martes, 29 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Cáncer (I)


CURACION DE UN POSESO

1Llegaron al otro lado del mar, a la región de los gerasenos, 2 y en cuanto salió de la barca vino a su encuentro, saliendo de entre los sepulcros, un hombre poseído de un espíritu impuro, 3 que tenia su morada en los sepulcros y ni aún con cadenas podía nadie sujetarle, 4 pues muchas veces le habían puesto grillos y cadenas, pero él había roto las cadenas y quebrado los grillos, sin que nadie pudiera sujetarle. 5 Continuamente, noche y día iba entre los monumentos y por los montes gritando e hiriéndose con piedras.

Con este capitulo V, dejamos atrás el estadio de Transición entre el Fuego y el Agua, entre Sagitario y Cáncer. Ahora, alcanzamos la "otra orilla" de ese mar representado por el Elemento Acuoso; es decir, nos encontramos en la Morada de Cáncer, la región de los gerasenos.

Cáncer es la puerta de entrada al Mundo del Deseo, donde la energía característica es el Amor. En terminología cabalística, este signo se sitúa en la Esfera de Hesed, el Séfira que representa el fruto del Trabajo Divino, es decir, el Hombre.

Podemos leer, en el Génesis, que Dios dispuso un Paraíso donde su creación gozara de la Dicha y de la Gracia. Ese Paraíso está representado por Hesed-Cáncer y, dado que hemos dicho que este signo representa el "poder del amor", podemos concluir diciendo que el Trabajo del hombre, en su etapa "paradisiaca", consistía en desarrollar su "poder amor" para adquirir a través de él una consciencia creadora.

Sin embargo, el hombre-deseo no supo integrar, en ese Elemento-Agua, la Voluntad Divina, la cual se manifestaba, como una disposición/advertencia/ley, de no comer el Árbol del Bien y del Mal. Esa voz legislativa, era la voz de Sagitario expresando las energías del Fuego, y podríamos resumir aquel precepto, como el mandato de poner control a nuestra capacidad creadora-Agua.

Pero el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, contaba con sus mismos Atributos creadores en estado potencial: Voluntad, Amor-Sabiduría e Inteligencia Activa. Haciendo uso de la Voluntad, del libre albedrío y, proyectándose desde el nivel Agua-Deseo, es decir, desde Cáncer, sintió el afán de adquirir el poder de Dios, el poder del Fuego, representado por el fruto del Árbol prohibido. Desde entonces, Agua y Fuego no se integraron armoniosamente, produciéndose una "separación" de la divinidad que quedó inscrita en la naturaleza emotiva de la humanidad, en su parte oscura e inconsciente. No hemos comprendido aún, que dicha separación no es posible, puesto que no podemos negar nuestra genética divina, y debido a esa incomprensión, aún arrastramos un pesado sentimiento de culpabilidad, que nos lleva a identificarnos con el dolor como única vía de purificación y redención.

Cáncer es la puerta de la caída, el impulso emocional que nos lleva a actuar egoístamente, a crear separación La incorrecta asimilación del Agua, nos ha llevado a dar vida a sentimientos de una calidad muy inferior, en verdad, nos ha llevado a estar en contra de la Luz, y nuestra actitud ha dado muestras de estar poseído por un espíritu impuro; es decir, nuestro Cuerpo Emocional, cargado de sentimientos impuros, ha hecho prisionero a nuestro Espíritu, y nos ha llevado al encuentro con la Oscuridad.

Cuando nos enfrentamos a los Trabajos de Cáncer, tenemos que tener muy presente este encuentro con el "poseso", pues se trata de dominar nuestra naturaleza emocional inferior. Los deseos tienen como único propósito, conquistar el mundo material, es decir, crear a niveles prácticos para adquirir sabiduría. Fue el afán de experiencia, de conocimiento, lo que llevó a Eva-Cuerpo Emocional, a dejarse seducir por la Serpiente-Lucifer.

Pero con el magisterio de Cristo, podremos alcanzar ese estado tan añorado por el alma humana, la integración del Fuego y del Agua y, cuando esto ocurre, nuestros deseos ya no sienten apetito por el mundo físico, sino que desean re-crear de nuevo el Paraíso, es decir, retornar a la tierra-estado de paz que el Creador dispuso para nuestra evolución.

Tal vez nos preguntemos, dónde podremos encontrar en nosotros a ese hombre poseído, y la cuestión es fácil de contestar ya que, será él quien nos encuentre a nosotros cuando decidamos llevar el amor Crístico a nuestras emociones. Él habita en los sepulcros, entre las tendencias que han muerto pues, en verdad, la naturaleza-deseo que él representa es la vieja, la que se identificaba con el mundo material que ya no tiene vida en nuestra existencia. Preguntémonos, ¿estamos permitiendo que nuestras viejas tendencias emocionales se eleven hasta la Nueva Consciencia para ser curada?

Prestemos atención a esta dinámica, pues no es tarea fácil poder dominar o controlar a los viejos impulsos. Como nos advierte el cronista, no se trata de simples deseos, no se trata de vencer vagas tendencias que, con un mínimo esfuerzo de nuestra voluntad, podremos dominar. Ese espíritu impuro es un viejo conocido nuestro, ya le hemos encadenado en otras ocasiones para impedir que su presencia nos turbara, sin embargo, siempre ha logrado escapar. Estos deseos son a los que más veces nos hemos enfrentado, y a los que aún no hemos podido dominar.

Lo que no ha conseguido nuestra consciencia de rigor, con ayunos, dietas, flagelaciones, ejercicios, etc., lo consigue ahora Jesús-Cristo con el poder del amor.

Este encuentro se producirá, sin duda, en nuestro desarrollo espiritual, y nos daremos cuenta de cómo el amor tiene el don de expulsar a los espíritus impuros porque, simplemente, donde existe Amor, el odio, la pasión, la vanidad, la crueldad, etc. no pueden habitar.

6 Viendo desde lejos a Jesús, corrió y se postró ante Él; 7 y gritando en alta voz, dice: ¿Qué hay entre ti y mi, Jesús, Hijo del Dios, Altísimo? Por Dios te conjuro que no me atormentes.

8 Pues Él le decía: Sal, espíritu impuro, de ese hombre. 9 Y le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? Él dijo: Legión es mi nombre, porque son muchos. 10 Y le suplicaba insistentemente que no le echara fuera de aquella región. 11 Como hubiera por allí en el monte una gran piara de puercos paciendo, 12 le suplicaban aquellos diciendo: Envianos a los puercos para que entremos en ellos. 13 Y se lo permitió, y los espíritus impuros salieron y entraron en los puercos, y la piara en número de dos mil, se precipitó por un acantilado en el mar, y en él se ahogaron.

Existe una distancia considerable entre el nivel de consciencia llamado Jesús y el del poseso. Esa distancia hace referencia a la calidad emocional que podemos encontrar en el Mundo del Deseo. Los que han descrito las Regiones Superiores, con respecto al Mundo Material, nos revelan, que cada uno de esos Planos está dividido en siete regiones, donde la energía se clasifica según sus vibraciones y calidad. Así pues, diremos que en el Mundo Astral o de Deseos, encontramos tres regiones inferiores, una región intermedia y tres regiones superiores. Nuestro protagonista, el poseso, está representando las regiones inferiores, donde habitan los Ángeles Caídos, los Luciferes. Mientras tanto, Cristo representa las regiones superiores, donde habitan los Ángeles y Arcángeles.

