sábado, 21 de abril de 2018

Génesis: "El Despertar del Ser" - 21ª parte -

La Caída VI.

Traducción Convencional: “El hombre llamó Eva a su mujer, por ser la madre de todos los vivientes.
Hízoles Yavé Dios al hombre y su mujer túnicas de pieles, y los vistió.
Díjose Yavé Dios: “He ahí al hombre hecho como uno de nosotros, conocedor del bien y del mal; que no vaya ahora a tender su mano al árbol de la vida y, comiendo de él, viva para siempre.
Y le arrojó Yavé Dios del jardín de Edén, a labrar la tierra de que había sido tomado. Expulsó al hombre y puso delante del jardín de Edén un querubín que blandía flameante espada para guardar el camino del árbol de la vida”.

Pasemos a la traducción de Fabre d´Olivet: Entonces el universal Adam asignó a su facultad volitiva Aisha el nombre de Eva, existencia elementaria, a causa de que se convertía en el origen de todo lo que constituye esta existencia.
Seguidamente, Jehová, Él-los-Dioses, hizo para Adam y para su compañera intelectual unas especies de cuerpos de defensa, con los cuales les revistió cuidadosamente.
Diciendo Jehová, Él-los-Dioses: he aquí Adam, el Hombre universal, convertido en semejante a uno de nosotros, según el conocimiento del bien y del mal. Pero entonces, por miedo a que no extendiera su mano y se apoderara también del principio substancial de las Vidas y se alimentara de él, y que no viviera en el estado en que se encontraba durante la inmensidad de los tiempos, Jehová, el Ser de Seres, lo aisló de la esfera orgánica de la sensibilidad temporal, afín de que el hombre elaborara y sirviera con cuidado este Elemento adámico, del cual había sido creado.
Así alejó de su puesto ese Hombre universal y hizo residir del principio de la anterioridad de los tiempos, en la esfera sensible y temporal, un ser colectivo llamado Querubín, semejante al potencial multiplicador universal, armado de la llama incandescente de la exterminación, remolineando sin cesar sobre sí misma, para guardar la ruta de la substancia elemental de las Vidas”.

En este último pasaje del 3º Capítulo del Génesis, se nos describen varios temas interesantes y, añadiría, determinantes a la hora de establecer el comienzo de la conciencia temporal con la que se identifica el ego. Veámoslo.

En primer lugar, participamos de una transformación protagonizada por la naturaleza femenina, representada por Aisha. Dicho proceso viene determinado por el cambio de nombre. De Aisha, la Facultad Volitiva, la Facultad de Comprender, pasa a llamarse Eva (Heith-Vav-He), cuya interpretación es “el ser que transmite la vida”. Fabre traduce su nombre como la “existencia elementaria”, el origen de todo lo que constituye esta existencia.

Es obvio que se está refiriendo a la existencia del Mundo Material, y sobre todo, a partir de haber comido del Árbol del Conocimiento del Bien o del Mal, a partir de su despertar a la temporalidad del plano material, se convierte en la representante de la facultad de transmitir la vida en ese nivel; adquiere su condición de “matrona”.

Esa mujer perpetuadora de la especie humana, sigue representando las cualidades transmitidas por Aisha, es decir, continúa siendo el “espejo” donde se ve reflejada las iniciativas emprendidas por la voluntad.

La aportación del Heith en la raíz del nombre de Eva, nos está indicando, la capacidad que acabamos de mencionar. Esta Letra Sagrada expresa la dinámica de Transición entre los Elementos Agua y Aire, entre los Signos de Piscis y Libra. Esto nos está indicando, que será en el rostro de la complementariedad que aporta la naturaleza femenina, donde se podrá ver expresada el potencial fecundador de las emociones. Eva, lleva inscrito en su genética espiritual, convertirse en la senda que ha de conducirnos a encontrar el modo de conectar de nuevo con nuestra naturaleza espiritual.

“Seguidamente, Jehová, Él-los-Dioses, hizo para Adam y para su compañera intelectual unas especies de cuerpos de defensa, con los cuales les revistió cuidadosamente”.

A estas alturas, no debemos imaginarnos a un Dios “sastre”, seguro que el autor se está refiriendo a algo más trascendente. Esos “cuerpos de defensa”, alcanzado el 4º Día de la Creación, y tras haberse producido la elección de despertar anticipadamente al Conocimiento del Bien y del Mal propio del Mundo Material, podríamos decir, que se está refiriendo a los siguientes Vehículos/Cuerpos: Cuerpo Mental; Cuerpo de Deseos; Cuerpo Vital y Cuerpo Físico.

Podemos decir, que el Mundo Físico es el Plano de Manifestación más alejado del Mundo Divino o Superior. Alcanzado este peldaño de la escalera, hemos recorrido lo que llaman el Camino de la Involución. A partir de este punto, se producirá el retorno al Origen, al Mundo Divino, y en la medida en que esto se vaya realizando, los Vehículos inferiores irán integrando al Ser (Yo Espiritual) toda la experiencia asimilada y se irá desintegrando.

“…he aquí Adam, el Hombre universal, convertido en semejante a uno de nosotros, según el conocimiento del bien y del mal”.

Ese Adam Universal, no ha cambiado su condición, sigue representando a la Humanidad, aunque, una vez abierto sus ojos al comer del fruto del Conocimiento, ya se percibe como un ser individualizado. Ese Adam, a pesar de creerse “separado” de su Creador, está dotado de los Vehículos/Cuerpos necesarios para desarrollar su labor de divinizar la materia. Jehová le atribuye esa semejanza, reconociéndoles su condición de un dios en potencia. Ese hombre tiene la facultad creadora innata en él y recibe el alimento de los Dioses, que ha de aportarle la sapiencia del bien y del mal. Ese alimento espiritual, debe ser asimilado por una conciencia dual, y dada la inexperiencia en el dominio de los Vehículo con los que cuenta, ese alimento va a parar a los confines de Nahash, el cual se encarga de suministrarnos ese saber pero por la vía del rigor.

“Pero entonces, por miedo a que no extendiera su mano y se apoderara también del principio substancial de las Vidas y se alimentara de él, y que no viviera en el estado en que se encontraba durante la inmensidad de los tiempos, Jehová, el Ser de Seres, lo aisló de la esfera orgánica de la sensibilidad temporal, afín de que el hombre elaborara y sirviera con cuidado este Elemento adámico, del cual había sido creado”.

¿Quién no se ha preguntado alguna vez cómo vencer el mal? ¿Qué aspirante, deseoso de hacer el bien, no se ha encontrado, de repente, dando vida al mal?

"Realmente mi proceder no lo comprendo pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco. (...) Pues bien sé yo que nada bueno, habita en mi, es decir, en mi carne; en efecto, querer el bien lo tengo a mi alcance mas no el realizarlo, puesto que no hago el bien que quiero, sino que obro el mal que no quiero. Y si hago lo que no quiero, no soy yo quien Io obra, sino el pecado que habita en mí.
Descubro, pues, esta ley: aun queriendo hacer el bien, es el mal el que se me presenta.(...) iPobre de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte?" (Rm 7, 15-24).

Las palabras escritas por San Pablo expresan a la perfección ese estado que experimenta el ser humano dual, sometido a la ley de Nahash.

