sábado, 11 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 11

LECCIÓN 11

Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado.

1. De todas las ideas que hemos presentado hasta ahora, ésta es la primera que está relacionada con una de las fases principales del proceso de corrección: la inversión de la manera de pensar del mundo. 2Parece como si fuese el mundo el que determina lo que percibes. 3La idea de hoy introduce el concepto de que son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves. 4Alé­grate en verdad de practicar la idea en su forma original, pues en esta idea reside la certeza de tu liberación. 5La llave del perdón se encuentra en ella.

2. Las sesiones de práctica con la idea de hoy deben llevarse a cabo de forma ligeramente distinta de las anteriores. 2Comienza con los ojos cerrados y repite la idea lentamente para tus adentros. 3Abre luego los ojos y mira a tu alrededor, así como a lo que está cerca, a lo que está lejos y a lo que está encima o debajo de ti. Mira por todas partes. 4Durante el minuto más o menos a emplear usando la idea, simplemente repítela en silencio y asegúrate de hacerlo sin prisa y sin ninguna sensación de urgencia o esfuerzo.

3. Para derivar el máximo beneficio de estos ejercicios, los ojos deben pasar de una cosa a otra con cierta rapidez, ya que no deben detenerse en nada en particular. 2Las palabras, en cambio, deben usarse pausada, e incluso, relajadamente. 3La introducción a esta idea, en particular, debe practicarse de la manera más casual que puedas. 4Contiene los cimientos de la paz, de la relaja­ción y de la ausencia de preocupación que estamos tratando de lograr. 5Al final de los ejercicios, cierra los ojos y repite lentamente la idea para tus adentros una vez más.

4. Tres sesiones de práctica probablemente serán suficientes hoy. 2No obstante, si no sientes ningún desasosiego o si éste es muy ligero, y te sientes inclinado a ello, puedes hacer hasta cinco. 3Más de eso no es recomendable.

¿Qué me enseña esta lección?


Ya advertía en la Lección anterior de la importancia de la enseñanza transmitida en la misma. En esta nueva ocasión, se da un paso más en el desarrollo de la idea principal y nos sitúa en una posición privilegiada para dar un paso gigantesco en el logro de nuestro propósito, el retorno a nuestro verdadero Hogar.

Ante cualquier situación que estemos experimentando, entender, que lo que nos muestra el mundo es una ilusión proyectada desde nuestros pensamientos, igualmente, ilusorios, nos permitirá liberarnos del miedo, de la culpa, del castigo, del dolor, del sufrimiento, del conflicto, de la enfermedad, de la muerte.

Es cuestión de practica, ya lo hemos dicho. Hoy nos podemos dedicar a ello durante unas cuantas sesiones, pero dada la importancia de esta Lección, deberíamos tenerla presente en la medida de lo posible, y practicarla en todas las situaciones en las que nos encontremos.

Tal vez puedas preguntarte, ¿si mi pensamiento no significa nada y ello da lugar a un mundo sin significado, a qué debo dar significado?

Es como si nos quedáramos en blanco, sin saber qué hacer con nuestras vidas. Pero no olvidemos que UCDM es un curso de ejercitamiento mental. Su propósito no es indicarnos cómo debemos hacer las cosas, sino a darnos a conocer que podemos servir a la mente errada o a la mente correcta, La primera nos hace creer en que somos un cuerpo y que somos seres pecadores merecedores del castigo redentor y la segunda, nos lleva a entender que somos un ser espiritual tal y como Dios nos ha creado y dotado de sus mismos atributos creadores, siendo nuestro verdadero hogar, el Cielo y no la Tierra.
Con ello lo que pretendo decir, es que debemos orientar nuestros esfuerzos a nuestra mente. Podemos seguir viviendo nuestra vida, con nuestras experiencias de relación, con nuestro trabajo habitual, pero con una diferencia clara, al ver las cosas de otra manera, dejaremos de juzgar, de condenar, de ver un mundo separado. Dejaremos de ver ataque y en su lugar, veremos impecabilidad e inocencia. Ese uso de la mente, cuando se comparte, nos lleva a un estado de percepción diferente y experimentaremos una mayor paz y libertad.

Ejemplo-Guía: Mi cuerpo está enfermo.

Si aplicamos la enseñanza de esta Lección a este ejemplo, podemos decir, que la enfermedad no es real, carece de significado y la única razón de que esto sea así, es porque el pensamiento que da lugar a la creencia en la enfermedad carece de significado, pues es fruto del error que nos lleva a pensar que somos un cuerpo y que el cuerpo puede enfermar.

