sábado, 17 de junio de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 168

LECCIÓN 168

Tu gracia me es dada. La reclamo ahora.

1. Dios nos habla. 2¿No deberíamos nosotros acaso hablarle a Él? 3Dios no es algo distante. 4No trata de ocultarse de nosotros. 5Somos nosotros los que tratamos de ocultarnos de Él, y somos víctimas del engaño. 6Él siempre está enteramente accesible. 7Él ama a su Hijo. 8De nada, excepto de esto se puede estar seguro, pero con eso basta. 9Él amará a su Hijo eternamente. 10Aun cuando su mente duerme, Él lo ama. 11Y cuando su mente despierte, Él lo seguirá amando con un Amor que jamás ha de cambiar.

2. Si supieras el significado de Su Amor, tanto la esperanza como la desesperación serían imposibles. 2Pues toda esperanza queda­ría colmada para siempre y cualquier clase de desesperación sería inconcebible. 3Su gracia es Su respuesta para toda desespe­ración, pues en ella radica el recuerdo de Su Amor. 4¿Cómo no iba Él a proporcionar gustosamente los medios a través de los cuales puede reconocerse Su Voluntad? 5Su gracia es tuya sólo con que la reconozcas. 6Y Su memoria despertará en la mente que le pida los medios a través de los cuales su sueño termina.

3. Hoy le pedimos a Dios el regalo que con más celo ha conser­vado dentro de nuestros corazones, en espera de que se le reco­nozca. 2Se trata del regalo mediante el cual Dios se inclina hasta nosotros y nos eleva, dando así Él Mismo el último paso de la salvación. 3Todos los pasos, excepto éste, los aprendemos siguiendo las instrucciones de Su Voz. 4Pero al final es Él Mismo Quien viene, y tomándonos en Sus Brazos hace que todas las telarañas de nuestro sueño desaparezcan. 5Su regalo de gracia es algo más que una simple respuesta, 6pues restaura todas las memorias que la mente que duerme había olvidado y toda la certeza acerca del significado del Amor.

4. Dios ama a Su Hijo. 2Pídele ahora que te proporcione los medios a través de los cuales este mundo desaparece, y primero vendrá la visión, y un instante más tarde, el conocimiento. 3Pues en la gracia ves una luz envolver al mundo con amor, y al miedo borrarse de todos los semblantes conforme los corazones se alzan y reclaman la luz como suya. 4¿Qué queda ahora que pueda demorar al Cielo un sólo instante más? 5¿Qué queda aún por hacer cuando tu perdón descansa sobre todas las cosas?

5. Hoy es un día nuevo y santo, pues recibimos lo que se nos ha dado. 2Nuestra fe radica en el Dador, no en nuestra aceptación. 3Reconocemos nuestros errores, pero Aquel que no sabe de erro­res es Quien ha de responder a ellos, proporcionándonos los medios con los que podemos dejarlos atrás y elevarnos hasta Él con gratitud y amor.

6. Y Él desciende para recibirnos, según nosotros nos acercamos a Él. 2Pues lo que Él nos ha preparado, Él lo da y nosotros lo recibi­mos. 3Tal es Su Voluntad, pues Él ama a Su Hijo. 4A Él elevamos nuestras oraciones hoy, devolviéndole tan sólo la palabra que Él nos dio a través de Su Propia Voz, Su Palabra, Su Amor:

5Tu gracia me es dada. 6La reclamo ahora. 7Padre, vengo a Ti. 8Y Tú vendrás a mí que te lo pido, 9pues soy el Hijo que Tú amas.


¿Qué me enseña esta lección?

No hay mayor bendición que aquella que nos regala el Amor.

Es la mano tendida por nuestro Padre, ofreciéndonos su aliento e invitándonos a seguir sus pasos y a hacer su Voluntad.

Permanecer bajo el gobierno de las leyes fabricadas por el ego, nos lleva a permanecer prisionero de nuestros propios errores; nos lleva a quedar sumidos en la tristeza, la desolación, la pena, el dolor, la depresión… Buscamos la felicidad allí donde nunca podremos encontrarla. Cuando nos parece que la hemos conquistado se nos escapa entre los dedos como si de arena fina se tratara. El mundo de lo temporal no nos puede ofrecer la felicidad que nos brinda el Verdadero Ser, el cual es Eterno,

El Padre siempre está dispuesto para atender las peticiones del Hijo, pero esas solicitudes deben estar bien dirigidas. Cuando nos dirijamos a nuestro Hacedor, no le pidamos que nos ayude a que triunfe nuestro equipo favorito de futbol, pues esa solicitud nunca encontrará su destino. Dios es Unidad, ¿cómo le vamos a pedir algo que atente contra ese Principio? No tendría sentido. Más bien deberíamos pedirle la expiación de ese error que nos lleva a concebir las relaciones con una visión de separabilidad.

Dios siempre nos responde cuando le hablamos desde el Espíritu. Para Él, el cuerpo no es nada, tan sólo un vehículo cuyo papel es favorecer la comunicación. Los dictados proceden de la Mente.

Ejemplo-Guía: "El verdadero antídoto contra la desesperación"

No he pretendido con el título de este ejemplo-guía que nos suele a una estrategia de venta. A nadie se le escapa a estas alturas de los Ejercicios del Curso, que no estamos hablando de remedios mágicos dirigidos a la curación del cuerpo, ni tan siquiera de las enfermedades de la mente, tal y como la trata la medicina de este mundo.

Es más, no quisiera dar la impresión  de que podemos utilizar un método, una estrategia, una manera de hacer las cosas, que nos conducirá a conseguir logros en el mundo de las formas. Lo hemos dicho en muchas otras ocasiones, si nuestra mente cree que el cuerpo puede enfermar, justificará el uso de remedios y con ello estará alimentando el error básico de darle credibilidad al cuerpo.

El antídoto al que hacemos referencia se conoce en la terminología utilizada en el Curso como Expiación, es decir, corregir el error de la creencia en la separación, de que somos un cuerpo físico y de que somos pecadores, dignos merecedores del castigo divino.

