sábado, 4 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 4

LECCIÓN 4

Estos pensamientos no significan nada. Son como las cosas que veo en esta habitación (en esta calle, desde esta ventana, en este lugar).


1. Estos ejercicios, a diferencia de los anteriores, no comienzan con la idea de hoy.
2Da comienzo a estas sesiones de práctica observando los pensamientos que crucen tu mente durante un minuto más o menos. 3Luego aplícales la idea. 4Si ya eres cons­ciente de pensamientos que no te hacen feliz, úsalos como sujetos para la idea. 5No selecciones, no obstante, sólo los pensamientos que a tu parecer son "malos”. 6Si te acostumbras a observar tus pensamientos, descubrirás que éstos representan una mezcla tal, que, en cierto sentido, a ninguno de ellos puede calificársele de "bueno" o de "malo". 7Por eso es por lo que no significan nada.

2. Al seleccionar los sujetos para la aplicación de la idea de hoy, se requiere la acostumbrada especificidad. 2No temas usar pensa­mientos "buenos" ni "malos". 3Ninguno de ellos constituye tus pensamientos reales, los cuales se encuentran ocultos tras ellos. 4Los "buenos" no son sino sombras de lo que está más allá, y las sombras dificultan la visión. 5Los "malos" son obstáculos para la visión, y, por lo tanto, te impiden ver. 6No te interesan ni unos ni otros.

3. Éste es un ejercicio importante, y se repetirá de vez en cuando de forma ligeramente distinta. 2Nuestra meta es entrenarte en los primeros pasos hacia el objetivo de poder separar lo que no tiene significado de lo que sí lo tiene. 3Representa el primer esfuerzo en el objetivo a largo plazo de aprender a ver que lo que carece de significado se encuentra fuera de ti, y lo significativo dentro. 4Es también el comienzo del entrenamiento que le permitirá a tu mente distinguir entre lo que es lo mismo y lo que es diferente.

4. Al usar tus pensamientos como sujetos para la aplicación de la idea de hoy, identifica cada uno de ellos por la figura o aconteci­miento central que contenga. Por ejemplo:

2Este pensamiento acerca de _______   no significa nada. 3Es como las cosas que veo en esta habitación, (en esta calle, etc.).

5. Puedes aplicar la idea asimismo a cualquier pensamiento en particular que reconozcas que es perjudicial. 2Esta práctica es útil, pero no sustituye al procedimiento de selección más al azar que debe seguirse al llevar a cabo los ejercicios. 3En cualquier caso, no examines tu mente por más de un minuto. 4Aún no tie­nes suficiente experiencia como para poder evitar la tendencia a preocuparte innecesariamente.

6. Además, puesto que estos ejercicios son los primeros de su índole, tal vez te resulte especialmente difícil suspender todo jui­cio en conexión, con tus pensamientos. 2No repitas los ejercicios más de tres o cuatro veces al día. 3Volveremos a ellos más adelante.






¿Qué me enseña esta importante lección?




Con la Lección 4, abordamos por primera vez de una manera directa, el papel estelar protagonizado por el pensamiento. 

A lo largo del Curso aprenderemos que todo pensamiento produce forma en algún nivel. Aprenderemos, igualmente, que la mente es muy poderosa y jamás pierde su fuerza creativa. Nunca duerme. Está creando continuamente.

La verdad es que somos responsables de lo que pensamos porque es solamente en ese nivel donde podemos ejercer nuestro poder de decisión. Todas nuestras acciones son el resultado de nuestros pensamientos. 
No podemos separarnos de la verdad otorgándole autonomía al comportamiento. De hecho, tenemos que tener presente, así nos lo recuerda Un Curso de Milagros, que tenemos que cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y eso es cuestión de que estemos dispuesto a hacerlo. No necesitamos orientación alguna excepto a nivel mental. La corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en que es posible el cambio. El cambio no tiene ningún sentido en el nivel de los síntomas donde no puede producir resultados.

Los pensamientos pueden representar el nivel inferior o corporal de experiencia, o el nivel superior o espiritual de experiencia. Uno de ellos da lugar a lo físico, el otro crea lo espiritual.

En nuestro actual estado de conciencia, podemos decir que no estamos acostumbrados a pensar con una mentalidad milagrosa, pero podemos aprender a pensar de esa manera. En eso estamos. Todos los obradores de milagros necesitan este tipo de instrucción.

Debemos de aprender a vigilar nuestra mente. Obrar milagros requiere el que uno se dé cuenta plenamente del poder de los pensamientos a fin de evitar las creaciones falsas.

Cuando observas y eres consciente de tus pensamientos, te das cuenta que son frágiles. Realmente, lo que hacen es interpretar una situación donde va implícita una elevada dosis de interferencia basada en experiencias pasadas. Estas experiencias pueden haber sido vividas e interpretadas como reales, o pueden ser fruto de la imaginación, tomando forma como consecuencia de un intercambio de sensaciones. Cuando el pensamiento no aporta paz, está basado en el miedo y nos lleva a la percepción errónea. 

Verdaderamente, pensamos que las cosas son como nosotros pensamos que son. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. El filtro de nuestros pensamientos, hace que le demos un valor u otro a lo que ocupa nuestra mente.

El pensamiento del ego nos lleva al error, pues se basa en la percepción y se proyecta con interferencias emocionales.

Para conseguir aquietar nuestros pensamientos, los que se estimulan a raíz de la percepción externa, debemos dejar de asignarles significado real. Están sujetos a la transitoriedad, a la temporalidad. Puede ocurrir que un mismo objeto, una misma experiencia, le demos significados diferentes, dependiendo del estado de nuestra mente. Por lo tanto, podemos decir, que las cosas las vemos con los ojos de nuestra mente.

