sábado, 1 de febrero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 32

LECCIÓN 32

He inventado el mundo que veo.

1. Continuamos hoy desarrollando el tema de causa y efecto. 2No eres víctima del mundo que ves porque tú mismo lo inventaste. 3Puedes renunciar a él con la misma facilidad con la que lo cons­truiste. 4Lo verás o no lo verás, tal como desees. 5Mientras desees verlo, lo verás; cuando ya no lo desees ver, no estará ahí para que lo puedas ver.

2. La idea de hoy, al igual que las anteriores, es aplicable tanto a tu mundo interno como al externo, que en realidad son lo mismo. 2Sin embargo, puesto que los consideras diferentes, las sesiones de práctica de hoy tendrán una vez más dos fases: una dedicada al mundo que ves fuera de ti, y la otra, al que ves en tu mente. 3Trata de introducir en los ejercicios de hoy el pensamiento de que ambos se encuentran en tu propia imaginación.

3. Una vez más, comenzaremos la sesión de práctica de por la mañana y la de por la noche repitiendo la idea de hoy dos o tres veces mientras miras a tu alrededor al mundo que consideras como externo a ti. 2Luego cierra los ojos y mira tu mundo interno. 3Procura tratarlos a ambos con la mayor igualdad posible. 4Repite la idea de hoy sin ningún apresuramiento y tan a menudo como desees mientras observas las imágenes que tu imaginación le presenta a tu conciencia.

4. Se recomiendan de tres a cinco minutos para las dos sesiones de práctica más largas, siendo tres el mínimo requerido. 2Si notas que hacer los ejercicios te relaja, los puedes alargar a más de cinco minutos. 3Para facilitar esa relajación, escoge un momento en el que no preveas muchas distracciones, y en el que te sientas razonablemente preparado.

5. Estos ejercicios se deben seguir haciendo asimismo a lo largo del día tan a menudo como sea posible. 2Las aplicaciones más cortas consisten en lentas repeticiones de la idea según exploras tu mundo externo o tu mundo interno. 3No importa cuál de ellos elijas.

6. La idea de hoy también debe aplicarse inmediatamente a cualquier situación que te pueda perturbar. 2Aplícala diciéndote a ti mismo:

3He inventado esta situación tal como la veo.


¿Qué me enseña esta lección?

Ser consciente del profundo significado de este ejercicio es liberador. Tal vez nos cueste comprender en su plenitud el término “inventar” y si lo sustituimos por el término “fabricar”, tengamos menos dificultad para comprender su mensaje de liberación.

Si analizamos todo cuanto nos ocurre en nuestras vidas, si prestamos atención a ese mensaje que nos llega desde el exterior y que interpretamos como algo ajeno a nosotros mismos, vemos que en realidad, es nuestra mente la que le aporta una interpretación u otra. Con ello debemos ser consciente de que en verdad somos nosotros los que damos valor a las cosas y ese valor no está en aquello que nos llega.

En cada uno de los momentos, es nuestra mente la que “inventa” o “fabrica” lo que traduce el pensamiento.

Nuestra mente asocia un significado a aquello que percibe en el exterior y responde a ello con una gran influencia cultural. Desde pequeño aprendemos a dar un significado a las cosas y crecemos con esa visión hasta que decidimos cambiar su sentido. Pero ese significado nuevo, el cual interpretamos como un avance en nuestras vidas, estará, igualmente, fundamentado en el error, pues, tal y como hemos ido aprendiendo en estas Lecciones, "nada de lo que vemos significa, nada (L-1)", "nuestros pensamientos no significan nada (L-10)", "nuestros pensamientos sin significado, nos muestran un mundo sin significado (L-11), "nuestros pensamientos son imágenes que nosotros hemos fabricado (L-15".

Tenemos el inmenso poder de decidir, por nosotros mismos en cada momento y en cada lugar, el valor que vamos a dar a lo que percibimos. De este modo, si interpretamos o juzgamos que aquello que vivimos es una experiencia dolorosa, un fracaso, una desilusión, un engaño, un error, debemos dirigir nuestra mirada a ese “inventor”, que es nuestra mente para descubrir que pensamos en términos de dolor, de fracaso, de desilusión, de mentiras, de errores.

Ver la alegría, la felicidad, el amor, nos permitirá encontrar las circunstancias propicias para que las vivamos. Es nuestra elección ver las cosas de una manera u otra. Somos los inventores del mundo que vemos.

Ejemplo-Guía: "Todos los políticos son unos ladrones y unos mentirosos"


Con la Lección de ayer "No soy víctima del mundo que veo", al aplicarla al ejemplo guía, nos permitió adquirir una visión más cercana sobre nuestras opiniones y juicios dirigidos a los demás y en particular a los representantes sociales. De este modo, aprendimos que no podemos creer que somos víctimas de sus decisiones y posicionarnos en el papel de jueces, conformándonos con condenarlos por sus actuaciones y quedándonos al margen de la vivencia. Decíamos, que esos políticos están actuando como nuestros mejores maestros al actuar como espejos donde podemos ver nuestras proyecciones mentales, las que juzgamos como buenas y nos llevan a convertirnos en seguidores y las que juzgamos como malas y nos lleva a convertirnos en detractores y víctimas.



Bien, con esta nueva Lección, avanzamos un poco más en la comprensión de la enseñanza de la causa y el efecto. Me gusta utilizar un símil para explicar la profundidad que encierra esta enseñanza. Es el símil del arquitecto. 

La función principal de un arquitecto es elaborar los planos y los diseños de los edificios, cuyo fin último es su construcción. Un arquitecto cuenta en su mente con unos conocimientos adquiridos en la universidad que le ha de permitir desarrollar su función. 