La Expiación la dispensa la Voz que nos habla por nuestro Padre, el Espíritu Santo. La corrección que nos brinda el Espíritu Santo es un regalo de nuestro Hacedor. Ese antídoto nos hace invulnerables al veneno del miedo. Sitúa a nuestra mente errada en una nueva dimensión, en la cual, el aspecto concreto de la materia es sustituido por la Visión Espiritual del Ser, lo que nos lleva a expresarnos desde una Menta Correcta.

El vernos tal y como verdaderamente somos, nos lleva a tener la certeza de que Dios nos ofrece su gracia y nos aporta la seguridad de que gozamos de una total invulnerabilidad. 

Si el miedo está ausente, la desesperación también lo estará. El desapego a todo lo material, nos liberará del sufrimiento y del dolor. Tendremos la percepción de estar en el mundo, pero tendremos la absoluta certeza de que no pertenecemos a él.

Reflexión: ¿Cómo hablo con Dios?

viernes, 16 de junio de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 167

LECCIÓN 167

Sólo hay una vida y ésa es la vida que comparto con Dios.

1. No existen diferentes clases de vida, pues la vida es como la verdad. 2No admite grados. 3Es la única condición que todo lo que Dios creó comparte. 4Y al igual que todos Sus Pensamientos, no tiene opuesto. 5La muerte no existe porque lo que Dios creó comparte Su Vida. 6La muerte no existe porque Dios no tiene opuesto. 7La muerte no existe porque el Padre y el Hijo son uno.

2. En este mundo parece haber un estado que es lo opuesto a la vida. 2Tú lo llamas muerte. 3Sin embargo, hemos aprendido que la idea de la muerte adopta muchas formas. 4Es la idea subya­cente a todos los sentimientos que no son de suprema felicidad. 5Es la alarma a la que respondes cuando reaccionas de cualquier forma que no sea con perfecta alegría. 6Todo pesar, sensación de pérdida, ansiedad, sufrimiento y dolor, e incluso el más leve sus­piro de cansancio, cualquier ligera incomodidad o fruncimiento de ceño, dan testimonio de la muerte. 7Por lo tanto, niegan que vives.

3. Tú crees que la muerte es algo que sólo tiene que ver con el cuerpo. 2Sin embargo, es sólo una idea, y no tiene nada que ver con lo que se considera físico. 3Los pensamientos se encuentran en la mente. 4Éstos pueden entonces aplicarse según lo dicte la mente. 5Y es en su punto de origen donde debe efectuarse el cam­bio si es que éste ha de tener lugar. 6Las ideas no abandonan su fuente. 7El énfasis que este curso ha puesto en esta idea se debe al papel central que ocupa en nuestros intentos de que cambies de parecer con respecto a ti mismo. 8Es la razón de que puedas curar. 9Es la causa de la curación. 10Es la razón de que no puedas morir. 11Su veracidad te estableció como uno con Dios.

4. La muerte es el pensamiento de que estás separado de tu Crea­dor. 2Es la creencia de que las condiciones cambian y de que las emociones varían debido a causas que no están bajo tu control, que no son obra tuya y que tú jamás puedes cambiar. 3Es la creen­cia fija de que las ideas pueden abandonar su fuente y adquirir cualidades que ésta no posee, convirtiéndose así en algo dife­rente de su origen, aparte de éste en lo relativo a su naturaleza, así como en lo relativo al tiempo, a la distancia y a la forma.

5. La muerte no puede proceder de la vida. 2Las ideas permane­cen unidas a su fuente. 3Pueden extender todo lo que su fuente contiene. 4En este sentido, pueden ir mucho más allá de sí mis­mas. 5Pero no pueden dar origen a lo que jamás se les dio. 6Tal como fueron concebidas, así será como ellas a su vez conciban. 7Tal como nacieron, así es como darán a luz. 8Y de allí de donde provinieron, allí mismo regresarán.

6. La mente puede pensar que duerme, pero eso es todo. 2No puede cambiar su estado de vigilia. 3No puede hacer un cuerpo, ni tampoco habitar en un cuerpo. 4Lo que es ajeno a la mente no existe porque no tiene una fuente. 5La mente crea todas las cosas que existen, pero no puede otorgarles los atributos que no posee, ni tampoco cambiar su propio estado eterno de plena conciencia. 6No puede dar lugar a lo físico. 7Lo que parece morir no es sino la señal de que la mente está dormida.

7. Lo opuesto a la vida tan sólo puede ser otra forma de vida. 2Como tal, se puede reconciliar con lo que la creó porque no es realmente un opuesto. 3Su forma puede cambiar, así como apa­rentar ser lo que no es. 4Mas la mente es mente, tanto si está des­pierta como dormida. 5No es lo opuesto a nada que ella misma haya creado, ni a lo que parece hacer mientras cree estar dormida.

8. Dios sólo crea mentes despiertas. 2Él no duerme, y Sus creacio­nes no pueden poseer algo que Él no les confiera, ni dar lugar a condiciones que Él no comparte con ellas. 3El pensamiento de muerte no es lo opuesto a los pensamientos de vida. 4Libres para siempre de toda oposición, los Pensamientos de Dios son eterna­mente inmutables, y tienen el poder de extenderse inmutable­mente para siempre, aunque dentro de sí mismos, pues son omnipresentes.

9. Lo que parece ser lo opuesto a la vida es meramente un sueño. 2Cuando la mente elige ser lo que no es y asumir un poder que le es ajeno y que no posee, un estado foráneo al que no puede adap­tarse o una condición falsa que no forma parte de su Fuente, simplemente parece que se va a dormir por un rato. 3Y sueña al tiempo: un intervalo en el que lo que parece acontecer en reali­dad nunca ha sucedido, los cambios ocurridos carecen de funda­mento y los acontecimientos que parecen tener lugar no están en ninguna parte. 4Cuando la mente despierta, sencillamente conti­núa siendo como siempre fue.

10. Seamos hoy criaturas de la verdad, y no neguemos nuestro santo patrimonio. 2Nuestra vida no es como nos la imaginamos. 3¿Quién podría cambiar la vida sólo porque cierre los ojos, o porque haga de sí mismo lo que no es al estar dormido y ver en sueños algo opuesto a lo que él es? 4 Hoy no pediremos la muerte en ninguna de sus formas. 5Tampoco dejaremos que ni siquiera por un instante cosas imaginarias que aparentemente se oponen a la vida moren allí donde Dios Mismo estableció el Pensamiento de vida eterna.

