sábado, 29 de abril de 2017

UCDM. Libro de Ejercicios. Lección 119

LECCIÓN 119

Para los repasos de mañana y noche:

1. (107) La verdad corregirá todos los errores de mi mente.

2Me equivoco al pensar que hay algo que pueda hacerme daño.
3Soy el Hijo de Dios, Cuyo Ser des­cansa a salvo en la Mente de Dios.

2. (108) Dar y recibir son en verdad lo mismo.

2Hoy lo perdonaré todo, para así poder aprender a aceptar la verdad acerca de mí, y llegar a reconocer mi impecabilidad.

3. A la hora en punto:
2La verdad corregirá todos los errores de mi mente.

3Media hora más tarde:
4Dar y recibir son en verdad lo mismo.

¿Qué me enseña esta lección?

1. (107) La verdad corregirá todos los errores de mi mente.

El error principal del que emanan otros errores, es la creencia en la separación.

Esa creencia nos ha llevado a identificarnos con el envoltorio material del cuerpo físico, llevándonos a pensar que ese cuerpo es todo lo que somos.

Poseído de esa efímera identidad, atacamos aquello que nos recuerda nuestra creencia en la separación. El otro es nuestro enemigo y nuestras relaciones especiales se fundamentan en la búsqueda de acallar el sentimiento de culpabilidad que nos invade. Un sentimiento de deuda pendiente, nos lleva al encuentro de relaciones que en vez de aportarnos felicidad, nos lleva a sacrificarnos.

La verdad nos lleva a ser consciente de que nuestra única realidad es que Somos Seres de Luz, emanados por la Mente Creadora de nuestro Padre. Todos los seres humanos formamos parte de una misma Filiación.

Tema de reflexión: Mis relaciones especiales. ¿Qué me aportan? 


2. (108) Dar y recibir son en verdad lo mismo.

Cuando la verdad nos eleve por encima de la visión de la separación y nos acerque al Plano de la Unidad, se producirá en nosotros la evidencia de que cuando damos a los demás, estaremos, al mismo tiempo, recibiendo.

Cuando sea capaz de ver, que tú y yo somos Uno, aquello que te dé, lo estaré recibiendo yo, al mismo tiempo. Si doy amor, estaré recibiendo amor; si en cambio, doy odio, recibiré tu odio.

Cuanta sabiduría encierra esta lección, ya que, si somos conscientes de que recibimos lo que damos, dejaremos de sentirnos víctimas cuando lo que recibimos no nos es grato.

Nuestra respuesta ante este tipo de experiencia, debe llevarnos a tomar consciencia de lo que los demás nos aportan, pues en ello va implícita una maravillosa lección.

Tema de reflexión: ¿Crees que recibimos, aquello que damos?

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