martes, 16 de agosto de 2016

Leo y los trastornos de la columna vertebral (2ª parte)

Louise L. Hay


Columna Vertebral:

Causa probable: Apoyo flexible de la vida.
Nuevo modelo mental: La vida me apoya.

Espalda inclinada:

Causa probable: Transporta las cargas de la vida. Desvalimiento y desesperanza.
Nuevo modelo mental: Me yergo libre y en toda mi estatura. Me amo y me apruebo. Mi vida mejora cada día.

Esclerosis lateral amiotrópica:

Causa probable: Resistencia a aceptar la propia valía. Negación del éxito.
Nuevo modelo mental: Sé que soy una persona valiosa. Me gusta el éxito y estoy a salvo en él. La vida me ama.

Esclerosis Múltiple:

Causa probable: Rigidez mental, dureza de corazón, voluntad de hierro, inflexibilidad. Miedo. 

Nuevo modelo mental: Al elegir pensamientos alegres y amorosos me creo un mundo amable y jubiloso. Soy libre.

Hernia Discal:

Causa probable: Sensación de no recibir ningún apoyo de la vida. Indecisión.
Nuevo modelo mental: La vida apoya todos mis pensamientos; por lo tanto me amo y me apruebo. Todo está bien.


Jacques Martel

Columna Vertebral:

La columna vertebral, tal el pilar de una construcción, representa el apoyo, la protección y la resistencia. Por lo tanto, la columna vertebral me sostiene y me protege en todas las situaciones de mi vida. Es mi pilar físico e interior. Sin ella, me derrumbo. La columna vertebral simboliza también mi energía más fundamental y más espiritual. Representa mi flexibilidad y mi resistencia frente a los diferentes sucesos de mi vida. Las desviaciones de la columna vertebral (escoliosis, lordosis, etc.) están vinculadas a la parte profunda de todo mi sistema energético. 

Durante un bloqueo, dolores físicos aparecen. Sentimientos de impotencia, un peso demasiado pesado que llevar, una necesidad afectiva o emocional insatisfecha, etc., hacen que me sienta atacado en mi solidez y en mi resistencia. Tengo la sensación que soy el pilar en el seno de mi familia, de mi trabajo y con relación a cualquier situación u organización en la cual estoy implicada. 

¿Qué sucedería a los demás si no estuviera aquí? ¿Se derrumbaría todo? La columna vertebral está vinculada a todos los diferentes aspectos de mi ser por el esqueleto, a través del sistema nervioso central y por la distribución sanguínea central. Cada pensamiento, sentimiento, situación, respuesta y sensación está grabado en la columna vertebral como en las partes pertinentes implicadas correspondientes del cuerpo. Miro la región afectada e identifico la causa del bloqueo. Poco importa la razón, acepto mantenerme abierto a la causa y la integración es más armoniosa. Vuelvo a edificar la nueva persona que quiero ser.

Una desviación de la columna vertebral simboliza principalmente una resistencia a vivir plenamente mi vida. El modo en que me porto en la vida, mi dificultad en dejar la vida sostenerme y dejar ir las viejas ideas se manifestarán por una desviación de la columna vertebral que se inclinará de lado, hacía delante, o hacía atrás… 

Decido asumirme y mantenerme “derecho” frente a la vida, con confianza y determinación.

Lordosis:

La lordosis es una curvatura fisiológica de la columna vertebral que se ahueca hacía delante. Tengo dificultad en sujetarme de pie porque tengo vergüenza de lo que soy, no me quiero. Frecuentemente vivo la sumisión frente a mi padre o a lo que representa la autoridad para mí, porque me infra-valoro frente a él, me siento inferior a él. Me siento aplastado por los demás, tengo muy poca confianza en mí y soy incapaz de expresar mis ideas y mis opiniones. Estoy hirviendo interiormente y esta ira me corroe. Debo aprenderá amarme. Acepto tomar mi lugar porque cada cual tiene un papel por jugar en el universo. Aprendo a expresar mis ideas y mis opiniones libremente y me siento mejor conmigo mismo.

