lunes, 12 de diciembre de 2016

Ángeles Sanadores: Seheiah (Dios que curas a los enfermos)

28. Seheiah (Dios que curas a los enfermos)

Nombre Sagrado: Shin-Aleph-He-Yod-He.

Seheiah pertenece al Coro de los Dominaciones, Ángeles al servicio del Séfira Hesed-Gracia Divina.
Por su vinculación sefirótica con la Esfera de Hesed, donde expresa las  cualidades de Gueburah-Marte-Justicia, extrae la condición que le permite ser portador de la esencia llamada Longevidad, que nos permite llegar al final de nuestro ciclo de vida en buenas condiciones físicas.

Las aportaciones del Ángel Seheiah, son las siguientes:

  • Protección contra incendios y ruina de edificios.
  • Protege contra las caídas, accidentes y catástrofes.
  • Longevidad: vivir mucho tiempo de forma equilibrada y feliz.
  • Prudencia, buen juicio y circunspección.
  • Protege contra los rigores del propio destino.

Si analizamos las características de los Centros que intervienen en la Fuerza Angélica llamada Seheiah, comprenderemos las cualidades que le han sido asignadas.

Por un lado Hesed, que representa la Gracia Divina. Hesed es la Tierra Paradisiaca dispuesta por la Divinidad para que su Creación, la Humanidad y el resto de las Oleadas de Vida, desarrollara sus potencialidades internas.

Sabemos por los textos sagrados, que la Humanidad Adámica, se encontraba en estrecha relación con su Creador. Gozaba de toda Su protección, aunque, en ese estado de Plenitud, el Hombre no tenía conciencia individualizada. Podemos comparar esta situación con el estado en el que se encuentra el feto en el vientre materno. Se siente alimentado y protegido por su creador, pero no tiene autonomía de acción. Será con el parto, cuando esa criatura comienza su andadura individualizada, la cual se irá desarrollando en la medida en que va creciendo, hasta alcanzar, la condición de emancipación creadora (adolescencia).

El Hombre de Hesed, es Pleno, Abundante, Pletórico, Perfecto, Uno con Dios. Pero esa condición, se vio alterada cuando Eva se deja seducir por la Serpiente Luciferiana y come del fruto del Árbol del Bien y del Mal. Invito al lector a consultar el trabajo publicado en el blog sobre el Génesis, donde podrá ampliar la información sobre este tema.
Ese acto de elección, llevó a la Humanidad a utilizar un nuevo vehículo de aprendizaje, el Cuerpo Mental. El empleo del pensamiento  le lleva a percibir el mundo desde una percepción dual y adquiere la falsa creencia de que se encuentra separado de su creador y del resto del mundo percibido, incluido el resto de la Filiación.
Desde ese momento, el Hombre, abandona el Paraíso-Hesed y su estado de conciencia Plena, pasa a otro nivel, el Centro de Conciencia llamado Gueburah, donde la fuente de aprendizaje es la Justicia, el Trabajo Interno. Esa “tierra” es lo que se conoce en los textos sagrados como el Este del Edén.

Ha sido necesaria esta introducción para comprender la dinámica que nos aporta las enseñanzas del Ángel Seheiah. Ya hemos visto, que pertenece al Coro de los Dominaciones, lo que nos sitúa en la Esfera de Hesed, pero dentro de este Centro, se activa el rostro de Gueburah. Con esto queremos decir, que aún estado experimentando la condición descrita anteriormente de Goce, Plenitud y Perfección, la aportación de Gueburah-Justicia-Rigor, pondrá una nota de “ajuste”, una especie de “señal de alarma”, que nos recordará que no debemos excedernos en la etapa paradisiaca, recordándonos que no abusemos de nuestro poder.

La salida del Hombre Adámico del Paraíso, llevo a la humanidad a identificarse con el cuerpo físico y creer que ese envoltorio es su verdadera identidad, su única realidad. A partir de entonces, sus miedos, sus temores, sus culpas, sus excesos, tendrían sus efectos sobre su propio cuerpo material, dando lugar a la enfermedad y a todo tipo de ruinas físicas.