Lo inferior necesita evolucionar pues, todo lo que ha sido creado, ha de seguir ese proceso de crecimiento y expansión evolutiva. Esta es la razón por la que, al despertar la consciencia Crística, el resto de nuestra naturaleza emocional busca elevar su condición, pero se encuentra poseída, atrapada en manos de un espíritu impuro poderoso, llamado legión. ¿Qué significado tiene esta respuesta? Legión, son los Luciferes, los Ángeles caídos. Ellos tienen su morada en las regiones inferiores del Mundo del Deseo. Como ya hemos adelantado, desde allí alimentan a cada deseo que demande energía de esos Planos. Ellos se alimentan de nuestras necesidades, y engordan en la medida en que nos permiten satisfacer nuestras apetencias.

Es lógico que supliquen con insistencia, para que no les echen de aquella región; es decir, para no ser expulsados de las regiones donde habitan, el Mundo del Deseo inferior.

Pero los Luciferes no pueden desaparecer sin más. Ellos necesitan un receptáculo donde poder continuar su evolución. Si con nuestro amor hacemos que sus prestaciones dejen de sernos útiles, si los hemos dejado sin trabajo, busquémosles un lugar donde poder continuar su ruta evolutiva. Este lugar, nos describe el cronista, se llama, puerco.

¿Quiénes son los puercos? Vulgarmente, conocemos que estos animales se caracterizan por su condición de vivir en el fango y entre desechos de basura, y acaso ¿no es ese el papel de los Luciferes, el vivir alimentándose de las Aguas más impuras, las encharcadas, las que dan vida a las regiones inferiores del Mundo del Deseo, y de los desechos de energía creadora que el hombre no consume para su evolución?

En efecto, con esos cerdos, el autor se esta refiriendo a la Oleada de Vida luciférica, a esos Ángeles caídos que, tras negarse a utilizar el amor adecuadamente, fueron precipitados al abismo.

La crónica nos refiere un proceso propio de exorcismo en el cual, la fuerza poderosa del amor, la Luz, eleva nuestra naturaleza emocional, lo que nos lleva a liberar a los Luciferes que habitaban en nuestro interior como administradores de ciertas energías demandadas por nuestra naturaleza emocional. Una vez desposeído, esos Luciferes, que son legión, han de volver a sus manada, a la piara, y dejándose caer por el abismo, retornar a su proceso de evolución.

14 Los porqueros huyeron y difundieron la noticia por la ciudad y por los campos; y vinieron a ver lo que había sucedido, 15 Llegándose a Jesús, contemplaban al endemoniado sentado vestido y en su sano juicio, el que había tenido toda una legión, y temieron. 16 Los testigos les referían el suceso del endemoniado y de los puercos. 17 Pusieronse a rogarle que se alejase de sus contornos. 18 Subido Él en la barca, el endemoniado le suplicaba que le permitiese acompañarle. 19 Mas no se lo permitió, antes le dijo: vete a tu casa y a los tuyos y cuéntales cuanto el Señor ha hecho contigo y como ha tenido misericordia de ti. 20 Y él se fue y comenzó a predicar en la Decápolis cuanto le había hecho Jesús, y todos se maravillaban.

Cuando hayamos abierto nuestro corazón al amor Crístico, viviremos sin duda las escenas descritas en este pasaje. Cuando nuestras apetencias emocionales dejen de orientarse hacia la conquista de los goces materiales, esos obreros, encargados de suministrarnos las satisfacciones que demandamos, se quedarán sin trabajo; ya no podrán seguir poseyendo a ese hombre, representante de nuestra voluntad-impulso masculino. No es una situación agradable para los que forman legión, para los representantes luciféricos especializados, no lo olvidemos, en los Trabajos más sucios. A partir de ese momento, dejarán de recibir gratificaciones, dejarán de recibir el salario por su labor. Cuando hacemos innecesaria la presencia de los Luciferes en nuestro aprendizaje, se crea una situación semejante a la que estamos viviendo con suma frecuencia en nuestra sociedad actual; una sociedad, dicho sea de paso, inspirada por los Luciferes.

Si un empresario decide cerrar la empresa y deja sin empleo a la totalidad de los trabajadores, inmediatamente vemos, como los representantes sindicales, los comités de empresas, movilizan a la opinión pública promoviendo huelgas, manifestaciones, etc. Su argumento, es lógico; para todo el mundo lo es puesto que, el futuro de esos trabajadores y sus familias, estaría en peligro si no consiguen evitar el cierre de la empresa.

¿Cómo debe obrar entonces el hombre cuando decide cerrar esos almacenes donde un número considerable de empleados, se ha encargado durante vidas y vidas de suministrarnos los alimentos que hemos necesitado?

La sociedad actual da respuesta a estas situaciones llevando a cabo negociaciones en que, empresarios y trabajadores, puedan llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Cuando esto se consigue, el empresario logra su objetivo, que es vivido como una liberación, la cual le lleva a afrontar nuevas empresas, y los trabajadores reciben unas prestaciones económicas y sociales que les permite continuar su existencia, pero desvinculada de su anterior filiación.

Así actúa el amor-Cristo, la Nueva Consciencia, cuando alcanza nuestro corazón. A partir de ese momento, ya nada es igual. Aquellos productos, que hemos elaborado para satisfacer nuestras necesidades, dejan de tener sentido pues, una visión nueva, nos ha permitido crear una nueva empresa en la que no es posible el reciclaje de los antiguos empleados. Actuando como Jesús, debemos permitir que, esos trabajadores conocidos por legión-Luciferes, reciban las prestaciones precisas para que no perezcan, pues el amor no puede permitir que ninguna energía se quede huérfana y sin alimento. Es por ello que accede a que los Luciferes se adentren en los puercos, pues estos están representando su propia naturaleza luciférica. Esos porqueros, actúan como lo hacen diariamente los grupos sociales que velan por los intereses de los trabajadores. Ellos, al ver que los obreros han perdido sus puestos, sus empleos, no pueden evitar el tener que quedarse sin representación.

Si todos los Luciferes retornaran al abismo, si no hubiera ningún hombre cuyo comportamiento -naturaleza emocional- demandase satisfacciones mundanas, los Ángeles caídos, tendrían difícil recuperar su dignidad perdida, al escindirse, en su proceso evolutivo, de su Oleada, la Angélica. La colaboración Lucifer-hombre permitirá a ambos, alcanzar el despertar de consciencia necesaria para su progreso evolutivo.

Los porqueros están desesperados y piden a la Luz, a la Nueva Consciencia, al Amor, que se aleje de su contorno, es decir, que se aleje de las regiones inferiores del Mundo del Deseo donde se encuentra el abismo pues, si permaneciese permanentemente en este Plano, los Luciferes no recibirían ni tan siquiera esas prestaciones mínimas que, a su entender, merecen por haber contribuido a la evolución del hombre. Pero el salario social que ponemos en manos de los empleados en paro, ya lleva el aporte de luz necesaria que permitirá a los Luciferes lograr recuperar su nivel de consciencia Angélica.

Pensar en esta jerarquía de Ángeles caídos como portadores del mal es, verdaderamente, una escasez de nuestra consciencia, que no ha comprendido su papel en la creación El amor, ha de convertirse en la moneda de pago con la que debemos abonar las tareas luciféricas. Gamas debemos negar ese pago pues, en realidad, ellos lo necesitan para lograr alcanzar la liberación

Cuando el amor nos libera con su presencia de una situación de posesión, es lógico que la naturaleza, hasta ese momento enferma, una vez liberada desee servir, acompañar al impulso que le ha salvado. Sin embargo, Jesús nos advierte, que es mejor que esa naturaleza vuelva a su hogar y cuente su encuentro con la Luz. Es importante, que seamos capaces de estar dispuestos a realizar este esfuerzo de humildad pues, en él va inscrito un proceso regenerador, que no se daría de otro modo.