Afortunadamente, la Divinidad establece un mecanismo de seguridad para que el canal de conexión elegido por Aisha, servir a los Luciferes, sea considerado como el apropiado para alcanzar el Conocimiento verdadero, pues el conocimiento que nos aporta Nahash es una “ilusión”, pues no olvidemos que los Luciferes eran escindidos, rezagados, de su propia Oleada de Vida, y no pueden enseñarnos lo que no tienen asimilado. Ellos son expertos en el dominio de la “separación”; ellos no son integradores armónicos de los Elementos; su labor, es anticiparnos un conocimiento inmaduro, que al ser asimilados será rechazado, vomitado, por no ser un conocimiento basado en las Leyes Reguladoras de Jehová. Será, esa respuesta de rechazo, de frustración, de dolor, de miedo, de culpa, de enfermedad, el que nos hará desear otro alimento. Una vez saciado el apetito de degustar los placeres terrenales, nuestra añoranza espiritual, nos llevará a la búsqueda del verdadero Conocimiento, el que únicamente nos puede aportar, si decidimos, si elegimos, sintonizar el canal que nos pondrá en comunicación con nuestro Yo Espiritual.

Jehová decide expulsar a Adam del Recinto Orgánico, lo aisló de ese estado de conciencia. No se está refiriendo el autor a una zona geográfica, sino a un “estado de ser”. Jehová lo único que hace es describir nuestra situación, revelarnos el nuevo paisaje en el que hemos decidido libremente instalar nuestra conciencia. El responder a Nahash y quedar a sus servicios, nos sitúa inmediatamente en un nuevo escenario. Ya no nos encontramos conectados a nuestro Creador. Ya no oímos su voz, ni seguimos sus “leyes”. Ahora, es la voz de Nahash la que dejamos oír en nuestro interior y decidimos que gobierne nuestras acciones. Esas acciones ya no respetan la Ley, ya no son acciones respaldadas por la Fuerza de Atracción, sino que responden a las Fuerzas de Repulsión. Es necesario, de que el hombre coseche lo que ha sembrado. De este modo, establecerá la relación causa y efecto, y tendrá la oportunidad de decidir, si elige sembrar de nuevo, lo que tan malos frutos le ha brindado.

El error, tiene su propio marco, su propio escenario. No puede coexistir con la verdad, al igual que la oscuridad no puede existir en la luz. De esto se deduce una importante lección de comportamiento. El bien y el mal, forman parte de nuestra naturaleza. Debemos dejar crecer la cizaña para no cortar el trigo. Una vez crecido, sabremos distinguir la condición de ambos y nos resultará más fácil cortar uno y conservar al otro. El mal, al estar basado en la Fuerza de Repulsión, se autodestruye. Lo único que tenemos que hacer es dejar de alimentarlo. Si lo rechazamos, estamos utilizando su misma Fuerza y lograremos el efecto contrario, es decir, lo alimentaremos. Si somos conscientes de algún aspecto de orden inferior en nuestra naturaleza, lo importante, es ser consciente de que es un aspecto de nuestro ego, con el que nos hemos identificado y al cual, no debemos rechazar. Si lo hacemos, proyectaremos sobre los demás ese rostro no deseado de nosotros y estableceremos una relación con dicha tendencia que no tendrá fin. La aceptación, es una liberación, que alcanzará su punto final, cuando decidamos no volver a alimentarlo.

“Así alejó de su puesto ese Hombre universal y hizo residir del principio de la anterioridad de los tiempos, en la esfera sensible y temporal, un ser colectivo llamado Querubín, semejante al potencial multiplicador universal, armado de la llama incandescente de la exterminación, remolineando sin cesar sobre sí misma, para guardar la ruta de la substancia elemental de las Vidas”.

La figura de un Querubín, procedente del “principio de la anterioridad de los tiempos”, un “ser colectivo”, ocuparía la esfera sensible y temporal. Jehová nos está describiendo la procedencia de los Querubines, al revelarnos que proceden del “principio de la anterioridad de los tiempos”, es decir, pertenecían a otro Periodo de Manifestación, anterior al desarrollado por Elohim. Los Querubines pertenecen a la Oleada de Vida Angélica y trabajan en la Esfera de Hochmah, el Centro del Amor Incondicional. Las narraciones cabalísticas, nos dicen, al referirse al Espíritu de Cristo, que era un Querubín, cuya misión estelar consistió en responder a la llamada de Comunión del Iniciado más elevado de la Oleada de Vida Humana, de Jesús.

Ese ser colectivo, está a nuestra disposición permanentemente, al igual, como lo estuvo para Jesús. Él está salvaguardando nuestra evolución; está en espera de que decidamos libremente desconectarnos del canal que nos sintoniza con Nahash y decidamos cambiar el dial. Su dial es el Amor; su mensaje, la Salvación, la Redención, la Liberación.

Todos podemos conectar con su Espíritu. Él no permitirá que el mal penetre en la esfera sensible y temporal donde se encuentra el Árbol de la Vida. El fruto de ese Árbol, no es otro que el del Amor. El mal no puede utilizar al bien para su perpetuación, ya lo hemos visto anteriormente. El mal es fruto del error y ese error, no lo confundamos con la existencia del Mundo Material, sino con la creencia de pertenecer a él. 

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 111

TERCER REPASO

Introducción

1. Hoy comienza nuestro siguiente repaso. 2Cada día repasare­mos dos de las últimas veinte lecciones durante diez días consecutivos de práctica. 3Para estas sesiones de práctica seguiremos un formato especial, que se te exhorta a seguir tan fielmente como puedas.

2. Entendemos, por supuesto, que tal vez te resulte imposible hacer cada día y cada hora del día lo que aquí se sugiere como óptimo. 2Tu aprendizaje no se verá afectado si se te pasa una sesión de práctica porque te resultó imposible llevarla a cabo en el momento señalado. 3No es necesario tampoco que te esfuerces excesivamente por recuperar el número de sesiones perdidas. 4Nuestro objetivo no es hacer un rito de las sesiones de práctica, pues ello impediría el logro de nuestra meta.

3. Pero el aprendizaje definitivamente se vería afectado si dejases de llevar a cabo una sesión de práctica por no haber estado dis­puesto a dedicarle el tiempo requerido. 2No te engañes a ti mismo con respecto a esto. 3Esa falta de buena voluntad puede estar muy cuidadosamente disimulada tras la falsa apariencia de situaciones que parecen estar fuera de tu control. 4Aprende a distinguir aque­llas situaciones que no son propicias para tu práctica de aquellas que urdes para enmascarar tu falta de buena voluntad.

4. Aquellas sesiones de práctica que dejaste de hacer porque por una razón u otra no quisiste llevarlas a cabo, deberías hacerlas tan pronto como hayas cambiado de parecer con respecto a tu objetivo. 2No estás dispuesto a cooperar en la práctica de la salva­ción sólo si ello supone un obstáculo para los objetivos que son más importantes para ti. 3Una vez que dejes de otorgarles valor, permite entonces que tus sesiones de práctica se conviertan en los sustitutos de las letanías que les dedicabas. 4Pues no te aporta­ron nada. 5Mas llevar a cabo tus prácticas te lo ofrece todo. 6Por lo tanto, acepta su ofrecimiento y permanece en paz.

5. El formato que debes seguir en estos repasos es el siguiente: dedica cinco minutos dos veces al día, o más si así lo prefieres, a reflexionar sobre los pensamientos que se han asignado. 2Lee las ideas y comentarios que se ofrecen para los ejercicios de cada día. 3Luego piensa en ellos, mientras dejas que tu mente los relacione con tus necesidades, tus aparentes problemas y todas tus preocu­paciones.

6. Invita las ideas a tu mente, y deja que ésta las use según crea conveniente. 2Ten fe en que sabrá usarlas debidamente, pues para tomar sus decisiones cuenta con la ayuda de Aquel que te dio los pensamientos a ti. 3¿En qué otra cosa podrías confiar sino en lo que se encuentra en tu mente? 4Ten fe, durante estos repasos, en que los medios que el Espíritu Santo utiliza no pueden fallar. 5La sabiduría de tu mente acudirá en tu ayuda. 6Dale instrucciones al principio, luego relájate con completa confianza y deja que la mente utilice los pensamientos que le diste tal como te fueron dados para que ella los utilizara.