Escoliosis:

La escoliosis es una desviación lateral de la columna vertebral.

Cuando ésta me afecta, tengo la sensación de llevar en mis hombros una carga muy pesada. Como que esto sobrepasa cualquier esperanza de realización, vivo impotencia y desesperación. Mis responsabilidades me dan miedo, estoy indeciso en mi orientación. La energía se bloquea y la escoliosis es su manifestación física. Esto se presenta frecuentemente en la adolescencia: como que estoy a la búsqueda de una identidad, demasiado viejo para ser un niño y demasiado joven para ser un adulto, la vida y las responsabilidades parecen enormes. 

Tendré tendencia a compararme a mis hermanos, hermanas, primos y primas. Ya que tengo frecuentemente la impresión que son mejores que yo, me desvalorizaré y esto se expresará por una escoliosis. 

La escoliosis está pues vinculada a un deseo de huir una situación o alguien. Compruebo lo que sucede en mi vida que me impide sentirme bien. Acepto vivir en presente, es decir un día a la vez. Tomo consciencia de estar en la escuela de la vida y de vivir en armonía con lo que me rodea. Encuentro la alegría y, cada día, comprendo que tengo la fuerza y la capacidad de responder al reto.

Dolores de Espalda:

Frecuentemente confundida con los riñones y comúnmente asociada al dolor de riñones, esta área se sitúa entre la cintura y el coxis. Es una parte del sistema de sostenimiento. Dolores en esta región manifiestan la presencia de inseguridades materiales (trabajo, dinero, bienes) y afectivas. “Tengo miedo de carecer de…!” “Nunca lo conseguiré!”, “ Nunca conseguiré realizar esto!”expresan bien los sentimientos interiores vividos. Estoy tan preocupado por todo lo material que siento tristeza porque hay un vacío y este vacío me duele.

Incluso puedo fundar mi valor personal en el número de bienes materiales que poseo. Vivo una gran dualidad, porque deseo tener tanto la “calidad” como la “cantidad”, tanto en lo que a relaciones interpersonales se refiere como a lo que poseo. Tengo tendencia a tomar demasiadas cosas sobre mis hombros y tengo tendencia a dispersar mis energías. Intento hacerlo todo para ser amado y me entretengo con la opinión que tienen de mí los demás. 

También puede tratarse de una inquietud frente a una u otras personas. Estoy preocupado por ellas y quizás tengo tendencia en “coger los problemas de los demás sobre la espalda” y querer salvarlos. Mi impotencia frente a ciertas situaciones de mi vida me vuelve amargo y rehuso someterme, pero tengo miedo. Este sentimiento de impotencia que puede llevarme hasta la rebelión, podrá conducirme a un “lumbago” o un “dolor de cintura”. No me siento sostenido en mis necesidades de base y mis necesidades afectivas. Tengo dificultad en hacer frente a los cambios y a la novedad que se presentan a mí porque me gusta sentirme en seguridad en mi rutina y mis viejas costumbres. Esto revela frecuentemente que soy inflexible y rígido y que quisiera ser sostenido a mi modo. Si acepto que los demás puedan ayudarme a su modo, voy a descubrir y tomar consciencia de que tengo el apoyo que necesito. Así me vuelvo más autónomo y responsable. 
Si se trata de un pinzamiento de los discos lumbares, pongo probablemente demasiada presión sobre mí – mismo en hacer cosas para que me amen. Ya que se revela necesario un período de reposo, aprovecho para mirar lo que está sucediendo en mi vida y volver a definir mis prioridades. Al no sentirme sostenido, me vuelvo rígido (tieso) hacía los demás. ¿Tiendo a culpar a los demás de mis dificultades? ¿Me tomo el tiempo de expresar mis necesidades? Acepto que mi único sostén viene de mí – mismo. Volviendo a tomar contacto con mi ser interior, establezco un equilibrio en mis necesidades y reúno todas las fuerzas del universo que están en mí. Estas fuerzas me dan confianza en mí y en la vida porque sé que me traen todo lo que necesito: físico, emotivo, espiritual. Estoy sostenido en todo momento.

