
El Pensamiento es Creador..., nuestro mundo es creado a su imagen y semejanza... Nuestra realidad es el reflejo de nuestros pensamientos. Si no somos felices con el mundo que nos rodea..., cambiemos nuestra manera de pensar con respecto al mundo... En este espacio, elaboraremos "nuevos platos" para alimentar nuestra mente con la única fuerza que verdaderamente es real, la Fuerza de Atracción, la Fuerza del Amor.
sábado, 29 de marzo de 2025
UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 88

viernes, 28 de marzo de 2025
UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 87
2Hoy haré uso del poder de mi voluntad. 3No es mi voluntad andar a tientas en la oscuridad, temeroso de las sombras y amedrentado por cosas invisibles e irreales. 4La luz será mi guía hoy. 5La seguiré a donde me lleve, y contemplaré únicamente lo que me muestre. 6Éste será el día en que experimentaré la paz de la verdadera percepción.
Capítulo 19. A-i. La atracción de la culpabilidad (1ª parte).
i. La atracción de la culpabilidad (1ª parte).
10. La atracción de la culpabilidad hace que se le tenga miedo al amor, pues el amor nunca se fijaría en la culpabilidad en absoluto. 2La naturaleza del amor es contemplar solamente la verdad -donde se ve a sí mismo- y fundirse con ella en santa unión y en compleción. 3De la misma forma en que el amor no puede sino mirar más allá del miedo, así el miedo no puede ver el amor. 4Pues en el amor reside el fin de la culpabilidad tan inequívocamente como que el miedo depende de ella. 5El amor sólo se siente atraído por el amor. 6Al pasar por alto completamente a la culpabilidad, el amor no ve el miedo. 7Al estar totalmente desprovisto de ataque es imposible que pueda temer. 8El miedo se siente atraído por lo que el amor no ve, y ambos creen que lo que el otro ve, no existe. 9El miedo contempla la culpabilidad con la misma devoción con la que el amor se contempla a sí mismo. 10Y cada uno de ellos envía sus mensajeros, que retornan con mensajes escritos en el mismo lenguaje que se utilizó al enviarlos.
Dios es Amor. De esta afirmación verdadera se deduce mucha información sobre la naturaleza de Dios-Amor: vida, inocencia, pureza, impecabilidad, unidad; compleción, abundancia, gracia, dicha, generosidad, paz, felicidad, alegría, etc.
Dios es Creación. De esta afirmación verdadera se deduce mucha información sobre la cualidad de los poderes de Dios-Creación: voluntad, sabiduría, conocimiento, inteligencia, expansión, eternidad, etc.
Dios crea expandiendo el Amor; luego, su creación, la Filiación, ha sido creada a su imagen y semejanza, es decir, todos sus Hijos son de naturaleza divina y portadores de sus mismas cualidades y atributos.
Como os adelantaba, el contenido de la reflexión es sencillo de comprender, pues su lógica es evidente. Dicha evidencia nos lleva a plantear la siguiente cuestión: Si el Hijo de Dios es Hijo del Amor, ¿por qué se identifica con el miedo?
Este punto nos aporta la respuesta. Porque hemos elegido dejar de ver el mundo de Dios y en su lugar vemos un mundo diferente, donde la vibración de la verdad es más densa y da lugar a la ilusión, donde dicha visión sustituye el conocimiento por la percepción; donde dicha visión se identifica con el cuerpo denso y se desconecta de su verdadero ser espiritual.
11. El amor envía a sus mensajeros tiernamente, y éstos retornan con mensajes de amor y de ternura. 2A los mensajeros del miedo se les ordena con aspereza que vayan en busca de culpabilidad, que hagan acopio de cualquier retazo de maldad y de pecado que puedan encontrar sin que se les escape ninguno so pena de muerte, y que los depositen ante su señor y amo respetuosamente. 3La percepción no puede obedecer a dos amos que piden distintos mensajes en lenguajes diferentes. 4El amor pasa por alto aquello en lo que el miedo se cebaría. 5Lo que el miedo exige, el amor ni siquiera lo puede ver. 6La intensa atracción que la culpabilidad siente por el miedo está completamente ausente de la tierna percepción del amor. 7Lo que el amor contempla no significa nada para el miedo y es completamente invisible.