Seheiah, nos inspirará para que nuestro comportamiento deje de identificarse con la dinámica propia del ego, la que nos lleva a cometer excesos y abusos. Nos ayudará, fortaleciendo nuestro autocontrol, nuestro equilibrio emocional.

¿Longevidad?

Si hemos comprendido el efecto que se extrae de la labor conjunta de Hesed y Gueburah, estaremos en condiciones de comprender, igualmente, que lo que llamamos “salud” o “estado de plenitud”, es la consecuencia de que nuestra voluntad y la Voluntad de Dios, sean una misma Voluntad, o lo que es lo mismo, que nuestro comportamiento humano, respete las Leyes Cósmicas.
Cuando el Hesed y Gueburah interno funcionan adecuadamente, es indicio de que sabremos controlar la naturaleza emocional y no daremos lugar a excesos, Dicho autocontrol permitirá que el potencial creador de las emociones se expanda a nuestro alrededor, permitiendo que la abundancia y la plenitud se manifieste en nuestras vidas de un modo natural. Ya sabemos que hablar de Plenitud es lo mismo que hablar de Salud y Bienestar.
Desde este punto de vista, la Longevidad es la manifestación del uso correcto del potencial emocional, de la canalización correcta de las emociones; de la percepción correcta de la Unidad.
No deja de ser significativo, que la huella característica de Hesed, la alegría, el optimismo, la bondad, sea, igualmente, una característica relacionada estrechamente con la Longevidad. Siempre se ha dicho que las personas longevas suelen tener esos atributos vitalistas.

A parte de la capacidad curativa de la que es portador el Ángel Seheiah, su Programa nos revela que protege contra los incendios y la ruina de los edificios. Es preciso conocer el significado cabalístico que nos aporta el Séfira Hesed y Gueburah, para llegar a comprender el significado de dicho Programa.
Hesed es el cuarto Séfira en el orden descendente del Árbol Cabalistico (desde Kether a Malkuth), en este sentido, podemos decir, que es el fruto directo de la Voluntad del Padre-Kether. Ese “fruto” es la Creación en su Plenitud y la OIeada de Vida Humana, como heredero legítimo de las Atribuciones de su Creador. Kether, es la Emanación del Fuego, de la Luz, de la Divinidad como expresión Una. Siendo esto así, diremos que Hesed, al ser el fruto de ese Fuego, de esa Luz, se manifiesta como el Poder Expansivo de la Divinidad. Pero al igual que todo fruto es portador internamente de una nueva semilla, Hesed, da lugar a un nuevo Elemento, el Agua-Emociones.
Esta circunstancia, nos lleva a contemplar una situación en la que se hace necesario integrar ambos Elementos, el Fuego-Espiritualidad con el Agua-Emociones. Ya conocemos por el legado recibido por las Enseñanzas Cabalísticas, que este trabajo de integración no fue posible, lo que dio lugar, al nacimiento del ego.
Si se produce un exceso de Agua-Emociones, tendremos que los valores espirituales quedan “dormidos”, prevaleciendo la voz de los instintos. El Poder de la Luz de la que es portador Hesed servirá a los Deseos, promoviendo un estado conocido como Pasión. Podemos decir, que el Fuego interno excede todo control y actuaremos vehementemente. Esta dinámica interna da lugar a situaciones externas en el que las experiencias con el fuego nos llevará a situaciones descontroladas.
Cuando en nuestras vidas, nos encontremos con personas que viven esta situación, deberíamos hablarle de las virtudes de Seheiah, a fin de que comprenda la razón por la que, de manera inconsciente, fabrica situaciones extremas relacionadas con el fuego.

¡Qué la Luz sea contigo!

Si deseas comunicarte con Seheiah, te dejo un enlace donde comparto la Plegaria y Exhorto elaborada, de una manera inspirada, por Kabaleb.

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