domingo, 31 de diciembre de 2023

12 Campanadas, 12 Uvas, 12 Deseos…

Hoy, mientras me encontraba reflexionando sobre el significado de la celebración de la nochevieja, me sorprendí preguntándome sobre la costumbre arraigada de celebrar la entrada del nuevo año, comiendo uvas.

Para mí, la uva, es la evocación del amor. Tiene sus mismos efectos. En estado natural es dulce y jugoso. En su estado fermentado, nos puede hacer enloquecer.

Las propiedades del fruto de la vid son muy beneficiosas para la salud, especialmente, fluidifica la circulación de la sangre y la sangre es la vida.

Mientras reflexionaba, me fueron llegando algunas ideas a las que no había prestado atención con anterioridad. La imagen de un racimo de uvas, me aportaba una valiosa información. A diferencia de otros frutos, que se mostraban individualmente, la uva lo hace en racimos, o lo que es lo mismo, en grupos. Me pregunté, ¿tendría alguna relación esta manera de manifestarse con el arquetipo astrológico que representa a los grupos? ¿tendría alguna relación la uva con el signo de Acuario?

No tardó en llegarme más información. La uva necesita del Sol para su crecimiento. La calidad de su jugo depende mucho de las condiciones ambientales que le facilite el astro rey. El Sol es el regente de Leo, y este signo es precisamente el opuesto a Acuario. Leo es el Amor como Principio, como Ideal; Acuario es la capacidad de comprender y de compartir, a través de las relaciones, ese Amor. Ambos signos se complementan para que la esencia del Amor fluya con fluidez en las vidas de los hombres.

¡Vaya!, es el mismo efecto que produce la uva en el organismo físico, facilitando la circulación de la sangre y la expresión de la vida.

Hasta hoy, desconocía el origen de la tradición de comer uva para recibir el nuevo año. He indagado en la red y he encontrado algunas referencias que ahora os comparto. Independientemente, de la veracidad de su historia, estoy seguro de que es muy acertada la iniciativa de utilizar este fruto para expresar nuestros mejores deseos. ¿Conocéis una manera mejor de hacerlo que alimentándonos de la Esencia del Amor?

Referencia Histórica (Wikipedia).

El 2 de enero de 1894 "El siglo futuro" incluye un artículo del día anterior de El imparcial titulado "las uvas bienhechoras" en el que se habla de la costumbre "importada de Francia, pero ha adquirido entre nosotros carta de naturaleza".

El 2 de enero de 1894 en El Correo Militar: "La imperecedera costumbre de comer las uvas al oír sonar la primera campanada de las doce, tenía reunidas en fraternal coloquio a infinidad de familias, y todos a coro gritaron: ¡Un año más!".

En la Nochevieja de 1895 aparece una referencia escrita sobre las doce uvas, en esta fecha fue el Presidente del Consejo de Ministros quien despidió el año 1895 con uvas y champán.

El origen de la tradición de comer las uvas tiene un precedente: un bando municipal del alcalde de Madrid, José Abascal y Carredano, de diciembre de 1882, por el que se imponía una cuota de 1 duro (cinco pesetas) a todos los que quisieran salir a recibir a los Reyes Magos. Esta tradición servía para ridiculizar a algunos forasteros que llegaban esos días y a quienes se les hacía creer que había que ir a buscar a los Reyes Magos la madrugada del 5 de enero; se utilizaba, además, para beber y hacer cuanto ruido se quisiera. Con este bando José Abascal privó a los madrileños de la posibilidad de disfrutar de un día de fiesta en donde se permitiese casi todo. Esto, junto a la costumbre de las familias acomodadas de tomar uvas y champán en la cena de Nochevieja, provocó que un grupo de madrileños decidieran ironizar la costumbre burguesa, acudiendo a la Puerta del Sol a tomar las uvas al son de las campanadas. Estos son los antecedentes que dieron lugar a esta costumbre.

El inicio de esta tradición española no comienza en 1909, como se cree, sino, al menos, en diciembre de 1896 en la Puerta del Sol madrileña.

La prensa madrileña ya comentaba en enero de 1897: "Es costumbre madrileña comer doce uvas al dar las doce horas en el reloj que separa el año saliente del entrante". Al año siguiente la prensa animaba a esta tradición con un artículo titulado "Las Uvas milagrosas".

