martes, 21 de marzo de 2017

Génesis: "El Despertar del Ser" - 2ª parte -

Visión de Max Heindel

Las palabras del lenguaje hebreo, especialmente el estilo antiguo, se suceden unas en otras y no están separadas o divididas como las de nuestro lenguaje. Añádese a esto que existía la costumbre de sacar las vocales de la escritura, de manera que su lectura depende mucho de donde se inserten aquéllas, y se verá cuán grandes son las dificultades que hay que sortear para acertar con el significado original. Un ligesimo cambio puede alterar casi completamente el significado de cualquier sentencia.

Además de esas grandes dificultades debemos también saber que de los cuarenta y siete traductores de la versión del Rey Jaime (la más comúnmente usada en Inglaterra y Norte América) únicamente tres eran eruditos del hebreo, y de esos tres, dos murieron antes de que se tradujeran los salmos. Debemos tener en cuenta, además, que el acta que autorizaba la traducción prohibía a los traductores todo rrafo que pudiera desviar grandemente las creencias ya existentes o perturbarlas. Es evidente, por lo tanto, que las probabilidades de conseguir una traducción correcta eran bien escasas.

Ni esas condiciones fueron tampoco más favorables en Alemania, porque allí fue Martín Lutero el único traductor y hasta no la tradujo del texto original hebreo, sino simplemente de un texto latino. La mayoa de las versiones empleadas por los protestantes continentales de los diversos países son simples traducciones a diferentes idiomas de la traducción de Lutero.

Débese notar también que los que originalmente escribieron la Biblia no intentaron dar la verdad de una manera que todo el que quisiera pudiera leerla. Nada estaba tan lejos de su mente que escribir "un libro abierto sobre Dios". Los grandes ocultistas que escribieron el Zohar son muy categóricos en este punto. Los secretos del Thorah no podían ser comprendidos por todos, como lo mostrará la cita siguiente:

"!Ay del hombre que ve en el Thorah (la ley) sólo simples recitados y palabras ordinarias! Porque, si en verdad, la contuvieran éstas, podríamos escribir aún hoy un Thorah mucho más digno de admiración. Pero no es así. Cada palabra del Thorah tiene un elevado significado y un misterio sublime... Los recitados del Thorah son los vestidos del Thorah. !Ay de aquel que tome esas vestiduras del Thorah por el Thorah mismo!... Los simples sólo notan los ornamentos y los recitados  del  Thorah.  No  saben  nada  más.  No  ven  lo  que  está encerrado en estas vestiduras. El hombre más instruido no presta atención alguna a las vestiduras, sino al cuerpo que encierran".


El secreto respecto a esas materias profundas y el uso invariable de alegoas cuando se permitía a las masas el ponerse en contacto con verdades ocultas se hará también patente en las prácticas de Cristo, quien siempre se dirigió a las multitudes con parábolas, explicando después privadamente a sus discípulos el profundo significado en ellas contenido. En varias ocasiones El les impuso el secreto sobre esas enseñanzas privadas.

La Biblia judía fue escrita originalmente en hebreo, pero no poseemos ni una sola línea de escritura original. Ya en el año 280 antes de Jesucristo se hizo una traducción al griego, la Septuagésima. Aún en tiempos de Cristo, había ya una confusión tremenda y diversidad de opiniones respecto a lo que debía admitirse como original y a lo que había sido interpolado.

Nota   del   traductor: Se llama "Septuagésima"a la versión griega del Antiguo Testamento, porque para efectuar ese trabajo se ocuparon setenta o más bien setenta y dos traductores.

Hasta después de la vuelta del destierro en Babilonia, no comenzaron los escribas a recopilar las diferentes escrituras, y alrededor del año 500 D. C. apareció el Talmud, con el primer texto semejante al actual, el que, en vista de los hechos mencionados, no puede ser perfecto.


El Talmud estuvo en posesión de la escuela Masorética, la que desde el año 590 hasta el 800 D. C. estuvo principalmente en Tiberiades. Después de enorme y pacientísima labor se escribió un Antiguo Testamento Hebreo, que es el más próximo al original que tenemos actualmente. 

(Resumen extraído de la Obra de Max Heindel "Concepto Rosacruz del Cosmos)

Hasta aquí, una introducción que he considerado necesaria, para ayudarnos a comprender las dificultades que podemos encontrar al abordar el estudio del Génesis original. Lamentablemente, con el paso de los años, las Enseñanzas recibidas por Moisés, entiendo por vía de Revelación, han sufrido importantes modificaciones a la hora de sus interpretaciones y traducciones. A pesar de estas limitaciones, he depositado toda mi confianza en los trabajos realizados por Fabre d´Olivet, al entender que se trata de un  magnífico erudito de las lenguas antiguas y sagradas. 
A partir de este punto, nos adentraremos en el estudio de los primeros capítulos del Génesis, con la intención de averiguar el significado espiritual de la experiencia vivida por la humanidad en los albores de la creación y que se ha dado llamar la "caída", "expulsión del Paraíso Terrenal" o "separación".
He elegido la versión del Génesis aportada por Fabre d´Olivet en su obra "El Génesis Descifrado" y completaré sus aportaciones, con las enseñanzas transmitidas por Kabaleb, en su magnífica obra "Curso de Interpretación Esotérica del Antiguo Testamento", testimonio que sin duda nos aportará mucha luz a la hora de dilucidar estos misterios.

Continuará...

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