía está más allá de cualquier cosa que él pueda inventar.

Examina el reino que fabricaste y juzga su valor imparcialmente. Es acaso digno de ser la morada de una criatura de Dios? ¿Protege tal mundo su paz e irradia amor sobre ella? ¿Evita acaso que su corazón se vea afectado por el miedo, y le permite dar siempre sin experimentar ninguna sensación de pérdida? ¿Le enseña que esa forma de dar es su dicha, y que Dios Mismo le agradece lo que da? Ése es el único ambiente en el que puedes ser feliz. Tú no lo puedes "crear", como tampoco puedes "crearte" a ti mismo. Fue creado para ti, tal como tú fuiste creado para él. Dios vela por Sus Hijos y no les niega nada. Mas cuando ellos lo niegan a Él, dejan de ser conscientes de eso porque se niegan todo a sí mismos. Tú, que podrías estar dando el Amor de Dios a todo lo que ves, a todo lo que tocas y a todo lo que recuerdas, estás literalmente negándote el Cielo a ti mismo.

Ejemplo-Guía: ¿Por qué si somos "abundantes", en nuestras vivencias experimentamos la escasez?

Algunos, interpretareis esta pregunta como inapropiada desde el punto de vista de las enseñanzas que nos aporta Un Curso de Milagros. Y estoy de acuerdo en esa apreciación. No obstante, son muchos los estudiantes que se plantean, en sus inicios, esta preocupación.

Es evidente, que la pregunta tan solo puede proceder de una mente identificada con el mundo de la percepción, la que fundamenta a las creencias que dan credibilidad a la naturaleza del ego. Todas las preguntas planteadas por el ego, tratará de menospreciar la verdad espiritual. De hecho, su "existencia" depende del despertar de la consciencia a la verdad que nos revelará nuestra propia realidad.

Si la cuestión que hemos planteado en nuestro ejemplo no la hacemos desde el corazón, si verdaderamente, no deseamos oír la respuesta, difícilmente podremos aceptar lo que la verdad tiene que aportar sobre ella. Nadie aprende a menos que quiera aprender, y crea que de alguna manera lo necesita.


Si bien en la creación de Dios no hay carencia, en lo que hemos fabricado es muy evidente. De hecho, ésa es la diferencia fundamental entre lo uno y lo otro. La idea de carencia implica que creemos que estaríamos mejor en un estado que de alguna manera fuese diferente de aquel en el que ahora nos encontramos. 
La cuestión es que antes de la "separación", que es lo que significa la "caída", no se carecía de nada. No había necesidades de ninguna clase. Las necesidades surgen debido únicamente a que nos privamos a nosotros mismos. Actuamos de acuerdo con el orden particular de necesidades que  establecemos, y esto, a su vez, depende de la percepción que tenemos de lo que creemos ser.

Podemos darle todas las vueltas que queramos. Pero la verdad es muy simple. Si creemos que estamos separados de Dios, estaremos proclamando nuestra carencia. Estaremos creyendo en el mandato condenatorio, procedente de nuestro Creador, que resuena en nuestro inconsciente colectivo con gran fuerza y determinación: "ganarás el pan con el sudor de tu frente".

Pero estamos tergiversando ese mensaje, y lo hacemos porque hemos elegido sentirnos pecadores al utilizar los Atributos divinos con los que Él nos creó. ¿Qué contradicción? Dios nos crea a Su Imagen y Semejanza, pero con una condición, "no actúes como Dios". Es como si a nuestros hijos, lo castigásemos por hacer uso de su capacidad creadora. Nuestro hijo, tendría todos los argumentos a su favor para preguntar a su padre, ¿cómo me pides que no haga lo que tú has hecho?

El Curso nos dice a este respecto: "La única carencia que realmente necesitas corregir es tu sensación de estar separado de Dios. Esa sensación de separación jamás habría surgido si no hubieses distorsionado tu percepción de la verdad, percibiéndote así a ti mismo como alguien necesitado".
 ¿Te identificas entre los que te crees separado de Dios? ¿Te identificas entre los que tienen dudas y no se deciden en confiar tan sólo en Dios? ¿Te identificas entre los que necesitan ver para creer?

