sábado, 3 de febrero de 2018

Astrología Cabalística

Al principio, y tras algunos años de contactos con la astrología convencional, lo que más me llamó la atención y ganó mi interés por la aportación de la Cábala, fue la facilidad que encontraba, al fin, para comprender el significado de los Elementos Astrológicos. Había estudiado profundamente la mecánica de cómo levantar un mapa natal. El significado de los signos, casas, planetas, aspectos, etc., apenas si tenían secreto para mí, sin embargo, no había encontrado aún ningún escrito que me permitiese comprender la razón de aquellos significados, es decir, por qué el signo de Aries favorece la naturaleza impulsiva y temeraria, y en cambio, el signo de Tauro favorece la naturaleza tranquila y paciente.
Sería de mano de la enseñanza cabalística, que comencé a encontrar respuestas.
Según la Tradición Hermética, Elohim, Él, los Dioses, El Ser de Seres ó lo que es lo mismo, el Dios de nuestro Sistema Solar, en un momento determinado de su proceso evolutivo, determinó proyectar de Sí Mismo una serie de Oleadas de Vida, las cuales emanaron de Él en forma de Chispas de Luz. Para que dichas Oleadas de Vida pudieran evolucionar se necesitaba un "marco" y había que crearlo. Así fue como Elohim, en respuesta a una Ley Cósmica por la cual lo Superior debe servir a lo inferior, recibió la ayuda de las Entidades Espirituales conocidas en el argot hermético como Zodiacales.
Los Zodiacales se manifestaron en Cuatro estados de energía: Fuego, Agua, Aire y Tierra. Con esos "materiales" y haciendo uso de las potencialidades adquiridas a lo largo de su evolución, Elohim llevó a cabo su Creación.
Como consecuencia de ello, surgió las Doce Manifestaciones de los Elementos, los Signos Astrológicos. Todo cuanto ha sido y será creado, responde a la integración de esas Energías. Es por ello, que en la Biblia podemos leer que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, ya que estamos formados por sus mismas Esencias.
Todo en el Universo es UNO, en el sentido de que todo lo creado encuentra su origen en el mismo Principio.
Cuando la Cábala, a través de uno de sus Esquemas más representativos, el Árbol Cabalístico, nos enseña los pormenores de la Organización Divina, entonces y sólo entonces, comenzamos a conocer que el significado de cada fuerza cósmica tiene una causa y un efecto. El manejo y uso que el hombre hace de dichas fuerzas, es lo que comúnmente todos conocemos como la vida.
En este espacio nos acercaremos al conocimiento astrológico desde un punto de vista cabalístico y holístico, el cual nos permitirá ampliar nuestra concepción del Cosmos y de nosotros mismos. Averiguaremos que nada de lo que pasa en nuestro exterior es ajeno a nosotros, y lo más importante, descubriremos que el hombre es un ser divino en formación que se encuentra en la Gran Escuela de la Existencia con el propósito de tomar conciencia de sus propios poderes internos.