11. Hoy procuraremos mantener su santo hogar tal como Él lo esta­bleció y como Su Voluntad dispone que sea eternamente. 2Él es Dueño y Señor de lo que hoy pensamos. 3Y en Sus Pensamientos, que no tienen opuesto, entenderemos que sólo hay una vida, y ésa es la vida que compartimos con Él, con toda la creación, así como con sus pensamientos, los cuales Él creó como una unidad de vida que no puede separarse con la muerte ni abandonar la Fuente de vida de donde provino.

12. Compartimos una sola vida porque tenemos una sola Fuente desde la que nos llega la perfección, la cual permanece por siem­pre en las santas mentes que Él creó perfectas. 2Somos ahora tal como siempre hemos sido y como seremos siempre. 3La mente que duerme no puede sino despertar, según ve su propia perfec­ción reflejando al Señor de la Vida tan perfectamente que se funde con lo que allí se ve reflejado. 4Y ahora ya no es un simple reflejo, 5sino que se convierte en aquello que refleja y en la luz que hace que el reflejo sea posible. 6La visión deja ahora de ser necesaria. 7Pues una mente despierta es aquella que conoce su Fuente, su Ser y su Santidad.


¿Qué me enseña esta lección?


Las ideas no abandonan su fuente. Si hemos sido creados a Imagen y Semejanza de nuestro Padre, gozamos de su Eternidad, pues hemos sido Emanados de su Mente como un Pensamiento con capacidad para desarrollarse y crear.

En el mundo temporal, la mente ha quedado prisionera de las percepciones que recibe de dicho Plano, hasta tal punto, que ha dado lugar a la fabricación de ideas que le llevan al error de que su única realidad es la que es capaz de percibir por los sentidos físicos.

Desde este punto de visto erróneo, el cuerpo es transitorio y a la fase experimentada por su transición se le llama muerte. Podemos decir, que la mente se encuentra identificada con un mundo ilusorio, se encuentra dormida a la verdadera realidad viviendo un sueño permanente en el que experimenta las leyes fabricadas por el ego: miedo, culpa, castigo, dolor, enfermedad, etc.

Por lo tanto, el origen de la muerte es mental, pues emana de un pensamiento erróneo. Cada vez que nuestra consciencia se identifica con el “sueño” del ego, está experimentando la vivencia de la muerte, pues en verdad está negando el Principio de la Vida, de la Eternidad y de la Felicidad.

Ejemplo-Guía: "Estamos eligiendo, permanentemente, entre la vida y la  muerte"

"La idea de la muerte adopta muchas formas. Es la idea subya­cente a todos los sentimientos que no son de suprema felicidad. Es la alarma a la que respondes cuando reaccionas de cualquier forma que no sea con perfecta alegría. Todo pesar, sensación de pérdida, ansiedad, sufrimiento y dolor, e incluso el más leve sus­piro de cansancio, cualquier ligera incomodidad o fruncimiento de ceño, dan testimonio de la muerte".

No me he podido resistir a entresacar este párrafo de esta maravillosa Lección, porque me he sentido totalmente identificado con él. Internamente, me resuena esa verdad. Tengo la certeza de que con cada pensamiento de tristeza, se produce una micro-muerte en mi interior. Esta aseveración está siendo demostrada por la ciencia oficial. está confirmado que el estado de nuestra mente influye directamente en las células de nuestro cuerpo. Es la evidencia, de que la ilusión se extiende en todo las fabricaciones que forman parte de la propia ilusión.

Si nuestra mente permanece dormida y como consecuencia de ello sueña que es un cuerpo físico, ese pensamiento se manifestará en el comportamiento de dicho cuerpo.

La Lección de hoy nos revela de una manera definitiva, que el pensamiento sigue a su Fuente. Si somos el Hijo de Dios, si hemos sido emanados de Su Mente Creadora, nuestra Mente nunca puede morir, pues eso significaría que Dios puede morir.

Ese es el error fundamental del ego, creer que Dios puede morir, al igual como muere, desde su visión ilusoria, el cuerpo con el que se encuentra identificado.

¿Cómo podemos permanecer eternamente vivos? ¿Qué debemos hacer?

No busquemos fórmulas externas, pues estaríamos haciendo realidad el sueño. La respuesta es que no tenemos que hacer nada. Es como si le pidiésemos a Dios que nos demuestre su existencia. Hasta ese nivel puede llegar la vanidad y la arrogancia de nuestro ego. 

Vivir, eso es todo lo que podemos hacer y más que hacer, es cuestión de Ser. Ya lo eres Todo, no necesitas nada más. Ser, con plena consciencia de que Eres, perfecto, inocente, amoroso, impecable, abundante. Eres el Hijo de Dios, ¿acaso no es suficiente para vivir en una eterna felicidad? 

Elegir. Tan sólo elegir, Ser. 

Reflexión: La verdadera Vida no finaliza con la muerte del cuerpo.

jueves, 15 de junio de 2017

Géminis y las dolencias en los brazos

Nos encontramos bajo las influencias del tránsito del Sol por el signo de Géminis. Es por ello, que vamos a dedicar una serie de artículos a analizar, desde varios puntos de vista,  las enfermedades más comunes relacionadas con este signo.
Los textos astrológicos coinciden en asignar al signo Géminis las siguientes zonas fisiológicas: los brazos, manos, hombros, pulmones, la glándula “thymus”, las costillas superiores, la tráquea, los bronquios, los capilares, la respiración y sobre la oxigenación de la sangre.
Para el desarrollo de este artículo, vamos a centrarnos en el estudio del brazo y sus dolencias.


BRAZO

Wikipedia

En anatomía humana, el brazo es el segundo segmento del miembro superior, entre la cintura escapular -que lo fija al tronco- y el antebrazo. Se articula con la primera en la escápula y con el segundo en el cúbito. el brazo también es la estructura análoga de un cuadrúpedo, en este caso la pata delantera.

En lenguaje coloquial, brazo suele tomarse con el sentido de extremidad superior -o anterior, según los casos-.