El proceso es el siguiente. En primer lugar se le encarga un proyecto, por ejemplo, el diseño de una biblioteca. Esa idea inicial comienza a fluir en su mente. Alcanzado un tiempo, el arquitecto comienza a "imaginar" posibles bocetos. En ese nivel de su consciencia nada es concreto y definido, tan sólo son ideas. Podríamos decir, que su "atención" va captando el material existente en estado potencial en el nivel de las ideas. Es un ancho, diría infinito campo donde se encuentran potencialmente todas las ideas posibles. Nuestro arquitecto, presta atención a unas y otras, hasta que se decide por una en particular. Es el boceto inicial. 

Seguidamente y de manera inmediata, esa idea inicial despierta un nuevo estímulo, al que llamaremos "deseo". Se trata de una emoción que nos lleva a asociarlo con la idea inicial hasta tal punto que surge un sentimiento de "agrado" o "desagrado", o lo que es lo mismo, "me gusta" o "no me gusta". Imaginemos que le gusta. Ahora se siente motivado por continuar con su idea inicial. Se siente pletórico y ese impulso le lleva a desarrollar los planos que contemplarán de forma técnica las características del futuro edificio. 

Una vez diseñado esos planos, con sus pesas y medidas adecuadas, para nuestro arquitecto, el proyecto ha culminado. Ha traslado sus ideas y sus emociones a través de su capacidad cognoscitiva y el resultado de ello, es la plasmación teórica del edificio. Podemos decir, que dichos planos son una anticipo de lo que será cuando se encuentre construido. Pero le falta el último y decisivo paso, para comprobar que el proyecto es válido y reúne todas las condiciones contempladas en los planos. La construcción del edificio permitirá al arquitecto comprobar si el proyecto diseñado es correcto. 

Este ejemplo nos permite comprender cuál es la relación causa y efecto. La causa es la fase 1, en la que el arquitecto con su mente capta una idea original. El efecto es la fase 4 y última, donde el arquitecto percibe externamente la construcción de su proyecto. 

Es evidente que para cualquier observador que haya seguido estas secuencias, estará capacitado para afirmar que la obra construida tiene un único "inventor", un único responsable, el arquitecto. No podría testimoniar que la obra ha sido fruto de la casualidad.

En la realidad del ego, la relación causa y efecto, no es tan evidente, pues no relacionamos la fase 1 y la 4, esto es, no relacionamos la mente con lo percibido. 

Si estamos percibiendo políticos ladrones y mentirosos, ese pensamiento debe formar parte de nuestra mente y de nuestros deseos, si no, no los veríamos. Cuando los estamos juzgando, los estamos viendo y, con ello, les estamos dando validez de autoría. Debemos entender con ello, que en nuestra mente hemos captado ideas, de las cuales no somos, en ese nivel, conscientes, ideas que hemos arropado con nuestros deseos y que hemos proyectados sobre el mundo haciendo que tomen forma, de alguna manera u otra. Esas ideas se han hecho realidad pero como las hemos interpretado como adecuadas, no hemos tomado conciencia de que que no lo sean, es decir, el arquitecto da por bueno su proyecto cuando percibe que su construcción es correcta. 

Si nosotros deseamos lo que no es nuestro y nos apoderamos de ello; si nosotros deseamos ocultar la verdad a los demás y en su lugar preferimos mentir para proteger nuestros intereses, tal vez en ese momento decidamos creer que es lo correcto. 

Cuando vemos personificado en los demás nuestro propio comportamiento, cuya causa, no lo olvidemos, se encuentra en nuestra mente, y ello nos lleva a condenarlo, es el momento de tomar nota y de agradecer que nos está ayudando a ver, que existe un modo diferente de ver las cosas.

Si nuestro arquitecto, una vez construido su proyecto, comprobase que existen errores, para él esta circunstancia es una invitación a rectificar la fase 1, pues lo que ha ideado no funciona. Cuando haya realizado los cambios oportunos en ese nivel, en el nivel de la mente, la forma cambiará.

Dejemos de criticar y de condenar a los políticos y dirijamos nuestra atención a nuestros pensamientos y deseos. Será en ello, donde debemos llevar a cabo los cambios necesarios para que dejemos de proyectar, dejemos de inventar, un mundo con esas características que estamos repudiando.

Reflexión: ¿Eres consciente de tus deseos?

viernes, 31 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 31

LECCIÓN 31

No soy víctima del mundo que veo.

1. La idea de hoy es la introducción a tu declaración de emancipación. 2Una vez más, la idea debe aplicarse tanto al mundo que ves fuera de ti como al que ves dentro. 3Al aplicar la idea de hoy lo haremos de una manera que se utilizará cada vez más, con ciertas modificaciones que ya se irán indicando. 4En general, esta manera de practicar comprende dos aspectos: uno en el que aplicas la idea de manera más prolongada, y otro en el que haces frecuentes aplicaciones de la idea en el transcurso del día.

2. La idea de hoy requiere dos sesiones de práctica más largas que de costumbre, una por la mañana y otra por la noche. 2Se recomiendan de tres a cinco minutos para cada una de ellas. 3Durante ese intervalo, mira lentamente a tu alrededor mientras repites la idea dos o tres veces. 4Luego cierra los ojos y aplica la idea a tu mundo interno. 5Te liberarás de ambos al mismo tiempo, pues el interno es la causa del externo.