El Hijo de Dios es perfecto, porque su Padre es Perfecto. Donde existe plenitud no cabe enfermedad. Tan solo, cuando la mente se pone al servicio del ego, dando credibilidad a la separación, es cuando se adopta la falsa creencia en que el cuerpo puede enfermar, cuando en realidad, el único error se encuentra en el nivel del pensamiento.

Hoy día están proliferando, dentro del mundo de las terapias de salud, nuevas metodologías que se fundamentan en nuevos paradigmas, los cuales se acercan a la visión de que la causa de la enfermedad no se encuentra en el cuerpo, sino en la mente.
Los avances que se vienen realizando en Física Cuántica, no tardarán en revolucionar los conceptos actuales de la medicina ortodoxa. Se pasará de una medicina orientada a tratar los efectos, para pasar a tratar las causas. Pero, aún así se seguirá dando protagonismo a la ilusión, al sueño, pues como ya hemos dicho, en verdad, el mundo en el nivel de la percepción no tiene ningún significado.

Mientras que, poco a poco, vamos despertando nuestra conciencia, podemos seguir haciendo uso de la medicina en la que mayormente confiemos. Recordemos que no importa el comportamiento, pero debemos tener presente, que lo que estamos haciendo es suavizar las imágenes que percibimos durante nuestro sueño, es decir, en vez de tener sueños de dolor, tendremos sueños más livianos.

Reflexión: ¿El significado que le damos a las cosas, depende del mundo que percibimos o depende de nuestras creencias?

viernes, 10 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 10

LECCIÓN 10

Mis pensamientos no significan nada.

1. Esta idea es aplicable a todos los pensamientos de los que eres -o te vuelves- consciente durante las sesiones de práctica. 2La razón de que se pueda aplicar a todos ellos es que no son tus pensamientos reales. 3Hemos hecho esta distinción con anterioridad  y la volveremos a hacer de nuevo. 4Todavía no tienes base de comparación. 5Cuando la tengas, no te cabrá la menor duda de que lo que una vez creíste eran tus pensamientos en realidad no significaban nada.

2. Esta es la segunda vez que usamos este tipo de idea. 2Sólo la forma es ligeramente distinta. 3Esta vez la idea se introduce con "Mis pensamientos" en lugar de "Estos pensamientos", y no se establece expresamente ningún vínculo con las cosas que se encuentran a tu alrededor. 4Lo que enfatizamos ahora es la falta de realidad de lo que piensas que piensas.

3. Este aspecto del proceso de corrección comenzó con la idea de que los pensamientos de que eres consciente no significan nada y de que se encuentran afuera en vez de adentro; luego se subrayó el hecho de que son del pasado y no del presente. 2En lo que ahora estamos haciendo hincapié es en el hecho de que la presencia de esos "pensamientos" significa que no estás pensando en absoluto. 3Esto no es más que otra forma de repetir nuestra afirmación previa de que tu mente está realmente en blanco. 4Reco­nocer esto es lo mismo que reconocer la nada cuando piensas que la ves. 5Como tal, es el requisito previo para la visión.

4. Cierra los ojos durante estos ejercicios, e inícialos repitiendo para tus adentros la idea de hoy muy lentamente. 2Luego añade:

3Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.

4Estos ejercicios consisten, al igual que los anteriores, en escudriñar tu mente en busca de todos los pensamientos que puedas encontrar, sin seleccionarlos ni juzgarlos. 5Trata de evitar cualquier tipo de clasificación. 6De hecho, si te resulta útil, puedes imaginarte que estás viendo pasar una procesión compuesta de un extraño repertorio de pensamientos que tienen muy poco o ningún significado personal para ti. 7A medida que cada uno de ellos cruce tu mente, di:

8Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada.
9Mi pensamiento acerca de _____ no significa nada.

5. La idea de hoy puede servir, obviamente, para cualquier pensamiento que te perturbe en cualquier momento. 2Se recomiendan además cinco sesiones de práctica, en las cuales debes escudriñar tu mente durante no más de un minuto aproximadamente. 3No es recomendable alargar ese período de tiempo, y en caso de que se experimente incomodidad el mismo debería reducirse a medio minuto o menos. 4Acuérdate, no obstante, de repetir la idea muy despacio antes de aplicarla concretamente, así como de añadir:

5Esta idea me ayudará a liberarme de todo lo que ahora creo.

¿Qué me enseña esta lección?

Cuando leí esta Lección por primera vez, no fui consciente de la importante enseñanza que nos aporta.

Hoy, cuando me encuentro recapitulándola, la considero una Lección básica en el proceso de educar nuestra mente a la hora de afrontar las experiencias que hacemos "real" en el mundo de la percepción.