La tradición marca tomar las doce uvas a los pies del reloj de la Puerta del Sol, pero esta tradición provocó tanto interés que ya en 1903 las uvas también se comían en Tenerife y poco a poco se fue ampliando al resto de España, aunque la tradición marca que deben tomarse en la Puerta del Sol.

La prensa de 1907 se queja de que esta tradición, supuestamente importada por los aristócratas de Francia o Alemania, se haya arraigado tanto en la sociedad y la clase más baja la haya adoptado cuando en sus primeros años se burlaba de esto.

Esta tradición ya se conoce en toda España en 1903, aunque no será hasta años después que se extienda a todo el territorio nacional.

Aunque queda claro que la tradición, documentada desde diciembre de 1897, algunos la retraen a 1880, pero sentando en diciembre de 1896, el inicio cierto de la tradición de comer doce uvas al compás de las doce campanadas del reloj de la Puerta del Sol.

En 1909, agricultores levantinos de Almería, Murcia y Alicante, encontrándose en ese año con excedente de uva y con objeto de sacar al mercado la producción, lograron popularizar la costumbre y darle el impulso definitivo que, desde entonces, acabaría por convertirla en consolidada tradición.

Referencias de los Libros Sagrados.

LA VID Y EL VINO EN LA BIBLIA (C. Somalo)

Noé, según cuenta el Génesis, se dedicó a la agricultura y fue el primero que plantó una viña, pero cuando bebió vino se embriagó y quedó tendido y desnudo en medio de su carpa. El Libro repudia la embriaguez en numerosos pasajes pero no la alegría producida por el vino. Cuentan los eruditos que el jugo de la uva es sujeto de especial alabanza en la Biblia. El vino y los viñedos aparecen profusamente a lo largo de la Biblia en lugares históricos, en referentes de personajes y en toda suerte de metáforas. La embriaguez de Noé y de Lot, la viña de Nabot, en el Cantar de los Cantares (‘Tus caricias son mejores que el vino’)…

El vino se ha usado en en circunstancias ordinarias como el Shabat y en otras extraordinarias con el Pesaj, con un sentido religioso y sacralizado y en otras menos trascedentes como un simple brindis. La tradición establece un brindis con vino pronunciando como deseo de unos a otros conocido como Le-hayyim , un brindis ‘Por la vida’ (Salud) cargado de simbolismo.

El ritual judío del vino es anterior a su llegada a Sepharad. El viñedo y el vino proceden del Oriente Próximo. Siendo un cultivo de terrenos secos y áridos o hasta pobres, la viña se ha identificado siempre como ‘el árbol de la vida’, como un símbolo de prosperidad y riqueza de las personas y de los pueblos. La viña y el vino han dejado tras de si numerosos testimonios arqueológicos y tradiciones que han perdurado a la Historia, como puede comprobarse todavía hoy en las laderas del Monte Carmelo. Los viñedos de Hebrón fueron conocidos por sus grandes racimos. Moisés quedó asombrado por aquella tierra de Canaán que producía leche y miel y grandes racimos de uva que era necesario transportar entre dos personas. Las hijas de Lot le proporcionaron grandes cantidades de vino para yacer con él y darle nueva descendencia. José, hijo de Isaac, y este mismo, son personajes cuya historia tiene claros referentes a la importancia y simbología del vino en su época.

Desde los primeros tiempos conocidos la religión judía asoció el vino con la sangre y esta con la parte del cuerpo que más y mejor indicaba la existencia del alma. Sangre como simbología del alma, vino como metáfora de la misma, conformaron una parte primordial de la esencia religiosa judía.

Cuando los exploradores enviados por Moisés a Canaán, regresaron de aquellos territorios, trajeron un enorme racimo de uvas que requería de dos personas para ser trasladado.

¡Cual no sería la sorpresa y la alegría del Pueblo de Israel!

Ese racimo se tornó desde entonces en el símbolo de esta benéfica Tierra Prometida, tierra de acogida y de abundancia. La imagen de dos hombres llevando sobre sus hombros con ayuda de un largo palo, un racimo gigante de uvas, se conservó a través de los siglos; siendo hasta hoy el logo oficial del Ministerio de Turismo israelita.