La separación es una idea errónea que se convierte en el origen de la creencia en el pecado y en su efecto más condicional, la culpabilidad. De este modo, la mente se habitúa a creer en lo que percibe y determina que la información que recibe desde sus sentidos físicos es lo que interpreta como real. El cuerpo se convierte en el argumento más importante para reforzar su sistema de pensamiento falso y lo eleva a la condición de su verdadera identidad.
Dado que el cuerpo es el centro de donde emanan todos sus pensamientos, le otorga la facultad de ser el máximo responsable de todas sus creencias. De este modo, el cuerpo se convierte en el agente pecador, en el agente del miedo, en el representante de la individualidad y de la separación, en el principal causante de nuestras desgracias y alegrías. Todo en nuestra vida depende del estado del cuerpo y lo nombramos el rey de nuestro feudo.
Si utilizamos toda la información vertida anteriormente, diremos que el cuerpo no tiene la capacidad de amar, pues carece de la visión de unidad. No puede crear, dado que no es capaz de ver el amor. No es capaz de aportarnos vida, pues no visiona la eternidad.
jueves, 27 de marzo de 2025
UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 86

¿Aún sigues pensando que cambiando lo que no te gusta de este mundo podrás encontrar la salvación?
Capítulo 19. A. El primer obstáculo: El deseo de deshacerte de la paz (3ª parte).
A. El primer obstáculo: El deseo de deshacerte de la paz (3ª parte).
7. El insignificante y demente deseo de deshacerte de Aquel que invitaste y expulsarlo, no puede sino generar conflicto. 2A medida que contemplas el mundo, ese insignificante deseo, desarraigado y flotando a la deriva, puede posarse brevemente sobre cualquier cosa, pues ahora no tiene ningún propósito. 3Antes de que el Espíritu Santo entrase a morar contigo parecía tener un magno propósito: la dedicación fija e inalterable al pecado y a sus resultados. 4Ahora deambula sin rumbo, vagando a la deriva, causando tan sólo mínimas interrupciones en la llamada del amor.
Fortalecer nuestra mente con pensamientos amorosos es fundamental en este proceso. Perdonar nuestros errores debe sustituir a cualquier deseo de atacarnos con las armas de la culpabilidad. Recordemos que lo que no es amor procede del mundo del sueño. Recordemos que podemos elegir tener sueños felices donde la culpa no tenga voz ni voto.
8. Este minúsculo deseo, esta diminuta ilusión, este residuo microscópico de la creencia en el pecado, es todo lo que queda de lo que en un tiempo pareció ser el mundo. 2Ya no es una inexorable barrera a la paz. 3Su vano deambular hace que sus resultados parezcan ser más erráticos e impredecibles que antes. 4Sin embargo, ¿qué podría ser más inestable que un sistema ilusorio rígidamente organizado? 5Su aparente estabilidad no es otra cosa que la debilidad que lo envuelve, la cual lo abarca todo. 6La variabilidad que el pequeño residuo produce indica simplemente cuán limitados son sus resultados.
La creencia en el pecado se encuentra muy arraigada en la mente colectiva de la humanidad. Es el origen que ha dado lugar a la creencia en el castigo como vía redentora para poner fin a la culpa que sentimos por haber desobedecido el mandado de Dios. Ver un mundo separado de Dios nos lleva a pensar que somos merecedores del castigo divino y de cuantos males nos puedan visitar.
¿Quién puede gozar de paz manteniendo en su mente la creencia en la culpa?
Si conocemos el origen de la culpa, del miedo, ¿a qué esperamos para ponerle fin?
¿Por qué no elegimos amar en vez de odiar?
miércoles, 26 de marzo de 2025
UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 85

- Donde no hay amor, no hay luz. Pues la luz es comprensión y conocimiento. El verdadero conocimiento nos permite saber quiénes somos; nos permite ver la realidad de las cosas. Cuando en mi corazón se alberga el resentir, lo percibo como una tupida capa que me impide ver la luz y me mantiene sumido en las tinieblas.
- Permanecer en la oscuridad, en las tinieblas, depende de mí. Es verdad que cuando me siento perdido, sumido en la tristeza, albergando sentimientos de odio, de rencor, de furia, de venganza, de miedo, de escasez, de pérdida, me siento sin fuerzas para poner fin a esa situación. Entonces busco en el exterior al terapeuta que sane mis heridas. Sin embargo, ese encuentro solo es posible cuando realmente busco la luz. Tenemos que tomar consciencia de que esa luz está en nuestro interior y es la vía que nos permitirá alcanzar la salvación. No hay nada externo a mí. Todo está en mi mente. Es mi mente la que me condena, y es, igualmente, mi mente la que me libera y me salva.