Muchos, nos hemos acercado a UCDM en un intento de encontrar una vía que nos permita cambiar nuestras vidas. La respuesta del Curso a nuestra búsqueda nos invita a desaprender lo aprendido y a iniciar un nuevo proceso de aprendizaje, donde la principal enseñanzas es el dominio de nuestra mente, pues es nuestra mente la única causa de todo cuanto experimentamos en nuestras vidas.

Ejercitar nuestra mente, se convierte en el propósito fundamental de las Lecciones del Libro de Ejercicio del Curso. 

Si antes de tomar conciencia del mensaje de esta Lección, alguien nos dijese que aquello que pensamos no significa nada, no le hubiésemos prestado atención alguna y seguramente lo hubiésemos tachado de loco. Sin embargo, ahora tenemos la oportunidad de entender la razón por la que UCDM nos revela que nuestros pensamientos no significan nada y que cuando creemos que estamos pensando, en realidad no lo estamos haciendo, lo que sí hacemos es "proyectar" lo que deseamos y lo hacemos realidad para nosotros.

Cerremos los ojos. Dejemos que fluyan las imágenes que se proyectan desde nuestra mente. Todas ellas están basadas en recuerdos tintados por sentimientos y emociones, recientes o ancestrales. Dejémoslas fluir, no la juzguemos. Si la reprimimos, la mantendremos. Si la dejamos fluir, se desvanecerá, pues no son reales. Tal vez ahora, en este instante, nos demos cuenta, del inmenso poder que tenemos en nuestra mente. Tal vez ahora, seamos más conscientes de que tenemos la capacidad de elegir y que esa potestad emana de nuestra voluntad.

Estamos acostumbrados a dar un profundo significado a nuestros pensamientos y para defenderlos atacamos a todos los que entran en conflicto con ellos. Sin embargo, ese pensamiento cuando procede de la creencia dual y de la separación, cuando carece de la certeza de la Unidad y de Amor, entonces, alimenta el error y el engaño, pues la separación no es real.

Nuestra capacidad para proyectar pensamientos debe dejar libre a la mente para que pueda expresar la percepción real y verdadera, la que sirve de cauce para alcanzar el verdadero conocimiento a través del Espíritu Santo. Ese pensamiento debe estar libre del filtro emocional que enturbia la visión verdadera del Ser.


El pensamiento no sublimado está al servicio del ego, que permanece en la creencia de la escasez. Su lema es obtener, poseer y, para ello, trata de tener siempre la mente ocupada en el logro de esos objetivos. La necesidad se convierte en su lema y el sufrimiento en su vía de aprendizaje.

Ejemplo-Guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera".

Apliquemos la Lección de hoy al ejemplo-guía. 
No es el primer día que vamos al "gimnasio" donde estamos ejercitando nuestra mente. Aún sentimos las agujetas, causadas por los ejercicios de los primeros días, pero ya nos estamos habituando al nuevo ritmo. Aún nos aguardan muchas horas de ejercicios para conseguir que nuestros "músculos"  adquieran dureza y robustez, pero si tenemos confianza y persistencia, poco a poco vamos a ir comprobando el logro de nuestros esfuerzos.

Si estamos experimentando una vivencia de conflicto con nuestro hijo, es evidente que nuestros pensamientos se encuentran al servicio de nuestras emociones, las cuales nos darán motivos suficientes para que juzguemos en términos temporales de pasado y estemos pretendiendo "sanar" las viejas heridas que ahora son dolorosas. Esta situación, por lo general, nos llevará a actuar de manera descontrolada y careceremos del dominio suficiente para aplicar convenientemente lo que nos aconseja las Lecciones. 

Digo todo esto, basándome en la experiencia. Recordad que nuestros músculos, es decir, nuestra mente, se encuentra en proceso de ejercitamiento y aún no tenemos un pleno control de la misma. Pero, el hecho de conocer que esto puede pasar, nos ayudará a identificarlo cuando nos pase, es decir, cuando nos encontremos en plena vivencia del conflicto, debemos recordar que aquello que estamos pensando en ese momento no significa nada. Es el momento adecuado para cerrar los ojos y dejar que los pensamientos fluyan libremente, sin que le aportemos nuestra carga emocional. Busquemos aquietar nuestra mente evitando dirigir nuevos pensamientos. No sigas el eco de sus voces. Tan sólo déjalos fluir. Concéntrate conscientemente en tu mente, sabiendo que puedes elegir en todo momento, pues cuenta con el inmenso poder de la voluntad.

No le des importancia, ni te preocupes por lo que la otra persona pueda pensar cuando observe tu gesto. Tal vez te sorprenda comprobar, que se muestra menos agitado. Eso es así, por la razón de que has dejado de proyectarle tu ataque (aunque esté justificado como una defensa). No interpretes tu acto como una acción de cobardía. El desenfreno de la acción es un acto causado por el miedo y el temor. No tengas miedo. Cuando aquietas tu mente estás buscando a la Voz de tu verdadero Ser. Cuando lo oigas, su mensaje será de amor.