El hueso del brazo es el húmero, que se articula con la escápula por su epífisis proximal, y con el cúbito y radio en su epífisis distal.

Músculos pectorales
  • Pectoral mayor.
  • Pectoral menor.
  • Subclavio.
  • Serrato mayor.

Músculos dorsales. Conectan el brazo con la columna vertebral.
  • Trapecio (superficial).
  • Dorsal ancho (superficial).
  • Elevador de la escápula (profundo).
  • Romboides mayor (profundo).
  • Romboides menor (profundo).

Músculos del hombro. Se originan en la clavícula y acaban en el húmero.
  • Supraespinoso.
  • Infraespinoso.
  • Redondo menor (teres menor).
  • Redondo mayor (teres mayor).
  • Subescapular.
  • Deltoides.

Músculos del brazo.
Grupo anterior (flexores del codo):
  • Bíceps braquial. Tiene dos porciones, larga y corta; es el músculo flexor del antebrazo.
  • Braquial anterior.
  • Coracobraquial.

Grupo posterior (extensor):
  • Tríceps braquial. Tiene tres porciones, larga, externa o vasto externo e interna o vasto interno; es el músculo extensor del antebrazo.

  

Jacques Martel:

BRAZOS (en general)
Los brazos representan mi capacidad para acoger las nuevas  experiencias de la vida. Los uso para tocar y apretar, para expresar mi  creatividad, mi potencial de acción y mi amor. Puedo entrar en contacto con la  gente, acercarme a ellos y acogerlos en mi universo. Les enseño también que los quiero con alegría y armonía. A causa de ellos, paso a la acción, hago mi trabajo o cumplo con mis obligaciones.
Mis brazos comunican y expresan pues mis actitudes y mis sentimientos interiores. Los brazos son muy cercanos al corazón y están vinculados a éstos. Así, la gente siente que el amor y la energía emanan de mi corazón cuando estoy abierto.
Cada mano encierra un centro de energía, situado en la palma, que representa uno de los 21 centros de energía menores (o chakras).
Los dos centros de energía de las manos están directamente conectados con el corazón, así que mis brazos permiten extender mi corazón e ir a llevar amor físicamente y energéticamente. En cambio, si cruzo los brazos instintivamente, me protejo o me cierro a ciertas emociones que no me convienen.


BRAZOS (dolores en los …)
Los dolores de los brazos están vinculados con la dificultad de manifestar el amor en lo que hago, en mi trabajo o en mis acciones de cada día. Es un bloqueo de energía, una inhibición de hacer algo para mí mismo o para los demás. Puedo entonces sentir rigidez muscular, dolor o calor (inflamación). Mis brazos se vuelven menos móviles y más tensos, mis articulaciones (hombros, codos) más dolorosos.
Sé que el papel de mis brazos está en su capacidad de coger las nuevas situaciones y las nuevas experiencias de mi vida. Quizás esté en reacción frente a una nueva situación; ya no encuentro que mi trabajo sea motivador; estoy frustrado o irritado porque no consigo expresarme convenientemente, o porque tengo dificultad en realizar un proyecto. Una situación que califico de “fracaso” podrá exteriorizarse por un dolor en los brazos. Generalmente son los huesos de mis brazos que estarán afectados cuando no soy capaz de hacer tan bien como antes una actividad profesional o deportiva en la cual era excelente. No consigo coger la gente a quien amo en mis brazos; rechazo reconocer que estoy harto de una situación que era nefasta para mí (tener los brazos cansados).
En general, tener dolor en los brazos significa cojo demasiado. O bien es algo que no cojo o que me niego a coger. Ya no tengo ganas de comunicar con los demás en el nivel del corazón, dudo de todas mis capacidades en realizar algo. Ir hacía delante en la vida me parece difícil.

Los dolores son pues un modo inconsciente de enseñar qué padezco. Quizás, deba “soltar”, “dejar ir”, una situación o una persona que quiero “retener” a toda costa.
Una dificultad con la autoridad puede manifestarse en el brazo derecho, mientras que será mi brazo izquierdo el que estará afectado si vivo un conflicto para expresar mi amor y mi bondad.

Los hombres tienen una tendencia natural a querer hiper-desarrollar los músculos de sus brazos que son un símbolo de fuerza y poder, lo cual denota su dificultad y su resistencia en expresar la energía del corazón y el lado dulzura. Inversamente, los brazos más delgados y débiles me indican una timidez en la expresión de mis emociones y una resistencia en dejar correr la energía. Me freno para hundirme en la vida y aprovecharme al máximo.
Mis brazos corresponden más a mi expresión interior. Mis ante–brazos, en cambio están conectados con la expresión exterior, el “hacer”. “Me arremango y paso a la acción”
La dulzura representa el lado interno de mis ante–brazos, manifiesta mi sensibilidad y puedo tener dudas antes de expresar físicamente cosas en el Universo. Quizás deba cambiar mis costumbres, o mi modo de hacer y esto me es tan difícil, en razón de mi rigidez, que mis ante – brazos también se pondrán rígidos.
Una irritación cutánea a nivel de brazo está conectada a una frustración o a una irritación en lo que hago o no hago, en el modo de expresarme y en lo que puede sucederme después de la intervención de los demás. Debo manifestar más amor en lo que hago, investirme, abrirme con confianza a los demás, apretar en mis brazos con amor y cariño a la gente que amo (la imagen del padre que aprieta a su hijo en testimonio de amor).
Recuerdo que la acción de apretar a alguien frecuentemente es terapéutico.
Estimo mis bellas cualidades de comunicación, ternura y apertura. Coloco mi atención en las actividades interesantes. Me ejerzo en ver los buenos lados de cualquier situación. Lo hago realizando que es maravilloso, que estoy mejor de lo que pensaba. Me cambio las ideas porque lo necesito.


Louise L. Hay:

Brazos:
Causa Probable: Representan la capacidad y habilidad para abrazar las experiencias de la vida..
Nuevo modelo mental: Con amor, naturalidad y alegría acojo y abrazo mis experiencias.


Lisa Bourbeau


BRAZO ( DOLOR DEL )

Bloqueo físico: En general, necesitamos los brazos para realizar cualquier tipo de acción...
Un dolor de brazo afectará entonces una o varias de esas funciones.

