martes, 10 de mayo de 2016

Los 7 Pecados Capitales: "La Lujuria"

Continuamos con el estudio iniciado sobre los 7 Pecados Capitales y su vinculación con la salud. En esta ocasión, analizaremos el pecado de la Lujuria, el cual está regido por el planeta Venus.

Como ya vimos en las anteriores entregas, analizaremos cada uno de los pecados capitales desde diferentes puntos de vistas. La intención no es otra que despertar nuestra conciencia a las fuerzas que nos lleva a identificarnos con los aspectos de conductas característicos para cada uno de los “pecados” y descubramos, igualmente, cuáles son los recursos que tenemos para poder canalizar armoniosamente dichas fuerzas. 

LUJURIA

Lo que nos dice Wikipedia: 
La lujuria (en latín, luxus, ‘abundancia’, ‘exuberancia’) es usualmente considerada como el pecado producido por los pensamientos excesivos de naturaleza sexual, o un deseo sexual desordenado e incontrolable.

En la actualidad se considera lujuria a la compulsión sexual o adicción al sexo. También entran dentro de esa categoría el adulterio y la violación.

A lo largo de la historia, diversas religiones han condenado o desalentado en mayor o menor medida la lujuria.

Dante Alighieri consideraba que lujuria era el amor hacia cualquier persona, lo que pondría a Dios en segundo lugar. Según otro autor, la lujuria son los pensamientos posesivos sobre otra persona.

Lo que nos dice la Cábala (Kabaleb):

LA LUJURIA – VENUS 
La lujuria es un pecado venusiano, debido a la corrupción de Venus en el horóscopo.
Al igual que ocurre con la gula, otro pecado ligado a la columna de la Tolerancia, la lujuria no sólo actúa en el dominio específicamente sexual, sino que extiende sus redes sobre todos los placeres inmoderados que se auto concede el individuo. En el plano mental, un Venus inarmónico inocula al pensamiento una gran permisividad, desvirtuando el sentido de la moral y haciendo que al individuo todo le parezca plausible, es incapaz de distinguir entre el bien y el mal (o sea entre aquello que es o no conforme a las leyes cósmicas), de forma que se ve en la imposibilidad de arrancar las malas hierbas que florecen libremente en su vida.

En el plano emotivo, que es el terreno en el que Venus actúa con mayor empuje al acentuar el nivel de sensualidad, hace que el sexo realice funciones directrices en la vida del individuo, marginando otros criterios presentes en el alma. Así, bajo la acción de la lujuria, veremos que el individuo sintoniza con personas que sólo adhieren a ese aspecto de su personalidad y que no poseen otras afinidades con él. Como sea que la lujuria ama la diversidad, cualquier relación iniciada bajo su impronta, alcanzará rápidamente su punto de saturación y la relación entrará pronto en crisis.

Hoy en día, en un momento en que las personas ceden más fácilmente que antes a la llamada de la lujuria, vemos que las parejas formadas sobre la base de estas premisas venusianas pronto se separan, dando lugar a una sociedad de miembros desligados, a una sociedad insolidaria, irresponsable, angustiada ante su propio porvenir, con un inconsciente culpabilizado que pide a gritos el castigo que le haga soportable su permisiva existencia. Tal vez no sea descabellado pensar que esa actitud podría no ser ajena a la actual fiebre catastrofista/milenarista/apocalíptica que lleva a muchas personas a creer -como Asterix- que el cielo se va a derrumbar sobre sus cabezas y que el gran cataclismo les acecha.
La lujuria no se reduce pues a un aumento inmoderado del apetito sexual, sino que, cual pulpo, extiende sus amarras sobre las relaciones sociales, sellándolas con la marca de lo efímero.
En el terreno estrictamente personal, la entrega a los placeres del sexo hace que las energías creadoras se pierdan por su polo negativo, privando a la mente del poder de procrear en los mundos superiores, puesto que los conductos que alimentan los órganos sexuales, comunican, a través de la columna vertebral, con el centro de percepción espiritual, y si la corriente vital se orienta hacia abajo, arriba escasearán los fluidos para la creación.

La lujuria produce un progresivo oscurecimiento de la conciencia, de manera que el Ego Superior no consigue comunicar su saber a su contrapartida material, la cual deja de cumplir su programa profundo. El individuo se ve entonces desasistido espiritualmente y vulnerable ante el más mínimo contratiempo que le depare la vida, siendo un firme candidato a la depresión y en casos extremos, al suicidio. En efecto, la solución de nuestros problemas está arriba, en la mente, lo que permite al hombre conectarse con su propia esencia, con su divinidad interior.
De ahí nos viene la lucidez que nos permite hallar el remedio justo para nuestros problemas. Si le arrebatamos a la mente las energías que le permitirían funcionar plenamente, con el fin de alimentar la sexualidad, es evidente que no hallaremos las soluciones cuando las necesitemos.

El lujurioso es un ser vulnerable, un ser que naufraga en la más pequeña tempestad y, por consiguiente alguien con el que no se puede contar, que no puede ofrecer apoyo y solidaridad aunque quiera hacerlo.

