sábado, 11 de marzo de 2017

¿Pagamos por los pecados de nuestros padres?


¡Uf…! Vaya un tema delicado, controvertido, cuanto menos. Estoy seguro de ello, no dejará a nadie indiferente. Los vinculados con la religión católica y sean fieles seguidores de su fe, les provocará un debate interno, pues los muchos testimonios que se recogen en los textos sagrados, parecen contradecirse entre ellos. Lo veremos a continuación.

Por otro lado, los Místicos, los que siguen una corriente de conocimiento esotérica, entre los que se encuentran los Cabalistas, abordan este tema con una visión menos dudosa, y concluyen, como veremos, igualmente, con una explicación con base en la teoría de la reencarnación.

Por último,  se trata de un descubrimiento reciente y muy motivante, debo aludir a una metodología cuyo nombre es el “transgeneracional”, la cual está siendo promovida dentro del campo de investigación de la Biodescodificación, por el Instituto Español de Bioneuroemoción (ieBNE), presidido en España por Enric Corbera. Compartiremos su enseñanza.
Comencemos analizando, qué nos aporta la Biblia sobre este tema:

"Yavé es paciente y rico en misericordia. Soportas la falta y el pecado, pero no dejas pasar la falta, porque el pecado de los padres lo castigas en los hijos, en los nietos y en los bisnietos. " (Nm 14, 18)
"Yavé bajó en una nube y se quedó allí junto a él. Moisés entonces invocó el Nombre de Yavé, y El pasó delante de Moisés diciendo con voz fuerte: “Yavé, Yavé es un Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y en fidelidad. El mantiene su benevolencia por mil generaciones y soporta la falta, la rebeldía y el pecado, pero nunca los deja sin castigo; pues por la falta de los padres pide cuentas a sus hijos y nietos hasta la tercera y la cuarta generación.” " (Ex 34, 5)

Hasta aquí, la cuestión que nos planteamos inicialmente, parece quedar clara. Aunque Yavé es benévolo, alcanzando su benevolencia por mil generaciones y capaz de soportar la falta, la rebeldía, incluso el pecado, sin embargo, “nunca los deja sin castigo”. La falta de los padres será heredada por sus hijos y nietos hasta la tercera y cuarta generación.

Como veremos, cuando nos adentremos en las enseñanzas que nos aporta en su metodología transgeneracional, Enric Corbera, las enfermedades que padecemos, pueden tener su origen en actitudes promovidas por nuestros ancestros, incluso llegando a tercera y cuarta generaciones. Ejemplo, una situación de secretos no revelados por nuestros abuelos, pueden ser la causa que origine una enfermedad en los nietos.

Mi formación en las enseñanzas cabalísticas, me lleva a reflexionar sobre este tema. Cuando he tomado la decisión de exponer las teorías prácticas de Enric Corbera, no lo he hecho caprichosamente, si no guiado por el vivo interés despertado por sus actividades. La metodología de la Biodescodificación, ya es una realidad con peso dentro del campo de la medicina. En Cuba, ya se enseña en la universidad dando lugar a una diplomatura, y en Perú, es tanto el valor que se le está dando, que se está convirtiendo en la medicina oficial. Sudamérica, en su conjunto, se está convirtiendo en la “tierra fértil” donde está creciendo este nuevo Paradigma dentro de la medicina holística.

Por lo tanto, considero, que debo encontrar el modo de integrar, mis conocimientos sobre cábala y las enseñanzas sobre Biodescodificación. En este sentido, debo profundizar en el significado de la Ley del Karma, cuyo fundamento está basada en la Ley de Causa y Efecto o lo que es lo mismo, en términos cabalísticos, el Sagrado Nombre de Dios, Yavé, esto es, Jehová, en hebreo Yod – He – Vav – He.

La Ley de Causa y Efecto, nos enseña que toda semilla está llamada a dar un fruto, y que todo fruto es el resultado final de una semilla. Dicho de otro modo, toda iniciativa, todo acto de nuestra voluntad, generará un efecto y todo efecto es consecuencia de una iniciativa. Por lo tanto, si ese acto primero de nuestra voluntad-iniciativa lo establecemos en nuestros pensamientos, podemos concretar, que aquello que nos encontramos como efecto en forma de circunstancias (frutos) en nuestra vida, es la respuesta a lo que hemos pensado. Lo más importante que debemos aprender de esta Ley, es la responsabilidad que tenemos con nuestras acciones y debemos tomar conciencia, de que lo que nos encontramos fuera responde, inequívocamente, a nuestra cosecha propia.

¿Entonces dónde damos cabida a la teoría de lo transgeneracional? Daremos respuesta a esta cuestión, más adelante, cuando abordemos el punto de vista cabalístico.

Continuemos con las aportaciones de la Biblia:

Sin embargo, si es así, ¿por qué Yavé no habría aplicado esta regla en los israelitas al momento de entrar en la tierra prometida? Los padres pecadores no entraron en ella, pero sí los hijos.