Explicaremos por qué. En el ser humano habitan, como hemos dicho, una multitud de tendencias cuya filiación es tan variada que nos resulta imposible clasificarlas todas ellas. Dado los diferentes grados de energía, la manifestación de esta es multidireccional. No podemos hablar solamente de energía mental o emocional, sino que tendríamos que especificar que existen diferentes estados mentales y calidad de pensamientos, y diferentes estados emocionales y calidad de sentimientos.

La penetración de Jesús-Cristo, en nuestra tierra humana, viene a añadir un grado más elevado a esos estados de energía; pero esto no se consigue en una abrir y cerrar de ojos y, mientras que va recorriendo uno a uno los diferentes tramos de nuestra consciencia, las diferentes tendencias que habitan en nosotros hasta ese encuentro, no dejan de manifestarse. Si, como hemos visto en este pasaje, la presencia del amor en nuestra consciencia emotiva Cáncer, ha permitido liberar-elevar la condición del endemoniado, esto es, una parte tan solo de nuestra naturaleza completa emocional, es preciso que, una vez sanado, vuelva a su Mundo-hogar, y cuente a toda su familia, a cuantas tendencias emocionales convivan con el, lo que el Señor ha hecho. Si no actuamos así, si no conseguimos llevar el proceso transmutador a su hogar, es posible, que nuevamente pueda repetirse la escena, y los Luciferes, logren penetrar en ese Plano, en la Naturaleza Deseo.

El endemoniado acepta las palabras de Jesús, y retorna a su morada; se puso a predicar en la Decápolis cuanto le había hecho Jesús

¿Qué nos quiere revelar el autor cuando nos dice que predico en la Decápolis, en el grupo de las diez naciones?

Precisamente, lo que adelantábamos anteriormente. Es necesario que la Luz se extienda a la naturaleza emocional en su máxima manifestación. Cabalísticamente, el Árbol de la Vida, donde se recoge la organización creadora de Dios, se expresa en Diez Centros Sefiróticos. La energía en sus diferentes manifestaciones, Fuego-Agua-Aire y Tierra, debe conquistar cada uno de esos Centros pues, en cada uno de ellos, recibe la aportación necesaria que, en su conjunto, le permite adquirir la condición de Perfección. Así pues, diremos que, cada Elemento precisa manifestarse en esas diez ciudades míticas, para que la Unidad reine en Él, y no sea que, mientras unos siguen al Maestro, otros den cobijo, a la Legión.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Transición Fuego-Agua (V)


LA TEMPESTAD CALMADA

35 En aquel día les dijo, llegada ya la tarde: Pasemos al otro lado, 36 y despidiendo a la muchedumbre, le llevaron según estaba en la barca, acompañado de otros. 37 Se levantó un fuerte vendaval, y las olas se echaban sobre la barca, de suerte que esta estaba ya para llenarse.

38 Él estaba en la popa durmiendo sobre un cabezal. Le despertaron y le dijeron: Maestro, no te da cuidado de que perezcamos? 39 Y despertando, mandó al viento y dijo al mar: calla, enmudece. Y se aquieto el viento y se hizo completa calma.

40 Les dijo: ¿Por qué sois tan tímidos? ¿Aún no tenéis fe? 41 Y sobrecogidos de gran temor, se decían unos a otros: ¿quién será este, que hasta el viento y el mar le obedecen?

El evangelista, de un modo sencillo, nos indica que lo que a continuación va a ocurrir, sucede "en aquel día, llegada la tarde", es decir, no hemos abandonado aún la dinámica que estamos estudiando, es más, nos encontramos en la parte final, cuando se alcanza la fase Vav -letra puente- correspondiente a la "tarde". A partir de ahí, nos refiere algo que es comprensible que ocurra cuando nos encontramos cruzando un puente que une dos orillas. Por un lado la procedencia, Sagitario, por otro lado, el destino, Cáncer.

Estamos avanzando en el camino evolutivo, y la consciencia adquirida en el Fuego debe interiorizarse en el Agua. Ahora bien, ese Elemento, es el Elemento rebelde por excelencia. Las emociones, los deseos, han llevado al hombre por el camino de la perdición. Es por ello que, cuando el alma se encuentra en el mar sin que se haya producido el dominio del Elemento Agua, de las pasiones y deseos, ocurrirá que nuestra barca estará a punto de naufragar, pues nuestro Cristo interno está dormido.

Con ello debemos entender, que no hemos conseguido aún el nivel de consciencia Crístico, es decir, no hemos integrado, armoniosamente aún, el Fuego y el Agua, y se produce una lucha turbulenta en el mar de nuestras emociones. Cristo, en cambio, representa esa conquista y tendremos que despertarlo en nosotros, si no queremos zozobrar.

Cuando recurrimos a ese estado de consciencia para que nos salve de las pasiones desenfrenadas, la voz del amor, que domina los bajos instintos, que domina el Agua, tan solo tiene que pronunciar las palabras mágicas: ¡calla y enmudece! En verdad, eso es lo que debemos gritar a nuestras emociones cuando traten de seducirnos para que sigamos satisfaciéndola, alimentándola ... ¡callad y enmudeced! Actuando así, con la seguridad que nos confiere el sentirnos seres de amor, el viento acallará su furia y las Aguas volverán a su cauce.

¿Qué es lo que ha fallado en nosotros, que somos seguidores de Jesús, que somos parte de su obra?

Nos ha fallado la timidez y la falta de fe, o lo que es lo mismo, la falta de autoconocimiento y de seguridad. Si escuchamos la Palabra de Dios por vía de revelación, por vía intuitiva -Fuego, Sagitario- y nuestras emociones dudan y tienen miedo, es evidente, que pereceremos en esas Aguas del atardecer, en el que un excesivo viento, o lo que es lo mismo, un exceso de mente, puede llevarnos a perecer. El Fuego debe ser aceptado con fe por el Agua, y debe hacernos confiados y no timoratos. La verdad hay que expresarla sin prejuicios. Debemos dar paso al amor con naturalidad, y dejar de avergonzarnos o sentir pudor cuando demos muestra de él en nuestras palabras y actos.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Transición Fuego-Agua (IV)

