sábado, 3 de marzo de 2018

Astrología Cabalística: "Virgo - La Virgen"

"Todo lo manifestado e inmanifestado encuentra en su fin un nievo principio; debe renovarse y crecer; debe morir para poder volver a nacer"

Estamos descubriendo el Mundo de Malkuth, el Plano de Acción. En nuestra andadura hemos alcanzado el punto de máxima cristalización de la conciencia, donde se produce el despertar de la individualidad. El alma se ha ido enriqueciendo, lenta y pacientemente con el bregar a través de los diferentes Planos de Manifestación. Ahora pretende consagrarse como fiel ejecutor de la Voluntad Divina, lanzándose a la prueba más importante de cuantas ha afrontado hasta ahora, construir en la Tierra con las mismas pesas y medidas con las que se ha construido el Universo. Por lo general, y así nos lo ha narrado la historia del hombre, Malkuth se ha convertido en el laboratorio donde las experimentaciones habrá de permitir la adquisición del poder creativo. En ese constante experimentar, el hombre va creciendo, y lo hace, por lo general, por la vía del dolor, aprendiendo de sus errores como arquitecto creador.
Una muestra más de que nos resulta difícil aprender por la vía directa, la recogemos de los trabajos propios del signo Virgo. Si observamos el proceso creativo de la propia naturaleza, comprenderemos que tras la fase de los frutos, la creación no muere; con la caída de la manzana madura del árbol no culmina la evolución de su especie y no es así, porque Elohín, el Ser de Seres, dotó de un nuevo Yod-Semilla a la fase de maduración final de toda obra, es decir, al 2º He. Con ello vemos como cada fruto lleva en sí mismo el germen de una futura creación.
El hombre sigue fielmente este patrón cósmico, y cuando adquiere la comprensión de una ley, esto es, cuando toma conciencia del modo de hacer las cosas, ese saber le lleva a emprender una nueva experiencia. El arquitecto aprende y se perfecciona gracias a sus creaciones en el plano material. Pero ocurre que en este tramo del camino el hombre siente un profundo temor al comprobar que la fruta pierde con el tiempo su frescura y dulzor, y cuando esto ocurre, todo su afán se concentra en impedir que la etapa de los goces culmine.
Virgo es el signo Vav del Elemento Tierra, y su dinámica le lleva a transformar dicho Elemento, a demoler lo construido, a despertar de su profundo letargo al Tauro, llevándole a afrontar la experiencia del abandono de todo apego a lo material, pues el alma ya añora de nuevo volver a su origen, a la esfera de Kether, o lo que es lo mismo, añora comenzar una nueva aventura hacia la conquista de la perfección.
Con Virgo culmina un ciclo evolutivo, hemos completado la rueda Zodiacal y podríamos decir que el alma humana se ha embriagado de las Esencias Cósmicas, y está preparada para desarrollar una labor creativa. Esto será así, si la cualidad creadora se adquiere en un solo "curso zodiacal", pero la Ley de Analogía nos permite intuir, que se necesitará al menos 4 ruedas completas para que se produzca una toma de conciencia creadora.
El Trabajo de Virgo no es aceptado con facilidad, por las razones anteriormente expuestas. Hemos tenido que bregar tanto para conseguir poseer lo que poseemos (Tauro), que ahora la vida nos exige que lo abandonemos todo, que nos quedemos desnudos de cuantas pertenencias nos aten al mundo de las posesiones materiales.
Estamos ante una de las experiencias más dolorosas de cuantas afronta el alma humana: el desapego, el desprendimiento y el servicio desinteresado.
¿Quién da sin pedir nada a cambio? ¿Quién está dispuesto a ceder su corona para colocarse el mandil del servicio?
Es bien cierto que los valores que Virgo exige, son difíciles de observar en el mundo que hemos construido, y la razón de ello no nos resultará difícil de intuir, aún no nos hemos examinado en esa última prueba que nos abrirá las puertas para que nos consagremos como seres creadores.
Construimos en Capricornio; gozamos de lo construido en Tauro, y en Virgo, abandonamos ese placer para sacar de las experiencias obtenidas las conclusiones, el elixir, la síntesis que resumirá la verdad que el alma debe asimilar.
Como signo Vav, Virgo asume el papel exteriorizador de la materia, donde Binah deja su huella seleccionadora. El papel de este signo le lleva a escrutar y analizar el mundo físico con el propósito de conocer objetivamente las leyes de la vida. La ciencia basada en la observación encuentra su origen en esta dinámica. La inteligencia se enriquece con el fruto de la experiencia y el hombre Virgo se convierte en un ser sabio y experimentado.
Existe un factor importante que se produce en este signo. Al tratarse del último peldaño, podemos decir, que el alma alcanza este nivel acompañado de sus alforjas repletas de vivencias. Cuando llega a esa aduana se le exige pasar revista a esos contenidos, y es entonces, cuando el alma debe pasar factura, debe pagar las deudas contraídas en el pasado que aún no han sido satisfechas. Virgo aparece así como un signo kármico donde el alma es probada por última vez antes de abordar la nueva etapa que le aguarda. Virgo por lo tanto es un signo de purificación, donde la grandeza de los hombres no se mide por su altura, por sus riquezas, sino por la luz que emite sus acciones.
Este signo está estrechamente relacionado con el Séfira Hod y con Mercurio, planeta regente del signo. En Hod se fragua la verdad, y se hace trabajando con los Arquetipos de Géminis y Virgo. Mientras que en el Elemento Aire, la Verdad se busca teóricamente, con el Elemento Tierra, la Verdad queda personificada en las formas y se hace tangible para todos. Mercurio dota al signo con la capacidad del discernimiento y la lógica. Gracias a él, Virgo se convierte en el signo más inteligente del Zodíaco, y todos sabemos por qué, no puede ser de otro modo, tras haber bregado tanto vidas tras vidas.
Pasemos a analizar los aspectos psicológicos del signo y comprobaremos como todos sus recursos mentales y emocionales responden a la proyección de estas fuerzas.
El nativo Virgo orienta su conciencia en lo estrecho y limitado de las formas físicas y sus percepciones se concentran en el análisis de las estructuras sólidas, concretas y materiales. Esta vinculación hará de él un ser materialista, con un desarrollado espíritu práctico y con una visión de la vida que le lleva a practicar una activa autocrítica sobre su personalidad y la de los demás.
Quizás sea esta última actitud el eje central de su existencia. Ya veíamos como el trabajo conjunto de Binah-Hod, predispone al individuo a ejercer un papel seleccionador, escrutador, analítico, dentro del Elemento Tierra, es decir, en los asuntos prácticos de la vida.
Decíamos, que en esta travesía se alcanza el final del trayecto, y si queremos continuar en el proceso de la evolución, debemos quedar "limpio" de todas adherencias que se han fijado en nuestra personalidad y que tan sólo son un peso del que debemos desprendernos, pues el espíritu no puede heredar las riquezas físicas del mundo material.