"Allí entrarán los pequeños de ustedes, de los que dijeron que iban a ser presa de sus enemigos; ellos sí entrarán, pues no conocen todavía el bien y el mal. A ellos se la daré, y ellos la poseerán. Pero ustedes vuelvan atrás y partan hacia el desierto del mar Rojo.” " (Dt 1, 35)

Israel fue un pueblo primitivo que creía en la culpa familiar. Pero eso cambió, como expresamente se indica en el Deuteronomio:

"No se matará a los padres por la culpa de sus hijos, ni a los hijos por la de sus padres. Cada cual pagará por su propio pecado." (Dt 24, 18)

Esta orden es cumplida fielmente por Amasías, tal como se cuenta en el segundo libro de los Reyes:

"En cuanto Amasías fue dueño de la situación en su reino, condenó a muerte a sus servidores que habían dado muerte a su padre, pero no condenó a muerte a los hijos de los asesinos de acuerdo a lo que está escrito en el Libro de la Ley de Moisés. Yavé, en efecto, dio este mandato: “Los padres no serán condenados a muerte por los hijos, ni éstos por sus padres; sino que cada cual será condenado a muerte por su propio pecado”. " (2 Re 14, 5-6)

Jesús declara expresamente contra los que viven:

"En verdad les digo: esta generación pagará por todo eso." (Mt 23, 36)

E insiste:

"Por eso, a esta generación se le pedirá cuentas de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo: desde la sangre de Abel, hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el altar y el Santuario. Sí, yo se lo aseguro: la generación presente es la que tendrá que responder." (Lc 11, 50-51)

En resumen, no existe nada parecido a que los hijos responden por los pecados de los padres. Cada uno responde por lo suyo:

"El que planta y el que riega están en la misma situación, y Dios pagará a cada uno según su trabajo." (1 Co 3, 9)

Y dice el profeta:

"Quien debe morir es el que peca; el hijo no carga con el pecado del padre, y el padre no cargará con el pecado del hijo. El mérito del justo le corresponderá sólo a él, y la maldad del malo, sólo a él. " (Ez 18, 20)

Finalmente, Jesús instruye a sus discípulos sobre este tema de la presunta responsabilidad de los hijos por cuenta de los pecados de los padres:

"Al pasar, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: “Maestro, ¿quién ha pecado para que esté ciego: él o sus padres?” Jesús respondió: “No es por haber pecado él o sus padres, sino para que unas obras de Dios se hagan en él, y en forma clarísima." (Jn 9, 1-3)

Es evidente, que si era ciego de nacimiento y sus discípulos le preguntaban ¿quién había pecado él o su padre?, de haber sido él, sólo pudo haber “pecado” en otra vida, lo que nos está revelando que se compartía la teoría de la reencarnación y la Ley del Karma.

Aprovecho este pasaje recogido por el evangelista Juan, para adentrarnos en la visión cabalista. Para ello, debo acercarme a las enseñanzas compartidas por Kabaleb, el cual, en su magnífica obra, “Curso de Interpretación Esotérica de los Evangelios”, nos invita a conocer un punto de vista más revelador sobre este pasaje.

En lo referente a la responsabilidad de los padres en las enfermedades de los hijos, Kabaleb, nos recuerda lo recogido en la ciencia esotérica, donde se nos dice que el cuerpo vital (el hombre cuenta con un cuerpo físico, un cuerpo vital-etérico, un cuerpo emocional y un cuerpo mental) nace en los niños a los seis o siete años; el cuerpo emocional entre los doce y los catorce años y el mental, entre los dieciocho y los veintiuno, según se siga el ciclo de Binah-Saturno (72 años) o el de Hochmah-Urano (84 años). Dicha ciencia, nos enseña que los niños se alimentan de los cuerpos superiores de los padres, hasta adquirir los suyos propios. De ahí, la responsabilidad de los padres en lo referente a la salud de los hijos. En la medida, en que los padres tengan desordenes emocionales o mentales, los hijos, son proclives a padecer enfermedades relacionados con esos desordenes.

Ahora bien, que esto sea así, no quiere decir que el Alma del niño no esté vinculado a este efecto, pues si ha reencarnado en el seno de esa familia, no es fruto de la casualidad, sino más bien, de la causalidad, por lo que podemos asegurar, que en otra vida, ese Alma, estuvo asociada a esa familia, aunque no participara en los errores de sus allegados. Nos indica Kabaleb, que el niño que padece enfermedades antes de los catorce años (edad en la que se adquiere el cuerpo emocional) no está pagando un karma propio, es decir, sus enfermedades no son debidas a faltas que él mismo cometió, sino a faltas a las que estuvo asociado.