Reflexión: ¿Cuál crees que es la clave para saber que lo que estamos pensando es real?

jueves, 9 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 9

LECCIÓN 9

No veo nada tal como es ahora.

1. Esta idea es, obviamente, la consecuencia lógica de las dos anteriores. 2Pero si bien es posible que la puedas aceptar intelectualmente  es muy probable que todavía no signifique nada para ti. 3De todas formas, el entendimiento no es necesario a estas alturas. 4De hecho, reconocer que no entiendes es un requisito previo para erradicar tus falsas ideas. 5Estos ejercicios tienen que ver con la práctica, no con el entendimiento. 6No necesitas practicar lo que ya entiendes. 7Sería bastante redundante, por cierto, tener como meta el entendimiento y al mismo tiempo asumir que ya lo has alcanzado.

2. A la mente no entrenada le resulta difícil creer que lo que aparentemente contempla realmente no está ahí. 2Esta idea puede producir gran inquietud, y toparse con gran resistencia, la cual puede manifestarse de muchas maneras. 3No obstante, eso no excluye el que la apliques. 4Esto es lo único que se requiere para estos ejercicios o para cualesquiera otros. 5Cada pequeño paso despejará la oscuridad un poco más, y el entendimiento finalmente llegará para iluminar cada rincón de la mente que haya sido despejada de los escombros que la enturbiaban.

3. Estos ejercicios, para los que tres o cuatro sesiones de práctica son suficientes, consisten en que mires a tu alrededor y apliques la idea de hoy a cualquier cosa que veas, sin olvidarte de la necesidad de aplicarla imparcialmente, y la regla esencial de no excluir nada. 2Por ejemplo:

3No veo esta máquina de escribir tal como es ahora.
4No veo este teléfono tal como es ahora.
5No veo este brazo tal como es ahora.

4. Empieza con aquellas cosas que estén más cerca de ti, y luego extiende tu campo visual:

2No veo ese perchero tal como es ahora.
 3No veo esa puerta tal como es ahora.
4No veo esa cara tal como es ahora.

5. Hay que subrayar nuevamente, que, si bien no debes intentar incluirlo todo, tampoco debes excluir nada en particular. 2Asegúrate de ser honesto contigo mismo al hacer esta distinción. 3Es posible que te sientas tentado de enmascararla.

¿Qué me enseña esta lección?

Cuando mis ojos ven una cosa, inmediatamente se pone en marcha el dispositivo conjunto de la percepción sensitiva y el juicio valorativo y crítico. Esa conjunción de fuerzas da lugar a un pensamiento impregnado de emociones que está en fase muy avanzada y digamos que se convierte en la antesala de lo que vamos a experimentar o a dar vida en el plano material. Diremos que esas impresiones previas condicionarán el estado de armonía o desarmonía que experimentará el cuerpo físico.

Cuando veo algo ahora, no estoy viendo el ahora realmente, libre de prejuicio y valores. No vemos las cosas como son, sino como creemos que son. Y esto es así, porque nuestra mente racional, nuestro cerebro, busca en el pasado una referencia que esté relacionada con lo que vemos. Si no la encontramos en nuestro bagaje personal, recurriremos al inconsciente colectivo.
Nuestra mente, no está acostumbrada a vivir en el ahora, en el presente continuo. Para ella, todo es temporal y por lo tanto irreal, aunque no es consciente de ello.

Mientras que veamos con los ojos del ego, nuestra mente se identificará con el pasado y tendrá dificultades para dar una respuesta nueva. Es el perdón, el Amor, las energías que debemos tener presente en cada “ahora”, para establecer un punto y final, un juicio final a las relaciones basadas en experiencias pasadas.

En nuestro actual estado evolutivo, las fuerzas del inconsciente personal y colectivo, nos condicionan en nuestra toma de decisiones. A un nivel de ego, nacemos para expiar las deudas, los errores que nos mantienen atado al pasado y a la mente errada, así como a la percepción errónea.

Cuando pedimos Amar, incondicionalmente, cuando pedimos expiar, es decir “des-hacer el error”, entonces conectamos con una vía más directa de evolución, la central, y entonces, nuestra Mente Superior nos conectará con la percepción correcta, con la Unidad y por supuesto, con el Milagro, expresión del Amor.


Ejemplo-Guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera"


Los milagros son expresiones naturales de perdón. Un Curso de Milagros nos revela con respecto a los Principios de los Milagros, que el propósito del tiempo es que aprendamos a usarlo de forma constructiva. El tiempo es, por lo tanto, un recurso de enseñanza y un medio para alcanzar un fin. El tiempo cesará cuando ya no sea útil para facilitar el aprendizaje.