EL GRANO DE MOSTAZA

30 Decía: ¿a qué asemejaremos el reino de Dios o de dónde tomaremos parábolas?
Jesús buscaba el modo de enseñarnos la Verdad de la que era portador, de modo que pudiésemos entenderla utilizando los conceptos de nuestro mundo, el mundo que hemos creado con nuestro poder generador, los deseos.
31 Es semejante al grano de mostaza, que cuando se siembra en la tierra es la más pequeña de todas las semillas de la tierra; 32 pero sembrado, crece y se hace más grande que todas las hortalizas, y echa ramas tan grandes, que a su sombra pueden abrigarse las aves del cielo.
La Unidad, el Principio de todo proceso creador, es la más pequeña de todas las partes. Todo da comienzo con el número 1, y cualquier cifra, por muy grande que esta sea, siempre es reducible a la unidad, pues en verdad, su total no es más que el resultado de la suma repetida de la propia unidad.
La voluntad, es ese impulso con el que da comienzo todo proceso creador; la voluntad está en analogía con el número 1 y adquiere todas sus cualidades y propiedades. Así, diremos que, el fruto-resultado de cualquier empresa, es siempre reducible al impulso de la voluntad; o lo que es lo mismo, para conseguir un resultado es necesario contar con la voluntad, pues esta se encuentra oculta en toda manifestación. Hablar de voluntad es hablar de la esencia de Dios.
Nuestra voluntad es como ese grano de mostaza, una vez puesta en marcha, crecerá y se convertirá en Obra, y esa Obra alcanzará niveles considerables dentro de nuestra consciencia.
Si queremos Trabajar al unísono con las leyes divinas, debemos tomar consciencia de que el Reino de Dios está en nosotros y no fuera, pues, ¿acaso no hemos sido creados a su imagen y semejanza? Es por ello por lo que hablamos de movilizar la voluntad, pues en ella va inscrito el Reino de Dios.
33 Y con muchas parábolas como estas les proponía la palabra, según podían entender, 34 y no les hablaba sin parábolas; pero a sus discípulos se las explicaba todas aparte.
No todas nuestras tendencias internas se encuentran al mismo nivel de entendimiento. Nuestro Espíritu esta representado, en el evangelio, por Jesús-Cristo y, al igual como el Cuerpo Divino está formado por los Doce Zodiacales, el Cuerpo de nuestro Espíritu, está representado por los Doce Discípulos. Estos, recibían la enseñanza de primera mano; pues en verdad, cada uno de ellos, era en si mismo una enseñanza. Sin embargo, el resto de nuestros vehículos, el emocional, el etéreo y el físico, tienen otra capacidad de entendimiento. Para hacerse comprender, Jesús-Ego les propone la Palabra a través de parábolas, puesto que este lenguaje si lo comprenderán, pues esta formulado en su mismo idioma.
Nosotros debemos aprender, igualmente, a enseñar utilizando el lenguaje adecuado para cada situación. Si revelamos las cosas del Espíritu a alguien que nunca ha oído hablar del tema, posiblemente no nos entenderá y seguirá su camino sin que hayamos podido ayudarle. Ahora bien, si conocemos su modo de sentir y pensar, sí podremos hacerle llegar las verdades del reino en un lenguaje accesible y comprensible.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Transición Fuego-Agua (III)


LA PARÁBOLA DE LA SEMILLA QUE CRECE

26 Decía: El reino de Dios es como un hombre que arroja la semilla en la tierra, 27 y ya duerma, ya vele, de noche y de día, la semilla germina y crece, sin que él sepa como. 28 De si misma da fruto la tierra, primero la hierba, luego la espiga, enseguida el trigo que llena la espiga; 29 y cuando el fruto está maduro, se mete la hoz, porque la mies esta en sazón.

Difícilmente podríamos explicar de un modo tan sencillo el funcionamiento de las leyes cósmicas, como lo hace Jesús con esta parábola. La Voluntad del Padre, como ya hemos dicho en otros puntos de esta obra, tiene como Propósito que su Creación, el Hombre, crezca, evolucione y alcance como fruto su propia condición creadora. A partir de esa conquista, Él seguirá ascendiendo en la escalera evolutiva, y la humanidad, convertida en Dios, podrá desarrollar un nuevo Proceso Creador.

Todo el misterio del reino del Padre se resume en sembrar; es decir, es preciso que hagamos uso de nuestra voluntad pues, de este modo, estaremos utilizando a nivel humano, el potencial divino. A partir de ese momento, una vez que hemos sembrado, que hemos movilizado nuestra voluntad, no importa si nuestra consciencia está dormida o, en cambio, está velando pues, la propia dinámica creadora, dirigida por la Gracia y la Inteligencia Divina (Hochmah y Binah), se encargarán de que esa semilla germine, crezca y de frutos. Puede ocurrir que, nuestra Voluntad-semilla, esté en malas condiciones y, cuando germine y crezca, nos encontremos con que el fruto es amargo. No importa pues, el proceso de evolución, nos llevará a sembrar de nuevo, buscando mejorar nuestra anterior cosecha.

Es importante que comprendamos por qué aparece este mensaje en la dinámica Sagitario-Cáncer. Con el Fuego, la semilla-voluntad ha sido movilizada; al penetrar en la fase del Agua-Cáncer, esa semilla deberá enraizar. Si nuestras emociones-deseos duermen, es probable que esa semilla crezca en nosotros sin que sepamos lo que está ocurriendo verdaderamente; seremos inconscientes y, dado que no nos hemos identificado con ella, cuando aparezca como fruto en nuestra Tierra-vida, tal vez no reconozcamos que se trata de la semilla que hemos sembrado.

Recuerdo el caso de una chica cuyo Programa Divino le demandaba que se proyectase en desarrollar una actitud donde poder poner de manifiesto su capacidad de servicio, enfocado en el sector de la marginación y el mundo del necesitado. En cierto momento de su vida, sintió la necesidad de estudiar, y sus deseos le llevaban a orientarse hacia la profesión de ATS. Cuando fue a presentar la solicitud de admisión, una amiga que la acompañaba, le sugirió que se presentara también para estudiar Trabajo Social. Ella no lo veía claro, pues lo que le gustaba en verdad era ser ATS. No obstante, se dejó llevar por la sugerencia de su amiga y también solicitó para Trabajo Social.

Paso el tiempo, y salieron las listas de admitidos para llevar a cabo los estudios en cada una de las universidades. Ella no fue admitida en ATS, por no tener suficiente nota, y aquella desilusión la llevó a olvidarse de su otra solicitud. Ocurrió, mientras tanto, que sus compañeros la animaban para que se informara en la Escuela de Trabajo Social, pues todavía era posible que fuese admitida, pero a ella no le seducía la idea. Sin embargo, aquella voluntad-semilla sembrada en su momento, fue gestándose y, aunque ella "dormía", la semilla germinó y creció hasta que llegó el día en que se convirtió en fruto, pues recibió una notificación de admisión a su solicitud de iniciar estudios de Trabajo Social.

El impulso del Arquetipo Crístico ha sido sembrado y, seamos o no conscientes de ello, llegará el día en que germine y de frutos. Dos mil años han transcurrido desde que Jesús nos dejara su semilla en nuestra tierra humana. Ahora que nos encontramos en los comienzo del tercer milenio, la fase Vav del proceso Crístico se activará, y lo que hasta ahora ha sido un impulso que ha despertado nuestra naturaleza interna, se convertirá en obra externa. El amor formará parte de nuestro poder ejecutivo, de nuestros actos. Exteriorizaremos amor, conviviremos en amor, compartiremos el amor. La semilla del amor será conocida por todos, y la igualdad pondrá fin a las diferencias existentes entre los hombres.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Transición Fuego-Agua (II)



DEBER DE CONOCER EL MISTERIO DEL REINO

21 Deciales: ¿Acaso se trae la candela para ponerla bajo un celemín o bajo la cama? No es para ponerla sobre el candelero? 22 Porque nada hay oculto sino para ser descubierto y no hay nada escondido sino para que venga a la luz. 23 Si alguno tiene oídos, que oiga. 24 Deciales: Prestad atención a lo que oís. Con la medida con que midiereis se os medirá y se os añadirá. 25 Pues al que tiene se le dará y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

El mensaje evangelizador de Jesús, no podemos limitarlo inscribiéndolo en un momento histórico y temporal puesto que no iba dirigido para una época en concreto, ni para un tipo de cultura en especial. Su mensaje estaba trazando el camino de retorno hacia el origen de nuestra andadura evolutiva. El y su Obra, deben convertirse en la ruta que debe tomar el viajero, llamado hombre, y al final de ese sendero nos aguarda nuestra verdadera patria, la Morada del Padre, nuestro Creador.

