sábado, 13 de abril de 2019

Génesis: "El Despertar del Ser" - 13ª parte -

El jardín del Edén IV.

Traducción Convencional: Y se dijo Yavé Dios: “No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacerle una ayuda proporcionada a él”.

Pasemos a la traducción de Fabre d´Oliver: Después dijo Jehová, el Ser de Seres, no es bueno que Adam esté en la soledad de sí mismo: le haré una compañera, una ayuda elemental, emanada de sí mismo, y formada en la reflexión de su luz”.

Ya hemos hecho referencia, al estudiar lo acontecido en el 2º Día de la Creación, que quedó instituida la división dentro del Elemento Agua, es decir, en la naturaleza Emocional. Elohim consiguió elevar parte de ese Elemento para vincularlo con el Elemento Original, el Fuego, y de esa integración emanan los Anhelos Elevados. Sin embargo, esa labor de integración se llevó a medias, y la parte que no consiguió integrar, dio lugar al “Abismo”. No se trata de un lugar físico, sino de un “estado”, una “condición” que quedaría inscrito en el Programa de la Creación.

Si a ese nivel de conciencia, en el que se encontraba Elohim, no se llevó la integración completa de dicho Elemento (no olvidemos que los Zodiacales eran de un nivel superior al de Elohim), no es extraño pensar que el Adam Universal, su Creación, al recapitular los Trabajos de ese 2º Día, al integrar los Elementos Fuego y Agua, siguiera ese patrón cósmico, dando lugar a la “división”.

En la fase Fuego, todo es Unidad, los masculino y lo femenino se encuentran en estado potencial. Es en la fase Agua, cuando tiene lugar la separación de los sexos. El Adam Universal, en principio pasó por esa primera fase de Unidad. De ahí que los textos sagrados nos indiquen que se encontraba sólo. Esa soledad debemos entenderla en los términos descritos de Unidad.

“…le haré una compañera, una ayuda elemental, emanada de sí mismo, y formada en la reflexión de su luz”.

Fabre d´Olivet nos aclara sobre este punto lo siguiente: la palabra Ayn-Zain-Reish, se traduce por una ayuda elemental o una fuerza auxiliar; esta palabra enérgica, expresa toda fuerza, todo medio añadido, toda corroboración. En la lengua samaritana significa un sostén, un consejo, una acción benéfica.
Refiriéndose a la expresión, reflexión de su luz, dice: “la raíz que forma esta palabra se aplica a toda especie de luz reflejada a la manera de un espejo. De ahí las ideas de manifestación, de oposición, de objeto presentado y puesto en la mirada”.

Me quedo con una idea que considero muy importante a la hora de conocernos íntegramente. El hecho de no haber podido integrar una calidad de Emociones, dio lugar a la división de los sexos. A nivel de Arquetipo, la Luz, el Fuego está en analogía con el patrón masculino: voluntad, energía, fuerza, acción, etc. Mientras que la Oscuridad, el Agua, está en analogía con el patrón femenino: amor, sentimiento, pasividad, interiorización, etc.
Todos, absolutamente, todos, tenemos esos valores en nuestra naturaleza. Todos, absolutamente, todos, tenemos que encarnar el patrón masculino y el femenino, pues nuestra conciencia necesita ambos aprendizajes.
Cuando nos identificamos con uno de esos patrones, la función opuesta, actuará como espejo, es decir, nos ayuda a ver en el otro, la parte que no vemos de nosotros mismos.

En el terreno de la psicología se identifican claramente lo que es la conciencia y el inconsciente. Este último, encierra en sí mismo un inmenso potencial de nuestra naturaleza. Gracias a la ayuda del “compañero”, en su papel de espejo, adquiere la facultad de revelarnos aquello que subyace en esos niveles. Considero interesante que dediquemos una reflexión a lo que estamos diciendo, pues nos ayudará en el autoconocimiento.

Estamos llamados a continuar con la Labor Creadora de nuestro Padre. La Evolución, nos invita a que las generaciones futuras superen las “obras” de sus  creadores. Es por ello, que la Humanidad está abocada a integrar el Elemento Fuego y el Elemento Agua, a integrar lo masculino y lo femenino. El encuentro de los sexos y el amor que los une, es la pauta de aprendizaje que nos llevará conseguir superar la división y conquistar la Unidad.

En la actualidad, la visión de lo que está ocurriendo en este sentido, nos lleva al pesimismo, pues cada día vemos como las separaciones de parejas crecen exponencialmente. Sin embargo, permitid que lo diga, me considero un defensor a ultranza de la Unidad, de la Complementación, de la Integración. En honor a mi identidad astrológica, soy Acuario, Ascendente Libra, creo en esos Principios, y reconozco las “señales” que nos aporta el universo para confirmar mis fundamentos.

