sábado, 11 de mayo de 2019

Cuentos de Hadas, Astrología y Simbología: "La Bella y la Bestia" - 4ª parte

3ª Escena: Prueba del Padre -  “Transmutación”


La desesperada huida del Padre de Bella, ante el temor de ser devorado por los lobos hambrientos del bosque le lleva a las puertas de un misterioso castillo.
Lo que debería ser un provechoso y tranquilo viaje, que le llevaría al encuentro con Libra-Unificación, se convirtió en una penosa aventura, y todo porque el Padre se “equivocó de camino”, estaba mirando el mapa al revés.
Casi no necesita explicación esta parte de la historia, pues se hace evidente, de que la espiritualidad de Bella, representada por su Padre,  no sabía cómo llegar a su destino, es decir, era aún inexperta, inmadura. Por lo tanto, cuando nuestra relación con la espiritualidad –Padre-, no es consciente, corremos el peligro de perdernos y cuando esto ocurre,  no queda otra solución que penetrar en los dominios de la Bestia, es decir, el feo rostro de nuestra naturaleza inconsciente que habita en la penumbra y en la soledad de un castillo encantado.
Existe una versión diferente de la que estamos estudiando en este Cuento de Hadas, en la que el autor nos refiere como el Padre, tras haberse perdido, llega a un castillo donde decide robar unas rosa con la intención de regalársela  a su regreso a Bella. Sin embargo, su acción es descubierta por el dueño de aquel lugar. Una Bestia cruel que, en castigo a su acción, se apodera de él.
En este contenido, rico en simbología, se contempla una vez más el propósito del Padre de alcanzar esa meta de madurez emocional, de pureza, que queda recogida en el símbolo de la rosa. Sin embargo, esa rosa no le pertenece, esto es, no es un logro personal, por lo que su acción le lleva a quedar preso de manos de la naturaleza inferior, representada por la Bestia.
Una reflexión de esta acción, nos indica, que el hombre no siempre está preparado para afrontar con equilibrio la experiencia de la complementación, es más, si lo que le guía es la pasión y el deseo inmaduro, lo que le sucederá ha sido descrito anteriormente con lo protagonizado por el Padre de Bella.
Como castigo a su osadía, la Bestia, sentencia a muerte al ladrón. ¿Cuál es la trascendencia de esa rigurosa sentencia? El propósito de la Bestia no es tan sólo castigar al intruso, sino enseñarle de una vez por todas, que no se debe usurpar los bienes ajenos, aunque se tratase de una insignificante rosa. Es por ello, que decide poner fin a su vida (en la versión que estamos tomando como guía no es así, como a continuación veremos).
La muerte en términos ocultista es análoga a la idea de transformación, de cambio. Lo que debe morir es lo perecedero, lo que nos impide seguir evolucionando. Es por ello, que la muerte da paso a una nueva vida llena de nuevas oportunidades de crecimiento evolutivo.
En Astrología la muerte está representada por la Casa VIII. Se trata de un sector alquímico, donde el alma sufre un profundo cambio cuando realmente se purifica la naturaleza emocional. En el Zodíaco Constituido, la muerte, está en relación con el signo de Escorpio, precisamente el que da protagonismo a la Bestia. Por lo tanto, con esa sentencia, Bestia-Escorpio le está indicando al Padre de Bella, lo que debe hacer, transformar sus deseos. ¿Pero cómo? Esa respuesta viene indicada por el signo que ocupa la Casa VIII, partiendo desde Acuario-Padre como Ascendente-Casa I, es decir, por Virgo.
Este Arquetipo aporta la clave para que se produzca el cambio. Virgo es el signo del abandono a todo apego a lo material, del servicio desinteresado. A través de él, nos limpiamos de todo lo que nos sobra para penetrar en un nuevo ciclo de experiencia y afrontar una nueva espiral evolutiva hacia el logro final de la Perfección. Por lo tanto, el trabajo consistía en dar muerte a los viejos apegos, a los prejuicios, a los hábitos materiales que nos mantienen prisioneros de los falsos valores.
En la versión de nuestro estudio, el Padre es encarcelado, esto es, es privado de su libertad. En verdad, esta situación es vivida por el alma como una muerte en vida. El resultado final que persigue el encarcelamiento, así como la enfermedad, es la toma de consciencia de nuestros errores emocionales. Por lo tanto la Bestia era portador de ese mensaje de rectitud: ¡Permanecerás en cautiverio de tus propios deseos…, como yo permanezco prisionero de mis errores!
La reclusión y la enfermedad con confinamiento, está recogida en astrología por la Casa XII, pues es a través de este canal por donde el hombre recibe como karma expiatorio  el resultado de sus acciones emocionales.
Es el signo de Capricornio el que aparece ocupando la Casa XII, situando Acuario-Padre en el Ascendente. Este Arquetipo enseña al hombre a construir el mundo físico, a utilizar los recursos materiales con orden y rectitud, de tal modo que la realidad física, sea un reflejo de la realidad espiritual. Esta es la lección que debe asimilar en cautiverio el Padre de Bella, pues en la medida en que aprende a utilizar sus recursos, sus potencialidades en el mundo de las formas, aportará madurez, responsabilidad y orden a su naturaleza emocional.
Pero en verdad, la acción del Padre de Bella vendría a acelerar un encuentro que no supo promover de otro modo, el de Bella –lo femenino-, con la Bestia –lo masculino-. En efecto, nos narra el autor, que Bella sale a buscar a su Padre, al comprobar que su caballo ha vuelto sólo a casa. Inmediatamente, pide al caballo –símbolo de la naturaleza animal- que ha guiado al Padre, que la lleve hasta el lugar donde debe encontrarse con él.
El caballo, fiel animal, lleva a Bella hasta las puertas del castillo, donde penetra con el propósito de preguntar por su Padre. Sin embargo, la sorpresa fue horrible, le encontró prisionero y enfermo. De repente, la Bestia le sale al encuentro y le recrimina su presencia allí. A pesar de su impresión, estaba horrorizada al ver el rostro de la Bestia, Bella suplica al animal que dejara en libertad a su Padre y a cambio, ella se quedaría en su lugar. La Bestia accede a su petición, pero le exige una promesa, se quedará allí para siempre.
Esta escena nos sitúa en el comienzo de un proceso alquímico de maravillosa belleza, y que sin duda, toda alma debe protagonizar, si en verdad aspira a alcanzar su plena integridad humana: consciente e inconsciente.
Nuestra referencia espiritual en el proceso involutivo de la conciencia, por lo general, suele perderse en su viaje hacia el encuentro con la unidad perdida. Cuando esto ocurre, debe ser nuestra naturaleza interna la que desee “salvar” a su Padre “Yo Espiritual”, y para ello, debe estar dispuesta a sacrificarse por él y convivir estrechamente con la Bestia, la parte oscura de la personalidad que no supo expresar los valores positivo del Amor.
Veamos a partir de este punto del camino qué sucede, qué senda debemos recorrer para lograr el propósito propuesto, el retorno a la Unidad.

Continuará...

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 131

LECCIÓN 131

Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.