Pero la mente, cuando deja de aportar significado a lo externo y comienza a ver la realidad que surge desde su interior, descubre el poder creador procedente de nuestro verdadero Ser. Esa visión viene acompañada del encuentro con la Verdad, la que nos recuerda que Todos Somos Uno. Es ese pensamiento el que nos hará libres y el que nos conducirá por la senda de la Salvación.

Ejemplo-guía: "Mi cuerpo está enfermo"

En esta ocasión hemos elegido un nuevo ejemplo, que consideramos, igualmente, de gran interés para todos y que nos ayudará a aplicar las enseñanzas de esta Lección y de las Lecciones posteriores.

Para la gran mayoría de nosotros, la enfermedad es patrimonio del cuerpo físico, incluyendo las de tipo mental, al asociar la mente con las capacidades del cerebro.

Pero como ya hemos tenido ocasión de ver, en las lecciones precedente, el cuerpo físico es fruto de la proyección de nuestra mente, dicho de otro modo, el cuerpo es sencillamente parte de nuestra experiencia en el mundo físico. No podemos olvidar, que sólo la mente puede crear porque el espíritu ya fue creado, y el cuerpo es un recurso de aprendizaje al servicio de la mente.

Un Curso de Milagros nos lo enseña de la siguiente manera: "El cuerpo no existe, excepto como un recurso de aprendizaje al servicio de la mente. Este recurso de aprendizaje, de por sí, no comete errores porque no puede crear".

Por lo tanto, cuando nuestros pensamientos observan la creencia en la enfermedad del cuerpo, en realidad está dando vida a una creencia errónea, se trata de un pensamiento falso, y cuando esto ocurre: "el cuerpo sólo puede actuar equivocadamente cuando está respondiendo a un pensamiento falso. El cuerpo no puede crear y la creencia de que puede -error básico- ­da lugar a todos los síntomas físicos".

Pongamos en uso la Lección de hoy y al observar el pensamiento de la enfermedad del cuerpo, digámonos que no significa nada, pues el verdadero significado no se encuentra en lo externo, sino en lo interno, en el nivel creativo, en nuestra mente. Es ahí, donde debemos buscar el nivel de corrección. 

Lo dejamos aquí, pues este tema será desarrollado a lo largo de las Lecciones de una manera más amplia.

¡Qué nuestra mente sea recta y su experiencia corporal sana!

Reflexión: ¿Cuál crees que es la causa del dolor físico?

viernes, 3 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 3



LECCIÓN 3


 No entiendo nada de lo que veo en esta habitación (en esta calle, desde esta ventana, en este lugar).




1. Aplica esta idea de la misma manera que las anteriores, sin hacer distinciones de ninguna clase. 2Cualquier cosa que veas se convierte en el objeto adecuado para la aplicación de la idea. 3Ase­gúrate de no cuestionar si es adecuado o no aplicarle la idea a algo. 4En estos ejercicios no se trata de juzgar. 5Cualquier cosa es adecuada si la: ves. 6Tal vez algunas de las cosas que veas tengan una carga emocional para ti. 7Trata de dejar a un lado esos senti­mientos, y simplemente aplícales la idea tal como se la aplicarías a cualquier otra cosa.


2. El objetivo de los ejercicios es ayudarte a despejar la mente de todas las asociaciones del pasado, para que puedas ver las cosas exactamente tal como se presentan ante ti ahora y también para que te des cuenta de lo poco que realmente entiendes acerca de ellas. 2Es esencial, por lo tanto, que tu mente se mantenga perfec­tamente receptiva y libre de juicios al seleccionar las cosas a las cuales vas a aplicar la idea del día. 3A tal efecto, una cosa es como cualquier otra: igualmente adecuada y, por lo tanto, igualmente útil.


¿Qué me enseña esta lección?


La facultad de "conocer" no forma parte de la capacidad del ego, dado que las valoraciones que aporta están basadas en la percepción de lo irreal. Conocer, forma parte de un atributo del Yo Espiritual: la Inteligencia Creadora.

Si trasladamos este ejercicio más allá de los objetos dispuestos a nuestro alcance y lo aplicamos a las experiencias que vivimos, debemos reconocer, que nuestra ego o personalidad mundana, carece de la visión trascendente que ha de permitirle “conocer”, la relación entre la causa y el efecto, o lo que es lo mismo, la relación entre mente y cuerpo, entre espíritu y materia. Dicha falta de conocimiento, nos lleva a juzgar, a atacar, a resentir sobre el mundo que nos rodea. Nos convertimos en víctima y en nombre de nuestro victimismo, justificamos nuestras acciones basadas en el miedo, en el odio y en la culpa.

La información que recibimos por la vía de los sentidos, especialmente el de la vista, transmite un mensaje al cerebro a través del sistema nervioso. Dicho mensaje busca la información almacenada en él, con la intención de interpretar su significado. Pero esa información pertenece al mundo de las formas, que no es real, pues es temporal. Tan sólo cuando la mente se pone al servicio de la Mente Superior, abandonándose a los latidos del Espíritu Santo, el Aspecto de la Divinidad que favorece la comunicación del Hijo con el Padre, se puede evidenciar un mensaje más Real, el único verdadero, pues lo Real no está sujeto a lo temporal, es inmortal.