7. Se te dieron con absoluta confianza y con la absoluta seguri­dad de que harías un buen uso de ellos; con la absoluta fe de que entenderías sus mensajes y los utilizarías en beneficio propio. 2Ofréceselos a tu mente con esa misma confianza, seguridad y fe. 3Ella no fallará. 4Pues es el medio del que el Espíritu Santo se vale para tu salvación. 5Y, puesto que ella goza de Su confianza, debe ser sin duda merecedora de la tuya también.

8. Hacemos hincapié en lo beneficioso que sería para ti dedicar los primeros cinco minutos del día a tus repasos, así como los últimos cinco antes de irte a dormir. 2Si esto no es factible, trata por lo menos de dividirlos de tal manera que lleves a cabo uno por la mañana y el otro durante la última hora antes de irte a dormir.

9. Los ejercicios a llevar a cabo a lo largo del día son igualmente importantes, o incluso más importantes. 2Te has sentido inclinado a hacer los ejercicios únicamente en los momentos señalados, y luego a ocuparte de otras cosas a las que no aplicas lo que has aprendido. 3Como resultado de ello, no has reforzado suficiente­mente tu aprendizaje, ni le has dado la oportunidad de probar cuán grandes son los regalos que te puede ofrecer. 4He aquí otra oportunidad de hacer un buen uso de él.

10. Durante estos repasos subrayamos la necesidad de no dejar que lo aprendido permanezca inactivo entre tus dos sesiones de práctica más largas. 2Intenta dar a tus dos ideas diarias un repaso breve, aunque serio, cada hora. 3Usa una de ellas a la hora en punto, y la otra, media hora más tarde. 4No necesitas dedicar más de un momento a cada una de ellas. 5Repite la idea, y deja que tu mente descanse en silencio y en paz por un rato. 6Luego puedes dedicarte a otras cosas. aTrata, sin embargo, de mantener el pensamiento vivo en ti, y deja que sirva también para ayudarte a conservar la paz a lo largo del día.

11. Si algo te sobresalta, piensa de nuevo en la idea. 2Estas sesiones de práctica están diseñadas para ayudarte a formar el hábito de aplicar lo que aprendes cada día a todo lo que haces. 3No es cues­tión de repetir el pensamiento y luego olvidarte de él. 4La ayuda que te puede prestar es infinita. 5Y su propósito es serte útil en toda circunstancia, en todo momento y lugar, así como siempre que necesites cualquier clase de ayuda. 6Procura, pues, tener pre­sente la idea en todas tus actividades diarias, y haz que sean san­tas, dignas del Hijo de Dios y aceptables para Dios y para tu Ser.

12. Cada repaso diario debe concluir con una afirmación más del pensamiento que se debe repetir a la hora en punto, así como del que se debe repetir media hora más tarde. 2No te olvides. 3Esta segunda oportunidad de repasar cada una de estas ideas produ­cirá avances tan grandes que emergeremos de estos repasos con ganancias tan extraordinarias en nuestro aprendizaje que de ahí en adelante marcharemos sobre un terreno más firme, con pasos más seguros y con mayor fe.

13. No te olvides de lo poco que has aprendido. 2No te olvides de lo mucho que puedes aprender ahora. 3No te olvides de lo mucho que tu Padre te necesita, según repasas los pensamientos que Él te dio.


LECCIÓN 111

Para los repasos de mañana y noche:

1. (91) Los milagros se ven en la luz.

2No puedo ver en la oscuridad.
3Permite que la luz de la santidad y de la verdad ilumine mi mente y me deje ver la inocencia que mora en mí.

2. (92) Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
2Veo a través de la fortaleza el regalo que Dios me dio.
3Mi debilidad es la oscuridad que Su regalo disipa, al ofrecerme Su fortaleza para que ocupe su lugar.

3. A la hora en punto:
2Los milagros se ven en la luz.

3Media hora más tarde:
4Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.


¿Qué me enseña esta lección?

1. (91) Los milagros se ven en la luz.

¿Qué nos ofrece la luz? Para mí es el Principio Inteligible, que me permite conocer quién soy. Desde la oscuridad, me identifico con el ego y con el cuerpo material. Desde la luz, veo que Todo es Uno. Desde la oscuridad, mi percepción me lleva a creer en la dualidad y en la separación.
En la luz, nunca me encuentro sólo, formo parte de una Filiación. 
En la luz todo es dicha, amor y felicidad.
En la oscuridad, me siento necesitado y pequeño. Siento miedo, culpa y dolor.
Es por ello, que los milagros se ven en la luz y no en la oscuridad.
¿Dónde ves la luz? ¿Dónde ves la oscuridad?
¿Compartes la luz o la oscuridad?


2. (92) Los milagros se ven en la luz, y la luz y la fortaleza son una.
La luz es Grandeza y la oscuridad es pequeñez. 
La luz es Abundancia y la oscuridad es escasez. 
La luz es Fortaleza y la oscuridad es debilidad.

La luz responde a la Fuerza de Atracción, del Amor y de la Unidad, mientras que la oscuridad responde a la Fuerza de Repulsión, del odio y de la división.

La luz nos conduce a la Verdad, a lo real y la oscuridad nos lleva al error y a la ilusión.

La luz es Salud, en cambio, la oscuridad es enfermedad.

¿Vives en la luz o en la oscuridad?

viernes, 20 de abril de 2018

Génesis: "El Despertar del Ser" - 20ª parte -

La Caída V.

Traducción Convencional: “A la mujer le dijo: “Multiplicaré los trabajos de tus preñeces; parirás con dolor los hijos y buscarás con ardor a tu marido, que te dominará”
Al hombre le dijo: “Por haber escuchado a tu mujer, comiendo del árbol de que te prohibí comer, diciéndote no comas de él: Por ti será maldita la tierra; con trabajo comerás de ella todo el tiempo de tu vida; te dará espinas y abrojos y comerás de las hierbas del campo.
Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella has sido tomado, ya que polvo eres y al polvo volverás””.

Pasemos a la traducción de Fabre d´Olivet: Dirigiéndose a Aisha, la facultad volitiva, le dijo multiplicaré el número de obstáculos físicos de todas suertes, opuestos a la ejecución de tu deseos, aumentando al mismo tiempo el número de tus concepciones mentales y de tus partos. Será con trabajo y dolor que darás luz a tus producciones, y, llevada por tu inclinación, te verás sujeta al imperio de tu principio intelectual, que te dominará.
Y al hombre universal, Adam, le dijo a continuación: Puesto que has prestado oído a la voz de tu facultad volitiva y que te has alimentado de esa substancia de la que te había recomendado expresamente que no te alimentaras, maldito sea el elemento adámico, homogéneo y similar a ti, relativo a ti: con angustia te verás forzado de alimentarte de él en todo los momentos de tu existencia.
Y las producciones cortantes y las producciones incultas y desordenadas, germinarán abundantemente para ti: te alimentarás de frutos acres y desecados de la Naturaleza elementaria.
Te alimentarás de ellos en la agitación continúa de tu espíritu, y hasta el  momento de tu reintegración al Elemento adámico, homogéneo y similar a ti: ya que, habiendo sido sacado de ese elemento, y siendo una emanación espirituosa de él, así deberás reintegrarte a esa emanación de espírituosa”.