1. El fracaso te acechará mientras persigas metas inalcanzables. 2Buscas la permanencia en lo pasajero, el amor donde éste no se encuentra, la seguridad en medio del peligro y la inmortalidad en las tinieblas del sueño de muerte. 3¿Quién puede triunfar cuando la contradicción es el marco de su búsqueda así como el lugar adonde va en busca de estabilidad?

2. Las metas que no tienen sentido son inalcanzables. 2No hay manera de alcanzarlas, pues los medios que empleas para ello están tan desprovistos de sentido como ellas mismas. ¿Quién puede esperar alcanzar algo valiéndose de medios tan desatina­dos? 4¿Adónde podrían conducirte?. 5¿Y qué pueden lograr que ofrezca alguna esperanza de ser real? 6Ir en pos de lo imaginario conduce a la muerte porque es la búsqueda de lo que no es nada, y mientras vas en pos de la vida estás clamando por la muerte. 7Quieres estar a salvo y tener seguridad, mientras que en tu cora­zón clamas por el peligro y por protección para el mísero sueño que urdiste.

3. No obstante, la búsqueda es inevitable aquí. 2Para eso viniste, y es indudable que harás lo que viniste a hacer. 3Pero el mundo no puede determinar la meta que debes perseguir, a menos que tú le otorgues ese poder. 4Y si esto es así, aún eres libre de elegir una meta que se encuentra más allá del mundo y de todo pensamiento mundano, y que procede de una idea que rechazaste, pero que aún recuerdas; una idea ancestral, pero a la vez nueva; un eco de un patrimonio olvidado, pero que encierra todo lo que realmente anhelas.

4. Alégrate de que tengas que buscar. 2Alégrate también de aprender que lo que andas buscando es el Cielo, y de que no puedes sino alcanzar la meta que realmente deseas. 3Nadie puede dejar de querer esta meta, ni nadie puede; en última ins­tancia, dejar de alcanzarla. 4El Hijo de Dios no puede buscar en vano, a pesar de que trata de demorarse, de engañarse a sí mismo y de pensar que lo que busca es el infierno. 5Cuando se equivoca, encuentra corrección. 6Cuando se extravía, se le conduce de nuevo a la tarea que le fue asignada.

5. Nadie permanece en el infierno, pues nadie puede abandonar a su Creador ni alterar en modo alguno Su perfecto, intemporal e inmutable Amor. 2Hallarás el Cielo. 3Cualquier otra cosa que bus­ques que no sea esto desaparecerá. 4Mas no porque se te vaya a quitar, 5sino porque realmente no la deseas. 6Alcanzarás la meta que realmente anhelas, y esto es tan seguro como que Dios te creó libre de pecado.

6. ¿Por qué esperar al Cielo? 2Se encuentra aquí hoy. 3El tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro. 4Mas esto no puede ser cierto si el Cielo es el lugar en el que la Voluntad de Dios dispone que Su Hijo esté. 5¿Cómo iba a ser que la Voluntad de Dios estuviese en el pasado o aún por cumplirse? 6Lo que Él dispone está aquí ahora mismo, sin pasado y completamente sin futuro, 7y tan alejado del tiempo como lo está una pequeña vela de una estrella distante, o lo que elegiste de lo que realmente deseas.

7. El Cielo sigue siendo la única alternativa a este extraño mundo que construiste y a todas sus idiosincrasias; a sus patrones cam­biantes y metas inciertas; a sus dolorosos placeres y trágicas ale­grías. 2Dios no creó contradicciones. 3Aquello que niega su propia existencia y se ataca a sí mismo .no es parte de Él. 4Dios no creó dos mentes, de las que el Cielo es el grato efecto de una, y la tierra, lo opuesto al Cielo desde cualquier punto de vista, el lamentable resultado de la otra.

8. Dios no está en conflicto, 2ni Su creación está dividida en dos. 3¿Cómo iba a ser posible que Su Hijo estuviese en el infierno, cuando Dios Mismo lo ubicó en el Cielo? 4¿Cómo podría él perder lo que la Voluntad Eterna le ha dado para que sea su morada para siempre? 5No sigamos tratando de imponer una voluntad ajena al único propósito de Dios. 6Él está aquí porque ésa es Su Voluntad, y lo que Su Voluntad dispone se encuentra aquí ahora, más allá del alcance del tiempo.

9. Hoy no elegiremos una paradoja en lugar de la verdad. 2¿Cómo iba a poder el Hijo de Dios concebir el tiempo para que anulase la Voluntad de Dios? 3Al hacer eso, niega lo que él mismo es y con­tradice lo que no tiene opuestos. 4Cree haber hecho un infierno en contraposición al Cielo y morar en un lugar que no existe, mien­tras que el Cielo es el lugar que no puede encontrar.

10. Deja hoy atrás esos pensamientos tan absurdos y haz que tu mente se vuelva receptiva a ideas verdaderas. 2Nadie que se pro­ponga alcanzar la verdad puede fracasar, y es la verdad lo que nos proponemos alcanzar hoy. 3Dedicaremos diez minutos a este objetivo en tres ocasiones hoy, y pediremos que se nos conceda poder ver el despuntar del mundo real para que reemplace las imágenes descabelladas que en tanta estima tenemos por ideas verdaderas que ocupen el lugar de los pensamientos que no tie­nen significado, efectos, ni fundamento o sustancia basados en la verdad.

11. Esto es lo que reconocemos al iniciar nuestras sesiones de prác­tica. 2Comienza con lo siguiente: 

3Pido que se me conceda ver un mundo diferente y tener  pensamientos distintos de aquellos que inventé.
4El mundo que busco no lo construí yo solo, y los pensamientos que quiero tener no son los míos.

5Durante varios minutos observa tu mente y contempla, aunque tus ojos estén cerrados, el mundo insensato que crees que es real. 6Revisa asimismo los pensamientos que son compatibles con dicho mundo que tú crees que son verdad. 7Luego descártalos y deslízate por debajo de ellos hasta llegar al santo lugar donde no pueden infiltrarse, 8Debajo de ellos hay una puerta en tu mente, la cual no pudiste cerrar completamente cuando quisiste ocultar lo que se encuentra más allá.

12. Busca esa puerta hasta que la encuentres. 2Pero antes de tratar de abrirla recuerda que nadie que se proponga alcanzar la ver­dad puede fracasar. 3Y es esto lo que estás pidiendo que se te conceda hoy. 4Nada excepto esto tiene ahora significado; ahora no valoras ni persigues ninguna otra meta, no hay nada que se encuentre a este lado de la puerta que realmente desees y sólo andas en pos de lo que se encuentra detrás.

13. Empuja la puerta, y ve cuán fácilmente se abre sólo con tu intención de cruzarla. 2Allí ángeles alumbran el camino, disi­pando toda oscuridad, y tú te yergues en una luz tan brillante y tan diáfana que puedes entender todo lo que allí ves. 3Un breve momento de sorpresa, tal vez, haga que te detengas antes de que te des cuenta de que el mundo que ves ante ti, en la luz, refleja la verdad que siempre has conocido y de la que no te habías olvi­dado totalmente mientras vagabas en sueños.