El milagro es un recurso de aprendizaje que reduce la necesidad del tiempo. Establece un intervalo temporal fuera de lo normal que no está sujeto a las leyes usuales del tiempo. En ese sentido es intemporal.

Desde este punto de vista, la experiencia que estamos aplicando adquiere un significado liberador que trasciende la propia relación conflictiva. Es una oportunidad de poner fin a un pasado que intenta sobrevivir en un presente donde ya no es real. Tan sólo el "perdón" tiene ese efecto redentor. Cuando afrontamos nuestros conflictos desde la visión redentora que nos ofrece cada presente, nos convertimos en hacedores de milagros.

Tened la certeza de que si juzgamos nuestra experiencia presente como ataque o conflicto, nuestra mente, no está viendo la realidad del ahora. Se encuentra condicionada por el recuerdo inconsciente de su pasado, donde no vivió la experiencia de la unidad.

Tenemos que tener paciencia, si no conseguimos alcanzar a ver la única realidad que nos ofrece el presente, que todos formamos una unidad. Como bien dice la Lección, tal vez no entendamos lo que nos pasa. Aún así, recordemos que esa experiencia es tan sólo una proyección de nuestra mente, en la que debemos ver la oportunidad de sanar nuestros errores. Cuando nos acostumbramos a vivir el presente con una visión sana, inocente y libre de juicio condenatorios, cada vivencia tendrá un atractivo especial. A nuestros enemigos los recibiremos libres de condena y le daremos las gracias por ser el maestro que nos revela nuestro mundo interior.

Reflexión: ¿Si viésemos las cosas desde el presente, qué crees que ocurriría?

miércoles, 8 de enero de 2020

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 8

LECCIÓN 8

Mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

1. Esta idea es, obviamente, la razón de que veas únicamente el pasado. 2En realidad nadie ve nada. 3Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera. 4El hecho de que la mente esté absorbida con el pasado es la causa del concepto erró­neo acerca del tiempo de que adolece tu visión. 2Tu mente no puede captar el presente, que es el único tiempo que hay. 6Por consiguiente, no puede entender el tiempo, y, de hecho, no puede entender nada.

2. El único pensamiento completamente verdadero que se puede tener acerca del pasado es que no está aquí. 2Pensar acerca del pasado, por lo tanto, es pensar en ilusiones. 3Muy pocos se han dado cuenta de lo que realmente supone visualizar el pasado o prever el futuro. 4De hecho, la mente está en blanco al hacer eso, ya que en realidad no está pensando en nada.

3. El propósito de los ejercicios de hoy es comenzar a entrenar a tu mente a reconocer cuando no está realmente pensando en abso­luto. 2Mientras tu mente siga absorbida con ideas sin contenido, la verdad permanecerá bloqueada. 3Reconocer que tu mente ha estado simplemente en blanco, en vez de seguir creyendo que está llena de ideas reales, es el primer paso en el proceso de allanar el camino a la visión.

4. Los ejercicios de hoy deben hacerse con los ojos cerrados. 2Ello es así porque en realidad no puedes ver nada, y es más fácil reco­nocer que por muy vívidamente que puedas visualizar un pensa­miento, no estás viendo nada. 3Con el mayor desapego que puedas, escudriña tu mente durante el habitual minuto más o menos, notando simplemente los pensamientos que allí encuen­tres. 4Nombra cada uno por la figura central que contenga, y luego pasa al siguiente. 5Da inicio a la sesión de práctica diciendo:

6Parece que estoy pensando en _____

5. Luego describe detalladamente cada uno de tus pensamientos. Por ejemplo:

3Parece que estoy pensando en [nombre de la persona], en [nombre del objeto], en [nombre de la emoción],

y así sucesivamente, concluyendo al final del período de bús­queda mental con:

4Pero mi mente está absorbida con pensamientos del pasado.

6. Esto puede hacerse cuatro o cinco veces en el transcurso del día, a menos que te resulte irritante. 2Si te resulta difícil, tres o cuatro veces es suficiente. 3Tal vez te ayude, no obstante, incluir la irritación, o cualquier emoción que la idea de hoy pueda susci­tar, en la búsqueda mental en sí.


¿Qué me enseña esta lección?