Es imparable. El impulso Crístico se está dejando sentir en este tercer milenio, donde su “Mensaje” se encuentra en la fase Vav. Recordad que dicha fase es la exteriorizadora, la que se encuentra en analogía con el crecimiento de la planta, que surgiendo de la tierra, se da a conocer. El Mensaje de Cristo, el Amor Incondicional, se dará a conocer, es decir, dejará de ser una Voluntad y un Deseo, y pasará a convertirse en una realidad. Los comportamientos se ajustarán a esa dinámica. La conciencia de separación actual, dejará paso a la conciencia de unidad. Trabajos como este al que estoy dando vida, es un ejemplo de ello, pues la única intención que persigue, es hacernos conocedores de que NO ESTAMOS SEPARADOS DE DIOS, NI DE NUESTROS HERMANOS. Comprenderemos, que durante este tiempo, hemos permanecido dormidos, nuestra conciencia ha ido creciendo, madurando, y ya se anuncia que debemos estar prestos para reconocer el Fruto que todos vamos a degustar. En este caso, no se tratará de una “fruta prohibida”. Ahora estamos maduros para comer del Árbol del Bien y del Mal, sin necesidad de perder la vida, esto es, sin necesidad de sentirnos escindidos de la Luz, de la Unidad.


Llegará un día que no necesitemos ver reflejado en el/la “compañer@” la parte de nuestro yo inconsciente, pues habremos conseguido integrar ambas polaridades, ambos Elementos. Seremos una Unidad y tendremos la libertad de encarnar bajo el sexo que decidamos voluntariamente.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 103

LECCIÓN 103

Dios, al ser Amor, es también felicidad.


1. La felicidad es un atributo del amor. 2No se puede separar de él 3ni experimentarse donde éste no está. 4El amor no tiene límites, al estar en todas partes. 5La dicha, por consiguiente, está asimismo en todas partes. 6Mas la mente puede negar que esto es así, al creer que hay brechas en el amor por donde el pecado puede infil­trarse y acarrear dolor en lugar de dicha. 7Esta absurda creencia pretende limitar la felicidad al definir al amor como algo limitado, e introducir desacuerdo en lo que no tiene límites ni opuestos.

2. De este modo, se asocia el miedo con el amor, y sus resultados se convierten en el patrimonio de aquellas mentes que piensan que lo que han hecho es real. 2Estas imágenes, desprovistas de toda realidad, dan testimonio del temor a Dios, olvidándose de que, al ser Dios Amor, tiene que ser también dicha. 3Hoy tratare­mos nuevamente de llevar este error básico ante la verdad y de enseñarnos a nosotros mismos que:


4Dios, al ser Amor, es también felicidad. 

5Tener miedo de Él es tener miedo de la dicha.

6Comienza tus sesiones de práctica de hoy con esta asociación que corrige la falsa creencia de que Dios es miedo. 7Subraya asi­mismo que la felicidad es tu patrimonio por razón de lo que es Él.


3. Permite hoy que esta corrección sea colocada en tu mente en cada hora de vigilia. 2Da la bienvenida entonces a toda la felici­dad que dicha corrección brinda a medida que la verdad reem­plaza al miedo, y la dicha se convierte en lo que esperas ha de ocupar el lugar del dolor. 3Dado que Dios es Amor, se te conce­derá. 4Refuerza esa esperanza a menudo a lo largo del día, y aca­lla todos tus temores con la siguiente expresión de certeza, la cual es benévola y completamente cierta:


5Dios, al ser Amor, es también felicidad.

6Y la felicidad es lo que busco hoy.
7No puedo fracasar, pues lo que busco es la verdad.



¿Qué me enseña esta lección?

Cuando siembro Amor, el fruto que cosecho es la felicidad. De esta relación causa-efecto, deduzco, que la felicidad no es una cuestión de azar, sino que es la consecuencia directa de una expresión de la Voluntad dirigida hacia la acción de Amar.

El Amor es el lenguaje con el que se expresa nuestro verdadero Ser. Es una expresión que se destila de la Mente Una. Una mente que cree estar separada del resto de las mentes, es una mente que sirve al error. Ese tipo de mente, piensa que Dios es algo externo a nosotros y siente temor a ser víctima de la Justicia Divina, pues participa de la creencia de l pecado, de la culpa y del castigo como única vía de redención.

Sin embargo, esa creencia es fruto de la ignorancia del ego, el cual ha fraguado un sistema de creencias que le lleva a sentir verdadero pánico del único camino que pudiera poner en entredicho su credibilidad, su existencia, el del Amor. Amar, perdonar, le deja sin argumentos, pues sus pilares se asientan en la culpa, en el miedo, en la necesidad, en el sufrimiento, en el sacrificio…


La verdadera felicidad no podemos sustentarla en los logros que recibimos del mundo material, pues al ser estos efímeros, la felicidad también lo sería. La verdadera felicidad forma parte de nuestra realidad, pues el Amor es la condición de nuestro Ser.