14.  Hoy no puedes fracasar. 2Contigo va el Espíritu que el Cielo te envió para que algún día pudieras aproximarte a esa puerta y deslizarte fácilmente con Su ayuda más allá de ella hasta llegar a la luz. 3Hoy ha llegado ese día. 4Hoy Dios cumple la promesa que antaño le hiciera a Su santo Hijo, y Su Hijo recuerda la que le hizo a Él. 5Éste es un día de júbilo, pues hemos llegado al lugar y momento señalados en los que encontrarás el objetivo de toda tu búsqueda aquí y de toda la búsqueda del mundo, las cuales fina­lizan al unísono al cruzar tú el umbral de esa puerta.

15. Recuerda tan a menudo como puedas que hoy debe ser un día de especial gozo, y abstente de abrigar pensamientos desalentado­res y quejas banales. 2La hora de la salvación ha llegado. 3Hoy es el día señalado por el mismo Cielo como un tiempo de gracia para ti y para el mundo. 4Si te olvidas de este feliz hecho tráelo nueva­mente a tu conciencia repitiendo lo siguiente:

5Hoy busco y encuentro todo lo que deseo.
6Mi único propósito me lo brinda.
7Nadie que se proponga alcanzar la verdad puede fracasar.


¿Qué me enseña esta lección?

Si realmente nos proponemos alcanzar la verdad, tendremos que renunciar a servir al ego. Ello significa dejar de creer en la realidad que nos muestra, pues nada temporal y transitorio, puede ser real.

Las verdades que nos ofrece el mundo material, se resume, precisamente, en que nada material puede ser real. Esa es su gran verdad. A partir de este punto, tan solo nos queda encontrar aquello que sí es verdaderamente real, pues esa verdad nos habla de eternidad y no de temporalidad.

Si preguntamos a un arquitecto donde se encuentra la esencia verdadera del proyecto que ha mandado construir, nos dirá que se encuentra en la fuente de donde ha emanado la idea original, en su mente. La verdad de su creación no es la construcción física del edificio, sino la energía mental de donde ha emanado.

Esa es la verdad que hoy ocupa mi mente. Reconocer que lo esencial y verdadero pertenece al Ser Espiritual que nos da la Vida.

Ejemplo-Guía: "Por qué experimentamos el fracaso"

No puedo negar, que encontrar una respuesta a esta cuestión, es cuanto menos alentadora. ¿Quién no querría conocer el motivo por el cual no encuentra el éxito en sus iniciativas, o lo que viene a ser los mismo, no encuentra la felicidad?

Fue el sabio Confucio, el que dijo: "Ten cuidado con lo que pides no sea que se te conceda", y pienso que sus palabras llevan implícita una gran verdad.

Si aplicamos ese sabio consejo al tema que hemos elegido como ejemplo, debemos reflexionar sobre una cuestión: ¿verdaderamente estamos dispuestos a cambiar la orientación de nuestros deseos para conseguir la felicidad y el éxito?

Esa cuestión, nos sitúa en un punto de partida que no podemos obviar. Si deseamos el mundo  que nos ofrece la ilusión, los resultados que obtendremos será el fracaso. ¿Por qué? Sencillamente, no podremos encontrar la satisfacción plena en un mundo que tan solo puede ofrecernos temporalidad, cosas pasajeras.

Si buscamos la felicidad en un mundo que no existe, es lógico pensar que nuestra felicidad tampoco existirá. Lo que realmente estamos haciendo es creer en que nuestros sueños nos pueden ofrecen un mundo de felicidad.

Si el fracaso es el resultado de haber elegido ver un mundo falso e ilusorio, el éxito, será el resultado de elegir ver un mundo real y verdadero.

Por lo tanto, si elegimos la verdad que somos, nunca podremos fracasar, porque estamos buscando lo que es lícito, lo que es real. Ese Estado forma parte de nuestro verdadero Ser, pero lo hemos olvidado. Recordar nuestro origen y nuestra Fuente, nos llevará a la certeza de que la felicidad no es un logro, sino nuestra condición natural.

¿Estamos dispuestos a triunfar? Sí. Pues ya conocemos el camino. Se trata de elegir desde la certeza de que Somos el Hijo de Dios.

Reflexión: ¿Realmente, deseas encontrar la verdad?

viernes, 10 de mayo de 2019

Cuentos de Hadas, Astrología y Simbología: "La Bella y la Bestia" - 3ª parte

2ª Escena: Prueba de Bella -  “Armonizar”