Los efectos de la lujuria sobre una próxima vida se caracterizarán por una debilidad del cerebro, que no podrá realizar las funciones que le son propias, dado que en la vida anterior ha sido privado de sus fuentes naturales de alimentación. Según el grado de debilitamiento, puede dar el simple bendito inofensivo, el epiléptico, el idiota más o menos profundo, el retrasado mental o el loco de atar, si el cerebro no se encuentra en condiciones de realizar sus funciones y abandona totalmente la dirección de la vida al cuerpo de deseos. Haremos aquí una precisión semejante a la que concierne el capítulo sobre la gula (y que, dicho sea de paso, es válida para los demás pecados capitales), en el sentido que no todas las enfermedades mentales son debidas a la práctica abusiva del sexo en una vida anterior, pero sí resulta cierto en muchos casos.
Desperdiciar la simiente ha sido considerado, en todos los tiempos como una de las más graves ofensas que puedan hacerse al Creador, ya que equivale a dejar de lado el órgano que nos ha sido dado para crear, que es el cerebro, para poner en su lugar el órgano sexual. No para utilizarlo en su correcta función, que es la multiplicación de la vida en el mundo físico, sino para procurarse un placer en el bajo mundo de los sentidos. Por el contrario, la castidad se muestra como uno de los métodos más seguros para llegar a la clarividencia y a la comprensión de la Obra divina.

Lo que nos dice la Astrología:

Elman Bacher: La visión que nos aporta el autor en esta exposición, nos ayudará a comprender la importancia que tiene a nivel astrológico la posición y aspecto (estado cósmico) de Venus en nuestra Carta. El estudio de dicho planeta nos revelará información sobre el sector de nuestra vida donde encontraremos el Principio de la Manifestación Perfeccionada.

VENUS: PRINCIPIO DE LA MANIFESTACIÓN PERFECCIONADA 
Venus, femenina y magnética, es la conciencia de la armonía resultante de la alquímia de las transmutaciones emocionales.
La armonía puede definirse como la “conciencia de la unión cumplida”, la antítesis de la separatividad del Ego, nosotros como individuos vivimos en, y para el yo, a través del primitivo Marte; Marte regenerado, es aquella expresión del yo que está basada en el valor de la integridad individual. Un ser humano no puede “dar a otros” si él no ha establecido una conciencia de qué y quién es él en su interior, una conciencia de sus potencialidades y la determinación de realizarlas.
Este impulso de Marte hacia la propia conservación es la etapa necesaria por la cual el Ego se identifica con las corrientes de vida a través de la “proyección” y el resultante brilla. Cada uno de nosotros tiene que crear un cuerpo-alma; no podemos crearlo para otro y nadie puede crearlo para nosotros. Cada uno de nosotros tiene por lo menos una fase del cuerpo-alma que cumplir en cada encarnación; nosotros no podemos realizar la de otro y nadie puede realizar la nuestra. Ese, es en esencia, el propósito de la vibración de Marte, conciencia de la individualidad.
No obstante, nosotros sabemos que las experiencias son las objetivaciones de nuestros propios estados internos los cuales son “encendidos” por nuestros contactos con otras personas.
Cuando la vibración de Marte tiende a predominar, nosotros estamos impulsados a usar nuestra conciencia propia para intervenir en la vida de otro, empujarlo por todos lados, sojuzgarlo para nuestros propios fines. Este es Marte como un desbaratador de la relación: la relación cumplida es la expresión de la propia individualidad que contribuye a 1ª vez al bien de otro. La vibración de Venus es nuestra capacidad para actuar -de atraer hacia nosotros- en términos de intercambio armonioso con otras personas en cooperación y ayuda, con buena voluntad y propósitos constructivos. En esta forma nuestras proyecciones son fructíferas y la mutualidad de desarrollo está asegurada. Las corrientes de la experiencia son alimentadas y sostenidas progresivamente.

La palabra de título “manifestación” puede considerarse desde dos acercamientos.
Saturno es manifestación como forma física la objetivación de Espíritu. Saturno es “responsabilidad” en los procesos de relación. Existe una cualidad intensa que refleja perfectamente la naturaleza esencial de Saturno.
Se ha observado y se ha probado psicológicamente, que el impulso del amor proporciona la base más satisfactoria para el cumplimiento de las obligaciones y las responsabilidades.
Cuando amamos, descubrimos recursos de mayor valor y más honda fe, las expresiones que tienden a “aliviar la carga”, Además, la realización se hace mucho más completa y satisfactoria cuando la base del esfuerzo está formada por una actitud amorosa, feliz y entusiasta. De esa manera nosotros derivamos nuestro título: la conciencia Venusiana, como la base de perfeccionamiento del cuerpo de la relación. La exaltación de Saturno en Libra, el signo de Venus, es el correlativo astrológico. Más aún, la experiencia de relación (Venus) implica automáticamente la responsabilidad (Saturno) de realización.

Se nos dice que “Urano es la octava superior de Venus”. La tríada emocional consta de Marte, Venus y Urano. Mientras que Marte es la proyección individualista, masculina y Venus simboliza su transmutación y refinamiento por medio de la relación. Urano es la “fusión” de los dos dentro del individuo. Por lo tanto, la frecuencia vibratoria superior de Urano es la mezcla de las potencialidades masculinas y femeninas que se conoce como las “bodas herméticas”, y la expresión creadora de esta vibración manifiesta su cumplimiento sin la necesidad de un compañero. Del estudio de este proceso vemos que Urano representa la expresión de la unión suprema que no depende de las ilusiones de las relaciones emocionales; porque en la relación el enlace de intercambio varón-hembra, está siempre evidente. Las polaridades, fundidas, le permiten a la persona crear desde su propio centro, en un nivel más elevado de conciencia emocional que cualquiera de los dos, Marte o Venus, puede lograr por sí solo o en intercambio entre sí a través de dos personas diferentes, Venus en Acuario, signo de Urano, es una expresión trascendente de amor basado en el desapego y la libertad.