Más adelante, la región de Hebrón fue particularmente célebre por sus racimos excepcionales. Lo es aún en nuestros días a pesar de que el cultivo de la vid se esparció por todo el país.

Plantar una vid era una ardua labor. Era necesario retirar las piedras del terreno, construir una atalaya para detectar a los posibles ladrones, rodear la parcela con una tapia para protegerla de los animales salvajes. El viñador debía darle un buen mantenimiento, abonándola y sobre todo podándola.

Ese trabajo cotidiano y familiar inspiró a los profetas una imagen anunciando el juicio de Dios comúnmente utilizada para describir la obra de Dios. El profeta Amós dice: "Han sembrado excelentes viñas, pero no beberán de su vino" (Am 5,11); "habrá lamentación en todas las viñas, porque voy a pasar yo por medio de ti, dice el Señor" (Am 5,17).

Con cierta audacia, el profeta compara al pueblo de Israel con una viña que el Señor ha plantado y a la que le prodiga cuidados en tanto da sus frutos. Si el pueblo es dócil a la voluntad de Dios, prospera y disfruta de una cierta abundancia; por el contrario, si se resiste, se vuelve estéril como lo advierte Isaías:

"¿Qué más se podía hacer por mi viña, que yo no lo haya hecho? Si esperaba que diera uvas, ¿por qué dio frutos agrios? Ahora les daré a conocer lo que haré con mi viña; quitaré su valla, y será destruida, derribaré su cerco, y será pisoteada. La convertiré en una ruina, y no será podada ni escardada. Crecerán los abrojos  y los cardos, y mandaré a las nubes que no derramen lluvia sobre ella" (Is 5,4-6).

Los otros profetas, Jeremías y Ezequiel, retomarán el tema de la viña arrancada o abandonada durante el período del exilio de Babilonia. Como era natural, al regreso del exilio aparecerá, a la inversa, el tema de una viña replantada.

"Aquel día se dirá: Viña deliciosa, cántenle, Yo, el Señor, soy un guardián. A su tiempo la regaré para que no se le castigue, de noche y de día la guardaré" (Is 27,2-3).

En el tiempo de los Evangelistas, la viña se convierte en un símbolo de prosperidad muy común. El arte lo utiliza como motivo decorativo. Opulentos racimos de uvas dan testimonio aún ahora, sobre los bajos-relieves de los primeros siglos de la era cristiana, expuestos en Cafarnaúm. La viña y el vino expresan ambos prosperidad, alegría y bendición.

Jesús retoma la imagen de los Profetas y la amplía al Reino de Dios a través de la parábola de los obreros de la última hora: promete un salario a todos aquellos que trabajan en la Viña del Señor, es decir que colaboran en su obra de Redención. Pero la misericordia de Dios se extiende aún más lejos que la justicia humana al pueblo de Israel, así como a las naciones paganas, tal como los obreros llegados tardíamente a la viña.

La viña no sólo representa a Israel sino que significa por extensión la Iglesia, en su acepción universal. Todos aquellos hombres que aceptan dejarse trabajar por Dios, tienen su lugar.

En los escritos de Marcos, la imagen de la viña se amplifica, permitiendo a Jesús describir globalmente su misión hacia Israel y hacia los paganos (cf. Mc 12,1-9).

El simbolismo aparece más personalizado en el Evangelio de Juan, donde la cepa de la viña es Cristo y los sarmientos son sus discípulos. Reciben de Él la vida, no pueden subsistir sin Él, y deben ser podados para producir un mejor fruto.

El vino, fruto precioso de la vid, a veces conduce a ciertos excesos y la Biblia recomienda que sea consumido con moderación. Pablo recomienda a los cristianos de Éfeso, embriagarse del Espíritu Santo más que de vino (cf. Ef 5,18).

Denunciado por sus efectos nefastos en caso de abuso, prohibido a los nazireos, consagrados a Dios, el vino, sin embargo, recibe honores ya que "regocija el corazón del hombre" (Sal 103). Signo de la alegría y la vida, simboliza al Espíritu Santo como en el episodio de las Bodas de Caná (cf. Jn 2,1-12).

En el transcurso de la comida pascual se transforma en sangre de Jesús derramada por la multitud. Compartido entre todos, el vino simboliza la nueva Alianza, que da la vida al mundo, fortalece a la comunidad cristiana y anima el deseo de colaborar en el cumplimiento de la Promesa de Jesús.