“No lejos del castillo había un pueblecito francés… en él vivía una hermosa muchacha llamada Bella…”
Las referencias que nos hace el autor son muy significativas para poder ubicar a la hermosa Bella en el signo de Tauro. Ya veíamos en el capítulo anterior como la “prueba del Príncipe” resultó ser la de este signo (Tauro en Casa VI): Amar en profundidad, sin embargo, fracasó. Veíamos, como convertido en Bestia-Escorpio, su complemento (Casa VII) se situaba en Tauro, indicándonos cuál debía ser su búsqueda como ideal de complementación – matrimonio.
Ahora el cuento nos indica que Bella vivía en un pueblecito francés. El hogar en astrología debemos buscarlo en la Casa IV, y si situamos en el nuevo Mandala de estudio a Tauro en el Ascendente (Casa I) con el propósito de analizar las peculiaridades de Bella, veremos como en la Casa IV queda ocupada por el signo de Leo, signo, que no por casualidad –es obvio-, rige a Francia.
Tener a Leo en Casa IV, nos revela el aspecto más íntimo de la naturaleza de Bella. Leo, el signo de la conciencia espiritual y de los valores morales, está iluminando su feminidad, es decir, Bella posee un corazón puro, noble y generoso.
El autor nos refiere que a Bella le apasionaba la lectura, y en ello vemos la posición de Géminis en la Casa II, donde se concentran los deseos más concretos del ser, su mayor seguridad y posesividad. Ella es rica en atributos intelectuales, es decir, domina el Elemento Aire, la razón, por su vinculación con el signo de dicho Elemento Géminis.
Al referirse al padre de Bella, el autor de la versión que estamos interpretando, nos sitúa a este personaje dedicado al arte de la invención. Veamos que nos revela dicha información. La Casa Astrológica que se ocupa del estudio del patrón del Padre es la Casa X, indicándonos al mismo tiempo que por dicho sector obtendremos información de las energías que mejor dominamos, dado que son las que tenemos más trabajada, de ahí su vinculación con el tema de la profesión.
En el tema de Bella, la Casa X está ocupada por el signo de Acuario, el que nos permite conectar por vía intelectual con el mundo de los Arquetipos, lo que permite la comprensión de las leyes que se deben aplicar en el mundo físico, es decir, gracias a Acuario, el hombre debe construir el mundo con las pesas y medidas del Cielo. En definitiva, en Acuario nos convertimos en inventores de ideas originales.
Esta influencia marcada por su Padre, el patrón de referencia espiritual, al tratarse de un inventor, viene a indicarnos las cualidades con las que Bella está dotada. Ella posee el poder de establecer en el mundo, la Ley de la Igualdad y llevar a los hombres a la comprensión de su naturaleza interna, aportándole conocimientos para que superen la etapa de la división interna y la superación de las emociones.
Continua la historia refiriéndonos que el Padre partió hacia una feria para mostrar su invento, pero en su travesía sucedió que se perdió en la espesa y fría niebla… queriendo tomar un atajo, se adentró en el bosque, donde tuvo que hacer frente a la profunda oscuridad y a los aullidos de los lobos. Era tanto su miedo que acaba caído en el suelo y, acosado por las bestias del bosque, huyó despavorido. Corrió hasta encontrar un tenebroso castillo en el que no dudó penetrar y cerrar tras de sí las puertas…
Vayamos paso a paso analizando este amplio contenido. Situemos en el Mandala del estudio de Bella al signo de Tauro en el Ascendente y a Acuario en la Casa X, como representante del Padre. El narrador nos dice, que el Padre deseó presentar su invento en una feria con el propósito de obtener beneficios  económicos con él.
El signo donde el hombre pone de manifiesto sus deseos es Piscis. A través de este Arquetipo, exteriorizamos nuestros sentimientos, nuestras alegrías y nuestras penas. En este tema, el signo de Piscis se sitúa en la Casa II del Padre (si hemos dicho que el padre es Acuario, situando a este signo en el Ascendente, Piscis ocupará la Casa II). Como hemos tenido ocasión de adelantar, esta Casa II se traduce como el sector de las riquezas y bienes materiales (se trata del fruto obtenido tras el trabajo realizado), lo que nos sugiere la intención de Acuario-Padre de vender su creación, o lo que es lo mismo, venderse a sí mismo.
Piscis como Casa II de Acuario nos invita a conocer que nuestra mayor riqueza, en el momento en el que trabajamos con el conocimiento de las Leyes Cósmicas o cuando nos intelectualizamos, debe ser la Compasión, ese sentimiento que nos lleva a sentir el dolor ajeno como nuestro propio dolor. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando lo que pretendemos es tan sólo confirmar la certeza de nuestras elucubraciones mentales, de nuestra forma de pensar o cuando pretendemos sacar beneficio material a nuestras ideas? Pues que nos perderemos en el laberinto y en la confusión del bosque, como le ocurrió al Padre de Bella, y entonces quedaremos a merced de los lobos, esas tendencias que representan nuestros instintos salvajes e inferiores que nos hablan de nuestros deseos perversos.
El hombre cuando vende sus ideas con el propósito de enriquecerse, no olvidemos que el Ascendente está en Tauro –deseos de posesión material, se aleja del verdadero propósito. Pero sigamos con nuestra interpretación.
Para lograr su propósito de venta, el Padre debe realizar un largo viaje. En el lenguaje esotérico, cuando se realiza un viaje, es indicio de que se debe producir un cambio interno, pero al no producirse éste, el alma se ve motivada para encontrar ese cambio, a través de un desplazamiento, de un cambio exterior.
El cambio interno que debe realizar el Padre, debemos buscarlo en la Casa IV desde Acuario, y en este sector encontramos al signo de Tauro. Volvemos de nuevo sobre la idea original. Se trata de cambiar el deseo de goce y posesión material, por el de amor profundo y fecundador. Como este cambio no se produce, la conciencia material se lanza al cambio externo, en un venturoso viaje. Astrológicamente el largo viaje está representado por la Casa IX, pues es a través de este canal por donde se debe exteriorizar los valores profundos de nuestra conciencia espiritual. A través del viaje buscamos la trascendencia. Aparece el signo de Libra en la Casa IX, desde Acuario, revelándonos que es la unificación, la voluntad de complementación, el logro que ha de conquistar ese Padre, representante de la espiritualidad de Bella.
El autor da pistas que son inequívocas a la hora de comprender el significado del trabajo (viaje) que realiza el Padre de Bella (Acuario-Casa X). Todo comenzó una tarde de otoño, es decir, se establece una situación temporal que admirablemente viene a indicarnos el signo activo en este tiempo. Ya sabemos que los meses de año están regidos por los 12 signos del Zodíaco. ¿Qué signo rige el otoño? Precisamente el de Libra.
Bella se situaba internamente en predisposición para alcanzar ese encuentro con el compañero con el que ha de compartir su vida o lo que es lo mismo, ha de alcanzar la madurez emocional representado por el Elemento precedente  al Aire, el Agua y lograr así su propósito de integración con la unidad. Ese es el trabajo del Alma-Bella, la búsqueda de la Armonía y el retorno a la Unidad.
Continuará...

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 130

LECCIÓN 130

Es imposible ver dos mundos.

1. La percepción es congruente 2Lo que ves refleja lo que pien­sas. 3Y lo que piensas no es sino un reflejo de lo que quieres ver. 4Tus valores determinan esto, pues no puedes sino desear ver aquello que valoras, al creer que lo que ves existe realmente. 5Nadie puede ver un mundo al que su mente no le haya confe­rido valor. 6Y nadie puede dejar de ver lo que cree desear.

2. Sin embargo, ¿quién puede odiar y al mismo tiempo amar? 2¿Quién puede anhelar aquello que él no desea que sea real? 3¿Quién puede elegir ver un mundo del que tiene miedo? 4El miedo no puede sino cegar, pues ésta es su arma: que no puedes ver aquello que temes ver. 5El amor y la percepción, por lo tanto, van de la mano, pero el miedo oculta en las tinieblas lo que se encuentra ahí.

3. ¿Qué puede, entonces, proyectar el miedo sobre el mundo? 2¿Qué puede verse en las tinieblas que sea real? 3La verdad se ve eclipsada por el miedo, y el resto es todo imaginado. 4Mas ¿qué puede ser real en las ciegas imaginaciones nacidas del pánico? 5¿Qué es lo que quieres para que sea esto lo que se te muestra? 6¿Qué ibas a querer conservar de un sueño así?

4. El miedo ha dado lugar a todo lo que crees ver: 2a toda separa­ción, a todas las distinciones y a la multitud de diferencias que crees que configuran el mundo. 3Ninguna de estas cosas existe. 4El enemigo del amor las inventó. 5Mas el amor no puede tener enemigos, de modo que no tienen fundamento, existencia o con­secuencia alguna. 6Se les puede atribuir valor, pero siguen siendo irreales. 7Se puede ir en pos de ellas, mas no se pueden hallar. 8Hoy no iremos en su busca ni desperdiciaremos el día buscando lo que no se puede hallar.

5. Es imposible ver dos mundos que no tienen nada en común. 2Si vas en pos de uno, el otro desaparece. 3Sólo uno de ellos puede permanecer. 4Ambos constituyen la gama de alternativas que tie­nes ante ti, más allá de la cual no hay nada que puedas elegir. 5Lo real y lo irreal son las únicas alternativas entre las que puedes elegir. 6No hay ninguna otra.