Bien, con este pasaje abordamos varios temas cuya interpretación convencional, nos han dejado legados que nos han hecho muchísimo daño a lo largo de la historia. Me estoy refiriendo, por un lado, a la imagen de un Dios “despiadado”, desprovisto de uno de los principios que más proclama, el “perdón”, y por otro lado, a la sentencia irracional asignada a la mujer, a la cual la subyuga al dominio de su marido.

Creo que no es necesario profundizar en los efectos de estas apreciaciones; una simple mirada a la sociedad, nos aporta la cruel realidad, a la que han dado lugar.

El despertar de cada uno de nosotros es un camino que se debe recorrer individualmente, aunque, es cierto, existe la teoría de la “masa crítica”, que cuando se alcanza un número suficiente de “almas despiertas”, se consigue el efecto deseado, sintonizar de nuevo con el canal que ha de permitirnos restablecer nuestra relación directa con Dios. Todos los caminos, nos llevan a Roma, dice el refrán, y si entendemos que esa "capital" representa a nuestra Conciencia Espiritual, diremos que Todos los caminos, no llevan al despertar de nuestra Identidad Espiritual.
Ese despertar, ha de llevarnos a recuperar la verdadera identidad de nuestro Padre. ¿Cómo podemos creer que nuestro Creador nos ha delegado al dolor, al castigo, al sufrimiento, a la necesidad? ¿Cómo podemos concebir a un Dios que no perdona, que no ama? ¿Cómo podemos pensar que habiéndonos creados UNO, establezca diferencias entre sus Hijos?  ¿Dios, disponiendo dominios de unos sobre otros? Espero que coincidáis conmigo, al menos, en estas reflexiones. Pienso que si creemos en un Dios con esas características, realmente estaremos permitiendo esos rasgos en nuestro propio comportamiento.

Desde el primer capítulo de este estudio sobre el Génesis, hemos ido incorporando una visión esotérica, cabalística, paralela a la interpretación convencional. Era totalmente necesario hacerlo, si nuestro propósito era adentrarnos en el sentido espiritual de esos pasajes. Esa visión, de la mano del erudito traductor Fabre d´Olivet nos ha ofrecido la oportunidad de tener una visión nueva del Texto Sagrado. En este pasaje debemos recurrir, una vez más a su traducción para comprender la interpretación del mismo.

“Dirigiéndose a Aisha, la facultad volitiva, le dijo multiplicaré el número de obstáculos físicos de todas suertes, opuestos a la ejecución de tu deseos, aumentando al mismo tiempo el número de tus concepciones mentales y de tus partos. Será con trabajo y dolor que darás luz a tus producciones, y, llevada por tu inclinación, te verás sujeta al imperio de tu principio intelectual, que te dominará”.

Ya vimos en el capítulo anterior, como Jehová se dirige a Aisha, el reflejo de Adam, es decir, el espejo donde la Voluntad ve los resultados de sus acciones. La Ley Reguladora de Jehová lleva implícita el modo en cómo debemos aplicar cada una de las acciones para que, al final, se alcance el conocimiento correcto de cómo debemos actuar. La violación de esa Ley, que como ya vimos, venía impulsada por el “deseo insidioso” de conocer anticipadamente (Nahash), lleva a Aisha a comer del fruto del Conocimiento cuando aún no era el momento. Ese acto sitúa a la Humanidad fuera de la Ley; podríamos decir, que se desconecta de la frecuencia divina y sintoniza el canal que le ofrecía un trato directo con Nahash (Luciferes).
Esa “separación”, esa desconexión era una ilusión creada por la voces de Nahash. Las vibraciones del Cuerpo Físico y las impresiones recibidas a través del Mundo Material, lleva al Hombre a adquirir una nueva identidad, a creerse un nuevo ser. Es el nacimiento del ego. Esa nueva identidad, vinculada a una directriz nueva, la de los Luciferes, le lleva a actuar según sus leyes. Ya no son las Leyes de Jehová.

Decíamos que la condición propia de Aisha, reflejando en actos lo que el pensamiento emanaba, dio lugar a la Ley de Causa y Efecto, es decir, Aisha, adoptando la condición de crear las imágenes concretas vinculadas a las corrientes del pensamiento, se convierte en la matrona que pare las realidades que hemos sido capaces de concebir mentalmente. Cada una de esas concepciones, se convertirán en experiencias; si el contenido de nuestros pensamientos se ha identificado con la Luz, Aisha, dará partos sin dolor y sus criaturas tendrán el rostro de la divinidad, pues aportarán un conocimiento elevado de la vida. Pero, no lo olvidemos, estamos en el terreno de Nahash, donde como ya hemos visto, impera la división. Por lo tanto, esa vinculación con la dualidad, hará que nuestros pensamientos sirvan al error y Aisha parirá toda suerte de obstáculos físicos, con la intención de darnos a conocer el fruto de nuestras concepciones mentales. Viendo nuestra división personificada en el exterior, sentiremos la apetencia por volver a la Unidad.

Transcribo a continuación, lo recogido en la obra de Kabaleb –Curso de Interpretación Esotérica del Antiguo Testamento- sobre este pasaje:

Notas de Fabre d´Olivet acerca de la palabra que expresa “los obstáculos físicos de toda especie”.

Esta palabra está compuesta por las letras Ayn-Tsade-Beith-Vav-Noun. Fabre comenta: la palabra Ayn-Tsade-Beith, empleada dos veces en ese versículo, merece una atención particular. Se levanta sobre dos raíces contactadas Ayn-Tsade/Tsade-Beith. La, primera, Ayn-Tsade, es la misma que forma el nombre de esta substancia misteriosa, cuyo uso ha sido prohibido al Hombre intelectual. No es difícil de reconocer en ella la substancia sensible, corporal y, en general, el emblema de todo lo que es físico, por oposición a todo lo que es espiritual. La segunda, Tsade-Beith, encierra la idea de todo lo que se levanta como obstáculo, se hincha con cólera, detiene, impide una cosa, se opone a ella con esfuerzo, etc. Moisés emplea primero dicha palabra, después de haberle añadido la sílaba extensiva Vav-Noun, queriendo indicar los obstáculos generales que se opondrán a partir de ahora al despliegue de la Voluntad del Hombre intelectual y que multiplicarán en él las concepciones, forzándolas a dividirse y a subdividirse hasta el infinito. Se sirve después de la palabra simple Ayn-Tsade-Beith para pintar la pena, el tormento, la angustia, que acompañarán las más mínimas creaciones. Este escritor hieroglífico quiere dar a entender que la facultad volitiva no hará pasar ya más las concepciones intelectuales de potencia en acto, sin intermediario, sino que será sometida, por el contrario, a desviaciones numerosas, a obstáculos de todas suertes, cuya resistencia sólo podrá vencer a fuerza de trabajo y de tiempo.
No necesito decir lo que los helenistas han visto que en ese versículo. Bastante sabemos de qué manera las ideas de Moisés han sido materializadas por ellos, y cómo la facultad volitiva habiendo sido transformada en una Mujer corporal, los obstáculos físico opuestos al ejercicio de la voluntad, se han convertido en los dolores que acompaña el parto”.

Fabre nos advierte, igualmente, que la palabra Beith-Guimel-Yod-Mem no significa simplemente un hijo, sino que caracteriza en general las producciones análogas de un ser creador, cualquiera que sea.

Trabajo y dolor son la consecuencia de su inclinación y no de una penalización por parte de la divinidad. El Jehová interno le desvela al Hombre el intríngulis de la dinámica en la que se ha metido al marginarse de las leyes de Yod-He-Vav-He. Su inclinación la sujetará al imperio de su principio intelectual, que la dominará, se dice en la traducción de Fabre, mientras que los traductores convencionales ven en ese versículo el anuncio del dominio que ejercerá el varón sobre la mujer. Ese es un punto sobre el que debemos meditar.