Recordemos lo que nos enseña Un Curso de Milagros con respecto a la función del tiempo:

"El ego tiene una extraña noción del tiempo, y ésa podría muy bien ser la primera de sus nociones que empiezas a poner en duda. Para el ego el pasado es importantísimo, y, en última instancia, cree que es el único aspecto del tiempo que tiene significado. Recuerda que el hincapié que el ego hace en la culpabilidad le permite asegurar su continuidad al hacer que el futuro sea igual que el pasado, eludiendo de esa manera el presente. La noción de pagar por el pasado en el futuro hace que el pasado se vuelva el factor determinante del futuro, convirtiéndolos así en un continuo sin la intervención del presente. Pues el ego considera que el presente es tan sólo una breve transición hacia el futuro, en la que lleva el pasado hasta el futuro al interpretar el presente en función del pasado.


El "ahora" no significa nada para el ego. El presente tan sólo le recuerda viejas heridas, y reacciona ante él como si fuera el pasado. El ego no puede tolerar que te liberes del pasado, y aunque el pasado ya pasó, el ego trata de proteger su propia imagen reaccionando como si el pasado todavía estuviese aquí. Dicta tus reacciones hacia aquellos con los que te encuentras en el presente tomando como punto de referencia el pasado, empañando así la realidad actual de aquellos. De hecho, si sigues los dictados del ego, reaccionarás ante tu hermano como si se tratase de otra per­sona, y esto sin duda te impedirá conocerlo tal como es. Y recibi­rás mensajes de él basados en tu propio pasado, porque, al hacer que el pasado cobre realidad en el presente, no te permitirás a ti mismo abandonarlo. De este modo, te niegas a ti mismo el men­saje de liberación que cada uno de tus hermanos te ofrece ahora. (T.13.IV.4-5)"

Esta lección me invita a tomar una decisión importante: “desaprender para volver a aprender”.

Desaprender, todas las creencias adquiridas con relación a la función del tiempo y a
prender, que la Mente es Creadora. Cuando la mantenemos ocupada con pensamientos del pasado o del futuro, no puede llevar a cabo dicha labor, pues el espacio correspondiente al pasado ya ha sido utilizado, y el espacio destinado para el futuro, debemos utilizarlo para el presente, pues ese potencial futuro, lo viviremos en estado presente, y entonces diremos que es el resultado de nuestra acción pasada.

Debemos aprender que toda acción creadora se desarrolla en el estado presente y que cada tiempo presente, es una invitación a crear, a crecer, es un estado de Ser continuo, eterno… Ese estado de Ser nos invita a ser totalmente conscientes del Yo, como entidad individual y al mismo tiempo formando parte de la Filiación que conforma la Humanidad.

El único pensamiento real es el pensamiento que hacemos original en el presente. Ese pensamiento activa el principio más elevado heredado en nuestra condición de Hijos de Dios, la Voluntad.

La Voluntad Creadora es el impulso motor que nos lleva a ser innovadores. Gracias a esa Voluntad, podemos elegir libremente. Esta facultad divina posee un valor esencial.

Fortalecer nuestra mente con el pensamiento dirigido y consciente en cada presente es la clave, para actuar creativamente. La dedicación que prestemos a este ejercicio fortalecerá mucho nuestra capacidad para controlar nuestra vida.

Tan sólo cuando invertimos la dirección de nuestro pensamiento y lo enfocamos en la expresión del Yo Espiritual, es cuando somos capaces de filtrar y controlar lo aprendido y podemos dar una respuesta libre de juicios condenatorios, y activar de este modo el único juicio que debemos potenciar, la ilusión del ego, de la separación, de la dualidad.

Ejemplo-Guía: "El comportamiento de nuestro hijo nos desespera"

Con la Lección de ayer tuvimos ocasión de hablar, de lo que llamamos pasado reciente y pasado ancestral. Veíamos como las voces procedentes de esos ecos nos afectaban en el estado presente, condicionando nuestras respuestas.

En esta ocasión, vamos a volver a puntualizar la causa que nos lleva a creer en el tiempo, pues se convierte, igualmente, en el único fundamento que justifica la reencarnación en el escenario de la conciencia temporal. Esa causa, ya lo hemos visto más arriba, es la culpa.

"La noción de pagar por el pasado en el futuro hace que el pasado se vuelva el factor determinante del futuro, convirtiéndolos así en un continuo sin la intervención del presente".

Cuando nos encontramos experimentando una relación conflictiva, en este caso, con nuestro hijo, no estamos viendo el presente, en su lugar, estamos reviviendo el pasado. Es nuestra mente, absorbida por los pensamientos del pasado, la que nos aporta un tipo de respuesta condicionada por el recuerdo ancestral de un pensamiento de culpa.

Si en ese momento, tenemos presente que tenemos la opción de elegir entre revivir el pasado o vivir plenamente consciente de nuestro "ahora", lo que significa que podemos liberarnos del condicionamiento del pasado y ver la situación con la mirada inocente e impecable que acompaña, siempre, cada nuevo instante, entonces y solo entonces, seremos testigos del milagro, el cual inspirado por el perdón es capaz de colapsar el tiempo y evitar que el conflicto de relación que estamos reviviendo, pierda su carga de culpa y el miedo quede liberado y alcance su condición perdida, el amor.

