domingo, 18 de diciembre de 2016

Ángeles Sanadores: Yeialel (Dios que atiende las generaciones)

58. Yeialel (Dios que atiende las generaciones)

Nombre Sagrado: Yod-Yod-Lamed-Aleph-Lamed.

Yeialel pertenece al Coro de los Arcángeles, Ángeles al servicio del Séfira Hod-Razón-Verdad.
Por su vinculación sefirótica con la Esfera de Hod, donde expresa las  cualidades del Séfira Binah-Ley, extrae la condición que le permite ser portador de la esencia llamada Fortaleza Mental, que nos permite la comprensión de las Leyes Cósmicas.

Las aportaciones del Ángel Yeialel, son las siguientes:

·         Curación de enfermedades, especialmente el "mal de ojo".
·         Combate la tristeza, da consuelo contra las penas.
·         Confunde a los malvados y a los falsos testigos.
·         Aporta soluciones lógicas a los problemas concretos de la vida.
·         Protege contra la cólera y el deseo de acabar con todo

Si Binah, representa la Mente Divina, la que establece las Leyes Cósmicas por la que se ha de regir todo acto creador, Hod, representa la mente humana, la capacidad de comprensión y de razonamiento que nos ha de permitir el entendimiento de dichas Leyes.

Entre Binah y Hod, existe una estrecha relación de parentesco. Podríamos decir, que si le otorgamos a Binah el papel de “padre” de la Columna de la Izquierda del Árbol Cabalístico, la que se encarga de suministrar la información del correcto proceder, podemos otorgar a Hod, pos su posición en dicha Columna, el papel de nieto. De este modo, la línea de parentesco en la Columna de la Izquierda quedaría como sigue: Binah-Ley = Padre; Gueburah-Justicia = Hijo y Hod-Razón = Nieto.

Con todo ello, pretendemos decir, que existe una vinculación generacional entre el Patrón Ley y su aplicación (expansión) por los Hijos de Dios, por la Humanidad. Estamos describiendo una lección importante que debe ser conocida pues, su comprensión ha de permitirnos conocer, el por qué albergamos la creencia de estar separados de nuestro Creador, o lo que es lo mismo, somos desconocedores de que hemos sido creados a su Imagen y Semejanza y, por lo tanto, nuestra mente tiene la capacidad de crear nuestra realidad.

Cuando actuamos a nivel de Hod, lo hacemos permanentemente, nuestra mente se ocupa por analizar, escudriñar, investigar, filtrar, entender, discernir, comprender, el mundo que percibe. De ese trabajo, extraerá conclusiones que le llevará a dar sentido a su existencia. Si ve al observarse ve tan sólo un cuerpo material, se dirá que su identidad dependerá de esa visión, es decir, dirá que es un cuerpo físico, que nace, crece y muere.
Su observación se convertirá en ciencia y, entonces, elaborará leyes según su entendimiento extraído del estudio de lo material y establecerá verdades que instituirá socialmente. Son verdades, fruto de un largo proceso de investigación, por lo que las entenderá como verdades inamovibles. Todo su mundo y el mundo que le rodea, se construirá en base a esas leyes, esas verdades. Habrá edificado un vasto complejo donde las creencias son sagradas.
Pero en esas verdades obtenidas de la observación, las cosas ocurren sin la participación del observador, es decir, no establecemos una relación causa y efecto entre, las anécdotas que nos rodean, las circunstancias que nos ocurren y el observador, es decir, nosotros.

Gracias a la Física Cuántica, se están abriendo nuevas puertas que nos invitan a participar de nuevas creencias, las cuales nos confirman, lo que los ocultistas han sabido siempre, el observador participa en el elemento observado; dicho de otra manera, nuestra mente interviene y participa en los resultados obtenidos.

La relación Binah-Hod, nos lo confirma cabalísticamente. Nuestra mente tiene la capacidad para crear los “argumentos” que viviremos a nivel físico. Nuestros pensamientos moldean la energía y le da una forma u otra, en virtud a la calidad de nuestros sentimientos y emociones. No olvidemos que Hod es hijo de Gueburah, el Centro donde se concentra el potencial emocional, haciendo que sintamos el impulso de los deseos.

Cuando Hod orienta su mirada hacia el mundo material, nos resulta fácil identificarnos con las realidades pasajeras que nos dispensa el plano de las formas físicas. Cuando esto ocurre, nuestra identidad está en manos del ego y nuestra conciencia camina separada de la creencia en la Unidad. Es más, cuando Hod trabaja para el ego, nuestra mente es dual y separatista.

Pero en el caso que estamos estudiando, Hod orienta su mirada hacia Binah, hacia lo superior. Podemos decir que el nieto encuentra en sus ancestros un ejemplo a seguir. Quizás sea esta la razón por la que desde tiempo inmemorial, la figura de los abuelos, se relacionan con la sabiduría y el buen consejo.
Cuando Hod siente la necesidad de reencontrarse con lo superior, nos dará argumentos para que seamos los buscadores de la Verdad Trascendente. Nos veremos impulsados a ser los estudiosos, los investigadores de nuevas vías que establezca la relación de la Mente con la acción creadora. Establece el Programa de Yeialel, que influencia sobre la tristeza y las penas del alma. Esa tristeza es fruto de estar perdido, de no comprender las cosas que nos pasan, de estar desvinculados del proceso creador, de sentirnos solos en la creación. Yeialel, pondrá en nuestras vidas el ardor por conocer el por qué nos ocurren las cosas y, en esa búsqueda, contactaremos con la verdad que nos hará comprender que somos agentes activos en todo cuanto nos ocurre y, lo más importante, que está en nuestras manos poder cambiar esa visión de las cosas.


¿Fortaleza Mental?

Las cualidades curativas de Yeialel están basadas en la esencia llamada Fortaleza Mental. Estamos hablando de una condición de nuestra mente, que de ser utilizado erróneamente, nos llevará a actuar en la esfera del máximo rigor. Si en nuestras creencias se encuentra la semilla del miedo, de la culpa, del castigo, justificaremos en nuestras acciones, el dolor, el odio, el ataque.  Serviremos a leyes injustas y caóticas, cuyos efectos provocarán el rencor y el espíritu de la venganza hacia nosotros. Si actuamos como "asesinos", despertaremos en los demás el deseo de restituir nuestras malas acciones y seremos el foco de sus pensamientos de odio. El mal de ojo no es más que recibir los malos pensamientos de quienes nos quieren mal.

Yeialel, nos cura de ese mal de ojo y lo hace llevándonos a comprender la calidad de nuestros pensamientos. Para que Yeialel actúe en nuestras vidas, es preciso que encuentre en nuestro interior el deseo de restituir el nombre de nuestra familia, el deseo de limpiar todo aquello que no represente los altos valores atesorado por sus ancestros. Pero esta acción, no debe hacerse externamente, llevándonos a actuar como sicarios de un clan familiar, como la familia mafiosa de los “Corleones”. Es en nuestro interior, donde debemos encontrar los argumentos que han de llevarnos a protagonizar un film, un guion, diferente, donde la verdad sea la tierra a conquistar y el amor, nuestra única arma. Entonces, dejaremos de ser víctimas del “mal de ojos” y, si alguna energía fuese dirigida hacia nuestra persona, al no encontrar en nosotros los vacíos internos para recibirla, nos resbalará.

¡Qué la Luz sea contigo!

Si deseas comunicarte con Yeialel, te dejo un enlace donde comparto la Plegaria y Exhorto elaborada, de una manera inspirada, por Kabaleb.


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