jueves, 22 de abril de 2021

Astrología Cabalística: "Nivel Evolutivo - Ejemplo Práctico"

Pongamos un ejemplo que nos ayude a comprender mejor la teoría expuesta con relación al Nivel Evolutivo.

Para ello, utilizaremos los datos de un natalicio ficticio, con los siguientes datos.

·         Fecha nacimiento: 4 de septiembre de 1963.

·         Hora: 07:30 horas A.M.

·         Lugar: Almería (España).

Con estos datos, levantaremos la carta astral, y buscaremos los aspectos, es decir, la distancia que relaciona los planetas entre sí, asignándole una puntuación, dependiendo si el aspecto es de Ida o de Retorno. Veámoslo:

Relación
Aspecto
Puntos
Urano-Saturno:
Oposición
9
Urano-Júpiter:
Quincuncio Ida
8
Urano-Marte:
Semicuadratura Ida
3
Urano-Sol:
Conjunción Ida
1
Urano-Venus:
Conjunción Ida
1
Urano-Mercurio:
Semisextil Ida
2
Urano-Luna:
Oposición
9
Urano-Ascendente:
Conjunción Ida
1


34

Aunque Urano y Saturno, no se encuentran formando una Oposición, la distancia entre ambos, es la más cercana a dicho aspecto, por lo que le asignamos dicha relación y la puntuación correspondiente. Siguiendo esta práctica, la aplicamos al resto de las relaciones planetarias, teniendo en cuenta, la tabla de relaciones que establecimos cuando abordamos el estudio del Nivel Evolutivo.

Continuamos con los aspectos correspondientes a Saturno:

Relación
Aspecto
Puntos
Saturno-Júpiter:
Sextil Ida
4
Saturno -Marte:
Trígono Retorno
12
Saturno -Sol:
Quincuncio Retorno
10
Saturno -Venus:
Quincuncio Retorno
10
Saturno -Mercurio:
Sesquicuadratura Retorno
11
Saturno -Luna:
Semisextil Ida
2
Saturno -Ascendente:
Quincuncio Retorno
10


59

A continuación, lo hacemos con Júpiter:

Relación
Aspecto
Puntos
Júpiter-Marte:
Oposicion
9
Júpiter-Sol:
Quincuncio Ida
8
Júpiter-Venus:
Quincuncio Ida
8
Júpiter-Mercurio:
Oposicion
9
Júpiter-Luna:
Semicuadratura Retorno
15
Júpiter-Ascendente:
Quincuncio Ida
8


57

Seguimos con Martes:

Relación
Aspecto
Puntos
Marte-Sol:
Semicuadratura Retorno
15
Marte-Venus:
Semicuadratura Retorno
15
Marte-Mercurio:
Semisextil Retorno
16
Marte-Luna:
Quincuncio Ida
8
Marte-Ascendente:
Semisextil Retorno
16


70

Con el Sol:

Relación
Aspecto
Puntos
Sol-Luna:
Oposición
9
Sol-Ascendente:
Conjunción Ida
1


10

 Con Venus:

Relación
Aspecto
Puntos
Venus-Luna:
Oposición
9
Venus-Ascendente:
Conjunción Ida
1


10

Con Mercurio:

Relación
Aspecto
Puntos
Mercurio-Luna:
Quincuncio Ida
8
Mercurio-Ascendente:
Conjunción Retorno
17


25

Y Por último con la Luna:

Relación
Aspecto
Puntos
Luna-Ascendente:
oposición
9

Si hacemos el sumatorio de todos los resultados obtenidos, obtendremos la puntuación final, la cual nos aportará información sobre el recorrido que hemos realizado, desde el punto de vista evolutivo, y sobre el recorrido que aún nos queda por realizar.

El máximo total que podemos obtener, son 561 puntos. En el ejemplo que estamos analizando, se obtiene un total de 274 puntos. A pesar de que se ha obtenido un valor considerable, le restan 287 puntos para alcanzar la meta más óptima. 

Pasemos a analizar otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de hacer una valoración del nivel evolutivo del nativo, me estoy refiriendo a la orientación de los senderos en el Árbol Cabalístico y a la posición de los Planetas en los Séfiras.

