miércoles, 16 de noviembre de 2016

Escorpio y los trastornos de la próstata

Nos encontramos bajo las influencias del tránsito del Sol por el signo de Escorpio. Es por ello, que vamos a dedicar una serie de artículos a analizar, desde varios puntos de vista,  las enfermedades más comunes relacionadas con este signo.
Los textos astrológicos coinciden en asignar al signo Escorpio las siguientes zonas fisiológicas: Rige la vejiga, la uretra, los genitales, el colon descendente, la próstata, la flexura sigmoidea, el hueso nasal, el hueso pubiano y la materia roja colorante de la sangre.
Las aflicciones que pueden clasificarse bajo el signo de Escorpio son determinadas por los planetas que puedan estar afligidos en este signo, como por ejemplo la sífilis, hernias y quebraduras, cálculos y arenillas, escorbuto, fístulas, hemorroides, enfermedades de la matriz o del útero, estrechez de la uretra, estrechez de la próstata, catarro nasal, enfermedades de la mucosa nasal y cartílago nasal, pueden ser causados por las aflicciones de Escorpio.
Para el desarrollo de este artículo, vamos a centrarnos en el estudio de los trastornos de la próstata.


PRÓSTATA

Wikipedia

La próstata es un órgano glandular del aparato genitourinario masculino con forma de castaña, ubicada enfrente del recto, debajo y a la salida de la vejiga urinaria. Contiene células que producen parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides contenidos en el semen.
Justo encima y a los lados de la glándula prostática se encuentran las vesículas seminales que producen la mayor parte del líquido seminal. La próstata rodea la primera parte de la uretra, conducto por el que circula la orina y el semen hasta el pene.

Las hormonas masculinas estimulan la glándula prostática desde el desarrollo del feto. La próstata continúa su crecimiento hasta que se alcanza la edad adulta y mantiene su tamaño mientras se producen las hormonas masculinas. Si las hormonas masculinas desaparecen, la glándula prostática no puede desarrollarse y reduce su tamaño, a veces hasta casi desaparecer.

Las enfermedades más frecuentes de la próstata son:

La prostatitis. Es una inflamación de la próstata. Puede ser infecciosa o no. Puede producir síntomas de infección urinaria, pero con urocultivos negativos. Las prostatitis agudas pueden ser causadas por enfermedades de transmisión sexual. A menudo dan muchos síntomas e incluso fiebre. Las prostatitis crónicas suelen asentarse en las próstatas grandes, de personas de más de 50 años con hipertrofia prostática benigna. Los síntomas pasan generalmente desapercibidos. El tratamiento antibiótico suele tardar semanas en las prostatitis.

La hiperplasia benigna de próstata, Hiperplasia Prostática Benigna (HPB) o adenoma prostático. No se trata de cáncer, sino de crecimiento del órgano (al contrario que la mayoría, que tienden a atrofiarse con la edad) hasta llegar a hipertrofiarse. Son cambios normales que sufre la próstata en los hombres a medida que envejecen. Puede causar síntomas de irritación de la vejiga, como urgencia para orinar, menor fuerza en el chorro de orina, u orinar repetidas veces; esto se denomina prostatismo. Posee diferentes complicaciones, tales como infecciones urinarias a repetición, retención urinaria completa, insuficiencia renal, hematuria y litiasis vesical.

El cáncer de próstata. Es muy común en los hombres. Estudios corroboran la presencia del mismo en hombres de edad avanzada mediante una biopsia de próstata. En la mayoría de los hombres evoluciona paulatinamente (mueren por causas naturales muchos años después) sin que el cáncer les afecte la calidad de vida. En unos pocos casos el cáncer es agresivo. Los tratamientos varían según el estadio de la neoplasia, variando desde la cirugía y radioterapia con fines curativos hasta tratamientos paliativos con hormonoterapia y quimioterapia.


Enric Corbera (Bioneuroemoción)

PROSTATA

1ª Etapa (Supervivencia)

Conflicto:
Conflicto arcaico (proyecta sobre la L3). Pérdida en la familia. Protección de los nietos (miedo, como si los depredadores vinieran a comérselos). O sentir que debe ser más competente con su mujer (probablemente más joven). También el sentir que vive una sexualidad fuera de la norma (señor de 60 con una chica de 20-25) Viejo Verde. O una historia de castración (la mujer castra al hombre con sus normas: “Si no haces eso, hoy no hay cama” o “Quiero hacer el acto sexual, pero no puedo”.
Conflicto derivado de situaciones dramáticas de los hijos, pareja, nietos o equivalente: Un accidente, una enfermedad, la muerte. Todo ello nos disgusta.

Resentir: “Quiero hacer el acto sexual, pero no puedo". "Quiero nietos". “Tengo que estar a la altura para satisfacer a mi mujer, porque ésta es mucho más joven que yo y no sé si seré capaz".

El protector. Contiene unas células que producen parte del líquido seminal que protege y nutre el espermatozoide. Formado por varios tejidos (1ª y 3ª etapa). Tiene una función de director de orquestra que permite poner en marcha la máquina reproductora en los hombres de edad.