"Les digo que desde ahora no beberé de este producto de la vid hasta el día aquel en que lo beba con ustedes, nuevo, en el Reino de mi Padre" (Mt 26,29). El vino del memorial de la entrega de Jesús se transforma entonces en el vino de la esperanza y de la utopía de la Fiesta eterna.

12 campanadas. 12 uvas, 12 deseos…
 
Desde aquí quiero compartir con todo vosotros mis deseos para el nuevo año.

1ª   Campanada: Voluntad.
2ª   Campanada: Abundancia.
3ª   Campanada: Comprensión.
4ª   Campanada: Imaginación.
5ª   Campanada: Generosidad.
6ª   Campanada: Humildad.
7ª   Campanada: Paz.
8ª   Campanada: Fecundidad.
9ª   Campanada: Justicia.
10ª Campanada: Perseverancia.
11ª Campanada: Amistad.
12ª Campanada: Compasión.

Este es mi racimo de uvas. No busquéis entre estas cualidades al Amor, pues el Amor no puede encontrarse en una sola uva; el Amor es el racimo en su totalidad. 

¡Feliz Año Nuevo!

Mis aportaciones sobre el Libro de Ejercicios de Un Curso de Milagros.

Con esta iniciativa, decido emprender una tentadora y apasionante aventura en el campo del intelecto: comprender con la mente y el corazón, las enseñanzas recogidas en el libro “Un Curso de Milagros”. No soy el único aventurero que ha decidido emprender dicha empresa, me consta. Reconozco que el paisaje que se dibuja en el horizonte, a pesar de antojarse inhóspito, no me resulta totalmente desconocido. Me apasionan los nuevos “paradigmas”, me siento atraído por la invitación a descubrir nuevos retos.

En estos momentos, tengo la intuición que este acto se asemeja a la acción de un sembrador, el cual, lleno de entusiasmo, emprende su camino sabiendo que la semilla que ha depositado en la tierra, requerirá de cuidados, de atenciones, de mucho amor y paciencia. Sí, el sembrador conoce de la “ley de los tiempos”…, tan sólo así, algún día, sabrá reconocer el rostro de su semilla en la frondosidad de sus frutos… entonces el sembrador, con regocijo, reconocerá que se ha obrado, una vez más, el “milagro”.

Mis reflexiones tratarán sobre el Libro de Ejercicios, el segundo de los textos de los tres que forman la trilogía de Un Curso de Milagros.
Lo primero que me gustaría destacar sobre este manual de ejercicios, nos ayudará a comprender el propósito que persigue dicho texto:
2Es la práctica de los ejercicios, no obstante, lo que te permitirá alcanzar el objetivo del curso. 3Una mente sin entrenar no puede lograr nada. 4El propósito de este libro de ejercicios es entrenar a tu mente a pensar según las líneas expuestas en el texto (L-In.1:2-3).
Se hace evidente que no se trata de asimilar una nueva teoría, sino algo que es esencial en cualquier disciplina que emprendamos, “entrenar”. Cualquiera de nosotros que haya frecuentado un gimnasio con el propósito de ejercitar su musculatura, sabrá, que los comienzos son muy duros y que la clave para avanzar se encuentra en la persistencia y en la disciplina. En este sentido, debemos saber que de nada nos servirá leer los ejercicios una y otra vez si no llevamos a la práctica su contenido.
6. Así pues, las únicas reglas generales a observarse en todas las lecciones son: Primera, los ejercicios deben practicarse con gran precisión, tal como se indique. 2Esto te ayudará a generalizar las ideas en cuestión a toda situación en la que te encuentres, así como a todas las cosas y personas en ella. 3Segunda, asegúrate de no decidir por tu cuenta que hay ciertas personas, situaciones o cosas a las cuales no se les puede aplicar estas ideas. 4Eso interfe­riría en la transferencia del entrenamiento (L-In.6:1-4).
Siguiendo con la analogía del gimnasio, siempre que adoptemos la práctica de una nueva disciplina, debemos conocer las reglas que nos permitirán ejercitar con más aprovechamiento. Seguir los consejos de un instructor nos ayudará sin duda a la hora de no cometer errores. Ahora bien, debemos entender el papel del instructor. El nos puede indicar el modo de cómo realizar el ejercicio, pero para que tenga efectos en nuestra consciencia, debemos ser nosotros los que asumamos la acción de ejecutarla. Sin darnos cuenta, descubriremos que pronto, nosotros mismos podemos instruir a otros y la principal lección para ello, es el ejemplo.
8. Algunas de las ideas que el libro de ejercicios presenta te resultarán difíciles de creer, mientras que otras tal vez te parezcan muy sorprendentes. 2Nada de eso importa. 3Se te pide simplemente que las apliques tal como se te indique. 4No se te pide que las juzgues. 5Se te pide únicamente que las uses. 6Es usándolas como cobrarán sentido para ti, y lo que te demostrará que son verdad.
9. Recuerda solamente esto: no tienes que creer en las ideas, no tienes que aceptarlas y ni siquiera tienes que recibirlas con agrado. 2Puede que hasta te opongas vehementemente a algunas de ellas. 3Nada de eso importa, ni disminuye su eficacia. 4Pero no hagas excepciones al aplicar las ideas expuestas en el libro de ejer­cicios. Sean cuales sean tus reacciones hacia ellas, úsalas. 5No se requiere nada más (L-In.8:1-5).
Son muchos los "facilitadores" de las enseñanzas que ofrece Un Curso de Milagros, los que se hacen eco de lo recogido en el párrafo anterior, y en su actividad difusora, al dirigirse a los participantes en sus charlas, lo hacen de la siguiente manera: “no creáis en lo que os digo” “llevadlo a la práctica”. Tan sólo de este modo, sabremos a ciencia cierta, el valor que encierra esta nueva enseñanza.