De la dirección de los Senderos observamos que el Séfira Binah está bloqueado, impidiendo que la circulación de la energía entre los diferentes centros de consciencia fluya con libertad.

Tener Binah bloqueado nos lleva a reflexionar sobre los asuntos regidos por este Centro, que como hemos tenido ocasión de explicar a lo largo de anteriores publicaciones, se especializa en la toma de conciencia de la Ley y el Orden. El Rigor, aparece como la asignatura a tener en cuenta. Cuando decidimos bloquear este centro, podemos esperar que la persona experimente dificultad para expresar con orden los asuntos donde se sitúen los signos regidos por él, estos son, Capricornio y Acuario. En el caso que nos ocupa, Capricornio se sitúa en Casa V y Acuario en Casa VI, indicándonos que el sector de los hijos y del servicio obligatorio se encuentra influenciado por las características del bloqueo.

Podemos esperar que el karma se centre en estos asuntos, por  lo que la experiencia con los temas expuestos, se vivirán con un excesivo rigor.  

Por otro lado, encontramos a Saturno situado en el signo de Acuario y en el sector V, por lo que los matices anteriormente mencionados se agudizarán, ya que el regente del Séfira Binah y de ambos signos, Capricornio y Acuario, se encuentra en dicho Séfira. Una lección ineludible le aguarda a este nativo, que le llevará a tomar conciencia de uso correcto de la fuerza vital. La educación de los hijos, como expresión de sus propios valores internos, ha de llevarle a sopesar el trascendente trabajo de la Creación.
Nueve senderos se orientan en sentido de Ida y diez lo hacen en sentido de retorno, por lo que se evidencia equilibrio en lo relativo a su vinculación con los aspectos materiales y espirituales de la vida.

Por otro lado, la posición de los planetas en los Séfiras, nos ayudará a conocer que centros de conciencia tendrá más activo en la presente encarnación. En este caso, observamos que el Centro Hod, se encuentra muy activo con la presencia del Ascendente, Urano, Sol, Venus, Plutón y el Medio Cielo. Todo parece indicar, que esta persona tendrá una clara predisposición a utilizar los atributos de Hod-Mercurio, es decir, los valores del pensamiento. Analizará, juzgará, escudriñará la materia con el fin de encontrar el sentido de la vida.

La columna de la izquierda está orientada hacia el retorno, lo que nos indica que ha trabajado en vidas anteriores en los temas relacionados con la ley y el orden, pero el bloqueo en Binah, nos hace pensar que en cierto momento de su existencia, no fue capaz de superar el peso riguroso de la Ley, y decidió “no crear” por temor.

En esta vida, el Amor que se da cita en el signo de Acuario, debe ofrecerle la oportunidad de ir más allá, y hacer frente, de manera consciente, a la experiencia de “crear”.

miércoles, 21 de abril de 2021

Astrología Cabalística: "El Nivel Evolutivo (II)"

EL NIVEL EVOLUTIVO


Para saber exactamente cuántos de esos encuentros han tenido lugar, daremos a cada aspecto una puntuación, de 1 a 17. A los planetas que no forman aspecto les daremos el correspondiente al anterior o al próximo, según estén más cerca de uno o de otro. Estableceremos así la puntuación siguiente:  


ASPECTOS
IDA
RETORNO
Conjunción
1 Punto
17 Puntos
Semisextil
2 Puntos
16 Puntos
Semicuadratura
3 Puntos
15 Puntos
Sextil
4 Puntos
14 Puntos
Cuadratura
5 Puntos
13 Puntos
Trígono
6 Puntos
12 Puntos
Sesquicuadratura
7 Puntos
11 Puntos
Quincuncio
8 Puntos
10 Puntos
Oposición
9 Puntos


  

Tenemos, pues, ya fijado el nivel espiritual en que se mueve el individuo. Ahora se trata de ver el género de trabajos que se dispone a realizar el alma en la presente encarnación. 
Los aspectos nos indican los senderos en los que se trabaja y la posición de los planetas en el Árbol Cabalístico, nos indicará el nivel de energía dinámica de que dispone el individuo para llevar a cabo su tarea. 