Hay cánceres de útero después de una menopausia y de próstata más tarde.
En la evolución somos abuelos: “Mis hijos no tienen niños”

Ejemplos:
a) Un Señor que lleva a su mujer al hospital y ésta “pare” en el coche. Sangre, líquidos, se traumatiza y hace un cáncer de próstata
b) Sacerdote que es terapeuta y siente la necesidad biológica de hacer el amor a una de sus pacientes. Para él esto es algo sucio.

Siempre se le tendría que hacer la misma pregunta a nuestro paciente que tenga problemas en el útero o en la próstata: ¿QUÉ ES LO QUE SIEMPRE ESTAS PENSANDO, DESDE QUE TE LEVANTAS HASTA QUE TE ACUESTAS?

Louise L. Hay

PROSTATA
Causa probable: Representa el principio masculino. Temores que debilitan la masculinidad. Renuncia. Presión y culpa sexuales. Creencia en el envejecimiento.

Nuevo modelo mental: Acepto mi masculinidad y me complazco en ella. Me amo y me apruebo. Acepto mi poder. Soy eternamente joven de espíritu.

Jacques Martel

PROSTATA
La próstata está vinculada a mi sentimiento de potencia y capacidad sexual. Ya que son frecuentemente los hombres mayores que padecen de trastornos de la próstata, debo preguntarme: ¿Estoy satisfecho y a gusto en mi sexualidad? ¿Vivo frustración, impotencia o quizás incluso confusión de cara a mi sexualidad y también frente a mi búsqueda de una pareja quizás más joven? ¿Sería mejor dejarlo todo?
Quizás ahora me siento inútil, ineficaz, incapaz de ser un “hombre verdadero”. Vivo el miedo intenso de no estar en las normas sexuales implantadas por la sociedad.
Debo aprender a desculpabilizarme y a dejar de estar tenso en cuanto a la “excelencia” que requiere la sociedad por parte mía. Debo tomar consciencia de mi valor no según mis “hazañas sexuales” sino mirando todas las bellas cualidades humanas que poseo.

Si tengo una dificultad en la próstata, debo preguntarme si vivo dificultad y culpabilidad frente a mis nietos o frente a mis propios hijos que, incluso adultos, son aún para mí, unos “pequeñines” y “frágiles”. Tengo miedo de que éstos estén en peligro, bien moralmente, bien físicamente, y sobre todo frente a cualquier situación que puede estar vinculada con la sexualidad y que aparece a mis ojos como sucia o que sale de las normas habituales y establecidas por la sociedad.
Si no tengo hijos, ni nietos, la dificultad puede vivirse con un sobrino o un niño del barrio que considero “como formando parte de la familia”.

Debo aprender a hacer confianza y el hecho de tener miedo de que suceda algo grave o algún daño a la gente a quien amo sólo atrae más el objeto de mi temor. Tengo confianza en que todos estamos guiados y protegidos interiormente, incluidos los por quienes me preocupo. Así evitaré el desarrollo del cáncer de la próstata.


Cuando cae la próstata, ejerce una gran presión sobre la vejiga. Indica que tengo dificultad en soltar los sentimientos de inutilidad que me he construido interiormente, la orina representando la liberación de mis emociones negativas. Reconozco cada vez más mi valía y sé que mi contribución a la sociedad es inestimable.

La prostatitis es la inflamación de la próstata. Puedo vivir decepción o frustración, bien frente a lo que mi pareja espera de mis proezas sexuales, bien frente a mí mismo porque me culpo por no ser más “viril”, más “excelente”.

Opino que soy viejo, “inútil, “acabado”. Es pues importante que acepte que mi sexualidad puede haber cambiado y evolucionado con el tiempo, pero que puede ser igual de excitante y completa.



Lisa Bourbeau

PROSTATA

Bloqueo físico: Los problemas de próstata más comunes son la inflamación, los tumores y el cáncer.

Bloqueo emocional: Esta glándula es el enlace entre el cuerpo humano y el centro de energía (chacra) sacro, la energía del poder de crear. Los problemas de la próstata son mucho más frecuentes después de los 50 años. Le indican a quien los sufre que deja que le moleste una situación en la cual siente impotencia, una situación que no puede controlar a su antojo. Se cansa de la vida. Estos problemas le indican que no puede controlarlo todo en la vida y que a veces el universo nos envía situaciones que nos ayudan a soltarnos con el fin de crear otra cosa mejor. Cuando el hombre experimenta un sentimiento de impotencia, al mismo tiempo su libido disminuye. Esta disminución es simplemente un reflejo de lo que sucede en su interior.

Bloqueo mental: Tu problema de próstata tiene como finalidad ayudarte a restablecer contacto con tu poder de crear tu vida. Deja de creer que porque envejeces, eres menos poderoso y menos capaz de crear. Es cierto que el cuerpo se deteriora con el tiempo y ello es natural. Sin embargo, esta es la ocasión ideal para que utilices todas las fuerzas emocionales y mentales que has adquirido con el paso de los años y crees otra cosa, permitiendo que los más jóvenes te ayuden físicamente. Debes dejar de creer que porque decides delegar, pierdes valor. Al contrario. A eso se llama sabiduría.

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