Ejemplo-Guía: ¿Estás dispuesto a vivir sin miedos?


Si tu respuesta es afirmativa, entonces, lo primero que debes saber es que tu verdadero Ser no es de este mundo. No, no confundas esta afirmación, con la posibilidad de que seas un extraterrestre, un mensajero intergalactico perteneciente a otro planeta vecino. Tampoco pienses, que he perdido la razón y estoy desvariando. Aún, creo que conservo la cordura. 


¿Entonces qué significado tiene lo que digo? ¿Qué quiero decir cuando manifiesto que nuestro verdadero Ser no es de este mundo? Sencillamente, que nuestra verdadera realidad no es el cuerpo que percibimos. Nuestra verdadera esencia es Espiritual y tiene su Fuente en Su Creador, en Dios. El cuerpo, es un vehículo transitorio que nos permite adquirir experiencias en el plano denso, en el mundo de las formas, en el mundo de la percepción, el mismo que permite a la mente expresarse en su manifestación individualizada, dando expresión al ego.


Esta afirmación es de vital importancia a la hora de vivir la vida. Si no sabemos realmente quiénes somos, cómo vamos a saber cuál es nuestra función en la existencia. Para mí, este punto de partida, es la piedra angular donde levantar el edificio de la verdad.


Si tengo la certeza de que soy Espíritu, un Santo Hijo de Dios, libre de toda limitación, la vida será una fuente de inspiración donde expandir mi condición divina a través de mi esencia verdadera, el Amor. Esta certeza me permite gozar de la Felicidad, pues la Felicidad es un atributo del Amor.


Ahora bien, si mi visión sirve a la mente dual, la que basa sus argumentos en la creencia en la separación, en el pecado y en la culpabilidad, entonces soy un fiel servidor del miedo, con lo cual, todos mis intentos de gozar de la felicidad serán vanos pues la propia semilla del miedo carece de la fortaleza precisa para hacer que disfrutemos del fruto de la felicidad.


Todas las Lecciones del Curso de Milagros, así como toda la literatura expuesta en el Texto, podría resumirse en este punto de partida. Tener la certeza de quiénes somos y actuar en consecuencia, con la total confianza de que somos Uno con el Creador y con la Filiación, nuestros hermanos en evolución.


A partir de esa certeza, aún experimentando en el mundo del sueño, en el mundo de la percepción, tendremos el entendimiento que nos permita que somos los soñadores de nuestros sueños. Ello favorece el estado mental de la aceptación, de la fe o lo que es lo mismo, de la confianza y del compromiso. La felicidad forma parte de nuestra esencia. Viviremos todo tipo de vivencias, pero nuestra mente ya no las juzgarás desde la dualidad, estas son buenas, estas otras son malas. Ya no calificaremos a las vivencias buenas como portadoras de felicidad y a las malas como portadoras de sufrimiento. Ya no otorgamos ese poder a las circunstancias externas, sino que elegimos vivir desde el empoderamiento, desde el endiosamiento, lo que quiere decir, que utilizamos la fuerza de la voluntad para dirigir nuestras elecciones y apostar por vivir la vida tal y como es.


¿Estás dispuesto a vivir sin miedos? Ama sin miedos, desde la libertad.


Reflexión: ¿Crees que la felicidad tiene algo que ver con el amor? ¿Se puede ser feliz sin amor?

viernes, 12 de abril de 2019

Génesis: "El Despertar del Ser" - 12ª parte -

El jardín del Edén III.

Traducción Convencional: Tomó, pues, Yavé Dios al hombre y le puso en el jardín del Edén para que lo cultivase y guardase, y le dio este mandato: “De todos los árboles del paraíso  puedes comer,  pero del árbol de la ciencia del bien y del mal no comas, porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.”.

Pasemos a la traducción de Fabre d´Oliver: Así pues, Jehová, el Ser de Seres, habiendo tomado Adam, el Hombre Universal, lo colocó en el recinto orgánico de la sensibilidad temporal, para que lo elaborara y lo guardara con cuidado”.
Y le recomendó fuertemente, Jehová, Él- los Dioses, declarándole así su voluntad: ”de toda la substancia vegetativa del recinto orgánico, puedes alimentarte sin temor, pero de la substancia propia del conocimiento del bien y del mal, guárdate de consumirla, ya que el día mismo en que te alimentes de ella, te convertirás en mudable y morirás”.