Venus está en su caída en el signo Virgo, Virgo es mental, analítico y crítico, cuando usted analiza despedaza una cosa para observar las partes separadas. Esto, en la esfera de la experiencia de Venus contribuye al énfasis sobre las cosas. El afecto se expresa someramente en términos de “el bien y el mal”, “el deber” y la “adaptabilidad”, Venus en Virgo es el amor como “algo por hacerse” más bien que como fuente de experiencia vivificante y enriquecedora que refresca el corazón e ilumina la mente.
Una experiencia adicional de Venus en Virgo puede describirse como el amor a su propio trabajo, pero en fases menores, o en experiencias domésticas generalmente parece mostrarse como una preocupación por los asuntos prácticos de la vida cotidiana. Un hogar ordenado y limpio, un buen talento culinario y habilidad de hacer cosas atractivas. La redención de Venus en Virgo se hallará en el establecimiento de actitudes armoniosas (bellas) hacia otras personas. Virgo transmite un talento crítico, pero Venus impulsa a la expresión del tacto y la cortesía: la comprensión simpática debe substituir la tendencia a señalar y descubrir las faltas del otro. Un hogar limpio y ordenado es una cosa excelente y maravillosa, pero un hogar que tenga además, una vibración alegre, confortable y habitable, representa una experiencia del corazón cumplida, el cultivo de Venus.
Venus, en cualquier horóscopo, es el símbolo de la facultad estética así como de a potencialidad del amor. Ritmo, balance, proporción y gusto, están tan evidentes en las relaciones cultivadas como en las cualidades de las cosas que llamamos bellas.

Venus es la reacción estética instintiva, el resultado del refinamiento interno consiguiente a los procesos de transmutaciones emocionales. Ella parece ser por lo tanto, nuestra habilidad innata de percibir y apreciar el color, la línea, la modulación y la proporción. Ella es gusto cultivado, la evaluación discerniente, Neptuno por el contrario, es nuestra reacción a la belleza creada artificialmente, en otras palabras, nuestra capacidad para la sensibilidad artística.

Muchas personas tienen una sensibilidad aguda para las bellezas de la naturaleza y de otras personas, pero sin Neptuno, ellas no pueden responder a las expresiones abstractas o simbólicas de las formas artísticas. Además, existen aquellas personas que poseen un alto grado de desarrollo, un gran talento o quizás un genio,  en las ramas de algún arte particular, que no aprecian la belleza en otras formas y pueden demostrar su “falta de Venus” por tosquedad de la apariencia personal, insociabilidad, y deficiencia de desarrollo emocional y del cultivo de relación.
Venus da la complexión hermosa, el cuerpo elegante y bien formado; la voz expresiva con que nacen las personas; ellas son hermosas por naturaleza. Neptuno es el uso hábil de los cosméticos que crea la ilusión de la belleza; las lecciones de baile y de canto por las cuales la gente inventa un mayor grado de hermosura que la que posee por naturaleza. Venus es el buen gusto instintivo por medio del cual la mujer se adorna de acuerdo con su propios requisitos personales; la selección de ropa, que por diseño y color unifican su apariencia pues ella y su ropa son una cosa armoniosa, Neptuno es moda, boga y artificio por las cuales las personas de poco gusto individual siguen un patrón ideado, artificial. Estar a la moda puede ser -pero con frecuencia no es- sinónimo de tener buen gusto.
Las cualidades especiales de Venus están demostradas en las artes del Baile y del Canto. Esta aseveración se hace con respecto a la “base natural” de estas dos artes; ambas son manifestaciones altamente cultivadas de funciones corporales extraordinariamente desarrolladas.


Kabaleb (enfoque Cabalístico):

Venus es el planeta que instituye los valores que representa la columna de la Derecha. La Astrología convencional considera a Mercurio y Luna como "transmisores" de aspectos, en el sentido de que los aspectos formados entre dos planetas son operativos cuando Mercurio y Luna han formado con ellos un aspecto de igual naturaleza, bueno si el aspecto primero es bueno; malo, si es malo. Han olvidado a Venus en ese recuento, este olvido es fácilmente explicable por aquello que suele decirse de que las buenas noticias no son noticia, puesto que Venus, al ser el transmisor del Bien, su acción pasa desapercibida.
Supongamos que se forma un aspecto violento entre Marte por un lado y Júpiter y Saturno por el otro. Supongamos que a continuación Venus forma el mismo aspecto. ¿Qué sucederá? Sucederá que la amenaza militar (Marte) contra las instituciones (Júpiter y Saturno), ha quedado despejada; la amenaza se ha diluido en los placeres de Venus y el propósito bélico ha naufragado quizás en una comilona, en una partida erótica, o la disuasión ha venido gracias a unas joyas, a unos billetes de banco. El astrólogo convencional constatará que la amenaza ha quedado sin efecto, pero no verá la acción venusiana que se desarrolla por dentro y no es detectable en el mundo físico.

Hemos dicho en anteriores lecciones que el Amor, que a nivel de Hochmah-Urano es una apetencia de que todo lo diverso sea Uno, a nivel de Netzah-Venus es el deseo de integrarlo todo a uno mismo, es decir, de poseerlo todo y de gozar de todo. Venus es el administrador de ese deseo que viaja través del Éter Luminoso y se expresa por medio de los cinco sentidos.
Esta apetencia por todo, este deseo de experimentarlo todo, es fundamental para la evolución, ya que el conocimiento se adquiere con ello. Si Venus no actúa, si la posición en un Horóscopo es débil, si carece de aspectos, le faltará al individuo el deseo de conquistar el mundo y, por consiguiente, no sentirá interés por las cosas.
En la fase involutiva, cuando el individuo se dirige a la conquista del mundo material, Venus le pondrá el incentivo que hará que el individuo se precipite con fuerza a vivir la experiencia que su Ego le ha programado. Ese incentivo puede ser una bella mujer, o el príncipe azul; o será la fortuna, la fama, el bienestar, la gloria, el renombre. Venus exaltará, magnificará la realidad para hacerla más apetente al peregrino en busca de experiencias.