Capítulo 19. A. El primer obstáculo: El deseo de deshacerte de la paz (2ª parte).
A. El primer obstáculo: El deseo de deshacerte de la paz (2ª parte).
4. ¿Rechazarías la salvación que te ofrece el dador de la salvación? 2Pues en eso es en lo que te has convertido. 3De la misma manera en que la paz no podría alejarse de Dios, tampoco podría alejarse de ti. 4No tengas miedo de este pequeño obstáculo, 5pues no puede frenar
Al igual que yo, conoces que ya es hora de dejar de servir al ego y a su sistema de pensamiento. Es hora de pensar al revés de como pensábamos antes, es decir, es el momento de dar amor y no de buscarlo; es el momento de amar desde la libertad, de manera incondicional. Es la hora de ser conscientes de que somos los soñadores de nuestros sueños y de elegir tener sueños felices. Es la hora de mirar a nuestros hermanos y ver su verdadera esencia, la que lo hace uno con nosotros. Es la hora de caminar juntos, pues juntos será como las puertas del Cielo se abrirán para que retornemos a nuestro verdadero Hogar.
5. Vencer al mundo no es más difícil que superar tu pequeño muro. 2Pues en el milagro de tu relación santa -una vez libre de esa barrera- se encuentran todos los milagros. 3No hay grados de dificultad en los milagros, pues todos ellos son lo mismo. 4Cada uno supone una dulce victoria de la atracción del amor sobre la atracción de la culpabilidad. 5¿Cómo no iba a poder lograrse esto dondequiera que se emprendiese? 6La culpabilidad no puede levantar barreras reales contra ello. 7Y todo lo que parece interponerse entre tu hermano y tú tiene que desaparecer por razón de la llamada que contestaste. 8Desde ti que respondiste, Aquel que te contestó quisiera llamar a otros. 9Su hogar reside en tu relación santa. 10No trates de interponerte entre Él y Su santo propósito, pues es también el tuyo. 11Permítele, en cambio, que extienda dulcemente el milagro de vuestra relación a todos los que están incluidos en dicho milagro tal como fue concedido.
¿Me acompañas a crear un mundo real? Soy consciente de que solo no podré hacerlo, pues la verdadera realidad es la unidad que nos une. No puedo verte separado de mí y al mismo tiempo pensar que soy real, que te estoy amando, que formamos parte de la misma Filiación.
Cuando decidimos crear, lo que estamos haciendo es expandir el amor con el que hemos sido creados. Lo creado desde el amor es eterno y tiene el poder de contagiar todo cuanto toca.
Si me acompañas, juntos podremos consagrar nuestra relación santa y convertirnos en fuentes de hacer milagros, pues nuestras mentes unidas serán como un faro que alumbrará a todos aquellos que estén buscando el camino de la salvación.
El mundo que juntos hemos creado será contagioso y todos aquellos que estén buscando la senda de la salvación sabrán reconocer en él que tan solo con desear formar parte de su luz el milagro quedará consumado; la ilusión ha sido sustituida por la percepción verdadera. Ahora estamos despiertos. Ahora conocemos lo que somos y aceptamos nuestra condición como la única identidad verdadera.
martes, 25 de marzo de 2025
UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 84

- Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios. Si nuestro Creador es Unidad, es Amor y es Inteligencia, entonces podemos tener la certeza de que somos Unidad, somos Amor y somos Inteligencia. ¿Acaso podrías obtener fruto alguno, si no has sembrado la semilla? ¿Acaso el Hijo de Dios no es el fruto de la Creación? ¿Acaso el fruto no lleva en su interior la semilla, imprescindible, para llevar a cabo una labor creadora? ¿Qué diferencia existe entre tú y Dios?
- El resentimiento es el resultado de creer en la división y en la separación. Es la consecuencia de haberse identificado con lo temporal. En cambio, el amor es la manifestación de la conciencia que ve la unidad y actúa en coherencia con lo que ve. El amor es eternidad; el amor es real.