La expresión “él dominará”, la describe Moisés con Yod-Mem-Schin-Lamed. Ya sabemos que el Yod, la letra dominante en esa palabra, puesto que es la que engendra, pertenece zodiacalmente al signo de Acuario, y sefiróticamente a Malkuth. Por un lado rige la interiorización del Pensamiento Divino; por otro, la formación del Pensamiento Humano de acuerdo con las experiencias materiales, puesto que Malkuth representa nuestro mundo físico. Podemos decir que hay dos Yods, el de arriba y el debajo, el Zodiacal y el Sefirótico, del mismo modo que las demás letras tienen también dos aspectos, el divino-zodiacal y el humano-sefirótico. En el comienzo de nuestras actuaciones humanas, es el Yod de abajo el que aparece; es decir, elaboramos un Pensamiento Humano de acuerdo con las experiencias que vivimos. En el faenar material, ese Pensamiento sube arriba y es confrontado con el Pensamiento Divino, el de nuestro ego, ya que no en vano el Yod, que se encuentra en el final de ciclo sefirótico, en Malkuth, es también la primera letra del nuevo ciclo, regida por Kether. Al subir por la polea Sefirótica, el Yod de abajo incorpora al Yod de arriba el Pensamiento  que es conforme al discurrir universal, o sea lo que realmente cabe en la Obra Divina, y el resto es tamizado al pasar por los distintos Séfiras.

Lo que dominará a Aisha, es decir a las Creaciones Humanas, no será el varón, sino la Mente Material, la mente formada por las experiencias vividas en el mundo físico: lo que solemos llamar el sentido práctico”.

El juicio condenatorio que se le asigna a Dios sobre su Obra, también se dirige hacia Adam:

Puesto que has prestado oído a la voz de tu facultad volitiva y que te has alimentado de esa substancia de la que te había recomendado expresamente que no te alimentaras, maldito sea el elemento adámico, homogéneo y similar a ti, relativo a ti: con angustia te verás forzado de alimentarte de él en todo los momentos de tu existencia…”

Ya lo hemos advertido, Aisha ejecuta su papel reflejando nítidamente el contenido emanado por su compañero Adam. El hombre no conoce el alcance de su voluntad hasta que esta no de sus frutos en el mundo. Ese parto queda en manos de Aisha. Pero si tuviésemos que identificar dónde está la causa del dolor, ¿dónde buscaríamos, en el dolor mismo? En este sentido, si sufrimos una enfermedad, no podemos buscar las causas que la ha producido estudiando el cuerpo donde se manifiesta, pues ese cuerpo no tiene capacidad para enfermar, tan sólo de manifestar. Es en la mente, donde debemos buscar la causa verdadera; es en la mente, donde emana la voluntad. En su camino se adentrará en el plano de las emociones y se identificará con la “división”, pierde su condición UNA. El elemento adámico se “maldice”, se pone al servicio de Nahash; no es Dios quien establece esa condición maldita, es nuestra capacidad de “elegir” la que nos lleva a conectarnos con Nahash.
Cuando ese impulso alcanza la fase de materialización, Aisha sentirá dolores de parto y los sentirá con dolor, pues la criatura que gesta no responde a la Ley Natural. Cuando se produce el alumbramiento, seremos testigos de la enfermedad, nuestro cuerpo sigue el guion impuesto por su “director”, la mente.

Es evidente, que esta relación de Causa y Efecto, no la reconocemos en nuestras vidas y nuestros hospitales están saturados de pacientes, en espera de un remedio que será pasajero, pues si no cambiamos la orientación de nuestros pensamientos, nuestra Aisha volverá a quedar encinta y la escena se repetirá.


Qué diferente se ve ahora este pasaje. Desde esta visión, vemos a un Jehová solícito, en espera de que retornemos a su dinámica. Esa Ley nos invita a que utilicemos nuestra facultad adámica y proyectemos nuestra semilla hacia la tierra que ha de darle cobijo y amor. En ese encuentro, ha de producirse uno de los misterios más hermosos de la creación, el feliz aliaje del Fuego y el Agua. Sí, hagamos que nuestros Deseos y Emociones sientan Amor por lo Superior, por el Espíritu de la Unidad. Si así lo hacemos, si nuestros pensamientos y sentimientos colaboran al unísono, veremos, como esa semilla, se convierte en una hermosa planta que al crecer ofrecerá sus frutos; sí, ese fruto llegado a su hora, nos aportará el Conocimiento y reconoceremos que lo sembrado era bueno, pues nuestra Aisha, no ha sufrido en el parto, ha parido sin dolor, no nos hemos encontrados con ninguna suerte de obstáculos físicos, todo lo contrario, hemos encontrado en nuestro camino, señales y sincronicidades que nos han alumbrado. Sí, sin duda alguna, esa criatura es un Ser de Dios.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 110

LECCIÓN 110

Soy tal como Dios me creó.

1. Repetiremos la idea de hoy de vez en cuando. 2Pues sólo con este pensamiento bastaría para salvarte a ti y al mundo, si creye­ses que es verdad. 3Su veracidad significa que no has efectuado ningún cambio real en ti, ni que tampoco has cambiado el uni­verso de manera que lo que Dios creó hubiese podido ser reem­plazado por el miedo y la maldad, por la aflicción y la muerte. 4Si sigues siendo tal como Dios te creó, el miedo no tiene sentido, la maldad no es real y la aflicción y la muerte no existen.

2. La idea de hoy es, por lo tanto, todo cuanto necesitas para dejar que la absoluta corrección sane tu mente y te conceda una visión perfecta que corrija todos los errores que cualquier mente haya podido cometer en cualquier momento o lugar. 2Esta idea es sufi­ciente para sanar el pasado y liberar el futuro. 3Esta idea es su­ficiente para permitir que el presente se acepte tal como es. 4Esta idea es suficiente también para dejar que el tiempo sea el medio por el que el mundo entero aprende a escaparse del tiempo y de todos los cambios que éste parece producir con su pasar.

3. Si sigues siendo tal como Dios te creó, las apariencias no pue­den reemplazar a la verdad, la salud no puede trocarse en enfer­medad, la muerte no puede suplantar a la vida ni el miedo al amor. 2Nada de eso ha ocurrido si tú sigues siendo tal como Dios te creó. 3No necesitas otro pensamiento que éste para permitir que la redención venga a iluminar al mundo y a liberarlo del pasado.

4. Con este pensamiento basta para erradicar todo el pasado y salvar el presente a fin de que se pueda extender serenamente hasta un futuro intemporal. 2Si eres tal como Dios te creó, enton­ces no ha habido separación alguna entre tu mente y la Suya, ni división entre tu mente y otras mentes, y sólo ha habido unidad en la tuya.

5. El poder sanador de la idea de hoy es ilimitado. 2La idea de hoy es la cuna de todos los milagros, la gran restauradora de la verdad en la conciencia del mundo. 3Practica la idea de hoy con gratitud. 4Ésta es la verdad que te hará libre. 5Ésta es la verdad que Dios te ha prometido. 6Ésta es la Palabra con la que a todo sufrimiento le llega su fin.

6. Comienza las sesiones de práctica de cinco minutos con esta cita del texto:
2Soy tal como Dios me creó.
3Su Hijo no puede sufrir.
4Y yo soy Su Hijo.

7. Luego, mientras mantienes esta afirmación fija en la mente, trata de encontrar en ella al Ser que es el santo Hijo de Dios Mismo.