No es extraño pues, que el nativo Virgo ejerza un papel discriminador, analítico y crítico, y lo hará con el peculiar rostro de Binah-Hod, la metodología, la objetividad, la perspicacia, el orden, la concentración, la observación, el estudio científico, la frialdad.
La maniobralidad de estar energías no le resulta cómoda al Virgo, puesto que se despierta un ávido deseo de auto perfeccionamiento. Si no encuentra un punto de equilibrio puede llegar a agotar todas sus fuerzas en un constante y enfermizo empeño por alcanzar la perfección del mundo concreto.
Comienzan censurando sus acciones con un excesivo rigor que les lleva a adquirir serios complejos de inferioridad en su comportamiento. Pero no siempre se conforma con dirigir su espíritu crítico hacia sí mismo, sino que parece disfrutar analizando, desmenuzando y en muchas ocasiones, juzgando los "errores" de los demás.
La expresión negativa de esta cualidad mental propia del signo, le lleva a endurecer su carácter que se convierte en agrio, exigente y muy irritable. La súper-exigencia de limpieza interna le llevará a enfocar toda su atención en la limpieza externa, que se proyectará en un extralimitado deseo de higiene corporal o por un neurótico afán de pulcritud en el hogar.
Sin embargo, cuando Virgo se expresa en su aspecto positivo, las cualidades de sus pensamientos sobresaldrán y le descubriremos ejerciendo su fabulosa capacidad planificadora. Su dominio en el terreno práctico le dota para organizar meticulosamente y al detalle cualquier empresa material.
No encontraremos a Virgo haciendo vida social, prefiere pasar desapercibido, hacer las cosas con humildad y buscarán como único compañero de viaje, la soledad.
El nativo de este signo vivirá intensamente el sentido del deber; en lo más profundo de su alma siente y sabe que debe atender sin demora todos los trabajos que demanda su atención. Esto les llevará en más de una ocasión a trabajar sin descanso, y profesionalmente a desarrollar más de una labor a la vez, que requerirá hacer horas extraordinarias. En este sentido diremos que a pesar de dar muestra de una constitución física frágil, Virgo puede desarrollar la dureza de cualquier trabajo que sin duda harían desistir a otros signos. Su fibra nerviosa sin embargo, sí puede resentirse y cuando esto ocurre entrará en una profunda depresión que le llevará a verlo todo oscuro, sin sentido, surgirán manías y neurosis, y en ocasiones adoptarán una actitud hipocondríaca, enfermiza, creándose enfermedades imaginarias.
Por tanto Virgo debe sopesar la carga de trabajo que puede soportar, pues de lo contrario puede ver como su edificio físico se desploma y con ello toda su vida.
La exigencia que dirige sobre su aspecto físico y sobre sus acciones, se proyecta igualmente sobre los asuntos profesionales, lo cual le lleva a pasarlo mal durante los primeros días de trabajo hasta que logra dominar la actividad que debe desarrollar.
La energía mental y emocional de estos individuos suele afectar la vesícula y el duodeno, llegando a segregar más bilis de la cuenta por su prolongado estrés, afectando orgánicamente el aparato digestivo: úlceras duodenales, gastroenteritis, estreñimientos, cálculos biliares, etc.
Otros de los aspectos que suele convertirse en protagonista principal en la vida de estos nativos, es el miedo a perder sus posesiones, el cual llega a convertirse en una obsesión. Gran parte de su vida, el Virgo vive con el sentimiento de que alguna desgracia la pasará factura llevándole a padecer y a sufrir sobre todo de pobreza y enfermedad. Es por ello, que salvaguardándose de este peligro imaginario, el Virgo suele entregarse al atesoramiento de dinero, de bienes. Sin embargo, esta actitud es contraria a su dinámica, y verá que cuanto más energía pone en acumular, más dificultades encuentra para lograrlo.
Virgo es servicial y generoso con los demás cuando necesitan ayuda, aunque también es cierto que su temor por quedarse sin medios le lleva a ser cauteloso y a veces tacaño con sus pertenencias.
Sobresalen como administradores, pues a la hora de reducir gastos son excepcionales.
Nadie podrá decir que el nativo Virgo es un holgazán, sino todo lo contrario, se deberá aplaudir su constante entrega en el servicio. Será muy difícil verle perder el tiempo en asuntos de ocio y no parará mucho tiempo en el mismo sitio.
Su selectivo juicio sobre el modo de ser de los demás, les lleva a no aceptar a quienes dan muestra de arrogancia, de vulgaridad, de vagueza, de dejadez, de inestabilidad y a los que dan muestra de un excesivo sentimentalismo. Esos en cambio, piensan que el Virgo es quisquilloso y remilgado, o cuanto menos un obseso de las minucias.
Para finalizar diremos, que Virgo es muy experto en el mundo de las especulaciones, de ahí, que una de sus vocaciones sea la de vendedor, el negociante que trabaja con el mercado de intercambio. Son muy industriosos, versátiles y aunque hemos hablado de su especial vinculación con las enfermedades psíquicas, no podemos olvidar sus hábitos típicos, la manía por la alimentación, que le lleva a estudiar minuciosamente los alimentos (dietistas).
En definitiva, con Virgo el espíritu se concentra en alcanzar el máximo conocimiento del mundo material. De él se ha de extraer la síntesis de todo el conocimiento que la vida aporta al hombre, y para lograrlo, se hace uso de la mente, que en esta última travesía corre el riesgo de identificarse excesivamente con la materia y adquirir una visión escéptica del mundo del espíritu. Sin embargo, no siempre es así, y el aspirante que aborda esta etapa y consigue mantener vivo y despierto la voz del espíritu, adquirirá una amplia sabiduría que le llevará a ser semejante a dios.
Entre los conceptos e ideas que se encuentran en analogía con el signo, mencionaremos los siguientes: la salud, la química, la física, los auxilios, los servicios, el asno, la esterilidad, el final, los derrumbamientos, lo antiguo, la arqueología, la higiene, la psiquiatría, los mercados, los productos de limpieza, la censura, las cosechas, el pan, la ruina, la pobreza, la enfermería, la técnica, los ordenadores, etc.
Pondremos fin a este capítulo, sintetizando algunas de las cualidades positivas del signo:
Crítico, escéptico, cínico, científico, empírico, adquisitivo, industrioso, ingenioso, versátil, químico, dietista, higiene, maniático, sugestionable, enfermero, solitario, tímido, perfeccionista, trabajador, estrés, humildes, prácticos, realistas, materialistas, hipocondríacos, taciturnos, fríos, hábitos, remilgados, meticulosos, pulcro, hosco, irritable, nervioso, servicial, tacaño, amor por los animales, desprendido, desinteresado, modesto, metódico, ordenado, etc.