Es un momento estelar, que sin duda se encuentra inscrito en la “memoria de la naturaleza”, y por ende, en la memoria inconsciente del colectivo formado por la humanidad. Se trata de un momento crucial, la semilla se ha convertido en árbol con capacidad para dar frutos, o lo que es lo mismo, la energía etérica, ondular, adquiere el estado corpuscular, para convertirse en un recinto orgánico, en un cuerpo material. Ese recinto, nos aclara la traducción, tiene la peculiaridad de la “sensibilidad temporal”, y con ello nos indica, la condición del Mundo Físico, donde su Estado de Ser no es real, si entendemos por real: eterna, sino que es temporal, perecedera, y por lo tanto ilusoria e irreal.

Podemos decir, que a partir de ese momento, el Adam universal está “completo” es decir, cuenta con los Vehículos necesarios para desarrollar los Trabajos del 4º Día. Estos Vehículos son: Cuerpo Denso, Cuerpo Etérico, Cuerpo de Deseos y Cuerpo Mental.

“Y le recomendó fuertemente, Jehová…”. Nos llama la atención el énfasis que aporta la traducción de esta parte del pasaje. La advertencia, pues se trata de una recomendación y no de una imposición, que iría en contra del libre albedrío heredado por Adam de su Creador, nos pone en alerta, pues sin duda, llevaría implícita un mensaje cuyas consecuencias resultaría trascendente para la futura evolución de la Humanidad.

”…de toda la substancia vegetativa del recinto orgánico, puedes alimentarte sin temor, pero de la substancia propia del conocimiento del bien y del mal, guárdate de consumirla, ya que el día mismo en que te alimentes de ella, te convertirás en mudable y morirás”.

¿Qué intención llevaría a Elohim a poner en el jardín un árbol cuyo fruto recomendara a su creación, no comer de él? ¿No hubiese sido más fácil, no haberlo creado? Pera esta reflexión se sustenta sobre un total desconocimiento de la Acción Creadora de Elohim. Hemos analizado uno por uno, los 7 Días de la Creación, y ello nos ha permitido conocer como ha quedado estructurado el Esquema Organizativo dispuesto por la Divinidad, los diferentes Mundos y Planos de Manifestación, así como los distintos Vehículos para “circular” por dichos Mundos. Estamos en condiciones de saber, que el Mundo del 4º día, el Físico, es la copia exacta de los Mundos Superiores. El axioma hermético nos lo confirma: “Como arriba es abajo”. Por lo tanto, las condiciones que se han establecido para los Planos Superiores deben regir para los Planos Inferiores.

El Conocimiento, el Discernimiento, es un Atributo del Séfira Binah, el tercer rostro divino. Su Trabajo consiste en establecer las Leyes que toda creación debe cumplir. De su fuente emana la matriz que da lugar al “conocimiento del bien y del mal”. Esa es la razón por la que en el “jardín del Edén” debía encontrarse, pues como hemos adelantado, ese Mundo es la réplica de los de Arriba.

¿Pero, por qué la recomendación de Elohim de no comer de él? La respuesta debemos buscarla en el momento evolutivo en el que se produce tales hecho. La Humanidad acaba de adquirir una nueva condición; tiene un nuevo Vehículo que le aporta nuevas experiencias. Es inexperto en el manejo de dicho Vehículo y corre el riesgo de utilizarlo indebidamente. Su buscamos una analogía, quizas nos ayude lo que ocurre a una criatura recién nacida, la cual se enfrenta a un mundo inhóspito al que debe adaptarse en un continuo proceso de crecimiento. Si a cada actuación de este ser, vamos indicándole lo que está bien o está mal, le estamos impidiendo seguir el proceso natural por el que debería aprender y enriquecer su conciencia. El decirle lo que le va a pasar antes de que experimente por sí mismo, le acelera el aprendizaje, pero igualmente se vincula con su mentor, estableciéndose una relación de “deuda” con él.

Eso fue lo que ocurrió en el Proceso adámico. Veamos cómo fue.

La substancia propia del conocimiento del bien y del mal, ya lo hemos adelantado, está vinculada con Binah, en cuyo Centro de Conciencia trabajan  entidades superiores al Hombre. Estas entidades se conocen con el nombre de Ángeles.
De ellos recibimos la facultad de Discernir lo bueno de lo malo, pero al vincularnos voluntariamente a ellos, nos convertimos automáticamente en sus ejecutores.
Nuestra inexperiencia en ese tramo del camino, imposibilitaba el traducir plenamente sus energías en actos, lo que conllevaba, que o bien desperdiciamos parte de esas energías, la cual resbala hacia el abismo, o bien, actuamos contrariamente a las Leyes Cósmicas poniendo en circulación una energía destructiva.
Decíamos que la energía mal canalizada alcanza el nivel dispuesto por la Divinidad para estos casos, el Abismo. En esta zona “inferior” evolucionan Entidades con las que nos relacionamos en ese intercambio de energía.

¿Qué clase de Entidades utilizan en el Abismo, las energías que no conseguimos integrar en nuestra conciencia por la vía del amor?