3. Mientras exploras tu mundo interno permite simplemente que cualquier pensamiento que cruce tu mente llegue hasta tu conciencia  obsérvalo por un instante, y luego reemplázalo con el siguiente. 2Trata de no establecer ninguna jerarquía entre ellos. 3Observa su ir y venir tan desapasionadamente como puedas. 4No te detengas en ninguno en particular, sino trata de mantener un ritmo uniforme y calmado, sin ningún marcado interés por tu parte. 5Mientras estés sentado observando tus pensamientos serenamente, repite la idea de hoy en tu interior tan a menudo como quieras, mas sin ninguna sensación de premura.

4. Repítela además tan frecuentemente como puedas en el transcurso del día. 2Recuerda que al hacerlo estás haciendo una declaración de independencia en nombre de tu propia libertad. 3Y en tu libertad radica la libertad del mundo.

5. La idea de hoy es también especialmente útil como respuesta a cualquier tipo de tentación que pueda presentarse. 2Es una declaración de que no vas a sucumbir a ella, aprisionándote así a ti mismo.

¿Qué me enseña esta lección?

Todo responde a la ley de causa y efecto. Ser conscientes de que en ningún momento podemos estar desvinculados de aquellas experiencias que vivimos, forma parte del proceso de “despertar” de la conciencia.

En efecto, cada emanación de una idea en el plano mental trae como consecuencia un efecto en el plano de las manifestaciones físicas. Por lo tanto, como agentes activos de nuestros pensamientos debemos ser agentes activos y responsables de nuestras vivencias.

No podemos culpar al mundo exterior de cuanto nos ocurre, pues el mundo exterior es el espejo que refleja las energías que subyacen en nuestra naturaleza interior.

Si vamos por la vida como víctimas de aquello que vemos, carecemos de una visión real de nosotros mismos. Ese comportamiento responde al juicio del ego que interpreta la vida desde el punto de vista de la separación, lo que le lleva a culpar al otro, de aquello que recibe y al mismo tiempo, pone en manos externas su salvación.


Este ejercicio nos permite igualmente ser consciente de la importancia de reconocernos como hacedores, creadores de nuestro mundo. Siendo así, en cualquier momento podemos cambiar aquello que no nos guste.

Estoy observando los objetos que me rodean. A mi derecha veo un cuadro con una foto de mi hijo. Mi mente, de manera instantanea, evoca un recuerdo que condiciona mi pensamiento. Me siento emocionado por los sentimientos que se han despertado al mirar esa fotografía. Tomo conciencia, de que ese estado condiciona mi presente. Estoy reviviendo un recuerdo del pasado que me afecta, haciéndome sentir víctima de una ilusión, pues el pasado no es real, es más, ni tan siquiera el mundo que percibo lo es. Por lo tanto, debo educar mi mente, para que no de valor a lo que percibe, para que elija en todo momento ver las cosas tal y como realmente son.


Ejemplo-Guía: "Todos los políticos son unos ladrones y unos mentirosos"

Las cosas que nos pasan, las tienen, siempre, los demás. Ese es el argumento que utilizará el ego para convencernos de que somos víctimas de las acciones injustas de los demás.

Culpamos al mundo de todas nuestras penalidades. Lo culpamos de no tener trabajo, de no tener dinero, de las luchas, de las guerras, de los accidentes, de las enfermedades, de las injusticias, de todos y cada uno de los dramas que nos podamos imaginar. A veces, cuando ya no sabemos a quién señalar, nos acordamos de Dios, y también lo culpamos de nuestra mala fortuna.

Claro, el ego nos puede argumentar, que por culpa de Dios estamos sufriendo, podríamos permanecer, aún, gozando de los privilegios del Edén y en cambio, tenemos que trabajar para ganarnos el pan con el sudor de nuestra frente. Sí, definitivamente, Dios tiene la culpa en origen de nuestros males, no es necesario recordar, las plagas y miserias con las que nos ha castigado a lo largo de la historia. El ego, no conforme con ese argumento, nos dirá que Dios fue el primer culpable y tras él, todos aquellos que ostentan el poder.

Desde la visión del ego, desde la creencia en la separación con nuestro Creador y lo creado, la verdad la buscamos fuera de nosotros. Creemos que es a través de la percepción que nos dispensa el mundo que hemos fabricado, que son los demás los que nos atacan y agreden, cuando en realidad, la separación es una ilusión de la mente errada, y la única verdad, es que somos uno con todo lo creado.

Ver esa realidad, nos lleva a tomar el timón de la nave de nuestra propia existencia. El ego debe ceder su hegemonía y en su lugar, debemos dirigir nuestra mente hacia la única visión posible: tenemos la capacidad creadora de elegir. Ese don pertenece al Atributo más elevado de la Divinidad, es la Voluntad. La Voluntad nos lleva a gozar del Libre Albedrío y desde esa verdad, debemos tener la certeza de que el único camino que nos conduce a la libertad, es eligiendo el Amor en vez del miedo.

Los políticos, al igual como cualquier otra persona, lo único que están haciendo con su comportamiento, es actuar, a nivel colectivo y personal, como verdaderos maestros, pues nos está revelando la condición de nuestra naturaleza mental. Dar cobijo al error en nuestra mente percibiéndonos como seres separados es la fuente, el origen, de todas las experiencias que llamamos penalidades. Ellos, se ocupan de hacernos llegar las lecciones que somos incapaces de aprender por vía interna. 

Si los juzgamos como ladrones, preguntémonos dónde nos estamos robando o dónde estamos nosotros robando.No olvidemos que podemos robar de muchas maneras. Podemos robar ideas, sentimientos y bienes.
Si los juzgamos como injustos, es el momento de preguntarnos dónde somos nosotros injustos. Busquemos la injusticia en nuestro interior.

La pregunta que debemos hacernos, no es ¿por qué la vida nos trata así? La pregunta es otra bien distinta. ¿Qué estoy haciendo para que la vida me trate así?