Cuando el individuo se encuentre de reflujo, orientado hacia las realidades espirituales, Venus-Urania, la nacida de la sangre de Urano, ya que hay otra Venus en la mitología, hija de Júpiter, pondrá igualmente los incentivos que lo dispararán hacia la cumbre. Venus representa el Amor, por lo de abajo o por lo de arriba, según la utilización que el individuo haga de esa fuerza.

En el Zodíaco, Venus rige un signo Cardinal y otro Fijo. A través de Libra, el Cardinal, Venus pone en el corazón de los hombres la apetencia de la unidad perdida, induciéndolo a buscar su complemento y a unirse indisolublemente a esa otra mitad. A través de Tauro, el Fijo, Venus pone su amor en ese bajo mundo para hacer de él una tierra apetecible en la que deseemos permanecer.

Venus es la distribuidora de la corriente del Éter Luminoso, de modo que de su buen o mal estado dependerá el que nuestros cinco sentidos funcionen o no. Es con los sentidos que obtenemos el conocimiento del mundo material, no todo el conocimiento, pero sí el que nos entra por la vía sensorial. El Éter Luminoso está conectado con la 3ª Región del Mundo del Pensamiento, la que contiene el arquetipo de los deseos universales, de modo que, como decíamos, Venus será el planeta que administre los deseos y, por lo tanto, el productor de nuestro interés por las cosas. Ese interés, trabajado por los cinco sentidos, nos dará la apetencia, el gusto –o la repugnancia– por las cosas que nos rodean, de modo que estudiando su posición, veremos lo que gusta o disgusta al individuo, lo que ama o aborrece.

En la vida cotidiana, a veces el gusto orienta al individuo hacia ocupaciones por las que no tiene ninguna aptitud. Será preciso que el astrólogo no se vea inducido en error por una persona que dice gustarle tal oficio porque Venus le produce una apetencia por él; y que estudie la posición de Marte, representante del trabajo y en él verá si su gusto está respaldado por la aptitud al ejercicio de aquella profesión.

Los malos aspectos de Venus indicarán que existe un desequilibrio en las funciones de los sentidos y a ciertas carencias físicas deberán añadírsele amores y gustos episódicos, que aparecerán por momentos con mucha fuerza para desaparecer después o para adoptar su forma negativa de odio, aborrecimiento, horror.

Lo que nos dice la Psicología:

La lujuria, psicológicamente considerada, tiene mucho de adicción al sexo. No es desacertado que tradicionalmente se la haya entendido como un apetito desordenado de placeres eróticos. Sin embargo, en la segunda acepción del diccionario de la Real Academia Española aparece como: exceso o demasía en algunas cosas. No en todas. Sólo en algunas. La pregunta es, ¿cuáles son esas cosas que caerían en exceso presa de la lujuria?

Analicemos primero las personalidades adictas al sexo. La sexualidad forma parte natural del ser humano, pero cuando se convierte en una prioridad que interfiere en la vida diaria, en el trabajo, afecta a las relaciones personales y sociales y, además, causa ansiedad, estrés y arrepentimiento, entonces se convierte en sexo adicción. Muchos autores consideran que es más un síntoma que una enfermedad. Estas conductas esconden insatisfacción personal, baja autoestima y poca tolerancia a la frustración. “Es como la punta del iceberg, lo que se ve a primera vista, pero es el reflejo de múltiples trastornos mentales como la ansiedad, las dificultades para relacionarse, la inseguridad afectiva o los problemas de identidad sexual, entre otros”, afirma Manuel Manzano, médico y sexólogo del “Centro de urología, andrología y sexología” de Madrid.

El sexo ofrece, momentáneamente, un escape a las presiones cotidianas, al dolor ya a la soledad. En la fantasía es un paliativo a la falta de afecto. Al principio casi no trae consecuencias perjudiciales hasta que se convierte en la única manera de seguir adelante. Una compulsión para encontrar un alivio temporal.

Con el tiempo, los sexoadictos, se vuelven totalmente egocéntricos, no pudiendo logra una verdadera intimidad en sus vínculos sexuales. El otro no existe sino sólo para darle placer. El otro pasa a ser un objeto, una cosa que satisface la más fuerte de las satisfacciones corporales, el placer sexual. Una parte intercambiable dentro de un proceso impersonal y mecánico. “Nosotros, los que tenemos problemas con la lujuria, conocemos a la perfección qué efectos tiene. La lujuria es un muro que nos separa y nos impide disfrutar de relaciones satisfactorias con Dios y con la gente que nos rodea. La lujuria nos empuja y encierra, cada vez con más fuerza, hacia nuestro interior provocando nuestro aislamiento, soledad y desesperación. Pero en la medida en la que superamos, el ciclo de la lujuria, al trabajar los pasos de la recuperación, nuestra vida experimenta un cambio notable. A medida que nos recuperamos, adquirimos un nuevo sentimiento de dignidad y nos sentimos felices por estar vivos”.

La lujuria se ha convertido en un reflejo de la sociedad en que vivimos. Una sociedad que explota lo genital como espectáculo e invita a un hedonismo persistente.