Hoy, mientras que conducía camino a casa, me llamó la atención un letrero de publicidad donde anunciaba un producto que mi mente no tiene identificado. Desconocía realmente lo que estaba anunciando. En ese momento, me di cuenta, que aquel mensaje no significaba nada para mi. Pensé, cómo serían las cosas en los Albores de la humanidad, cuando el Hijo de Dios, orientó su mirada hacia el mundo tridimensional. Los objetos que sus ojos vieron por primera vez, no significarían nada para esa mente joven.

Intuyo, que esa situación es la que experimenta un recién nacido al encarnar en el mundo material. Percibe sensaciones y sus ojos vislumbran un mundo totalmente nuevo y carente de significado. Será a través del uso de su mente proyectada, que "colapsará" la energía procedente del "Campo de las Infinitas posibilidades" haciendo que lo que antes era pura energía, en estado potencial, adopte una imagen holográfica, la cual propiciará la percepción de la misma, a la que irá, poco a poco, dando significado a lo que experimenta y ello, pasará a formar parte de su mente, que lo archivará para aprender a identificarlo en lo sucesivo. Ese aprendizaje condicionará las futuras respuestas cuando nos encontremos en situaciones similares.

Ahora comprendo la importancia de las palabras de Jesús, cuando nos invitaba a nacer como niños para poder entrar en el Reino de los Cielos.

En el día de ayer, con motivo de la Lección 2, advertíamos que el mundo de la percepción, proyectado por nuestra mente es irreal e ilusorio. Dentro de esta afirmación, la labor que estamos realizando en este mismo instante, me refiero a la de estudiar Un Curso de Milagros, forma parte de esa ilusión, a la que llamamos sueño. Es importante comprender esto que decimos. Es importante tomar conciencia de que el mundo de la percepción es el mundo del ego, el cual nos aportará argumentos muy sólidos para que sigamos alimentándolo y sirviéndolo. Por ejemplo, podemos pensar que desde el terreno de juego donde imperan sus leyes, podemos tomar decisiones que nos llevarán a actuar de acuerdo a la Voluntad del Padre, principalmente, ser portadores de Unidad y de Amor. Pero, jugando con sus reglas, basadas en la creencia en el pecado y en la separación, no será posible alcanzar ese propósito.

¿Qué hacer entonces? ¿Cómo debemos tomar decisiones en esas condiciones?

Un Curso de Milagros nos dice al respecto: "No cometas la equivocación de creer que entiendes lo que percibes, pues su significado se te escapa. Mas el Espíritu Santo ha preservado su significado para ti, y si tú le permites que lo interprete, Él te devolverá lo que tú despreciaste" (T-11. VIII. 2:3-4).


Ejemplo-Guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera"

Nos encontramos experimentando una vivencia de relación con nuestro hijo. Nuestra mente, condicionada por todo lo aprendido en el pasado, nos lleva a juzgar esa situación y la valoración más inmediata que nos ofrece es interpretarla como "conflicto". Estoy seguro, que el ego nos dará múltiples razones para justificar y convencernos de que esa relación es conflictiva. Su primer argumento, el más sólido, es llevarnos a entender que su manera de ser y la nuestra son opuestas, son contrarias, es decir, su principal argumento es la separación. 

En ese momento, podemos reaccionar de varias maneras. Nos dejamos llevar por la respuesta habitual, fundamentada en las creencias adquiridas a lo largo de nuestro pasado y protagonizamos nuestro papel fielmente, siendo una de las partes del conflicto, pues así lo hemos elegido.

Otra manera de responder, puedes ser la siguiente. Soy estudiante de Un Curso de Milagros y quiero aplicar sus enseñanzas. Por ello, elijo ver las cosas de otra manera y no juzgar la situación como conflictiva. Reprimo mis deseos de conflictividad y decido no entrar en polémica. Seguro de que esa experiencia es una oportunidad de crecimiento espiritual y haré lo posible para ayudar a mi hijo a cambiar de manera de ver las cosas. Aquí es cuando se enciende la señal de alarma. Es verdad de que hemos dado un paso importante, tomando la decisión de ver las cosas de otra manera. La cuestión es, ¿estamos en condiciones de entender lo que estamos percibiendo?

Si aplicamos la enseñanza de esta Lección, lo primero que debemos cuestionarnos es nuestra capacidad de entendimiento. Esto es así, por lo que hemos dicho anteriormente, jugamos en el terreno del ego, con sus reglas y leyes,  lo que significa que estamos percibiendo lo que no es real, desde una conciencia de separación. 

¿Quién es mi hijo? Buena pregunta. ¿Alguien separado de mi? ¿Acaso estamos separados de Dios nuestro Padre? Entonces, ¿Quién es mi hijo? 

Tú, yo y el resto de la humanidad, somos el Hijo de Dios y formamos su única Filiación. Por lo tanto, cualquier vivencia a nivel de percepción que experimentemos y que esté alejada de esa Visión de Unidad exigirá Expiación (ser corregida).

Retomemos el ejemplo-guía. La experiencia de lo que hemos llamado conflicto está intensamente viva. Mi respuesta, cualquier decisión que tome por mi mismo carecerá del verdadero entendimiento, es más, ahora sé, que no entiendo nada de lo que estoy percibiendo, por lo tanto, recurro al intermediario de Dios, al Espíritu Santo y le entrego esa experiencia, para que Él, con su Visión Unificadora, me ayude a tomar una decisión acorde al Principio de Unidad y de Amor. 

Mi experiencia en este terreno me lleva a afirmar, que siempre que solicitemos la ayudad del Espíritu Santo, recibiremos respuesta. Aprenderemos a no juzgar. Dejamos en sus manos el juicio. Lo que estamos haciendo, dentro del sueño, no lo olvidemos, es elegir tener sueños más felices, basados en el perdón y en el amor.