viernes, 2 de marzo de 2018

Astrología Cabalística: "Tauro - El Toro Sagrado"



"Todo lo manifestado e inmanifestado debe ser experimentado con gozo y placer..., debe dar fruto y testimonio de la belleza divina".




En este punto del camino el estudiante sabe que el tramo más difícil que debemos recorrer en la senda hacia la evolución lo encontramos en la fase He de todo proceso creativo, cuando las energías actuantes son las emociones y deseos. Como consecuencia de ello, los signos que responden a esta dinámica -Leo, Escorpio, Acuario y Tauro-, vivirán el conflicto de la rebeldía que ya en los albores de la creación se constituyó como una huella a seguir.

De los cuatro signos Fijos-He, ya hemos dicho que el del Elemento Agua, Escorpio, es el más difícil de todos. Sin embargo, es bien cierto, que el signo de Tauro depara al alma humana una dura prueba. Veamos cuál es. 

Hemos comprobado que el trayecto recorrido por el hombre desde que comenzara su andadura por el Fuego, hasta alcanzar el Elemento Tierra, ha sido muy largo. En la etapa anterior le habíamos dejado en la fase de Capricornio, concentrado en los trabajos de construcción del mundo material. Se esforzará en reunir los materiales y recursos necesarios para dar forma concreta a una realidad donde las cualidades humanas puedan desarrollarse. Organizará y dirigirá el mundo social y gracias a su labor, la existencia tendrá un marco tangible donde poder manifestarse. 

Cuando en la etapa Tauro el hombre se enfoca en los trabajos de interiorización del Elemento Tierra, se encontrará con el fruto de los esfuerzos realizados, y si se ha construido mucho en Capricornio, recibirá las ganancias y las rentas de estas construcciones en forma de riqueza material. Esta es la razón oculta por la que la astrología convencional nos describe la experiencia de la riqueza económica en este signo.

Pero profundicemos un poco más y veamos realmente dónde nace este factor económico, que en definitiva es un subproducto creado por el hombre. 
En verdad, las ganancias y las riquezas que debe poseer el Tauro no siempre deben hacer referencia a lo material, sino que debemos entenderla igualmente desde el punto de vista espiritual. Si como hemos estudiado en Capricornio, los nativos de este signo deben integrar en su conciencia las experiencias de materialización, esto nos indica, que son expertos en el modo de llevar los valores del espíritu al Mundo de Acción, al plano práctico y ejecutivo, lo cual le aportará una gran sabiduría. Esta sabiduría, hace referencia a un elevado estado de conciencia, es decir, a una elevada y avanzada evolución que nos lleva a actuar en el mundo de las formas de acuerdo a las leyes cósmicas. Si todo este potencial de sabiduría se concentra en el signo He-Tauro, podemos decir, que es el signo que posee mayor aporte de Sapiencia, lo cual se expresará en una serie de virtudes que conformarán su personalidad y que estudiaremos más adelante.

Por otro lado, los trabajos de interiorización del Elemento Tierra-Percepción, hace que el alma se enriquezca en el modo de convivir con la naturaleza, llevando al hombre a sentir una especial atracción por todas las sensaciones que aportan el mundo físico, y por todas las vivencias de placer que de él puede extraer. Con este punto abordamos el sentido de la prueba a la que nos referíamos al principio, la del estancamiento en la fase gozadora de los sentidos físicos. 

El hombre se dice que ha bregado mucho y que es bueno que experimente el goce de los esfuerzos realizados. Y vemos que esto es lícito, pues el fruto es la recompensa al trabajo de crecimiento de la planta. Sin embargo, la misma idea del fruto nos indica, que todo en el mundo material es perecedero, y que tras la etapa de los frutos debemos estar dispuestos para volver a empezar. Si el hombre no comprende este proceso, creerá que con tauro ha alcanzado el punto de máxima felicidad y se dice que bueno será permanecer en él. 

Así se entrega a una vida de rentabilidad, viviendo tan sólo para adquirir valores materiales que le permita seguir satisfaciendo su naturaleza gozadora. 

Todos los estudiantes de astrología conocen la afición del Tauro para devorar y consumir todo tipo de placeres físicos, desde los alimenticios a los sexuales. En cambio, cuando el Tauro alcanza a comprender el sentido transcendente de este Arquetipo, experimenta un afán por sublimar los sentidos y para lograrlo se entrega a la práctica del desinterés y el desapego instintivo. 

El peligro de este pasaje se encuentra como hemos dicho en la fijeza, en el estancamiento, pues se impide alcanzar la última de las etapas, la de Virgo, con la cual el alma habrá recorrido los doce Arquetipos que le permitirá ser un Ser completo. 

En este proceso de perfeccionamiento (He) del mundo material, el Tauro despierta un intenso deseo por la belleza, por la estética, lo que explica su especial vinculación con el arte y con los cuidados del cuerpo físico. En verdad, ese sentido de embellecimiento se cultiva igualmente en su forma de actuar, la cual es delicada y perfecta. 

Pasemos a analizar los rasgos psicológicos del signo y observaremos como las cualidades tanto positivas como negativas, se derivan de las claves herméticas dadas. 

Cuando estudiamos el signo de Capricornio, veíamos que en su dinámica, el hombre se hacía consciente de una serie de cualidades de las que era portador. En este proceso de concienciación, la identidad queda bien definida y se establece una actividad física en función a los valores de los que se es consciente. A partir de esa toma de conciencia el hombre pretenderá salvaguardar y protege los valores adquiridos, de ahí que el Tauro desarrolle un sentido práctico y metódico, afín de asegurar su crecimiento. El cuento de hadas Hansel y Gretel viene a poner de manifiesto las penurias que sufre el alma humana ante la falta de seguridad material en el desarrollo psíquico. La ausencia de alimentos físicos, es decir, del ingrediente que permite el crecimiento, nos lleva a vivir en un profundo temor y peligro. El Tauro vive esa experiencia con el sentimiento de que debe poseer, acumular posesiones que le permitan vivir y crecer en seguridad. Para ellos la materia es fundamental, es su hábitat, y cultivarla o mejor, gozarla, es su único propósito. Sus deseos se orientan a la adquisición de objetos de valor.

Es evidente en este signo de interiorización, que su naturaleza fija, tenaz, le lleva a adoptar respuestas de autoseguridad, a tomar siempre el camino conocido antes de aventurarse a la experimentación. En este sentido prefiere mantenerse fiel a sus ideas, resultándoles muy difícil alterar su sistema de pensamiento. El lema es restaurar, mantener lo viejo antes de adquirir objetos nuevos, al menos por propia iniciativa, pues si se lo regalan no lo rechazará.
Podemos decir que el Tauro es de reacciones lentas, de movimientos pesados, de falta de improvisación e intuición. Todo debe estar organizado al detalle, y jamás deja nada en el tintero que pueda sorprenderle. Tauro es pasivo y cómodo, es estímulo debe proceder siempre del exterior. Es conservador y tradicionalista, en el terreno económico es clara su tendencia a atesorar, por lo que su vinculación cono los bancos es algo especial. 

Esta cualidad puede ser muy positiva a la hora de afrontar tareas en la que se requiera una gran dosis de paciencia. Tauro es capaz de terminar con la máxima perfección lo que otro abandonaría por agotamiento o aburrimiento. En cambio, la falta de flexibilidad mental puede llevarle a ser terco como mulas para asimilar conceptos que previamente no estuviesen integrados en sus pensamientos. 