6. Hoy intentaremos no transigir allí dónde es imposible hacerlo. 2El mundo que ves es la prueba de que ya has elegido algo que es tan completamente abarcador corno lo  es su opuesto: 3Lo que deseamos aprender hoy es algo más que la simple lección de que no puedes ver dos mundos. 4Esta lección enseña también que el mundo que ves es completamente congruente desde el punto de vista desde el que lo contemplas. 5Es un sólo bloque porque pro­cede de una sola emoción, y su origen se ve reflejado en todo lo que ves.

7. En seis ocasiones hoy, llenos de gratitud, dedicaremos gustosa­mente cinco minutos al pensamiento que pone fin a toda transi­gencia y a toda duda, y las transcenderemos todas como si de una sola se tratase. 2No haremos miles de distinciones sin sentido, ni intentaremos conservar una pequeña porción de la irrealidad cuando consagremos nuestras mentes a hallar sólo lo que es real.

8. Comienza tu búsqueda del otro mundo pidiendo que se te con­ceda una fortaleza superior a la tuya, y reconociendo qué es lo que persigues. 2No deseas más ilusiones. 3Y te preparas para esos cinco minutos vaciando tus manos de todos los vanos tesoros de este mundo. 4Esperas la ayuda de Dios, según dices:

5Es imposible ver dos mundos.
6Permítaseme aceptar la fortaleza que Dios me ofrece y no ver valor alguno en este mundo, para así poder hallar mi libertad y mi salvación.

9. Dios estará allí, 2pues habrás invocado el formidable e infalible Poder que, lleno de gratitud, dará este gigantesco paso contigo. 3No dejarás de advertir Su agradecimiento expresado en una per­cepción tangible y verdadera. 4No dudarás de lo que contemples, pues aunque se trate de una percepción, no se trata de una de la que tus ojos por sí solos hayan visto jamás. 5Y sabrás que la forta­leza de Dios te respaldó cuando tomaste esta decisión.

10. Rechaza hoy de inmediato cualquier tentación que se presente, recordando simplemente la gama de tus alternativas. 2Pues lo que ves, y lo único que ves, es lo irreal o lo real, lo falso o lo verdadero. 3La percepción es congruente con tu elección, y según elijas, expe­rimentarás el Cielo o el infierno.

11. Acepta una pequeña parte del infierno como real, y habrás con­denado tus ojos y maldecido tu vista, y lo que contemples será ciertamente el infierno. 2No obstante, la liberación que te ofrece el Cielo sigue estando a tu alcance como una de las alternativas que puedes elegir para que ocupe el lugar de todo lo que el infierno quiere mostrarte. 3Lo único que necesitas decirle a cualquier parte del infierno, sea cual sea la forma que adopte, es esto:

4Es imposible ver dos mundos.
5Lo único que deseo es mi libertad y mi salvación, y esto no forma parte de lo que quiero.


¿Qué me enseña esta lección?

“No se puede servir a Dios y a Mammón” ; “ Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”.

La mente puede servir al Espíritu, pero también puede servir al ego. Con ello queremos decir, que las verdades aceptadas por nuestra mente, condicionará nuestra forma de afrontar la vida.

Si creemos que la realidad es la que nos muestra el ego, entonces, daremos valor a la necesidad de poseer, pues ello, aparentemente, nos conduce a un sentimiento de felicidad. Pero ocurre, que ese sentimiento de felicidad no se mantiene en el tiempo, pues al basarse en lo temporal, lo cual está sujeto al cambio, la felicidad que percibamos será efímera.

Si creemos que la única realidad es la que nos inspira nuestro Ser Espiritual, entonces el orden de valores se dirigirá sólo y exclusivamente hacia aquello que es eterno, es decir, damos valor a la Unidad, al Amor, a la Paz, valores que sin duda nos conducirán a hacer real la felicidad.

Ejemplo-Guía: "Dime a quién sirves y te diré..., quién eres".

Con este ejemplo, estoy parafraseando el famoso refrán: "Dime con quién andas, y te diré quién eres". En verdad, ambos nos lleva a un punto de encuentro, ya que "andar con alguien" simboliza una atracción, un gusto, una creencia, una manera de servir a una manera de pensar.

En este sentido, si "andamos" con acompañantes que siguen a ciertos "ídolos", como todos aquellos que nos invitan a imaginar el mundo de los placeres materiales, dinero, poder, posesiones, belleza, prestigio, etc, lo que nos está revelando las características de nuestros acompañante, es que estamos sirviendo al ego, al Cesar, 
a Mammón, es decir, estamos sirviendo a la creencia del miedo, de la separación, del pecado, del dolor, etc.

En cambio, si "andamos" con acompañantes que no se sienten atraídos por el mundanal vocerío procedente del mundo ilusorio, es decir, cuyos deseos no se orientan hacia el mundo de la oscuridad, sino que anhelan el reencuentro con la Luz, entoces, el significado de dicha relación nos está revelando, que nos encontramos de camino hacia el Cielo, y que somos conocedores de que somos ciudadanos de un mundo irreal, del cual hemos elegido desapegarnos, en la medida en que dejamos de darle valor.

La propuesta de esta Lección, nos dota de una llave que ha de permitirnos cruzar la puerta que ha de conducirnos hacia la salvación. Nos aporta una serie de recomendaciones que debemos poner en práctica para sacar el mayor provecho:
  • El amor y la percepción, van de la mano, pero el miedo oculta en las tinieblas lo que se encuentra ahí.
  • Es imposible ver dos mundos que no tienen nada en común. Si vas en pos de uno, el otro desaparece.
  • Hoy intentaremos no transigir allí dónde es imposible hacerlo.
  • Comienza tu búsqueda del otro mundo pidiendo que se te con­ceda una fortaleza superior a la tuya, y reconociendo qué es lo que persigues. 
  • No desees más ilusiones.
  • Rechaza hoy de inmediato cualquier tentación que se presente.
Con estas recomendaciones, lo que se nos está invitando es a elegir permanentemente por la Luz y no prestar atención a las tinieblas, esto es, al mundo de la ilusión.

Reflexión: ¿Qué conclusión sacas de las siguientes afirmaciones?: Lo que ves refleja lo que pien­sas. Y lo que piensas no es sino un reflejo de lo que quieres ver.

jueves, 9 de mayo de 2019

Cuentos de Hadas, Astrología y Simbología: "La Bella y la Bestia". 2ª parte

El afirmar que el hombre camina por la vida sin rumbo, puede interpretarse como una afirmación excesivamente rigurosa, sin embargo, la realidad de cada día nos demuestra, que la confusión y el afán de evasión se va apoderando lentamente de las mentes de los hombres.