Reflexión: ¿Conocemos la causa de la experiencia que percibimos?

jueves, 2 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 2

LECCIÓN 2

Le he dado a todo lo que veo en esta habitación (en esta calle, desde esta ventana, en este lugar) todo el significado que tiene para mí.

1. Los ejercicios que se deben llevar a cabo con esta idea son igua­les a los de la primera lección. 2Comienza con las cosas que estén cerca de ti, y aplica la idea a cualquier cosa en la que tu mirada se pose. 3Extiende luego tu campo visual. 4Gira la cabeza de modo que puedas incluir lo que se encuentre a ambos lados de ti. 5Si es posible, da la vuelta y aplica la idea a lo que se encuentre detrás de ti. 6Sé tan imparcial como puedas al seleccionar los objetos a los que vas a aplicar la idea; no te concentres en nada en particular, ni trates de incluir todo lo que veas en una zona determinada, ya que eso causaría tensión.

2. Echa simplemente una rápida mirada a tu alrededor, tratando de evitar la selección de objetos en función de su tamaño, brillan­tez, color o material, o de la relativa importancia que tengan para ti. 2El simple hecho de ver un objeto lo convierte en tu selección. 3Trata de aplicar la idea con la misma facilidad a un cuerpo que a un botón, a una mosca que a un piso, a un brazo que a una man­zana. 4El único criterio a seguir para aplicar la idea a algo es simplemente que tus ojos se hayan posado sobre ello. 5No trates de incluir nada en particular, pero asegúrate de no excluir nada deliberadamente.


¿Qué me enseña esta lección?


Mi experiencia con la aplicación de Un Curso de Milagros, me lleva a afirmar que las enseñanzas recogidas en las primeras Lecciones del Libro de Ejercicios, son de gran  importancia, dado que su mensaje nos revela, por un lado, el estado mental con el que estamos habituados a pensar y, por otro, el nuevo estado mental que debemos activar.

Fijémonos que detrás de cualquier experiencia que vivimos en el nivel físico, despierta en nosotros una respuesta casi inmediata. Dicha respuesta está condicionada por nuestras creencias. ¿Pero de dónde proceden las creencias? ¿Te lo has preguntado alguna vez?

Si reflexionamos sobre este particular, veremos cómo las creencias de la humanidad ha ido evolucionando. Lo que creemos hoy no es lo mismo que creían nuestros antepasados. Es más, si realizamos una investigación sobre el tipo de creencias según el lugar donde vivimos, encontraremos evidentes diferencias que nos llevará a determinar, que el tema de las creencias, está sujeto al permanente cambio. Ya sabemos que todo lo que está sujeto al cambio no es real. La verdad, lo único que es real, es una.

Podríamos preguntarnos, ¿cuál fue el origen de la primera creencia? La respuesta sin duda es de vital importancia, pues condicionará el modo en cómo vemos las cosas y sobre todo el modo en cómo las percibimos.

La primera creencia o lo que se ha llamado Pensamiento Original, llevó al Hijo de Dios a utilizar los Poderes Creadores con los que había sido creado, entre los cuales se encontraba la Voluntad. Esa libre elección, le llevó a hacer uso de su Mente de manera individualizada, es decir, eligió "pensar por si mismo" independientemente del Pensamiento de Dios. Ese acto volitivo, se interpretó como "pecado" y dio lugar a la falsa creencia en la "separación". El error original se traduce en la errónea creencia de que pensar individualmente es estar separado de nuestra fuente creadora.

A partir de ese instante, el Hijo de Dios, que hasta ese momento se alimentaba directamente del Cuerpo Mental de Su Creador, comenzó a "proyectar" su mente hacia el exterior, lo que le llevó a la percepción de nuevos niveles de energía.

Dejaremos para más adelante, la continuación de lo que supuso ese Primer Pensamiento. En estos momentos nos conformamos con situarnos en el estado que nos permite comprender el origen de las creencias.

La creencia en el "pecado" basada en la separación, nos lleva a percibir, a juzgar lo que creemos ver, que siempre responde a la proyección de nuestra mente. Dar significado a aquello que vemos y percibimos está basado en el error y en la ilusión. Por lo tanto, la pregunta que debemos hacernos es, ¿seguiremos interpretando aquello que percibimos como la verdad o como algo ilusorio?

En nuestro estado actual, nuestras creencias nos llevan a determinar que nuestra identidad es un cuerpo material y que la creencia en la separación está fundamentada en la diferenciación percibida por los cuerpos.

Bajo el condicionamiento de esa creencia, nuestros juicios están justificado, pero al mismo tiempo, son la causa de nuestra infelicidad. Creer en el pecado nos lleva justificar el castigo y el dolor. Creer en la separación nos lleva a justificar el ataque y la venganza.
La afirmación recogida en esta Lección nos lleva a ser conscientes de que le damos a las cosas que percibimos, todo el significado que tiene para nosotros.

Es el momento de reflexionar sobre este punto y preguntarnos ¿qué significado le damos a lo que vemos?

Tal vez en estos momentos nos inunde una profunda desazón, al pensar que si nada de lo que vemos significa nada, ¿cómo debo responder a las situaciones que experimentamos?
Acabamos de empezar el Curso y toda enseñanza requiere un proceso de asimilación que nos permita asimilarla.

Lo importante, lo más importante que debemos sacar de lo dicho, es que el mundo con el que nos encontramos identificados es fruto de la ilusión y del error, por lo tanto no es real, es un sueño. Que tomar consciencia de ello, no nos saca del sueño, pero si nos permite tomar consciencia de que somos los soñadores del sueño. A partir de ese punto del camino, importante por cierto, comenzaremos a responder de una manera diferente, sabedores que estamos soñando y que conseguiremos, despertar.