La actitud del Tauro es fuerte, enérgica y obstinada a veces. Sin embargo, suelen ser muy silenciosos, callados, tranquilos, constructivos y pacíficos. Su firmeza y solidez da seguridad a cuantos se encuentran a su alrededor sumidos en la prueba de la incertidumbre. 

La imagen de la vaca pastando en el valle nos describe las peculiaridades del signo. Nada parece inquietarle, ni tan siquiera las moscas, que no dejan de revoletear a su alrededor. Nada le irrita, y da la impresión de que nada les interesa. Es capaz de mantener una situación o una postura durante mucho tiempo y todo ello nos lleva a preguntarnos, ¿son flojos y perezosos?. La verdad es que han trabajado tanto en vidas pasadas que ahora se encuentran disfrutando de un merecido descanso.

Es raro ver enfadado a un nativo de este signo, pero si en alguna ocasión se agota su paciencia, más vale colocarse detrás de una barrera para no ser embestido por su fuerza. El punto débil de Tauro es la falta de seguridad material. Cuando los medios escasean, su humor se altera y su incomodidad se contagia generando un profundo alboroto a su alrededor. Sin embargo, y a pesar de sus insatisfacciones, no suelen ser crueles ni vengativos.

Su especial vinculación con la naturaleza hará que se encuentre siempre muy cerca de ella, bien como trabajador del campo, o bien como dueño de tierras y bienes que le permitan gozar de su grandeza.

El signo de Tauro está regido por Venus, el planeta del amor humano, lo que aporta al signo una disposición bondadosa y amistosa. Igualmente y en respuesta a estas vibraciones, Tauro despliega una amplia actividad artística y creativa, donde utiliza frecuentemente la materia para dar forma a sus creaciones.

Por último mencionar, que como fruto de su inquietud por conocer los valores que aporta el mundo de las formas, Tauro se asienta confortablemente en ella, experimentando el goce en su plenitud.

En estrecha analogía con el signo, describimos las siguientes ideas:

Los frutos, los regalos y recompensas, la madurez, la individualidad, los jardines y vergeles, la riqueza, la plenitud, la belleza, la paz, la serenidad, el arte, la lujuria, los sentidos, la letra Noum, el número 14, el dinero, la comodidad, etc.

En lo concerniente a los conceptos que sintetizan las cualidades positivas y negativas del signo, enumeramos las siguientes:

Amante de la naturaleza, agricultores, granjeros, banqueros, agentes inmobiliarios, fuertes, silenciosos, lentos, firmes, sólidos, solitarios, sensuales, atrayentes y atractivos, pasivos, fijos, posesivos, gozadores, cómodos, obstinados, satíricos, necesidad de seguridad, constantes, artistas, metódicos, prácticos, individuales, pacientes, fanáticos, conservadores, prudentes, placeres materiales, economistas, tercos, bondadosos, amistosos, ejecutivos, administradores, ensimismados, lujo, confort, aspectos refinado, etc.

jueves, 1 de marzo de 2018

Astrología Cabalística: "Capricornio - La Cabra"

"Todo lo manifestado e inmanifestado debe tomar cuerpo en lo tangible..., debe vestirse con los ropajes de lo concreto, dar testimonio en la Piedra del Propósito Divino".


Veíamos anteriormente como el hombre en su actual nivel evolutivo se encuentra en una de las travesías más difíciles de su andadura humana, debido a que en su caminar ha alcanzado el punto más alejado de su origen. Estas circunstancias han favorecido la identificación con el mundo en el que experimenta, el físico. Los cinco sentidos están facilitando constantes estímulos que hacen pensar al hombre que este plano es la única verdad existente, olvidándose de su transcendencia espiritual.


Hacemos esta "obligada" introducción pues en los signos de Tierra, es necesario que el alma no se desvincule de su designio primordial, llegando en sus limitadas apreciaciones a negar la existencia del espíritu y de los planos donde éste se manifiesta.


Los guías de la humanidad se esforzaron para dirigir la atención del hombre hacia el Plano Físico, pues sus propósitos era que la conciencia se enriqueciese con el fruto de las acciones, potenciando así las virtudes latentes. Sin embargo, el hombre se apegó excesivamente a las vibraciones del plano material, y las consecuencias de ello las estamos pagando por los frutos que recibimos en respuesta a nuestro egoísmo, codicia y ambición.


Pero penetremos ya en el análisis del primero de los Arquetipos que da vida a los signos del Elemento tangible: Capricornio.


La Astrología convencional define a los signos Yod con el nombre de Cardinales, y con ello trata de enseñarnos que son portadores de una energía peculiar, la fuerza de arranque. Podríamos decir que la energía sin la cual el motor no funciona.


Ya hemos visto la trayectoria que sigue esta Fuerza Yod. Aries emanaba como el impulso dado por Dios al hombre, en el que se encontraba concentrado todos los poderes de un Ser Creador, pero en estado potencial, aún debían ser conquistados. Con Cáncer, el alma humana recibe un nuevo soplo, en este estado se adquiere la capacidad de amar y sentir. Posteriormente con Libra se abría una nueva puerta, la que nos permitiría hacer uso del don de discernir, de comprender, de pensar. Y por último, con Capricornio, el alma, un alma que podríamos llamarla "vieja" por su experimentado bregar, adquiere la virtud de construir. Ese es el principal papel de este signo. En verdad, es el signo del arquitecto consumado; el que sabe edificar la tierra con las pesas y medidas con las que se construyó el universo.


Existe un personaje en la bibliografía sagrada que ejemplariza fielmente los trazos del Maestro constructor. Se trata de José, el esposo de María Virgen, y padre físico de Jesús. Sabemos por los textos sagrados que José era un hombre viudo, viejo y de profesión carpintero-constructor. La palabra arquitecto tiene la misma raíz que el término arquetipo, y ya hemos visto en otra parte de estas páginas, que arquetipo significa, el constructor de las Esencias Originales, o lo que es lo mismo, el que conoce el modo de mezclar armoniosamente las diferentes energías que pone a nuestra disposición los Zodiacales.


Las referencias de viudez y de vejez que nos aportan los textos sagrados nos revelan igualmente la condición evolutiva del alma humana cuando se encuentra en la fase José, es decir, cuando se ha alcanzado la capacidad de dar vida al segundo aspecto divino, el Amor-Cristo. Esta situación es la de haberse desposado una y otra vez con el Fuego-Agua-Aire, y ahora para poder dar testimonio de los poderes divinos en la tierra, esto es, para que pueda nacer el Cristo en Malkuth, es preciso desposarse por última vez, en esta ocasión con la etapa Capricornio-Tierra.


Por eso era viudo, no podía estar desposado con otro tipo de energía. La vejez del Capricornio se hace evidente. Cuando alcanzamos la fase de materialización del 2º He, ya nos encontramos como los ancianos, preñados de experiencia y sabiduría. Hemos nacido en el Fuego, hemos sido adolescentes en el Agua, adultos con el Aire y ancianos con la Tierra.