8. Busca en tu interior a Aquel que es el Cristo en ti, el Hijo de Dios y hermano del mundo; el Salvador que ha sido salvado para siempre y que tiene el poder de salvar a todo aquel que entra en contacto con Él, por levemente que sea, y le pida la Palabra que le dice que él es Su hermano.

9. Eres tal como Dios te creó. 2Honra hoy a tu Ser, 3y no rindas culto a las imágenes que fabricaste para que fuesen el Hijo de Dios en lugar de lo que él es. 4En lo más recóndito de tu mente el santo Cristo en ti espera a que lo reconozcas como lo que tú eres. 5Y mientras no lo reconozcas y Él siga siendo un desconocido para ti, tú seguirás perdido y sin saber quién eres.

10. Búscalo hoy y encuéntralo. 2Él te salvará de todos los ídolos que has inventado. 3Pues cuando lo encuentres, comprenderás cuán indignos son tus ídolos y cuán falsas las imágenes que creías ser. 4Hoy damos un paso gigantesco hacia la verdad al abandonar nuestros ídolos y abrir nuestros brazos, nuestros corazones y nues­tras mentes a Dios.

11. Lo recordaremos a lo largo del día con nuestros corazones rebosantes de gratitud y albergando solamente pensamientos amorosos hacia todos aquellos que hoy se crucen en nuestro camino. 2Pues así es como lo recordaremos. 3Y para poder recor­dar a Su Hijo, nuestro santo Ser, el Cristo en cada uno de nosotros diremos:

4Soy tal como Dios me creó.

5Declaremos esta verdad tan a menudo como podamos. 6Ésta es la Palabra de Dios que te hace libre. 7Ésta es la llave que abre las puertas del Cielo y te permite entrar a la paz de Dios y a Su eternidad.

¿Qué me enseña esta lección?

Cuando observo a la naturaleza, veo inscrito en sus leyes el rostro de la verdad. Cuando observo el proceso de creación de una planta, desde que es semilla hasta que alcanza la condición de fruto, veo una estrecha semejanza con el Proceso de Creación llevado por Dios. Desde su Mente Una emanó Su Voluntad de Crear de Sí Mismo y se expandió. Esa Voluntad somos nosotros Sus Hijos, que al igual, que el fruto, expresa multiplicidad y al mismo tiempo una Unidad, la que comparte con la Semilla-Padre.

El fruto es la verdad expresada de la semilla. El Hijo  es la Verdad expresada del Padre.

Dios nos creó a su Imagen y Semejanza. Somos, al igual que Elohim (El-los Dioses), una Unidad manifestada en la multiplicidad. Como Hijos de Dios, tenemos sus mismos Atributos, somos Voluntad,  Amor y somos Inteligencia Creadora. Compartimos con nuestro Creador la Grandeza y la Abundancia. Cualquier pensamiento que no comparta esa realidad ha sido fabricada bajo la creencia del error.

Ejemplo-Guía: "Soy el cuerpo con el que experimento la vida"

He aquí la causa, la creencia que da lugar al miedo, al sufrimiento, al dolor, y a todas las emociones y sentimientos que nos impiden vivir y experimentar la paz, la felicidad y el descanso verdadero. Si creemos que somos un cuerpo, estamos reconociendo de que somos diferente a nuestro Creador y de que nuestra existencia no es eterna, sino temporal. Ser un cuerpo, significa que vamos a morir.

Quiero aprovechar esta Lección para compartir el último punto con el que finaliza el Texto del Curso de Milagros.:


Elige de nuevo.


La lección que la tentación siempre quiere enseñar, en cualquier forma en que se presente e independientemente de donde ocurra, es ésta: quiere persuadir al Hijo de Dios de que él es un cuerpo, nacido dentro de lo que no puede sino morir, incapaz de librarse de su flaqueza y condenado a lo que el cuerpo le ordene sentir. El cuerpo fija los límites de lo que el Hijo de Dios puede hacer. El poder del cuerpo es la única fuerza de la que el Hijo de Dios dispone y el dominio de éste no puede exceder el reducido alcance del cuerpo. ¿Querrías seguir siendo eso, si Cristo se te apareciese en toda Su gloria, pidiéndote solamente esto?:


Elige de nuevo si quieres ocupar el lugar que te corresponde entre los salvadores del mundo, o si prefieres quedarte en el infierno y mantener a tus hermanos allí.

Él ha venido, y esto es lo que te está pidiendo.

¿Cómo se lleva a cabo esa elección? ¡Qué fácil de explicar es ésto! Siempre eliges entre tu debilidad y la fortaleza de Cristo en ti. Y lo que eliges es lo que crees que es real. Sólo con que te negases a dejar que la debilidad guiase tus actos, dejarías de otorgarle poder. Y la luz de Cristo en ti estaría entonces a cargo de todo cuanto hicieses. Pues habrías llevado tu debilidad ante Él, y, a cambio de ella, Él te habría dado Su fortaleza.

Las pruebas por las que pasas no son más que lecciones que aún no has aprendido que vuelven a presentarse de nuevo a fin de que donde antes hiciste una elección errónea, puedas ahora hacer una mejor y escaparte así del dolor que te ocasionó lo que elegiste previamente. En toda dificultad, disgusto o confusión Cristo te llama y te dice con ternura: "Hermano mío, elige de nuevo”. Él no dejará sin sanar ninguna fuente de dolor, ni dejará en tu mente ninguna imagen que pueda ocultar a la verdad. Él te liberará de toda miseria a ti a quien Dios creó como un altar a la dicha. No te dejará desconsolado, ni solo en sueños infernales, sino que liberará a tu mente de todo lo que te impide ver Su faz. Su santidad es la tuya porque Él es el único Poder que es real en ti. Su fortaleza es la tuya porque Él es el Ser que Dios creó como Su único Hijo.

Las imágenes que fabricas no pueden prevalecer contra lo que Dios Mismo quiere que seas. Por lo tanto, jamás tengas miedo de la tentación, sino reconócela como lo que es: una oportunidad más para elegir de nuevo, y dejar que la fortaleza de Cristo impere en toda circunstancia y lugar donde antes habías erigido una imagen de ti mismo. Pues lo que parece ocultar a la faz de Cristo es impotente ante Su majestad y desaparece ante Su santa presencia. Los salvadores del mundo, que ven tal como Él ve, son sencillamente los que eligen la fortaleza de Cristo en lugar de su propia debilidad, la cual se ve como algo aparte de Él. Ellos redimirán al mundo, pues están unidos en el poder de la Voluntad de Dios. Y lo que ellos disponen no es sino lo que Él dispone.

Aprende, pues, el feliz hábito de responder a toda tentación de percibirte a ti mismo débil y afligido con estas palabras:

Soy tal como Dios me creó. Su Hijo no puede sufrir. Y yo soy Su Hijo.

De este modo se invita a la fortaleza de Cristo a que impere y reemplace todas tus debilidades con la fuerza que procede de Dios, la cual es infalible. Y de este modo también, los milagros se vuelven algo tan natural como el miedo y la angustia parecían serlo, antes de que se eligiese la santidad. Pues con esa elección desaparecen las distinciones falsas; las alternativas ilusorias se dejan de lado y no queda nada que interfiera en la verdad.

Tú eres tal como Dios te creó, al igual como también lo es toda cosa viviente que contemplas, independientemente de las imágenes que veas. Lo que percibes como enfermedad, dolor, debilidad, sufrimiento y pérdida, no es sino la tentación de percibirte a ti mismo indefenso y en el infierno. No sucumbas a esta tentación, y verás desaparecer toda clase de dolor, no importa dónde se presente, en forma similar a como el sol disipa la neblina. Un milagro ha venido a sanar al Hijo de Dios y a cerrarle la puerta a sus sueños de debilidad, allanando así el camino hacia su salvación y liberación. Elige de nuevo lo que quieres que él sea, recordando que toda elección que hagas establecerá tu propia identidad tal como la has de ver y como creerás que es.

