EL NIVEL EVOLUTIVO
Para
saber exactamente cuántos de esos encuentros han tenido lugar, daremos a cada
aspecto una puntuación, de 1 a
17. A
los planetas que no forman aspecto les daremos el correspondiente al anterior o
al próximo, según estén más cerca de uno o de otro. Estableceremos así la
puntuación siguiente:
ASPECTOS
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IDA
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RETORNO
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Conjunción
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1 Punto
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17 Puntos
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Semisextil
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2 Puntos
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16 Puntos
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Semicuadratura
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3 Puntos
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15 Puntos
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Sextil
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4 Puntos
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14 Puntos
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Cuadratura
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5 Puntos
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13 Puntos
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Trígono
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6 Puntos
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12 Puntos
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Sesquicuadratura
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7 Puntos
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11 Puntos
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Quincuncio
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8 Puntos
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10 Puntos
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Oposición
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9 Puntos
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Tenemos,
pues, ya fijado el nivel espiritual en que se mueve el individuo. Ahora se
trata de ver el género de trabajos que se dispone a realizar el alma en la
presente encarnación.
Los
aspectos nos indican los senderos en los que se trabaja y la posición de los
planetas en el Árbol Cabalístico, nos indicará el nivel de energía dinámica de
que dispone el individuo para llevar a cabo su tarea.
La
regencia sefirótica sobre los signos es la siguiente:
- Binah: Capricornio y Acuario.
- Hesed: Sagitario y Piscis.
- Gueburah: Aries y Escorpio.
- Tiphereth: Leo.
- Netzah: Tauro y Libra.
- Hod: Géminis y Virgo.
- Yesod: Cáncer

La
posición de los planetas alrededor de los Séfiras en el Árbol, nos da de por sí
una indicación general sobre la naturaleza de las experiencias que la persona
deberá vivir. Si la mayoría de los planetas se concentran en Séfiras de la
columna de la derecha, ello indicará, en términos generales, que la persona
tiene disposiciones para la felicidad, que su carácter es alegre, bonachón y
que aprenderá las cosas por vía de inspiración. A pesar del karma que deba
liquidar, lo cual veremos en los aspectos formados por los planetas, una fuerte
ocupación planetaria de la columna de la derecha constituye una garantía de que
la persona saldrá bien librada de todas las batallas, porque sus fuerzas
interiores la orientarán hacia situaciones favorables a la expresión de su
talento y de sus virtudes. Si los senderos que arrancan o conducen a estos
Séfiras de la derecha van hacia abajo, ello ha de ser el anuncio de felices
realizaciones materiales; si van hacia arriba: fácil progreso espiritual.
En
cambio, si la mayoría de los planetas se encuentra concentrada alrededor de los
Séfiras de la columna de la izquierda, ello nos indicará que el individuo no ha
sabido, en su momento, aprender las lecciones a través de la meditación, la
reflexión, la inspiración; en una palabra, no las ha aprendido por las buenas y
se ha hecho ineludible que las aprenda por las malas. En el mejor de los casos,
una columna de la izquierda muy poblada de planetas indica que el individuo
obtendrá resultados materiales o espirituales a través de un trabajo y de un
esfuerzo considerable, que todo tendrá que conquistarlo por la fuerza de su
trabajo y dedicación. Si los planetas inscritos en la izquierda forman malos
aspectos entre sí, ello indicará que la persona necesita situaciones dramáticas
o trágicas para comprender algo que ha sido imposible hacerle asimilar de otro
modo. El individuo ha venido al mundo para realizar la experiencia del Mal y
ese Mal, o bien lo vivirá en su propia piel, siendo la víctima de los demás, en
el caso de que sus planetas estén situados en la parte Oeste de su horóscopo,
punto señalado por su Casa VII, o bien será él, quien infunda a los demás ese Mal,
si los planetas se encuentran al Este de su horóscopo, en tomo a su Casa I o
Ascendente.
Al
formular el juicio tendremos en cuenta si los malos aspectos se forman en el
sendero de ida o en el de retorno, los primeros significando, el mal que
causamos y los segundos el mal que recibimos al incorporar en nosotros el
efecto de la causa puesta en circulación.
Una
columna de la izquierda muy cargada anunciará una propensión a la enfermedad,
de huesos, con Binah cargado; de músculos y fuerza motriz, con Gueburah cargado
(golpes, heridas, ataques, accidentes, todo lo propio de las guerras);
enfermedades mentales y nerviosas con Hod cargado.
En último
análisis, la enfermedad es siempre una falta de luz, una disminución de la
frecuencia vibratoria o una alteración, pasajera o instituida, de esta
vibración. Siendo la columna de la izquierda, la de la oscuridad, es natural
que esas tinieblas repercutan en la salud de la persona. El antídoto de esta
situación reside en estimular en lo posible los centros de la derecha, cuando
entran en fase activa.
Los
planetas en la columna central indican, en Tiphereth, que una fuerza
determinada mueve los resortes de la conciencia, inclinando la voluntad de una
manera imperativa. Si el planeta ocupante proyecta su fuerza hacia abajo,
obligará la voluntad a proyectarse en realizaciones de orden material. Si la
orienta hacia arriba, la impulsará a realizaciones espirituales.
Los
planetas en Yesod ocuparán el centro productor de imágenes y obligarán al
individuo a vivir situaciones dramáticas, si son los de la izquierda, o
situaciones felices si son los de la derecha.
Acabamos
de contemplar el árbol en la perspectiva de derecha e izquierda, en lo que a
ocupación planetaria se refiere. Veámoslo ahora en el sentido de arriba-abajo.
Kether-Hochmah-Binah
constituyen el mundo cabalístico de las emanaciones, de modo que los planetas
situados alrededor de Binah actuarán de algún modo en ese mundo y a ese título
serán semillas, Yod, portadores de futuro lejano.
Hesed-Gueburah-Tiphereth
constituyen el mundo cabalístico de creaciones y los planetas situados en esos
Séfiras ejercerán de algún modo funciones interiorizadoras, funciones He, y
serán portadores de un futuro ya más inmediato.
Netzah-Hod-Yesod
constituyen el mundo cabalístico de formación y los planetas situados en esos
Séfiras ejercerán de algún modo funciones exteriorizadoras, funciones Vav y
serán portadores de presente.
Malkuth
representa el mundo de acción y se identifica con las Casas Terrestres cuyo motor
es el Ascendente. Los planetas situados en las puntas de las Casas serán
portadores de dinámica activa y cambio.

