La regencia sefirótica sobre los signos es la siguiente: 
  • Binah: Capricornio y Acuario.
  • Hesed: Sagitario y Piscis.
  • Gueburah: Aries y Escorpio.
  • Tiphereth: Leo.
  • Netzah: Tauro y Libra.
  • Hod: Géminis y Virgo.
  • Yesod: Cáncer 
La posición de los planetas alrededor de los Séfiras en el Árbol, nos da de por sí una indicación general sobre la naturaleza de las experiencias que la persona deberá vivir. Si la mayoría de los planetas se concentran en Séfiras de la columna de la derecha, ello indicará, en términos generales, que la persona tiene disposiciones para la felicidad, que su carácter es alegre, bonachón y que aprenderá las cosas por vía de inspiración. A pesar del karma que deba liquidar, lo cual veremos en los aspectos formados por los planetas, una fuerte ocupación planetaria de la columna de la derecha constituye una garantía de que la persona saldrá bien librada de todas las batallas, porque sus fuerzas interiores la orientarán hacia situaciones favorables a la expresión de su talento y de sus virtudes. Si los senderos que arrancan o conducen a estos Séfiras de la derecha van hacia abajo, ello ha de ser el anuncio de felices realizaciones materiales; si van hacia arriba: fácil progreso espiritual.

En cambio, si la mayoría de los planetas se encuentra concentrada alrededor de los Séfiras de la columna de la izquierda, ello nos indicará que el individuo no ha sabido, en su momento, aprender las lecciones a través de la meditación, la reflexión, la inspiración; en una palabra, no las ha aprendido por las buenas y se ha hecho ineludible que las aprenda por las malas. En el mejor de los casos, una columna de la izquierda muy poblada de planetas indica que el individuo obtendrá resultados materiales o espirituales a través de un trabajo y de un esfuerzo considerable, que todo tendrá que conquistarlo por la fuerza de su trabajo y dedicación. Si los planetas inscritos en la izquierda forman malos aspectos entre sí, ello indicará que la persona necesita situaciones dramáticas o trágicas para comprender algo que ha sido imposible hacerle asimilar de otro modo. El individuo ha venido al mundo para realizar la experiencia del Mal y ese Mal, o bien lo vivirá en su propia piel, siendo la víctima de los demás, en el caso de que sus planetas estén situados en la parte Oeste de su horóscopo, punto señalado por su Casa VII, o bien será él, quien infunda a los demás ese Mal, si los planetas se encuentran al Este de su horóscopo, en tomo a su Casa I o Ascendente.

Al formular el juicio tendremos en cuenta si los malos aspectos se forman en el sendero de ida o en el de retorno, los primeros significando, el mal que causamos y los segundos el mal que recibimos al incorporar en nosotros el efecto de la causa puesta en circulación.

Una columna de la izquierda muy cargada anunciará una propensión a la enfermedad, de huesos, con Binah cargado; de músculos y fuerza motriz, con Gueburah cargado (golpes, heridas, ataques, accidentes, todo lo propio de las guerras); enfermedades mentales y nerviosas con Hod cargado.

En último análisis, la enfermedad es siempre una falta de luz, una disminución de la frecuencia vibratoria o una alteración, pasajera o instituida, de esta vibración. Siendo la columna de la izquierda, la de la oscuridad, es natural que esas tinieblas repercutan en la salud de la persona. El antídoto de esta situación reside en estimular en lo posible los centros de la derecha, cuando entran en fase activa.

Los planetas en la columna central indican, en Tiphereth, que una fuerza determinada mueve los resortes de la conciencia, inclinando la voluntad de una manera imperativa. Si el planeta ocupante proyecta su fuerza hacia abajo, obligará la voluntad a proyectarse en realizaciones de orden material. Si la orienta hacia arriba, la impulsará a realizaciones espirituales.
Los planetas en Yesod ocuparán el centro productor de imágenes y obligarán al individuo a vivir situaciones dramáticas, si son los de la izquierda, o situaciones felices si son los de la derecha.

