lunes, 18 de enero de 2016

Capricornio y los trastornos de rodilla

Nos encontramos bajo las influencias del tránsito del Sol por el signo de Capricornio. Es por ello, que vamos a dedicar una serie de artículos a analizar, desde varios puntos de vista, las enfermedades más comunes relacionadas con este signo.

Los textos astrológicos coinciden en asignar al signo Capricornio las siguientes zonas fisiológicas: Rige la piel, las rodillas, las articulaciones y el pelo.

Las aflicciones que pueden clasificarse bajo el signo de Capricornio son determinadas por los planetas que puedan estar afligidos en este signo. 

Eczemas, erisipela, lepra, dislocaciones de huesos y rodillas débiles, pueden ser causados por las aflicciones de Sagitario.

Para el desarrollo de este artículo, vamos a centrarnos en el estudio de los trastornos en la articulación de la rodilla.


ARTICULACIÓN DE LA RODILLA

Wikipedia

Se llama articulación de la rodilla a la articulación central de los miembros posteriores o inferiores de los vertebrados, en el caso de la especie humana es la articulación central de los miembros inferiores.

La rodilla está formada por la unión de 2 importantes huesos, el fémur en su porción distal, y la tibia en la porción proximal. Dispone asimismo de un pequeño hueso, llamado rótula, que se articula con la porción anterior e inferior del fémur. Puede realizar principalmente movimientos de flexión y extensión.

Está rodeada por una cápsula articular y varios ligamentos que le dan estabilidad. En sus proximidades se insertan potentes músculos que hacen posible el movimiento de la extremidad.

En el ser humano, la articulación de la rodilla es la articulación más grande del cuerpo y una de las más complejas. Sirve de unión entre el muslo y la pierna. Soporta la mayor parte del peso del cuerpo en posición de pie. Está compuesta por la acción conjunta de los huesos fémur, tibia, rótula y dos discos fibrocartilaginosos que son los meniscos. Fémur y tibia conforman el cuerpo principal de la articulación, mientras que la rótula actúa como una polea y sirve de inserción al tendón del músculo cuadriceps y al tendón rotuliano cuya función es transmitir la fuerza generada cuando se contrae el cuádriceps.

La rodilla está sustentada por fuertes ligamentos que impiden que sufra una luxación, siendo los más importantes el ligamento lateral externo, el ligamento lateral interno, el ligamento cruzado anterior y el ligamento cruzado posterior.

Es una articulación compuesta que está formada por dos articulaciones diferentes:
  • Articulación femorotibial: Es la más importante y pone en contacto las superficies de los cóndilos femorales con la tibia. Es una articulación bicondilea (con dos cóndilos). 
  • Articulación femoropatelar: Está formada por la tróclea femoral y la parte posterior de la rótula. Es una diartrosis del género troclear.
El principal movimiento que realiza es de flexoextensión, aunque posee una pequeña capacidad de rotación cuando se encuentra en flexión. En los humanos es vulnerable a lesiones graves por traumatismos, muy frecuentemente ocurridos durante el desarrollo de actividades deportivas. También es habitual la existencia de artrosis que puede ser muy incapacitante y precisar una intervención quirúrgica.

Elementos óseos:

Representación de los cóndilos del fémur.
El extremo inferior del fémur presenta dos protuberancias redondeados llamadas cóndilos que están separadas por un espacio intermedio que se denomina espacio intercondileo.

Por su parte el extremo superior de la tibia posee dos cavidades, las cavidades glenoideas, que sirven para albergar a los cóndilos del fémur. Entre las dos cavidades glenoideas se encuentran unas prominencias, las espinas tibiales, en las que se insertan los ligamentos cruzados. En la parte anterior de la tibia existe otro saliente, la tuberosidad anterior que sirve de inserción al tendón rotuliano.

Por otra parte la rótula se articula en su porción posterior con una parte del fémur que se llama tróclea femoral. Entre ambas superficies se interpone un cartílago, el cartílago prerrotuliano que amortigua la presión entre los dos huesos.