Las 5 vértebras lumbares se sitúan en esta área.

L1 = la primera vértebra lumbar L1 está afectada cuando vivo un sentimiento de impotencia frente a alguien o a algo que no me conviene y que tengo la sensación de no poder cambiar, que he de soportar. Entonces, me vuelvo inerte, sin vida, gasto mucha energía con cosas frecuentemente menores pero las aumento tanto que toman entonces proporciones catastróficas, lo cual puede incluso hacer aparecer un sentimiento de desesperación. Puedo vivir inseguridad frente a aspectos de mi vida, pero no tiene realmente razón de ser. Quiero controlarlo todo, pero esto no es humanamente posible. Puedo también vivir conflictos interiores entre lo que quiero hacer y que no me permito. Esto hace subir en mí frustración, agresividad e ira. Estos sentimientos endurecen mi corazón si no me libero y amargan mi vida. Una vértebra L1 en mal estado puede traer enfermedades relacionadas con las funciones de digestión (intestino y colón) o eliminación (estreñimiento, disentería, etc.). 

Tomo consciencia del poder que tengo para cambiar el curso de mi vida, y sólo la mía! Vuelvo a establecer mis prioridades para canalizar bien mis energías.


L2 = El estado de la segunda vértebra lumbar L2 depende mucho de mi flexibilidad frente a mí – mismo y a los demás. La soledad y la amargura generalmente causadas por una timidez pronunciada son también factores importantes que pueden afectar L2. Soy preso de mis emociones: al no saber como vivirlas y expresarlas, y al ser éstas a veces vivas y explosivas, pongo máscaras para protegerme y evitar que se pueda ver lo que sucede en mi interior. Mi malestar puede hacerse tan grande que quiero “adormecer” mi mal con bebida, drogas, trabajo, etc. y L2 hará entonces una llamada de socorro.

Tengo tendencia a ver las cosas en negativo y a vivir en un estado depresivo que veo muy poco porque estoy en un papel de víctima que no me obliga a pasar a la acción o a cambiar cosas en mi vida. Igual como L1, un sentimiento de impotencia y también mucha tristeza afectarán L2. Soy bastante amargo frente a la vida porque estaría supuestamente disfrutando de los placeres de la vida pero, frecuentemente, no me autorizo a ello a causa de mis obligaciones o por deber, para mostrar el buen ejemplo. Debo aprender que no he de ser perfecto. A veces puedo sentirme incapaz o impotente frente a una situación.

No he de culparme por ello o estar enfadado; solo he de ser auténtico conmigo mismo y los demás y expresar simplemente mis penas, mis alegrías, mis dudas, mis incomprensiones, mis frustraciones para estar más abierto frente a los demás y para que L2 recupere vida también. Se debe recalcar que una vértebra L2 en malas condiciones puede conllevar enfermedades del abdomen, la apéndice o las piernas en donde podría ver aparecer varices.

L3 = la tercera vértebra lumbar L3 se ve sobre todo afectada cuando vivo situaciones familiares tensas o tormentosas. Me impido decir o hacer cosas para no herir y no molestar a los demás. Pero al hacer esto, me hago daño a mí mismo. Juego el papel de “buen chico” o “buena chica” manifestando una gran flexibilidad. Pero me vuelvo “bonachón” lo cual me causa frustración, sobre todo si debo poner mis deseos de lado. Y quizás, también, me ponga de lado, particularmente a causa de mi gran sensibilidad, sin saber mucho como dichas emociones estarán recibidas. Me vuelvo “paralizado”, incluso impotente, en mis emociones, en mi cuerpo, en mis pensamientos, lo cual impide que se manifieste mi creatividad y todo lo vinculado a ella, en particular la comunicación y la sexualidad que se quedan “rígidas” y “frígidas”. Para superar el desánimo, debo tender los brazos hacía los demás y atreverme a expresar mis emociones para que mi pleno potencial creativo se despierte y se manifieste. La mala condición de L3 puede conllevar dolencias en los órganos genitales, en el útero (en la mujer), en la vejiga o en las rodillas, tales como la artritis, la inflamación o dolores.