Por mi experiencia, en la aplicación de Un Curso de Milagros, puedo corroborar la apreciación, siempre generosa, de esos "facilitadores". Como bien nos enseñara el Maestro: “Por sus obras los conoceréis”, y con esto, os invito a que dejéis que la semilla crezca en vuestra tierra humana y comprobaréis que se trata de una buena semilla, pues sus frutos serán de vuestro agrado y saciarán vuestro apetito espiritual.

No quiero terminar este preámbulo, sin antes hacer referencia al contenido que resume, de forma concisa, Un Curso de Milagros y que se recoge en la introducción de dicho texto:
2. Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:
2Nada real puede ser amenazado.
3Nada irreal existe.
4En esto radica la paz de Dios (T-In.2:1-4).
Sin duda, habrá que profundizar en los conceptos “real” e “irreal” si queremos entender, en su máxima amplitud, las teorías contenidas en el Curso. Parece que la aventura promete.  Lo que sigue, es una invitación a caminarla juntos.

sábado, 30 de diciembre de 2023

¿Qué es un Curso de Milagros?

Hace ahora, aproximadamente, nueve años, la vida, con su eterna sabiduría, me llevó a retomar el estudio de un libro que, años antes, había iniciado, pero que, en aquellos días, lo dejé "aparcado" para dedicarme a dar continuidad a otras ocupaciones. Ese libro es Un Curso de Milagros.

Decir que las Enseñanzas Espirituales ocupan un lugar privilegiado en mi vida. Desde muy temprana edad, me sentí llamado a buscar respuestas a las muchas interrogantes que la existencia me planteaba. Esa inquietud no tardó en satisfacer su exigencia y mi vida, desde entonces, ha sido un transitar continuo por los muchos caminos que nos conducen, de una manera u otra, a encontrar la senda de la Verdad.

Cuando Un Curso de Milagros llegó por primera vez a mi vida, lo hizo de manera "fortuita". Fue un regalo agradecido de una amiga, cuya gratitud me dio a elegir entre algunos títulos y mi mano se posó inspiradamente en una de las obras que más luz, hasta ahora, ha aportado a mi existencia.

Este espacio que hoy nace gracias a la gentileza de Blogger y, por supuesto, por la gracia e inspiración de mi Yo Espiritual, lo quiero dedicar a la expansión del conocimiento que se recoge en las enseñanzas de Un Curso de Milagros.

Dichas enseñanzas nos revelan, que el mejor modo de aprender algo es enseñarlo, o lo que es lo mismo, el único modo de recibir es dar. Así que, siguiendo dichas afirmaciones, me pongo en disposición de enseñar lo que es mi voluntad aprender.