Recientes estudios estadísticos, demuestran que la depresión y las enfermedades psicosomáticas, en general, están aumentando en la sociedad. Muchos piensan que la razón de este crecimiento debemos buscarlas en las circunstancias sociales que estamos viviendo, que no permiten dar salida y satisfacción a los propósitos humanos, sin embargo, existe otro motivo más profundo y menos valorado, a pesar de ser el más importante, me estoy refiriendo a la falta de significado de la vida, a la falta de norte espiritual.
Desde que nacemos, nuestros padres se preocupan, por lo general, en alimentarnos y en vestirnos, en darnos una educación cultural que nos permita el día de mañana ser grandes personajes, hombres de provecho, pero olvidan que el niño necesita comprenderse a sí mismo, para lograr sobrevivir en el complejo mundo en el que vive, él necesita echar raíces sólidas, necesita establecer un dialogo de comprensión con su mundo íntimo, de tal modo que pueda poner orden en él, pues es el único modo que logrará vivir con equilibrio y orden en el mundo exterior.
Los Cuentos de Hadas, ayudan al niño a alcanzar esa conquista interna, pues les transmite de un modo sutil, por vía intuitiva, una educación moral que ha de convertirse en los sólidos cimientos de la realidad que ha de construir.
Este trabajo va dirigido, especialmente, a los padres y educadores, pues de dar a conocer las claves ocultas que darán un significado espiritual y trascendente a los Cuentos de Hadas. Ahora bien, no es nuestro propósito, que al comprender el mensaje oculto del cuento, el padre revele su contenido al niño, ya que cualquier interpretación racional que hagamos, privará al niño de la magia alquímica que le llevará a sentirse, él y sólo él, el héroe, el vencedor de la prueba.
Por ello, hagamos un paciente esfuerzo y evitemos que nuestro hijo adivine que conocemos sus sentimientos más profundos y su implicación con el cuento.
Como ya hemos dicho en otra ocasión, el uso de la Astrología nos ayudará a ir desvelando los misterios de la vida que, tan extraordinariamente, se ha recogido en la tradición popular de los Cuentos de Hadas. En esta ocasión, vamos a analizar el cuento de la Bella y la Bestia, y para ello, he elegido la versión traducida por Yolanda Chaves y publicada por Walt Disney (Ed. Gaviota, s.a)

 1ª Escena: Prueba del Príncipe. “Aprender a Amar
“Hace mucho, mucho tiempo, en un país lejano, vivía un Príncipe en un hermoso castillo…”


¿Quién es ese Príncipe, astrológicamente? Espiritualmente, la condición de Príncipe, nos revela que somos herederos de un “reino”, de un “poder”. En Cábala, el Séfira que hereda los poderes de “Arriba”, de la Divinidad es Hesed, cuya representación planetaria es Júpiter. Este planeta, regenta al signo del Elemento Fuego, Sagitario, y vemos que dicho arquetipo, es el que resume los trabajos “principescos”, es decir, a través de Sagitario, el hombre debe ser heredero, instrumento de la divinidad y exteriorizar su Designio Divino. El Príncipe está en analogía con el signo de Sagitario cuya misión es ser portador de altos valores espirituales y morales.


En el Mandala de estudio situamos a Sagitario como Ascendente (sector astrológico que nos informa de los rasgos de la personalidad, expresando los atributos del Yo), y a partir de ahí, comenzamos su estudio.

Otra pista que nos aporta la narración del cuento, es la procedencia de su reino. Un “país lejano”, esto es, la Tierra del Espíritu en relación a la Tierra Humana. El Elemento Fuego en relación a Elemento Tierra, se entiende como lo que está más allá de la realidad.
Nos refiere el narrador que el Príncipe lo tenía todo. Las posesiones en Astrología debemos buscarlas en las Casas Terrestres Fijas (He) y en especial la Casa II, si lo que pretendemos es tener información de sus riquezas materiales. Si nos trasladamos al Mandala, encontramos que Sagitario-Príncipe posee en abundancia a Capricornio (signo que ocupa la casa II), es decir, posee potencialmente el poder de hacer tangible las cosas, de materializarlas, es decir, el poder sobre el mundo material, donde adquiere un gran poder ejecutivo para conseguir cualquier deseo físico.


Sin embargo, era caprichoso, egoísta y cruel. Estas cualidades oscuras del Príncipe-Sagitario, debemos buscarla formando parte de su naturaleza inconsciente, en el sector donde se manifiestan nuestros deseos más íntimos y faltos de luz-conciencia. Este canal, es la Casa XII, que como podemos ver, está dando cobijo al signo fijo del Elemento Agua Escorpio. Este signo, interpretado como una cualidad del alma irredimida, como un aspecto negativo, es el responsable de los atributos antes descritos: egoísmo y crueldad. En Escorpio, el hombre se siente poderoso y trata de ejercer su poder sin tener en consideración a los demás.
“Una noche fría llegó al castillo una vieja mendiga”


¿Por qué una noche fría? Esa noche es el estado de conciencia en el que vivía el Príncipe. Es la noche de la “prueba”. El signo Escorpio en Casa XII, le estaba invitando a enfrentarse a su propia oscuridad interna.


La vieja mendiga, es un estado evolutivo de la conciencia que nos revela sabiduría. Al tratarse de una mujer, está mostrándonos un aspecto del alma, se trata del alma vieja, de la propia sabiduría, que deseaba habitar en el interior del Príncipe, en su morada, en su mundo interno y emocional. La imagen de mendicidad nos hace intuir los trazos del servicio y el desprendimiento, y ello nos lleva a activar el canal VI, la Casa de la Servidumbre. En esta Casa aparece el signo de Tauro, signo donde se concentra todo el potencial de Sabiduría, destilada a través del Amor, como la Fuerza constructiva del universo.
Tauro es el signo de la belleza, no tan sólo la material, sino también la espiritual. Alcanzar este nivel de conciencia, nos indica que estamos a un paso de alcanzar la perfección. Tauro aporta color a la naturaleza y dota de hermosura todo cuanto crece. Es el símbolo de la Rosa, y no es casualidad que sea una rosa la flor que le ofrece la anciana. La Rosa es el símbolo que recoge los esfuerzos del espíritu por lograr dominar sus vehículos inferiores. Las espinas de las rosas son las pruebas que nos enriquecerán en el camino, que no hará sabio, y el destilar de la flor es el canto a la pureza, el Amor. Por lo tanto, la anciana, le estaba regalando –mostrando-, el camino que debía tomar el Príncipe, representante del Espíritu. Le estaba ofreciendo la oportunidad de desprenderse de las ataduras de Tauro, al poder, al gozo, al placer mundano y transmutar sus emociones dando vida al verdadero Amor Espiritual.


El color de la rosa, rojo, nos aporta una pista significativa por parte del autor. El rojo es el color del planeta Marte, el responsable del impulso emocional y del potencial sexual y creador. Esa pureza a la que alude la “vieja”, es una pureza que debe ser conquistada en ese sentido, pues en verdad, Escorpio en la Casa XII, nos está indicando un mal uso con las fuerzas generadoras. La prueba es superar el sentimiento de la pasión desmedida.
La mendiga le dijo: “no te dejes engañar por las apariencias, la auténtica belleza está en el interior de las personas”.