No estamos buscando la culpa. La culpa es otra ilusión fabricada por la mente egoica y no tiene sentido alguno, aunque cuando creemos en ella es muy dañina. Lo que estamos buscando es el auto-conocimiento. Saber qué somos y a quién está sirviendo nuestra mente.

Recordemos las palabras de Maestro Jesús: ¡Quién esté libre de pecados arroje la primera piedra! Cambiemos el término pecado por error, y seguro que daremos un importante paso hacia el despertar de la conciencia.

Reflexión: ¿Crees que las cosas ocurren por casualidad?

jueves, 30 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 30

LECCIÓN 30

Dios está en todo lo que veo porque Dios está en mi mente.

1. La idea de hoy es el trampolín a la visión. 2Por medio de esta idea el mundo se abrirá ante ti, y al contemplarlo verás en él lo que nunca antes habías visto. 3Y lo que antes veías ya no será ni remotamente visible para ti.

2. Hoy vamos a intentar un nuevo tipo de "proyección". 2No vamos a tratar de deshacernos de lo que no nos gusta viéndolo afuera. 3En lugar de ello, trataremos de ver en el mundo lo que está en nuestras mentes, y lo que deseamos reconocer se encuentra ahí. 4Así pues, estamos tratando de unirnos a lo que vemos, en vez de mantenerlo separado de nosotros. 5Ésa es la diferencia fundamental entre la visión y tu manera de ver.

3. La idea de hoy debe aplicarse tan frecuentemente como sea posible a lo largo del día. 2Cada vez que tengas un momento, repítela lentamente para tus adentros, mirando a tu alrededor y tratando de comprender que la idea es aplicable a todo lo que ves ahora o podrías ver ahora si estuviese al alcance de tu vista.

4. La verdadera visión no está limitada por conceptos tales como "cerca" o "lejos". 2Para que te vayas acostumbrando a esta idea, trata de pensar, a medida que aplicas la idea de hoy, en cosas que estén más allá de tu alcance visual, así como en aquellas que de hecho puedes ver.

5. La verdadera visión no sólo no está limitada por el espacio ni la distancia, sino que no depende en absoluto de los ojos del cuerpo. 2La mente es su única fuente. 3Como ayuda adicional para que te vayas acostumbrando cada vez más a esta idea, dedica varias sesiones de práctica a aplicarla con los ojos cerrados, usando cualquier tema que te venga a la mente, mirando en tu interior en vez de afuera. 4La idea de hoy es aplicable por igual tanto a lo uno como a lo otro.


¿Qué me enseña esta lección?

No hay nada fuera de mí que no responda a mi propia naturaleza interna. Todo lo que veo en el exterior es la proyección de mi mente. Cuando percibo el mundo exterior como algo separado a mí, estoy alimentando la creencia del ego, de que somos seres individuales separados de los demás y de su creador.

Sin embargo, cuando somos conscientes de que Dios está en todo lo que vemos, pues está en nuestra mente, estaremos creando unidad, pues comprenderemos que cada uno de nuestros hermanos nos sirve como espejos de lo que somos interiormente, formando así un lazo de complicidad hasta que conquistemos de una manera integral la Consciencia de Ser Uno.

Si en nuestra consciencia somos Dios (es un modo de expresarlo, pues Dios es Consciencia Pura y somos Hijos de Dios, por lo que somos Consciencia) todos nuestros pensamientos deben expresarse en términos de integración y coherencia, en términos de paz y armonía, en términos de unidad y amor incondicional.

La verdadera visión no está en aquello que perciben mis ojos. Si fuese así, los invidentes no tendrían la capacidad real de ver. La facultad de ver se encuentra en nuestra mente, de ahí que, aunque nuestros ojos permanezcan cerrados podemos ver con total nitidez, aquello que se proyecta en nuestra mente. A veces, la percepción de lo que estamos viendo a través de nuestros ojos, no nos aporta la realidad de lo percibido, pues nuestra mente no traduce correctamente su mensaje. En verdad, esto no ocurre a veces, podemos arriesgarnos a decir, que ocurre normalmente. Esa es la razón, por la que es importante que aprendamos a ver las cosas de otra manera.

Recuerdo una película, en la que el protagonista era ciego desde su nacimiento. De mayor, gracias a los avances técnico en medicina, consiguió recuperar la vista. Pero la recuperación de esa percepción no le permitió reconocer los objetos que tenía delante. Su mente, realmente no los percibía, no los distinguía.

Ejemplo-Guía: "Me desespera el comportamiento de mi hijo"

Si somos capaces de aplicar correctamente la enseñanza de esta Lección en este ejemplo, estaremos en condiciones de poder aplicarlo, de igual forma, a cualquier situación que podamos vivir. ¿Por qué? Sencillamente, porque no estamos cambiando los efectos, sino la causa y esto es el verdadero sentido del milagro.

Desde la visión del ego, desde la separación, la mente actúa a través de la proyección lo que le lleva a percibir lo que sus deseos les insta a ver. Como esos deseos fluyen desde la búsqueda de la individualidad, lo que la mente proyecta, lo hace con temor. Siente un profundo y arraigado miedo a perder aquello que desea, aquello que posee, aquello que  a lo que ha otorgado la condición de posesión. Cuando sus deseos se identifican amablemente con el mundo exterior, sus proyecciones   les lleva a percibir fugaces experiencias de placer. En cambio, cuando sus deseos menos amables se ven reflejados en el mundo que percibe a través de los demás, entonces se despierta el mecanismo de seguridad y ataca para no ser atacado.