¿Qué es Un Curso de Milagros?

Comenzaré por lo que creo que deberíamos conocer en primer lugar. Para ello, me he tomado la libertad de buscar las respuestas que se recogen en la red con relación a esta cuestión y presentar una muestra de las mismas:

"Este curso no tiene otro propósito que enseñarte que el ego es algo increíble y que siempre lo será. Tú, que lo inventaste al creer lo increíble, no puedes emitir ese juicio por tu cuenta".

"Si el propósito de este curso es ayudarte a recordar lo que eres, y tú crees que lo que eres es algo temible, de ello se deduce forzosamente que no aprenderás este curso. Sin embargo, la razón de que el curso exista es precisamente porque no sabes lo que eres".

"Aprender este curso requiere que estés dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas. Ni uno solo debe quedar oculto y encubierto, pues ello pondría en peligro tu aprendizaje."

"Este curso es muy simple. Quizá pienses que no necesitas un curso que, en última instancia, enseña que sólo la realidad es verdad. Pero ¿crees realmente esto? Cuando percibas el mundo real, reconocerás que no lo creías."

"Tal vez te quejes de que este curso no es lo suficientemente específico como para poderlo entender y aplicar. Mas tal vez no hayas hecho lo que específicamente propugna. Éste no es un curso de especulación teórica, sino de aplicación práctica."

"La razón de que este curso sea simple es que la verdad es simple. La complejidad forma parte del ámbito del ego y no es más que un intento por su parte de querer nublar lo que es obvio."

"El propósito de este curso es que aprendas a conocerte a ti mismo. Has enseñado lo que eres, pero no has permitido que lo que eres te enseñe a ti."

"Decidir entre si escuchar o no las enseñanzas de este curso y seguirlas, no es sino elegir entre la verdad y las ilusiones. Pues en este curso se hace una clara distinción entre la verdad y las ilusiones y no se confunden en absoluto."

"La liberación se te concede en el instante en que la desees. Son muchos los que se han pasado toda una vida preparándose y ciertamente han tenido sus momentos de éxito. Éste curso no pretende enseñar más de lo que ellos aprendieron en el tiempo, pero sí se propone ahorrar tiempo."

"Este curso apenas requiere nada de ti. Es imposible imaginarse algo que pida tan poco o que pueda ofrecer más."

"De todos los mensajes que has recibido y que no has entendido, sólo este curso está al alcance de tu entendimiento y puede ser entendido. Éste es tu idioma."

"Este curso o bien se creerá enteramente o bien no se creerá en absoluto. Pues es completamente cierto o completamente falso, y no puede ser creído sólo parcialmente. Y tú te escaparás enteramente del sufrimiento o no te escaparás en absoluto. La razón te dirá que no hay un lugar intermedio donde te puedas detener indeciso, esperando a elegir entre la felicidad del Cielo o el sufrimiento del infierno. Hasta que no elijas el Cielo, estarás en el infierno y abatido por el sufrimiento." (T.22.II.7:3)

"Este curso es fácil precisamente porque no transige en absoluto. Aun así, parece ser difícil para aquellos que todavía creen que es posible transigir. No se dan cuenta de que si lo fuese, la salvación sería un ataque."

"No olvides que la motivación de este curso es alcanzar y conservar el estado de paz. En ese estado la mente se acalla y se alcanza la condición en la que se recuerda a Dios. No es necesario que le digas lo que Él debe hacer. Él no fallará."

"Este curso no pretende enseñar lo que no se puede aprender fácilmente. Su alcance no excede el tuyo, excepto para señalar que lo que es tuyo te llegará cuando estés listo."

"Este curso ofrece un marco de enseñanza muy claro y muy simple, y te provee de un Guía que te dice lo que debes hacer. Si le obedeces, verás que lo que Él te dice es lo que da resultado."

"Uno de los principales objetivos de aprendizaje de este curso es invertir tu concepto de lo que es dar, de modo que puedas recibir. Pues dar se ha convertido en una fuente de temor, y así, evitas emplear el único medio a través del cual puedes recibir."

"¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. No todo el mundo está listo para aceptar esto, y cada cual irá tan lejos a lo largo del camino que conduce a la verdad como se permita a sí mismo ser guiado."