L4 = Cuando la cuarta vértebra lumbar L4 se rebela, es frecuentemente porque tengo dificultad en transigir con la realidad de todos los días. Puedo complacerme en un mundo imaginario y esto puede llevarme a vivir en la pasividad, estando un poco cansado de ver lo que ocurre alrededor mío. Se instala cierta dejadez. “¿Porqué preocuparse de todos modos?” Sufro los acontecimientos y no los creo, lo cual me puede dejar un sabor amargo. Igual como L4, necesito protegerme cerrándome porque puedo fácilmente dejarme distraer o influenciar por lo que me rodea, sobre todo por lo que la gente pueda decir de mí, y mi sensibilidad puede estar altamente afectada. También me rompo la cabeza exageradamente y mi discernimiento está a veces erróneo o carente porque mi mental es muy rígido, lo cual me impide tener una visión global de una situación y en consecuencia soluciones o posibles vías frente a ella. Entonces quiero controlar en vez de escuchar mi voz interior. Debo aprender a escuchar ésta para recuperar el dominio de mi vida. Recupero mi poder de crear mi vía como quiero y recupero el gusto de realizar grandes cosas! Se debe observar que una vértebra L4 en mal estado puede conllevar dolores en la región de mi nervio ciático y de la próstata en el hombre.

L5 = Puedo preguntarme lo que sucede en mi vida cuando la quinta vértebra lumbar L5 está afectada. ¿Tendría por casualidad una actitud de desprecio ode pereza frente a una persona o una situación? Puedo vivir un poco de celos,disgusto, frustración, pero sin embargo ya tengo mucho, la vida me hamimado y tengo dificultad en reconocerlo. Mi vida está teñida de lujuria (entodos los niveles) y debo aprender a apreciar lo que tengo, y a cultivar misrelaciones interpersonales: tengo dificultad sobre todo en el plano afectivo aser auténtico y a sentirme bien porque en el fondo de mí, vivo una graninseguridad y tengo dificultad en expresar lo que vivo. Por lo tanto, tendrétendencia a ser algo depresivo ya que pasaré frecuentemente de un cónyuge aotro sin saber demasiado porqué sucede esto, sintiéndome “correcto” dentrode lo que estoy viviendo. Inventaré toda clase de guiones y mi atenciónsiempre estará centrada en los pequeños detalles anodinos, lo cual meimpedirá adelantar y pasar a otra cosa. Cierta amargura puede ensombrecer mivida e impedirme disfrutar de ésta. Aprendo a saborear cada instante que pasay a apreciar toda la abundancia que forma parte de mi vida. Un mal estado de L5 puede ocasionarme dolores en las piernas, desde las rodillas hasta los dedos de los pies.