Indistintamente de la calidad del deseo, el hombre identificado con el ego, afronta sus experiencias desde la inconsciencia de que es él, la mente egoica, la que le lleva a atacarse a través de los demás.Las relaciones con los demás se convierten en una escuela de la vida, en la que cada una de las personas con las que establece vínculos, son sus mejores maestros, los que actuando como espejos, le reflejan una imagen exacta de cómo es.

Aplicar esta Lección, nos lleva a una nueva dimensión donde la conciencia, debe oír la Voz de la Consciencia. ¿Esto qué significa? La conciencia se alimenta de la percepción, pero hasta ahora esa conciencia ha respondido a las creencias facilitadas por la percepción errónea. La mente ha estado enfocada hacia el exterior con el único afán de percibir. Ahora debemos orientarla hacia el interior y permitir la percepción verdadera, la que nos permitirá despertar a la realidad que Somos. Esa re-orientación facilitará la visión de la Consciencia, la visión de nuestra naturaleza divina, la visión de Dios y nos aportará la certeza, de que somos los soñadores del sueño.

Ese despertar se encausará en nuestra vida dando lugar a utilizar nuestra mente con una proyección diferente. Ya no nos ocuparemos de cambiar el mundo externo, sino el interno. Ya sabemos que es rectificando la causa, como podremos ver los efectos de una manera diferente. Ya no vemos a nuestro hijo fuera de nosotros, como alguien separado, sino que lo percibiremos formando una unidad. Aquello que nos producía desesperación, lo descubrimos en nuestro interior y es en ese nivel, donde lo rectificamos. A partir de ahí, somos capaces de perdonarnos y de perdonar.

Cuando este comportamiento se convierta en un hábito nuevo, tal vez descubramos, con cierta satisfacción, que utilizamos menos palabras, pero las que utilizamos van envueltas en amor. Descubriremos que el mundo de las formas a perdido nuestro interés y buscaremos el silencio como ese estado propicio para hablar con Dios.

Reflexion: ¿Dónde crees que se encuentra lo real, en lo que percibes o en tus pensamientos?

miércoles, 29 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 29

LECCIÓN 29

Dios está en todo lo que veo.

1. La idea de hoy explica por qué puedes ver propósito en todo. 2Explica por qué nada está separado, por sí mismo o en sí mismo. 3También explica por qué nada de lo que ves tiene significado alguno. 4De hecho, explica cada una de las ideas que hemos usado hasta ahora, y también todas las subsiguientes. 5La idea de hoy es el pilar de la visión.

2. Es probable que a estas alturas te resulte muy difícil entender la idea de hoy. 2Puede que creas que es tonta, irreverente, insen­sata, graciosa e incluso censurable. 3Ciertamente Dios no está en una silla tal como tú la ves. 4No obstante, ayer subrayamos que una simple mesa comparte el propósito del universo. 5Y lo que comparte el propósito del universo comparte el propósito de su Creador.

3. Trata hoy, pues, de comenzar a aprender a mirar a todas las cosas con amor, con aprecio y con una mentalidad abierta. 2Ahora mismo no las ves. 3 ¿Cómo podrías saber lo que en ellas se encierra? 4Nada es como a ti te parece que es. 5Su santo propósito está más allá de tu limitado alcance. 6Cuando la visión te haya mostrado la santidad que ilumina al mundo, entenderás la idea de hoy perfectamente. 7Y no entenderás cómo pudo jamás haberte resultado difícil.

4. Nuestras seis sesiones de práctica, de dos minutos cada una, deben seguir la norma habitual: comienza repitiendo la idea en tu interior y luego aplícala a aquellos objetos seleccionados al azar que estén a tu alrededor, nombrando específicamente cada uno de ellos. 2Trata de evitar la tendencia a dirigir la selección, que, en el caso de la idea de hoy, puede ser una gran tentación debido a su naturaleza totalmente extraña. 3Recuerda que cualquier orden que tú intentes imponer le es igualmente extraño a la realidad.

5. Debes, por lo tanto, evitar al máximo ser tú mismo quien dirige la selección de objetos. 2Una lista adecuada podría incluir, por ejemplo:

3Dios está en este perchero.
4Dios está en esta revista.
5Dios está en este dedo.
6Dios está en esta lámpara.
7Dios está en ese cuerpo.
8Dios está en esa puerta.
9Dios está en esa papelera.

10Además de repetir la idea de hoy durante las sesiones de práctica asignadas, repítela como mínimo una vez por hora, mirando lentamente a tu alrededor mientras repites las palabras para tus adentros sin prisa. 11Por lo menos una o dos veces deberías experimentar una sensación de sosiego mientras haces esto.


¿Qué me enseña esta lección?

Es la idea más esencial. Fuera de Dios nada es real.

El sentido universal que une a todas las cosas, es como un fino hilo conductor que lo mantiene todo unido. Cuando el ego piensa erróneamente que se encuentra separado del mundo que percibe, proyectará la necesidad de verse reflejado en los demás.

La dualidad es una percepción errónea. La unidad es la percepción correcta. Todo cuanto nos ocurre, todo cuanto forma parte de nuestros pensamientos, emociones, creencias, está unido por ese hilo conductor.

Si amamos incondicionalmente estaremos creando un mundo donde compartiremos libertad y paz interior. Si amamos condicionalmente, estaremos quedando preso de nuestra falta de libertad y viviremos en una permanente inestabilidad y falta de coherencia.

Cuando nuestros ojos vean a Dios en todos y cada uno de los pliegues de la vida, entonces exclamaremos: “Soy Hijo de Dios… Padre, reclamo mi herencia”.