El no considerar al otro como mi prójimo que merece respeto ha invadido, en forma desmesurada, descontrolada, a la ciencia, la política y al poder. El endiosamiento del cuerpo ha llevado a concentrar todo el placer en uno mismo y a considerar los gyms  en templos donde se les rinde culto.

El tener sobre el ser lleva implícita la práctica de la lujuria al desear todo lo que en mercadería se me ofrece. Hasta el amor en forma de citas telefónicas o chats de encuentros.

El uso del poder que no tiene en cuenta al otro. El poder narcisista que centra sus acciones en la desvalorización y en la no escucha de las demandas del entorno, manifiesta personalidades temerosas, que fantasean ser destruidas o perseguidas sin darse cuenta que lo único que los aniquila es su lujuria por el poder.

La lujuria, pecado capital, encierra mucho de patología. Habla de una obsesión por el placer por parte de un Yo débil que sucumbe rápidamente ante los ofrecimientos  caleidoscópicos de “una sociedad crecientemente individualizada, en la cual el ser competitivo, más que solidario y responsable, es considerado clave para el éxito” (Zygmunt Bauman).

Lo que nos dice la Biblia:

La lujuria es el deseo desordenado por el placer sexual. Es considerada uno de los siete pecados capitales.

En la Biblia

Te invito que leas dos “culebrones” bíblicos muy actuales: David, de una mirada deshonesta al crimen más cobarde (cf. 2 Samuel 11–12); y Susana, víctima de la lujuria de los poderosos pero fiel a sus valores (cf. Dn 13, 1-64).

La lujuria hace necio al hombre y a la mujer (cf. Prov 6,32) y le destruye la vida (cf. Prov 7,23). Nace del corazón (cf. Mc 7, 20-23), por eso Jesús invita a cuidar nuestro interior (cf. Mt 5, 27-28).

Se opone a la vida que nos ha dado Cristo (cf. Rom 13, 13-14) y contradice el camino del Espíritu Santo (Gal 5, 16-26) Para el cristiano el cuerpo tiene una dignidad sagrada (1Cor 6, 18-20).

Un consejo fundamental: Huir de las ocasiones y vivir los valores de la justicia, de la fe, de la paz, del amor (2 Tm 2,22).

En el Magisterio de la Iglesia

“La lujuria es un deseo o un goce desordenados del placer venéreo. El placer sexual es moralmente desordenado cuando es buscado por sí mismo, separado de las finalidades de procreación y de unión” (Catecismo de la Iglesia Católica, 2351).

“¿Cuáles son los principales pecados contra la castidad? Son pecados gravemente contrarios a la castidad, cada uno según la naturaleza del propio objeto: el adulterio, la masturbación, la fornicación, la pornografía, la prostitución, el estupro y los actos homosexuales. Estos pecados son expresión del vicio de la lujuria. Si se cometen con menores, estos actos son un atentado aún más grave contra su integridad física y moral” (Compendio del Catecismo, 492).

“La educación sexual debe conducir a los jóvenes a tomar conciencia de las diversas expresiones y de los dinamismos de la sexualidad, así como de los valores humanos que deben ser respetados. El verdadero amor es la capacidad de abrirse al prójimo en ayuda generosa, es dedicación al otro para su bien; sabe respetar su personalidad y libertad; no es egoísta, no se busca a sí mismo en el prójimo, es oblativo, no posesivo. El instinto sexual, en cambio, si es abandonado a sí mismo, se reduce a genitalidad y tiende a adueñarse del otro, buscando inmediatamente una satisfacción personal (Orientaciones educativas sobre el amor humano, 94).


Como ya hemos visto, el pecado de la Ira favorece cierto tipo de enfermedades relacionadas con el planeta Venus. A continuación, analizaremos algunos de estos trastornos desde el punto de vista de la Medicina Holística.

SIDA

Lo que nos dice la Biodescodificación:

Conflicto: Desvalorización con relación a la familia (real o simbólica)
Resentir: “No merezco pertenecer a esta familia". "Soy una carga para mi familia".

Sida. Amor y sexo deben ir juntos, tienen que estar en equilibrio, sino no es posible alcanzar la unidad. Disociación entre amor y sexualidad. El amor no vivido, pasa al subconsciente, y a la larga se manifiesta en el cuerpo en forma de destrucción de las defensas del organismo. Amor es apertura, vulnerabilidad, entrega, unión. Amor no vivido en el plano espiritual, se vive en el plano físico, con una aniquilación de las defensas físicas. 

Lo que nos dice Louise L. Hay:
  
Causa probable: Sensación de indefensión y desesperanza. «Nadie me quiere.» Firme convicción de no valer. Negación de uno mismo. Sentimiento de culpa por la sexualidad. Nuevo modelo mental: Formo parte del Plan Universal. Soy importante y soy amado por la Vida misma. Soy poderoso y capaz. Me amo y me apruebo totalmente. 

Lo que nos dice Jacques Martel:

Si llevo el virus del sida (V.I.H.: virus de inmunodeficiencia humana) y que estoy en buena salud, se dirá simplemente que soy seropositivo y puede que nunca desarrolle la enfermedad. Si mi sistema inmunitario se debilita como consecuencia del virus V.I.H., entonces podré decir que tengo el sida que es la enfermedad. Si soy una persona afectada de sida, veo como mi sistema inmunitario se vuelve deficiente en células – T (linfocitos o variedades de glóbulos blancos de la sangre y de la linfa), volviéndose así incapaz de protegerme contra ciertas infecciones como la neumonía y el cáncer.
El virus del sida se transmite por la sangre (sangre contaminada durante una transfusión sanguínea, jeringuilla infectada, herida en contacto con sangre infectada, etc.) o el líquido sexual. La glándula del timo (situada delante de la tráquea), estando ahí en donde se forman las células en T, está así afectada y, por el mismo hecho, la energía del corazón también lo es.