Lo recogido en el Génesis hace referencia a la “historia” protagonizada por Elohim, el Dios de nuestro Sistema Solar. Ya tuvimos ocasión de indicar, que cada Sistema Solar tiene su “Hacedor”, por lo que podemos hablar de otros Dioses Creadores. Decíamos, igualmente, que el Dios de nuestro Sistema se encuentra ocupando un peldaño evolutivo de la Gran Escalera que le lleva a su meta final, convertirse en lo que se llama Ain-Sof o Absoluto.
Podemos determinar, que antes que Elohim adquiriese la condición creadora, otros Seres Creadores han llevado a cabo su propio proceso creador. Como consecuencia de ello, las Oleadas de vidas emanadas en dicho “acto”, han seguido un programa similar a las protagonizadas por la acción creadora del Dios de nuestro Sistema. Podemos decir en este sentido, que de las cuatro Oleadas de Vida puestas en circulación por Elohim, tan sólo la Humana llegará a alcanzar la condición de Dioses Creadores. Los animales, vegetales y minerales tendrán  que esperar a otro Proyecto Creador.

Nos dice Kabaleb a este respecto,  en su obra “Interpretación Esotérica del Antiguo Testamento”, que la humanidad que había adquirido esa condición en un anterior Proceso Creador, en el 4º Día había alcanzado un nuevo estado de conciencia, el angélico. Dicha categoría de seres se vio escindida en grupos, como ahora lo estamos nosotros, de forma que mientras unos, los ángeles, habitaban los cielos, otros, los luciferianos, habitaban en el Abismo, encontrándose así en condiciones de devorar los mendrugos que caen de la mesa de Adam.

La recomendación de Jehová, adquiere significado, pues en la medida en que el hombre “decide” comunicarse con dichas entidades, las cuales eran unos rezagados de su Oleada de Vida, se ponía en peligro el proceso natural de crecimiento diseñado para la Humanidad.
Ya hemos dicho que se trataba de una recomendación y no de una prohibición. Si la Divinidad no hubiese querido que Adam comiese de ese fruto, nunca se hubiera producido tal hecho. Pero Adam es un “Dios en Potencia”, y cuenta con ese ardor por su condición divina. Los luciferes eran “semidioses” y ese estado fue estímulo suficiente para ganar nuestro interés.

“…guárdate de consumirla, ya que el día mismo en que te alimentes de ella, te convertirás en mudable y morirás”.

La interpretación que da Fabre a la palabra morirás es la siguiente: en su sentido propio, es una fusión, una extensión simpática, un tránsito, un retorno a la sede universal. La muerte es la condición que adquirimos cuando hemos comido “anticipadamente” del fruto del conocimiento del Bien y del Mal. Ese “saber prematuro” nos lo suministra de primera mano, los luciferes, que como veremos más adelante nos “tentarán” para que comamos dicho fruto. La relación que se establece a partir de ese momento, es decisivo para la evolución del Ser, pues de no haberse producido ese “contacto”, la vía de aprendizaje de nuestra personalidad divina se habría llevado a cabo sin necesidad de que nuestro Vehículo Físico se destruyera, sin pérdida transitoria de la conciencia.
Pero como bien recoge Kabaleb sobre este particular, las Oleadas de Vida se penetran entre sí y es imposible evitar las consecuencias de ese contacto.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 102

LECCIÓN 102

Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.

1. Tú no quieres sufrir. 2Tal vez creas que el sufrimiento te puede aportar algo, y puede que en cierta medida todavía creas que te aporta algo que deseas. 3Esta creencia, no obstante, ha quedado sin duda quebrantada ahora, por lo menos lo suficiente como para permitirte ponerla en duda y empezar a sospechar que en realidad no tiene sentido. 4Aún no ha desaparecido, mas ya no tiene las raíces que en un tiempo la sujetaban con firmeza a los ocultos y tenebrosos recovecos de tu mente.

2. Hoy trataremos de disminuir aún más su debilitado agarre, y de darnos cuenta de que el dolor no tiene objeto, ni causa, ni poder alguno con que lograr nada. 2No puede aportarte nada en absoluto. 3No te ofrece nada y no existe. 4Y todo lo que crees que te ofrece es tan inexistente como él. 5Has sido esclavo de algo que no es nada. 6Sé libre hoy de unirte a la feliz Voluntad de Dios.

3. Durante varios días continuaremos dedicando nuestras sesio­nes de práctica a llevar a cabo ejercicios que han sido diseñados para ayudarte a encontrar la felicidad que la Voluntad de Dios ubicó en ti. 2Ahí se encuentra tu hogar y tu seguridad. 3Ahí se encuentra tu paz y ahí no hay miedo. 4Ahí se encuentra la salva­ción. 5Ahí por fin encuentras descanso.