Meniscos:

Son dos fibrocartílagos que no poseen vasos sanguíneos ni terminaciones nerviosas, por lo que al lesionarse no se siente dolor agudo pero si molestia en la zona. Están dispuestos entre la tibia y el fémur y hacen de nexo entre estos, pues las cavidades glenoidales de la tibia son poco cóncavas mientras los cóndilos femorales presentan una convexidad más acentuada. Desempeñan un papel importante como medios de unión elásticos y transmisores de las fuerzas de compresión entre la tibia y el fémur. Los meniscos disminuyen su grosor de fuera a dentro, el exterior tiene forma de "O" y el interno de "C" o "media luna". La cara superior de estos es cóncava y la inferior plana. Se adhieren a la cápsula articular por su circunferencia externa mientras la interna queda libre. Ambos meniscos quedan unidos entre sí por el ligamento yugal.


Cápsula articular:

La articulación está envuelta por una cápsula fibrosa que forma un espacio cerrado en el que se alberga la extremidad inferior del fémur, la rótula y la porción superior de la tibia. La cubierta interna de esta cápsula es la membrana sinovial que produce el líquido sinovial.

El líquido sinovial baña la articulación, reduce la fricción entre las superficies en contacto durante los movimientos y cumple funciones de nutrición y defensa.

Ligamentos:
Ligamentos de la rodilla.

La rodilla está sustentada por varios ligamentos que le dan estabilidad y evitan movimientos excesivos. Los ligamentos que están en el interior de la cápsula articular se llaman intraarticulares o intracapsulares, entre los que se encuentra el ligamento cruzado anterior y el ligamento cruzado posterior. Por otra parte los ligamentos que están por fuera de la cápsula articular se llaman extrarticulares o extracapsulares como el ligamento lateral interno y el ligamento lateral externo.

Intraarticulares:

Ligamento cruzado anterior (LCA).
Ligamento cruzado posterior (LCP).
Ligamento yugal o ligamento transverso. Une los meniscos por su lado anterior.
Ligamento meniscofemoral anterior o Ligamento de Humphrey. Del menisco externo al cóndilo interno del fémur.
Ligamento meniscofemoral posterior o Ligamento de Wrisberg. Del menisco externo al cóndilo interno del fémur, por detrás del meniscofermoral anterior.

Extrarticulares:
·         Cara anterior
Ligamento rotuliano que une la rótula a la tibia.
·         Cara posterior
Ligamento poplíteo oblicuo o tendón recurrente. Une el tendón del músculo semimembranoso al cóndilo externo del fémur.
Ligamento poplíteo arqueado. Une el cóndilo externo del fémur con el margen de la cabeza de la tibia en la rodilla.
·         Cara interna
Ligamento alar rotuliano interno. Une el borde de la rótula al cóndilo interno del fémur.
Ligamento menisco rotuliano interno. Une la rótula al menisco interno.
Ligamento lateral interno o ligamento colateral tibial.
·         Cara externa
Ligamento alar rotuliano externo. Une el borde de la rótula al cóndilo externo del fémur.
Ligamento menisco rotuliano externo. Une la rótula al menisco externo.
Ligamento lateral externo o ligamento colateral peroneo.

Bolsas serosas:
La articulación de la rodilla dispone de más de 12 bolsas serosas que amortiguan las fricciones entre las diferentes estructuras móviles. Las principales son:

Bolsa serosa prerrotuliana.
Bolsa serosa de la pata de ganso.
Bolsa serosa poplítea.

Vasos sanguíneos:

El riego sanguíneo de la rodilla proviene fundamentalmente de 3 arterias, la arteria femoral, la arteria poplítea y la arteria tibial anterior. De estos troncos principales surgen otros más pequeños que forman un círculo alrededor de la articulación llamado círculo anastomótico de la rodilla, del cual surgen a su vez otras ramas secundarias que proporcionan sangre a las diferentes estructuras.

Las ramas más importantes son:

Arteria genicular superior medial. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular superior lateral. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular inferior medial. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular inferior lateral. Procede de la arteria poplítea.
Arteria genicular descendente. Procede de la arteria femoral.
Arteria recurrente tibial anterior. Procede de la arteria tibial anterior.

El retorno venoso tiene lugar fundamentalmente a través de la vena poplítea que pasa por el hueco poplíteo paralela a la arteria del mismo nombre y desemboca en la vena femoral.

Musculatura:
A continuación se expone la lista de los músculos que actúan sobre la rodilla. Hay que tener en cuenta que algunos de ellos intervienen en varios movimientos por lo que se reseñan dos veces, por ejemplo el músculo sartorio que puede contribuir al movimiento de flexión y al de rotación interna.