La parte inferior de la espalda también forma parte del sistema del centro del movimiento. Si tengo dificultad en transigir con la sociedad, tanto desde el punto de vista de las orientaciones por tomar como del sostén que espero de ella, puedo vivir frustración o resentimiento. No quiero “dealer” con ciertas personas o ciertas situaciones. Mis relaciones personales con mi entorno padecen de ello. También puedo tener dificultad en aceptar que voy sumando años. “Me hago viejo” y debo amansar lentamente la noción de mortalidad. Finalmente, la parte inferior de la espalda está muy estrechamente vinculada a los dos centros de energía inferiores, el coxis y el segundo centro de energía que está vinculado más específicamente a la sexualidad. Si vivo conflictos interiores o exteriores para con ésta, si he reprimido mi energía sexual, puede manifestarse un dolor de espalda. Las 4vértebras sagradas y las 5 vértebras del coxis están relacionadas con esta región. Cuando las vértebras sagradas están afectadas, puedo tener la sensación de que no tengo columna y que necesito a otra persona para sostenerme. Estoy constantemente “probado” por la vida para ver cuál es mi nivel de integridad y de honradez. Tengo un enorme potencial pero ¿estoy listo para realizar los esfuerzos necesarios para cumplir mis objetivos? 

Las vértebras inferiores son las siguientes:

S1, S2, S3 = Ya que las 3 primeras vértebras sagradas están soldadas juntas, se tratarán juntas. Constituyen un todo. Reaccionan con la rigidez que manifiesto, con mi estrechez mental en relación a ciertas situaciones o ciertas personas, a mi mente cerrada que rehusa oír lo que los demás han de decir.

Quiero tener el control para sentirme fuerte y en seguridad y, si lo pierdo, voy a estar enfadado, furioso y puedo tener ganas de “pegar una paliza” a alguien por estar tan frustrado y lleno de amargura. Todos estos sentimientos generalmente tienen su origen en mis relaciones afectivas que no siempre van como lo deseo. La comunicación tanto verbal como sexual, es deficiente, por no decir inexistente, y estoy constantemente volviendo a plantear este tema.

Tengo la sensación de tener que nadar a contra corriente y me siento en un callejón sin salida. Tengo interés en parar un momento y ver claro en mi vida, a reflexionar sobre lo que quiero y edificar una base sólida.

S4, S5 = Todos los deseos tienen su origen en las vértebras sagradas cuarta y quinta. Si soy capaz de administrarlas bien, si tomo el tiempo dedescansar y hacer las cosas que me gustan, S4 y S5 funcionarán bien. Sinembargo, si vivo culpabilidad, tratándome de perezoso y confrontándome amis deberes y mi moralidad, juzgando mi conducta “no correcta”, S4 y S5 pueden reaccionar fuertemente. Tengo el derecho de hacer cosas para mí y aveces evadirme pero debo evitar que esto se vuelva un medio de huida,evitando que me enfrente con mis responsabilidades. En ese momento, lapereza puede no estar benéfica: me mantiene en un estado pasivo de cansancioque me impide ir hacía delante. Por esto, en casos extremos, también estaránafectados mis pies. El único modo de curar el sacro quebrado o roto, es lainmovilidad física y el tiempo. El sacro está vinculado al segundo centroenergético que se sitúa al nivel de la primera vértebra lumbar. Undesequilibrio de este centro energético puede aparecer en las dolencias físicassiguientes: referente a los órganos genitales, puede haber infertilidad, frigidezo herpes; en cuanto a los riñones: cistitis, cálculos; en lo referente a ladigestión y la eliminación: incontinencia, diarrea, estreñimiento, colitis, etc.

Las desviaciones de la columna vertebral (escoliosis) nacen generalmente a este nivel y conllevan con ellas dolores de espalda. El segundo chakra o centro energético, influencia mis relaciones con mi entorno y un malfuncionamiento de éste, que afecta mi sacro, será el signo de mi estrés, mis angustias, mis miedos y mi tendencia depresiva que debo aprender a administrar. En cuanto al coxis, está vinculado al primer chakra, o centro de energía, sede de la supervivencia. Representa el fundamento de mi sexualidad, la realización adecuada de mis necesidades de base (sexualidad, alimento, protección, techo, amor, etc.). 
El coxis está formado de cinco vértebras coxigianasque están soldadas juntas. Representa mi dependencia frente a la vida o a alguien más. Hay muchas probabilidades de que mi cuerpo me diga que tengo que pararme cuando me duelo el coxis. Es mi inseguridad la que se manifiesta en relación con mis necesidades de base, de supervivencia, en particular el hecho de tener un techo, alimento, vestidos, etc. El alimento aquí se refiere a las necesidades físicas como emocionales y sexuales. 