4. Da comienzo hoy a tus sesiones de práctica con esta declara­ción de que aceptas lo que la Voluntad de Dios dispone para ti:

2Comparto con Dios Su Voluntad de que yo sea feliz.
aY acepto ahora la felicidad como mi función.

3Busca entonces esa función en lo más recóndito de tu mente, pues está ahí, esperando tan sólo tu decisión. 4No puedes dejar de encontrarla una vez que te des cuenta de que ésa es tu deci­sión y de que compartes con Dios Su Voluntad.

5. Sé feliz, pues tu única función aquí es la felicidad. 2No tienes por qué ser menos amoroso con el Hijo de Dios que Aquel Cuyo Amor lo creó tan amoroso como Él Mismo. 3Además de estos descansos de cinco minutos cada hora, haz frecuentes pausas hoy para decirte a ti mismo que ahora has aceptado la felicidad como tu única función aquí. 4Y ten por seguro que al hacer esto te esta­rás uniendo a la Voluntad de Dios.


¿Qué me enseña esta lección?

Nada externo a nosotros puede aportarnos la felicidad. Desde pequeños, recibimos influencias de falsas creencias basadas en el error, como por ejemplo: “el dinero aporta la felicidad”; “el poseer nos hace feliz”. Atesorar riquezas en el mundo material, nada tiene que ver con le verdadera felicidad.

En cambio, cuando decidimos que la felicidad es nuestra función dentro del Plan de Salvación establecido por nuestro Creador, SÍ seremos hacedores y creadores de la Felicidad. Desde este punto de vista, la felicidad es una elección y un reconocimiento verdadero, basado en la certeza de que es una condición de nuestro verdadero Ser.

Comparto las palabras del fundador de la técnica conocida como Logoterapia, el neurólogo y psiquiatra, Viktor Frankl:

“No se sufre por la acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e interpretamos de lo que hizo, por consecuencia directa de haberle dado el control a alguien ajeno a nosotros”.


“Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos a sentir o a hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad. No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que otros escriban nuestra historia. Tal vez tampoco podamos controlar lo que pasa, pero sí decidir cómo reaccionar e interpretar aquello que nos sucede”.

Ejemplo-Guía: ¿A quién le estamos ofreciendo el poder de experimentar la felicidad?


¿Me acompañas en este interesante recorrido? Tal vez nos merezca la pena llevarlo a cabo, pues a lo largo de su travesía tendremos la oportunidad de tomar consciencia de que en verdad no somos libres para tomar la única elección verdadera: ser felices, porque es nuestra función y nuestra condición natural.


No somos libres, por la sencilla razón de que depositamos fuera de nosotros, en los demás, la causa, el poder, que ha de llevarnos a la experiencia de la felicidad, es decir, tenemos una total dependencia de lo que los demás quieran y puedan ofrecernos. Si la decisión de los demás no es satisfacernos en nuestros deseos, entonces, la experiencia de la felicidad queda frustrada.


A veces llegamos a pensar que experimentar la felicidad es cosa del azar y con dicha creencia, seguimos depositando la causa de la felicidad fuera de nosotros. Participamos de la creencia de que ser felices no tiene nada que ver con nuestras decisiones, y no podemos estar más alejados de la verdad, cuando así pensamos. La felicidad es nuestra elección.


¿Emprendemos el viaje anunciado? Vamos allá.


¿Qué es para ti la felicidad? 

¿Crees que para ser feliz tienes que comportarte de una manera u otra?
¿Crees que para alcanzar la dicha de la felicidad debes complacer a alguien?
¿Recuerdas alguna experiencia de felicidad en tu vida? ¿Quién te la proporcionó?
¿Crees que la felicidad es pasajera o eterna?

Podríamos continuar esta lista de reflexiones, pero considero que tenemos material suficiente para llegar a entender el significado de lo que es para nosotros la felicidad.


Voy a compartir la respuesta aportada por alguien que experimenta conciencia de ego y cuya aportación, siendo totalmente respetable, nos dibuja el guion que muchos protagonizamos con relación a la cuestión que estamos analizando.


La felicidad para mí, es tener de todo en abundancia y no tener que estar permanentemente preocupado por llegar a final de mes, por tener los medios y los recursos necesarios para cubrir mis necesidades materiales y las de mi familia. Tener un buen trabajo con el que me sienta identificado. Poder contar con una reserva material que me garantice de que no voy a pasar necesidad. Viajar. Disfrutar de los placeres de la vida.


Sí, para ser feliz, tengo que comportarme de manera que mantenga un equilibrio entre lo que yo deseo y lo que desean los demás. Tengo que sacrificar muchos deseos para armonizar mi vida con los demás. A veces, tengo que morderme los labios para no decirle a mi jefe lo que pienso de él. No siempre lo consigo. He de sonreír cuando no lo deseo verdaderamente y debo hacer ciertas cosas para que los demás se encuentren a gusto.


