domingo, 11 de enero de 2026

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 11

LECCIÓN 11

Mis pensamientos sin significado me están mostrando un mundo sin significado.

1. De todas las ideas que hemos presentado hasta ahora, ésta es la primera que está relacionada con una de las fases principales del proceso de corrección: la inversión de la manera de pensar del mundo. 2Parece como si fuese el mundo el que determina lo que percibes. 3La idea de hoy introduce el concepto de que son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves. 4Alé­grate en verdad de practicar la idea en su forma original, pues en esta idea reside la certeza de tu liberación. 5La llave del perdón se encuentra en ella.

2. Las sesiones de práctica con la idea de hoy deben llevarse a cabo de forma ligeramente distinta de las anteriores. 2Comienza con los ojos cerrados y repite la idea lentamente para tus adentros. 3Abre luego los ojos y mira a tu alrededor, así como a lo que está cerca, a lo que está lejos y a lo que está encima o debajo de ti. Mira por todas partes. 4Durante el minuto más o menos a emplear usando la idea, simplemente repítela en silencio y asegúrate de hacerlo sin prisa y sin ninguna sensación de urgencia o esfuerzo.

3. Para derivar el máximo beneficio de estos ejercicios, los ojos deben pasar de una cosa a otra con cierta rapidez, ya que no deben detenerse en nada en particular. 2Las palabras, en cambio, deben usarse pausada, e incluso, relajadamente. 3La introducción a esta idea, en particular, debe practicarse de la manera más casual que puedas. 4Contiene los cimientos de la paz, de la relaja­ción y de la ausencia de preocupación que estamos tratando de lograr. 5Al final de los ejercicios, cierra los ojos y repite lentamente la idea para tus adentros una vez más.

4. Tres sesiones de práctica probablemente serán suficientes hoy. 2No obstante, si no sientes ningún desasosiego o si éste es muy ligero, y te sientes inclinado a ello, puedes hacer hasta cinco. 3Más de eso no es recomendable.

¿Qué me enseña esta lección?

En la lección anterior ya se mencionaba la importancia de la enseñanza que se transmitía. Ahora, avanzamos un poco más en el desarrollo de la idea principal y nos encontramos en una posición privilegiada para dar un gran paso hacia nuestro objetivo: el retorno a nuestro verdadero Hogar.

Ante cualquier circunstancia que vivamos, reconocer que lo que percibimos en el mundo no es más que una ilusión, reflejo de nuestros propios pensamientos ilusorios, nos abre la puerta a la verdadera libertad. Al comprender que tanto el miedo, la culpa, el castigo, el dolor, el sufrimiento, el conflicto, la enfermedad y la muerte no son realidades, sino efectos de una percepción errónea, podemos dejar de identificarnos con ellos y permitir que la paz y la inocencia, que son nuestra verdadera naturaleza, se manifiesten en nosotros.

La práctica es fundamental, como ya se ha mencionado. Hoy podemos dedicarle varias sesiones, pero dada la trascendencia de esta lección, convendría mantenerla presente tanto como sea posible y aplicarla a todas las situaciones que se nos presenten.

Quizá surja la pregunta: si mis pensamientos carecen de significado y eso da lugar a un mundo sin sentido, ¿qué es entonces lo que realmente tiene significado?

Podríamos sentirnos como si nos quedáramos en blanco, sin saber qué dirección tomar en nuestras vidas. Sin embargo, no debemos olvidar que UCDM es un curso de entrenamiento mental. Su propósito no es decirnos cómo actuar en el mundo, sino mostrarnos que podemos elegir entre servir a la mente errada o a la mente recta. La mente errada nos hace identificarnos con el cuerpo y con la creencia en la culpa y el castigo, mientras que la mente recta nos recuerda que somos espíritu, creados por Dios, compartiendo Sus atributos y que nuestro verdadero hogar es el Cielo, no la Tierra.

Esto significa que debemos enfocar nuestros esfuerzos en la transformación de nuestra mente. Podemos seguir viviendo nuestras experiencias cotidianas, manteniendo nuestras relaciones y nuestro trabajo habitual, pero con una diferencia esencial: al cambiar nuestra percepción, dejamos de juzgar, de condenar y de ver un mundo fragmentado. Dejamos de percibir ataque y, en su lugar, reconocemos la impecabilidad y la inocencia. Este uso de la mente, cuando se comparte, nos conduce a una percepción distinta y nos permite experimentar una paz y una libertad mucho mayores.

Propósito y sentido de la lección:

El objetivo principal de esta lección es introducirte en una de las fases clave del proceso de corrección: la inversión de la manera de pensar del mundo. UCDM te invita a reconocer que no es el mundo el que determina lo que percibes, sino que son tus propios pensamientos los que configuran la realidad que experimentas.
Esta lección te ayuda a comprender que la percepción del mundo externo es un reflejo directo de tu mundo interno. Al darte cuenta de que tus pensamientos carecen de significado real, puedes empezar a cuestionar la validez de lo que ves y abrirte a una nueva interpretación basada en el perdón y la paz interior.