Cualquier persona necesita amor en su vida. También necesita comunicación mediante relaciones sexuales con uno o su pareja. Estas necesidades generalmente se niegan y reprimen, sobre todo a causa de mis principios morales y religiosos, lo cual me lleva a estar insatisfecha. Puedo sentirme entonces impotente en todos los sentidos del término y hay una ira incubando dentro de mí. Quiero huir cualquier situación que hace daño a mi sensibilidad y frente a la cual puedo vivir culpabilidad. Debo poner mi orgullo de lado, es decir mis miedos. Debo confiar en la vida y sobre todo hacer confianza en mi capacidad por expresarme y asumirme. 
Cuando siento dificultades vinculadas con este aspecto de mí – mismo, compruebo interiormente hasta qué punto estoy (quiero ser) dependiente de una persona que, conscientemente o no, satisface ciertas necesidades de mi vida. Soy capaz de cumplir mis propias acciones, de ser autónomo. 
Es posible que las personas con las cuales me vinculo sean mucho más dependientes afectivamente que yo y que tengan necesidad de este tipo de relación. Acepto ver hasta qué punto hago muestra de independencia y vigor en mi vida. Debo soltar cualquier sentimiento de inquietud frente a mis necesidades de base y tomar consciencia ahora de las fuerzas que me habitan y afirmar que soy la persona mejor colocada para garantizar mi propia supervivencia. 
Al estar vinculado el coxis con el primer chakra, un desequilibrio al nivel de este centro de energía puede conllevar desordenes físicos, los más corrientes tocando el ano o el recto (hemorroides, irritaciones), la vejiga (trastornos urinarios, incontinencia), la próstata.

También se puede encontrar dolores en la base de la columna vertebral, una toma o pérdida de peso considerable (obesidad, anorexia) y una mala circulación sanguínea al nivel de las piernas (flebitis), manos y pies. Estos males me dan una indicación que tengo necesidad de volver a equilibrar este centro de energía.


Lisa Bourbeau

Columna Vertebral:

BLOQUEO FÍSICO: Cuando hablamos de dolor de espalda nos referimos principalmente a la columna vertebral. 

BLOQUEO EMOCIONAL: La persona a la que le duele la parte BAJA de la espalda, es decir, la región del sacro, es aquella para quien la libertad es sagrada, y teme perder su libertad de movimientos cuando los demás necesitan su ayuda. Con frecuencia es una persona que teme por su supervivencia. Sentir dolor de la quinta lumbar a la undécima dorsal (de la parte baja de la espalda hasta la cintura) está relacionado con el miedo a la escasez y con la inseguridad material. De hecho, como la espalda es el sostén del cuerpo humano, cualquier dolor en ella se relaciona con no sentirse bien sostenido. La parte baja se asocia con el área del "tener". Por ejemplo: tener bienes materiales, dinero, un cónyuge, una casa, hijos, un buen oficio, títulos, etc. El dolor en este lugar significa que la persona necesita tener para sentirse apoyada, pero no se atreve a reconocerlo o admitirlo ante los demás. Lo lleva todo sobre su espalda, porque quiere hacerlo todo ella misma. Es muy activa en el terreno físico, puesto que su miedo a la escasez se manifiesta sobre todo en el nivel material, que para ella representa un buen apoyo. Por otro lado, tiene problemas para pedir ayuda a los demás, y cuando por fin se decide a pedirla y no la recibe, se siente todavía más inmovilizada y su dolor de espalda empeora 