Sí, para alcanzar la felicidad debemos complacer a los demás. A nuestros padres, a nuestra esposa, a nuestros hijos, a nuestros amigos, a nuestros jefes, a la dependienta de la tienda, a las instituciones estatales. Es interminable la lista. Si no complaces a los demás, no conseguimos ser felices. Siempre queda por ahí un sentimiento de culpa que nos recuerda que no hemos actuado cómo los demás esperan de nosotros.


Las poca que recuerdo, siempre me la han proporcionado los demás.


Por supuesto, que la felicidad es pasajera. Si fuese eterna, entonces, ¡Uf! cuánta maravilla.


Reflexión: ¿Qué sentido le das al sufrimiento? ¿Lo consideras necesario?

jueves, 11 de abril de 2019

Génesis: "El Despertar del Ser" - 11ª parte -

El jardín del Edén II.

Traducción Convencional: Salía del Edén un río que regaba el jardín, y de allí se partía en cuatro brazos. El primero se llamaba Pisón, y es el que rodea toda la tierra de Evila, donde abunda el oro, un oro muy fino, y a más también bedelio y ágata;  y el segundo se llama Guijón, y es el que rodea toda la tierra de Cus; el tercero se llama Tigris, y corre al oriente de Asiria; el cuarto es el Eufrates”.

Pasemos a la traducción de Fabre d´Oliver: Entretanto, una emanación luminosa, cual vasto río, se desprendía de la esfera sensible para la vivificación del recinto orgánico, dividiéndose y apareciendo en el exterior según el potencial cuaternario multiplicador, en cuatro principios.
El nombre del primero de estos principios emanados era Phishón, es decir, la realidad física, el ser aparente: envolvía toda la tierra de H´awila, la energía virtual, lugar natal del oro.Y el oro de esta tierra, emblema de la reflexión luminosa, era bueno. Era además el lugar natal del Bedolla, división misteriosa, y de la piedra Shoam, sublimación universal.
El nombre del segundo de estos principios emanados era Gihon, el movimiento formador: envolvía toda la tierra de Chush, el principio ígneo. El nombre del tercero de esos principios emanados era Hiddekel, el rápido propagador, sirviendo de vehículo del principio de la felicidad. El cuarto recibía el nombre de Phrath, a causa de la fecundidad, de la cual era manantial”.

Es preciso encontrar un significado distinto al aportado por la traducción convencional de este pasaje. Es preciso comprender que la alusión a los cuatro ríos que regaban el “jardín” está haciendo referencia a las claves herméticas aportadas por el sagrado nombre de Jehová (Yod-He-Vav-2º He). Es Fabré d´Olivet, con su traducción el que una vez más nos aporta la luz necesaria para comprender el contenido del texto: “apareciendo en el exterior según el potencial cuaternario multiplicador, en cuatro principios”.
Ese potencial cuaternario multiplicador proviene de la Ley de la Naturaleza implícita por Jehová. Ya hemos tenido ocasión de referirnos a esta clave y vemos una vez más como la Organización del Cosmos refleja la Ley del Cuaternario. Por lo tanto, esos cuatro ríos procedentes de una “emanación luminosa” está haciendo referencia al Patrón Cósmico de los Cuatro Elementos: Fuego-Agua-Aire y Tierra. Estamos hablando de las Esencias de los Zodiacales, las que utilizó Elohim en su Obra Creadora.

Situémonos. Nos encontramos en el 4º día de la Creación, donde ya hemos visto en el capítulo anterior, abordamos los Trabajos del Mundo Físico, el cual se divide en dos grandes “Regiones”, la Región Etérica y la Región Química.

La primera de ellas, la Región Etérica, se subdivide en 4 niveles, dando lugar a los 4 Éteres: Éter Químico, Éter de Vida, Éter Luminoso y Éter Reflector. La segunda Región, la Química, se subdivide en tres estados básicos: sólido, líquido y gaseoso. Bien, la traducción de esta parte del texto sagrado, nos está indicando claramente, que la “emanación luminosa, cual vasto río, se desprendía de la esfera sensible para la vivificación del recinto orgánico” está refiriéndose a la Región Etérica. Aquellos que tienen la capacidad de “ver dichas regiones, la describen con una emanación luminosa. Científicamente, existen experimentos realizados con el propósito de fotografiar ese campo energético. La cámara Kirlian es un ejemplo de lo que decimos. Esa energía del “campo vital” se desprendía de la esfera sensible para la vivificación del recinto orgánico. Casi no es necesario explicar el contenido de este pasaje, para comprender, que la esfera sensible a la que se refiere es el Mundo del Deseo, el Plano inmediatamente superior al Mundo Físico. Esa energía emanada desde el Mundo del Deseo se canaliza a través del Plano Etérico y vivifica el Cuerpo Físico. De esto, podemos sacar una importante información para aplicarla en nuestras vidas. Para poder dar vida a cualquier asunto a nivel material, debemos utilizar el potencial del Deseo. Ya sabemos que ese Plano es el que dio lugar a la división. Si en nuestros deseos ponemos Amor, la realidad material que vivamos tendrá ese rostro. Si en cambio, nuestros deseos están carentes de amor, la realidad que vivamos tendrá el rostro del desamor.