¿Te produce miedo perder aquello que amas?
¿Exiges que el amor que das te sea devuelto?
Capítulo 19. A. El primer obstáculo: El deseo de deshacerte de la paz (1ª parte).
A. El primer obstáculo: El deseo de deshacerte de la paz (1ª parte).
1. El primer obstáculo que la paz debe salvar es tu deseo de deshacerte de ella. 2Pues no puede extenderse a menos que la conserves. 3Tú eres el centro desde donde ella irradia hacia afuera, para invitar a otros a entrar. 4Tú eres su hogar: su tranquila morada desde donde se extiende serenamente hacia el exterior, aunque sin abandonarte jamás. 5Si la dejases sin hogar, ¿cómo podría entonces morar dentro del Hijo de Dios? 6Si la paz se ha de diseminar por toda la creación, tiene que empezar contigo, y desde ti extenderse a cada hermano que llame, y llevarle descanso por haberse unido a ti.
A diferencia del ego, que piensa que la paz es un logro condicionado por la percepción del mundo interno, la mente recta conoce que la paz no es un logro, sino un hecho de nuestra realidad verdadera, es decir, de nuestro ser espiritual en su calidad de Hijo de Dios.
Si somos la creación de Dios, a Su imagen y semejanza, no podemos tener la menor duda de que somos Hijos del Amor, Hijos de la Luz y por ello, Hijos de la Paz y portadores de la Paz.
Claro, para el ego aceptar lo que anteriormente hemos dicho es reconocer su fin, pues su origen es la creencia en la separación y en el pecado, las cuales no pueden dar como frutos la vivencia de la paz.
Negar nuestra identidad nos conduce a negar la paz.
2. ¿Por qué querrías dejar a la paz sin hogar? 2¿Qué es lo que crees que tendría que desalojar para poder morar contigo? 3¿Cuál parece ser el costo que tanto te resistes a pagar? 4La pequeña barrera de arena todavía se interpone entre tu hermano y tú. 5¿La reforzarías ahora? 6No se te pide que la abandones sólo para ti. 7Cristo te lo pide para Sí Mismo. 8El quiere llevar paz a todo el mundo, mas ¿cómo lo podría hacer, sino a través de ti? 9¿Dejarías que un pequeño banco de arena, un muro de polvo, una aparente y diminuta barrera se interpusiese entre tus hermanos y la salvación? 10Sin embargo, este diminuto residuo de ataque que todavía tienes en tanta estima para poder usarlo contra tu hermano, es el primer obstáculo con el que la paz que mora en ti se topa en su expansión. 11Este pequeño muro de odio todavía quiere oponerse a
Buscamos la salvación como si fuese un logro personal, sin importarnos lo más mínimo el estado de los demás. La visión egoica nos muestra un mundo separado donde la presencia del verdadero amor brilla por su ausencia. Si estamos peleados con nuestra propia identidad espiritual a la que le imponemos ropajes pasajeros y temporales, no resultará extraño que estemos peleados con el mundo exterior y principalmente con aquellos a los que consideramos nuestros enemigos, por temor a que nos despojen de lo que consideramos nuestros tesoros.
En ocasiones hacemos gestos grandilocuentes para que los demás enardezcan nuestros méritos. Son meras estrategias del ego para sentir su valor. Pero si analizamos detenidamente la dimensión de esos gestos, no tardaremos en descubrir el poder que se oculta tras ello, ya que el miedo, aunque nadie lo quiere reconocer, siempre deja muestras de su evidencia.
Aceptemos de una vez por todas que aquello que nos separa de la salvación es la falta de amor hacia uno mismo y hacia los demás.
Un Curso de Milagros, al igual que todas las enseñanzas espirituales que se fundamentan en la no dualidad, son herramientas docentes que nos ayudan a des-hacernos de las viejas creencias en la separación. Ya no se trata de que nos salvemos de forma individual haciendo grandes gestos externos. Se trata de que cambiemos de manera de pensar, de manera de ver el mundo, de manera de ver a los demás.
Todo cambio que se produzca en el nivel de la mente nos llevará a una visión. Esa visión nos mostrará la identidad del verdadero ser que somos. Nos mostrará la luz y esa luz nos permitirá comprender que hemos creído estar soñando y que el despertar nos llevará a conocer el lugar que ocupamos en el universo, siendo parte una de la Filiación.