·         Músculos flexores. Se sitúan en la parte posterior del muslo.

o    Isquiotibiales: Bíceps femoral. Músculo semimembranoso. Músculo semitendinoso.
o    Accesorios: Músculo poplíteo. Está situado en la porción posterior de la rodilla, debajo de los gemelos. Músculo sartorio. Se encuentra en la parte anterior del muslo y lo cruza en diagonal.
  
·         Músculos extensores. Están situados en la parte anterior del muslo.

o    Cuadriceps. Está compuesto por cuatro músculos: Recto femoral. Vasto medial. Vasto lateral. Vasto intermedio.

·         Músculos que producen rotación externa.
o    Tensor de la fascia lata
o    Bíceps femoral

·         Músculos que producen rotación interna.

o    Sartorio
o    Semitendinoso
o    Semimembranoso
o    Recto interno
o    Poplíteo
  
Patología
Lesiones de ligamentos y meniscos
Rotura de menisco
Rotura de ligamento lateral interno
Rotura de ligamento lateral externo
Rotura de ligamentos cruzados
Lesiones tendinosas
Fracturas
Luxaciones: Luxación de rótula. Luxación tibiofemoral
Derrame articular
Gonartrosis
Artritis
Enfermedad de Osgood-Schlatter
Condromalacia rotuliana
Enfermedad de Hoffa
Quiste de Baker
Bursitis
Ostecondrosis disecante
Deformidades
Genu laxum
Genu recurvatum
Genu flexum
Genu valgum
Genu varum


Enric Corbera (Bioneuroemoción)

RODILLAS 
3ª Etapa (Movimiento/valoración).
Conflicto: Están los cuatro puntos de desvalorización: Evaluación. Resultado obligatorio. Falta de respeto, La dirección y además… Hay sumisión, problemas en la adolescencia “Estoy en sumisión y no quiero ceder, ¡no!, ¡no!, y ¡no!”.

RODILLA, ARTROSIS 
3ª Etapa (Movimiento/valoración).
Una persona que sufre, de dolor artrosis, es porque no estamos respetando lo fundamental de nosotros, “EL RESPETO”.
La patología afecta a la sinovial de la rodilla, cuando hay derrame sinovial significa, que hay “sumisión”, que “estamos doblegando las rodillas”.

Conflicto: Sumisión. Problemas ligados a la adolescencia (donde se concentra la autoridad). 
Resentir: “No puedo hacer lo que quiero". "No quiero someterme a la ley del padre". “Me gustaría tener un poco más de dulzura en mi sumisión”. “Estoy de acuerdo en someterme, pero dulcemente”.
Además hemos visto la cápsula articular cuya función es la protección. Así se añade: “no tengo protección”. Debemos trabajar todos estos resentires.

Cuatro Conflictos:
1. La desvalorización, que es el resultado que quiero.
2. la sumisión.
3. La adolescencia.
4. La dirección: Conflictos de elección (profesional, sentimental, sexual, pero a nivel de emociones)
La lateralidad es lo último que hay que mirar.
Rodilla derecha: "Yo he querido irme, he deseado irme pero no he podido".
Rodilla izquierda: "Me he ido pero siento haberme marchado".
Mesetas tibiales: Simbólicamente es la justicia (puedo o no puedo...)


MENISCO 
3ª Etapa (Movimiento/valoración).
Sirve para adaptar y amortiguar.
Conflicto: Conflictos de adaptar y amortiguación. (Simbólico). Conflicto de adaptación a las órdenes.
Resentir: “No puedo adaptarme a las órdenes que vienen de arriba, de encima mío". “De tanta presión, no puedo amortiguar”. "Yo amortiguo y amortiguo y al final no puedo más". “Un poco más de flexibilidad por favor".


Louise L. Hay

RODILLAS 
Causa probable: Representan el orgullo y el yo. Soy flexible y me muevo con soltura. Orgullo y obstinación. Incapacidad de inclinarse. Temor. Inflexibilidad. Terquedad.
Nuevo modelo mental: Perdón, comprensión, compasión. Me inclino y me muevo con soltura. Todo está bien.


Jacques Martel

RODILLAS 
Las rodillas son las articulaciones en las cuales me arrodillo, me abandono a la jerarquía normal o a lo que está encima mío y también al movimiento y a la dirección que tienen lugar. Las rodillas manifiestan por lo tanto mi grado de flexibilidad y sirven para amortiguar los golpes cuando la presión es demasiado alta. Están afectados cuando me desvalorizo con relación a mi físico o mis marcas deportivas. Si tengo dificultad en doblar las rodillas, demuestro con esto cierta rigidez. Puede ser porque mi ego es muy fuerte y orgulloso. Una rodilla que dobla fácilmente es un signo de humildad y flexibilidad. Las rodillas son necesarias para mantener mi posición social y mi estatuto.