Acabamos de contemplar el árbol en la perspectiva de derecha e izquierda, en lo que a ocupación planetaria se refiere. Veámoslo ahora en el sentido de arriba-abajo.
Kether-Hochmah-Binah constituyen el mundo cabalístico de las emanaciones, de modo que los planetas situados alrededor de Binah actuarán de algún modo en ese mundo y a ese título serán semillas, Yod, portadores de futuro lejano.  
Hesed-Gueburah-Tiphereth constituyen el mundo cabalístico de creaciones y los planetas situados en esos Séfiras ejercerán de algún modo funciones interiorizadoras, funciones He, y serán portadores de un futuro ya más inmediato. 
Netzah-Hod-Yesod constituyen el mundo cabalístico de formación y los planetas situados en esos Séfiras ejercerán de algún modo funciones exteriorizadoras, funciones Vav y serán portadores de presente.

Malkuth representa el mundo de acción y se identifica con las Casas Terrestres cuyo motor es el Ascendente. Los planetas situados en las puntas de las Casas serán portadores de dinámica activa y cambio.

martes, 20 de abril de 2021

Astrología Cabalística: "El Nivel Evolutivo (I)"

EL NIVEL EVOLUTIVO


Los aspectos que forman los planetas en un tema natal no son debidos a una casualidad, sino que marcan el itinerario que el alma ha recorrido a la largo de sus encarnaciones y gracias a ello, podemos intuir el camino que le falta por recorrer. Si dos planetas se encuentran en trígono en el sendero de ida, ello significará que su relación comenzó con el encuentro protagonizado en la conjunción de ida, donde los planetas conciliaron el pacto de realizar una experiencia en común, dando vista a un nuevo propósito.

Posteriormente se encontraron en semisextil y en aquel momento el alma humana formuló un propósito vago, impreciso, caracterizado por una emanación de energías, propósito relacionado con la personalidad de los dos planetas en aspecto.
Luego, esos dos planetas se habrán encontrado en semicuadratura, aspecto en analogía con Saturno, y en esa relación el propósito inicial perderá parte de su espiritualidad-luz para que en su día pueda encajar en el mundo físico en el que ha de implantarse. La semicuadratura representará, pues, el mal necesario para que un propósito espiritual pueda realizarse a un nivel inferior .
De nuevo esos dos planetas se habrán encontrado en sextil, aspecto en analogía con Júpiter, y entonces los deseos del individuo habrán interiorizado la idea primordial dándole toda la magnificencia propia de ese pletórico mundo de los deseos. Aquel propósito inicial se convertirá entonces en una apetencia irrenunciable, en algo que ha de realizarse imperativamente, transgrediendo, si es preciso, las leyes universales instituidas por Saturno-Binah.

Se habrán encontrado en la siguiente etapa, en cuadratura, aspecto en analogía con Marte, y entonces los deseos, que se expresaban positivamente en el sextil, se expresarán negativamente en la cuadratura, viviendo los efectos que unos deseos disparados en todas direcciones hayan podido producir en el mundo y en las gentes. En el aspecto positivo, la cuadratura significará un duro trabajo de acondicionamiento, pero en el aspecto negativo, significará el intento violento de amoldar la realidad material al propósito, haciendo que el individuo sea capaz de violentar y de cometer todos los atropellos por intentarlo.

Será después de todas esas singladuras que se producirá el trígono, en analogía con Venus, que significará el comienzo de una realización material armónica, después de que el propósito haya crecido en las ramas superiores del Árbol de la Ciencia del Bien y el Mal. Para que ese propósito llegue a su término, deberá pasar aún por el examen crítico de la sesquicuadratura, en analogía con Mercurio, y por la formación de la imagen interior del quincuncio, en analogía con la Luna, para alcanzar la oposición en analogía con Malkuth-Tierra.

Llegados a este punto, el individuo ha aprendido todo lo que la acción conjunta de dos planetas puede aportarle en el orden de realizaciones materiales; conoce el bien y el mal que esas fuerzas pueden producir y comienza entonces el sendero de retorno, en el curso del cual serán incorporados al individuo los efectos de su acción creadora en el mundo material, a fin de llevar a su conciencia los conocimientos necesarios para hacer de él un creador .

Ya con lo dicho, estamos en condiciones de responder a la pregunta que tantos estudiantes se formulan: ¿En qué punto nos encontramos en el camino?