¡Revelador! Aquí está el punto de encuentro entre las enseñanzas cabalísticas y la metodología del “transgeneracional” que se aplica en Biodescodificación. La física Cuántica, nos refiere, que “la Unidad está en el Todo, y que el Todo está en la Unidad”, lo que se traduce que Todos somos Uno. Nada queda al azar. Nuestras relaciones responden a una necesidad interna individual y al mismo tiempo, colectiva. No estamos separados del mundo que nos rodea; cada respiración es compartida; cada pensamiento encuentra su origen en un Macro Pensamiento Universal, que los esoterista, llaman el Mundo del Pensamiento. El sentimiento de separación es una ilusión alimentada por nuestro propio pensamiento individual, sin embargo, Todos estamos conectados a una misma Fuente, de donde emana toda Energía.

Recuperar el recuerdo de la Unidad perdida, olvidada, es cuestión de tiempo, el que cada uno necesite. Todos y cada uno de nosotros estamos trabajando para llegar a esa misma meta. Unos lo harán antes y otros necesitaremos algo más de tiempo, pero, lo que sí está claro, es que la meta nos aguarda.

Os dejo el enlace de un vídeo donde Enric Corbera comparte la metodología del “transgeneracional” o lo que es lo mismo, la influencia de nuestros antepasados en nuestras vidas: http://www.youtube.com/watch?v=5oaJjIyQhAA

¡Qué lo disfrutéis! ¡Salud!

4 comentarios:

  1. El transgeneracional no tiene nada que ver con pagar los pecados de los padres y ancestros. Los programas de información que heredamos de nuestros ancestros no son para castigarnos, ni para pagar sus culpas o errores, sino para protegernos. Los que heredamos esos programas lo que estamos haciendo es una obra de amor muy grande al sanar "Emociones Viscerales" de nuestros ancestros. Al sanar a nuestros ancestros nos liberamos nosotros de esos programas de información.

    En el transgeneracional hay que hacer un trabajo muy personal y muy duro. Yo tengo la suerte de contar con la guía de mis ancestros que me indican y me aclaran. Y están muy agradecidos con el trabajo que he hecho por mí y por todos ellos.

    Cómo siempre, hay que ver por uno mismo, independiente de lo que digan los textos o los instructores, o los "maestros" o quien sea. Hay que currárselo bien. Si pedimos ayuda, la vamos a tener.

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    1. Permíteme agradecerte el que hayas compartido tu opinión sobre este tema, pues sin duda, tu aportación viene a enriquecerlo.
      Yo no creo en el concepto "pecado", tal y como nos lo ha transmitido la tradición católica. Para mí, lo que se ha llamado "pecado" no es más que la consecuencia de cumplir la Ley Divina de Jehová. Esta Ley determina las cuatro fases primordiales de todo proceso creativo: Yod-Siembra; He-Interiorización(Tierra); Vav-Exteriorización (crecimiento) y 2º He-Materialización (frutos y nueva semilla). Cuando abordamos la fase 4 o 2º He o lo que es los mismo, cuando alcanzamos la fase de materialización en el Proceso Creativo de Dios, la Humanidad (representada por Adan y Eva)fue consciente de su aspecto físico o terrenal, comenzando su andadura de "individualización". En ese nuevo estado de conciencia, se sintió separado de su Creador y se sintió culpable de tal hecho, cuando en verdad, todo formaba parte del Plan Divino. Desde entonces, hemos heredado la "errónea" creencia del "pecado". Si lo has entendido, pecar, no es otra cosa que actuar y cuando lo hacemos, no podemos olvidar el efecto boomerang, es decir, recibimos, cosechamos, lo que hemos sembrado.
      Por lo tanto, estoy de acuerdo en que el transgeneracional no tiene nada que ver con pagar los pecados de los padres y ancestro. Ahora bien, el transgeneracional si nos informa de las causas (acciones) puestas en circulación por nuestros padres y como consecuencia, debemos prestar atención a los efectos, siendo hijos, pues en nuestros genes, se inscriben, potencialmente, aquellos trabajos que debemos acometer, por estar pendientes.
      Como bien dice Carl Jung, "la enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre". Esos trabajos pendientes, suelen expresarse por la vía de la enfermedad y cuando se manifiesta en la edad infantil, deberíamos preguntarnos qué nivel de implicación tenemos en relación a la experiencia que estamos viviendo.
      Te felicito por contar con la inexorable ayuda de tus ancestros como guías en tu camino. Ojalá todos fuésemos conscientes de ello y nos beneficiáramos de dicha "relación".

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  2. Gracias a ,el profeta y a Juan José Mejía por sus aportaciones y comentarios sobre esta metodología tan impactante .Hace aproximadamente un año que encuentre los videos de Enric Corbera y los puse en práctica dentro de mis capacidades.Cambió mi vida totalmente,aunque tengo algunas dudas y me gustaría hace algunas aclaraciones.

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    1. Gracias Josefa. Tus aportaciones serán de gran valor, sin duda.

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