"Este curso no pretende despojarte de lo poco que tienes. Tampoco trata de sustituir las satisfacciones que el mundo ofrece por ideas utópicas. En el mundo no se puede hallar ninguna satisfacción."

"Una teología universal es imposible, mientras que una experiencia universal no sólo es posible sino necesaria. Alcanzar esa experiencia es lo que el curso se propone. Sólo cuando ésta se alcanza es posible la consistencia porque sólo entonces se acaba la incertidumbre."

"Yo te acompaño en esta jornada. Pues por el momento comparto tus dudas y tus miedos, de manera que puedas recurrir a mí que conozco el camino por el que se supera toda duda y temor. Caminamos juntos. Es preciso que yo entienda lo que es la incertidumbre y el dolor, aún cuando sé que no tienen ningún significado. Sin embargo, un salvador debe permanecer con aquellos a quienes enseña, viendo lo que ellos ven, pero conservando en su mente el camino que le condujo a su propia liberación, y que ahora te conducirá a ti a la tuya junto con él." (Un Curso de Milagros) - (http://www.uncursodemilagros.com.es)

"Un curso de milagros es una comunicación directa de Dios a través de Jesucristo indicando que la condición aparente entre Dios y el hombre es una falsa separación y la manera en que esta aparente brecha es y fue reparada.
El único propósito de Un curso de milagros es la iluminación  a través de la transformación de tu mente. (http://acimi.com/es/uncursodemilagros)".

"Es una fascinante travesía de exploración y transformación personal, donde la más sublime y elevada respuesta aguarda pacientemente tu decisión de iniciar el retorno al centro de ti mismo: al ser divino de profundo amor incondicional que reside en ti, ese que es uno con el Creador; el ser dichoso, saludable, abundante y pleno que te está esperando en tu interior.
Es un libro que contiene un programa académico teórico-práctico que enseña un sistema de pensamiento espiritual completo, magistralmente diseñado, dictado en pleno siglo XX por el maestro Jesús, el Cristo.
Un Curso de Milagros también enfatiza que es una de las muchas versiones del programa universal de estudios para la paz interior. Aun cuando el lenguaje del Curso se refiere a la Cristiandad tradicional, expresa una espiritualidad no sectaria o religiosa. Por lo anterior, Un Curso de Milagros es una enseñanza universal espiritual y no una religión.
(http://www.cursodemilagros.com.mx/que_es)".

"Un Curso de Milagros es una enseñanza espiritual no dual pura cuyo objetivo es alcanzar un estado de Paz constante e inalterable que constituye nuestra naturaleza Real ya presente, a la que, sin embargo, no parecemos tener acceso".

"No es una religión, ni una teología, ni un ideario para formar asociaciones, ni organizaciones de ningún tipo, sino un curso de autoestudio cuyo objetivo es conectarnos con el Maestro Interno para producir una experiencia, por lo que es importante evitar convertirlo en un culto, mitificarlo o ritualizar la práctica. De modo que UCDM está concebido como un recurso de enseñanza que pretende remover los obstáculos que nos impiden el acceso a la Paz de Dios (Sinónimo de Amor, Dios, Reino de los Cielos, Conciencia de Unidad, Cristo...). (
http://www.uncursodemilagrosonline.com)".

"El Curso de Milagros es un manual de Tecnología Espiritual  su objetivo es que participes de tu felicidad recuperando tu paz interna (T-13.II.7:1, p. 267). Este te ofrece un programa de Entrenamiento Mental que te provee de las herramientas perceptuales necesarias para la transformación de la mente conceptual que todo lo percibe falsamente en una mente integra que es capaz de discernir correctamente entre el Ser que Dios creo, cuya herencia natural es el Amor y la identidad ficticia que llamamos ego".

"La única manera posible de corregir la falsa percepción es la percepción verdadera; esta es un remedio que se conoce por muchos nombres, tales como el perdón, la salvación y la expiación. Estas activan en ti un proceso cuyo fin es conducirte de la manera más suave a las puertas de la Conciencia Unitaria o Unicidad, la cual lo trasciende todo. 
 La práctica de Un Curso en Milagros te conduce a una experiencia universal, y te permite VER que es a través de la Percepción Verdadera que se salva al mundo".