No me niegues el pequeño regalo que te pido, cuando a cambio de ello pongo a tus pies la paz de Dios y el poder para llevar esa paz a todos los que deambulan por el mundo solos, inseguros y presos del miedo. Pues se te ha concedido poder unirte a cada uno de ellos, y, a través del Cristo en ti, apartar el velo de sus ojos y dejar que contemplen al Cristo en sí mismos.

Hermanos míos en la salvación, no dejéis de oír mi voz ni de escuchar mis palabras. No os pido nada, excepto vuestra propia liberación. El infierno no tiene cabida en un mundo cuya hermosura puede todavía llegar a ser tan deslumbrante y abarcadora que sólo un paso la separa del Cielo. Traigo a vuestros cansados ojos una visión de un mundo diferente, tan nuevo, depurado y fresco que os olvidaréis de todo el dolor y miseria que una vez visteis. Mas tenéis que compartir esta visión con todo aquel que veáis, pues, de lo contrario, no la contemplaréis. Dar este regalo es la manera de hacerlo vuestro. Y Dios ordenó, con amorosa bondad, que lo fuese.

¡Alegrémonos de poder caminar por el mundo y de tener tantas oportunidades de percibir nuevas situaciones donde el regalo de Dios se puede reconocer otra vez como nuestro! Y de esta manera, todo vestigio del infierno, así como los pecados secretos y odios ocultos, desaparecerán. Y toda la hermosura que ocultaban aparecerá ante nuestros ojos cual prados celestiales, que nos elevarán más allá de los tortuosos senderos por los que viajábamos antes de que apareciese el Cristo. Oídme, hermanos míos, oídme y uníos a mí. Dios ha decretado que yo no pueda llamaros en vano, y en Su certeza, yo descanso en paz. Pues vosotros me oiréis, y elegiréis de nuevo. Y con esa elección todo el mundo quedará liberado.

Gracias, Padre, por estos santos seres que son mis hermanos, así como Tus Hijos. La fe que tengo en ellos es Tu Propia fe. Estoy tan seguro de que vendrán a mí como Tú estás de lo que ellos son, y de lo que serán eternamente. Ellos aceptarán el regalo que les ofrezco porque Tú me lo diste para ellos. Y así como yo únicamente quiero hacer Tu santa Voluntad, ésa también será su elección. Te doy gracias por ellos. El himno de la salvación resonará a través del mundo con cada elección que cada uno de ellos haga. Pues compartimos un mismo propósito, y el fin del infierno está cerca.

Mi mano se extiende en gozosa bienvenida a todo hermano que quiera unirse a mí para ir más allá de la tentación, y mirar con firme determinación hacia la luz que brilla con perfecta constancia más allá de ella. Dame los míos, pues te pertenecen a Ti. ¿Y podrías Tú dejar de hacer lo que es Tu Voluntad? Te doy las gracias por lo que mis hermanos son. Y según cada uno de ellos elija unirse a mí, el himno de gratitud que se extiende desde la tierra hasta el Cielo se convertirá, de unas Cuantas notas sueltas, en un coro todo-abarcador, que brota de un mundo redimido del infierno y que te da las gracias a Ti.

Y ahora decimos "Amén". Pues Cristo ha venido a morar al lugar que, en el sosiego de la eternidad, Tú estableciste para Él desde antes de los orígenes del tiempo. La jornada llega a su fin, y acaba donde comenzó. No queda ni rastro de ella. Ya no se le otorga fe a ninguna ilusión, ni queda una sola mota de oscuridad que pudiese ocultarle a nadie la faz de Cristo. Tu Voluntad se hace, total y perfectamente, y toda la creación Te reconoce y sabe que Tú eres la única Fuente que tiene. La Luz, clara como Tú, irradia desde todo lo que vive y se mueve en Ti. Pues hemos llegado allí donde todos somos uno, y finalmente estamos en casa, donde Tú quieres que estemos.

Reflexión: ¿Puedes concebirte como un ser eterno, perfecto e impecable?

jueves, 19 de abril de 2018

Aries y las Sinusitis.

Con esta entrega terminamos los artículos dedicados a analizar, desde varios puntos de vista, los síntomas físicos, más comunes, relacionados con el signo de Aries.
En esta ocasión, analizaremos el significado de la sinusitis, trastorno típico de la época primaveral regida por Aries.

SINUSITIS

Wikipedia:
La sinusitis, o rinosinusitis, es una respuesta inflamatoria de la mucosa de la nariz y de los senos paranasales que puede deberse a una infección por agentes bacterianos, virales u hongos; o un cuadro alérgico; o a una combinación de estos factores.
Se caracteriza por rinorrea (secreción por la nariz), obstrucción nasal y dolor facial; puede haber hiposmia o anosmia, tos, fiebre, fatiga, dolor dentario, halitosis y malestar ótico.1 Generalmente está precedida de una rinitis, por cuya razón se prefiere el uso del término rinosinusitis.
De acuerdo con la duración de la enfermedad puede ser calificada como aguda si dura menos de cuatro semanas, subaguda si su duración es de cuatro a doce semanas y una forma crónica con más de doce semanas de enfermedad.

Clasificación
La sinusitis se clasifica en:
Rinosinusitis aguda (presumiblemente bacteriana).
Rinosinusitis crónica.
  • Sin pólipos nasales.
  • Con pólipos nasales.

Rinosinusitis fúngica alérgica.

Rinosinusitis aguda:
La rinosinusitis aguda es aquella que no supera las cuatro semanas de evolución, generalmente ocurre secundaria a una infección del tracto respiratorio superior, usualmente de origen viral. Se presume una etiología bacteriana si dura más de 10 días o si se presenta en forma severa o con secreción purulenta por más de tres días.

Rinosinusitis crónica:
La rinosinusitis crónica es aquella que persiste por más de tres meses (doce semanas)2 y constituye un complejo espectro de enfermedades que tienen en común una inflamación persistente de los senos paranasales. Se divide en aquellos casos que cursan con pólipos nasales a veces denominadas sinusitis crónicas hiperplásica y los casos sin pólipos.

Etiología
La rinosinusitis viral normalmente dura 7 a 10 días, mientras que la sinusitis bacteriana es más persistente. Entre aproximadamente 0,5 % y 2 % de las sinusitis virales progresan a sinusitis bacteriana. Una hipótesis postula que la infección bacteriana comienza al sonarse continuamente la nariz.
Si la infección es de origen bacteriano, los tres agentes causales más comunes son el Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae y Moraxella catarrhalis.
En el pasado, el Haemophilus influenzae era el agente bacteriano más frecuente causante de infecciones de los senos paranasales. Sin embargo desde la introducción de la vacuna contra Hib ha habido una disminución drástica en infecciones causadas por H. influenza tipo B y ahora se ven con más frecuencia las cepas no-tipables de la bacteria. Otras bacterias patógenas incluyen el Staphylococcus aureus y otras especies de estreptococos, bacterias anaerobias y, con menos frecuencia, bacterias gram negativas.
Los episodios agudos de sinusitis también pueden ser el resultado de infecciones por hongos. Estas infecciones son más frecuentes en pacientes con diabetes u otras deficiencias inmunitarias, como los pacientes con sida o que estén recibiendo fármacos antirrechazo de trasplantes y puede ser potencialmente mortal. En la diabetes mellitus tipo I, la cetoacidosis conlleva a una sinusitis por mucormicosis.