Esto que significa. Pues, que podemos elegir ver las cosas de otra manera. No desde la separación. Si conseguimos pensar en término de Unidad, aquello que proyectemos, aún siendo una ilusión pues se manifestará en el mundo de la percepción, llevará otro sello, que nos abrirá las fronteras de una realidad diferente. Estaremos viviendo en este mundo irreal, sin pertenecer a él.

Por ejemplo, esto que estamos haciendo en estos momentos, por mi parte escribiendo unas líneas, que tú estás ahora leyendo, forma parte del sueño. Pero la diferencia estriba en que soy consciente de que lo estoy soñando. Esa es la invitación que no hace Un Curso de Milagros.

Como soñador del sueño, esta Lección me  enseña o invita a mi mente a tomar conciencia del poder que encierra la facultad de decidir. Nadie me obliga a ver las cosas de una manera u otra. Reconozco que en mí existe una clara tendencia a valorar basándome en lo aprendido: “esto es así o de otra manera”. Siempre dejo mi impronta sobre lo que juzgo. Sin embargo, puedo elegir ver las cosas de otra manera, puedo elegir: no percibir como siempre lo hago; no juzgar condenatoriamente; no dejarme llevar por el filtro de las emociones y sentimientos. Puedo elegir ver las cosas tal y como son, frutos de la ilusión y sin significado.


¿Nos hemos parado a pensar si las decisiones que tomamos, son las que realmente deseamos tomar? Estoy convencido que en la respuesta coincidimos: No.

Este ejercicio me lleva a cuestionar profundamente mis creencias, mis valores. Me doy perfecta cuenta de que estoy condicionado a la hora de elegir y ello me lleva a no ver las cosas en su verdadero significado: nada de lo que veo significa nada. Podemos caer en la tentación de pensar, que el significado de las cosas se  lo aporta el nombre que acostumbramos a usar para identificarlas, pero si tomamos un objeto, como puede ser una silla, para el que la ha diseñado, su creador, sin duda aportará un significado de la misma, distinto a la persona que se encarga de su venta, o el que utiliza su madera como leña para hacer una fogata. El significado pasa a ser una elección, una libre elección.

Y qué mejor elección a la hora de dar significado, que la de optar por no utilizar filtros, como el que nos puede aportar una emoción, una creencia, para ver las cosas tal y como son: reales y verdaderas. En el ejemplo de la silla, si decidimos dar un significado basándonos en los criterios del ego, diremos que se trata de un objeto que se utiliza, comúnmente, para sentarse. Y podemos llevarnos años, décadas, limitando ese objeto a un único uso.

Ahora bien, desde el punto de vista holístico y espiritual, la realidad de la silla se traduce en una emanación de la mente, en la creación de una idea. La elección de su uso, forma parte igualmente del plano de la mente, por lo que, el verdadero significado de ese objeto lo encontramos en lo mental y no en lo material. Entonces ocurre, que cierto día alguien decide dar a la silla un nuevo uso…, a partir de ese momento, el significado de la silla se ve modificado… ¿Dónde está la causa de ese cambio, en la mente o en la silla? ¿Qué significado le daremos nosotros?

El ejercicio, trata de mantener la percepción de lo que vemos, libre de influencias emocionales que enturbien nuestra mente. Ver sin dar significado, permite no juzgar, no caer en la tentación de la subjetividad. No hay que confundir este tratamiento con el No Sentir, pues se trata de trasladar directamente lo que vemos al nivel de la realidad UNA, donde el verdadero Sentimiento es el Amor que todo lo Une.

Ejemplo guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera"

Intentemos aplicar la enseñanza de esta nueva Lección, al ejemplo-guía que utilizamos en la Lección 1. 
Nos encontramos experimentando el conflicto de relación padre-hijo. En primer lugar, la visión del conflicto ¿dónde se encuentra, si lo que vemos no es real? Lo que vemos, lo vemos así, porque le estamos dando todo el significado que tiene para nosotros. Pero, ¿realmente es así? ¿Podemos aceptar que pueda ser de otra manera? ¿Por qué lo estamos viendo de esa manera y no de otra?
Debemos reflexionar sobre el origen de nuestras creencias. ¿Qué creencias condicionan aquello que estamos viendo como lo estamos viendo?
Si lo que estamos viendo se convierte en un conflicto que nos priva de la paz y de la armonía, y ello es así, porque hemos elegido que así sea, ¿podemos verlo de otra manera?

El camino que acabamos de comenzar a andar, nos invita a "desaprender", nos invita a "renacer" en el nivel de las "causas", en el nivel de donde fluyen y emanan los pensamientos. En la experiencia que estamos usando como ejemplo-guía, si respondemos a ella desde el conflicto, nos está indicando que en nuestra mente existe esa creencia que nos lleva a verla de esa manera y no de otra.¿Qué crees que ocurrirá si eliges no verlo como un conflicto? ¿Crees que vivirías la experiencia del conflicto? ¿Crees que esa decisión cambiará a algunos de los implicados en el conflicto? Me gustaría conocer lo que opinas.

Reflexión: Si viendo, como crees que ves tu realidad, eres infeliz. ¿Qué te impide ver, lo que crees ver, de otra manera?

miércoles, 1 de enero de 2020

Capricornio y los trastornos de rodilla

Nos encontramos bajo las influencias del tránsito del Sol por el signo de Capricornio. Es por ello, que vamos a dedicar una serie de artículos a analizar, desde varios puntos de vista, las enfermedades más comunes relacionadas con este signo.