En el capítulo dedicado a los Aspectos Planetarios, hemos visto el modo de averiguar cuando un aspecto-sendero es de ida o de retorno. Si esta información la trasladamos al Árbol Cabalístico, tendremos un mapa significativo de nuestra evolución actual. Los senderos de Ida, se dibujan con una flecha hacia abajo (podemos utilizar un color determinado para diferenciarlo de los de retorno), y los senderos de Retorno se dibujan con una flecha hacia arriba.

En el árbol hay 22 senderos, pero tres de ellos son impracticables: los que conducen a Kether. Estos senderos nos indican la circulación de las energías cósmicas en nuestro microcosmos particular, constituido por los cuerpos físico, de deseos y del pensamiento que poseemos. Pero los cabalistas dicen que los senderos no son 22 sino 32 y en el "Sepher Yetzirah" se especifican los trabajos a realizar en cada uno de esos 32 senderos. Esos diez senderos suplementarios están constituidos por los Séfiras en sí. Es decir, cada Séfira-Planeta representa en sí mismo un sendero y comporta un trabajo específico a realizar. ¿Cómo se puede medir el trabajo realizado sobre cada Séfira?

Se puede medir a través de lo que nosotros llamamos sub-senderos, o sea, por la relación de cada planeta con todos los demás, aparte las relaciones inscritas en el árbol.

Por ejemplo, la relación entre Urano y Venus, Urano y Marte, Urano y Mercurio, etc. Los senderos que no aparecen en el árbol y que constituyen la relación de cada planeta con todos los demás son los que podemos llamar sub-senderos. Así, de Urano a Malkuth tenemos 36 senderos y subsenderos y de Malkuth a Urano otros 36. Será preciso, pues, que veamos cuál es la tonalidad de cada Planeta-Séfira para saber si su orientación es declaradamente material o si se encuentra altamente espiritualizado.

Concluiremos con todo lo dicho que si un sendero, el que va de Venus a Júpiter, por ejemplo, es de retorno, los trabajos se verán muy dificultados o paralizados totalmente si los sub-senderos que parten de Venus o de Júpiter son casi todos de ida.

Para saber en qué punto de su evolución se encuentra un individuo será preciso contar el número de aspectos ya formados por un planeta y el número de aspectos que quedan por formar. En el sendero de ida los planetas forman nueve aspectos, incluida la conjunción, y en el sendero de retorno 8, incluida la nueva conjunción. Debemos excluir de esa cuenta los aspectos formados por el Sol, Venus y Mercurio entre sí, puesto que Mercurio no se encuentra jamás a más de 30 grados del Sol y Venus no llega nunca más allá del sextil. Son planetas que siguen el cortejo solar como ejecutores de la voluntad del Ego. Tendremos así que en su itinerario de ida y retorno efectúan:

  • Urano-Satumo: 17 encuentros
  • Urano-Júpiter: 17 encuentros
  • Urano-Marte: 17 encuentros
  • Urano-Sol: 17 encuentros
  • Urano-Venus: 17 encuentros
  • Urano-Mercurio: 17 encuentros
  • Urano-Luna: 17 encuentros
  • Urano-Ascendente: 17 encuentros
  • Satumo-Júpiter: 17 encuentros
  • Satumo-Marte: 17 encuentros
  • Satumo-Sol: 17 encuentros
  • Satumo-Venus: 17 encuentros
  • Satumo-Mercurio: 17 encuentros
  • Satumo-Luna: 17 encuentros
  • Satumo-Ascendente: 17 encuentros
  • Júpiter-Marte: 17 encuentros
  • Júpiter-Sol: 17 encuentros
  • Júpiter-Venus: 17 encuentros
  • Júpiter-Mercurio: 17 encuentros
  • Júpiter-Luna: 17 encuentros
  • Júpiter-Ascendente: 17 encuentros
  • Marte-Sol: 17 encuentros
  • Marte-Venus: 17 encuentros
  • Marte-Mercurio: 17 encuentros
  • Marte-Luna: 17 encuentros
  • Marte-Ascendente: 17 encuentros
  • Sol-Luna: 17 encuentros
  • Sol-Ascendente: 17 encuentros
  • Venus-Luna: 17 encuentros
  • Venus-Ascendente: 17 encuentros
  • Mercurio-Luna: 17 encuentros
  • Mercurio-Ascendente: 17 encuentros
  • Luna-Ascendente: 17 encuentros
...continuará

lunes, 19 de abril de 2021

Astrología Cabalística: "Los Aspectos Planetarios - 2ª parte"