El camino no se anda en un solo "día" y, por mucha prisa que tengamos por llegar, no podemos hacerlo mientras que otros, nuestros hermanos, se queden detrás.

Cada episodio, cada pasaje del evangelio, ha de servirnos para conocer el paisaje con el que nos vamos a encontrar cuando estemos cruzando uno de los muchos puntos del camino.

Nos encontramos en los confines de un proceso de Transición entre Sagitario y Cáncer, y si parafraseamos el mensaje de Jesús, ¿acaso se trae el Fuego-Sagitario para no utilizarlo?, es decir, ¿vamos a ocultar la Luz y permanecer en la oscuridad? ¿No es la Luz para alumbrar?, pues dejemos que penetre en la naturaleza humana-emociones y produzca la revelación de la verdad, de la Nueva Consciencia.

Ese es el mensaje del Sagitario cuando se encuentra penetrando en la tierra humana, una tierra oscura e ignorante. La Voluntad del Padre, el Propósito Divino, debe conocerse. Nuestra naturaleza de deseos, alimentada por sentimientos divididos, debe conocer que existe la unidad y, cuando esto ocurre, debemos exaltar la Luz, desear la Luz, amar la Luz.

Ya hemos hecho referencia, en el punto anterior, a que el verdadero conocimiento ha permanecido a lo largo de la historia en manos de las Escuelas de Misterios. Esto ha sido así, explicábamos, porque la inmadurez de los Vehículos humanos no les permitía asimilar y Trabajar armoniosamente con ese saber. Ahora bien, no debemos permanecer por mucho tiempo formando parte de la muchedumbre a la que el conocimiento le es dado en un nivel inferior, en parábolas. Debemos acercarnos a Jesús-Cristo, estar en torno suyo y, si es posible, formar parte de sus discípulos, pues esto significará que habremos alcanzado los Trabajos de Adaptación al nuevo Arquetipo que El representa, el Amor. Por ello, cuando Jesús pase por nuestro lado, nos llamará para que lo sigamos. Siendo seguidores del Maestro, sí podremos colocar "la candela" sobre el candelero, pues la evolución exige que nada quede oculto. La Luz-Fuego, al penetrar en la Oscuridad-Agua, debe conseguir que la fusión sea armoniosa.

En la medida en que nuestras Aguas utilicen el Fuego-Luz, asimismo, entenderemos los Misterios Divinos. Si en nuestros deseos hay amor, el amor inscrito a la Luz de Cristo vendrá a enriquecer nuestro potencial amoroso. Ahora bien, si la Luz no encuentra en el Agua ningún deseo por recibirle cuando el Arquetipo Crístico esta fluyendo, es decir, cuando la evolución nos llama a desarrollar el atributo Amor, entonces, todo lo que hemos alcanzado hasta ahora nos será quitado, es decir, corremos el peligro de permanecer petrificados en nuestra vieja consciencia.


Luna Llena de Navidad 2015

El día de Navidad coincidirá con la Luna en fase llena por primera vez desde el año 1977 y que no volverá a pasar hasta el 25 de diciembre de 2034. Se trata de la primera Luna llena del invierno, que comenzó el 22 de diciembre. Concretamente, el satélite llegará a su máximo esplendor a las 12.11 horas del día de Navidad (hora peninsular española). EL MUNDO/EUROPA PRESS

La noticia publicada en el día de ayer en la edición digital de El Mundo es, para los amantes de los acontecimientos astronómicos,  cuanto menos curiosa. Según nos informa desde la NASA, "La Luna llena de diciembre, que es el última del año, se llama Fría Luna Llena, debido a que las noches de este mes están en su etapa más larga y oscura y durante este mes el frío del invierno se mantiene fuerte". 


Continua el artículo diciéndonos: "Del mismo modo, los expertos indican que, a lo largo del este último mes del año la Luna está por encima del horizonte durante mucho tiempo y en su fase llena tiene una alta trayectoria en el cielo, porque se enfrenta a un Sol bajo en el horizonte".


Siempre me ha fascinado el simbolismo de la Luna Llena y no me estoy refiriendo a su manifestación externa, que sin duda es hermosa e inspiradora. Recuerdo, que cuando inicié mis estudios en astrología, en el capítulo dedicado a los Aspectos Planetarios, me encontré por primera vez con el significado de la Luna Llena. Me llamó la atención que existía cierta disparidad de criterios entre los autores que habían dedicado su saber a explicar el significado de tal Aspecto o relación planetaria. En astrología, al Aspecto que se produce cuando los planetas se encuentran a una distancia de 180º se le conoce como Oposición. Cuando los planetas, Sol y Luna, están en Oposición, a nivel astronómico dicho acontecimiento se conoce como Luna Llena.

La disparidad a la que me he referido anteriormente se fundamenta a la hora de clasificar a dicho Aspecto Planetario entre los catalogados como Aspectos Benéficos o Maléficos.
La gran mayoría defienden la teoría de que la Oposición debe ser considerado como un Aspecto Maléfico. Pero también, hay autores que opinan lo contrario. Personalmente, no participo de la opinión de clasificar los Aspectos bajo esa visión dualista, pero debo reconocer, que existe mucha literatura que defiende dicha clasificación, argumentando que los efectos visibles de un Aspecto, son evidentemente clasificables en "buenos o malos".
Desde mi punto de vista, dichos conceptos duales pertenecen a una visión de la astrología basada en las creencias y argumentos del ego, cuyo principio más sólido es que "somos seres separados". Pero no me voy a parar en esta cuestión, que nos desviaría del propósito de la reflexión que quiero compartir con relación al significado de la Luna Llena de la Navidad.

Veamos que información nos aporta la Luna Llena-Oposición, sabiendo que nos relaciona dos Signos opuestos.

Es necesario recordar que los Signos Astrológicos se dividen en Cuatro Elementos: Fuego, Agua, Aire y Tierra.

Una simple reflexión sobre las características propias de dichos Elementos nos lleva a afirmar que entre dichos Elementos existe armonía o desarmonía. Por ejemplo, el Fuego y el Agua, son Elementos que no se pueden integrar, pues el exceso de Fuego, hace que el Agua se evapore o por lo contrario, el exceso de Agua, hace que el Fuego de apague.

Sin embargo, cuando dos Signos se encuentran en Oposición, como es el caso de la Luna Llena, los Elementos que se relacionan, a pesar de ser opuestos, son Complementarios, es decir, se necesitan uno al otro. Por ejemplo, el Fuego está opuesto al Aire (Aries está en Oposición con Libra; Leo con Acuario y Sagitario con Géminis). ¿Qué ocurre cuando un fuego se ve privado de oxígeno (Aire)? Se extingue, se apaga. Es por ello que decimos que el Fuego, para su manifestación necesita el Elemento opuesto, el Aire.

Veamos cómo se aplica esta cuestión a la Oposición Tierra-Agua, Elementos que se encuentran activos con la Luna Llena de Navidad, dado que el Sol ocupa el Signo Cardinal de Tierra, Capricornio y la Luna, ocupa el Signo Cardinal de Agua, Cáncer.