Los textos astrológicos coinciden en asignar al signo Capricornio las siguientes zonas fisiológicas: Rige la piel, las rodillas, las articulaciones y el pelo.

Las aflicciones que pueden clasificarse bajo el signo de Capricornio son determinadas por los planetas que puedan estar afligidos en este signo. 

Eczemas, erisipela, lepra, dislocaciones de huesos y rodillas débiles, pueden ser causados por las aflicciones de Sagitario.

Para el desarrollo de este artículo, vamos a centrarnos en el estudio de los trastornos en la articulación de la rodilla.


ARTICULACIÓN DE LA RODILLA

Wikipedia

Se llama articulación de la rodilla a la articulación central de los miembros posteriores o inferiores de los vertebrados, en el caso de la especie humana es la articulación central de los miembros inferiores.

La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión.

Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad.

En el ser humano, la articulación de la rodilla es la articulación más grande del cuerpo y una de las más complejas. Sirve de unión entre el muslo y la pierna. Soporta la mayor parte del peso del cuerpo en posición de pie. Está compuesta por la acción conjunta de los huesos fémur, tibia, rótula y dos discos fibrocartilaginosos que son los meniscos. Fémur y tibia conforman el cuerpo principal de la articulación, mientras que la rótula actúa como una polea y sirve de inserción al tendón del músculo cuadriceps y al tendón rotuliano cuya función es transmitir la fuerza generada cuando se contrae el cuádriceps.

La rodilla está sustentada por fuertes ligamentos que impiden que sufra una luxación, siendo los más importantes el ligamento lateral externo, el ligamento lateral interno, el ligamento cruzado anterior y el ligamento cruzado posterior.

Es una articulación compuesta que está formada por dos articulaciones diferentes:
  • Articulación femorotibial: Es la más importante y pone en contacto las superficies de los cóndilos femorales con la tibia. Es una articulación bicondilea (con dos cóndilos). 
  • Articulación femoropatelar: Está formada por la tróclea femoral y la parte posterior de la rótula. Es una diartrosis del género troclear.
El principal movimiento que realiza es de flexoextensión, aunque posee una pequeña capacidad de rotación cuando se encuentra en flexión. En los humanos es vulnerable a lesiones graves por traumatismos, muy frecuentemente ocurridos durante el desarrollo de actividades deportivas. También es habitual la existencia de artrosis que puede ser muy incapacitante y precisar una intervención quirúrgica.

Elementos óseos:

Representación de los cóndilos del fémur.
El extremo inferior del fémur presenta dos protuberancias redondeados llamadas cóndilos que están separadas por un espacio intermedio que se denomina espacio intercondileo.

Por su parte el extremo superior de la tibia posee dos cavidades, las cavidades glenoideas, que sirven para albergar a los cóndilos del fémur. Entre las dos cavidades glenoideas se encuentran unas prominencias, las espinas tibiales, en las que se insertan los ligamentos cruzados. En la parte anterior de la tibia existe otro saliente, la tuberosidad anterior que sirve de inserción al tendón rotuliano.

Por otra parte la rótula se articula en su porción posterior con una parte del fémur que se llama tróclea femoral. Entre ambas superficies se interpone un cartílago, el cartílago prerrotuliano que amortigua la presión entre los dos huesos.



Meniscos:


Son dos fibrocartílagos que no poseen vasos sanguíneos ni terminaciones nerviosas, por lo que al lesionarse no se siente dolor agudo pero si molestia en la zona. Están dispuestos entre la tibia y el fémur y hacen de nexo entre estos, pues las cavidades glenoidales de la tibia son poco cóncavas mientras los cóndilos femorales presentan una convexidad más acentuada. Desempeñan un papel importante como medios de unión elásticos y transmisores de las fuerzas de compresión entre la tibia y el fémur. Los meniscos disminuyen su grosor de fuera a dentro, el exterior tiene forma de "O" y el interno de "C" o "media luna". La cara superior de estos es cóncava y la inferior plana. Se adhieren a la cápsula articular por su circunferencia externa mientras la interna queda libre. Ambos meniscos quedan unidos entre sí por el ligamento yugal.





Cápsula articular:

La articulación está envuelta por una cápsula fibrosa que forma un espacio cerrado en el que se alberga la extremidad inferior del fémur, la rótula y la porción superior de la tibia. La cubierta interna de esta cápsula es la membrana sinovial que produce el líquido sinovial.

El líquido sinovial baña la articulación, reduce la fricción entre las superficies en contacto durante los movimientos y cumple funciones de nutrición y defensa.

Ligamentos:
Ligamentos de la rodilla.

La rodilla está sustentada por varios ligamentos que le dan estabilidad y evitan movimientos excesivos. Los ligamentos que están en el interior de la cápsula articular se llaman intraarticulares o intracapsulares, entre los que se encuentra el ligamento cruzado anterior y el ligamento cruzado posterior. Por otra parte los ligamentos que están por fuera de la cápsula articular se llaman extrarticulares o extracapsulares como el ligamento lateral interno y el ligamento lateral externo.



Intraarticulares:


Ligamento cruzado anterior (LCA).
Ligamento cruzado posterior (LCP).
Ligamento yugal o ligamento transverso. Une los meniscos por su lado anterior.
Ligamento meniscofemoral anterior o Ligamento de Humphrey. Del menisco externo al cóndilo interno del fémur.
Ligamento meniscofemoral posterior o Ligamento de Wrisberg. Del menisco externo al cóndilo interno del fémur, por detrás del meniscofermoral anterior.