Si tengo problemas en las rodillas, debo interrogarme para saber si soy testarudo, rígido, orgulloso. Si mis rodillas ya no responden, ¿vivo quizás un conflicto con la autoridad (mi jefe, mis padres, etc.)? ¿Tengo miedo de tomar cierta acción para ir hacia delante? Tengo yo la sensación de que debo “doblar” en cierta situación o deba “doblarme” delante de alguien o algo?
Si tengo fluidos al nivel de las rodillas ( me inhibo emocionalmente contra el flujo natural de los acontecimientos (resistencia al movimiento).
Si mis rodillas están lastimadas, se puede tratar de arrogancia, testarudez o una resistencia que hace que cualquier progreso y avance sea rígido o doloroso.
También puede que me desvalorice, me disminuya frente a mi físico o mis marcas deportivas y entonces, hay muchas probabilidades de que me haga daño a las rodillas. La inflamación o el dolor pueden indicar una rigidez frente a la autoridad o el sistema de leyes vigentes. Puedo tener frecuentemente la sensación que debo obedecer (ej.: delante de un padre, un profesor, jefe, incluso el cónyuge, etc.) y “esto no me apetece en absoluto”.
Puede que viva un conflicto mental, una obstinación egoísta a no dejar fluir o a darme.

Los daños óseos o de los tejidos blandos se vinculan con un profundo conflicto interior e implican el abandono, a un nivel más profundo, el abandono de mi ego y de mi orgullo. Por esto, si quiero eliminar las dolencias que afectan mi rodilla, debo aceptar abrirme al mundo que me rodea y aceptar que pueda tener que cambiar mi modo de ser en ciertos aspectos.

En el caso del higroma que afecta en particular a las monjas y monjes, debo preguntarme cuál es el conflicto que vivo para con mi espiritualidad y las implicaciones que conlleva en mi vida. El dolor que siento cada vez que me pongo de rodillas (para rezar por ejemplo) me recuerda mi conflicto interior y la necesidad de decidir por mí mismo lo que quiero en mi vida y hacer los cambios apropiados. Acepto arrodillarme delante de alguien o una situación, o quizás simplemente, delante de la vida en general, para poder recibir ayuda y abrirme a una nueva realidad que no podía ver antes ya que estaba encarcelado en mi propio universo. Y tengo todo el potencial necesario para aceptar nuevas responsabilidades.
Si vivo frustración y culpabilidad porque me doy cuenta que siempre quiero tener razón y que mi deseo de potencia social superior es insaciable, me paro y me cuestiono sobre mis verdaderos valores para volver a lo esencial y para permitir volver a mi corazón en vez de dejar todas las decisiones a mi lado racional.


Lisa Bourbeau

RODILLAS

BLOQUEO FÍSICO: La definición que sigue abarca todo problema que pueda afectar la función natural de la rodilla y todo dolor en ella.

BLOQUEO EMOCIONAL: Un dolor en la rodilla o un problema que perjudique una de sus funciones es señal de una falta de flexibilidad en la forma de enfocar el porvenir. Dicho dolor se manifiesta en la persona que es orgullosa o testaruda y que no quiere doblegarse ante las ideas o los consejos de los demás. Esta persona se ocasiona más perjuicio que beneficio con esta actitud inflexible porque se impide encontrar medios más fáciles para hacer frente a su futuro.

BLOQUEO MENTAL: Este dolor te dice que dejes de creer que eres flexible. Recuerda que tu cuerpo siempre quiere advertirte de algo de lo que no eres consciente. No tienes por qué tener miedo de perder el control si aceptas las ideas nuevas de los demás y si permites enfocar tu porvenir o el de aquellos a quienes amas de otra manera. No tienes que seguir creyendo que doblegarte quiere decir arrodillarte ante los demás o ser una persona sumisa. Tu inflexibilidad puede provenir del miedo a ser como tus progenitores. Date cuenta de que eres un ser distinto a tus padres y que, aun cuando existan similitudes, tú puedes dirigir tu vida a tu modo. Por otro lado, todos necesitamos pedir ayuda algunas veces.

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