En esta Oposición se mezclan la Tierra, cuyo significado espiritual es la "materialización de la energía", y por otro lado, el Agua, cuyo significado espiritual es el "potencial de las emociones y deseos". Es lógico pensar que la Tierra, necesita del Agua, para que todo florezca y aporte sus frutos, es decir, sin el potencial de las emociones no conseguiremos llevar a cabo nada a nivel práctico. De igual modo, sin la Tierra, el Agua no tendría un espacio donde existir; sin los límites que establece el espacio físico, ¿cómo podría conservarse el Agua?, o lo que es lo mismo, ¿sin el propósito de vivir la experiencia terrenal, no existiría el deseo, ni la emoción? ¡Guau...! Es para reflexionar.

Bien, nos trasladamos al 25 de Diciembre de 2015. Los Luminares en su danza celestial alcanzan la relación de Oposición y activan los Signos de Capricornio y Cáncer.

Capricornio es el Arquetipo Cósmico que nos enseña la experiencia propia protagonizada por un arquitecto, es decir, nos enseña a diseñar físicamente las verdades que nuestro Ser nos inspira desde el Cielo, esto es, desde nuestra personalidad espiritual (divina). Esto es así, dado que nuestra andadura comenzó bajo la tutela de Aries, representante de nuestro Yo Espiritual. Por lo tanto, Capricornio, nos invita a construir en la Tierra el modelo del Cielo o lo que es lo mismo, a construir una realidad basada en las Leyes de Dios.

En ese mismo eje de Fuerzas, nos encontramos, en el lado opuesto, a Cáncer. Este Arquetipo nos enseña a integrar el Ser Divino en nuestra naturaleza emocional, de modo que seamos capaces de sentir y amar a nuestro Yo Espiritual, nuestra verdadera y única condición. Cuando el Fuego-Yo Espiritual alcanza la puerta que nos conduce al descubrimiento de nuestra emocionalidad, se produce la visión de la individualidad. Mientras que nos encontramos en la dinámica del Fuego, el Ser se evidencia formando parte de la Unidad con su Creador. Cuando se produce el tránsito al Elemento Agua, atendiendo al proceso de aprendizaje de los Elementos Creadores, la visión de la Unidad se ve enturbiada con la visión de la individualidad. Este proceso es crítico pues, en su fase infantil de aprendizaje, ha llevado al Hijo de Dios a identificarse con la "separación", con la "dualidad". Sería largo de contar, pero cabe decir, que el tránsito del Alma por la dinámica del Agua ha quedado recogido en pasajes tan significativos como la división de los sexos, la expulsión del Paraíso y posteriormente, como el Diluvio Universal. En todos estos escenarios espirituales, se evidencia la misma verdad, la dificultad de integrar el Fuego con el Agua.

Por lo tanto, dicho lo dicho, la Luna Llena de Capricornio, nos sitúa ante uno de los acontecimientos espirituales más importantes que podemos recapitular anualmente. Lo que lo hace especial, en esta ocasión, es que se renueve el mismo día de Navidad, donde se celebra la Natividad del Mesías, del mensajero del Padre, del Liberador del Pecado y de la Culpa, del Cristo.

¿Qué nos anuncia este Evento Estelar? Nos anuncia que es la hora de hacer visible nuestro verdadero Ser: El Cristo.

Recuperar nuestra verdadera identidad, desde la misma puerta por donde se puso de manifiesto la "dualidad", desde el Arquetipo de Cáncer, nos llevará a re-conocer, el Ser que Somos: Hijos de Dios. 
Ese Cáncer-Deseo debe mirar a su Opuesto, a su Unidad -Capricornio- como la Tierra propicia donde descubrir que no somos un cuerpo físico, separados del resto de cuerpos, sino, que somos el Hijo de Dios y que cada hombre en la Tierra, es el rostro impecable, inocente y perfecto de Dios. Esa es la enseñanza que debe convertirse en una realidad en la Tierra de Capricornio. El mundo debe convertirse en la Nueva Jerusalem, de la que nos habla las Santas Escrituras. Para ello, tan solo debemos derramar nuestras Aguas Puras de Cáncer, esto es, nuestros sentimientos más elevados, en la Tierra fértil de miel y leche, representada por Capricornio, esto es, llevar a la experiencia nuestros valores espirituales, comenzando por el perdón, la piedra filosofal que ha de redimirnos de la creencia en el pecado y en el castigo.

No se te habrá pasado por alto, que el exceso de Agua, provoca inundaciones, impidiendo a la Tierra manifestar su potencial. Un defecto de Agua, provoca sequías, impidiendo a la Tierra hacer crecer sus riquezas. Tan solo el Amor bien expresado, logrará que nuestra Tierra de frutos en abundancia y consigamos que el Cielo se haga tangible en el mundo.

¡Feliz Luna Llena y Feliz Navidad!

jueves, 24 de diciembre de 2015

Interpretación Astro-Cabalística del Evangelio de Marcos: Trabajos de Transición Fuego-Agua (I).

LA PARABOLA DEL SEMBRADOR
1 De nuevo comenzó a enseñar junto al mar. Había en torno de El una numerosísima muchedumbre, de manera que tuvo que subir a una barca en el mar y sentarse; y la muchedumbre estaba a lo largo del mar, en la ribera.

Aunque la astrología convencional, en el estudio de los signos del zodíaco, hace referencia tan solo a Doce Arquetipos, divididos en Cuatro Elementos básicos, un estudio más profundo, y basado en las claves cabalísticas, nos revela que la aplicación de las Leyes creadoras, en los signos YOD-HE-VAV-2º HE, introducen un nuevo estadio que se corresponde con el proceso de Transición entre los Elementos. Así, el número de etapas que sigue la consciencia desde el Fuego, hasta la culminación en la Tierra, es de 16, correspondiéndose las cuatro fases de Transición, con la cuarta fase del proceso creador, el 2º He-Yod.

La primera fase de Transición es la correspondiente a los Trabajos de culminación del Elemento Fuego y la penetración en el Elemento Agua. Esta dinámica se fundamenta en un proceso lógico en el desarrollo de la consciencia. La propia experiencia nos confirma que los cambios no se producen drásticamente. No pasamos de la infancia-Fuego a la adolescencia-Agua en un abrir y cerrar de ojos. El proceso de adaptación, que se correspondería aproximadamente con la edad de diez a catorce años, definiría la etapa de Transición del Fuego al Agua, de Sagitario a Cáncer.

Marcos, al comenzar el capitulo IV, sitúa la consciencia en la secuencia de Transito de Sagitario a Cáncer, indicándonos que, de nuevo comenzó a enseñar -Sagitario- junto al mar Cáncer. Ya hemos estado hablando sobre la función exteriorizadora de Sagitario, con el propósito de alumbrar el mundo que nos rodea. La alusión al "mar" nos indica la presencia del nuevo Elemento, el Agua.

Cuando, en nuestro proceso evolutivo, el impulso Crístico-Amor alcanza el nivel de nuestro Cuerpo Emocional, se produce una experiencia de iluminación que movilizará hacia la Luz a una numerosísima muchedumbre.
Cuando nuestros deseos se descubren poseedores de la Luz, se corre el peligro, ya antes mencionado, de sentirnos exaltados emocionalmente, alcanzando un nivel hasta ahora desconocido y, deslumbrados por ese sentimiento tan elevado, nos comportamos de modo que, nuestras acciones pueden hacer peligrar el verdadero impulso Crístico.

Ya en el capitulo anterior se produjo una situación similar. Jesús actuó del mismo modo cuando la exaltación de su Luz eleva prematuramente las emociones, se ve en la necesidad de montarse en una barca. Este acto de prevención es muy importante que sea bien comprendido pues, si nos dejamos llevar por la iluminación del momento sin haber conseguido verdaderamente controlar el impulso de nuestras emociones, podríamos ahogar la consciencia Crística.