Estas claves herméticas nos permitirán comprender muchas de las peculiaridades que se irán describiendo a lo largo de este signo. Veamos cuáles son las fuerzas que intervienen en este patrón astrológico.


Por un lado hemos dicho que es un signo Yod, lo cual le caracteriza con la cualidad cardinal de arranque, de actividad e iniciativa. Es la puerta que nos comunica con el mundo de las formas, es decir, en este signo todo debe ser materializado, cumplido, comprobado. Se trata de una aduana que nos exige que pongamos los pies en la tierra y que demostremos que sabemos hacer las cosas bien.


Aquí estamos describiendo otra de las fuerzas con las que trabaja el signo, la que corresponde al 2º He-Yod, es por lo que hablamos de formas físicas.


A nivel sefirótico, ya hemos situado a los signos de Tierra en Malkuth, el Plano de Acción, y ya hemos hablado de lo que esto significa. En Capricornio encontramos el laboratorio de experimentación, y dependerá de lo sensible que seamos a los Planos superiores, para que el fruto de esos trabajos nos lleve a convertirnos en conservadores escépticos o por el contrario, nos permita emprender una nueva campaña creativa donde utilizaremos toda la sabiduría adquirida.


Antes de adentrarnos en el desglose del perfil psicológico de los nacidos en este signo, debemos analizar un aspecto que puede pasar desapercibido en el estudio de este arquetipo, me refiero al factor kármico.


En efecto, cuando las energías alcanzan este punto del camino, hemos trabajado previamente con ellas en los Elementos anteriores. Capricornio es el marco en el que el hombre debe aprender a ser responsable de sus acciones; debe afrontar y cumplir con fidelidad las experiencias, tanto emotivas como mentales. Es por ello, que se deduce el aspecto kármico que nos referíamos. Por tanto, los planetas en este signo nos están indicando aquel tipo de experiencia a la que debemos entregarnos con el propósito de vivirla intensamente a nivel material y concreto.


"Duros como una piedra". Esta frase define maravillosamente unos de los rasgos psicológicos más importantes del Capricornio. Como bien dijera Cristo a Pedro el Apóstol -Capricornio-, "tú serás la roca sobre la que levantaré mi Iglesia". Los nativos de este signo son persistentes como ese elemento material, y toda su condición adquiere esa robustez, física, emotiva y mentalmente.


Cuando el Capricornio toma un camino lo sigue con tenaz persistencia, con una envidiable paciencia, hasta que logra su meta. Esta cualidad le permite alcanzar cotas muy altas en la escala social. Tiene la facilidad, el olfato para encontrarse siempre en el lugar adecuado para atrapar la oportunidad de progresar. En este sentido el Capricornio es sumamente ambicioso. En sus propósitos, el éxito, la fama, es lo más importante; admira a los que se elevan socialmente, a los representantes de altos cargos, al poder, a los que defienden la tradición, la ley y el conservadurismo.


Podemos decir que poseen una gran destreza y habilidad para moverse en el ámbito social sin cometer errores. Tiene u gran sentido práctico y su facultad psíquica, la percepción, le permite conocer métodos concretos y eficaces para desarrollar cualquier tipo de tareas.


El Capricornio valora mucho su seguridad material, su status, su respeto y autoridad. Cuando consigue un puesto habrá luchado por él con persistencia, disciplina, con integridad y confianza. Se concentra de tal modo en su empeño que difícilmente se desvía en su camino. Puede dar la impresión de que no se está interesando, de que da un rodeo, pero cuando el resto de los candidatos ha agotado sus energías, aparece la Cabra-Capricornio, con su paso lento pero siempre adelante para alcanzar el logro. Podemos decir, de que Capricornio es consciente de lo que es, de sus capacidades y de lo que puede conseguir con ellas.


Posee una gran capacidad ejecutiva y organizadora, y siente rechazo cuando son mandados.


En el aspecto negativo, Capricornio, es un signo difícil, pues mueve energías de dificultosa asimilación: celos, pasiones, frialdad, ambición desmesurada, despilfarro, obstinación, venganza, egoísmo, rencor, pesimismo, etc. Estos aspectos son el fruto de una mal enfoque a la hora de proyectar los sentimientos y pensamientos en el mundo material.


Existe un aspecto que considero de máxima responsabilidad en este signo. Hemos visto como su condición natural le lleva a concretizarlo todo a nivel físico. Si en esta labor, levanta los pilares que deben sostener todo un sistema social, y no se construye con amor, tarde o temprano dichos pilares tenderán a su desplome, y seremos testigos de la destrucción de todo un Pueblo, como les sucediera a Sodoma y Gomorra.


En el aspecto emotivo, Capricornio, suele mostrarse muy frío y distante, poco demostrativo, llegando a sentir un fuerte rechazo por aquellos a los que juzga de sentimentales. Ya decíamos que sus emociones eran de piedra, y cuando se sienten heridos en este plano, olvidan con dificultad.


Dentro de los deseos que mueven al Capricornio encontramos su afán por conseguir dinero. Gran parte de su vida se orienta en este sentido, por lo que se suele decir de ellos que son muy materialistas.


En el terreno de las analogías, Capricornio está en sintonía con las siguientes ideas:


Los minerales, la organización, la realeza, la dirección, el poder ejecutivo, el dinero, las edificaciones, la tradición, la vejez, la viudez, lo antiguo, la letra Mem, el número 13, el karma, la montaña, la muerte, los huesos, las rodillas, el padre, la autoridad, los albañiles, los ministros, la arquitectura, etc.


Entre los conceptos que sintetizan los valores positivos y negativos del signo, describimos los siguientes:


Carácter duro, afán de progreso, ambiciosos, ganadores, persistentes, pacientes, hábiles, resistentes, tercos, seguros, éxito, autoridad, tradición, esnobistas, engreídos, adaptables, respetuosos, prácticos, posesivos, pasionales, celosos, frívolos, desapasionados, obstinados, pesimistas, sociales, concretos, objetivos, materiales, percepción, método, concentración, eficacia, estatus, disciplina, empresarios, íntegros, fríos, sacrificados, rígidos, vergonzosos, tímidos, dominantes, suspicaces, melancólicos, tristes, irritables, aversión al matrimonio, dulces, organizadores, constructores, etc.

miércoles, 28 de febrero de 2018

Astrología Cabalística: "Cuarto Día de la Creación"