La persona con dolor en la parte alta de la espalda, es decir, de la décima dorsal hasta las cervicales (de la cintura hasta el cuello), sufre de inseguridad afectiva. Es una persona para quien el "hacer" es muy importante, porque eso es lo que le da seguridad. Cuando alguien hace algo por ella se siente querida. Por otra parte, manifiesta su amor por los demás haciendo cosas para ellos. Del mismo modo, la espalda puede dolerle lo suficiente como para proporcionarle una excusa por no hacerlo todo, porque teme que si hace demasiado, ya no la ayudarán. Espera mucho de los demás, y cuando sus expectativas no se cumplen, tiene la impresión de soportar una gran carga. Como le cuesta trabajo "hacer" sus demandas, cuando lo logra se siente inmovilizada si el otro no responde a ellas. Entonces el dolor empeora. Este dolor puede también presentarse en una persona que se siente demasiado vigilada en lo que hace. 

BLOQUEO MENTAL: Si te duele la parte baja de la espalda, la región del sacro, en lugar de creer que vas a perder tu libertad ayudando a alguien, toma más conciencia de tus límites; exprésalos a la persona adecuada y actúa en consecuencia. Recuerda que si quieres cosechar ayuda debes haberla sembrado antes. Es posible que en el pasado hayas vivido la experiencia de sentir que se aprovechaban de ti, pero este miedo a revivir esa misma experiencia te impide dar, lo cual te ayudaría a recibir más. Si temes por tu supervivencia, date cuenta de que es sólo tu parte afectiva dependiente la que cree que no puedes sobrevivir solo. Tienes todo lo necesario para lograrlo. En lo que respecta al dolor en la parte baja de la espalda y la cintura, tiene que ver con aceptar que tienes derecho a querer "tener" bienes materiales o a alguien para sentirte seguro y apoyado. Así podrás disfrutarlo más. Aun cuando en lo más profundo de ti creas que no está bien querer demasiado lo material, deberás comenzar por darte el derecho de tenerlo para que después puedas ser capaz de sentirte sostenido sin todos esos "haberes". En lugar de creer que nadie se ocupa de ti, te sugiero que comiences a hacer más demandas. No obstante, ten en cuenta que no porque pidas algo los demás deben dártelo. Es posible que algunas personas con menor necesidad de "tener" no comprendan tus necesidades. Si te concedes el derecho de tener esas necesidades, te será más fácil explicarlas. Para el dolor de la parte alta de la espalda, de la cintura al cuello, necesitas dejar de creer que debes hacer todo para asegurar el bienestar de los que te rodean. Siempre serás del tipo de persona a quien le gusta hacer cosas para los demás, pero debes cambiar tu motivación. Cuando quieras hacer algo por alguien a quien quieres, hazlo con amor, por el placer de agradar. No tienes obligación de ser el sostén afectivo de todo el mundo. Además, acepta la idea de que los demás no piensen como tú, ni que deban hacer todo para hacerte feliz. Pueden quererte aunque no hagan cosas para ti o no respondan a tus expectativas. Por lo tanto, deberás aprender a pedir, diciéndoles qué necesitas que hagan para sentirte querido y un día, cuando tú te quieras lo suficiente, ya no tendrás más necesidad de ello.

Esclerosis en Placa:

BLOQUEO FÍSICO: Una esclerosis es el endurecimiento de un órgano o de un tejido. La esclerosis en placas se caracteriza por la existencia de lesiones múltiples diseminadas por todo el sistema nervioso. 

BLOQUEO EMOCIONAL: La persona afectada de esclerosis en placas quiere endurecerse para no sufrir en determinadas situaciones. Pierde toda suavidad, lo que le impide adaptarse a una persona o a una situación. Hay alguien que le pone los nervios de punta y se rebela internamente contra esa persona. Al rebasar sus límites se abandona por completo y ya no sabe dónde ir. Se dice también que la persona esclerosada está fija, no evoluciona. Desea que alguien se haga cargo de ella, pero se esfuerza por no parecer dependiente. Es el tipo de persona que quisiera que todo fuera perfecto y que se exige mucho. Quiere complacer a cualquier precio. Como no puede satisfacer por sí sola este ideal poco realista, se vuelve incapacitada para así tener una excusa por no haber logrado la vida perfecta que deseaba. También le resulta muy difícil aceptar que quienes hacen menos que ella o merecen menos, tengan más. 