"El subió a la barca, y se sentó". ¿Cómo debemos interpretar esta acción? Sabemos que Jesús, en este pasaje, se encuentra identificado con el Arquetipo de Sagitario. Por lo tanto, podríamos descifrar este mensaje del siguiente modo: Sagitario penetra en Cáncer, y el impulso motor, Yod-Fuego, alcanza la naturaleza gestadora, He-Agua, quedando en espera de afrontar los nuevos Trabajos (se sentó).

Los Trabajos de Transición se caracterizan, precisamente, por esta dinámica de reflexión. Se trata de integrar las energías de un Elemento a otro. El "sentarse", en este pasaje, es una fase análoga al sueño, en relación con la vigilia. Durante la noche, estamos "transbordando" las experiencias del día, las cuales pasan a formar parte de nuestra naturaleza anímica. Durante el transito de la muerte a la vida, ese periodo, aparentemente pasivo, es precisamente muy activo pues, se realizan los Trabajos de preparación de la nueva existencia.

No es casual que se repitan en este capítulo las mismas experiencias del proceso anterior. A partir de este punto, abordaremos nuevos Trabajos y las tendencias anímicas deben encontrarse en el lugar adecuado, "a lo largo del mar, en la ribera" pues, a esa "muchedumbre" va dirigido el mensaje en esta instancia.

2 Les enseñaba muchas cosas en parábolas, y les decía en su enseñanza:
Jesús, se dirige al Cuerpo Emocional haciendo uso de una técnica de enseñanza dirigida especialmente a ese nivel de comprensión. En verdad, se trata de comunicarse con el lenguaje adecuado a la estructura psíquica llamada "emoción". Si, en vez de tratarse del Cuerpo Emocional, el encargado de recibir el mensaje Crístico fuese el Cuerpo Mental, Jesús habría utilizado otro método de enseñanza, adaptado a las capacidades de comprensión de dicho cuerpo.
La parábola es el lenguaje del Espíritu-Fuego para impregnar con su Verdad la naturaleza emotiva. En esta técnica se trabaja sobre la imaginación creadora -Agua-. Se trata de llevar la Luz-Fuego al cuerpo imaginativo haciéndole vivir, en imágenes internas, la fuerza y el mensaje de la Verdad. La identificación emotiva, aunque no comprende el razonamiento, captará el mensaje profundo que se trata de enseñar.

3 Escuchad: salió a sembrar un sembrador, 4 y al sembrar, una parte cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. 5 Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra, y al instante brotó, por no ser profunda la tierra; 6 pero en cuanto salió el sol se marchito, y por no tener raíz, se secó. 7 Otra parte cayó entre espinas y al crecer estas, la ahogaron y no dio fruto. 8 Otra cayó en tierra buena y dio fruto, que subía y crecía, dando uno treinta, otro sesenta y otro ciento. 9 Y decía: el que tenga oídos para oír que oiga.
Es importante que el aspirante adopte la actitud de escuchar. Para Jesús-Amor, es sumamente importante que nuestros deseos estén dispuestos a escuchar. No es necesario realizar ningún otro Trabajo. No se trata de exigirnos sacrificios, renuncias, autocastigos, etc, tan sólo escuchar pues, al finalizar su mensaje, es decir, cuando nos ha comunicado la verdad que debe ser interpretada, captada, sentida por nuestro Yo Emotivo, nos dirá: "el que tenga oídos para oír, que oiga".

Es obvio que el Maestro no se estaba refiriendo a la capacidad de audición del oyente; no es al oído físico a lo que esta aludiendo, sino a ese otro oído interno que en verdad debe permanecer constantemente en situación de escucha. Se trata de la consciencia. No podremos permanecer dormidos mientras podamos "oír". Ahora bien, si nos relajamos, si nos despreocupamos de poner atención a la voz de nuestro Yo Espiritual, y si nos dejamos llevar por las voces de las diferentes tendencias materiales, entonces, tendremos verdaderos problemas para captar el mensaje de nuestro Ego, no tendremos oídos para oír

¿Cuál es el mensaje de la parábola de Jesús? ¿Por qué la primera manifestación en la antesala del Mundo Emocional, Cáncer, su mensaje habla de la parábola del sembrador?

Si hemos entendido bien las explicaciones que hemos ido desarrollando en esta obra con relación a los Elementos y las fases del proceso creador, comprenderemos que, el Fuego-Yod representa la semilla divina que debe ir creciendo hasta convertirse en fruto, cuando culmine su Trabajo en el Elemento Tierra.

Siendo esto así, los tres primeros capítulos, que hemos estudiado hasta ahora, nos han enseñado a utilizar correctamente esa semilla (Designio Divino-Voluntad del Padre).

Ahora se trata de que nuestra consciencia emotiva aprenda a amar esa semilla o lo que es lo mismo, desee Trabajar para que la Voluntad del Padre -nuestro Yo Superior- alcance su Propósito.

Jesús, con la parábola del sembrador, se dirige directamente a la consciencia y le enseña las cuatro fases que sigue el proceso de siembra, es decir, la capacidad de amar lo Superior dependiendo del tipo de conciencia emocional que se tenga.

En primer lugar nos describe una calidad emocional indiferente, despreocupada; es el sembrador que no cuida su semilla, malgasta la energía espiritual, que cae junto al camino pero no en él; es decir, no sigue la ruta trazada por el Yo Superior y, actuando así, alimentará a las aves. ¿Qué representan esas aves? La capacidad de volar, de dominar el aire, nos hace referencia a los Trabajos del Cuerpo Mental. El pensamiento, Aire-ave, cuando se esta Trabajando en la maduración del Cuerpo Emocional, interfiere la Obra de un modo negativo puesto que, si no hemos conseguido amar, dominar los sentimientos, difícilmente estaremos en condiciones de dominar el pensamiento ya que, al tratarse del ultimo Cuerpo adquirido en el proceso evolutivo, es sobre el que menos control tenemos.

Por lo tanto, esas "aves", en el contexto en el que aparecen, son unas intrusas, como intrusa fue la aportación de los Luciferes en otra etapa de la evolución de la humanidad. El deseo excesivo de conocimiento nos hace despreocupados en lo concerniente al amor; la ciencia y la fe-amor han caminado separadas en los últimos años, en los que hemos visto cómo ese afán de conocer, no ha tenido prejuicio para sacrificar seres vivos.

Por lo tanto, el deseo inmoderado de conocimiento, unido a nuestra indiferencia emocional, hará que la semilla divina no crezca.

Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde no había mucha tierra... por no tener raíz se secaría. En efecto, descubrimos en estas líneas una nueva disposición emotiva. Se trata de los que no tienen mucha sensibilidad, les falta realmente el suficiente elemento emotivo. Son poseedores de sentimientos, es más, incluso pueden ofenderse si se les juzga de insensibles, sin embargo, a la hora de la verdad, cuando se trata de que el amor que todo lo une, el amor que nos lleva a respetar la libertad ajena, se manifieste en nuestros actos, entonces, nuestra sensibilidad quedará estéril, pues no estará dispuesta a comprometerse tanto. No tiene verdaderas raíces; no ha adquirido autoseguridad emotiva; no tiene vocación, sino que las circunstancias le han llevado a tomar una determinación, y esta no está a la altura. Desde el momento en que el Sol sale en las vidas de estos sembradores, toda su Obra quedará marchita. Ese Sol es la Luz de la Consciencia, de la Verdad. Cuando es de día, difícilmente podremos ocultarnos, difícilmente podremos disfrazar nuestros verdaderos sentimientos.