"La percepción verdaderase vuelve,pues la práctica principal en todas las circunstancias, en todo momento; esta tiene como fin la disolución del mundo ilusorio, donde se percibe separación, aquel estado mental en el que todo parece estar desconectado del todo. El curso de milagros utiliza términos del cristiano místico para impartir sus estudios, mas su mensaje es parte del Programa Universal de Enseñanza Espiritual. Este consta de tres volúmenes: Un Texto, Un Libro de Ejercicios y un Manual para el Maestro".


"El Texto te provee de una base teórica, planta semillas de verdad en tu mente, las riega y fertiliza. Te ofrece, entre otras, la herramienta del perdón como experiencia, cuyo uso es esencial para la realización de la paz interior y ultimadamente del Amor Incondicional que une todas las cosas".


"El libro de ejercicios te provee de los medios prácticos para lograr el objetivo del curso; su función principal es entrenar tu mente de una manera sistemática a tener una percepción diferente de todas las cosas y del mundo. Este cuenta con 365 lecciones, una para cada día del año. Los ejercicios son muy sencillos, no requieren mucho tiempo y no importa dónde se hagan. Estos se dividen en dos secciones principales; la primeraestá dedicada a anular la manera en que ahora ves, a inhabilitar el sistema de pensamiento que ahora utilizas.  Y la segunda, a adquirir una percepción verdadera. El objetivo general de los ejercicios es incrementar tu capacidad de ampliar las ideas que estás practicando de modo que lo incluyan todo".


El Manual del Maestro: Enseñar es aprender, enseñar es demostrar. El curso subraya que no existe ninguna diferencia entre maestro y alumno que enseñar no hace sino reforzar lo que crees acerca de ti mismo. Su función esencial es eliminar las dudas que aun tienes acerca de ti mismo.  El objetivo del curso es facilitarte los medios para que conscientemente elijas lo que quieres enseñar en función de lo que quieres aprender. Este es un manual para los maestros de Dios, quienes no son perfectos, pues, de lo contrario no estarían aquí. Su misión no obstante, es alcanzar la perfección aquí, y, por lo tanto, la enseñan una y otra vez, de muchísimas maneras, hasta que la aprenden. Hasta que un día ya no se les ve más, si bien sus pensamientos siguen siendo una fuente de fortaleza y verdad para siempre (
http://www.uncursodemilagrosmexico.com)".

"Desde mi punto de vista, Un curso en milagros es lo mejor que he visto como integración de psicología y espiritualidad. En ese momento yo no sabía realmente que en mi vida espiritual faltaba algo, pero cuando vi el Curso me di cuenta de que sin duda eso era lo que yo había estado buscando. Así que cuando uno encuentra lo que ha estado buscando, uno se queda con ello.

Una de las cosas importantes que debe saberse acerca del Curso es que es explícito en que no es el único camino al Cielo. Al principio del manual para maestros dice que ésta es sólo una forma del curso universal, entre miles (M-1.4:1-2). Un curso en milagros no es para toda la gente, y sería un error pensar que lo es. Nada es para todo el mundo. Creo que es muy importante que haya sido presentado al mundo, pero no es para todos. A aquellos para quienes no sea el camino, el Espíritu Santo les dará algún otro.

Sería un error para una persona luchar con el Curso si realmente no se siente cómoda con él, y luego sentir que él o ella ha sido un fracaso. Eso sería realmente ir en contra de todo lo que el Curso mismo plantea. El propósito del Curso no es hacer que la gente se sienta culpable, sino todo lo contrario. Pero para las personas para quienes éste es el camino, resulta valioso el esfuerzo que conlleva estudiarlo (Una Introducción Básica a Un Curso de Milagros – Kenneth Wapnick)".

No voy a entrar en el análisis de lo expuesto; pienso que la pregunta queda bien contestada con las aportaciones detalladas. Tan solo me gustaría compartir una sola cosa con vosotros. Tras los años de estudio de Un Curso de Milagros, incluyendo el Libro de Ejercicios (una de las tres partes de que consta el Curso), he alcanzado una fortaleza espiritual cuyos pilares fundamentales son el Amor y la Paz. Podría decir que soy un ser feliz y ese estado es la consecuencia natural de la certeza de que soy Hijo de Dios y reconozco en ti a mi hermano, con quien formo una unidad inquebrantable.