BLOQUEO MENTAL: Cuanto más grave sea la enfermedad, más importante y urgente es el mensaje que te envía tu cuerpo. Te dice que dejes salir tu dulzura natural y que dejes de endurecerte, es decir, de ser duro contigo mismo y de tener pensamientos duros hacia los demás. Concédete el derecho de ser dependiente en el nivel afectivo antes de que lo seas por completo, debido a tu enfermedad. Suéltate, no necesitas exigirte tanto. Te sugiero que veas el ideal de persona que intentas alcanzar y te des cuenta de que está más allá de tus límites. No tienes que demostrar nada a nadie. No tienes por qué mantener ese enorme miedo a disgustar que te impide ser tú mismo. Además, esta actitud te impide evolucionar como tu corazón desea. Es muy posible que estés tan decepcionado de tu progenitor del mismo sexo, que ahora hagas todo lo posible para no ser como él o como ella, lo que deriva en las exigencias de las que te haces partícipe. La aceptación y el perdón (sobre todo hacia ti mismo por haber juzgado tanto a ese padre) pueden tener un efecto considerablemente benéfico sobre la curación.

Hernia Discal:

BLOQUEO FÍSICO: La columna vertebral está compuesta por treinta y tres vértebras y su flexibilidad se debe a la interposición, entre una vértebra y otra, de un disco en forma de lente biconvexa, llamado disco invertebral. Cuando uno de estos discos se disloca afecta de inmediato a la flexibilidad de la columna y, con frecuencia, obliga al sujeto a permanecer inmóvil. En general, el dolor es bastante intenso. 

BLOQUEO EMOCIONAL: A menudo se utiliza la expresión envarada cuando una persona sufre de hernia discal. Este incidente le indica a quien lo sufre que sus pensamientos le envaran, le impiden avanzar en lo que había proyectado. Le cuesta trabajo tomar decisiones. Espera recibir más apoyo de la vida o de los demás antes de decidirse. 

BLOQUEO MENTAL: Si eres una de estas personas, te ayudaría adquirir el hábito de decidirte más rápido. Conviértete en tu propio apoyo en lugar de esperar el de los demás o que todas las circunstancias sean perfectas. Adquiere más confianza, arremete en línea recta hacia adelante, manteniéndote más flexible frente a tus límites. Concédete el derecho de vivir experiencias y de aprender viviéndolas. La palabra disco también se utiliza para designar el objeto en que se graban uno o varios estribillos. Quizás ha llegado el momento de que cambies el "estribillo" de tu vida.

Lordosis:

BLOQUEO FÍSICO: Es una curvatura de la columna vertebral que forma un hueco en la espalda, en la región lumbar. 

BLOQUEO EMOCIONAL: Al observar la postura de una persona que sufre de lordosis, se puede constatar que empuja la cadera hacia adelante y la parte alta de la espalda hacia atrás. Da la impresión de echar hacia atrás la parte superior del cuerpo, lo que indica que tiene dificultad para recibir. Quiere hacerlo todo por ella misma y tiene dificultad para dejarse apoyar. Es una persona que, en la infancia, debió sentirse empujada. 

BLOQUEO MENTAL: En lugar de creer que no puedes dejarte ayudar porque deberás pagar con la misma moneda o porque no lo mereces, deberías aprender a recibir con agradecimiento y sintiendo el placer que los demás experimentan al hacerlo. Esta nueva actitud te ayudará a ir más lejos, a afirmarte más y a mantenerte derecho en la vida.

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