Lo que estamos haciendo es actuar como "Dioses en Formación". Decidimos emplear nuestra Voluntad y dirigir nuestra mente de una manera recta. 

Vivir en el sueño supone vivir múltiples experiencias desde la conciencia temporal, estando todas ellas condicionadas por el pensamiento de la culpa y del miedo. Saber, que somos los soñadores de nuestros sueños es el primer paso para comenzar a tener sueños más felices. Esto será así, hasta que se produzca nuestro Despertar.

Reflexión: ¿Cuando tomas una decisión, lo haces desde el presente o te dejas influenciar por el pasado?

martes, 7 de enero de 2020

Cuento para Capricornio: "Pedro, el Maestro Constructor-Final"


La astucia de Mala supo ganar el apoyo del pueblo, el cual pidió a gritos que fuese Pedro quien guiara el ejército. 
  • Está bien, esperad -dijo el Rey Saturno-. Antes de emprender esa empresa prometí a Pedro algo pero, ahora no recuerdo que es. ¿Puedes recordármelo querido amigo? -dijo dirigiéndose a Pedro-.
  • En verdad me ofreciste renombre, riquezas y poder, pero yo todo eso lo rechacé. A cambio de ello solicité que pusieras fin a la avaricia y a la tiranía, ¿qué tenéis que decir a ello?
  • Noble es tu gesto al rechazar poder y riqueza. A cambio yo te concedo lo que pides y a partir de ahora, en este reino la avaricia dejará de florecer.
  • ¡Qué así sea! -al unísono, todo el pueblo gritaba jubiloso, asintiendo aquel decreto real. Y aquel deseo quedó sellado para siempre en el Libro Sagrado del Tiempo-. 
Pero, para Mala, aquello no era perder la guerra, tan sólo había perdido una batalla, y aquella misma noche tendría mucho que decir a su favor. 

Aprovechando un descuido de los encargados de servir las bebidas en la cena que estaban celebrando en honor al triunfo conseguido, Mala vertió un elixir mágico en la copa de Pedro y de Saturno. Si bebían de ellas, Mala habría conseguido su propósito, pues a partir de ese momento tendría plena autoridad sobre sus voluntades. 

Desgraciadamente, tanto Pedro como el Rey, sumidos en su ignorancia, elevaron sus copas al cielo y brindaron para que aquel momento de dicha se perpetuara. Pero no sabrían que aquel brindis pondría punto y final a unos momentos de felicidad.

De un sólo sorbo, ambos bebieron sus copas, y al unísono sintieron que algo de si mismo les abandonaba. Tuvieron la sensación de desfallecer pero, en ese instante, una voz poderosa les ordenó que permanecieran allí sentados, y en cumplimiento de ese deseo, ambos quedaron como sin vidas, en espera de ser liberados de aquella cruel prisión.
  • ¡Ja, Ja, Ja! -reía, saboreando la victoria, la enigmática Mala-. Ya nada me separa del trono. Al fin, podré gobernar el reino de Capri. 
En el reino no tardó en correr el rumor de que Pedro había caído en desgracia, que un mal de ojo recaía sobre él y que le habían robado el alma. Su alegría se había desvanecido de la noche a la mañana. Su espíritu, antes constructivo, se había convertido ahora en un carácter huraño, egoísta y ambicioso. 

Su único deseo, ahora, era conseguir mayores riquezas. No le importaba si el precio a pagar fuese la destrucción. 

Al frente de un gran ejército, Pedro, derrotaba uno tras otros, con crueldad y sin piedad a sus enemigos. Su riqueza y fama se fue extendiendo por todo el mundo y era temido por su gran odio y maldad. 

El éxito conseguido en la guerra, vino acompañado de una época de calamidad en el reino. Los campos se habían convertido en tierra estéril. Todo el dinero se invertía en la guerra y ya no quedaba nada para poder comer. La gente empezó a morir de hambre y sed. La miseria se apoderó de Capri y las epidemias asolaban todo el reino. 

Cierto día, y tras una larga batalla que acabó -como era habitual-, con la victoria de Pedro sobre sus enemigos, el héroe temido, se sintió profundamente cansado. Apenado por tanto horror, buscó el cobijo de una roca en la cual poder apoyar la cabeza y descansar de aquella trágica experiencia. 

Sin saber cuánto tiempo había permanecido dormido, se dijo que debía ser medianoche, pues a juzgar por la situación de la Luna, de seguro que el nuevo día estaría a punto de renacer.