Bloqueo emocional: Este problema es frecuente en la persona que no se siente útil en su trabajo y que duda de sus capacidades. Se siente apenada y triste, lo cual la lleva a replegarse sobre sí misma sintiendo lástima de su sufrimiento. También puede padecerlo la persona que tiene dificultar para abrazar a los que ama y se siente culpable por ello. Le ayudaría mucho revisar y averiguar qué es lo que le impide estrechar a alguien. Un dolor en el brazo puede también indicar que la persona se siente incapaz de mostrar su fuerza para ayudar a otro. El brazo derecho se relaciona con el acto de dar y el brazo izquierdo con el de recibir.
Este dolor se suele presentar también en la persona que tiene todo lo necesario para elegir una situación nueva pero deja que sus pensamientos o los de los demás influyan demasiado en ella, lo que le impide pasar a la acción. Por ser la extensión de la región del corazón, debemos utilizar los brazos para expresar nuestro amor y no para sentir el peso de alguien o de algo, es decir, no debemos creernos forzosamente obligados a hacernos cargo de los demás o a protegerlos.
No es por azar que los brazos estén colocados en ese lugar del cuerpo. Debemos abrazar a una persona o una situación con amor y trabajar con amor. Esto es lo que nuestro corazón desea.

Bloqueo mental: Si eres de los que dudan de sí mismo, de tus capacidades y de tu utilidad, es porque dejas que te moleste una vocecita en tu cabeza que intenta convencerte de que no tienes la capacidad necesaria para emprender lo que deseas. También es posible que pienses que no tienes los conocimientos necesarios para hacerlo. Cualesquiera que sean los mensajes de tu ego, debes decidir pasar a la acción con confianza y debes creer que posees lo necesario para lograrlo. Tus dudas son las únicas que pueden detenerte y hacerte perder tu objetivo. Si no actuar fuera bueno para ti, no te dolerían los brazos. El dolor que sientes se ha hecho presente para hacerte comprender que tu manera de pensar te hace daño. Si observaras a alguien como tú en acción, ¿qué cualidades le encontrarías? El hecho de admirarte a tí mismo te dará mucha energía, cosa que no ocurre cuando dudas de ti mismo.
Si tu dolor tiene que ver con tu dificultad para demostrar tu afecto y tu amor a los demás abrazándolos, el mensaje quiere ayudarte a vivir una nueva experiencia atreviéndote a hacerlo.
Esto no quiere decir que debas hacerlo siempre, sino que te concedas el derecho de cambiar tu actitud mental con respecto a tu manera de demostrar el afecto. No sigas creyendo que eres una persona fría.


Enric Corbera (Bioneuroemoción)

EPICONDILITIS
3ª Etapa (Movimiento/valoración).
Dolor en la parte externa del codo.
Conflicto:
Izquierdo: Desvalorización en el gesto.
Derecho: Conflicto de obligación.
Resentir:
Izquierdo: “Quiero algo y me lo impiden” (codo de tenista) 2Siempre voy cogida de la mano de otro” (En referencia al trabajo)
Derecha: “Estoy obligado y no tengo ganas”
Zurdos al revés.

Ejemplo: Chica de 37 años, enfermera de hospital, dolor en el codo derecho, desde hace 6 meses.
Diagnóstico; Epicondilitis
Situación: Estoy trabajando en una sala del hospital, y que para todos mis compañeros y para mí, es la peor. No me gusta el trabajo que estoy haciendo, y no me valoran lo que hago, pienso que estoy haciendo lo que no le gusta a nadie.
Resentir: “Estoy harta de que no se me valore en mi trabajo”
Creencia-Valor: “Mi padre siempre me decía, que hay que trabajar por un reconocimiento y un valor”.


UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 166

LECCIÓN 166

Se me han confiado los dones de Dios.

1. Se te ha dado todo. 2La confianza que Dios tiene en ti es infi­nita. 3Él conoce a Su Hijo. 4Él da sin hacer excepciones y sin reser­varse nada que pudiera contribuir a tu felicidad. 5Sin embargo, a menos que tu voluntad sea una con la Suya, no podrás recibir Sus dones. 6Mas ¿qué podría hacerte pensar que hay otra voluntad aparte de la Suya?

2. He aquí la paradoja que sirve de fundamento a la fabricación de este mundo. 2Este mundo no es la Voluntad de Dios, por lo tanto, no es real. 3No obstante, aquellos que creen que lo es no pueden sino creer que hay otra voluntad, la cual produce efectos opuestos a los que Él dispone. 4Esto es claramente imposible, mas la mente de aquel que contempla el mundo y lo juzga como real, sólido, digno de confianza y verdadero cree en dos creadores, o mejor dicho en uno: él mismo. 5Mas nunca en un solo Dios.

3. Todo aquel que alberga creencias tan extrañas como éstas no puede aceptar los dones de Dios, 2pues se ve obligado a creer que aceptarlos, por muy evidentes que se vuelvan, por muy grande que sea la urgencia con la que se le exhorta a reclamarlos como propios, es verse presionado a traicionarse a sí mismo. 3Por lo tanto, tiene que negar la existencia de dichos dones, contradecir la verdad y sufrir para preservar el mundo que él mismo construyó.

4. He aquí el único hogar que cree conocer. 2He aquí la única seguridad que cree poder encontrar. 3Sin ese mundo que él mismo construyó se siente como un paria, sin hogar y preso del miedo. 4No se da cuenta de que en ese mundo es donde en verdad es presa del miedo y donde no tiene un hogar; donde es un paria que en su vagar se ha alejado tanto de su hogar, y por tanto tiempo, que no se da cuenta de que se ha olvidado de dónde vino, adónde va, e incluso de quién es en realidad.

5. No obstante, los dones de Dios lo acompañan en su solitario e insensato vagar, aunque él no se dé cuenta. 2No puede perderlos. 3Pero no ve lo que se le ha dado. 4Continúa errante, consciente de la futilidad que le rodea por todas partes, viendo cómo lo poco que tiene no hace sino menguar, conforme él sigue adelante sin ir a ninguna parte. 5Pero aun así, continúa deambulando en la miseria y en la pobreza, solo, aunque Dios está con él, y en posesión de un tesoro tan grande que, ante su magnitud, todo lo que el mundo ofrece no tiene ningún valor.