Extrarticulares:
·         Cara anterior
Ligamento rotuliano que une la rótula a la tibia.
·         Cara posterior
Ligamento poplíteo oblicuo o tendón recurrente. Une el tendón del músculo semimembranoso al cóndilo externo del fémur.
Ligamento poplíteo arqueado. Une el cóndilo externo del fémur con el margen de la cabeza de la tibia en la rodilla.
·         Cara interna
Ligamento alar rotuliano interno. Une el borde de la rótula al cóndilo interno del fémur.
Ligamento menisco rotuliano interno. Une la rótula al menisco interno.
Ligamento lateral interno o ligamento colateral tibial.
·         Cara externa
Ligamento alar rotuliano externo. Une el borde de la rótula al cóndilo externo del fémur.
Ligamento menisco rotuliano externo. Une la rótula al menisco externo.
Ligamento lateral externo o ligamento colateral peroneo.

Bolsas serosas:
La articulación de la rodilla dispone de más de 12 bolsas serosas que amortiguan las fricciones entre las diferentes estructuras móviles. Las principales son:

Bolsa serosa prerrotuliana.
Bolsa serosa de la pata de ganso.
Bolsa serosa poplítea.

Vasos sanguíneos:

El riego sanguíneo de la rodilla proviene fundamentalmente de 3 arterias, la arteria femoral, la arteria poplítea y la arteria tibial anterior. De estos troncos principales surgen otros más pequeños que forman un círculo alrededor de la articulación llamado círculo anastomótico de la rodilla, del cual surgen a su vez otras ramas secundarias que proporcionan sangre a las diferentes estructuras.

Las ramas más importantes son:

Arteria genicular superior medial. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular superior lateral. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular inferior medial. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular inferior lateral. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular descendente. Procede de la arteria femoral.
Arteria recurrente tibial anterior. Procede de la arteria tibial anterior.

El retorno venoso tiene lugar fundamentalmente a través de la vena poplítea que pasa por el hueco poplíteo paralela a la arteria del mismo nombre y desemboca en la vena femoral.

Musculatura:
A continuación se expone la lista de los músculos que actúan sobre la rodilla. Hay que tener en cuenta que algunos de ellos intervienen en varios movimientos por lo que se reseñan dos veces, por ejemplo el músculo sartorio que puede contribuir al movimiento de flexión y al de rotación interna.

·         Músculos flexores. Se sitúan en la parte posterior del muslo.

o    Isquiotibiales: Bíceps femoral. Músculo semimembranoso. Músculo semitendinoso.
o    Accesorios: Músculo poplíteo. Está situado en la porción posterior de la rodilla, debajo de los gemelos. Músculo sartorio. Se encuentra en la parte anterior del muslo y lo cruza en diagonal.
  
·         Músculos extensores. Están situados en la parte anterior del muslo.

o    Cuadriceps. Está compuesto por cuatro músculos: Recto femoral. Vasto medial. Vasto lateral. Vasto intermedio.

·         Músculos que producen rotación externa.
o    Tensor de la fascia lata
o    Bíceps femoral

·         Músculos que producen rotación interna.

o    Sartorio
o    Semitendinoso
o    Semimembranoso
o    Recto interno
o    Poplíteo
  
Patología
Lesiones de ligamentos y meniscos
Rotura de menisco
Rotura de ligamento lateral interno
Rotura de ligamento lateral externo
Rotura de ligamentos cruzados
Lesiones tendinosas
Fracturas
Luxaciones: Luxación de rótula. Luxación tibiofemoral
Derrame articular
Gonartrosis
Artritis
Enfermedad de Osgood-Schlatter
Condromalacia rotuliana
Enfermedad de Hoffa
Quiste de Baker
Bursitis
Ostecondrosis disecante
Deformidades
Genu laxum
Genu recurvatum
Genu flexum
Genu valgum
Genu varum


Enric Corbera (Bioneuroemoción)

RODILLAS 
3ª Etapa (Movimiento/valoración).
Conflicto: Están los cuatro puntos de desvalorización: Evaluación. Resultado obligatorio. Falta de respeto, La dirección y además… Hay sumisión, problemas en la adolescencia “Estoy en sumisión y no quiero ceder, ¡no!, ¡no!, y ¡no!”.

RODILLA, ARTROSIS 
3ª Etapa (Movimiento/valoración).
Una persona que sufre, de dolor artrosis, es porque no estamos respetando lo fundamental de nosotros, “EL RESPETO”.
La patología afecta a la sinovial de la rodilla, cuando hay derrame sinovial significa, que hay “sumisión”, que “estamos doblegando las rodillas”.

Conflicto: Sumisión. Problemas ligados a la adolescencia (donde se concentra la autoridad). 
Resentir: “No puedo hacer lo que quiero". "No quiero someterme a la ley del padre". “Me gustaría tener un poco más de dulzura en mi sumisión”. “Estoy de acuerdo en someterme, pero dulcemente”.
Además hemos visto la cápsula articular cuya función es la protección. Así se añade: “no tengo protección”. Debemos trabajar todos estos resentires.

Cuatro Conflictos:
1. La desvalorización, que es el resultado que quiero.
2. la sumisión.
3. La adolescencia.
4. La dirección: Conflictos de elección (profesional, sentimental, sexual, pero a nivel de emociones)
La lateralidad es lo último que hay que mirar.
Rodilla derecha: "Yo he querido irme, he deseado irme pero no he podido".
Rodilla izquierda: "Me he ido pero siento haberme marchado".
Mesetas tibiales: Simbólicamente es la justicia (puedo o no puedo...)