Pedro sintió necesidad de mirar a la Luna. Le había parecido ver algo extraño en ella, algo que no era normal, pero sin duda, lo que le llamó su atención fue su especial belleza en aquella noche, ya que lucía ese ropaje de gala que tantas veces la hacia confundir con el sol. Estaba llena, repleta y pletórica de energía.

Deseó Pedro poder contar sus lamentaciones a la Luna, sus tristezas, sus penas del alma y, sin saber cómo sucedió, se encontró allí sólo, cara a cara, ante tan bella dama, hablándole, vaciándose en ella, y ésta a su vez le escuchaba atentamente y le contestaba sabiamente.

Cuando hubo terminado y tras largas horas de charla, Pedro pareció nacer de un pesado sueño. Se sentía libre, y descubrió que había rencontrado una parte de si mismo, que en el pasado le abandonó. 
  • Gracias, amiga, nunca olvidaré lo que has hecho por mí -le dijo agradecido Pedro a la Luna-.
  • Ha sido tu fe la que te ha salvado, Pedro. Si no la hubieses tenido, nunca me hubieras encontrado. Pero ahora ve y salva al rey Saturno y a su pueblo. No lo olvides, pon sal en la comida de Mala y mirra en sus aposentos, si así lo haces, ya nunca más tendrás que temer por su maldad.
Pedro ya no pudo oír aquellas últimas palabras, era tanto el tiempo que había estado ausente que ahora necesitaba aprovechar cada momento. 

Corrió, corrió sin desfallecer y pudo gracias a su esfuerzo llegar en buen momento, pues Mala se disponía a cenar junto a su hechizado primo el Rey Saturno. 

Aprovecho aquel momento en que nadie sabía de su presencia para poner en la cena un poco de sal como le había indicado su amiga la Luna. Una vez hecho esto, subió rápidamente hasta la habitación de Mala y muy cerca de su lecho dejó mirra. 

Ya tan sólo quedaba esperar, pero lo que no sabía Pedro, era qué efectos tendría la sal y la mirra sobre Mala. 

El esperaba que fuera a poner fin a su vida, pero nunca pensó en que aquella sal y aquella mirra conseguirían todo un milagro.

Mala tomó la cena y no pudo evitar el darse cuenta de que algo extraño sucedía en su plato.

Cegada por la desconfianza hizo cambiar los platos de todos, pero descubrió que sabían igual. Aquello la tranquilizó y no le dio mayor importancia. 

Aquella noche Mala se sentía incómoda y no tardó en irse a descansar. 

Tan sólo ella podría saber, qué había ocurrido en su vida mientras dormía, pero lo cierto fue que, cuando despertó, Mala no era la misma, se sentía extraña, pero al mismo tiempo liberada de un profundo y nefasto sueño, de una oscura ilusión que la había poseído y atrapado durante años y que ahora había perdido todo su poder de seducción. 

Mala se sintió rebosante de luz, de energía, como jamás antes se había sentido. Deseaba sonreír y comprobó que su rostro era reacio a ello, pero sus deseos fueron más intentos y lo consiguió. Su corazón, bombeaba sangre a un ritmo mucho más alegre y su faz adquirió un tono saludable. Sus ojos eran ahora vivos y su mirada sincera. 
  • ¡Soy libre, libre! Mis sentimientos y mis pensamientos no son prisioneros de la noche. ¿A quién debo este cambio, quién es el ser que me ha devuelto a la vida, a la luz? -preguntó a cuantos encontraba a su paso-.
  • Tal vez me estés buscando, Mala, pero debes saber que no he sido yo quién te ha liberado, sino la magia de una sabia señora que reina sobre los sueños de las personas -le dijo amablemente Pedro, al tiempo que se acercaba hasta ella -. Tú soñaste con ser poderosa y en cambio, olvidaste que para llevar a cabo tu sueño puedes herir a otras personas.  Cada uno ha de tener su propia morada y en ella tejer sus propios sueños, pero sí para conseguir estos, ha de violarse otras moradas y otros sueños, entonces quedaremos presos de nuestra propia avaricia y el daño que hagamos se inscribirá en el Sagrado Libro del Tiempo.
Soñar es bueno y hacer realidad lo que soñamos no deja de serlo.  Pero sí para conseguir lo que soñamos, olvidamos a los nuestros, será nuestra ruindad la que ponga fin a nuestros anhelos. 

Pero a Mala y Pedro, les uniría un común sueño, unir sus vidas y vivir felices en aquel reino. 

Sin duda, ellos no olvidarían la lección y su unión fue bendecida por el Cielo. En cambio lo de ser felices, dependería de su Rey, Saturno, pero dado que él fue su padrino, no tendrían por qué dudarlo, ¿no creéis?

  
Fin