¿Por qué no vemos a Dios? Sencillamente, porque no podemos ver el mundo y conocer a Dios. Sólo uno de ellos es verdad. Un Curso de Milagros nos indica, que es imposible no creer en lo que vemos, pero es igualmente imposible ver lo que no crees. Buscamos a un Dios externo y llegamos incluso a ponerle barba y bigotes. Podemos estar creyendo en un Dios externo y atribuirle dones y virtudes, a las cuales nos dirigimos con el propósito de que nos saque de nuestros apuros, y sin embargo, percibimos un mundo separado y lleno de imperfecciones. 

En verdad, lo que estamos haciendo es proyectar nuestra propia visión en clave espiritual, cuando en verdad, la verdadera espiritualidad nada tiene que ver con ello, pues la esencia de la espiritualidad debe llevarnos al despertar, es decir, a conocernos tal y como realmente somos, Seres de Luz emanados de la Fuente de Dios y formando una Unidad con el resto de la Filiación.


La capacidad para ver la conclusión lógica de algo depende de que estemos dispuestos a verla, pero la verdad de esa conclusión no tiene nada que ver con que estemos dispuesto. La verdad es la Voluntad de Dios. Compartir Su Voluntad es compartir Su conocimiento. Si negamos que Su Voluntad sea la nuestra, estaremos negando Su Reino y el nuestro.

Solemos creer que lo que no podemos ver con los ojos del cuerpo no existe y esta creencia nos lleva a negar la visión espiritual. 
La visión espiritual literalmente no puede ver el error, y busca simplemente la Expiación. Todas las soluciones que los ojos del cuerpo buscan se desvanecen. Esa visión nos permitirá tener la certeza de que Dios está en todo lo que vemos y entenderemos su propósito real y verdadero.

Ejemplo-Guía: "Me desespera el comportamiento de mi hijo"

Alcanzado este punto del camino, hemos ejercitado nuestra mente proponiéndole reflexiones que se han convertido en una invitación a des-aprender lo hasta ahora aprendido y que nos llevaba a ver las cosas de una manera determinada. No necesitamos compartir, inicialmente, la veracidad de las nuevas propuestas, tan sólo se nos invita a ponerlas en prácticas.

Hemos elegido varios ejemplos, con la intención de que nos sirviesen de ayuda a la hora de aplicar las enseñanzas de cada una de las Lecciones precedentes. Si hemos realizado las prácticas, ahora estamos en condiciones de compartir nuestras experiencias y verificar si la visión con la que afrontábamos la vida ha cambiado en algo. Si lo ha hecho, estaremos en condiciones de compartir, que hemos dejado de ver un mundo separado y, en su lugar, hemos empezado a ver un mundo basado en la unicidad. Estaremos en condiciones de compartir, que hemos dejado de dar significado a aquello que vemos y que está basado en el pasado, y en su lugar, hemos buscado el "para qué" de aquello que vemos, con el único objetivo de ver el verdadero propósito.

En nuestro camino hacia el "despertar", estamos ahora en condiciones de compartir, que nuestra voluntad ya no sirve al deseo por experimentar la individualidad, sino que ahora se convierte en el estímulo que da vida al nuevo deseo de ver por encima de todas las cosas, de ver la verdad que Somos. Ese camino, nos ha conducido hoy a afirmar que a través de la percepción verdadera, vemos nuestra verdadera realidad, vemos la inocencia, la impecabilidad, la pureza, la plenitud, la abundancia, y la vemos, no tan solo en nosotros, sino en el rostro de cada hermano. Esa visión nos lleva a la certeza de que en verdad, lo que estamos viendo es el verdadero rostro de Dios, y lo vemos en todo lo creado.

Nuestro hijo, no es tan solo nuestro hijo, sino nuestro Padre, pues a través de él, vemos su Rostro. Todo lo creado lleva el germen de la Fuente de donde emana. Todo lo creado tiene esa causa-una, donde encontraremos el mismo Propósito. Todo lo creado nos ofrece la oportunidad de re-cordar el Amor, la Esencia con la que hemos sido creados.

La experiencia de relación, no tiene otro significado, que el que lo mantiene unido al verdadero Propósito. Ese Propósito no es otro que el despertarnos del sueño de la ilusión de la separación y llevarnos a la visión de la Unidad. Esa experiencia se convierte en la oportunidad de descubrir en nuestro hijo, a Dios.

Reflexión: Si en aquello que ves, no encuentras a Dios, entonces, lo que ves no es real.

martes, 28 de enero de 2020

¿Cómo educar a un niño Acuario?


¡Hay que ver lo raro que es este niño!, se quejarán los padres del Acuario, angustiados y preocupados al comprobar como el comportamiento de su hijo es extraño, su conducta no es igual a la de otros niños. Tendrán la impresión de que nada de lo que ocurre en el mundo exterior parece alterarle. El, irá a su aire, no respetando ninguna norma. Lo cierto, es que no les faltará razón a esos asombrados padres, cuando describen a su hijo como "raros", pero, también es cierto, que su preocupación no es más que el fruto de su incomprensión hacia la naturaleza del Acuario.
El desconocimiento de las fuerzas que animan a su hijo, le induce a pensar en ocasiones, que la inadaptada criatura, puede estar enferma. Nada más lejos de la realidad. Sufrirán de enfermedades nerviosas, si los padres no hacen algo y pronto, para dejar de atosigarles, pretendiendo hacer de él alguien "normal", con hábitos y costumbres convencionales.


Sabed que vuestro hijo es del “Elemento Aire” y se encuentra en proceso de interioriación, ello, le llevará a percibir internamente un mundo que aún no se ha concebido externamente. Está descubriendo nuevos conceptos de vida, nuevos pensamientos están fluyendo en él y le dictan que la realidad que vive socialmente, en nada se parece a la que él visiona en su mente.
Por lo tanto, no esperéis que vuestro hijo se comporte igual que los demás niños. El viene para marcar un nuevo rumbo en la sociedad, y para ello, deberá adquirir confianza y madurez.