Os dejo información extraída de la obra de Max Heindel, “Concepto Rosacruz del Cosmos” en relación a la Región Etérica:

“El éter es también materia sica. No es homogéneo, como dice la ciencia  moderna,  sino  que  existe en cuatro  estados  diferentes”.
Constituye el medio de acceso para el espíritu viviente, que imparte vitalidad a las formas de la Región Química. Las cuatro subdivisiones más sutiles o etéricas del Mundo Físico constituyen lo que se conoce como Región Etérica”.
Tan pronto como entramos en este reino de la Naturaleza, nos encontramos en el mundo invisible e intangible, donde ya no sirven nuestros sentidos ordinarios y, por consiguiente, esta parte del Mundo Físico está prácticamente inexplorada por la ciencia material”.
Para el clarividente ejercitado, el éter es tan tangible como los sólidos, líquidos  y  gases  de  la  Región  Química  lo  son  para  el  hombre corriente. Aquel ve que las fuerzas vitales que prestan vida a las formas minerales, vegetales, animales y humanas fluyen en ellas por medio de los cuatro estados de materia etérica. Los nombres y funciones específicas de esos cuatro éteres son los siguientes:

Éter Químico. Este es, a la vez, positivo y negativo en sus manifestaciones. Las fuerzas que producen la asimilación y excreción trabajan por medio de esta clase de éter. La asimilación trabaja sobre el polo positivo del éter Químico y atraen los elementos necesarios, modelándolos en formas apropiadas. La excreción se efectúa por las fuerzas de la misma índole, pero que obran sobre el polo negativo del éter Químico. Estos procesos, como todos los que son independientes de la voluntad, son sabios, selectivos y no mecánicos meramente en su operación.

El éter de Vida. Así como el éter Químico es el conductor o medio de operación de las fuerzas que tienen por objeto el mantenimiento de la forma individual, así también el éter de Vida es el conductor o agente de operación de las fuerzas que tienen por objeto el mantenimiento de la especie, la fuerza de propagación. Las fuerza que trabajan sobre el polo positivo, son las que actúan sobre la hembra durante el período de gestación, capacitándola así para el trabajo positivo y activo de crear un nuevo ser. Por otro lado, Las fuerzas que trabajan sobre el polo negativo del éter de Vida capacitan al macho para producir el semen.

El éter Luminoso. Este éter es también positivo y negativo, y las fuerzas que obran sobre su polo positivo son las que generan ese calor de la sangre de los animales superiores y del hombre, las que los convierten en fuentes individuales de calor. Las fuerzas que obran sobre el polo negativo del éter luminoso son las que operan a través de los sentidos, manifestándose como funciones pasivas de visión, oído, tacto, olfato, gusto. También son las que construyen y nutren los ojos.
En los animales de sangre fría, el polo positivo del éter Luminoso es el conductor de las fuerzas que hacen circular la sangre, mientras que las fuerzas negativas tienen la misma función respecto a los ojos, como en el caso de los animales superiores o del hombre. Cuando los ojos no existen, las fuerzas que trabajan sobre el polo negativo del éter luminoso construyen o nutren otros órganos de sensación.
En las plantas, las fuerzas que trabajan sobre el polo positivo del éter luminoso producen la circulación de los jugos vegetales. Las fuerzas que trabajan sobre el polo negativo del éter luminoso depositan la clorofila, la sustancia verde de las plantas, y también los colores de las flores.

Éter Reflector: Todo acontecimiento deja tras sí un recuerdo indeleble en ese éter Reflector. Los pensamientos y todos los actos de los hombres dejan un recuerdo indeleble en la Memoria de la Naturaleza y en el éter Reflector, donde el vidente ejercitado puede leer su historia con una facilidad proporcional a su capacidad y ejercitamiento.
El éter Reflector tiene este nombre por más de una razón, porque los recuerdos  o  imágenes  que  hay  en  él  no  son  sino  reflejos  de  la Memoria de la Naturaleza. La memoria real de la naturaleza se encuentra en un reino mucho más elevado. Por regla general, los psimetras y los mediums obtienen sus informaciones de este éter.
Este éter es también el agente por el cual el pensamiento impresiona el cerebro humano. Está íntimamente ligado con la cuarta subdivisión del Mundo del Pensamiento, que es la más elevada de las cuatro subdivisiones contenidas en la Región del Pensamiento Concreto y la patria de la mente humana”.