Fijaros lo que el Curso nos recomienda en este sentido:


Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar.

Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia. Lo que Él te provee no conlleva ningún riesgo, pues Él se asegurará de que no pueda convertirse, en un punto tenebroso, oculto en tu mente y que se conserva para hacerte daño. Bajo Su dirección viajarás ligero de equipaje y sin contratiempos, pues Él siempre tiene puestas Sus miras en el final de la jornada, que es Su objetivo. El Hijo de Dios no es un viajero por mundos externos. No importa cuán santa pueda volverse su percepción, ningún mundo externo a él contiene su herencia. Dentro de sí mismo no tiene necesidades de ninguna clase, pues la luz sólo necesita brillar en paz para dejar que desde sí misma sus rayos se extiendan quedamente hasta el infinito.

Siempre que te sientas tentado de emprender un viaje inútil que no haría sino alejarte de la luz, recuerda lo que realmente quieres, y di: 
   
 El Espíritu. Santo me conduce hasta Cristo, pues, ¿a qué otro sitio querría ir?

¿Qué otra necesidad tengo, salvo la  de despertar en Él?

Reflexión: ¿Pones tus problemas en manos de Dios o le exiges cómo debe responder?

domingo, 18 de febrero de 2018

Astrología Cabalística: "Leo - El León"


"Todo lo manifestado e inmanifestado es gestado en una matriz cósmica cuya misión es dar cohesión a la Esencia, ese principio pasivo y creador es el Amor de Dios"

Si importante es el impuso motor de Aries, no lo es menos el trabajo gestador de Leo. Así vemos, como en analogía con este principio cósmico, en el acto de creación de un ser humano, el papel activo masculino de Luz-Vida a través del esperma, necesita de una "tierra" fértil, pura y virginal que haga función de receptáculo; esa Tierra Madre es la matriz de la mujer que a través de sus óvulos se presta a ser ocupada por la energía positiva y fecundante.

De la unión primigenia de lo masculino y lo femenino, o lo que es lo mismo de la Voluntad-Aries y del Amor-Leo, surgirá inevitablemente una tercera fuerza, llamada "hijo", fuerza neutra o transmutante.

De lo dicho anteriormente, debemos recordar que el amor aparece en los albores de toda obra creadora para asegurar que el impulso motor-voluntad sirva para engendrar vida y no muerte, o en otro sentido, para que aquello que pretendemos crear pueda nacer, crecer y aportar conciencia y sabiduría por la vía de la Gracia y no por la del dolor.

No podemos continuar nuestro camino por la senda que nos lleva al estudio de los Zodiacales, sin advertir hasta el agotamiento si fuese preciso, la importancia que encierra la etapa del signo Leo. Esta asignatura invita al hombre a aprender a ser fiel a la voluntad de su Ego-Dios-Aries. Estamos en un signo que responde a la fase He -interiorización- donde la respuesta humana tiende a establecer una naturaleza fija en lo referente al dominio del Elemento. Dado que estamos trabajando con el Fuego-Moral, diremos que en este signo se establecen principios sólidos de la moral, es decir, la conciencia tiene que enriquecerse con la sabiduría del Bien y del Mal, pero existe un peligro que debemos conocer en esta etapa del camino, Leo responde a la intuición y no a la razón, y queremos decir con ello, que no discierne entre lo que es bueno o malo, él, intuye, tiene la corazonada de que eso o aquello es bueno o malo.

El signo de Leo está regido cabalísticamente por el signo de Hochmah, el segundo aspecto del rostro divino, conocido en el argot místico por el Hijo de dios. Hochmah es el Amor Universal, el encargado de que la unidad prevalezca en todo lo creado. Las altas vibraciones de este centro, hace que el signo de Leo se sienta preñado internamente por una elevada misión. Más adelante, cuando estudiemos las características psicológicas, veremos cómo uno de los atributos de este signo es el honor, mientras que uno de sus debilidades es la arrogancia.