COMPRENSIÓN, AMISTAD, eso os exigirá constantemente. Los padres de un niño Acuario, deben esforzarse por no ser sólo padres, sino también Amigo, y ser Amigo, significa compartir ideas, compartir proyectos, en definitiva, ser amigo significa comprensión. La autoridad dictatorial aplicada a estos niños, es la técnica más desastrosa que podéis ofrecerles. Recordad que es un signo de Aire, trabaja con la razón, con la lógica. No pretended ordenarles cosas sin explicar el sentido de vuestra demanda. El dialogo, ese ha de ser vuestra estrategia educativa.
En una primera etapa, descubriréis pronto que, vuestro hijo, no es un niño egoísta, sin embargo, puede dar muestras de timidez, de represión, de terquedad en el contacto con los demás Esto es así, porque interpretará esa relación como una amenaza para su seguridad. El, se siente muy a gusto "metido" en su mundo interno. Si alguien trata de alterar esa estabilidad, le llevará a replegarse aún más sobre sí mismo. Debéis darle tiempo para que adquiera autoconfianza. Cuando lo haya conseguido, os sorprenderá en el despliegue social que llevará a cabo.

Sabed que ha sido llamado a servir de poste indicador para que otros sigan las nuevas rutas de la evolución. Adquirirá un magnetismo especial que atraerá por afinidad mental a todos cuantos vibren y estén preparados para dar un paso hacia adelante en el proceso evolutivo.
Tendrán el don del discernimiento, de la lógica. Su mente será enérgica, poderosa, pero lenta en una primera fase, y ello, le llevará a dar muchas respuestas que el mundo, que le rodea le demandará.


Vuestro hijo, necesita libertad, si no la encuentra y se le reprime en su primera infancia, tened por seguro, que cuando den comienzo los trabajos de su Cuerpo Emocional, en la adolescencia, sino antes, se os rebelará, os hará frente, y lo hará con las ideas muy fija, justificando su comportamiento. Su espíritu es muy independiente, la única limitación que entiende es su verdad, y la defenderá pese a quien pese. No hagáis de él un ser anárquico y rebelde.

Un ambiente armónico, rodeado de cosas creativas que le suscite el interés por lo trascendente; un espíritu de unidad familiar y unas relaciones fraternales, harán de él, un ser con grandes capacidades creadoras.
Tened cerca de él siempre un buen libro. Rodeadle de música para que preste alas a su espíritu buscador, y sobre todo no perdáis la paciencia, cuando a pesar de no subir dos palmos del suelo y tan sólo balbucee dos palabras seguidas, os esté preguntando, ¿por qué? El niño Acuario, es el niño de los "por qué".

Ya sabéis, está buscando la verdad. Haced lo posible por llevarle por el buen camino, la sociedad está muy necesitada de él.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 28

LECCIÓN 28

Por encima de todo quiero ver las cosas de otra manera.

1. Hoy le estamos dando una aplicación realmente concreta a la idea de ayer. 2En estas sesiones de práctica vas a hacer una serie de compromisos definitivos. 3El que los cumplas o no en el futuro no es algo que nos concierna ahora. 4Si al menos estás dispuesto a hacerlos ahora, habrás dado el primer paso en el proceso de cumplirlos. 5Y todavía estamos en el principio.

2. Tal vez te preguntes por qué es importante decir, por ejemplo, "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera”. 2De por sí, eso no es importante. 3Sin embargo, ¿qué existe de por sí? 4¿Y qué significa "de por Sí"? 5Ves a tu alrededor una legión de objetos separados, lo cual significa que en realidad no ves nada. 6O ves o no ves. 7Cuando hayas visto una sola cosa de otra manera, verás todas las demás cosas de otra manera también. 8La luz que veas en cualquiera de ellas será la misma luz que verás en todas ellas.

3. Cuando dices: "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera", estás comprometiéndote a abandonar todas las ideas preconcebidas que tienes acerca de la mesa, y a tener una mente receptiva con respecto a lo que esa mesa es y al propósito que tiene. 2No la estás definiendo en función del pasado. 3Estás preguntando qué es, en vez de decírselo. 4No estás constriñendo su significado a tu reducida experiencia con mesas, ni estás limitando su propósito a tus insignificantes pensamientos personales.

4. Nadie cuestiona lo que ya ha definido. 2Y el propósito de estos ejercicios es hacer preguntas y recibir respuestas. 3Al decir: "Por encima de todo quiero ver esta mesa de otra manera" te estás comprometiendo a ver. 4Mas no es éste un compromiso exclusivo. 5Es un compromiso que es aplicable tanto a la mesa como a cualquier otra cosa.

5. Podrías, de hecho, alcanzar la visión valiéndote sólo de esa mesa, si pudieses abandonar todas tus ideas acerca de ella y mirarla con una mente completamente receptiva. 2Tiene algo que mostrarte; algo bello, puro y de infinito valor, repleto de felicidad y esperanza. 3Oculto tras todas las ideas que tienes acerca de ella se encuentra su verdadero propósito, el cual comparte con todo el universo.

6. Al usar la mesa como un sujeto para la aplicación de la idea de hoy, estás en realidad pidiendo ver cuál es el propósito del universo. 2Y con cada objeto que uses en tus sesiones de práctica estarás haciendo esa misma petición. 3Y estarás comprometiéndote con cada uno de ellos a dejar que su propósito te sea revelado, en lugar de imponerles tú tu propio dictamen.