La glándula del timo (situada delante de la tráquea) estando ahí en donde se forman las células – T, está así afectada y, por el mismo hecho, la energía del corazón lo está también. El sistema líquido del cuerpo, que es la sede de la transferencia viral, corresponde a la energía emocional, es decir la sangre. La sangre vinculada al corazón simboliza el amor y las penas, la creatividad. Así, puedo decir que mi sistema emocional está en desequilibrio e incapaz de expresarse libremente. Vivo una gran culpabilidad frente al amor, tengo la sensación de no estar a la altura. Mi sistema se vuelve débil y cada vez más vulnerable a todas formas de invasión. Tendría interés en tomar consciencia que reprimo emociones como el miedo y la ira, que reniego del ser que soy hasta el punto de desear mi destrucción total. De mi incapacidad a amarme y a aceptarme tal como soy, resulta que ya no consigo protegerme. Mi fuerza interior que, normalmente, está apoyada por el amor, la aceptación y un deseo intenso de vivir, se debilita y se desmorona lentamente. Incluso inconscientemente, la muerte puede aparecerme como la solución a mi desesperación. Vivir una experiencia sexual puede mostrarse muy revelador emocionalmente. Incluso espiritualmente, esto puede llevarme a vivir acontecimientos benéficos tan pronto como brota la energía sexual desde el chakra de base que es la fuente de mi impulso espiritual. En cambio, si esta energía está mal utilizada, es decir como auto - gratificación y complacencia, puede girarse en contra mía. Sin una sincera manifestación de pureza, podrá transformarse en energía enfermiza o molesta. Aprendo pues a reconocer las energías que están en mí y las uso para lo mejor de mi evolución. Acepto quien soy, un ser divino y magnífico.

Lo que nos dice Lisa Bourbeau:

BLOQUEO FÍSICO: El SIDA, o Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, presenta los síntomas de 25 enfermedades distintas. Es importante saber que la Seropositividad no es el SIDA. Una persona seropositiva es aquella cuya prueba sanguínea indica la presencia del anticuerpo VIH. Se dice que el 99% de los seropositivos no presentan ninguno de los síntomas del SIDA.

BLOQUEO EMOCIONAL: El SIDA tiene relación directa con el amor a sí mismo. Esta enfermedad se manifiesta en la persona que no se ama y que, sobre todo, no acepta su sexo (hubiera preferido nacer con el sexo contrario). Esta enfermedad se presenta en los heterosexuales y los homosexuales. Muchos creen que es una enfermedad sexual, pero en realidad se trata de una enfermedad que afecta a quienes, al no amarse a sí mismos, son dados a compensar esa falta de amor en el nivel sexual para así hacerse la ilusión de que son amados, de sentirse aceptados por los demás. Se vuelven muy dependientes. Estas personas se desvalorizan al sentirse culpables y decepcionadas de sí mismas. Se desilusionan a menudo. La enfermedad se convierte en una forma de castigarse y así esperan neutralizar su culpabilidad. Se castigan bloqueándose en sus relaciones sexuales, el recurso más utilizado para sentirse amadas.

BLOQUEO MENTAL: Si quieres dejar de creer que no mereces vivir, esta enfermedad no es mortal. Acepta la idea de que cada decepción vivida, y que crees injusta, es causada por el exceso de expectativas de ser amado por los demás. Quieres ser amado porque no crees en tu valor, en el ser extraordinario que eres. Tu cuerpo te envía el mensaje urgente de que comiences a amarte como eres, con tu gran corazón lleno de amor. De hecho, es notable constatar que las personas con SIDA suelen tener un corazón tan grande que pueden amar a todo el mundo sin problemas. Sólo tienes que volver a establecer contacto con ese gran corazón que habita en ti y utilizarlo para amarte tal y como eres, con el sexo que elegiste antes de nacer. En lo más profundo de tu alma, una razón importante y superior te hizo elegir ese sexo para esta encarnación. Aun cuando tu elección no le haya hecho gracia a algunas personas (por ejemplo, a tus padres), no les queda otro remedio que aceptar que ellos también tienen una lección que aprender, la experiencia de vivir en el amor con tu elección. Lo importante para ti es observar tu propia evolución y crecer en el amor, la única razón de ser de todos los seres humanos en esta Tierra.


ENFERMEDADES VENÉREAS

Lo que nos dice Louise L. Hay:

Causa probable: Sentimiento de culpa por la sexualidad. Necesidad de castigo. Idea de que los genitales son algo sucio y pecaminoso. Maltrato a otra persona.
Nuevo modelo mental: Con amor y alegría acepto mi sexualidad y su expresión. Sólo acepto pensamientos que me apoyan y me hacen sentir bien.