Hablábamos de la fidelidad al Designio y decíamos cuan importante es este tramo. En efecto, el gran peligro al que suele enfrentarse este signo es precisamente esa cualidad de fidelidad, ya que, cuando se identifica con un principio erróneo, proyecta todo su ardor en satisfacerse de aquello que ha ganado su interés. Al ser tan fiel, puede llevarse parte de su existencia trabajando para designios torcidos que más tarde, cuando avance en su proceso evolutivo, le retornarán por la vía del karma despertándole de su error.

Si aplicamos una vez más la analogía al estudio que estamos tratando y relacionamos los signos con las edades del ser humano, partiendo de la base de que la infancia está vinculada con el Fuego, diremos que la edad de los 2 a los 4 años estaría en sintonía con los trabajos de Leo. Los estudios realizados por la psicología en materia de evolución, determinan que es durante ese periodo donde encuentran las causas alteradas que motivan la aparición de futuros complejos difíciles de superar, entre éstos se encuentran los de Edipo y Electra.
La razón astrológica de estas alteraciones psicológicas la encontramos en un proceso de desvirtuamiento de la voluntad del Ego, o dicho de otro modo, la negación a cumplir con el programa del Yo Espiritual, siendo fiel a principios erróneos.

Debemos estudiar el signo de Leo en nuestros mapas natales, para identificar si somos sumisos a la voz de nuestro Yo Superior o por el contrario, estaremos generando futuros complejos que aparecerán personificados por un duro despertar de la conciencia.

La clave hermética de este signo es el Amor Divino, y es ésta la razón por la cual descubrimos a los nativos encarnados en esta Esfera de conciencia, despertando prematuramente a la experiencia de la conquista del amor.

Aquellos que conozcan a un Leo, lo habréis descubierto en más de una ocasión ocupado en la conquista del amor ardiente, que con suma frecuencia no suele ser definitivo, y del mismo modo que las llamas parecen amenazarle con consumirle el corazón, le podréis ver apocados, cuando no acaban de consumar su relación; pero no olvidéis algo, el rescoldo sigue vivo, y no tardará en volver a surgir las llamas.

Esta pronunciada vinculación por el despertar del amor es su mejor cualidad si se sabe cultivar. La misión del Leo es ejemplar. Este signo tiene sobre sus espaldas la difícil tarea de alumbrar y mantener vivo el principio de la conciencia en los demás estados. No en vano, está regido por el planeta el Sol, centro vital por excelencia.
De cuanto decimos, se comprende una serie de rasgos y cualidades que se enumeran y agrupan en la naturaleza psíquica de los nacidos en este signo.

El Leo cuenta con una personalidad individual de la que es consciente, y a lo largo de su existencia, deslumbrado por esa visión interior que le lleva a endiosarse en el más amplio sentido de la palabra, se esforzará una y otra vez por ganar la atención de los demás hacia su persona. Para lograr este objetivo inconsciente, utilizará su mejor arma, el dramatismo. Se dice del Leo que son actores excelentes y la razón de ello no es difícil de comprender, cuando sabemos que su trabajo interiorizador les hace ser fieles a lo que lleva por dentro, nada más y nada menos que toda la sabiduría divina.

En efecto, en Leo la sabiduría se enaltece hasta convertirle en el portador de la Luz. El hombre Leo es emblema de las más elevadas virtudes de las que debemos dar testimonio, esto le lleva a convertirse en un hombre buscado para organizar y dirigir empresas a nivel social.

Su generosidad, magnanimidad y cordialidad, les lleva a ser un jefe respetado. Es creativo, leal y muy intuitivo. Se dice que su corazón es de oro, y no exageran los que lo dicen, pues a menudo le encontramos como responsables de campañas de ayuda para desvalidos.