Si tuviésemos que resumir en una frase el mensaje del signo Tauro, tendríamos que hacer uso de las palabras de la vieja mendiga. En efecto, el Príncipe no supo ver los “trabajos” de Tauro en su Casa VI. Esto nos sucede prácticamente a todos, pues este sector de nuestra vida nos invita a enfrentarnos a una prueba kármica que exige ser redimida, atendida e inevitablemente superada. Se trata de la asignatura que hemos ido dejando pendiente, vida tras vida, y ahora nos reclama ser atendida inexorablemente. En este caso, la prueba es aprender a amar, no lo superfluo, sino lo profundo y eterno.
Continúa el Cuento diciéndonos, que en verdad la anciana era una hechicera y que vio que en el corazón del Príncipe no había amor. Como castigo lo convirtió en una bestia y lanzó un hechizo sobre todos los habitantes del castillo.
En verdad, que el sector VI en astrología, posee esa magia transmutadora y liberadora. En ese sector debemos desprendernos de las tendencias más viejas y caducas que hay en nosotros, y ellas son las que conocen mejor que nadie lo que ocurre en nuestro corazón, al tiempo que puede convertirnos en seres de una calidad inferior, es decir, el estancamiento, la no aceptación de la prueba, nos convierte en seres inferiores y nos lleva a quedar rezagados en el proceso de la evolución.
Antes de desaparecer, la vieja le entregó un espejo encantado que lo conectaría con el exterior y le dejó la Rosa, la cual se mantendría fresca hasta que alcanzara la edad de 21 años. Para romper el hechizo, tendría que amar a otra persona y conseguir ser correspondido antes de que cayera el último pétalo de la Rosa. Si no lo conseguía, quedaría para siempre convertido en Bestia.
¿Qué significado se esconde detrás de ese espejo mágico? Podríamos decir que la hechicera no abandonó por completo al Príncipe en su desdicha, pues puso en sus manos una poderosa herramienta, que se convertiría en el único “arma” con la que poder conseguir superar la prueba.
El espejo le permitiría contemplar su feo rostro, esa figura, ese aspecto de su personalidad, que habría permanecido oculta por la poderosa imagen del Príncipe. Cabalísticamente, Yesod-Luna, es el Séfira que hace funciones de “espejo”, pues su papel es proyectar los contenidos de los demás Séfiras (Centros de Consciencia), con el propósito de que éstos lleguen al mundo material. Esta misma función, es desarrollada por la Luna, que como vemos va reflejando la luz del Sol-Espíritu. Pues bien, el signo que regenta el planeta Luna es Cáncer y en el Mandala de estudio ocupa el sector VIII, el que nos revela el contenido de nuestros inconsciente, esa parte de nuestra personalidad desconocida y por lo general rechazada.

Cáncer es el signo por donde emanan los sentimientos más puros; representa el nacimiento  del deseo en el hombre, el cual está impregnado de un gran poder transmutador. Por lo tanto, ese espejo mágico – Cáncer – situado en el mundo oscuro del inconsciente, le estaba indicando al Príncipe que debía proyectar emociones y sentimientos de sublime pureza, que debía elevar las vibraciones de sus sentimientos y desear nobles propósitos.


Por otro lado, se fija un tiempo para superar la prueba, los 21 años. A esa edad, el hombre adquiere el Cuerpo Mental y comienza a trabajar en la dinámica de Libra, donde deberá aprender a integrar lo opuesto a través de la experiencia de complementación: se trata del matrimonio alquímico. Si en la etapa anterior, es decir, durante los trabajos del Cuerpo de Deseos, personificados por los signos de Agua y las Casas de Agua (Cáncer, Escorpio, Piscis, Casa IV, VIII y XII), no se consigue sublimar la naturaleza emocional, de tal modo que seamos capaces de amar a los demás, entonces, quedaría para siempre estancado en la impureza de sus emociones como una Bestia. Dejará de ser Sagitario-Príncipe, para convertirse en Escorpio-Bestia.


Por lo tanto, debemos situar este signo, Escorpio, como Ascendente, mientras permanezca bajo los ropajes de la Bestia. Si así lo hacemos, comprobaremos que la Casa VII, la que nos habla de los demás y sobre todo, de nuestro complemento, está ocupada por el signo de Tauro. Es esta la razón  por la que se fija como fecha límite, al caer el último pétalo de la Rosa. Él debe integrar su otro-yo, el amor profundo, en su personalidad, si no lo hace, quedaría siempre dividido, identificado con sus valores más primarios, representados por Escorpio irredimido. Quedaría preso del egoísmo; preso de su crueldad y fealdad.

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 129

LECCIÓN 129

Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.

1. Este pensamiento es el que naturalmente sigue al que practica­mos, ayer. 2No puedes detenerte en la idea de que el mundo no tiene valor, pues a menos que veas que hay algo más por lo que sentirte esperanzado, no podrás evitar caer en la depresión. 3No estamos haciendo hincapié en que renuncies al mundo, sino en que lo intercambies por algo mucho más satisfactorio, algo rebo­sante de alegría y capaz de ofrecerte paz. 4¿Crees acaso que este mundo puede ofrecerte eso?


2. Quizá valga la pena dedicar un rato a reflexionar una vez más sobre el valor de este mundo. 2Tal vez estés dispuesto a conceder que nada se pierde con renunciar a cualquier pensamiento que le adjudique algún valor. 3El mundo que ves es ciertamente despiadado, inestable y cruel, indiferente en lo que a ti respecta, presto a la venganza y lleno de odio inclemente. 4Da únicamente para más tarde quitar, y te despoja de todo aquello que por un tiempo creíste amar. 5En él no se puede encontrar amor duradero, por­que en él no hay amor. 6Dicho mundo es el mundo del tiempo, donde a todo le llega su fin.

3. ¿Cómo podría ser una pérdida, entonces, encontrar un mundo en el que es imposible perder, en el que el amor perdura eterna­mente y en el que el odio no existe y la venganza no tiene sen­tido? 2¿Cómo podría ser una pérdida hallar todas las cosas que realmente anhelas, y saber que no tienen fin y que perdurarán a través del tiempo exactamente tal como las deseas? 3Incluso esas cosas se intercambiarán finalmente por aquello de lo que no podemos hablar, pues desde allí te trasladarás a donde las pala­bras son completamente inútiles, a un silencio en el que el lenguaje, si bien no es hablado, se entiende perfectamente.

4. La comunicación, inequívoca y clara como la luz del día, per­manece ilimitada por toda la eternidad. 2Y Dios Mismo le habla a Su Hijo, así como Su Hijo le habla a Él. 3El lenguaje en el que se comunican no tiene palabras, pues lo que se dicen no puede ser simbolizado. 4Su conocimiento es directo, perfectamente compar­tido y perfectamente uno. 5¡Qué lejos te encuentras de esto tú que sigues encadenado a este mundo! 6Y, sin embargo, ¡qué cerca te encontrarás cuando lo intercambies por el mundo que sí deseas!

5. Ahora el último paso es seguro; ahora te encuentras sólo a un instante de la intemporalidad. 2Desde aquí sólo puedes mirar hacia adelante, pues nunca más querrás mirar hacia atrás para ver el mundo que ya no deseas. 3He aquí el mundo que viene a ocupar su lugar, a medida que liberas a tu mente de las nimieda­des que el mundo te ofrece para mantenerte prisionero. 4No les atribuyas ningún valor, y desaparecerán. 5Valóralas, y te parece­rán reales.