Estoy convencida de que las enfermedades venéreas expresan casi siempre culpa sexual. Provienen de un sentimiento, a menudo subconsciente, de que no está bien que nos expresemos sexualmente. El portador de una enfermedad venérea puede tener contactos sexuales con muchas personas, pero sólo aquellas cuyo sistema inmunitario mental y físico sea débil serán susceptibles de contagio.
Además de las afecciones clásicas, en los últimos años se ha dado, entre la población heterosexual, un incremento del herpes, una enfermedad que hace continuas recidivas para «castigarnos» por nuestra convicción de que «somos malos». El herpes tiene tendencia a reaparecer cuando estamos emocionalmente perturbados, y eso ya es muy significativo. Ahora traslademos esta teoría a los homosexuales, que tienen los mismos problemas que los heterosexuales, sumados al hecho de que gran parte de la sociedad los señala con un dedo acusador y les llama pervertidos... un calificativo que generalmente también les aplican sus propios padres. Y ésa es una carga muy pesada de llevar.
A muchas mujeres les aterra envejecer porque el sistema de creencias que nos hemos creado se centra en la gloria de la juventud. A los hombres no les preocupa tanto porque unas cuantas canas los hacen más distinguidos. El hombre mayor suele ser más respetado, y hasta es posible que lo admiren por su experiencia. No sucede lo mismo con los homosexuales, que se han creado una cultura que pone un énfasis tremendo en la juventud y la belleza.
Es cierto que todos empezamos por ser jóvenes, pero sólo unos pocos satisfacen las normas de la belleza. Se ha dado tanta importancia a la apariencia física del cuerpo que se pasan totalmente por alto los sentimientos. Si uno no es joven y hermoso, es casi como si no contara. Lo que cuenta no es la persona entera, sino solamente el cuerpo. Esta manera de pensar es una vergüenza, porque es otra forma de desvalorización. Debido al modo en que suelen tratarse entre sí los varones homosexuales, la vivencia de envejecer es algo que horroriza a muchos de ellos. Es casi mejor morirse que envejecer. Y el SIDA es una enfermedad que con frecuencia mata. Muchos hombres homosexuales, cuando se hacen mayores, se sienten inútiles y no queridos. Casi es mejor destruir-se antes de llegar a eso, y muchos se han creado un estilo de vida destructivo. Algunos de los conceptos y las actitudes que forman parte del estilo de vida gay -el exhibicionismo, las críticas constantes y despiadadas, la negativa a una intimidad real- son monstruosos. Y el SIDA es una enfermedad monstruosa. Ese tipo de actitudes y de pautas de comportamiento no pueden menos que provocar culpa en algún nivel muy profundo, por mucho que podamos parodiarlas en forma afectada. Esa afectación, que puede ser tan divertida, puede ser también sumamente destructiva, tanto para quien la practica corno para quien la padece. Es otra manera de evitar la intimidad y el acercamiento.


Lo que nos dice Lisa Bourbeau:

BLOQUEO FÍSICO: Son las enfermedades sexuales transmisibles.

BLOQUEO EMOCIONAL: La causa principal de estas enfermedades es la vergüenza que el sujeto experimenta con respecto a la sexualidad. En general, la persona afectada no es consciente de ella. Esto es lo que su cuerpo le comunica: una parte quiere tener una vida sexual activa, pero otra quiere impedírselo. Se avergüenza principalmente de dejarse influir por los demás. No se concede el derecho de que le guste el sexo y, quizás, incluso de ser dependiente con respecto a él. Además, duda de sí misma en la elección de su pareja sexual.

BLOQUEO MENTAL: Es interesante constatar que cada vez parece haber más enfermedades venéreas a pesar de todos los avances de la medicina para combatirlas. Se manifiestan para hacerte saber que debes dejar de creer en ciertas cosas que han formado parte de tu educación sexual. Con esta enfermedad tu cuerpo te dice que vivas tu sexualidad como quieras, recordándote que tu cuerpo te pertenece y que no tienes que rendir cuentas a nadie. Debes concederte el derecho de vivir experiencias sin sentirte culpable. Aprende que, cuanto más quieras controlarte, más fácil será que un día pierdas el control. Es más sensato vivir una experiencia y vivirla con alegría y aceptación. Si te concedes el derecho a vivir una experiencia, ello no quiere necesariamente decir que continuará durante toda tu vida. En lugar de mantener pensamientos de vergüenza e intentar ocultar tus deseos o tus acciones, sería más sensato que encontraras a alguien con quien hablar de ello y que te atrevieras a abrirte más para no dejar que la vergüenza te dirija.

Lo que nos dice Jacques Martel:

Una enfermedad venérea puede sugerir que subsiste un sentimiento de culpabilidad frente a mi sexualidad. Frecuentemente, la educación religiosa me reveló la sexualidad como algo sucio e impuro. Sintiéndome avergonzado, creo que debo castigarme rechazando mis partes genitales. Me auto-castigo y me auto-destruyo. La energía sexual es sumamente importante y poderosa, forma parte integrante de mi programa genético para la supervivencia de la especie. En consecuencia, una enfermedad venérea implica una afección o una infección vinculada a esta energía. Si la desestimo, tendrá tendencia a girarse contra mí, a volverse “enferma”, dándome así la ocasión de descubrir que lo que hago está en desarmonía con el flujo natural y el equilibrio de esta energía. Es importante que acepte que la sexualidad es un modo de expresar mi amor y mi deseo de unirme al otro.

GARGANTA

Lo que nos dice la Biodescodificación:

1ª Etapa (Supervivencia)

Conflicto: Cacho que hay que atrapar o escupir. Querer algo que no podemos tener. Coger, tragar, oler, probar, degustar, escupir.
Resentir: “Quiero bloquear el pedazo en la garganta para que así no me lo quiten”. “Quiero atrapar, guardar, el olor de mi madre". "No consigo atrapar el olor de mi madre". "Decir algo que no tengo que decir".

Problemas en la garganta: laringitis, afonía, furia que impide hablar, impulso tremendo a hablar e incapacidad y miedo de hacerlo.
Nudo en la garganta, miedo, desconfianza. Paso común para la comida, líquidos y aire, los dirige hacia sus respectivos órganos. Nasofaringe (garantiza el paso del aire). Orofaringe (está en el medio, ayuda al paso del aire y contribuye en la deglución). Laringofaringe (importante para la deglución). También están las cuerdas bocales, para el hombre la voz es muy importante, puesto que si sale a cazar y se encuentra en peligro, la voz puede ser su salvación, su SUPERVIVÉNCIA.