6. Su aspecto da lástima, está cansado y rendido, viene hara­piento, y los pies están ensangrentados por los abrojos del camino que ha venido recorriendo. 2No hay nadie que no se haya identifi­cado con él, pues todo el que viene aquí ha seguido la misma senda que él recorre, y se ha sentido derrotado y desesperanzado tal como él se siente ahora. 3Mas, ¿es su situación realmente trá­gica, si te percatas de que está recorriendo el camino que él mismo eligió, y que no tiene más que darse cuenta de Quién camina a su lado y abrir sus tesoros para ser libre?

7. Este es el ser que has elegido, el que forjaste para reemplazar a la realidad. 2Éste es el ser que defiendes ferozmente contra toda muestra de razón, toda prueba, así como contra todos los testigos que te pueden demostrar que eso no es lo que tú eres. 3No les haces caso. 4Sigues el camino que te has trazado, cabizbajo, no vaya a ser que captes un atisbo de la verdad, te libres del auto­engaño y quedes en libertad.

8. Te retraes temerosamente no vaya a ser que sientas el toque de Cristo sobre tu hombro y percibas Su amorosa mano apuntando hacia tus dones. 2¿Cómo podrías decir entonces que la pobreza te acompaña en el exilio? 3Él te haría reír de semejante percepción de ti mismo. 4¿Cómo podrías entonces seguir teniendo lástima de ti mismo? 5¿Y qué pasaría entonces con toda la tragedia que pro­curaste para aquel que Dios dispuso que gozase únicamente de dicha?

9. Tu miedo ancestral te ha salido al encuentro ahora, y por fin la justicia ha dado contigo. 2Cristo ha puesto Su mano sobre tu hom­bro, y ya no te sientes solo. 3Piensas incluso que el miserable yo que creíste ser tal vez no sea tu verdadera Identidad. 4Tal vez la Palabra de Dios sea más cierta que la tuya. 5Tal vez los dones que Él te ha dado son reales. 6Tal vez tu plan de mantener a Su Hijo sepultado en el olvido y de seguir por el camino que elegiste reco­rrer separado de tu Ser no lo ha engañado del todo.

10. La Voluntad de Dios no se opone a nada. 2Simplemente es. 3No es a Dios a Quien has aprisionado con tu plan de querer perder tu Ser. 4Él no sabe nada de un plan tan ajeno a Su Voluntad. 5Hubo una necesidad que Él no entendió, y Él simplemente dio una Res­puesta. 6Eso es todo. 7Y tú, a quien se le ha dado esa Respuesta, no tienes necesidad de nada más.

11. Ahora vivimos, pues ahora no podemos morir. 2El deseo de morir ha recibido respuesta, y la vista mediante la cual se contem­plaba a la muerte ha sido sustituida por una visión que percibe que tú no eres lo que pretendes ser. 3Uno que marcha a tu lado le ofrece a cada uno de tus temores esta piadosa respuesta: "Eso no es cierto". 4Cada vez que el pensamiento de pobreza te oprime, Él te recuerda todos los dones que posees, y cuando te percibes solo y atemorizado, te recuerda que Él siempre está a tu lado.

12. Y te recuerda también algo más que tú habías olvidado. 2Pues al tocarte ha hecho que seas igual que Él. 3Los dones que posees no son sólo para ti. 4Ahora tienes que aprender a dar lo que Él vino a ofrecerte. 5Esta es la lección que está implícita en lo que Él da, pues Él te ha salvado de la soledad que quisiste forjar para ocul­tarte de Dios. 6Él te ha recordado todos los dones con los que Dios te bendijo. 7Te habla asimismo de aquello en lo que se ha de con­vertir tu voluntad cuando los aceptes y reconozcas que son tuyos.

13. Los dones de Dios te pertenecen, y se te han confiado para que se los des a todos aquellos que eligen recorrer el solitario camino del que tú te has escapado. 2Ellos no entienden que lo único que están haciendo es ir en pos de sus deseos. 3Ahora eres tú quien les tiene que enseñar. 4Pues has aprendido de Cristo que hay otro camino que pueden recorrer. 5Les puedes enseñar esto demos­trándoles la felicidad que colma a aquellos que sienten el toque de Cristo y que reconocen los dones de Dios. 6No permitas que tus pesares te tienten a no ser fiel a tu cometido.

14. Tus suspiros no harían ahora sino truncar las esperanzas de aquellos que cuentan contigo para su liberación. 2Tus lágrimas son las suyas. 3Si enfermas, no haces sino impedir su curación. 4Tus temores no hacen sino enseñarles que los suyos están justifi­cados. 5Tu mano se convierte en la que otorga el toque de Cristo; tu cambio de mentalidad se convierte en la prueba de que quien acepta los dones de Dios jamás puede sufrir por nada. 6Se te ha encomendado liberar al mundo de su dolor.

15. No lo defraudes. 2Conviértete en la prueba viviente de lo que el toque de Cristo puede ofrecerle a todo el mundo. 3Dios te ha confiado Sus dones. 4¡Que tu felicidad dé testimonio de la gran transformación que experimenta la mente que elige aceptarlos y sentir el toque de Cristo! 5Ésa es tu misión ahora. 6Pues Dios les ha encomendado a todos los que reciben Sus dones que a su vez los den. 7Él ha compartido Su gozo contigo. 8Áhora tú vas a com­partirlo con el mundo.



¿Qué me enseña esta lección?

Somos Hijos de Dios y ello, nos hace legítimos herederos de sus dones.

Sin embargo, esa legitimidad ha quedado sepultada por la misma razón que olvidamos nuestra verdadera realidad. La identificación de la mente con el mundo material llevó al ego a la fabricación de la creencia que la única identidad es el cuerpo.

Ese cuerpo se siente escaso y necesitado. Debe trabajar para conseguir alimentarse, para conseguir adquirir sus dones. Pronto, esa dinámica se convierte en el eje central de su existencia. La posesión de esos dones le hace sentirse seguro para afrontar las peripecias que le exige la vida y cuando esos dones efímeros e ilusorios se deterioran, una profunda angustia lo sobrecoge incitándole a lanzarse a la búsqueda desenfrenada de nuevos dones.