Otra parte caería entre espinas, y al crecer éstas, la ahogaron y no dio fruto.

La calidad emocional que nos describe este sembrador, es muy común en nuestros días. De un modo consciente o inconsciente, nuestras emociones construyen a nuestro alrededor toda una selva de espinas que nos protegen de la invasión de otros sembradores. Es nuestro egoísmo que nos encierra en nosotros mismos, impidiendo que nadie pueda interferir en nuestro mundo íntimo, en nuestro mundo afectivo. A veces estos espinos están creados de sentimientos tan sutiles, que no nos percibimos de que están impidiendo crecer la semilla del verdadero amor. En el mundo del espíritu podremos descubrir verdaderas plantaciones de espinos, hectáreas y más hectáreas, que cultivamos con orgullo y dedicación. Las religiones, en su noble afán de sembrar la palabra de Dios entre los hombres, han sembrado verdaderamente entre espinos pues, a lo largo de la historia, hemos visto como ese amor, fanático y exclusivista, ha llevado al hombre a matar a su propio hermano por el simple hecho de no compartir su religión.

Si observamos lo que ocurre hoy en día, descubrimos que la historia se repite periódicamente, los espinos se clavan continuamente en el corazón del hombre llevándole a pedir venganza hacia su prójimo, olvidando que la semilla del Padre, es el Cuerpo de la Unidad.


Por ultimo, otra parte de la semilla cayó en tierra buena y dio fruto, que subía y crecía, dando unos treinta, otros sesenta y otros cien. Esa tierra buena, fértil y productiva, todos la llevamos dentro. Es la morada de Hochmah, el He Primordial, el óvulo femenino dispuesto a ser fecundado y generar. Es la tierra del amor que da lugar a la consciencia de la Unidad.


Cuando Jesús-Cristo se ha convertido en esa semilla que alcanza la tierra buena, el fruto que se obtiene permite a la consciencia emocional elevarse. Esa elevación, ciertamente se produce en la naturaleza humana, la cual, identificada con una personalidad de visión dividida y de sentimientos egoístas, "sube" hasta alcanzar la Esfera de Hochmah, donde renace una nueva personalidad con visión de la Unidad y de sentimientos altruistas.

Esa nueva visión -actitud amorosa- da fruto en todos los Centros de consciencia donde se desarrolla nuestra existencia, dando "unos, treinta", es decir, la plena realización en los niveles de Kether-Hochmah-Binah, multiplicados por diez, las etapas que corresponden al ciclo completo; otros, sesenta", es decir, la plena realización en los niveles de Hesed-Gueburah-Tiphereth; "y otros, cien", esto es, la plena realización en los niveles inferiores, Netzah-Hod-Yesod-Malkuth.

El número de frutos obtenidos en cada caso, nos está revelando algo muy importante que debemos conocer cuando es la naturaleza Crística la que se manifiesta en nuestra personalidad emotiva. 30, 60 y 100 son las cantidades que se obtienen tras haber conquistado con nuestros deseos los diferentes estados de consciencia que se desprenden de cada Plano-Cuerpo: Mental-Espiritual, Emocional y el Etérico-Físico.

Con Jesús, habitando en nuestros sentimientos, todos los vehículos trabajan al unísono, no hay objetivos diferentes, no hay metas que mantengan nuestra atención dividida. Un solo propósito movilizará nuestros deseos: Hacer la Voluntad del Padre, realizándonos como dioses en formación.

10 Cuando se quedó solo le preguntaron los que estaban en torno suyo con los doce acerca de las parábolas; 11 y El les dijo: A vosotros os ha sido dado a conocer el misterio del reino de Dios, pero a los otros de fuera todo se les dice en parábolas para que 12 mirando, miren y no vean; oyendo, oigan y no entiendan, no sea que se conviertan y sean perdonados.

Es necesario que el aspirante se familiarice con las distintas tendencias que anidan en su ser. Por un lado, se encuentran Jesús-Cristo, sus doce discípulos y los que están en torno suyo; es decir, el impulso Crístico que crece en nosotros, junto a los diferentes Obreros que Trabajarán para que El Maestro pueda realizar su mandato. Estas tendencias representan los valores del espíritu, el Fuego primordial, las semillas que han de crecer.

Por otro lado, nos encontramos con los escribas, fariseos y la muchedumbre que, como hemos visto, representan las viejas tendencias arraigadas en el cumplimiento de la ley: la personalidad material.

En este pasaje, donde la dinámica Crística se encuentra en la tarea de integrar el Fuego-Semilla de Unión, en el Agua-Tierra de la División, nos revela Marcos cómo debemos hacerlo: “utilizando la parábola” ¿por qué?

Cuando Jesús se quedó solo, rodeado únicamente de sus discípulos y los que andaban en torno suyo, les dijo: A vosotros os ha sido dado a conocer el misterio del reino de Dios, pero a los otros de fuera todo se les dice en parábolas.

A los Obreros de la espiritualidad, a los verdaderos representantes de las Doce Esencias Divinas, del Espíritu, se le permite conocer los misterios del reino; y esto es así porque, en verdad, ellos forman ese reino, pues el Fuego conoce el Principio y la Voluntad del Creador. Sin embargo, "los otros de fuera", es decir, las demás tendencias, accederán a esos conocimientos en forma de parábola; es decir, la Luz, cuando penetra en el Agua, se convierte en parábola, se trata del ropaje que entiende ese vehículo. Desde ese nivel mirará y no verá; oirá y no entenderá. Esto es lo que verdaderamente ocurre con la Luz cuando se proyecta en el Agua, se deforma, y aun mirando, no veremos; oyendo, no entenderemos. Para conseguir el conocimiento de primera mano, vía iluminación, será necesario convertirnos; nuestras emociones deben convertirse en Amor-Luz; es decir, debemos elevarnos hasta la Esfera de Hochmah, donde seremos perdonados, y donde recibiremos un verdadero bautismo de sabiduría.

El conocimiento de los misterios de la obra divina ha permanecido oculto a lo largo de la historia del hombre. Ese saber fue comunicado por los Grandes Seres Espirituales a los hombres más evolucionados, en los albores de la humanidad. Desde entonces, ha sido custodiado celosamente en Escuelas Herméticas, donde tan solo se podía acceder tras superar duras pruebas. Con este comportamiento, los guías han actuado como Jesús obró con sus discípulos El sabía que poner el conocimiento, el poder, en manos de la muchedumbre, es decir, de la turbulencia emocional, sería lo mismo que dar fuego a un niño pequeño, los resultados serían destructivos. Así pues, es preciso obrar con precaución cuando nos encontremos en nuestro camino a hermanos que buscan el conocimiento con el único propósito de utilizarlo para satisfacer fines egoístas.

A ellos, hay que hacerle llegar las enseñanzas en forma de parábola, es decir, adaptada a su capacidad de entendimiento. Los cuentos de hadas tienen el mismo poder que la parábola para despertar la consciencia en aquellos niveles donde un exceso de luz-verdad, puede ocasionar daño. La identificación del niño con los personajes de los cuentos, le permite adquirir las cualidades propias del héroe, le permite liberar las energías negativas reprimidas que siente hacia su madrastra, cuando odia internamente a la bruja malvada.

A través de la parábola, el pueblo emocional, nuestras tendencias emotivas, sabrán captar el mensaje subliminal que nos transmite.