Lo que nos dice Louise L. Hay:

Causa probable: Canal de expresión y creatividad.
Nuevo modelo mental: Abro mi corazón y canto las alegrías del amor.

Dolor, irritación:
Causa probable: Represión del enfado. Sentirse incapaz de expresarse.
Nuevo modelo mental: Dejo marchar todas mis limitaciones. Soy libre de ser yo.

Nudo en la garganta:
Causa probable: Miedo. Desconfianza del proceso de la vida.
Nuevo modelo mental: Estoy a salvo. Confío en que la vida me apoya. Me expreso libre y gozosamente.

Problemas:
Causa probable: Incapacidad para hacerse valer. Rabia reprimida y tragada. Creatividad sofocada. Negativa a cambiar.
Nuevo modelo mental: Es normal hacer ruido. Me expreso libre y gozosamente. Me es fácil hacerme valer. Expreso mi creatividad. Estoy dispuesta a cambiar.

Lo que nos dice Lisa Bourbeau:

BLOQUEO FÍSICO: Una persona con afonía ha perdido la voz, o suena muy apagada.

BLOQUEO EMOCIONAL: Este problema se presenta después de un choque afectivo que sacude la sensibilidad de la persona, quien luego se fuerza demasiado para hablar, aun cuando no exprese todo lo que su corazón desearía decir. Este excesivo esfuerzo crea angustia y deja un vacío. Finalmente, los sonidos acaban por extinguirse.

BLOQUEO MENTAL: Más que creer que debes apagarte y dejar de hablar, sería sensato que revisaras lo que tu corazón quiere decir realmente y permitirte no hablar más que para decir palabras verdaderas, expresadas con amor. No es necesario que te fuerces a hablar para verte bien o para ser aceptado y querido.

Lo que nos dice Jacques Martel:

La garganta contiene cuerdas vocales (la laringe) y la faringe. Me permite expresar quien soy y me permite también intercambiar con personas que me rodean. La garganta está vinculada al centro de energía de la laringe también llamado chakra de la garganta (quinto chakra), centro de la creatividad, de la verdad y de la afirmación. Trabaja también en estrecha colaboración con el centro de energía sagrado o segundo chakra, el centro de la energía sexual, la sexualidad siendo un modo de comunicar con otra persona. Este centro de energía es importante para la afirmación del yo.
También se dice: “El pensamiento crea, el verbo manifiesta.” Así, por la palabra, hago que mis pensamientos se materialicen en el mundo físico.
Entonces, aunque pensamientos negativos puedan tener repercusiones en mi salud, palabras negativas podrán tenerlas aún más. Esto es verdad para el lado positivo también. Por lo tanto tengo ventaja en hablar de modo positivo, respetando así mi templo de carne que alberga mi parte divina. Cuanto más exprese la verdad por esta vía de comunicación, más podré intercambiar con mi entorno.

Con mi garganta, trago la realidad, ahí en donde tomo la vida por la respiración, el agua y el alimento. También es aquí donde libero mis sentimientos del corazón hasta la voz. Es el puente en doble dirección entre la cabeza y el cuerpo, el espíritu y el físico. Si me duele la garganta, puedo culpabilizarme por haber dicho ciertas palabras, o pensar que hubiese debido expresar algo. Es como si me auto-castigase por el dolor. Quizás ha llegado el momento de decir lo que estoy viviendo para liberarme de ello.
También mi garganta puede inflamarse si inhibo la rabia y que esta emoción me suba a la garganta. Si no digo realmente lo que quiero decir o que existe un conflicto en mi expresión de mí mismo, entonces mi garganta siente este rechazo. Al ser la garganta la expresión de la afirmación de mí mismo, si tengo dificultad en afirmarme, puedo querer compensar esto volviéndome autoritario hacía mí mismo y hacía los demás, lo cual limita mi energía en este plano.
La infección en la garganta por la bacteria estreptococo es una de las formas de infección más frecuentes. Esto implica la irritación y retención de energía.

La garganta representando también la concepción, la aceptación de la vida, si tengo dificultades al nivel de la garganta, puedo vivir un profundo conflicto en la aceptación de mi existencia. Teniendo dificultad para tragar, puedo preguntarme cuál persona o cuál situación tengo dificultad en tragar, o cuál realidad me siento obligado a tragar aun cuando esto no me convenga (quizás sea esto por ejemplo algo que esté en contra de mis principios). Entonces puedo intentar cortarme de la realidad física, queriendo quizás huir la obligación de afirmar quien soy, mis necesidades y por el mismo hecho, la de aportar cambios en mi vida. El chakra de la garganta y el chakra sexual están conectados muy directamente. Los dos tienen relación con la creatividad: el chakra de la garganta se refiere a la creatividad de mis pensamientos mientras que el chakra sexual se refiere a la creatividad en la materia. Así, ambos centros de energía tienen relación con la comunicación: por mi voz, comunico mis pensamientos y por mi sexualidad, comunico físicamente mis sentimientos. Así, si tengo problemas de garganta, es bueno que me pregunte lo que he de expresar sobre mí mismo y debo investigar si vivo frustración en cuanto a mi sexualidad. Debo aprender que la felicidad y la libertad vienen de mi capacidad a expresarme en la Verdad, acercándome sí cada vez más a mi esencia divina.

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