sábado, 29 de abril de 2017

Cuentos de Hadas, Astrología y Simbología: "La Bella y la Bestia" - 3ª parte

2ª Escena: Prueba de Bella -  “Armonizar”

“No lejos del castillo había un pueblecito francés… en él vivía una hermosa muchacha llamada Bella…”
Las referencias que nos hace el autor son muy significativas para poder ubicar a la hermosa Bella en el signo de Tauro. Ya veíamos en el capítulo anterior como la “prueba del Príncipe” resultó ser la de este signo (Tauro en Casa VI): Amar en profundidad, sin embargo, fracasó. Veíamos, como convertido en Bestia-Escorpio, su complemento (Casa VII) se situaba en Tauro, indicándonos cuál debía ser su búsqueda como ideal de complementación – matrimonio.
Ahora el cuento nos indica que Bella vivía en un pueblecito francés. El hogar en astrología debemos buscarlo en la Casa IV, y si situamos en el nuevo Mandala de estudio a Tauro en el Ascendente (Casa I) con el propósito de analizar las peculiaridades de Bella, veremos como en la Casa IV queda ocupada por el signo de Leo, signo, que no por casualidad –es obvio-, rige a Francia.
Tener a Leo en Casa IV, nos revela el aspecto más íntimo de la naturaleza de Bella. Leo, el signo de la conciencia espiritual y de los valores morales, está iluminando su feminidad, es decir, Bella posee un corazón puro, noble y generoso.
El autor nos refiere que a Bella le apasionaba la lectura, y en ello vemos la posición de Géminis en la Casa II, donde se concentran los deseos más concretos del ser, su mayor seguridad y posesividad. Ella es rica en atributos intelectuales, es decir, domina el Elemento Aire, la razón, por su vinculación con el signo de dicho Elemento Géminis.
Al referirse al padre de Bella, el autor de la versión que estamos interpretando, nos sitúa a este personaje dedicado al arte de la invención. Veamos que nos revela dicha información. La Casa Astrológica que se ocupa del estudio del patrón del Padre es la Casa X, indicándonos al mismo tiempo que por dicho sector obtendremos información de las energías que mejor dominamos, dado que son las que tenemos más trabajada, de ahí su vinculación con el tema de la profesión.
En el tema de Bella, la Casa X está ocupada por el signo de Acuario, el que nos permite conectar por vía intelectual con el mundo de los Arquetipos, lo que permite la comprensión de las leyes que se deben aplicar en el mundo físico, es decir, gracias a Acuario, el hombre debe construir el mundo con las pesas y medidas del Cielo. En definitiva, en Acuario nos convertimos en inventores de ideas originales.
Esta influencia marcada por su Padre, el patrón de referencia espiritual, al tratarse de un inventor, viene a indicarnos las cualidades con las que Bella está dotada. Ella posee el poder de establecer en el mundo, la Ley de la Igualdad y llevar a los hombres a la comprensión de su naturaleza interna, aportándole conocimientos para que superen la etapa de la división interna y la superación de las emociones.
Continua la historia refiriéndonos que el Padre partió hacia una feria para mostrar su invento, pero en su travesía sucedió que se perdió en la espesa y fría niebla… queriendo tomar un atajo, se adentró en el bosque, donde tuvo que hacer frente a la profunda oscuridad y a los aullidos de los lobos. Era tanto su miedo que acaba caído en el suelo y, acosado por las bestias del bosque, huyó despavorido. Corrió hasta encontrar un tenebroso castillo en el que no dudó penetrar y cerrar tras de sí las puertas…
Vayamos paso a paso analizando este amplio contenido. Situemos en el Mandala del estudio de Bella al signo de Tauro en el Ascendente y a Acuario en la Casa X, como representante del Padre. El narrador nos dice, que el Padre deseó presentar su invento en una feria con el propósito de obtener beneficios  económicos con él.
El signo donde el hombre pone de manifiesto sus deseos es Piscis. A través de este Arquetipo, exteriorizamos nuestros sentimientos, nuestras alegrías y nuestras penas. En este tema, el signo de Piscis se sitúa en la Casa II del Padre (si hemos dicho que el padre es Acuario, situando a este signo en el Ascendente, Piscis ocupará la Casa II). Como hemos tenido ocasión de adelantar, esta Casa II se traduce como el sector de las riquezas y bienes materiales (se trata del fruto obtenido tras el trabajo realizado), lo que nos sugiere la intención de Acuario-Padre de vender su creación, o lo que es lo mismo, venderse a sí mismo.
Piscis como Casa II de Acuario nos invita a conocer que nuestra mayor riqueza, en el momento en el que trabajamos con el conocimiento de las Leyes Cósmicas o cuando nos intelectualizamos, debe ser la Compasión, ese sentimiento que nos lleva a sentir el dolor ajeno como nuestro propio dolor. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando lo que pretendemos es tan sólo confirmar la certeza de nuestras elucubraciones mentales, de nuestra forma de pensar o cuando pretendemos sacar beneficio material a nuestras ideas? Pues que nos perderemos en el laberinto y en la confusión del bosque, como le ocurrió al Padre de Bella, y entonces quedaremos a merced de los lobos, esas tendencias que representan nuestros instintos salvajes e inferiores que nos hablan de nuestros deseos perversos.
El hombre cuando vende sus ideas con el propósito de enriquecerse, no olvidemos que el Ascendente está en Tauro –deseos de posesión material, se aleja del verdadero propósito. Pero sigamos con nuestra interpretación.
Para lograr su propósito de venta, el Padre debe realizar un largo viaje. En el lenguaje esotérico, cuando se realiza un viaje, es indicio de que se debe producir un cambio interno, pero al no producirse éste, el alma se ve motivada para encontrar ese cambio, a través de un desplazamiento, de un cambio exterior.
El cambio interno que debe realizar el Padre, debemos buscarlo en la Casa IV desde Acuario, y en este sector encontramos al signo de Tauro. Volvemos de nuevo sobre la idea original. Se trata de cambiar el deseo de goce y posesión material, por el de amor profundo y fecundador. Como este cambio no se produce, la conciencia material se lanza al cambio externo, en un venturoso viaje. Astrológicamente el largo viaje está representado por la Casa IX, pues es a través de este canal por donde se debe exteriorizar los valores profundos de nuestra conciencia espiritual. A través del viaje buscamos la trascendencia. Aparece el signo de Libra en la Casa IX, desde Acuario, revelándonos que es la unificación, la voluntad de complementación, el logro que ha de conquistar ese Padre, representante de la espiritualidad de Bella.
El autor da pistas que son inequívocas a la hora de comprender el significado del trabajo (viaje) que realiza el Padre de Bella (Acuario-Casa X). Todo comenzó una tarde de otoño, es decir, se establece una situación temporal que admirablemente viene a indicarnos el signo activo en este tiempo. Ya sabemos que los meses de año están regidos por los 12 signos del Zodíaco. ¿Qué signo rige el otoño? Precisamente el de Libra.
Bella se situaba internamente en predisposición para alcanzar ese encuentro con el compañero con el que ha de compartir su vida o lo que es lo mismo, ha de alcanzar la madurez emocional representado por el Elemento precedente  al Aire, el Agua y lograr así su propósito de integración con la unidad. Ese es el trabajo del Alma-Bella, la búsqueda de la Armonía y el retorno a la Unidad.
Continuará...

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