El Sextil se produce a los 60 grados. Es un aspecto favorable, mayor. Se movilizan fuerzas emotivas. Supone un compromiso firme sobre algo que ha de resultar positivo. Un deseo quizás vehemente. En el Sextil de Retorno ese deseo se hará carne, se positivará. En el sendero de Ida, diremos que existe una feliz disposición entre los deseos de la persona y el contexto social en que se mueve. Aún no se encuentra en condiciones de materializar aquello que desea.

El Sextil de Retorno, sus deseos de materialización sobre algo ya estructurado. El primer Sextil es pues la gestación y el segundo de perfección. Está vinculado con el Séfira Hesed.

La Cuadratura, es la separación de 90 grados. El individuo dispone de mucha energía que la normalmente necesaria para realizar un acto. Esto le lleva a descarrilar, impulsando al individuo a actuar fuera de su norma y dándole la capacidad de realizar actos desmesurados. Resultará forzosamente perturbadora. Actúa sobre la naturaleza emocional, y ha de impulsar hacia una conducta emotiva desordenada.

La respuesta negativa a este impulso es la inmoralidad: dispersión sexual, la traición, el robo, el crimen, el atropello, etc.

La respuesta positiva, llevará a realizar algo fuera de lo ordinario, ser un héroe en un dominio determinado.

Una carta astral que no contenga cuadraturas u oposiciones indica que aquella persona no está programada para lo desmesurado.

Nos anuncia la incompatibilidad entre lo que quiere y lo que es posible obtener del medioambiente que lo cobija.

La Cuadratura de Retorno nos impele a la realización de un objetivo espiritual; nos impulsa a desprendernos de nuestra carga material para conquistar la sabiduría que el envoltorio físico encierra. Seremos las víctimas de ese violento empeño y sentiremos la sensación de que nos arrancan a jirones la piel al infundirnos la conciencia de nuestras acciones pasadas.

La Cuadratura de Ida es portadora de Karma, la de Retorno es liberadora.

Está sefiróticamente relacionado con Gueburah.

El Trígono se produce cuando se encuentran a una distancia de 120 grados. Supone que anteriormente se han encontrado ya en Semisextil, en Semicuadratura, en Sextil, en Cuadratura y que después de haber superado las tendencias destructivas producidas por este último aspecto, la suprema armonía renace de nuevo.

Con él viene la felicidad y el triunfo. Supone una facultad duramente conquistada y ha de indicarnos las aptitudes adquiridas en anteriores vidas.

Es generado por el Séfira Netzah, corresponde al Mundo de Formación y a la 4ª región Etérica. En la Ida, se produce una feliz coincidencia entre el Programa del Yo Espiritual y las intenciones de nuestra personalidad mundana. Derramaremos sobre el mundo nuestro amor.

En el Retorno, nos llevamos el amor del mundo; todo el afecto, ternura, el agradecimiento. Este amor se manifiesta como suerte, circunstancias felices, descubrimiento de aptitudes ignoradas, encuentros con personas que nos ayudan. Karma favorable.

La Sesquicuadratura se forma a la separación de 135 grados. Los planetas ya han aprendido a combinar sus vibraciones y el impulso que recibimos podemos perfectamente digerirlo sin causar en el exterior estragos. Corresponde al Mundo Cabalístico de Formación y su regente es Hod. Será un aspecto eminentemente filosófico.

En la Sesquicuadratura de Ida se encuentra en analogía con Géminis. Todo son teorías aplastantes por su lógica, pero no confrontadas con la realidad. La Sesquicuadratura de Retorno está en analogía con Virgo, por lo que es conocedor de las leyes del universo.

En la Ida el individuo se orientará hacia el conocimiento del mundo material: sabio convencional. En el Retorno, diremos que la búsqueda del individuo se orienta hacia los mundos espirituales: adepto de la verdad.