La irritación química también puede causar una sinusitis o por el humo de cigarrillos. Ocasionalmente, especialmente entre la segunda y tercera década de la vida, puede ser causada por una infección dental.

Las causas de la sinosinusitis crónica aún permanecen desconocidas y pueden incluir alergias, factores ambientales tales como el polvo o la contaminación, infección bacteriana u hongos (alérgica, infecciosa o reactivos). Los factores no alérgicos, tales como la rinitis vasomotora también pueden causar sinusitis crónica. Los senos paranasales anormalmente estrechos, pueden impedir el drenaje de las cavidades de seno, por lo que también podrían ser un factor desencadenante, así como la fibrosis quística.

En la sinusitis crónica, se observa una combinación de bacterias anaerobias y aeróbicas, incluyendo Staphylococcus aureus y Staphylococci coagulasa negativo. Normalmente los antibióticos ofrecen sólo un beneficio temporal, aunque se han propuesto mecanismos en los que se incluyen una hiperreactividad a las bacterias en la sinusitis con pólipos.
Un desarrollo más reciente y aún debatido, en la etiología de la sinusitis crónica es el papel que pueden desempeñar los hongos. Estos pueden encontrarse en las fosas nasales y los senos de la mayoría de los pacientes con sinusitis, pero también se pueden hallar en personas sanas. No queda claro si el hongo es un factor definitivo en el desarrollo de la sinusitis crónica y si lo fuere, cual podría ser la diferencia entre quienes desarrollan la enfermedad y quienes que no lo hacen. Las investigaciones con tratamientos antimicóticos han producido resultados variables.

Patogenia
La fisiopatología de la afección viene determinada por una oclusión de los orificios por donde habitualmente drenan los senos paranasales, lo cual hace que se acumulen secreciones en su interior que actúan como caldo de cultivo para los patógenos antes mencionados.
La sinusitis bacteriana aguda generalmente ocurre después de una infección de las vías respiratorias altas que resulta en la obstrucción de la cavidad sinusal, depuración mucociliar deficiente y la sobreproducción de secreciones.

Cuadro clínico
Caracterizada por dolor en la zona del seno inflamado, pudiendo o no aparecer fiebre, obstrucción nasal, rinorrea (en ocasiones purulenta), secreción retronasal, cefalea grave que comúnmente se proyecta a los senos paranasales que pueden tener crisis de 1 hora a 5 horas; vómito, sobre todo secundario a episodios de tos. En cualquier caso se requiere la consulta al médico, ya que es una enfermedad generalmente benigna, pero pueden aparecer complicaciones graves si no es tratada oportunamente. Puede evolucionar en un asma o rinitis con su progresivo avance, y puede presentar un cuadro de molestias musculares, dando la sensación de tener esa zona debilitada.
La sinusitis crónica está frecuentemente acompañada por un olor fétido. Esto es más notorio en los casos de sinusitis maxilar crónica de origen dental, donde el mal olor constituye un criterio diagnóstico importante.

Tratamiento Alopático:
El tratamiento de los síntomas es parte integral del manejo: las medidas generales como mantener una ingesta adecuada de alimentos y de líquidos, mantener la alimentación adecuada (si hay falta clínica de apetito, ofrecer los alimentos en pequeñas cantidades), las medidas preventivas incluyen tratamientos de alergias y evitar factores adversos, como: humo de tabaco, alérgicos, contaminación y trauma bárico.
El uso de antibióticos en la sinusitis aguda con el propósito de controlar el sobrecrecimiento bacteriano es práctica común, aunque aún sometido a controversia científica.


Bioneuroemoción:

SINUSITIS (SENOS NASALES)

4ª Etapa (Relación).

Conflicto: Conflicto de miedo. Sensación de peligro. Miedo frontal y olfativo. Conflicto de "apestar". Miedo a una amenaza a sabiendas o no, vaga, disimulada, latente: "Algo me huele mal, sin poder entender o prever". Amenaza en el aire. Adaptarse a una nueva atmósfera. Miedo o aprensión por alguien que está a nuestro lado.  
Resentir: “Algo huele mal". Los Senos se inflaman cuando hay una sensación de peligro. Ejemplo: Huelo el peligro y puedo llegar a tener una sinusitis. Eso me huele mal y puedo tener un resfriado.

Jacques Martel:

Sinusitis (Nariz)
Cuando estoy afectado de sinusitis, vivo un bloqueo en la nariz y aquí se trata de los senos del rostro. Esta infección de los senos está vinculada a la impotencia frente a una persona o una situación: no puedo olerla o la mostaza me sube a la nariz. Imagino la sensación de tener mostaza fuerte en la nariz, esto me ahoga, me quema…También puede que olfatee con anticipado un peligro o una amenaza que hace brotar un miedo adentro mío. El peligro puede ser real o imaginario: el resultado será el mismo. Puedo tener la sensación que “algo no huele bien”, que hay algo dudoso”.
En mensaje que debo comprender es sentir el amor alrededor mío e inspirar en lo más hondo de mí.

Louise L. Hay:

Sinusitis

Causa probable: Irritación contra una persona muy íntima.
Nuevo modelo mental: Declaro la paz y la armonía en mi interior y a mi alrededor.


LISA BOURBEAU

Problemas de la Nariz

Bloqueo físico: Los problemas más comunes son aquellos que impiden respirar con facilidad.

Bloqueo emocional: Como la nariz es el primer órgano utilizado para inhalar el aire, y por lo tanto, la vida, todo problema de nariz tapada o cualquier otra dificultad para respirar tiene relación directa con la dificultad para sentir verdaderamente la vida. Este problema se manifiesta en la persona que bloquea sus sentimientos por miedo a sufrir o a sentir el sufrimiento de un ser querido, o también cuando no puede soportar a alguien, a algo o a una situación que se da en su vida. También es posible que a la persona afectada le parezca que alguien o una situación "no huele bien". Es desconfiada y siente temores. Del mismo modo, es interesante señalar que los problemas en la nariz (como el catarro, por ejemplo) se manifiestan mucho más durante las temporadas en las que debemos convivir con la gente más de cerca, es decir, las temporadas en las que las personas están más en casa. Esto indica una dificultad de adaptación social.

Bloqueo mental: Cuando te afecta este problema, hazte la siguiente pregunta: "¿A quién o a qué no soporto en este momento?". El hecho de creer que si no hueles evitarás tener que enfrentar lo que sucede no remedia nada. Averigua qué es lo que más te asusta de esta situación.
Según mis observaciones, las personas que más se impiden oler son aquellas que temen la injusticia. Observa la situación presente con más amor, es decir, con más aceptación y compasión en lugar de hacerlo por medio de tu ego que critica y quisiera cambiar a los demás para tener la razón. Si padeces a menudo este problema, seguramente eres una persona muy sensible que quiere bloquear esta sensibilidad por temor a experimentar demasiadas emociones. Te ayudaría utilizar bien tu capacidad de sentir y aceptar esta sensibilidad, lo que contribuirá a que desarrolles más tu capacidad de amar. También puede permitirte ayudar mejor a los que te rodean. Por otro lado, es importante que aprendas a no sentirte responsable de la felicidad de los demás y de los resultados de sus experiencias. Si comprendes la diferencia que existe entre sensibilidad y emociones, utilizarás mejor todo tu potencial y aspirarás la vida en su totalidad.

Tu cabeza te indica que relajes tu mente, que dejes de querer comprender todo mentalmente y que te permitas ser más tú mismo. Si utilizas una o algunas de las expresiones antes citadas, date cuenta de que el miedo oculto detrás de ellas no es bueno para ti.