6. Ésas son tus opciones. 2¿Qué puedes perder si eliges no valorar lo que no es nada? 3Este mundo no te ofrece nada que realmente desees, mas el que eliges en su lugar ¡ése ciertamente lo deseas! 4Deja que se te conceda hoy. 5Ese mundo espera tan solo a que lo elijas para ocupar el lugar de todas las cosas que buscas, pero que no deseas.

7. Practica estar dispuesto a efectuar este cambio diez minutos por la mañana, diez por la noche y una vez más entremedias.
2Comienza con lo siguiente:                                   

3Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.
4Elijo ver ese mundo en lugar de éste, pues no hay nada aquí que realmente desee.

5Cierra entonces los ojos al mundo que ves, y en la silenciosa os­curidad contempla cómo unas luces que no son de este mundo se van encendiendo una por una, hasta que deja de ser relevante donde comienza una y donde termina la otra al fundirse todas en una sola.

8. Hoy las luces del Cielo se inclinan ante ti, para derramar su luz sobre tus párpados mientras descansas más allá del mundo de las tinieblas. 2He aquí una luz que los ojos no pueden contemplar. 3Y, sin embargo, la mente puede verla claramente, y entender. 4Hoy se te concede un día de gracia, y nos sentimos agradecidos por ello. 5Hoy nos damos cuenta de que lo que temías perder era sólo la pérdida.

9. Ahora comprendemos que es imposible perder. 2Pues por fin hemos visto su opuesto, y damos gracias de que la elección ya se haya llevado a cabo. 3Recuerda cada hora la decisión que has tomado, y dedica un momento a confirmar tu elección dejando a un lado cualquier pensamiento que tengas en ese momento y poniendo toda tu atención brevemente en lo siguiente:

4El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee.
5Más allá de este mundo hay un mundo que deseo.


¿Qué me enseña esta lección?

Si en la lección anterior, se no revelaba algo tan importante como es reconocer que en el mundo terrenal, con el que se encuentra identificado el ego, no podremos encontrar la felicidad, en esta lección, se produce una nueva revelación, no menos importante, pues nos señala el lugar donde podremos dirigir nuestra atención con el propósito de encontrar lo que buscamos: la felicidad.

Esa felicidad no puede ser patrimonio de un mundo basado en lo temporal y transitorio, sino que debe ser la consecuencia de una realidad estable y eterna y, esa realidad, no se encuentra fuera de nosotros, sino que forma parte de lo que realmente Somos, nuestro Ser Espiritual.

Se hace necesario pues, educar nuestra mente para que no quede ocupada en prestarle atención al mundo material, no debe ofrecerle valor alguno, ya que, en la medida en que le aportemos un valor, lo estaremos haciendo nuestra realidad y condicionará nuestro comportamiento.

¿Qué valores deben ocupar, entonces, nuestra atención?

La Unidad; el Amor Incondicional y la Inteligencia Creadora son los Valores Primordiales, de los cuales se derivan otros, como, la Abundancia; la Justicia; la Armonía; la Belleza; la Igualdad, etc.

Cuando busquemos la Unidad en el otro, lo que realmente estamos haciendo es reconociendo nuestra igualdad de Filiación. De esa relación santa, no puede menos que dar lugar a la Felicidad.

Ejemplo-Guía: ¿Debo abandonar este mundo para encontrar el que realmente deseo?

No puedo negar, que esta pregunta ha ocupado mi mente cuando leí por primera vez esta Lección. Fue un pensamiento instantáneo que llegó a preocuparme, aunque una reflexión más profunda me sacó de la incertidumbre y me ofreció una respuesta más tranquilizadora: El objetivo de desear el mundo verdadero no nos exige abandonar físicamente el mundo ilusorio. Ese deseo verdadero debe llevarnos a una nueva visión. ¿Cuál? No desear el mundo ilusorio a pesar de permanecer en él.

Realmente, lo que estamos haciendo es aplicar el objetivo del Curso de Milagros, cambiar nuestras falsas creencias y adoptar una nueva visión que nos lleve a elegir de nuevo.

Permanecer en este mundo no debe convertirse en una opción. La verdadera elección es no identificarse con él, de tal modo, que pongamos en sus manos nuestra realidad y nuestra felicidad.

Si estamos hablando de opciones, la única a la que debemos prestar atención es a la hora de elegir un mundo u otro. Realmente, plantearlo como una elección no deja de ser un juego de nuestra mente, pues en verdad, el único mundo real es el espiritual y si admitimos que podemos elegir el mundo ilusorio, estamos admitiendo su realidad.
Si integramos en nuestra conciencia lo que acabamos de plantear, lo que realmente estamos haciendo es vivir la vida desde la ausencia de miedo, desde la libertad o lo que es lo mismo, desde el Amor.

Si nuestro único deseo se pone al servicio de la Voluntad, ello significa que nuestra visión es la Unidad. Ese deseo nos acerca a nuestro Estado Real, seres de Luz y de Amor, lo que se traduce en un comportamiento que no persigue los objetivos del mundo ilusorio, que no cae en tentación de la posesión y en la tentación de desea un mundo diferente al que nuestro Creador ha dispuesto.

Reconozco que es todo un reto, imaginar un mundo en el que vivamos en él, pero que no participemos en su dinámica natural. Pongo un ejemplo. La identificación que hacemos con los club de fútbol. Nuestra afiliación a ellos nos lleva a vivir sus resultados como si nos fuese la vida en ello. Si vence nuestro equipo, nos sentimos felices. Si pierde, casi entramos en depresión. Llegamos la competitividad a extremos exagerados. Pues bien, esa visión pertenece, claramente, a la identidad del ego. Si cambiamos de manera de ver las cosas y dejamos de darle valor a lo que antes se lo dábamos, el fútbol dejará de despertar esas emociones, pues en lo más profundo de nuestro corazón desearemos que gane el contrario, aunque si lo llevamos al terreno del juicio del Espíritu Santo, el resultado más favorable será el empate.

Seguramente, nos estaremos planteando vivencias menos banales que el tema del fútbol, como por ejemplo, ¿qué respuesta debemos dar al agresor, al ladrón, al violador, al asesino? ¿Debemos dejar impune sus actos?

Es un tema sensible que debemos aprender a gestionar. No voy a desarrollar los tipos de respuesta que debemos dar, pues no considero que deba decir a nadie cómo actuar, ni me siento dueño de la razón, pero sí puedo compartir un punto de vista que considero esencial y que os propongo reflexionar. La cuestión no es cómo actuar, sino que creencia ponemos en ello, qué sentimiento, qué deseo es el que nos mueve.

¿Nos mueve el odio? ¿Nos mueve el Amor? ¿Denunciarlo y desear que tome conciencia de lo que ha hecho sin que medie odio de por medio, es lo correcto? ¿Perdonar su acto y no darle importancia, es lo correcto?

Mi consciencia me dice que, haga lo que haga, debe estar inspirado por el Amor.

Reflexión: ¿Cómo te hace sentir la siguiente afirmación?: En este mundo no se puede encontrar amor duradero, por­que en él no hay amor.