El Quincuncio, corresponde a una separación de 150 grados. Se trabaja sobre el Eter de Vida. Pronunciamos un veredicto inapelable, viviremos en nuestra realidad física los valores que representa esta imagen. Los malos aspectos sobre este punto pueden alterar profundamente la naturaleza de la imagen propuesta por nuestra voluntad.

En la Ida ha de ser portador de fecundidad física: descendencia, realizaciones materiales de acuerdo con los planetas.

En el Retorno, las producciones serán espirituales.

Su vinculación sefirótica es Yesod.

La Oposición se produce cuando dos planetas están separados por 180 grados. Está regido por Malkuth. Supone la objetivación definitiva de algo, la cristalización de una ambición desarrollada. Es el resultado práctico y final.

domingo, 18 de abril de 2021

Astrología Cabalística: "Los Aspectos Planetarios - 1ª parte"

LOS ASPECTOS


Los planetas, que cabalísticamente ejercen funciones VAV, el activo, son los encargados de mezclar las Esencias Zodiacales, para que en esa agitación pueda surgir igualmente nuestro mundo.

Algunos de esos productos mezclados se complementan y nos dan la sensación de bienestar, otros, se repelen y nos impulsan a luchar contra el opuesto.

Estas mezclas se producen cuando dos o más planetas activan un punto determinado de nuestro espacio físico, emotivo o mental. La relación entre dos planetas se conoce con el nombre de Aspecto.

Pueden ser de dos clases, armónicos o inarmónicos. La relación es armoniosa, cuando sus vibraciones se interpenetran positivamente, dando lugar a un impulso adecuado. Un buen aspecto, es una garantía de progreso en el dominio en que el aspecto se produce.

Un aspecto inarmónicos, pone a disposición de la voluntad una cantidad excesiva de energía difícil de canalizar a través de la conducta humana. Da lugar a un acto desmesurado, desorbitado. Integra energías que no pueden convivir en un mismo molde. Los malos aspectos producen actitudes incoherentes, anormales, asociales, perjudiciales, generan situaciones kármicas.

El Zodíaco tiene 360 grados, la mitad supone 180 grados y ése es el punto máximo de separación en que pueden encontrarse dos planetas. Cuando dos planetas están separados por 180 grados, se dice que están en Oposición. Los malos aspectos derivan de la Oposición, de manera que si dos planetas están separados por la mitad o el cuarto de 180 grados, diremos que el aspecto que forman es malo (utilizamos este término dado que es el que habitualmente se utiliza en la jerga astrológica convencional, en verdad, desde el punto de vista de la cábala, no existen malos o buenos aspectos, ya que ambos trabajan para el crecimiento de la conciencia). Dos planetas formarán malos aspectos si entre ellos existe una separación de: 

45 grados:
Semicuadratura.
135 grados:
Sesquicuadratura.
90 grados:
Cuadratura.
180 grados:
Oposición.

Los buenos aspectos o armónicos derivan de la división del Zodíaco en tercios. Así, los buenos aspectos se formarán cuando entre los planetas exista la siguiente separación: 

30 grados:
Semisextil.
120 grados:
Trígono.
60 grados:
Sextil.
150 grados:
Quincuncio.

Existe otro aspecto, la Conjunción que es la superposición de dos planetas en un mismo punto del zodíaco. Será favorable si los planetas son armoniosos entre sí y desfavorables si son inarmónicos. 

En la Cábala, la relación entre dos planetas recibe el nombre de Sendero. Cada planeta es portador de una enseñanza. Representan valores que sólo tienen un significado si mutuamente se accionan y su relación en el horóscopo nos dirá si la acción mutua del uno sobre el otro ha sido larga o corta, si son viejos conocidos o la relación entre ellos es reciente. En la relación entre dos planetas consideraremos pues un sendero de Ida y un sendero de Retorno.

Los senderos de Ida son los que conducen involutivamente al mundo material. Los senderos de Retorno son los de evolución a los mundos espirituales. Teniendo en cuenta que la posición de los planetas en el Arbol Cabalístico, de arriba hacia abajo es de: Urano, Saturno, Júpiter, Marte, Sol, Venus, Mercurio, Luna y Ascendente, si el situado más abajo va hacia uno situado más arriba, será sendero de Retorno. ¿Cómo sabremos cuál planeta va a cuál otro?.