A pesar de los esfuerzos que realiza para mantener esa situación de aparente seguridad, pronto se dará cuenta de que por mucho que lo intente, la felicidad que persigue no la encontrará en lo que posee,

Cuando se produce el despertar de la consciencia y decidimos abandonar las leyes por las que se rige el ego, o lo que es lo mismo, cuando decidimos reconocer nuestro verdadero origen y nos ponemos al servicio de la Voluntad de nuestro Creador, entonces y solo entonces, volveremos a recuperar los dones que nuestro Padre dispuso para nosotros.


Ejemplo-Guía: "Dones y talentos"


"Cada uno de nosotros venimos con dones y talentos, que son esas cosas que hacemos y nos salen de forma natural, que no nos supone esfuerzo llevar a cabo, las hacemos con soltura, no tienen por qué ser “cosas muy grandes” y “espectaculares”, pueden ser un don o talento desde tener la habilidad innata de saber cocinar y disfrutar preparando una ensalada a tener la capacidad de plasmar lo que sientes en un cuadro, hay miles de dones y talentos.


No se hacen para buscar el reconocimiento exterior, no vienen desde la avaricia, no son para impresionar a nadie sino para expresar lo que cada uno somos, no tienen una finalidad, una meta, sino que la propia expresión es la finalidad". (Emilio Carrillo)

Siempre me gustó la definición que hace Emilio Carrillo sobre el tema de los dones y talentos. A diferencia de otras definiciones en las que se hace una diferenciación entre ambos términos (talento=habilidad y dones=atributos divinos), Emilio, los engloba en un mismo significado y los describe como condiciones que forman parte de nosotros de una manera natural y que tenemos la capacidad de expresarlas sin necesidad de haberlas aprendido.

La Lección nos advierte que los dones de Dios nos pertenecen. Si empleamos la lógica, es lícito que así sea, pues al igual como en este mundo los hijos heredan los bienes de sus padres, en el Cielo ocurre igual, el Hijo de Dios, nuestro verdadero Ser, es portador de los dones de Su Padre.

Nos revela, igualmente, la Lección de hoy, que seremos conscientes de los dones que Dios nos ha legado cuando hagamos Su Voluntad. ¿Esto qué significa? Hacer la Voluntad de Dios es percibir con la Visión de Cristo, con la visión del Amor y de la Unidad.

Si nuestra visión presta culto al miedo, a la posesión, entonces, confundiremos dones con habilidades y no las expresaremos con naturalidad. Esa es la señal inequívoca que nos permitirá reconocer cuándo estamos utilizando nuestras habilidades y cuándo nuestros talentos.

Como bien nos refiere Emilio Carrillo, los dones emanan de nosotros sin esfuerzo y nos produce un profundo goce y satisfacción. Cuando estamos expresando nuestros dones, el tiempo parece no existir. He tenido la ocasión de comprobarlo infinidad de veces, cuando pongo de manifiesto uno de los dones que se expresan en mi con naturalidad, el escribir.
En un momento de inspiración, me puedo llevar escribiendo horas y cuando soy demandado por los que me rodean y me anuncian el tiempo que ha transcurrido no he tenido la misma percepción. Para mi han podido pasar minutos y en la realidad temporal han pasado horas.

Todos somos portadores de los dones con los que Dios nos ha creado. Ponerle nombres a esos atributos es entrar en el juego de las palabras con el que estamos acostumbrados a sobrevivir en este mundo. Si no definimos con una palabra lo que queremos expresar, tenemos dificultad para alcanzar su comprensión. Esto será así hasta que permanezcamos identificados con el mundo de la ilusión y con el cuerpo. Pues bien, participando de ese juego, y sin ánimo de encasillar al Ser que nos ha Creado, las enseñanzas Cabalística nos habla de tres expresiones de la Divinidad: Kether-Voluntad; Hochmah-Amor y Binah-Inteligencia. Esa Trinidad está expresando los valores del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo en la tradición cristiana.

Si aceptamos esa vinculación, diremos que somos portadores de tres atributos creadores, la voluntad, el amor y la inteligencia. De su uso correcto surgirá un universo basado en las leyes de la Verdad. De su uso incorrecto, surgirá la fabricación de un mundo basado en leyes contrarias a la verdad.

Cuando alguien nos pregunta, ¿cuáles son tus dones y tus talentos?, os habéis fijado que tenemos alguna dificultad para reconocerlos, sin embargo, si esa misma pregunta nos la hacen con respecto a otra persona, nos resulta más fácil responder. La razón de que esto sea así, responde a que nuestra visión está concentrada en el mundo externo y no en el interno. En la medida, que invirtamos esa orientación, descubriremos nuestros dones y talentos y con ello estaremos descubriendo nuestra verdadera identidad.

Os propongo un doble ejercicio: Intentad responderos a la primera pregunta, ¿cuáles son mis dones y talentos? Posteriormente, hacedle esa pregunta a otra persona, preguntadle, ¿cuál crees tú que son mis dones y talentos?. Su respuesta os ayudará a conoceros. No olvidemos que nuestro hermanos está expresando, al igual que tú, el rostro de Dios.

Reflexión: ¿Cómo puedo saber que estoy haciendo la Voluntad del Padre?

miércoles, 14 de junio de 2017

Géminis y las afecciones pulmonares

Nos encontramos bajo las influencias del tránsito del Sol por el signo de Géminis. Es por ello, que vamos a dedicar una serie de artículos a analizar, desde varios puntos de vista, las enfermedades más comunes relacionadas con este signo.

Los textos astrológicos coinciden en asignar al signo Géminis las siguientes zonas fisiológicas: los brazos, manos, hombros, pulmones, la glándula “thymus”, las costillas superiores, la tráquea, los bronquios, los capilares, la respiración y sobre la oxigenación de la sangre.

Para el desarrollo de este artículo, vamos a centrarnos en el estudio del cáncer de pulmón.