Su personalidad solar le lleva a no pasar desapercibido. En las reuniones sabrá ganarse siempre la atención del público y sus aplausos. Hará uso de su ingenio y espontaneidad, aunque difícilmente lo descubriremos llevando a cabo acciones que promuevan el ser ridiculizado.

¡Ay, de aquellos que intenten humillarlos!. El rugido del "león" acallará todas las voces de inmediato, aunque todo quedará en un amago de cólera, pues entre los defectos del Leo no se encuentra el rencor.

Por todo lo dicho, sabremos que a Leo le gusta mandar, dirigir y ser valorado. Cuando esto no es posible, puede hacerse el introvertido o por el contrario dar muestra de un orgullo infantil y de un exceso de autoridad desmedida.

El fuerte deseo por brillar, lleva a Leo a lucir joyería ostentosa. Igualmente son amigos de la vida lujosa, y entre sus pasiones encontramos fundamentalmente las del juego, especialmente, los de azar.

Todas estas respuestas, encuentran su razón profunda en la falsa canalización de las energías de Hochmah-Providencia-Luz. Lo que debe lucir en Leo es la conciencia, y son ellos, los que deben convertirse en hombres-providencia-suerte para los demás, pues su papel es despertar la conciencia en aquellos que buscan luz.

La gran prueba de este signo, como ya hemos adelantado, es su fidelidad a lo erróneo, y cuando esto ocurre, veremos como teme a la oscuridad, su propia oscuridad interna. Se convierten en personas insoportables, porque se creen dueños de la sabiduría, tendiendo a dar consejos y a canalizar la vida de todo cuanto le rodea. Son verdaderos dictadores. Un ejemplo de esto que decimos, lo vemos personificado en Napoleón.

Leo tiene aire de mando y porte majestuoso que nos recuerda al rey de la selva, al león. Su caminar es erguido, y aunque por lo general suele vestir con ropas caras y lujosas, también podemos descubrirle desinteresado por su imagen externa, dando la impresión de abandono, lo cual demuestra que está más preocupado en cultivar otro tipo de valores.

Como signo He, las energías psíquicas tendrá una pronunciada canalización hacia el interior, lo cual le llevará a realizar duros trabajos sobre su conciencia. Como signo del Elemento Fuego, Leo cultiva el valor y el idealismo, trabaja con visión de futuro, y en este sentido, se diferencia de Aries, en que mientras que éste no suele terminar lo que empieza, Leo, por su tendencia fija, da más estabilidad a lo que emprende.

En analogía con el signo, encontramos el número 2, el teatro, la matriz, la educación, la infancia, la letra beta, la letra Beith, la sabiduría, las joyas, los directores, los reyes, la nobleza, el romance, la conciencia, la individualidad, el azar, los hijos, las creaciones, el tiempo libre, los profesores, los maestros, el corazón, el oro, el color naranja, etc.

A continuación exponemos una breve relación de palabras claves que sintetizarán las cualidades positivas y negativas de este signo:

Fidelidad al orden, nobleza, generosidad, capacidad directiva y organizativa, espíritu juguetón, amantes de la luz y el brillo, majestuosidad, educadores, sabiduría, cordialidad, alegres, afectuosos, sinceros, honestos, románticos, ardientes, bondadosos, reconciliadores, protectores, paternalista, determinación, lealtad, poder, moralistas, creativos, originales, dramáticos, individualistas, resolutivos, valientes, caballerosos, magnánimos, idealistas, simpáticos, voluntariosos, orgullosos, liberalidad, introvertidos, sentimiento de superioridad, ásperos, autoritarios, vanidosos, exagerados, infieles, jugadores viciosos, diversiones, placeres, buscan reconocimiento, inseguros en la vida social, quieren ser importantes, amantes del lujo, tiranía, pasionales, arrogantes, fanáticos, inmorales, agresivos, coléricos, déspotas, etc