CUARTO DÍA DE LA CREACIÓN:"LA TIERRA"
CAPRICORNIO-TAURO-VIRGO
Si empleamos una vez más la inapreciable ley cósmica de las analogías, y recordamos el ejemplo ya expuesto del arquitecto para explicar las diferentes fases de todo proceso creativo -Yod, He Vav y 2º He-Yod-, estaremos en condiciones para comprender lo que ocurrió y ocurre siempre que una obra alcanza su etapa 2º He-Yod, o lo que es lo mismo, su Cuarto Día de la Creación.
Repasando aquel clarificador ejemplo, veíamos como el arquitecto tras haber emanado un proyecto en el nivel Yod-Fuego, tras haberlo alimentado con sus deseos, lo amó en el nivel He-Agua, para posteriormente y motivado por la fase anterior, afrontar el trabajo Vav proyectando en un plano, las pesas y medidas con las que poder construir el edificio. Pero en este punto del camino, ese arquitecto-creador no podrá asegurar que su "hijo", su obra, sea perfecta, es decir, que no tenga errores. Es por ello, que se hace necesario una última fase que conocemos como 2º He-Yod, la cual se especializa en la materialización de la energía, en su cristalización máxima, revistiéndose de materia concreta, y cuando esto ocurre, acabamos de penetrar en el mundo de las formas, donde todo creador averigua si su "creación" funciona o por el contrario está necesitado de algunos retoques. En verdad que esos son los trabajos del 2º He. Pero esa fase no termina con la cristalización total, lo que supondría una muerte de la energía, sino que estamos hablando de un 2º He-Yod, y ese acompañamiento -Yod- es el nuevo renacer, el nuevo impulso, la semilla que acompaña el fruto para asegurar su evolución.
Veamos que nos narra el texto sagrado sobre los trabajos de este Cuarto Día de Manifestación:
Dijo luego dios: "Haya en el firmamento de los cielos lumbreras para separar el día de la noche, y servir de señales a estaciones, días y años; y luzcan en el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra. Y así fue. Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el día, y el menor para presidir la noche, y las estrellas; y los puso en el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra y presidir al día y la noche, y separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios ser bueno, y hubo tarde y mañana, día cuarto".
Pasemos a describir la traducción de Fabre d´olivet:
Declarando aún su voluntad, dijo, El-los Dioses: habrá en la expansión etérea de los cielos, Centros de Luz, destinados a operar el movimiento de separación entre el día y la noche, y a servir de signos a venir, y para las divisiones temporales, y para las manifestaciones fenoménicas universales, y para las mutaciones ontológicas de los seres. Y serán, esos centros de luz, inteligible en la tierra: y esto fue hecho así. Determinó, El, el Ser de Seres, la existencia potencial de esta dualidad de grandes centros luminosos, destinando el mayor a la representación del día y el menor a la representación de la noche; y determinó también la existencia de las facultades virtuales del Universo, las estrellas, preponiéndolas en la expansión etérea de los cielos, esos centros sensibles, para que estallara la luz inteligible en la tierra. Y para representar simbólicamente en el día y en la noche y para operar el movimiento y separación entre la luz y la oscuridad. Y considerando esas cosas, El, el ser de Seres vio que serían buenas. Y tal fue el Occidente y tal fue el Oriente, el Objetivo y el Medio, el Termino y el Arranque de la Cuarta Manifestación fenoménica".
La traducción de Fabre d´olivet es profundamente aclaratoria sobre los trabajos de ese Cuarto Día de la Creación. El estudiante podrá comprobar por sí mismo, que nos está revelando, como bien interpreta Kabaleb, un pequeño tratado de astrología, en la medida que nos enseña el nacimiento y el propósito de los astros.
Tomando como referencia la interpretación esotérica que hace dicho autor sobre el Génesis, podemos leer en lo concerniente a este punto:
"La palabra Khaf-Vav-Khaf-Beith, traducida vulgarmente por estrella, está compuesta por una raíz que se relaciona con toda idea de fuerzas y de virtudes tanto física como morales, y de otra raíz misteriosa (Aleph-Vav-Beith), que desarrolla la idea de la fecundación del Universo. Así, según el sentido figurado y hieroglífico, esa palabra no significa solamente estrella, sino la fuerza virtual y fecundante del Universo".
¿Qué significa pues la aparición de estos astros en el Cuarto Día de la Manifestación?, ¿Qué papel ejemplar protagonizan?.
Retomemos una vez más el ejemplo de nuestro arquitecto creador. Para él, la obra podría estar acabada en la Tercera fase, la Vav, pues en ella ha plasmado todo su saber y para él, todo es correcto. Sin embargo, como hemos adelantado, el propósito del alma humana no es ser portadora de una serie de virtudes y potencialidades, sino de tomar conciencia de su utilización, pues en un futuro, está llamado a ser un Dios Creador.
El arquitecto decide conocer si su edificio aguantará, si será habitable o por el contrario se derrumbará; y para lograr este objetivo tendrá que contratar a una cuadrilla de profesionales de la construcción, que serán los que materialicen el proyecto.
Pues bien, el hombre en el Tercer Día contaba ya con un Cuerpo Físico y Vital, un Cuerpo de Deseos y un Cuerpo Mental en estado germen, ahora se requería que estos vehículos diesen sus frutos aportando experiencia creadora. Ante esta necesidad, Elohim, el Dios de nuestro Sistema Solar puso en el firmamento un grupo de astros cuya misión era regular y controlar las fuerzas vitales y fecundantes del universo, es decir, de los Zodiacales.
Cada planeta adoptaría una regencia dentro de cada Arquetipo, y desde ese cuartel dirigiría las emanaciones de la energía. Dado que el hombre ha sido creado con la misma simiente y responde a las mismas leyes cósmicas, las actividades psíquicas y físicas, responderán a la de los astros y Arquetipos. Esta es la lección más básica que todo estudiante de astrología debe conocer para comprender en profundidad el sentido transcendente de esta Sagrada Ciencia.
Cuando analizábamos el signo de Géminis, veíamos que su regencia sefirótica lo situaba en el centro Yesod, completando así la triada del Plano de formación, donde se encuentra el nivel etérico. Con la apertura de los trabajos pertenecientes al Cuarto Día de la Creación, un nuevo Plano se activa, el Plano de Acción, donde las energías adquieren la densidad del mundo físico. De este modo, Elohim establece definitivamente su organigrama cósmico; nos dibuja el trazado que siguen las energías desde que son emanadas hasta que se condensan en su máxima cristalización en el mundo físico.
Malkuth es el Séfira donde el alma se encuentra lo más alejado de su patria Kether, es decir, el hombre alcanza el estado de máxima individualidad. A partir de este punto y una vez obtenida la conciencia que se debe adquirir, retornará sobre sus pasos, es decir ahoyarán de nuevo los Planos de Formación, de Creación y de Emanación, hasta fundirse de nuevo en Kether. Estos trabajos son los pertenecientes a los futuros Quinto, Sexto y Séptimo Día de la Creación. En la actualidad la humanidad se encuentra evolucionando en la cuarta ronda del Cuarto Día, es decir, se encuentra en un punto culminante dentro de su proceso evolutivo, ya que está tan alejado de su origen espiritual que se ha identificado excesivamente con el mundo físico a través de la información que éste facilita por la vía de los sentidos. Ahora bien, ya nos acercamos a la quinta ronda, donde la humanidad anticipará trabajos correspondientes al Quinto día. Sabemos por los estudios aportados por importantes místicos, que en el Quinto día el hombre ya no vivirá en el Plano Material, sino en el Etérico y desde allí desarrollará un amplio trabajo creativo con los animales actuales, semejantes al que realizan ahora los Angeles con nosotros. Con esto queremos decir, que las difíciles vibraciones con las que el hombre está viviendo se harán más sutiles, influenciado de tal modo, que el mundo se hará más sensible a los rayos del amor. Las puertas que nos permitirá entrar en esta etapa, sin duda alguna coincidirá con la presencia de la Era de Acuario, y con un cambio radical en la conducta humana.
Existe un punto importante del que debemos hablar con relación a los trabajos del Cuarto Día. Por lo general, la mayoría de las religiones a lo largo de su trayectoria y evolución han desechado al cuerpo físico al juzgarlo como un factor de tentación y de pecado. Esto ha sido así, hasta el punto de que muchos creyentes han mutilado parte de su cuerpo por entender que éste era la causa de sus desdichas. Sin embargo, las ciencias del espíritu y la astrología nos enseña que el Cuerpo Físico hay que cuidarlo con el mismo esmero y atención que cuidamos nuestras emociones y pensamientos, ya que, como hemos visto lo que le ocurra al Cuerpo Físico previamente ha sido elaborado en los planos más sutiles, en el Astral y en el Mental. Debemos pues tener siempre muy presente, que el mundo material tiene un papel importante en la escala evolutiva, y aunque sabemos igualmente que tenemos que esforzarnos para conseguir aprender por vía interna, sin necesidad de vivir materialmente las experiencias, el plano físico es aún muy necesario para que la gran mayoría de los hombres puedan aprender de sus errores y aciertos.
Una nueva Oleada de vida emerge en el proceso de la evolución en el Cuarto Día. Se trata de la Oleada de Vida Mineral. Existe pues una vinculación muy estrecha entre el hombre y los minerales. Esta relación hará que cuando la humanidad haya alcanzado en el Séptimo Día de la Creación la categoría de Dioses Creadores, los minerales actuales habrán alcanzado la condición de la actual humanidad, lo cual nos indica que será sobre esta Oleada, sobre la que el hombre llevará a cabo su labor creadora.
Pasemos a analizar los tres signos pertenecientes al Elemento Tierra, para conocer cuáles son los trabajos que debemos asimilar de su enseñanza.
Los trabajos del Elemento Tierra, lo veremos expresados a nivel psicológico con el estudio de los signos: Capricornio, Tauro y Virgo.