Instrucciones prácticas:

  • Inicio: Cierra los ojos y repite la idea lentamente para tus adentros.
  • Observación: Abre los ojos y mira a tu alrededor, observando objetos cercanos, lejanos, arriba y abajo, sin detenerte en nada en particular.
  • Duración: Dedica aproximadamente un minuto a este ejercicio, repitiendo la idea en silencio, sin prisa ni esfuerzo.
  • Ritmo: Los ojos deben moverse de un objeto a otro con cierta rapidez, pero las palabras deben decirse de forma pausada y relajada.
  • Cierre: Al terminar, cierra los ojos y repite la idea una vez más para ti.
  • Frecuencia: Realiza tres sesiones de práctica durante el día. Si te sientes cómodo, puedes hacer hasta cinco, pero no más.

Aspectos psicológicos y espirituales:

Esta lección trabaja directamente sobre la raíz de la percepción errónea: la creencia de que el mundo externo tiene poder sobre ti. Al practicarla, comienzas a soltar la identificación con los pensamientos automáticos y sin significado, lo que te permite experimentar una mayor paz y relajación.
Psicológicamente, ayuda a disminuir la ansiedad y la preocupación, ya que te invita a no tomarte tan en serio los pensamientos que surgen en tu mente. Espiritualmente, abre la puerta al perdón y a la posibilidad de ver el mundo desde una perspectiva más amorosa y compasiva.

Relación con el resto del Curso:

La lección 11 es un paso fundamental en el proceso de entrenamiento mental de UCDM. Se conecta con las lecciones anteriores, que también cuestionan la realidad de los pensamientos y percepciones, y prepara el terreno para las siguientes, en las que se profundiza en la relación entre mente y mundo.
Esta lección sienta las bases para comprender que el perdón y la liberación dependen de un cambio interno, no de circunstancias externas. 

Consejos para la práctica:

  • No te preocupes si tu mente se distrae o si te resulta difícil no detenerte en algún objeto.
  • Practica con una actitud relajada y sin exigencias.
  • Si olvidas practicar o surge resistencia, simplemente retoma el ejercicio cuando puedas, sin juzgarte.
  • Recuerda que el objetivo no es hacerlo “perfecto”, sino abrirte a una nueva manera de ver.

Conclusión final:

La lección 11 te invita a dar un paso atrás y observar tus pensamientos sin apego, reconociendo que no tienen el poder de definir tu experiencia a menos que tú se lo des. Es un ejercicio de humildad y apertura, que te prepara para recibir una visión más verdadera y amorosa del mundo.
Confía en el proceso y permítete experimentar la paz que surge al soltar el significado que creías ver en las cosas.


Ejemplo-Guía: Mi cuerpo está enfermo.

Si aplicamos la enseñanza de esta lección a este ejemplo, podemos reconocer que la enfermedad no tiene realidad ni significado en sí misma. Esto es así porque el pensamiento que origina la creencia en la enfermedad carece de significado: surge del error de identificarnos con el cuerpo y de creer que el cuerpo puede enfermar. En verdad, la enfermedad es una ilusión, resultado de una percepción equivocada acerca de lo que somos. Cuando recordamos que nuestra verdadera identidad es espiritual y no corporal, comprendemos que la enfermedad no puede afectarnos realmente, pues no tiene poder sobre el ser que Dios creó.

El Hijo de Dios es perfecto porque su Fuente es perfecta. Donde hay plenitud y unidad, la enfermedad no tiene cabida. Es únicamente cuando la mente se pone al servicio del ego y da realidad a la creencia en la separación, cuando se acepta la falsa idea de que el cuerpo puede enfermar. Sin embargo, el único error se encuentra en el nivel del pensamiento, no en el cuerpo.

Actualmente, en el ámbito de las terapias de salud, están surgiendo nuevas metodologías basadas en paradigmas que se aproximan a la visión de que la causa de la enfermedad no reside en el cuerpo, sino en la mente.

Los avances en la Física Cuántica pronto transformarán los conceptos de la medicina tradicional. Se pasará de una medicina centrada en tratar los efectos a una que busque abordar las causas. No obstante, incluso así, se seguirá dando realidad a la ilusión, al sueño, ya que, como enseña UCDM, el mundo percibido desde la separación carece de significado real.

Mientras vamos despertando poco a poco a la verdad, podemos seguir utilizando la medicina en la que confiemos. Recordemos que el comportamiento no es lo importante, pero sí debemos tener presente que, en realidad, lo que hacemos es suavizar las imágenes que percibimos en nuestro sueño. Es decir, en vez de experimentar sueños de dolor, podemos elegir sueños más amables y ligeros.


Reflexión: ¿El significado que le damos a las cosas, depende del mundo que percibimos o depende de nuestras creencias?