Dos planetas pueden estar separados como máximo por 180 grados, de modo que tomaremos un planeta cualquiera y a partir de su posición contaremos el número de grados que lo separa del otro. Si el número es inferior a 180 grados, diremos que este planeta va al otro. Si es superior, será el otro el que va a éste.

Cuando dos planetas se encuentran en los extremos de un Sendero, ello indicará que ha existido anteriormente un largo proceso de familiarización entre sus respectivas vibraciones, son viejos conocidos. Los malos aspectos, serán menos malos cuando se produzcan en el itinerario de retorno. Se trata de tensiones entre conocidos.

La diferencia entre el sendero/aspecto de ida y de retorno, es que en el primero, somos los generadores de la acción, es decir, estamos aprendiendo a utilizar las energías que ponen a nuestra disposición los signos donde se encuentran los planetas, y lo estamos haciendo de acuerdo a las herramientas que pone en nuestras manos los planetas. En cambio en el retorno, seremos los receptores de las energías, es decir, cosecharemos lo que hemos sembrado. En la Ida seremos los agentes activos del karma y en el retorno, los agentes pasivos del mismo.

El punto de arranque de la relación entre planetas es la Conjunción. Se considera un aspecto de Conjunción, cuando los planetas están separados por menos de 6 grados. En el caso del Sol y de la Luna, se admite una separación de 10 grados.

Con la Conjunción estamos iniciado un trabajo determinado. Se planta una nueva semilla que ha de dar su fruto en el futuro. Es el momento Yod. Si la Conjunción es de Ida, se trata de un potencial latente. Si es de Retorno, el nativo está en posición de una gran sabiduría que lo capacita para dar elevadas respuestas ante la vida. En este caso se cierra un ciclo de experiencia.

Este aspecto está en relación sefirótica con Kether.

El Semisextil se produce cuando existe una separación entre los planetas de 30 grados. Se trata de un aspecto llamado menor. Está vinculado con el Séfira Hochmah.

En la relación de Ida, se trata de un primer encuentro entre dos fuerzas que aún no se conocen. Es un encuentro armonioso donde la providencia de Hochmah-Amor aparecerá para poner al individuo en relación con la experiencia que ha de permitir iniciar el nuevo aprendizaje. En esta relación no cabe esperar resultados favorables de inmediato. Agrupa signos cuyo Elemento no se complementan, aunque esto no significa que no estén llamados a complementarse. Está trabajando para un objetivo lejano, conciliando fuerzas que aún no pueden ser domesticadas, pero que un día lo serán. Anuncia predisposición favorable hacia algo.

En el Retorno supone un último toque favorable tras una larga jornada en la que fuerzas incompatibles entre sí han aprendido a servirse.

La Semicuadratura se produce a los 45 grados de separación. Se trata del primer mal aspecto. La Semicuadratura puede ser portadora de catastróficos efectos. No tiene efectos inmediatos, ya que se trata de la gestación del mal, de una causa. No se presenta realmente a la conciencia como un mal. Puede valer un encuentro desafortunado, pero que de momento nada permite prever que lo sea. "Casualmente", propulsará al individuo hacia una actuación en desacuerdo con las leyes naturales. Puede tratarse de una inclinación emotiva aparentemente inocente o de un pensamiento que ha de conducir a un acto desmesurado. Es aconsejable que no haga nada sin haberlo meditado profundamente y sin prever el futuro que pueda tener aquella relación, aquel pensamiento y sentimiento.

La Semicuadratura de Retorno no será tan maligna. Ese mal aparece ya elaborado, con nombres y apellidos. El mal que entro en la vida del individuo por la puerta de la Semicuadratura de Ida, ha de salir inevitablemente cuando se produzca la Semicuadratura de Retorno. Señalará un efecto kármico. Hay que pedir comprensión respecto a la situación que vive, no-cooperación con ese mal. Siendo un aspecto menor, su fuerza no es excesiva y el mal es soportable.

Sefiróticamente está regido por Binah.

...continuará