martes, 27 de febrero de 2018

Astrología Cabalística: "Géminis - Los Gemelos"

"Todo lo manifestado y lo inmanifestado debe ser compartido, comunicado en expresiones lingüísticas..., debe dar testimonio de la Verdad Divina".

Abordamos con el signo de Géminis, la etapa de maduración del Elemento Aire. Muchas horas de reflexión, de investigación y de estudio concentrado han sido necesarias en la fase Acuariana para lograr alcanzar la meta perseguida: la verdad. Sin embargo, esa verdad, que para el individuo que la ha elaborado es la única verdad, aún necesita pasar por una nueva prueba, la de ser compartida con las verdades de los demás, es decir, debe avanzar un paso más dentro del proceso evolutivo de la conciencia y ser exteriorizada para que todos puedan valorarla.
Este trabajo es el protagonizado por el signo de Géminis, cuyo Arquetipo moviliza al alma humana con el único propósito de comunicar las verdades de las que se cree portador.
Analicemos cuáles son las fuerzas que intervienen en este signo y de este modo comprenderemos el origen de las causas que le llevan a comportarse de este modo.
Géminis al pertenecer al Elemento Aire, queda bajo la regencia de Binah, cuyo atributo primordial es Inteligencia Activa. Esta vinculación nos está indicando el tipo de energía con la que es está trabajando, en este caso, con las fuerzas del pensamiento. Ahora bien, dentro de estos trabajos, al ser Géminis el signo Vav, efectuará una labor específica, que en este caso queda igualmente bajo la regencia de Binah como Séfira que gobierna la tercera fase de toda Obra, la cristalizadora. Por lo tanto, esta doble influencia de Binah hará del signo de Géminis el gran Arquetipo de las relaciones humanas, donde el pensamiento se expresa con el propósito de comunicar en el mundo material -del cual, Géminis es la antesala- las verdades del cielo.
En el Primer Capítulo del Evangelio de Juan, leemos: "En el Principio era el Verbo, y el Verbo era Dios". Todos los místicos y ocultistas conocen el profundo poder que posee el hombre cuando hace uso de la palabra; muchas líneas se han escrito explicándonos que el silencio es una virtud conseguida tan sólo por los sabios. ¿Por qué es tan importante la palabra?, ¿qué poder se oculta en ella?
La clave hermética que contesta estas cuestiones ha sido dada cuando hemos dicho, que Géminis está bajo la doble regencia de Binah. Si recordamos la enseñanza dada por los ilustres cabalistas al describir las funciones de este Séfira, veremos el papel estelar asumido en el proceso creativo del universo. Fue Binah el centro que se oscureció, que cedió parte de su luz, que se sacrificó para que en esa zona oscura pudiese nacer una nueva vida, la Oleada de Vida Humana. La humanidad debe su existencia a ese trabajo de abnegación, y podemos decir, que estamos en deuda con ese trabajo de sumisión. Gracias a Binah y a las fuerzas que despliega, podemos llevar a cabo cualquier labor creativa. Si los textos sagrados nos describen que la creación comenzó con el Verbo, el Sonido, la vibración, nos está desvelando que cualquier uso de ese poder está bajo la tutela de Binah y posee esa cualidad creadora. Así queda explicado por qué la palabra es tan importante saber dominarla, la responsabilidad de los nacidos en el signo de Géminis es muy importante, pues vemos, la gran influencia que se ejerce sobre los demás cuando se expresa el contenido del pensamiento. No en vano, el Maestro más grande de todos los tiempos, Cristo, nos dijo: "no es importante lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella".
Si la luz, el amor y la armonía forman parte de nuestros pensamientos, lo que comuniquemos al exterior creará bienestar y salud, mientras que si en nuestro interior hemos anidado la confusión y el caos, cuando evacuemos esos contenidos al mundo externo, generaremos destrucción e infelicidad.
El Géminis debe aprender a utilizar el potencial que tiene a su disposición; debe comprender que el sonido es un mantra que la humanidad en el Principio de los Días utilizaba para comunicarse, y que tiene la propiedad oculta de crear formas de energía, las cuales ejercen una gran influencia sobre las personas y las cosas. Cualquiera que medita esto durante unos minutos, comprenderá y será más consciente del verdadero poder de la palabra.
Sefiróticamente, Géminis se asienta en la esfera de Yesod, cuyo atributo es Fundamento. Las propiedades de este centro de conciencia se resumen en la cualidad de cristalizar, de estructurar, de organizar. ¿Dónde encontramos esa propiedad en Géminis, en la palabra?
Ya decíamos que Géminis es la antesala del mundo de las formas, y con ello debemos entender, que cuando la energía alcanza la etapa de exteriorización del pensamiento, previamente ha sufrido el impacto del Fuego, del Agua y de las dos fases de Aire, es decir, ese contenido ha sido muy elaborado, y tan sólo nos queda poder llevar a cabo en el mundo material lo que con tanto ahínco y tesón hemos ido alimentando.
Así pues, nuestras acciones siempre responden al contenido de nuestras ideas, y no nos estamos refiriendo a actos impulsivos y esporádicos que no poseen la resistencia necesaria para crear algo estable, sino, a esa fuerza que está madura para establecerse como una realidad tangible de la que todos puedan ser testigos y beneficiarse de ella.
Tan sólo tenemos que pensar en el contenido que ha dado vida a esos importantes edificios donde se asientan las grandes instituciones del estado. Esas estructuras gigantescas se sostienen gracias a las verdades que han sido compartidas por parte de sus creadores. Entre esas paredes no hay tan sólo ladrillos y forjados, sino que nos encontramos con la evolución de fluidas verdades, las cuales dan cuerpo y sentido a esas construcciones.
Si aplicamos esta verdad al hombre, diremos que nuestro Cuerpo Material es en verdad el contenido de nuestros pensamientos. Lo físico se construye siguiendo las líneas trazadas por la mente, así pues, cuando encontramos grietas en nuestro vehículo, pensemos que uso estamos dando a nuestra mente, ¿sirve a la luz o por el contrario a las tinieblas?