CÁNCER DE PULMÓN

Wikipedia

El cáncer de pulmón es un conjunto de enfermedades resultantes del crecimiento maligno de células del tracto respiratorio, en particular del tejido pulmonar, y uno de los tipos de cáncer más frecuentes a nivel mundial. El cáncer de pulmón suele originarse a partir de células epiteliales, y puede derivar en metástasis e infiltración a otros tejidos del cuerpo. Se excluye del cáncer de pulmón aquellas neoplasias que hacen metástasis en el pulmón provenientes de tumores de otras partes del cuerpo. 

Los síntomas más frecuentes suelen ser dificultad respiratoria, tos -incluyendo tos sanguinolenta- y pérdida de peso, así como dolor torácico, ronquera e hinchazón en el cuello y la cara.

El cáncer de pulmón es clasificado en dos tipos principales en función del tamaño y apariencia de las células malignas: el cáncer pulmonar de células pequeñas (microcítico) y el de células no pequeñas (no microcítico). Esta distinción condiciona el tratamiento y así, mientras el primero por lo general es tratado con quimioterapia y radiación, el segundo tiende a serlo además mediante cirugía, láser y, en casos selectos, terapia fotodinámica.

Enric Corbera (Bioneuroemoción)

CÁNCER DE PULMÓN 

1ª Etapa: (Supervivencia) 
  • Conflicto: pulmón = atrapar el pedazo de aire, sin él muero. Miedo a morir + Amenaza en el territorio + Tristeza.
Resentir:

  • Persona con cáncer y tiene una metástasis pulmonar y piensa: ”ya está voy a morir”. Miedo a la muerte. 
  • Simbólico: “en mi casa me ahogo”. Miedo a morir por asfixia. 
  • Intercambio afectivo. Mujer que deja de hablar con su primo. Lo hacían cada semana y para ella era un alimento vital. Se sentía muy sola. Las palabras de su primo eran como el oxígeno. 
  • Los Intercambios tiene que ver con patologías alveolares. 
Los alvéolos corresponden a la 1º etapa: miedo a morir. Los bronquios corresponden a la 4ª etapa. Amenaza en el territorio. En caso de Cáncer hay que trabajar ambos. Hay que considerar también la Tristeza. 

Atención a las programaciones como una vuelta de cordón umbilical.

Jacques Martel:

CÁNCER DE LOS PULMONES


Al estar los pulmones directamente vinculados a mi capacidad de vivir, el cáncer de los pulmones me indica mi miedo de morir. En efecto, hay una situación en mi vida que me roe por dentro y me da la sensación que me muero. Quizás es después de una separación o de un divorcio, de la muerte de un ser querido, de la pérdida de un empleo que es muy importante para mí. De hecho, toda situación que para mí representa, conscientemente o inconscientemente, mi razón de vivir. Cuando desaparece mi razón de vivir o si tengo miedo de que desaparezca, esto pone en evidencia que la otra posibilidad que a mí se me presenta es, en cierto modo, la muerte. 


Entonces, ¿qué hay de la relación que se hace entre los fumadores y el cáncer de los pulmones? Puedo preguntarme si es el humo de cigarrillo que me trae el cáncer de los pulmones o si es el miedo a morir que me hace fumar cigarrillos y, en consecuencia, me hace desarrollar el cáncer de los pulmones. Cuando fumo, pongo un velo sobre emociones que me molestan y que me impiden vivir. Al no resolver el conflicto, éste puede crecer en mí al punto de hacerme desarrollar un cáncer de los pulmones. Entonces, debo aceptar la vida y pensar que con cada inspiración y expiración, es la vida que circula en mí mediante el aire que respiro. Decido que quiero vivir más allá de mis miedos y que la vida merece ser vivida, que merezco vivir. 


Louise L. Hay:


PULMÓN:

Capacidad de inspirar y comprender la vida. Inspiro la vida en perfecto equilibrio.

Causa Probable: Depresión. Aflicción. Miedo de inspirar la vida. Sensación de no ser digno de vivir plenamente.

Nuevo modelo mental: Tengo la capacidad de inspirar la plenitud de la vida. Con amor la vivo en toda su plenitud.



Lisa Bourbeau


PULMONES (PROBLEMAS EN LOS)

Bloqueo físico: Las dificultades que pueden surgir en los pulmones son numerosas y abarcan todos los problemas respiratorios.

Bloqueo emocional: Los pulmones tienen una relación directa con la vida, con el deseo de vivir y con la capacidad de vivir bien, ya que aportan oxígeno a las células, y, por lo tanto, vida al cuerpo humano. Todo problema en los pulmones indica que a la persona que lo sufre le duele vivir en ese momento. Se siente triste; ya sea que sienta desesperación o desánimo y no desee vivir, o que sienta que la asfixia una situación o una persona, lo cual le impide aspirar la vida a su gusto. 

Puede sentir que no tiene el espacio necesario para moverse y librarse de una situación determinada. El miedo a morir o a ver morir a otra persona, a sufrir o ver sufrir a alguien, también afecta a los pulmones. Una persona que empieza a pensar que estaría mejor muerta que viva pierde sus deseos, que son el carburante esencial del cuerpo emocional. La persona que tiene miedo a morir también tiene miedo a morir en algo y se impide pasar a lo nuevo. Cualquier cambio radical puede ahogarla e impedirle el entusiasmo necesario para pasar a otra cosa.

Bloqueo mental: Como los pulmones están entre los órganos vitales más importantes del organismo, el problema que vives es un mensaje importante. Cuanto más grave sea el problema en el plano físico, más urgente es el mensaje para ti. Tu cuerpo te dice que aspires la vida a pleno pulmón, que vuelvas a sentir deseos y aprecies más la vida. Debes darte cuenta de que únicamente tú posees el poder de enfermarte, de ahogarte o de dejar que te ahogue lo que te rodea. En lugar de dramatizar una situación, dedica un momento a ver el lado bueno de tu vida y todas las posibilidades de felicidad que pueden surgir de ella. Sólo tú puedes crear esa felicidad y esa alegría de vivir, cambiando tu actitud ante la vida. Restablece el contacto con una vida social más activa. Dedica tiempo a practicar muchas respiraciones profundas todos los días, preferentemente al aire libre; ello te ayudará a aspirar mejor la vida en los planos emocional y mental.