MENISCO 
3ª Etapa (Movimiento/valoración).
Sirve para adaptar y amortiguar.
Conflicto: Conflictos de adaptar y amortiguación. (Simbólico). Conflicto de adaptación a las órdenes.
Resentir: “No puedo adaptarme a las órdenes que vienen de arriba, de encima mío". “De tanta presión, no puedo amortiguar”. "Yo amortiguo y amortiguo y al final no puedo más". “Un poco más de flexibilidad por favor".


Louise L. Hay

RODILLAS 
Causa probable: Representan el orgullo y el yo. Soy flexible y me muevo con soltura. Orgullo y obstinación. Incapacidad de inclinarse. Temor. Inflexibilidad. Terquedad.
Nuevo modelo mental: Perdón, comprensión, compasión. Me inclino y me muevo con soltura. Todo está bien.


Jacques Martel

RODILLAS 
Las rodillas son las articulaciones en las cuales me arrodillo, me abandono a la jerarquía normal o a lo que está encima mío y también al movimiento y a la dirección que tienen lugar. Las rodillas manifiestan por lo tanto mi grado de flexibilidad y sirven para amortiguar los golpes cuando la presión es demasiado alta. Están afectados cuando me desvalorizo con relación a mi físico o mis marcas deportivas. Si tengo dificultad en doblar las rodillas, demuestro con esto cierta rigidez. Puede ser porque mi ego es muy fuerte y orgulloso. Una rodilla que dobla fácilmente es un signo de humildad y flexibilidad. Las rodillas son necesarias para mantener mi posición social y mi estatuto.

Si tengo problemas en las rodillas, debo interrogarme para saber si soy testarudo, rígido, orgulloso. Si mis rodillas ya no responden, ¿vivo quizás un conflicto con la autoridad (mi jefe, mis padres, etc.)? ¿Tengo miedo de tomar cierta acción para ir hacia delante? Tengo yo la sensación de que debo “doblar” en cierta situación o deba “doblarme” delante de alguien o algo?
Si tengo fluidos al nivel de las rodillas ( me inhibo emocionalmente contra el flujo natural de los acontecimientos (resistencia al movimiento).
Si mis rodillas están lastimadas, se puede tratar de arrogancia, testarudez o una resistencia que hace que cualquier progreso y avance sea rígido o doloroso.
También puede que me desvalorice, me disminuya frente a mi físico o mis marcas deportivas y entonces, hay muchas probabilidades de que me haga daño a las rodillas. La inflamación o el dolor pueden indicar una rigidez frente a la autoridad o el sistema de leyes vigentes. Puedo tener frecuentemente la sensación que debo obedecer (ej.: delante de un padre, un profesor, jefe, incluso el cónyuge, etc.) y “esto no me apetece en absoluto”.
Puede que viva un conflicto mental, una obstinación egoísta a no dejar fluir o a darme.

Los daños óseos o de los tejidos blandos se vinculan con un profundo conflicto interior e implican el abandono, a un nivel más profundo, el abandono de mi ego y de mi orgullo. Por esto, si quiero eliminar las dolencias que afectan mi rodilla, debo aceptar abrirme al mundo que me rodea y aceptar que pueda tener que cambiar mi modo de ser en ciertos aspectos.

En el caso del higroma que afecta en particular a las monjas y monjes, debo preguntarme cuál es el conflicto que vivo para con mi espiritualidad y las implicaciones que conlleva en mi vida. El dolor que siento cada vez que me pongo de rodillas (para rezar por ejemplo) me recuerda mi conflicto interior y la necesidad de decidir por mí mismo lo que quiero en mi vida y hacer los cambios apropiados. Acepto arrodillarme delante de alguien o una situación, o quizás simplemente, delante de la vida en general, para poder recibir ayuda y abrirme a una nueva realidad que no podía ver antes ya que estaba encarcelado en mi propio universo. Y tengo todo el potencial necesario para aceptar nuevas responsabilidades.
Si vivo frustración y culpabilidad porque me doy cuenta que siempre quiero tener razón y que mi deseo de potencia social superior es insaciable, me paro y me cuestiono sobre mis verdaderos valores para volver a lo esencial y para permitir volver a mi corazón en vez de dejar todas las decisiones a mi lado racional.


Lisa Bourbeau

RODILLAS

BLOQUEO FÍSICO: La definición que sigue abarca todo problema que pueda afectar la función natural de la rodilla y todo dolor en ella.

BLOQUEO EMOCIONAL: Un dolor en la rodilla o un problema que perjudique una de sus funciones es señal de una falta de flexibilidad en la forma de enfocar el porvenir. Dicho dolor se manifiesta en la persona que es orgullosa o testaruda y que no quiere doblegarse ante las ideas o los consejos de los demás. Esta persona se ocasiona más perjuicio que beneficio con esta actitud inflexible porque se impide encontrar medios más fáciles para hacer frente a su futuro.

BLOQUEO MENTAL: Este dolor te dice que dejes de creer que eres flexible. Recuerda que tu cuerpo siempre quiere advertirte de algo de lo que no eres consciente. No tienes por qué tener miedo de perder el control si aceptas las ideas nuevas de los demás y si permites enfocar tu porvenir o el de aquellos a quienes amas de otra manera. No tienes que seguir creyendo que doblegarte quiere decir arrodillarte ante los demás o ser una persona sumisa. Tu inflexibilidad puede provenir del miedo a ser como tus progenitores. Date cuenta de que eres un ser distinto a tus padres y que, aun cuando existan similitudes, tú puedes dirigir tu vida a tu modo. Por otro lado, todos necesitamos pedir ayuda algunas veces.