La lámina de Tarot que recoge las propiedades de Géminis es el Arcano Mayor conocido por la Fuerza. En ella vemos ilustrada la figura de una mujer que se encuentra abriendo las fauces de un león. Se trata del animal que simboliza al signo de Leo, y con ello nos está revelando una nueva clave del signo Géminis. El alma humana -representada por la mujer-, ha alcanzado en este peldaño evolutivo el poder de dominar el Fuego, es decir, la voz de nuestro Ego, los poderes del Espíritu. Es el pensamiento el que comprende el verdadero origen de nuestro ser, y cuando esto ocurre, el hombre adquiere el don de comunicar la voluntad divina, los valores trascendentes del amor.
Pasemos a estudiar cómo los nativos de este signo expresan las energías a nivel psicológico.
No podemos olvidar que estamos ante un signo Vav, es decir, un signo doble, con lo cual nos encontraremos con dos perfiles muy diferentes en su personalidad. Dentro de este Arquetipo, las energías fluyen bien orientadas hacia el aspecto mundano de la vida, bien hacia el sentido espiritual y elevado de la existencia. Cuando se pone de manifiesto el primero de estos aspectos, nos encontramos al alma humana preocupada por organizar con el poder de su pensamiento el mundo social; son los que se ocupan de transmitir, comunicar, unir los pensamientos de unos y otros. Estas personas las encontraremos formando parte activa de todos los medios de comunicación, difusión y transporte. Se preocupan por el aspecto mundano de la vida y no siempre consiguen dominar su afán de decir su verdad.
Por otro lado, nos encontramos a los que trabajan con las corrientes del pensamiento superior con la intención de educar a las consciencias en el arte de trabajar internamente en el autoaprendizaje que nos llevará a comprender sin necesidad de experimentar, es decir, nos libera de los lazos kármico.
Esta dualidad en la orientación de las energías, hace que la personalidad del Géminis sea muy cambiante, con dos rostros bien distintos. Esta tendencia al cambio se expresa en todos los aspectos de la vida, en su modo de vestir, de vivir, de amar, de pensar, etc.
Como ya hemos dicho, estos nativos encuentran su marco más adecuado siempre donde haya que realizar una actividad de comunicación, movilización, de transformación, donde se tenga que aportar de un modo u otro la opinión. No será extraño verles siempre rondando las bibliotecas, las librerías, pues una característica de estos nativos es su despierta intelectualidad que les lleva a alimentarse de información, cultura y saber universal.
Cuando no consigue dominar sus impulsos nerviosos, estos nativos carecen de la paciencia necesaria para leer un libro en su totalidad. Ellos son los inventores de la lectura rápida, y en muchas ocasiones comienzan a leer los libros por su última página, y si le preguntásemos de qué trata la lectura, nos darían una larga disertación que nos convencería sin duda de que ha leído todo su contenido.
El Géminis es un gran comunicador, se expresa con grandilocuencia, aunque cualquier mal aspecto al signo puede alterar esta cualidad, ya que, bien lo convierte en un charlatán experto en verborrea o bien en un mudo o tal vez encuentre dificultad para expresarse, como la tartamudez, inhibición, etc.
El Géminis se caracteriza porque no para en ningún sitio, es muy nervioso y sus movimientos son rápidos y veloces como su pensamiento. Su arma -no lo olvidemos- tanto para lo bueno como para lo malo es la palabra. Igual le descubrimos embelesando a un auditorio con su exposición o satirizando sobre la conducta de un antiguo amigo.
Su afán por conocer, le hace el signo que despliega mayor curiosidad. Si le invitáis a casa ¡cuidado! Y advertirle que respete vuestra intimidad, de lo contrario os lo encontraréis curioseando los cajones.
El nativo Géminis no ha nacido para llevar una vida rutinaria. Domina la versatilidad y es un verdadero experto para desempeñar trabajos que requieran una doble disponibilidad.
Si el Acuario trabajaba internamente para descubrir los puntos en común entre los hombres, el Géminis se ha especializado en el modo de establecer vínculos de relación, por lo que nadie le supera en el arte de las relaciones humanas.
Entre sus muchas cualidades dentro del ámbito intelectual encontramos la de la escritura y la música. Si su mente es diáfana, el contenido de sus escritos sin duda alguna nos conectará con el mundo de los Arquetipos de la razón. Ahora bien, si no ha logrado aclarar la confusión de sus ideas, sus creaciones confundirán y falsearán la verdad. En este sentido son los engatusadores, los vendedores de la estafa, los plagiadores, los falsificadores, los especuladores.
El nativo Géminis es listo, avispado, muy inteligente y posee una gran habilidad manual.
No es difícil congeniar con ellos, debido a su disposición afable y amistosa. Resultará extraño encontrarle confinado en su casa, pues siempre estará viajando de un lugar para otro. Entre sus defectos encontramos la superficialidad, la falta de paciencia, la volubilidad y la infidelidad, sin embargo, posee un humor tan brillante y son tan diplomáticos, que difícilmente llegará la sangre al río.
En analogía con el signo de Géminis encontramos los siguientes conceptos:
Los idiomas, la cultura, los hermanos, los vecinos, los medios de transportes, los diccionarios, la biblioteca la educación, las manos, la respiración, la comunicación, la publicidad, la especulación, etc.
En cuanto a la síntesis de las cualidades positivas y negativas del signo, describimos las siguientes:
La dualidad, el cambio, la difusión, el transporte, el nerviosismo, impaciencia, charlatanería, simpatía, rapidez mental, elocuencia, satíricos, curiosos, vendedores, versatilidad, agilidad, relaciones humanas, escritores, idiomas, estafadores, manualidades, diplomáticos, destreza, listos, avispados, comunicadores, afables, bondadosos, viajes, agentes representantes, intelectuales, vivacidad, permutabilidad, adaptabilidad, hermandad, publicaciones, editoriales, publicistas, profesores, etc.