7. Hoy llevaremos a cabo seis sesiones de práctica de dos minutos cada una, en las que primero debes repetir la idea de hoy, y luego aplicarla a cualquier cosa que veas a tu alrededor. 2No sólo debes escoger los objetos al azar, sino que, al aplicarles la idea de hoy, debes ser igualmente sincero con todos ellos, intentando reconocer de esta manera la idéntica contribución que cada uno de ellos le presta a tu visión.

8. Como de costumbre, las aplicaciones deben incluir el nombre del objeto en el que tu mirada se pose, y debes mantener tus ojos sobre él mientras dices:

2Por encima de todo quiero ver este(a) _____ de otra manera:

3Cada aplicación debe hacerse muy despacio y tan a conciencia como sea posible. 4No hay prisa.


¿Qué me enseña esta lección?

Cuando el ego cree ver, está utilizando su pensamiento concreto para identificar aquello que ve y para ello busca en su recuerdo, lo aprendido en relación al mismo. Esta percepción está basada en el pasado y nunca abarca el verdadero sentido que nos aporta el objeto observado o la experiencia vivida.

En cambio cuando dejamos la mente receptiva para que lo que vemos nos aporte su verdadero significado, estamos abriendo nuestra mente a la visión desde otro punto de vista. Cuando nos desprendemos del contenido de nuestro recuerdo, estamos abriéndonos a la intuición de un significado más amplio y universal. Estamos permitiendo a nuestra mente captar la verdadera esencia de aquello que observamos.

Mientras que el pensamiento basado en el recuerdo del pasado es irreal y se sustenta en el error (separación), el pensamiento abierto, nos lleva a la visión de la Unión entre todo lo creado. Podemos decir, que el pensamiento concreto de la mente inferior, cede su hegemonía al Pensamiento Divino de le mente superior.

Aplicar esta idea en el terreno de las relaciones humanas, nos permite “renovar” todas aquellas concepciones adquiridas que nos llevan a juzgar al otro de un modo u otro. Por ejemplo: “Tengo un compañero de trabajo con el que no acabo de entenderme y cada vez que lo veo me produce aversión”. Si nos preguntamos el porqué de esta reacción, seguro que encontraremos argumentos que refuercen “aparentemente” nuestra manera de pensar. Pero si realmente estamos decididos a no vivir la vida desde la perspectiva del ego, el cual interpreta las relaciones como una experiencia de “ataque  y venganza”, y sí en cambio, elegimos expresarnos en nuestro Estado de Ser, esto es, desde la expresión de nuestra personalidad espiritual, daremos una respuesta muy distinta y nos preguntaremos, qué nos está revelando de nosotros mismo ese compañero que cuando lo vemos proyectado en él, nos produce malestar.

Si aplicamos esta lección, tenemos la posibilidad de “verlo” de otra manera. No como alguien separado de nosotros, sino alguien con el que formamos una unidad y está actuando como nuestro mejor maestro al permitirle que nos identifique aquella lección que debemos integrar en nuestra conciencia.

El ver las cosas de otra manera en el terreno de las relaciones, nos abre las puertas al perdón.

Ejemplo-Guía: "Me desespera el comportamiento de mi hijo".

Aunque hemos tocado un ejemplo práctico en lo anteriormente expuesto, me gustaría seguir aplicando la enseñanza de esta Lección al ejemplo guía que estamos tratando.

En este sentido, quiero continuar ahondando en la idea expuesta ayer, en la que analizamos le Lección titulada: "Por encima de todo quiero ver". Recordar que decíamos la importancia de utilizar nuestra voluntad para dirigir el deseo hacia un objetivo distinto al que había dado lugar la creencia de la separación. Así pues, decíamos, que para ver es necesario querer, o lo que lo mismo, para ver la Unidad es necesario desear la Unidad, al igual modo, que el deseo de la individualidad ha dado lugar a la falsa creencia en la separación.

En lo dicho va implícito una reflexión que está estrechamente relacionada con la Lección de hoy, pues hemos  adelantado que para percibir la Unidad es preciso desearla, y con ello, lo que estamos diciendo haciendo realmente es definir lo que queremos ver. 

En la Lección de hoy, se nos advierte que no tan solo queremos ver, sino que queremos ver de otra manera. Podemos entender con ello, que no debemos conformarnos con desear ver, sino que debemos desear ver pero de un modo determinado. Si hasta ahora hemos deseado ver un mundo separado, a partir del instante santo en el que deseamos ver de otra manera, estamos eligiendo ver desde la unicidad.

Ayer no hablamos de ello, pero en el contenido de la Lección correspondiente, así como ocurre con la de hoy, no podemos dejar pasar por alto la expresión que se utiliza en ambas: "Por encima de todo". Esta expresión le aporta un matiz nuevo a las Lecciones 20 y 21, en las cuales ya se nos orienta hacia la idea primordial de ver. No es lo mismo, estar decidido a ver, que querer ver por encima de todas las cosas. 

Estamos hablando de un compromiso muy definido y que nos muestra la firme voluntad de utilizar nuestra mente en una dirección recta, la de ver la realidad, la de ver la verdad, la de ver el Ser que Somos.

Si llevamos esta enseñanza a la práctica de este ejemplo, no nos conformaremos con la intención de querer ver, sino que iremos más allá y concentraremos toda nuestra voluntad, toda nuestra atención en alcanzar que los efectos sean la viva imagen que la causa, es decir, que nuestro comportamiento esté en coherencia con lo que vemos en nuestra mente. Si lo que vemos con nuestra mente es el entendimiento de que somos uno con nuestro hijo, nuestro comportamiento nos llevará a actuar desde el amor. Ese amor contagiará el estado anímico del otro, pues la fuerza que lo mueve es la de atracción.

Reflexión: Ver las cosas de otra manera, es la elección de ver el presente y no el pasado.